La pizarra digital en el aula bilingüe de primer ciclo de primaria



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LA PIZARRA DIGITAL EN EL AULA BILINGÜE DE PRIMER CICLO DE PRIMARIA
Dionisio Jesús Montoya Lozano – Colegio Saladares (Grupo Attendis)

Según la propia definición de Pere Marquès (2002), una pizarra digital “es un sistema tecnológico que consiste en un ordenador multimedia conectado a Internet, y un video-proyector que proyecta a gran tamaño sobre una pantalla o pared lo que muestra el monitor del ordenador”.

Muchas y diversas son las ventajas metodológicas generales que puede aportar la utilización en el aula de la citada tecnología, así como el beneficio académico que parece aportar a los alumnos que participan en estas actividades.

No es mi intención insistir de nuevo en dichos aspectos (especialistas como el profesor Marquès ya han “abonado” de forma magistral dicho campo de investigación) sino, más bien, intentar concretar esas ventajas y beneficios en el caso de alumnos del primer ciclo de primaria, en colegios, que como el nuestro, están llevando a cabo un proyecto de educación bilingüe, así como ilustrar con algunas de las actividades realizadas con el apoyo de la pizarra digital.


Son alumnos de 1º y 2º de primaria que cursan el 50 % de sus asignaturas en inglés (ciencias, lengua inglesa, educación física, educación artística y una hora semanal de matemáticas) mediante un método de inmersión en dicho idioma, es decir que el inglés constituye el único y exclusivo vehículo de comunicación en estas materias entre profesor y alumnos, alumnos y profesor y entre los propios alumnos, tanto en lo relativo al lenguaje necesario para el funcionamiento de las clases como a cualquier otro tipo de intercambio comunicativo que pudiera ser necesario (saludos, permiso para levantarse, usar el color del compañero, etc...) La pizarra digital se usa de forma habitual en las asignaturas mencionadas, especialmente en ciencias y lengua inglesa.
Habría que tener muy presente que un niño suele iniciar su educación primaria a los 6 años y finaliza el primer ciclo de ésta a los 7-8 años, por tanto, siguiendo la teoría de los estadios de Jean Piaget, nos referimos a alumnos que están “a caballo” entre el final del periodo preoperatorio y el inicio de la etapa de las operaciones concretas (simples). Según el mismo psicólogo suizo “las operaciones del pensamiento son concretas en el sentido de que sólo alcanzan la realidad susceptible de ser manipulada, aun no puede razonar fundándose en hipótesis”, es decir, tratamos con alumnos que todavía no son capaces de razonar de forma hipotético deductiva, sino que operan mentalmente tomando siempre como punto de partida la realidad, lo tangible, lo concreto, esto es, lo que pueden ver, tocar… El razonamiento lógico por si solo no es suficiente todavía, así que el profesor debe proporcionar a estos alumnos un material con el que ellos puedan repetir acciones manipulativas, por medio de las cuales irán poco a poco interiorizando los conocimientos que adquieren, los irán haciendo suyos, los poseerán.
En este sentido, contar en el aula del primer ciclo de primaria con la tecnología de la pizarra digital, constituye, indudablemente, una gran ayuda, puesto que aporta a estos niños la referencia inmediata a la realidad que requiere su desarrollo evolutivo (el ejemplo gráfico de una simulación, el colorido de una fotografía, el realismo y los efectos sonoros de un clip de video, la magia del movimiento de las animaciones en un programa de lectura, etc…) y así lo argumenta también el profesor Marquès al enumerar los cuantiosos beneficios que implica su utilización: “Facilita al alumnado el seguimiento de las explicaciones del profesorado, su apoyo con materiales gráficos… presentación de animaciones, simulaciones de fenómenos, ejemplos... “.


Uso del color y la referencia gráfica a la realidad
Algunas experiencias:


  1. Actividades de elaboración propia



  • La copia dictada

Menospreciado por unos y añorado por otros, la actividad del copiado se ha realizado tradicionalmente en la enseñanza primaria como una forma de consolidar la ortografía y fomentar la adquisición de vocabulario. Otra variante, bastante útil en el aprendizaje de la lengua inglesa en las primeras etapas, por sus características peculiares de pronunciación y escritura, es el copiado dictado, esto es, hacer que los alumnos copien un texto escrito en el encerado al ritmo que el profesor lo lee en voz alta.

En el primer ciclo de primaria se presta una especial atención, además, a la caligrafía, en aspectos como la linealidad, la dirección y sentido de la escritura, la distribución en el papel, grafo-motricidad, etc…

Todos recordaremos, a buen seguro, el buen hacer de la mayoría de los que fueron nuestros maestros y maestras de primaria en nuestros años de escolares. Aquellas pizarras perfectamente estructuradas, y la pulcritud y belleza de su escritura entrelazada sobre el encerado. Todo un ejemplo. Desafortunadamente no todos los docentes, entre los cuales me incluyo, somos capaces de lograr esas cotas de belleza y estilo en lo que al uso de dicho tipo de grafía se refiere. Por tanto, hemos de buscar otras estrategias que suplan nuestras carencias y, al mismo tiempo, aporten otros beneficios muy difíciles de conseguir utilizando la pizarra tradicional.


Si el sistema de escritura que utiliza el centro escolar para primer ciclo de primaria es la cuadrícula, parece bastante complicado el reproducir, a escala apropiada, dicho sistema en el encerado. Además, si queremos poner en los cuadernos de los chicos una nota de color que les ayude a conseguir una distribución adecuada del texto en el papel, podemos optar por acostumbrarles a escribir las mayúsculas en rojo y a marcar con puntos los cuadritos libres que han de dejar al inicio de las diferentes líneas de la libreta. Es un objetivo bastante arduo de conseguir. Hay que recurrir a manejar tizas de colores o utilizar pizarras blancas y rotuladores, pero aun tenemos en el aire el cómo mostrar la distribución del texto en la cuadrícula.
La solución al problema la aportó mi compañero Pedro Milla, el otro profesor del primer ciclo, que se encarga de las asignaturas en español. Yo simplemente he puesto en práctica su idea: sobre la base de un documento de Word y con la ayuda del formato de letra Acali, he reproducido en el ordenador una página de las libretas que utilizan los niños, incluido el “trenecito” que marca el inicio de cada línea, con igual número de cuadros en la misma y procurando elegir un tamaño de fuente que pueda reproducir fielmente el milimetrado de la cuadrícula que se usa en ambos cursos, coincidiendo así mi distribución del texto en cada línea con la de los alumnos en sus cuadernos.

Libreta de un alumno de 2º ep Documento Word para proyectar
De esta forma, el alumno es capaz de ver gráficamente en qué momento ha de utilizar el color rojo y la posición exacta de cada letra y línea en la cuadrícula, facilitándole este sistema la consecución de los objetivos que hemos mencionado con anterioridad (caligrafía, ortografía, linealidad, distribución).
Por otra parte, el profesor tiene la posibilidad de traer la actividad ya preparada e ir mostrándola al ritmo que convenga a la clase, o bien puede editar sobre la marcha una plantilla prediseñada de antemano, evitando así tener que dar la espalda a sus alumnos para escribir en el encerado y la consiguiente pérdida de control sobre los alumnos. Así lo entiende también A. Smith (1999): “The Whiteboard enabled staff to keep the class together, direct tasks and provided a focal point for students.”

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