La oracióN EL ENUNCIADO Y la oracióN



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LA ORACIÓN
1. EL ENUNCIADO Y LA ORACIÓN.-

En el discurso, la unidad básica de segmentación es el enunciado, que podemos definir como: “aquel segmento de la comunicación, cualquiera que sea su extensión, comprendido entre el silencio anterior al habla y una pausa marcada, o entre dos pausas marcadas”.

Un enunciado puede estar formado por una o varias oraciones. Puede ser corto: ¿Cogiste la chaqueta?(1) –Sí.(2) –Póntela(3); o bien largo: El náufrago escupe la sal que le llena la boca y toma conciencia de la pértiga que le sostiene entre mar y cielo.

Para la segmentación de textos en enunciados no se tiene en cuenta ni su significado, que puede no ser completo, pero sí suficiente en una situación o contexto adecuados, ni su estructura gramatical. Sólo se ha atendido a la existencia de pausa marcada, y al cambio de entonación.

Cada unidad mínima capaz de recibir un signo entonativo y servir de comunicación, es decir, cada enunciado mínimo posible, es un sintagma. Son sintagmas los verbos, los sustantivos y los pronombres personales tónicos, los adjetivos, los adverbios y las interjecciones. En cambio, el artículo, los pronombres átonos, las preposiciones y las conjunciones no son sintagmas sino signos dependientes.

De todos los elementos sintagmáticos, la interjección permanece aislada y el resto se subordina al verbo. Sin embargo, esta relación de funciones puede verse afectado por los “transpositores”:

- Los verbos u oraciones se pueden adjetivar, sustantivar o adverbializar a través de relativos o conjunciones subordinativas.

- Los sustantivos pueden adjetivarse o adverbializarse mediante las preposiciones.

- Los adjetivos, e incluso los adverbios, pueden sustantivarse a través de los artículos o adverbializarse mediante inmovilización morfológica.

- Los adverbios pueden funcionar como adjetivos, y a veces como sustantivos.



1.1. Oración y frase.-

Los enunciados responden a dos estructuras sintagmáticas diferentes:

- Unos organizan sus constituyentes alrededor de un verbo en FORMA PERSONAL y, como consecuencia de ello, se articulan en dos constituyentes inmediatos: SUJETO y PREDICADO. Esto enunciados reciben el nombre de ORACIÓN.

La oración es una unidad de comunicación dotada de significado pleno, que no pertenece a otra unidad mayor, que se caracteriza por su independencia sintáctica y semántica, por estar dotada de una línea melódica o entonación determinada y poder estar formada por una sola palabra: el núcleo verbal. Ej.: un globo con gacetas se quema sobre los tejados.

Otros enunciados, frente a los anteriores, se caracterizan por la ausencia de un verbo en FORMA PERSONAL y por la no articulación en dos constituyentes inmediatos, lo cual no impide que cumplan una función comunicativa. Estos enunciados reciben el nombre de FRASE. Ej.: La calle más larga; tumulto de campana; en la plaza del pueblo, la murga municipal.

1.2. La entonación: modalidades oracionales.-

La oración es la unidad mínima de habla con intención comunicativa. Con ella podemos manifestar

contenidos objetivos o representativos y por medio de la entonación podemos adoptar posturas de duda, extrañeza, alegría, dolor...Todo ello está relacionado con las modalidades oracionales.

En toda oración tenemos que señalar dos factores:

1.- Lo que se dice, contenido objetivo o DICTUM.

2.- La actitud subjetiva o psicológica del hablante o MODUS.

De esta manera, ante un mismo contenido el hablante puede manifestar actitudes diferentes: afirmar, negar, ironizar...

Esta clasificación es más psicológica que lingüística, es decir, no siempre existen unas marcas formales que justifiquen rigurosamente tal clasificación, como la entonación el modo verbal u otras estructuras gramaticales del tipo “¡ojalá!”, quizás.....Las oraciones pueden ser:



A).- Oraciones enunciativas, aseverativas o declarativas.- Informan objetivamente de un hecho. Función dominante: la representativa. Modo verbal: el indicativo. Oraciones propias de los niveles ensayístico, didáctico o científico.

