La imagen el nivel semántico de una obra de arte



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Educación Artística LA IMAGEN

LA IMAGEN

El nivel semántico de una obra de arte

La interpretación en Artes Visuales va dirigida a desentrañar el “significado” de la obra, lo que supone considerarla, en sí misma, como un signo. Umberto Eco, filósofo y semiólogo italiano contemporáneo, dio un concepto de signo, indicando que es “toda cosa que pueda ser asumida como un sustituto significante de cualquier otra cosa”. Desde esta perspectiva la obra de arte es considerada un signo.

El diccionario de la Real Academia nos define la “semántica” diciendo que es una disciplina que estudia el significado que tienen los “signos” lingüísticos y las combinaciones que se pueden establecer entre ellas. En consecuencia hablar del nivel semántico de la imagen plástica supone estudiar los significados que ella presenta (en forma más clara o explícita y en forma velada u oculta, implícita), y las combinaciones que pueden darse a partir de los “signos” plásticos. En última instancia, el nivel semántico del lenguaje artístico supone estudiar la obra de arte como un “signo”.

La “legibilidad” de la obra de arte es la aptitud para ser “leída” como si fuere un texto verbal. Pero como no todas las obras de arte son verbales, se plantea el problema de cómo transformarlas de un objeto o texto no verbal en un texto verbal. El sentido de un mensaje no verbal (el sentido de una pintura, por ejemplo) no puede establecerse en forma directa. Es necesario realizar una operación previa: la “verbalización”. Para “verbalizar” una pintura o una escultura es necesario traducirla al sistema lingüístico.

La representación de la obra no es lo que la obra “muestra”. Esto supone que el nivel simbólico de la obra de arte no está explicito. Es necesario entonces desentrañarlo. Para desentrañar el nivel simbólico y llegar al sentido de la obra artística es necesario desmembrar la imagen para descubrir los textos simultáneos que están implicados en ella, una serie de pluralidad de textos implicados por la obra de arte y que permiten desentrañar su sentido.

El concepto de “representación” ha merecido la atención del filósofo francés Michel Foucault (1926 - 1984), quien señala que el siglo XVIII es un momento histórico donde se produce un quiebre o cambio en el sistema de representación. Hasta mediados del siglo XVIII, la representación artística se basa en la idea de la semejanza entre los objetos y las imágenes de los mismos, elaboradas por el artista plástico. A partir de allí, comienza una nueva etapa que se consolida en el siglo XIX, en donde la semejanza desaparece, desplazada por la noción de la interpretación. Es decir que las imágenes semejantes son reemplazadas por esquemas o sistemas de signos que se basan en convencionalismos (tomando el término convencionalismos en un sentido positivo, como sinónimo de esquema prefigurado, y no en el sentido negativo y peyorativo de la crítica de los románticos o de los artistas de vanguardia).



El análisis de obra supone entonces un discurso analítico que examina la obra artística. En ese análisis, la obra es segmentada en secuencias. Esta segmentación permite establecer niveles de referencia. En el establecimiento de los niveles de referencia se identifican significados externos al sistema pictórico de la obra.

  1. LA IMAGEN ES UN LENGUAJE

Llamamos imagen a un signo icónico que reproduce algunos elementos perceptivos de las cosas, y que permiten significarlas. Si la imagen es un signo, quiere decir que no es la realidad misma, sólo la representa y al representarla comunica.

El lenguaje de la imagen tiene sus funciones específicas, como cualquier otro lenguaje. Pero es evidente que a menudo una imagen es mucho más impactante que la escritura. Las fotos periodísticas ahorran palabras y acercan a los lectores a la “realidad” de manera más directa y emotiva.



  1. EL NIVEL FIGURATIVO DE LA IMAGEN

Definimos al ícono como imagen, cuadro o representación; es un signo que sustituye al objeto mediante su significación, representación o por analogía. El grado de iconicidad y el nivel figurativo de una imagen, dependen de los elementos gráficos reproducidos, y que permiten reconocer las cosas allí representadas.

En la figura que se muestra a la izquierda todos entendemos que se trata de la Esfinge de Gizeh, en Egipto, aunque en la realidad no sea exactamente así.





  1. ESPACIO, TIEMPO Y POLISEMIA DE LA IMAGEN

La imagen (especialmente la fotográfica) detiene al objeto representado en un instante del tiempo y del espacio. Estos dos factores crean el contexto de la imagen, y por consiguiente, pueden determinar sus diferentes lecturas. Entonces, la lectura de la imagen puede ir oscilando en tres polos: el de la realidad representada, el mensaje que quiere comunicar el autor y la comprensión del sujeto que la mira.

Para ser correctamente leída, una foto debería ser captada en el mismo sentido que le otorgó su autor en el momento de realizarla. Pero no sucede siempre así. La imagen a menudo es polisémica, es decir, está sujeta a diversas lecturas


Foto claramente legible: Un niño juega imitando a un bombero. Es una imagen poco polisémica.

¿Qué significa esta foto? No es fácil decirlo con certeza. Hay una mujer sentada en un sofá leyendo. ¿En qué lugar se encuentra? ¿Una casa privada? ¿Un local público? ¿Qué hace allí? ¿Qué da a entender la foto? Puede haber diversas lecturas, es una imagen polisémica.


Cuando resulta difícil identificar el contenido de una imagen, es indispensable explicarla con palabras. También las fotos de especial información van acompañadas de un texto o leyenda escrita, que orienta su correcta comprensión




Máscara de Estuco que representa al dios Sol. Cultura Maya. Época Clásica: 300 – 1000 d.C.




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