"la educación marianista" Antología de textos. Luis María Lizarraga sm Colección "Pedagogía marianista" nº Servicio de publicaciones marianistas. Madrid. 1995. Presentación



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"LA EDUCACIÓN MARIANISTA"

Antología de textos.

Luis María Lizarraga sm

Colección "Pedagogía marianista" nº 1.

Servicio de publicaciones marianistas. Madrid. 1995.
Presentación

Hace ya casi dos siglos que la Compañía de María está entregada a la educación. Los escritos y la experiencia de sus miembros nos permiten precisar los rasgos característicos de su orientación pedagógica. La acción educatica debe adaptarse a los cambios socioculturales de los tiempos, pero el fondo de la pedagogía y filosofía de la educación es estable. La contingencia del tiempo y lugar no modifica lo esencial de la educación. La literatura pedagógica marianista ha destacado siempre lo permanente en la tarea educadora, los grandes fines y los medios más generales que importan a todos los educadores. Ello no es obstáculo para contactar con las experiencias de la pedagogía actual y, así, integrar en nuestra síntesis los elementos auténticos y válidos.


En educación, lo principal es la formación de la persona, de cada alumno/a. Éste suele ser el aspecto más descuidado por los profesores, tentados siempre de enseñar solamente conocimientos para superar pruebas. La literatura pedagógica marianista es abundante, y sorprende la vigencia actual de su pensamiento y experiencia. La presente antología de textos sobre la enseñanza y educación nos permite aproximarnos al espíritu de la pedagogía marianista. Con esta finalidad están recopilados.

Luís María Lizarraga sm

Nota: En la transcripción de la obra evitamos utilizar el "lenguaje inclusivo", para respetar el texto original. En este, la palabra "hombre", tal como la entiende la lengua latina, y lo expresa la primera acepción del diccionario, no significa varón, sino persona humana. También hay que tener en cuenta que durante siglo y medio, en los colegios de la Compañía de María, el alumnado estaba compuesto por varones, palabra muchas veces sinónima de "hombre" en el lenguaje.

1. La enseñanza, como medio para educar en la fe

Este es un principio de la misión de la Compañía de María. Nos equivocamos si nuestros esfuerzos se limitan solamente a instruir. No podemos rebajarnos a ser unos meros "industriales de la enseñanza", como decía Chaminade. La Compañía ha considerado siempre a la educación como un medio apostólico universal y eficaz. Por la educación completamos la obra maravillosa comenzada por Dios en la creación. Al formar cristianos/as, les ayudamos a ser íntegramente personas: personas completas y cristianas; personas en toda la fuerza del término; personas que colocan los valores humanos por encima de todo; personas de ciencia, equipadas para descubrir la verdad; personas que aman y sirven a Dios y al prójimo. Educar a los jóvenes en la fe implica formarlos en una vida y en una doctrina. La fe debe tener como base, una instrucción sólida de los contenidos de la religión. Para nosotros, la educación es un medio privilegiado de formar en la fe. Educar no consiste sólo en formar la inteligencia, sino en ganar el corazón y la voluntad para que las ideas pasen a la práctica de la vida. Es importante crear en los colegios un clima de fe, pues ésta no se enseña, sino que se comunica y se insinúa más por un ambiente que por la enseñanza propiamente dicha. Se trata de dar una lección y un ejemplo de fe en cada palabra, en cada gesto, y en cada mirada.



1.1. La enseñanza no es un fin, es sólo un medio
"Sois verdaderamente misioneros. La enseñanza de la juventud no es ciertamente el fin que os habéis debido proponer al consagraros enteramente a Dios bajo la protección de María: la enseñanza es sólo un medio del que nos servimos para cumplir nuestra misión, es decir, para educar en la fe y multiplicar los cristianos". (G.JOSÉ CHAMINADE)

1.2. No ser unos meros industriales de la enseñanza
"Los que están dedicados directamente a la enseñanza se equivocan si limitan sus esfuerzos a instruir en las disciplinas humanas, si sólo se preocupan de hacer sabios o de ganarse una reputación humana. No olvidéis que sois misioneros de María, y no os rebajéis al rango de industriales de la enseñanza". (G.JOSÉ CHAMINADE)