Se subdividen en:



1.- Afirmativas.- Se caracterizan por la ausencia de negación.

2.- Negativas.- Llevan adverbios negativos. A veces van acompañados de otros elementos que indican cantidad cero: nada, nadie, ninguno /a (ningún, ninguna), jamás. No he visto nada; no me ha visto nadie; nunca jamás lo haré; no se lo daré a ninguno de ellos....

En castellano, varias negaciones no afirman, excepto NO SIN: vine no sin trabajo. La acumulación de negaciones suele tener un valor enfático o pleonástico.



A veces, elementos no negativos confieren tal carácter a la oración: en mi vida lo haré; en parte alguna lo encontrarás, etc. Coloquialmente usamos fórmulas negativas del tipo ¡Ni hablar!; ¡ya, ya!; ¡sí, sí!; ¿de qué?, e incluso suplimos el lenguaje con gestos que tienen tal carácter.

B).- Oraciones interrogativas.- Expresan una duda y perseguimos una respuesta verbal. Pueden ser:

1.- Directas.- Son aquellas que vienen enmarcadas por los signos gráficos de entonación. Pueden llevar el verbo antes que el sujeto. Se dividen, a su vez, en:

a).- Totales: Preguntan por todo el contenido de la oración interrogativa. Exigen una respuesta de tipo SI o NO. También puede haber otra respuestas, pero han de ser equivalentes. ¿irás al cine?

b).- Parciales: Preguntan por un solo miembro de la oración distinto del verbo. Van construidas con pronombres o adverbios interrogativos: qué, cuándo, dónde....

2.- Indirectas.- No llevan signos gráficos de interrogación, pero presentan un elemento interrogativo. Se basan en medios léxicos y sintácticos. No sé cuándo llegó.

3.- Retóricas.- Preguntan sin posibilidad de respuesta.

C).- Oraciones exclamativas.- Expresan más directamente la afectividad del hablante. Van entre signos de admiración, pero utilizan también otros recursos: interjecciones e inflexiones apropiadas del tono y del acento. No forman una clasificación autónoma, sino que cualquier oración puede adquirir esta modalidad por un simple refuerzo tonal. Domina la función expresiva. Si están formadas por una sola interjección (¡psch!, ¡chist!), la función es la apelativa. Las interjecciones impropias también pueden representar esta función: ¡ fuego !, ¡vaya !, ¡ anda ¡. Frases exclamativas, también: ¡ vaya por Dios ¡, ¡ adiós Madrid ¡, ¡ qué horror ¡.

D).- Oraciones desiderativas u optativas.- Expresan el deseo de que se realice o no lo expresado en la oración. En español se construyen con el verbo en subjuntivo. Pueden llevar marcas gramaticales del tipo “¡ojalá¡, ¡que¡, ¡así¡” (¡así te parta un rayo!). Con determinadas perífrasis verbales en ciertos contextos: debí decírtelo = ojalá te lo hubiera dicho. Se clasifican en dos grupos:

1.- Potenciales.- El deseo expresado puede ser posible: ¡ que tengas suerte mañana ¡.

2.- Irreales.- No hay posibilidad de cumplimiento: ¡ ojalá lo hubiera sabido entonces ¡.

E).- Oraciones imperativas o exhortativas.- Expresan ruego, orden, mandato. El hablante pretende suscitar la atención del oyente. La función dominante es la apelativa. Tratan de exigir una respuesta no verbal, sino de hecho. Verbo en imperativo / subjuntivo; perífrasis verbales (¿te quieres callar ?); a + infinitivo ( ¡ a trabajar ¡); gerundio.

F).- Oraciones dubitativas.- Se expresa con ellas una suerte de incertidumbre a través de recursos prosódicos, adverbiales, verbales o de estructura oracional. Van encabezadas por adverbios de duda u otros recursos: quizá, tal vez, ¿no?...Son variantes semánticas graduales: negación – probabilidad – duda atenuada – duda absoluta – posibilidad – afirmación. Si la duda es absoluta, el verbo va en subjuntivo; si es atenuada, admite el indicativo ( serán las diez )

También se expresa con perífrasis verbales que le confieren este valor ( deben de ser las diez); poder + infinitivo.



