La planificación y manejo de la planta física universitaria, como agente reductor de la vulnerabilidad. El proyecto comir



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LA PLANIFICACIÓN Y MANEJO DE LA PLANTA FÍSICA UNIVERSITARIA, COMO AGENTE REDUCTOR DE LA VULNERABILIDAD. EL PROYECTO COMIR.

Arq. MSc. Mercedes Marrero

Universidad Central de Venezuela

RESUMEN:

El presente documento, describe y analiza la experiencia desarrollada en la Universidad Central de Venezuela por la Comisión de Mitigación de Riesgos, COMIR UCV, desde su creación.

Se parte de la definición de los conceptos relacionados con el tema de la “mitigación de riesgos ante desastres socio naturales”, como plataforma para presentar un proyecto que propone introducir en la planificación universitaria, un cambio de paradigma que comprometa al sector educativo en general y a la Universidad Central de Venezuela en particular, a incorporar a su Misión la reducción de la vulnerabilidad ante este tipo de evento.

Para justificar esta propuesta, se expone una visión general de la vulnerabilidad de Venezuela ante desastres socio naturales y se evidencia la necesidad de tratar de mitigar las consecuencias de los desastres para hacer factible un desarrollo sostenible. En este marco se presenta la propuesta de la Universidad Central de Venezuela como programa piloto, y las acciones que se han realizado hasta la fecha, para obtener las metas propuestas y para extender esta iniciativa al resto de las Instituciones Educativas del país.

El Proyecto define lineamientos políticos en las áreas Académica (Currículo, Formación Docente, Investigación, Soportes de Información), Espacios Físicos (Mantenimiento Preventivo y Adecuación de Condiciones de Seguridad) y Formación Ciudadana (Difusión, Extensión, Brigadas Voluntarias), fue elaborado por la Comisión de Mitigación de Riesgos, creada por el Consejo Universitario en 1995, y modificado en 1998 para incorporar planes de acción propuestos por los equipos de trabajo de las Dependencias involucradas en las tres áreas del proyecto.

Finalmente, se exponen los planes para el año 2000 y se concluye que independientemente de los logros alcanzados en la fase de formulación y establecimiento de los mecanismos reglamentarios y operativos del Proyecto, se hace patente la necesidad de contar con la voluntad política de las autoridades universitarias a nivel central y en las facultades, como condición indispensable para comprometer efectivamente a la Universidad en acciones concretas que la conviertan en un agente reductor de la vulnerabilidad ante desastres socio naturales, como un valor agregado a su producción académica en docencia, investigación y extensión, así como en su funcionamiento interno.

Marrero, Mercedes.

Arquitecto UCV (1997), Magíster Scientiarum Mención Desarrollo Tecnológico de la Construcción. IDEC, UCV (1993), Profesor Asociado, Coordinadora y Docente Unidad Seis y “Cátedra Diseño y Riesgos”, Escuela de Arquitectura, FAU, UCV, Investigador área tecnología de la construcción, IDEC, FAU, UCV, Fundadora y Coordinadora de la Comisión de Mitigación de Riesgos COMIR-UCV y COMIR – ARQUITECTURA.




LA PLANIFICACIÓN Y MANEJO DE LA PLANTA FÍSICA UNIVERSITARIA, COMO AGENTE REDUCTOR DE LA VULNERABILIDAD. EL PROYECTO COMIR.

INTRODUCCION:

Es importante que antes de comenzar a desarrollar el tema, se precisen algunos conceptos, a fin de comprender mejor el ámbito de la propuesta. En primer lugar consideraremos el término Emergencia, que se refiere a un evento repentino que hace tomar medidas inmediatas para minimizar sus consecuencias. Cuando no se logra controlar la emergencia, puede pasar a tener consecuencias mayores e incluso convertirse en un Desastre, esto significa alteraciones intensas en personas, bienes, servicios y ambiente, causadas por un suceso natural o generado por el hombre, que excede la capacidad de respuesta de la comunidad afectada. En ambos casos podemos determinar las fases de “antes”, “durante” y “después” de la ocurrencia del hecho, y cada una de ellas corresponde distinto tipo de acciones.