1.3. Valor apostólico de la enseñanza
"¿Quién nos ha lanzado a las obras de educación, casi a pesar nuestro, sino el P.Chaminade empujado por David Monier (secretario del P. Chaminade)? Y no os digo que se hayan equivocado. En el estado en que se encuentra hoy el mundo, para rehacerlo, no hay medio más universal ni más eficaz que la educación. Yo hubiera querido, ese era mi gusto, consagrarme al púlpito; pues bien, hubiera sido de mucho menos provecho a la Iglesia por los sermones que por la educación. Ahora veo el fruto de mis trabajos. La opinión que expreso es la de los hombres más clarividentes y más religiosos de nuestros días. Dejad a los impíos las escuelas y ellos os entregarán todo lo demás". (JUAN BAUTISTA LALANNE, primer religioso marianista, y primer gran pedagogo de la SM)

1.4. La educación es un medio privilegiado de formar en la fe
"La educación es para nosotros un medio privilegiado de formar en la fe. Por ella nos proponemos sembrar, cultivar y fortalecer el espíritu cristiano y hacerlo fecundo en los hombres". (REGLA DE VIDA SM, 1983)

1.5. Formar en la fe es formar para la vida
"El conocimiento de los contenidos de la fe no es más que un medio de alimentar la vida cristiana. No basta con convencer a la inteligencia, también es preciso ganar el corazón y la voluntad. Las ideas deben pasar a la práctica de la vida". (PABLO HOFFER, 9º superior general SM, autor de "Pedagogía marianista")

1.6. Saber y practicar son dos cosas distintas
"Por sí misma, la instrucción no lleva al bien ni al mal: solamente es un instrumento. Saber y practicar son dos cosas distintas. Los más sabios no son siempre los más santos" (ERNESTO SORRET, 6º superior general SM)

1.7. La educación religiosa
"La educación religiosa es, sobre todo, la educación del corazón y de la voluntad; se trata de obtener del niño su cooperación libre y sin violencia. Nada, absolutamente nada, debe ser tenido en cuenta, sino lo que el niño hace por persuasión, por convicción, es decir, por conciencia. La educación consiste, precisamente, en provocar esta participación voluntaria" (JOSÉ HISS, 5º superior general)

1.8. Equilibrio entre ejercicios libres e impuestos
"Determinados actos de piedad son libres en unos colegios y obligatorios en otros. En este punto es difícil dar normas generales. En todo niño, como en todo hombre, hay un fondo de pereza y de inercia, a veces también respeto humano, que pueden crear en los alumnos una tendencia al mínimo. El abandono de ciertas costumbres, en provecho de la espontaneidad, no debe hacerse antes de que el espíritu de los alumnos haya sido bien preparado para ello". (FRANCISCO KIEFFER, 7º superior general, autor de "Educación y equilibrio" y "La autoridad en la familia y en la escuela")

1.9. Participación activa e interior de los alumnos
"Lo peor, tal vez, es dar a los adolescentes la impresión de que la vida religiosa no se mantiene sino encuadrada en el marco rígido y severo de una disciplina exterior, de un reglamento. La vida religiosa entendida así, consistiría solamente en gestos, ritos, ceremonias externas de las que puede hallarse ausente el alma. Sería un ejercicio escolar más, impuesto, y destinado a desaparecer necesariamente al salir del colegio". (FRANCISCO ARMENTIA, autor de "Adolescentes")

1.10. Meter la religión en la vida cotidiana
"Hay que decir a nuestros alumnos que la ofrenda más hermosa que podemos hacer a Dios es la de una vida enteramente conforme a su pensamiento creador y a la moral evangélica. La moral no se limita a prohibiciones, a barreras negativas: se extiende al inmenso terreno del bien que se ha de hacer; así, exige hacer juicios rectos y razonamientos lógicos, adquirir la competencia de nuestra profesión, etc". (PABLO HOFFER)

1.11. La educación cristiana exige un clima de fe
"La educación cristiana no se concibe fuera de un clima de fe. El educador cristiano es un cooperador de la gracia divina; debe esfumarse para dejarla hacer; su papel, como el de san Juan Bautista, es preparar el camino de Cristo, disminuir para que él crezca". (PABLO HOFFER)

1.12. Formar cristianos que sean íntegramente personas
"Un cristiano no deja de ser una persona humana; incluso debe serlo más íntegramente que cualquier otro. El Creador le ha confiado la naturaleza humana para que la lleve a su perfección". (PABLO HOFFER)

1.13. Hombres completos y cristianos
"Hay que hacer de nuestros alumnos hombres completos y cristianos, es decir, hombres en toda la fuerza del término y hombres divinizados por la gracia". (DOMINGO LÁZARO, primer provincial de España, pedagogo, impulsor de la Federacción de Amigos de la Enseñanza -FAE-)

