La M. A. D. Gallery de mb&F presenta las esculturas robóticas de Hervé Stadelmann Tras «Viva la robolución!»



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ROBOTYP

Hervé Stadelmann




La M.A.D.Gallery de MB&F presenta las esculturas robóticas

de Hervé Stadelmann
Tras «Viva la robolución!» de +Brauer, la M.A.D.Gallery de MB&F tiene el orgullo de presentar otra excepcional exposición de esculturas robóticas que son la personificación misma de lo cool: el virtuoso Hervé Stadelmann aúna su enorme habilidad para trabajar manualmente la hojalata y su ojo experto para el diseño gráfico.

Las esculturas

«Una tarde de noviembre de 2014 estaba trabajando en la realización de pequeñas calaveras de metal empleando la menor cantidad de piezas posibles y me cansé de aquello — Stadelmann explica cómo surgió la idea de crear estos robots—. Así que decidí empezar a esculpir algo abstracto sin fijarme un objetivo final. Fue justo antes de que la escultura abstracta comenzara a tener aspecto de robot que pensé “¡qué gran idea!”».


El concepto no tardó en tener una buena acogida local y Stadelmann se dio cuenta de que podía seguir desarrollándolo.
Ninguno de sus robots se parece entre sí. Antes de realizar cada meticuloso pliegue del metal, Stadelmann estudia con sumo cuidado su ubicación para subrayar de forma artística los materiales estampados, coloridos o monocromáticos. De esta forma consigue que cada robot posea unos rasgos únicos. Por ejemplo, uno de ellos parece tener antenas o lo que podría ser un tocado clásico de estilo egipcio, mientras que otros se caracterizan por sus motivos de colores brillantes sobre el pecho o por su tono cobrizo monocromático. Las construcciones de Stadelmann además le dan vida nueva a materiales familiares tales como bandejas de Pepsi o de Heineken. El artista trabaja el metal con las manos, plegándolo y combinándolo para formar esculturas robóticas únicas.
A pesar de que no se mueven, estos robots causan una profunda impresión visual gracias a sus características individuales y a sus considerables dimensiones. Los robots, de una media de 70 centímetros de alto —algo más de dos pies—, se convierten rápidamente en el centro de atención de cualquier espacio que ocupen, generando interesantes conversaciones. Aunque las esculturas de Stadelmann no son juguetes, despiertan el niño que todos llevamos dentro, lo cual encaja a la perfección con la filosofía de la M.A.D.Gallery de MB&F.
Stadelmann ha elaborado para la M.A.D.Gallery un ejército de 16 esculturas robóticas numeradas individualmente y cuya apariencia varía enormemente, con inconfundibles personalidades fácilmente diferenciables. Las intrincadas composiciones de los Robotyps, que emanan una distintiva onda origámica gracias a su multitud de dobleces y pliegues —prueba de la competencia metalúrgica y del talento y la pasión por el diseño de su autor—, muestran con orgullo sus orígenes reciclados, ya provengan de lo que puede parecer una patriótica lata de Pepsi o de un exótico lote de cajitas de té asiático.
¡Y si miramos de cerca hasta podríamos distinguir un trocito de grandeza de superhéroe!

El proceso

Stadelmann creó su flota de esculturas robóticas completamente a mano en su estudio de La Chaux-de-Fonds, Suiza, en el corazón del país relojero. El ensamblado de una escultura con forma de robot, de una media de 70 centímetros de alto y 40 centímetros de ancho, requiere dos metros cuadrados de chapa metálica y unas 80 horas de minucioso trabajo.


«Me inspiro en los dibujos, la tipografía y las texturas de las láminas de metal que encuentro. Lo principal es encontrar una placa de metal que me inspire. En cuanto la encuentro, puedo empezar a trabajar», explica el creador suizo nacido en los fantásticos años 1970.
Las láminas de metal empleadas para crear sus esculturas a menudo las encuentra en sus innumerables visitas a mercadillos o incluso entre los deshechos o en la calle. Suele reutilizar los metales provenientes de cajas de té o galletas, bandejas y de señales de tráfico, que pueden ser de cobre y acero inoxidable, pero también de estaño, aluminio o zinc. «Utilizo casi exclusivamente materiales reciclados de distintos grosores», explica el artista gráfico de formación.
Los materiales elegidos establecen las pautas del diseño de la escultura; los cortes y pliegues del metal se colocan perfectamente para expresar la personalidad del robot con patrones audaces. La estructura de los robots es robusta, así como su poderoso diseño, lo que hace pensar que hasta podrían tener poderes ocultos.
«Tengo la necesidad vital de trabajar con las manos», aclara. Stadelmann, metalista experimentado, se ayuda de herramientas básicas, como alicates, tenazas y martillos para crear manualmente los intrincados pliegues y ajustes. En la creación de sus esculturas no se emplean ni herramientas ni máquinas eléctricas.
El paso más complicado en la creación de las esculturas robóticas es el ensamblado interior: si las piezas no son lo suficientemente precisas, no funciona. A esta dificultad hay que añadir que los distintos materiales tienen grosores y resistencias distintos, lo que implica que es necesario crear un proyecto individual para cada robot.

Trayectoria
Hervé Stadelmann nació en 1978 en Suiza. A temprana edad descubrió que le gustaba trabajar con las manos, además de su amor por el diseño gráfico y los monopatines. Stadelmann hizo lo necesario para desarrollar todas estas cualidades, obteniendo un «Certificat Fédéral de Capacité» (CFC o Certificado Federal de Aptitud) como metalista en la Escuela de Artes y Oficios de Moutier en 1997, un diploma suizo que se otorga tras finalizar una formación de tres o cuatro años y aprobar el examen final o las cualificaciones equivalentes. A continuación, en 2005, obtuvo un CFC en diseño gráfico en la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fonds, con la extraordinaria oportunidad de realizar unas prácticas en Moscú.
La tipografía y los dibujos de Stadelmann se han editado en publicaciones suizas y rusas y su obra ha recibido premios en Europa y Suiza.
Aunando sus muchos talentos artísticos, Stadelmann empezó a trabajar de forma independiente en 2005 al tiempo que trabajaba como diseñador gráfico, director de comunicaciones y director artístico para una clientela variada. En la actualidad sigue trabajando de forma autónoma centrándose principalmente en el diseño y la escultura.
«En 2015 realicé un gran número de esculturas robóticas porque personas cercanas a mí también querían tener un robot en casa. Estos robots esculpidos me permiten fusionar mis dos trabajos en uno», resume Stadelmann.
En la actualidad se exponen 16 robots en la M.A.D.Gallery de MB&F en Ginebra, con un valor de 2450 CHF (IVA suizo incluido).


M.A.D.Gallery Geneva
Dirección: Rue Verdaine 11, 1204 Ginebra, Suiza

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