En la fase “antes”, las acciones son: la Prevención, que es evitar que ocurra un hecho, la Mitigación que significa aminorar las consecuencias, y la Preparación, que es estructurar la respuesta.

En la fase “durante”, las acciones son Alerta, que es la declaración de ocurrencia inmediata, y Respuesta, que se refiere a proveer la asistencia requerida.

En la fase “después”, tenemos la Rehabilitación, que es el restablecimiento de servicios básicos a corto plazo, y la Reconstrucción que se refiere a la restitución de las condiciones iguales o mejores que antes del desastre.

Todos estos términos constituyen la plataforma común para el cabal entendimiento de el significado de Riesgo, como la “probabilidad de que un suceso exceda un valor específico de daños sociales, ambientales y económicos en un lugar y tiempo dados”. Este concepto incluye dos factores, uno externo, las Amenazas o Peligros, que es el potencial de ocurrencia de un suceso capaz de causar daño y uno interno, la Vulnerabilidad, que es la disposición intrínseca a ser dañado. Si bien el primero es por lo general incontrolable, el segundo depende de la acción humana, siendo ésta la que hace que las consecuencias de las amenazas sean más o menos graves, y es en este aspecto que la producción académica universitaria y en general del sector educativo, puede ser determinante.



Los riesgos como factor de desarrollo.-


Al comienzo de la década de los noventa, según datos de la Comisión Económica para la América Latina y el Caribe, CEPAL (Notas No.3, 1998), se estimaba que las pérdidas anuales en el área, provocadas por los desastres de origen sísmico, volcánico e hidrometereológico, era de aproximadamente 1500 millones de dólares americanos y las muertes ascendían a 6000 personas. Sin embargo en 1998 en Ecuador, a causa de las lluvias, el 60% de la población alteró sus condiciones de vida, 286 personas murieron y los daños se estiman en US$ 2870 millones, originando una caída de 3.5% a 1.0% en su tasa de crecimiento. En el mismo período el huracán George originó en República Dominicana 235 muertos, 595 heridos, 300.000 damnificados y daños estimados en US$ 2193 millones, equivalentes al 14% de su PIB del año 1997. El huracán Mitch en Honduras produjo 5657 muertes, 12275 heridos y afectó de alguna manera al 24.2% de la población, los daños ascendieron a casi US$ 4000 millones, equivalente al 80,5 % del PIB, afectando principalmente la producción agrícola y el transporte. En Colombia, las ciudades de Armenia y Pereira sufrieron un sismo en el que perdieron la vida 1230 personas, 200.000 fueron afectadas y el impacto económico es de un 1,5% del PIB del país. Evidentemente el desarrollo de estos países se vió afectado y sus consecuencias afectarán por varios años las metas trazadas. Lo deseable sería que en lugar de plantearse la reconstrucción, se generara una transformación de la infraestructura económica, física y social, a fin de tener un desarrollo sostenible tomando en cuenta los factores de riesgo.
La otra Venezuela:

En Venezuela, frecuentemente hacemos abstracción de las condiciones de riesgo del país al realizar reflexiones, legislaciones, estudios y proyecciones en distintos ámbitos. Sin embargo, las amenazas de origen hidrometereológico (tormentas, inundaciones), geológico (terremotos, deslizamientos), epidemiológico (cólera, dengue), antrópico (tecnológicos, desórdenes públicos) son recurrentes. Más de un 80% de la población vive en zonas de riesgo sísmico. Un 45% de las viviendas de bajo costo que se construyen anualmente, son realizadas por el sector informal, sin ningún soporte técnico que garantice su seguridad. Las principales ciudades del país, son las más vulnerables y entre ellas, Caracas, la capital y sede del poder político, financiero y operativo de la nación, tiene por sus características geológicas, de servicio y vialidad, una de las condiciones más desfavorables en caso de emergencia. Las célebres crecidas del río Guaire, que han afectado Macarao, El Paraíso y La Carlota, cada año nos sorprenden (más o menos en la misma fecha) sin tomar previsiones. La tipología urbana y arquitectónica, así como sus servicios, han contribuido a incrementar la vulnerabilidad de la ciudad. Para la época del terremoto de 1967, según lo señala en un artículo publicado en 1995, el ex Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCV, Alfredo Cilento, Caracas tenia cerca de 1.900.000 habitantes, de los cuales el 21 % vivían en zonas de ranchos. Según el censo OCEI/CNV/FUNDACOMUN, para 1993 la población total era de unos 2.800.000 habitantes, con un 41,25 % viviendo en zonas de ranchos. Esto significa que entre 1970 y 1990 la población total aumentó un 300% y la de los ranchos un 878%. La ciudad opulenta, en todos estos años ha dado paso a soluciones inapropiadas, fachadas de vidrio, volúmenes irreverentes ante las leyes físicas que aseguran su estabilidad y una vanguardia arquitectónica comparable a las de las grandes capitales del mundo, sólo que absolutamente incompatible con la realidad geográfica del país. Los reiterados deslizamientos en Alto Prado, Colinas de Santa Mónica, y otras áreas momentáneamente célebres, la inminente y necesaria implosión de Nueva Tacagua, y las reparaciones de errores de proyectos inapropiados, constituyen desaguaderos de recursos que atentan contra el desarrollo sostenido de nuestra ciudad. Otros estudios indican (Guevara 1996) que incluso las Ordenanzas de Zonificación existentes, concebidas sin tener conciencia de las implicaciones que en materia de seguridad tienen las distintas disposiciones, fundamentan los reglamentos en criterios de orden numérico, estableciendo proporciones en relación al ancho de las calles, o las dimensiones de las parcelas. Esto trae como consecuencia soluciones potencialmente peligrosas, como lo son las plantas bajas libres, edificios escalonados y colindancia sin retiros de edificaciones de distinta altura, lo que potencia la posibilidad de ocurrencia daños severos en caso de un sismo.

Los incendios que podría propiciar un terremoto por fugas de gas, las acciones eternamente postergadas para evitar una nueva tragedia en Tacoa, recientemente recordada por las explosiones en Catia, y el estado de urgencia intermitente que genera el viaducto de la autopista de la Guaira, también son una lamentable muestra.

En julio de 1997 a consecuencia de un terremoto en Cariaco, un 60 % de las viviendas sufriero daños, murieron 70 personas y hubo 500 heridos, se desplomaron varias escuelas originando la muerte de 27 niños. El diagnóstico posterior de daños realizado por la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas FEDE, refleja que de 592 planteles evaluados, 66 resultaron afectados estructuralmente, 35 escuelas deben ser demolidas y otras 398 deben ser reparadas. Se requiere un presupuesto de 10,2 millardos de bolívares (19 millones de dólares) para acometer el programa de atención. Esto puede permitir extrapolar esta situación al resto del país para considerar lo urgente de la situación. El análisis permite concluir que la mayor amenaza de todas la constituye la ausencia casi absoluta de cultura preventiva, lo que requiere de un profundo cambio en la manera de pensar del individuo.



PROYECTO DE MITIGACIÓN DE RIESGOS DE LA UCV.-


Ante el reconocimiento de la importancia de la educación para propiciar la receptividad de la ciudadanía de los distintas iniciativas existentes en relación a la mitigación de riesgos y el compromiso de la Universidad Central de Venezuela de establecer una mayor vinculación entre la realidad del país y las distintas actividades que se realizan en nuestra casa de estudio, se creó el 13 de diciembre de 1995, por resolución del Consejo Universitario, la Comisión para la Mitigación de Riesgos, COMIR, formada por delegados de las 11 facultades, CENAMB, CENDES, Dependencias Centrales, Higiene y Seguridad, Bomberos Voluntarios, asociaciones de profesores, empleados y estudiantes. Dicha Comisión tiene por objetivo proponer y hacer seguimiento de las actividades tendentes a lograr la transformación del producto universitario en un agente reductor de la vulnerabilidad ante desastres socio naturales, tanto desde el punto de vista académico, como en la previsión de la adecuación de la planta física y la formación ciudadana, a fin de que con una adecuada política de extensión, se promueva la formación de organizaciones similares en otros ámbitos. Esta transformación confiere un valor agregado a nuestra producción universitaria que la posiciona estratégicamente frente a las ofertas de la región, siendo así mismo fuente para profundizar su pertinencia en relación a las condiciones del país.