1.14. Ser plenamente hombres
"Para ser cristianos, es preciso ser plenamente hombres. Nadie cumple la ley de la gracia si no ha cumplido primeramente con perfección la ley de la naturaleza. Educar a un niño es trabajar para convertirlo en un hombre perfecto, por el desarrollo completo, no parcial, de sus facultades físicas, intelectuales y morales". (JOSÉ SIMLER, 4º superior general, impulsor del carisma y del reconocimiento del fundador)

1.15. El ideal que persigue el educador cristiano
"Ser cristiano consiste en llegar a ser hombres, íntegramente hombres, con todas sus virtudes propias: espíritus cultivados, disciplinados, rectos, equilibrados, ponderados, comprensivos, amplios y acogedores; caracteres fuertes pero serenos, dueños de sus impresiones, personas discretas, prudentes, imparciales, en las que brillan la caballerosidad, la nobleza y la magnanimidad; almas que sienten la belleza de la naturaleza, del arte y de la moral; almas sinceras, equilibradas, desprendidas, delicadas y buenas". (DOMINGO LÁZARO)

1.16. Tarea de las escuelas cristianas
"Nuestras escuelas tienen como tarea formar un tipo de hombre exacto; un hombre que es a la vez un humanista que coloca los valores humanos por encima de todo, excepto de Dios; un hombre de ciencia animado de una gran curiosidad de conocer la creación entera, y equipado de excelentes métodos para descubrir la verdad; un cristiano que no solamente debe amar y servir a su prójimo, sino también amar y servir a Dios". (ANTONIO MARTÍNEZ. 1889-1955, pedagogo y colaborador de Domingo Lázaro, inspector de Educación en los colegios marianistas de España y de las Escuelas de Magisterio de la Iglesia)

1.17. Atmósfera religiosa en la escuela
"La multiplicación de cristianos se obtiene menos por el ejemplo de ciertos procedimientos pedagógicos, que por la creación de una atmósfera religiosa en la escuela. La religión no se enseña, se comunica. La religión se insinúa más profundamente en el espíritu y en el corazón de los alumnos por el ambiente del colegio, que por la enseñanza". (G.JOSÉ CHAMINADE)

1.18. Una lección cristiana en cada palabra, en cada gesto, en cada mirada
"No se crea que haya que dedicar la mayor parte del tiempo a la enseñanza y a las prácticas religiosas: con la intención constante de alcanzar este fin, un buen profesor da una lección cristiana en cada palabra, en cada gesto, en cada mirada". (PRIMERA REGLA DE VIDA DE LA SM. 1839)

1.19. La religión es espíritu y vida
"La religión no es una rama de la enseñanza, como la historia, o una parte de la educación, como la cortesía; es espíritu y vida, luz y fuerza. Es como el aire que por nada puede ser reemplazado, que se respira en todas partes: en las clases, en los estudios, en los juegos y en los recreos; la religión ejerce una influencia secreta, íntima, eficaz y constante". (JOSÉ SIMLER)

1.20. La religión es una vida que se transmite
"La religión es una vida que se transmite, antes de ser una doctrina que se enseña. Y la vida se comunica misteriosamente de alma a alma. Antes de luchar contra las faltas de sus alumnos, los profesores deben luchar contra sus propias insuficiencias. La contradicción entre su vida y su enseñanza destruiría los buenos efectos de esta última". (PABLO HOFFER)

1.21. La formación cristiana es a la vez educación y enseñanza
"La formación cristiana implica a la vez una educación y una enseñanza, pues la religión es a la vez una vida y una doctrina, siendo esta el fundamento de aquella. La fe de los alumnos debe tener como base una instrucción sólida de la religión". (G.JOSÉ CHAMINADE)

1.22. Presentación adecuada de la fe
"Una de las principales preocupaciones en la educación es la presentación adecuada de la fe y la formación en ella. Este trabajo exige una preparación cuidadosa y una constante adaptación de nuestros conocimientos y de nuestra metodología". (REGLA DE VIDA SM. 1983)

2. María, modelo y estímulo

La enseñanza marianista se comprende en el marco de la universalidad del apostolado de la Compañía de María. La solicitud de María es universal: nos pondemos a su disposición para asistirla y acudir a donde ella nos llame. Somos misioneros de María y de ella tomamos ejemplo para crear en nuestros colegios una atmósfera de relaciones cordiales y de espíritu de familia. Nuestra educación es eminentemente familiar por la bondad del corazón y por el espíritu de sacrificio. Irradiar en nuestra propia vida la bondad, la amabilidad y la acogida de María, y manifestar esos sentimientos en nuestras relaciones con los alumnos, esa es la forma de realizar nuestra vocación de ser los auxiliares e instrumentos de la Santísima Virgen en la gran obra de la reforma de las costumbres.