2. EL SINTAGMA NOMINAL.-

Con el término sintagma nos referimos al grupo de elementos lingüísticos que forma una unidad (y desempeña una función) en una organización jerarquizada. La palabra "sintagma" va normalmente seguida de un calificativo que define su categoría gramatical (sintagma nominal, sintagma verbal, sintagma preposicional, etc).

En el análisis de la oración: “El hermano de mi amigo compró flores en la floristería de la esquina”, se define “el hermano de mi amigo” como el sintagma nominal (sujeto) y “compró flores en la floristería de la esquina”, como el sintagma verbal (predicado o sintagma predicativo).

El SN sujeto está formado por un SN, “el hermano”, seguido de un S, prep., “de mi amigo”.

El SV o S. Pred. está formado por un verbo en forma personal, “compró”, seguido de un SN “flores”, y de un S Prep., "en la floristería de la esquina", formado, a su vez, por una preposición, "en", un SN, “la floristería”, y un nuevo S Prep., "de la esquina".

2.1. Clases de sintagma:

Atendiendo a la categoría dominante, podemos distinguir las siguientes clases:



  • Sintagma nominal (SN): sintagma cuyo núcleo es un nombre: "El niño inteligente capta todo".

El SN puede aparecer reproducido por un pronombre, Entonces hablaremos de SN sustituto: "Vi un libro y lo compré". "Asistieron muchos espectadores, pero sólo algunos aplaudieron".

  • Sintagma adjetivo (S. Adj): sintagma cuyo núcleo es un adjetivo: "María es bastante alta".

  • Sintagma adverbial (S. Adv.): sintagma cuyo núcleo es un adverbio: “No vengas muy tarde a casa".

  • Sintagma verbal (SV): sintagma cuyo núcleo es un verbo: " El caballo corre por la pradera".

  • Sintagma preposicional (S. prep.) sintagma constituido por dos elementos que se exigen mutuamente preposición +N: "Me gusta. el café con mucha leche".

2.2. Estructura del sintagma nominal:

Atendiendo a su estructura, el SN puede ser homogéneo y heterogéneo:

El SN homogéneo, está constituido fundamentalmente por tres elementos que suelen tener la siguiente ordenación en el discurso:

Determinantes N Adyacentes

el niño pequeño.

mis amigos íntimos.

algunos alumnos inteligentes.

La estructura del SN heterogéneo no se diferencia esencialmente del homogéneo, ya que presenta la misma estructura básica, pero ofrece además ciertas ampliaciones o expansiones, marcadas por medio de enlaces.

Las principales expansiones que dan lugar a un SN heterogéneo son las siguientes:



  • Expansión por coordinación: Aparecen dos elementos de la misma categoría funcional, enlazados por conjunciones coordinantes (y, ni, o, etc,) (E C.): "Tu padre y tu madre son muy agradables".

  • Expansión por medio de la preposición: Se introduce mediante la preposición un nuevo sintagma nominal que, en cuanto a su estructura, puede tener los mismos elementos que el SN homogéneo precedente: "La casa alquilada de tu hermano mayor parece nueva"

Las PREPOSICIONES son unidades carentes de autonomía, cuyos significantes en general son átonos y forman, junto con la palabra a la que preceden, una sola entidad fónica. (excepción: según).

Son unidades dependientes que incrementan a los sustantivos, adjetivos o adverbios como indicadores de las funciones que tales palabras cumplen, bien en la oración, bien en el grupo nominal. Según esto, la función de la preposición puede ser doble: Indicador funcional y transpositor. Aquí nos interesa la función transpositora.



Transpositor (TR): cuando introduce un sintagma preposicional cuya función depende directamente de un sustantivo, un adjetivo o un adverbio. Esta función del sintagma preposicional es la de término adyacente. La trasposición consiste en cambiar la categoría gramatical de un término para que pueda funcionar como dicha categoría. El examen de lengua se retrasará sin una fecha determinada. En este caso, la preposición traspasa al sustantivo a la categoría adjetiva para que funcione como tal.

El adyacente de un adjetivo o de un adverbio, sólo puede ser otro adverbio (el TR traspone el sustantivo a adverbio): Fácil de resolver; Lejos de la valla.