El Proyecto COMIR en las áreas antes mencionadas, propone lineamientos políticos que propician que la estructura existente en la universidad, las incorpore dentro de sus programas particulares. Los objetivo planteados para cada área pueden resumirse en los siguientes aspectos:


1.- Área Académica:

  • Propiciar la revisión de los Programas de las Asignaturas con el apoyo del Vice Rectorado Académico, a través de las Coordinaciones de pre grado y Direcciones de post grado de las distintas Facultades, a fin de acotar o incorporar en los contenidos, la formación para actuar ante los siniestros que potencialmente puedan presentarse en nuestro país

  • Incentivar proyectos de investigación y extensión relacionados con el área de seguridad ante siniestros, con el apoyo del Vice Rectorado Académico, Coordinaciones de Extensión, de Investigación y las instancias pertinentes que existen en cada Facultad, orientados tanto a la caracterización de las distintas áreas para la producción de egresados en capacidad de ejercer su profesión en forma coherente con las condiciones de vulnerabilidad del país, como a la elaboración de estudios que proporcionen aportes a diversos organismos extra universitarios que se ocupan de dicha materia.

  • Propiciar la sistematización e incremento de la información disponible en las bibliotecas de la UCV, para apoyar la docencia e investigación relacionada con el tema de la seguridad en cada una de las disciplinas que se estudian en nuestra universidad, así como en los programas que se desarrollen en el campo de la formación ciudadana.

  • Propiciar la incorporación del tema en los programas de formación docente existentes en SADPRO y en las diversas facultades.

2.- Espacio Físico:

En el caso de la Planta Física de la Universidad Central de Venezuela, estas acciones se incorporarán al programa de recuperación y mantenimiento de la ciudad universitaria, la cual está en proceso de tramitación para ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, por ser una de las manifestaciones de la Arquitectura Moderna de mayor trascendencias a nivel internacional. La estrategia incluye:


  • Participar en la elaboración del Proyecto de mitigación de riesgos de la UCV, determinación de etapas, y ejecución inmediata de obras que garanticen condiciones mínimas aceptables, bajo la Coordinación de Planeamiento, y con el apoyo de la Comisión de Patrimonio, Dirección de Servicios Generales, Bomberos Universitarios, Higiene y Seguridad, y Seguridad y Protección. Seguimiento de las acciones acordadas.

  • Participar en la elaboración del Programa de Mantenimiento Preventivo y revisión periódica de las condiciones de vías de escape y sistemas de seguridad, bajo la Coordinación de Servicios Generales, con el apoyo de Bomberos Universitarios, Higiene y Seguridad y Seguridad y Protección. Seguimiento de las acciones acordadas.

3.- Formación Ciudadana:



  • Crear un programa de concientización a la comunidad, con el apoyo de la Dirección de Información y Relaciones, Asociación de Profesores UCV, Asociación de Empleados Administrativos, y Federación de Centros Universitarios Definir las pautas de une estrategia institucional de apoyo al resto de los programas de docencia, investigación y extensión, para asegurar las posibilidades reales de ejecución de programas que generen cambios de actitud de la conciencia de las condiciones de vulnerabilidad del país y su incidencia en nuestra vida cotidiana: profesional y ciudadana.

  • Participar en la planificación de la Estrategia General para actuar en caso de contingencia, bajo la Coordinación de los Bomberos Universitarios y con el apoyo de la División de Ambiente, Salud y Trabajo, la Dirección de Seguridad y Protección, Dirección de Planeamiento, Dirección de Servicios Generales, Consultoría Jurídica, y Brigada Voluntaria de Tránsito. Seguimiento de acciones acordadas.