2.1. Universalidad del apostolado marianista. "La solicitud de María es universal. Inspirándose en María, el P. Chaminade no quiso dedicarse desde el principio a una obra especial y exclusiva, a ningún apostolado limitado; se puso a disposición de María para asistirla y para acudir a donde ella le llamara, haciendo todo lo que ella le dijese." (JOSÉ SIMLER).

2.2. Tened las mismas disposiciones de ánimo que tiene María. "No dejéis de preguntaros qué haría María si estuviera en su lugar. Tened las mismas disposiciones que María. Sed padres, se dice a menudo a los maestros que trabajan en la educación de la juventud; sed madres, os digo yo. Para vosotros, éste debe ser uno de los rasgos distintivos" (JOSÉ SIMLER)

2.3. Atención especial a los jóvenes y a los pobres. "El voto de enseñanza que hacemos, aún siéndonos común con otras órdenes, es más extenso en la Compañía de María que en las demás órdenes. Cumpliendo en su objeto la palabra de María: "Haced lo que él os diga", llega a todas las clases, a todos lo sexos, a todas las edades, pero sobre todo a los más jóvenes y especialmente a los pobres" (GUILLERMO JOSÉ CHAMINADE)

2.4. Formar a la infancia y a la juventud, y establecer Congregaciones. "Se señalan dos obra de predilección: formar a la infancia y a la juventud con una educación profundamente cristiana, y establecer Congregaciones bajo los auspicios de María. Las Congregaciones, bajo cualquier nombre y forma que tengan, continúan la primera educación y aseguran los frutos de la misma" (JOSÉ SIMLER)

2.5. María, en la educación marianista. "De la tierna devoción a María, cuya imagen debe adornar todas las clases, deriva la atmósfera de intimidad y de espíritu de familia de todos nuestros colegios" (PABLO HOFFER)

2.6. Solicitud de madre. "Cuando estudiéis vuestros deberes para con vuestros alumnos y examinéis vuestra conciencia sobre este punto, no dejéis de preguntaros lo que haría una madre en vuestro lugar, lo que haría María, la más tierna, sacrificada y generosa de las madres" (JOSÉ SIMLER)

2.7. Devoción a María. "A ejemplo del fundador, el marianista no debe vivir ni respirar más que para extender el culto y el amor de la augusta María" (PABLO HOFFER)

2.8. Inspirar a los alumnos el amor a la Virgen. "Hay que tener un gran cuidado para aprovechar todas las ocasiones que se presenten para inspirar a los alumnos el amor a la Santísima Virgen, dándoles a conocer las ventajas de consagrarse a su servicio. Todo marianista debe actuar en sus trabajos apoyado en la confianza de esta poderosa protectora." ("El espíritu de nuestra fundación")

2.9. Los deberes del profesor marianista. "Antes de comenzar el trabajo, (el profesor) se unirá a aquella cuyo mandato realiza, solicitando su bendición. Durante el trabajo recurrirá frecuentemente a ella. Después del trabajo se encomendará totalmente a ella en cuanto al éxito, y confiará a su maternal solicitud las almas y las obras de que está encargado. Recitará con los alumnos la "Oración de las tres", honrará con un culto especial todas las fiestas de la Virgen y celebrará con celo los meses que le están consagrados" (ENRIQUE LEBON)

2.10. Irradiar en nuestra vida la amabilidad de María. "El medio más eficaz para inculcar la devoción a María es irradiar en nuestra propia vida la bondad, la amabilidad de María, y manifestarla siempre en nuestras relaciones con los alumnos. Por este medio verán qué dulce es vivir bajo la dirección de la Santísima Virgen, y se sentirán ellos mismos atraídos a su especial servicio" (FRANCISCO WOHLLEBEN)

2.11. Inculcar el amor a la Virgen. "¡Qué consuelo si cada uno de nosotros pudiéramos decir que ni uno solo de nuestros alumnos, ni uno solo de los que se relacionan con nosotros, se va sin llevar en su corazón un amor tierno, una esperanza inquebrantable, una piedad verdadera hacia la Madre de Dios" (JOSÉ HISS)

2.12. Devoción a María adaptada a cada edad. "Para ser eficaz, la presentación de la devoción a María debe adaptarse a la psicología de cada edad. Un adolescente está propenso a rechazar todo lo que recuerda su infancia. Aunque convenga rechazar el sentimentalismo falso y artificial, hay que cultivar el impulso del corazón hacia María." (BERNARD BARTH)