  • Expansión por medio del pronombre relativo "que": Mediante el relativo "que" se introduce una expansión del sintagma base mediante una proposición, funcionando como un adjetivo que modifica al sustantivo núcleo del SN ‑ "El collar que me regaló mi novio lo compró en una buena joyería".

En general, todo sintagma nominal puede presentar la siguiente estructura:

DETERMINANTES

NÚCLEO

ADYACENTES

Actualizadores

Cuantificadores




Artículo

Demostrativos



Numerales

Nombre

Pronombre



Adj. Calificativo

Prop. de relativo



Posesivos

Extensivos

Infinitivo

S. preposicional

“Cuyo”




Adj. sustantivado

Aposición

Veamos algunos ejemplos de sintagmas nominales, resultantes de la combinación de las tres zonas:


SN Actualizador + N + Adj. calificativo

El caballo veloz

SN Cuantificador + N + Prop. De relativo

Algunos árboles que están viejos

SN Actualizador + Infinitivo + Compl..preposicional

El andar de los ciegos

E incluso algún elemento puede no aparecer (0).

SN‑‑> Determinante + N

0 Pedro

SN‑‑> Determinante + N Adj. Calificativo



El niño 0

Pero siempre ha de estar presente el núcleo.



2.2.1. Los determinantes:

El término "determinante" puede interpretarse en un sentido amplio y abarcaría así cualquier modificación de un elemento nominal, o de manera más estricta, aludiendo con él a unos elementos gramaticales, que suelen preceder al nombre en el SN y que lo precisan, sitúan o cuantifican semánticamente, ya que dan al nombre un valor actualizado.

Debemos precisar, sin embargo, que esta función DETERMINANTE coincide esencialmente con la de TÉRMINO ADYACENTE, pues todo determinante incide sobre el núcleo del sintagma, es decir, que es otro "adyacente", aunque especial. Su distribución, combinación, forma, relaciones y presencia le hacen algo diferente de los adyacentes comunes, y por ello lo estudiamos separadamente.

Las diferencias entre ambos se reflejan a continuación:



Los determinantes cumplen las siguientes condiciones:

  • Actualizan al sustantivo, lo sitúan con las personas gramaticales o precisan cuantitativamente

la extensión de su contenido.

  • Suelen ir antepuestos al núcleo sustantivo.

  • Se pueden convertir en pronombres( excepto los artículos)

Los términos adyacentes, por el contrario:

  • Se refieren al sustantivo añadiéndole caracterizaciones semánticas concretas.

  • No son actualizadores, ya que se refieren al sustantivo una vez actualizado. Precisamente por ello son compatibles con los determinantes.

  • Suelen ir pospuestos al núcleo sustantivo.

  • No admiten la pronominalización.

Ejemplos

DETERMINANTES

NÚCLEO

ADYACENTES

El

hombre

Lobo

Este

pantalón

corto

Mi

sombrero

de ala ancha

Cinco

asientos

que son cómodos

Algunos

Ejercicios

de matemáticas

2.2.2. Clasificación de los determinantes

2.2.2.1. Los actualizadores:

Entendemos por "Actualizadores" los elementos gramaticales necesarios para que sustantivo pueda funcionar en un acto de discurso o de habla.

Los actualizadores pueden ser de tres clases: artículo, demostrativos y posesivos.

2.2.2.1.1. Artículo:

Es un morfema independiente, cuya función primordial es la actualización en el discurso del sustantivo al que acompaña, al mismo tiempo que precisa sus género y su número

El auténtico artículo es el llamado "determinado" o "determinante", ya que el tradicionalmente llamado "indeterminado" no es más que un numeral o indefinido parcialmente gramaticalizado, que conserva su valor de indeterminación.

El valor funcional del artículo se establece por la alternancia presencia/ausencia o actualización/no actualización. La ausencia del artículo facilita una mayor abstracción o valor genérico del sustantivo: “Oros son triunfos”. La presencia del artículo presta una mayor concreción y limitación al nombre: “Los oros de la baraja”.Sus formas son, "el, la, lo, los y las".