  • Propiciar la creación de las Brigadas Voluntarias, con el apoyo de los Bomberos Universitarios. Incorporar este proyecto a los programas que adelanta la Secretaría de la UCV, como parte de las actividades para incentivar el arraigo institucional, a través de la preparación de la comunidad para participar activamente en labores preventivas y de atención de emergencia, dentro y fuera del recinto universitario.



Desarrollo del Plan Integral.-


Hasta los momentos, la Comisión cuenta con delegados en casi todas la Facultades, dependencias centrales, centros de investigación vinculados al vicerrectorado académico, Asociación de Profesores UCV, Asociación de Empleados Administrativos, y Federación de Centros Universitarios. Los miembros asesores representan al Departamento de Higiene y Seguridad, Bomberos UCV y Bomberos del Dtto. Federal. El equipo, realiza reuniones mensuales para planificar y realizar el seguimiento a los programas, así como para capacitar a sus integrantes. Como una de las actividades más importantes, en septiembre de 1997 la Universidad Central de Venezuela fue la sede y patrocinó conjuntamente con la OEA, la OPS y la ONU, la CONFERENCIA HEMISFÉRICA DEL SECTOR EDUCATIVO PARA LA MITIGACIÓN DE RIESGO DE LOS DESASTRES SOCIO NATURALES, para la cual preparó un conjunto de estrategias, a través de talleres realizados en las diferentes dependencias, con la Coordinación de la Comisión para la Mitigación de Riesgos COMIR.

Estos documentos se elaboraron mediante la estrategia metodológica de discusión en talleres con miembros de la comunidad universitaria, a fin de propiciar la factibilidad de ejecución real de las propuestas. Su contenido forma parte de las actividades de respaldo de la CONFERENCIA HEMISFÉRICA PARA LA MITIGACIÓN DE RIESGOS DE LOS DESASTRES SOCIO NATURALES, cuyas resoluciones han servido de base para los programas de los países participantes.

Es importante destacar que como consecuencia del trabajo de la Conferencia, se incorporó en el proceso de revisión curricular de educación básica, los contenidos de mitigación de riesgo y se incluyó en los cursos de la Comunidad Educativa la participación de módulos dictados por FEDE y Bomberos del Distrito Federal, mediante convenios inter institucionales.

No menos importante fue la creación del Comité Asesor del Sector Educativo para la Mitigación de Riesgo, por parte del Ministerio de Educación, en el cual está representada la UCV por medio de COMIR. En relación al sector universitario, se solicitó un derecho de palabra en la reunión del CNU celebrada en noviembre de 1997, para presentar la experiencia de la UCV y los resultados de la Conferencia Hemisférica, lo cual produjo que el Consejo Nacional de Universidades decidiera recomendar a las Universidades públicas y privadas, acogerse a las resoluciones de la Conferencia. Esta última disposición ha dado como consecuencia la creación del Proyecto de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cuya ejecución tendrá un enorme peso en la figura de las nuevas generaciones de docentes. Sin embargo, hasta la fecha, no ha sido posible lograr la convocatoria de un núcleo del CNU, que permita el intercambio de experiencias de los Proyectos de Mitigación de Riesgos de las Universidades, lo cual sería una ocasión para propiciar la creación o formalización de las comisiones respectivas y el establecimiento de metas su seguimiento.



AREA ESPACIOS FÍSICOS:

En el Proyecto COMIR se establecen estrategias que pretenden asegurar la integridad de nuestra Planta Física y la debida planificación en función de la seguridad de la comunidad, siendo la Dirección de Planeamiento por sus atribuciones, el ente llamado a establecer los mecanismos de acción y de control necesarios, conjuntamente con la Dirección de Servicios Generales como ente ejecutor y con la participación de COMIR, de la División Ambiente, Salud y Trabajo, y del Cuerpo de Bomberos Universitarios.

Esta acción requiere de una estrategia que asegure la incorporación de los conceptos de seguridad en los objetivos prioritarios de la Universidad, en forma tal que se garantice su factibilidad y optimización en el tiempo.

Es importante enfatizar responsabilidad ética frente a la seguridad de los miembros de la comunidad, beneficios económicos del mantenimiento preventivo y la planificación en función de la seguridad.

El programa de mitigación de riesgos a consecuencia de las amenazas naturales, debe promover necesariamente la concientización del factor riesgo a nivel institucional.

La formulación de políticas de intercambios con instituciones que cuenten con programas de préstamos y cooperación técnica como la OEA-ECHO, Ministerio de Educación, FONDUR, FIS, entre otros, como apoyo en el financiamiento y asistencia técnica, forma parte del plan de acción establecido por la institución.

OBJETIVOS

Realizar un análisis de la vulnerabilidad de las edificaciones a los peligros naturales, tomando en cuenta las condiciones de mantenimiento y funcionamiento.

Preparar un programa con medidas de reducción de la vulnerabilidad, solicitando a los organismos nacionales e internacionales un proyecto de préstamo o de cooperación técnica que incluya niveles aceptables de riesgos.

Solicitar la atención de la planta física, a organizaciones como el Ministerio de Educación, Organismos oficiales y gubernamentales (ONG) locales, nacionales e internacionales de cooperación técnica y financiamiento.

Incorporar al proceso de ejecución de proyectos todos aquellos correctivos desde el punto de vista de seguridad.

Definir acciones concretas para optimizar las condiciones actuales de seguridad de la planta física de la UCV.

Lograr la continuidad de las acciones propuestas, mediante la aprobación de resoluciones de tipo estructural.
PLAN DE ACCIÓN

Formalizar acuerdos con aquellos organismos que preparen proyectos de préstamo y cooperación técnica para el manejo de los peligros naturales y las medidas requeridas para mitigar el impacto adverso de los desastres naturales.

Este plan se ejecutará considerando el desarrollo de los Aspectos Políticos y los Aspectos Operativos, en función del logro de objetivos, para lo cual ya se han definido las estrategias, responsables y tiempo estimado para su ejecución.

Para mejor manejo de la problemática se ha dividido en dos aspectos fundamentales; a saber:


ASPECTOS POLÍTICOS

Presentar al Consejo Universitario para su aprobación:



  • La incorporación de la problemática de la evaluación y mantenimiento de la planta física en función de la seguridad, como punto prioritario en la discusión del proceso de transformación de la UCV, por ser un factor importante para la disminución de los costos y consecuencias de los desastres.

  • Aclaratoria de la estructura de decisión, seguimiento y control, según las áreas de competencia de las instancias involucradas y el consiguiente fortalecimiento de dicha estructura para optimizar su labor. Establecer sanciones que garanticen el respeto de dichas estructuras.

  • Su pronunciamiento sobre las acciones pendientes para resolver los problemas detectados por Higiene y Seguridad y los Bomberos Universitarios.

  • Revisión de los instrumentos legales existentes y que se establezcan los necesarios para la adecuada ejecución de los programas.( manuales de procedimiento, normas de contratación, etc.).

  • Fomentar gestiones de financiamiento alternativo para el mantenimiento (patrocinio externo, participación de la comunidad educativa).

  • Unificación de la estructura de la Unidad de Servicios Básicos en todas las facultades, la cual deberá incluir funciones dependiente de los planes de las Direcciones de Servicios Generales, Planeamiento y Vigilancia. Establecer un perfil profesional especializado para su coordinador, acorde al manejo de dichas funciones.

  • Establecer el carácter rector de las Direcciones de Planeamiento, Servicios Generales y Vigilancia, en relación a los lineamientos para la planificación y control de las unidades de servicios básicos de las facultades y definir el mecanismo operativo correspondiente.




  • ASPECTOS OPERATIVOS

  • Presentar a los Consejos de cada Facultad:

  • Aceptación de la competencia y control de los programas de las Direcciones de Planeamiento, Servicios Generales, Vigilancia, Higiene y Seguridad, Bomberos UCV y COMIR UCV, como base para establecer los lineamientos relacionados con la planta física y la seguridad de la misma.