Añadir también la existencia de un artículo neutro “lo”que sirve para sustantivar adjetivos y adverbios por lo que su función es la de transpositor a categoría sustantiva: “ Lo bueno es conveniente”; “El sol está en lo alto”

2.2.2.1.2. Demostrativos:

Los determinantes “demostrativos” cumplen también la función actualizadora al situar espacial o temporalmente al sustantivo en relación con los participantes en la comunicación. Sus formas son:

‑ Hablante "yo": este, esta, esto, estos, estas.

‑ Oyente "tú": ese, esa, eso, esos, esas,

‑ Ausente “él” o alejado de ambos: aquel, aquella, aquello, aquellos, aquellas.

"Este" y sus variantes de género y número sirven para mostrar lo situado en la zona de la persona hablante, y, temporalmente, para referirnos al presente:



- Este niño es muy juguetón.

- Estos momentos tan felices no se repetirán.

"Ese" y sus variantes de género y número sirven para mostrar lo situado en la zona de la persona oyente:



- Ese paraguas que llevas es muy antiguo.

Aquel” y sus variantes de género y número sirven para mostrar lo situado en la zona de “él” o lo alejado de ambos interlocutores:



- Aquel cuadro que hay allí es muy antiguo.

El valor temporal de "ese" y “aquel” es impreciso, dependiendo de circunstancias temporales objetivas y de la intención del hablante



- No olvidaré nunca la satisfacción de aquel día.

- Esa situación llegará a ser insostenible.

Los demostrativos se caracterizan por:



  • No poder ir precedidos en el grupo sintagmático por otro adjetivo (salvo “todo”: : todas esas cosas).

  • Por llevar incorporados los valores del artículo.

  • Porque su signo léxico, como se señaló antes, se refiere a la situación de lo que se comunica en el espacio o en el tiempo, distinguiendo tres zonas en relación con las tres personas gramaticales, según hacen los personales. Los demostrativos serían como subdivisiones del contenido al que se refiere el pronombre personal de tercera persona. Si nos interesa puntualizar, en lugar de “Estuve con él”, se dirá “Estuve con este”, “Estuve con ese”, “Estuve con aquel.

2.2.2.1.3. Posesivos:

Los determinantes "posesivos" desempeñan también una función actualizadora, pero añaden a la actualización una referencia personal de "posesión" en sentido amplio:



- Esta es mi cartera.

- Nuestro pueblo está muy bien urbanizado.

Con este término se agrupan unidades de vario comportamiento funcional. Unas son unidades dependientes que exigen siempre la presencia de un sintagma sustantivo: mi, tu, su, mis, tus, sus. (Mi libro, Tu casa, Su cartera)

Otras son unidades autónomas: mío, mía, míos, mías; tuyo, tuya, tuyos, tuyas, suyo, suya, suyos, suyas. (Es mío, Parecen suyos, Parece tuyo)

En fin, hay unidades indiferentemente autónomas o dependientes: nuestro, nuestra, nuestros, nuestras, vuestro, vuestra, vuestros, vuestras. (Es vuestro, Parecen nuestras)

Por tanto, los posesivos aparecen en las dos funciones típicas de los sintagmas adjetivos: la de adyacente de un sintagma sustantivo y la de atributo en la oración.




Sus formas son las siguientes

ANTEPUESTOS AL SUSTANTIVO





1ª Persona

2ª Persona

3ª Persona

Un solo poseedor

mi, mis

tu, tus

su, sus

Varios poseedores

nuestro, nuestra

nuestros, nuestras



vuestro, vuestra

vuestros, vuestras



su, sus




POSPUESTOS AL SUSTANTIVO




1ª Persona

2ª Persona

3ª Persona

Un solo poseedor

mío, mía

tuyo, tuya

suyo, suya




míos, mías

tuyos, tuyas

suyos, suyas

Varios poseedores

nuestro, nuestra

vuestro, vuestra

suyo, suya




nuestros, nuestras

vuestros, vuestras

suyos, suyas

La serie de posesivos dependientes cumple siempre la función de adyacente (determinante) de un sintagma sustantivo, con la particularidad de que su significante excluye el artículo porque ya está incluido en él. Mientras con los adjetivos cabe la posibilidad de presencia / ausencia de artículo (Nuevo libro / el nuevo libro), estos posesivos solo se utilizan sin artículo. Si, por motivos expresivos, se pospusiese el posesivo, este adoptaría la forma de la serie autónoma, y entonces sí cabría la posibilidad de construirse con artículo:



  • Sus ideas = Las ideas suyas (opuesto a Ideas suyas).