  • Elaboración de planes concretos para presentar soluciones a los problemas de Seguridad del espacio físico contenidas en los informes de la Dirección de Higiene y Seguridad y los Bomberos UCV realizados hasta la fecha.

  • Realizar el diagnóstico de las condiciones de seguridad de la planta física y la estructura existente para atenderla, a fin de establecer una base de datos que incluya información acerca de la adscripción administrativa , presupuesto, equipos , personal, funciones que cumple, informes existentes sobre la situación de la planta física, planes de construcción o remodelaciones y prioridades.

  • Realizar el diagnóstico de los recursos legales existentes, manuales de procedimiento, instrumentos de evaluación, normas de contratación.

  • Elaborar proyectos de apoyo tales como brigadas de mantenimiento y programas de difusión, con el apoyo de otras instancias de la UCV.

  • Desarrollar proyectos para fortalecer la estructura de funcionamiento relacionada con la planificación y mantenimiento de la planta física en función de la seguridad.

  • Diseñar un proyecto por etapas que permita conocer el monto estimado, a fin de solicitar apoyo para su ejecución.

LOGROS Y DIFICULTADES.-


El Proyecto del Área de Espacios Físicos, al igual que en las áreas Académica y de Formación Ciudadana, pretende definir una política universitaria que apunte hacia la reducción de la vulnerabilidad ante eventos socio naturales, como un valor agregado a las funciones que desarrolla cada dependencia de la estructura universitaria. Sin embargo, en el caso de la planta física, las responsabilidades y áreas de competencia de las Dependencias que forman la estructura existente, no están bien definidas en relación a su participación en función de la seguridad ante desastres socio naturales, y ninguna de ellas incluye algún mecanismo de Coordinación con el resto de las Dependencias que tienen que ver con la seguridad de la planta física, ni centralizada ni descentralizadamente.

La primera dificultad fue tratar de solventar este problema, que ocasiona dispersión de esfuerzos y falta planes de acción coordinados, con responsabilidades bien delimitadas. Otra debilidad la constituye la dependencia de la voluntad política de cada uno de los Directores o Coordinadores de las Dependencias involucradas, para propiciar esta coordinación, independientemente de que existan los mandatos del Consejo Universitario que exhortan a darle prioridad al problema de la seguridad. Adicionalmente cada Facultad constituye un elemento autónomo en cuanto a las políticas de planta física relacionadas con la seguridad, lo que dificulta aún más los mecanismos de coordinación.

Como logro obtuvimos la base jurídica a través de la aprobación del Proyecto COMIR por parte del Consejo Universitario, lo que abre vías legales para exigir futuras acciones y se elaboró el Proyecto del Sistema Coordinado de Seguridad de la Planta Física de la Ciudad Universitaria de Caracas, el cual está por aprobarse. Se diseño y aplicó una planilla para producir una base de datos con los escenarios de riesgo de los edificios de la Ciudad Universitaria, los cuales servirán para concretar los planes de contingencia coordinados. Se detectó la necesidad de homologar los perfiles de los encargados de los Servicios Básicos de los Edificios (obras, mantenimiento y vigilancia) y la necesaria vinculación con las Direcciones Centrales de Planeamiento, Servicios Generales y Vigilancia, lo que requiere de planes concretos por parte de las Direcciones correspondientes, para solventar la situación. En líneas generales, se sentaron las bases para acciones futuras, que dependerán del peso que las autoridades estén dispuestas a otorgar a la prevención.

PLANES 2000. -


La principal Misión es consolidar la Comisión, para lo cual se requiere de la aprobación de los proyectos en cada Dependencia y la ejecución de los mismos. En ese sentido se propone motivar la participación, a través de las siguientes actividades:
Área Académica

Preparación e incorporación de módulos referidos a Educación y Mitigación de Riesgo en los cursos de capacitación de los profesores y de la comisión curricular. Los borradores de trabajo deberán ser preparados por una comisión que se designará a tal fin, formada por personal de SADPRO y especialistas.

Inventario de potenciales agentes reductores de la vulnerabilidad en docencia, investigación y extensión.

Apoyo formulación de proyectos de investigación para revisión curricular.

Consolidación de la Red de Información relacionada con desastres. Convenio Organización Panamericana – Biblioteca Central

Evento: UNIVERSIDAD PERTINENTE. EL CURRÍCULUM COMO AGENTE REDUCTOR DE LA VULNERABILIDAD. SU VINCULACIÓN CON LA INVESTIGACIÓN Y LA EXTENSIÓN. / UCV Febrero 2000.


Área Espacio Físico:

Completar Inventario de los Escenarios de Riesgo en las edificaciones de la UCV

Tramitar ante el Consejo Universitario la aprobación del Sistema Coordinado de Seguridad de la Planta Física y su respectivo Reglamento

Realizar el Inventario de las características y competencias de las Unidades de Mantenimiento y Seguridad de las facultades y dependencias.

Definición de Estrategias para concretar la edecuación de la Planta Física en función de la Seguridad.
Area Formación Ciudadana:

Definición de estrategias para motivar la creación de Brigadas Voluntarias

Incrementar difusión del tema en el ámbito universitario

Micros, artículos, ponencias, afiches.



CONCLUSIONES:

La incorporación en la Misión de la Universidad Central de Venezuela, de su función como agente reductor de la vulnerabilidad tanto en cuanto a su producción académica, como en cuanto a su funcionamiento interno, es un valor agregado que posiciona estratégicamente a la Institución frente a otras opciones de la Región. En un país donde los riesgos no están incorporados a los paradigmas aceptados para establecer valoraciones y prioridades en prácticamente ningún área, la Universidad presenta una vía de cambio y revolución cultural. Su consideración como parte de los planes de desarrollo socio económico, se hace cada vez más determinantes para evitar la pérdida de recursos. Sin embargo, el escepticismo, el inmediatismo y la falto de una conciencia ética en relación a la responsabilidad de nuestra institución en este campo, son enemigos potenciales de esta iniciativa, pionera en el campo de la educación. Está en nuestras manos asumir el reto.


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REFERENCIAS


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  • CEPAL. DESASTRES NATURALES Y SU IMPACTO EN LA REGIÓN DURANTE 1998.

  • Cilento, Alfredo. LA VULNERABILIDAD METROPOLITANA. EL CASO DE CARACAS. Revista Urbana No. 16/17, FAU / UCV. Caracas 1995.

  • Comisión para la Mitigación de Riesgos de la Universidad Central de Venezuela. PROYECTO COMIR. Mímeo, Caracas 1995.

  • Comisión para la Mitigación de Riesgos de la Universidad Central de Venezuela. 1ra MODIFICACIÓN AL PROYECTO COMIR. Mímeo, Caracas 1998.

  • Comité de Redacción CONFERENCIA HEMISFÉRICA DEL SECTOR EDUCATIVO PARA LA MITIGACIÓN DE RIESGOS DE LOS DESASTRES SOCIO NATURALES. Mímeo. Caracas 1997

  • Comité Nacional del Decenio Internacional de la Reducción de Desastres naturales. INFORME NACIONAL DE VENEZUELA. Mimeo. Caracas 1994.

  • Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas FEDE. INFORME TERREMOTO DE CARIACO. VENEZUELA. Mímeo, 1997.

  • Guevara, Teresa y otro. LA MICROZONIFICACIÓN SÍSMICA COMO BASE PARA EL ORDENAMIENTO URBANÍSTICO DE CARACAS. Revista Urbana No. 18, FAU / UCV. Caracas 1996.

  • Universidad Central de Venezuela. Ministerio de Educación, Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas FEDE. PROPUESTA PROYECTO DEL SECTOR EDUCATIVO PARA LA MITIGACIÓN DE RIESGOS DE LOS DESASTRES SOCIO NATURALES. Mimeo.Caracas, 1997


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