  • Mi libro = El libro mío (opuesto a Libro mío)

Tampoco pueden ir precedidas estas unidades de otro adjetivo, que debe seguirle (Tu nuevo libro, Tu antigua casa). La única excepción es “todo” y, en estilo arcaizante, los demostrativos (Todos mis amigos, Esta mi pena / Esta pena mía).

La serie autónoma de posesivos y la otra de función indiferente son las únicas, por tanto, que pueden aparecer en los casos de nominalización cuando el sustantivo es consabido y se elimina en la expresión.



  • Es mío / Es el mío. Son nuestros / Son los nuestros.

  • La suya no ha venido. El mío es mejor.

2.2.2.2. Los cuantificadores:

Los determinantes "cuantificadores" preceden al núcleo sustantivo del SN, determinándolo y delimitándolo al mismo tiempo en su extensión cuantitativa.

La cuantificación puede ser de dos clases:


  • Cuantificación exacta y precisa: numerales.

  • Cuantificación imprecisa o indefinida del nombre al que determinan: extensivos o indefinidos.

2.2.2.2.1. Numerales:

Funcionalmente, son los cuantificadores que inciden en el núcleo sustantivo del SN, delimitando su extensión cuantitativa de forma exacta y precisa.

Semánticamente, pueden ser de varias clases:

2.2.2.2.1.1. Cardinales:

Indican valor matemático numerable. Están constituidos por la serie de los números naturales: uno, dos., tres, cuatro...: Llegaron cinco invitados. Se exceptúan de este grupo:



  • Millón, billón, trillón, etc., que siempre son nombres: Un millón de víctimas, dos billones de dólares.

  • Cero, que también es nombre, excepto en la expresión "cero grados", o "cero horas", donde se comporta como determinante numeral.

  • Son también numerales cardinales "ningún" "ninguna" que indican cantidad "cero" y "ambos", "ambas", que significan "los dos", "las dos".

- No tiene ningún libro. Ambos hombres salieron de la cárcel el mismo día.

2.2.2.2.1.2. Ordinales:

Señalan el lugar que un objeto ocupa en una serie ordenada de objetos: Quinta planta, Primera ley. Sus formas: primero, segundo, tercero... Todas estas formas tienen variaciones de género y número: sexto, sexta, sextos, sextas.

Los ordinales 11º, 12º, y 13º tienen dos formas: decimoprimero o undécimo, decimosegundo o duodécimo, decimotercero o tridécimo.

2.2.2.2.1.3. Múltiplos:

Indican multiplicación: triple, doble, etc. Hoy repartirán doble ración de café.



2.2.2.2.1.4. Partitivos:

Indican división: Compré medio kilo de naranjas, Hoy repartirán la cuarta parte de manzanas.



2.2.2.2.2. Extensivos o indefinidos:

Funcionalmente, son los cuantificadores que inciden en el núcleo sustantivo del SN, delimitando su extensión cuantitativa de forma indefinida o imprecisa.

Hay que tener en cuenta que no toda la sustancia designativa que un sustantivo puede significar es numerable. Hay sustantivos de valor semántico continuo como "claridad", "belleza", "inteligencia", "paciencia", "agua", "trigo", etc., que no pueden admitir cuantificadores numerales, pero sí admiten los extensivos o indefinidos. Sus formas más importantes son:

- un ‑a, ‑os, ‑as) - poco (‑a,‑os,‑as) - idéntico (‑a,‑os,‑as) - mucho (‑a,‑os,‑as)

- bastante (‑s) - algún (‑a,‑os,‑as) - mismo (‑a,‑os,‑as) - igual (‑es)

- semejante (‑s) - otro (‑a,‑os,‑as) - tanto (‑a,‑os,‑as) - todo (‑a,‑os,‑as)

- diferente (‑s) - cierto (‑a,‑os,‑as) - cualquier, cualesquier - varios (‑as)

- distinto (‑a,‑os,‑as) - parecido (‑a,‑os,‑as) - abundante (‑s)

- demasiado (‑a,‑os,‑as) - cualquiera, cualesquiera

Son también indefinidos:



  • Los morfemas "más" y "menos" cuando preceden a un nombre: Dame más dinero, Cada día tenemos menos esperanza.

  • El morfema "demás", que se emplea generalmente en plural: Los demás asistentes salieron. A veces, puede acompañar a un nombre singular colectivo: Saludos a Juan y demás familia.

  • El morfema distributivo "cada". Cada oveja con su pareja, Ofrecieron un refresco a cada estudiante.

2.2.2.2.3. Los interrogativos:

Son aquellos que preguntan por un objeto concreto dentro de una clase (¿qué libro deseas?) o por el número exacto de objetos de una clase (¿Cuántos libros deseas?). Son



  • Qué, invariable.

  • Cuál, cuáles, que concuerdan con el nombre en número.

  • Cuánto, cuánta, cuántos, cuántas, que concuerdan en género y número con el nombre.

Ej : ¿Qué flores prefieres?. ¿Cuántos sillones te interesan?.

2.2.2.2.4. Los exclamativos:

Suele considerarse como determinante el exclamativo "qué" cuando precede a un sustantivo: ¡Qué día tan feo!. ¡ Qué película tan bonita!.



3. ESTRUCTURA DE LA ORACIÓN: ANÁLISIS DE SUS CONSTITUYENTES.-

La estructura de la oración, según lo señalado, exige formalmente su articulación en dos constituyentes inmediatos: SUJETO y PREDICADO, o, dicho de otra forma SINTAGMA NOMINAL y SINTAGMA VERBAL.



3.1. El sujeto.-

Podríamos definir el SUJETO como la persona, objeto o elemento abstracto que realiza la acción contenida en el lexema verbal. El sujeto puede ser de dos tipos:

1.- SUJETO GRAMATICAL.- Es el único obligatorio y el que mantiene la relación predicativa con el verbo de número y persona. En la oración “juega” existe dicha relación entre el lexema y el morfema de 3ª persona singular. La referencia de ese sujeto gramatical es aplicable a un número indeterminado de entes de la realidad y que, en este caso, no interesa definir con claridad. Así pues, toda verbo en forma personal de 3ª persona tiene un SUJETO GRAMATICAL.

2.- SUJETO LÉXICO.- Es aquel que aparece de manera explícita en la oración. Cuando interesa delimitar el alcance léxico de ese sujeto gramatical, se agrega un sintagma nominal que precisa dicha alusión léxica: “el niño juega”, “el perro juega”. Este sintagma es el SUJETO LÉXICO que puntualiza la referencia ya explícita, aunque vagamente, en el sujeto gramatical.

Esta función de SUJETO LÉXICO se manifiesta en la llamada concordancia. El sintagma que la cumple debe llevar los mismos morfemas de persona y número que el verbo. Si modificamos en este tales morfemas, el sujeto léxico se altera paralelamente: juegas-TÚ, jugamos-NOSOTROS, juegan-LOS NIÑOS.

Cuando se trata de un sujeto de primera o de segunda persona, es decir, de las formas deícticas YO (1ª persona singular), NOSOTROS/AS (1ª persona de plural), TÚ (2º persona de singular) y VOSOTROS/AS (2ª persona de plural), la referencia inequívoca a los elementos necesarios en todo acto de comunicación, hablante (1ª persona) y oyente (2ª persona) hace innecesaria la presencia explícita de dicho pronombre puesto que, presente o no, no conlleva ninguna modificación de la estructura oracional. Ello nos lleva a poder considerar como SUJETO LÉXICO las formas tónicas de los pronombres de 1ª y 2ª persona tanto en singular como en plural aunque no estén presentes en la oración.

El SUJETO LÉXICO se construye siempre SIN PREPOSICIÓN y con la relación de concordancia con el verbo, Sin embargo, se pueden presentar casos que nos pueden llevar a confusión y que conviene dejar aclarados:

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