2.13. Servidores y auxiliares de María. "Nosotros somos especialmente los auxiliares y los instrumentos de la Santísima Virgen en la gran obra de la reforma de las costumbres, del mantenimiento y acrecentamiento de la fe y, por lo mismo, de la santificación del prójimo" (PRIMERAS CONSTITUCIONES SM 1839)

3. La educación cristiana es misión de un educador cristiano

El educador cristiano sabe que su labor pedagógica es como una paternidad espiritual: contrae con sus alumnos un parentesco espiritual, y por ello se siente estimulado a enriquecer su propia vida interior para comunicarla a sus alumnos. El educador cristiano sabe que el verdadero educador es Dios; y después de Dios, el alumno, no él. No se trata, por tanto, de perseguir el éxito de la institución, en el que los alumnos intervienen como simples medios, sino de la formación de verdaderos hombres y mujeres profundamente cristianos/as.



3.1. El medio más poderoso para mover los corazones. "Después de haber hecho con los alumnos cuanto de nosotros depende, aún os queda un medio más poderoso: rezar por ellos". (JOSÉ SIMLER)

3.2. Educación cristiana. "Bajo el título de educación cristiana se comprenden todos los medios por los cuales se puede insinuar la religión en el espíritu y en el corazón de los hombres, y llevarlos así desde la más tierna infancia, hasta la edad más avanzada". (Constituciones primitivas de la Compañía de María. 1839)

3.3. La educación, medio eficaz de recristianización. "En el estado en que se encuentra hoy el mundo, pra rehacerlo, no hay medio más universal ni más eficaz que la educación. Yo hubiera querido, ese era mi gusto, consagrarme al púlpito; pues bien, hubiera sido de mucho menos provecho a la Iglesia por los sermones que por la educación" (JUAN BAUTISTA LALANNE)

3.4. Hacer apóstoles. "Los tiempos que vivimos piden que los cristianos sean algo más que cristianos adormilados. Es falso un cristianismo negativo, vacío de pasión, falto del don de sí mismo, vacío de Dios. Un cristianismo así, sin brío ni entusiasmo ni amor, es propio de satisfechos y panzudos burgueses; o de tímidos y encogidos. Hay que buscar en el Evangelio un cristianismo vivaz, pletórico, entusiasta, un cristianismo que se apodere del hombre entero, que informe toda su vida." (FRANCISCO ARMENTIA)

3.5. Espiritualidad del educador. "La función pedagógica es como una paternidad espiritual: el maestro contrae con sus alumnos un parentesco sobrenatural, y se encuantra como asociado a la paternidad espiritual de Dios y a la maternidad espiritual de María. Y ya que el educador tiene cargo de almas, se siente estimulado a intensificar y enriquecer su propia vida interior, a extenderla y profundizarla para bien de sus alumnos." (PABLO HOFFFER)

3.6. Misión apostólica del educador. "El educador cristiano es ministro y cooperador de Jesucristo en el apostolado, servidor y auxiliar de María en su papel de mediadora. La principal influencia pertenece a Cristo y a la gracia". (PABLO HOFFER)

3.7. Espíritu de sacrificio del educador. "Todos los hombres apostólicos han estado convencidos de que hay que unir apostolado de la educación y espíritu de sacrificio. El sacrificio de sí mismo, en el sufrimiento, es un apostolado invisible que da a la educación su verdadera fecundidad. Los fracasos en el apostolado de la educación se han de buscar en la falta de espíritu de sacrificio". (JOSÉ SIMLER)

3.8. Fidelidad al deber. "Unido a las intenciones que Jesús, María y José tuvieron cuando trabajaban sobre esta tierra, el educador cristiano cumple con minuciosa perfección los trabajos que derivan de su deber de estado. En lugar de buscar a Dios únicamente en la oración contemplativa, los educadores cristianos lo encuentran también en todos los actos de su vida apostólica." (PABLO HOFFER)

3.9. Grandeza de la misión del educador. "El educador jamás de be olvidar la grandeza y hermosura de su misión. Formando inteligencias rectas, voluntades templadas, afectividades sanas, prepara un terreno más propicio a la acción de la gracia. Cada vez que fortalece el sentido de la lógica y el sentido de lo real, favorece un mejor desarrollo de la fe". (PABLO HOFFER)

3.10. El maestro cristiano. "Rezad por vuestros alumnos. recurrid a menudo a Él, pidiéndole que se gane el corazón cuya custodia os ha confiado, y sobre los cuales vuestra acción será impotente mientras no sea fecundada por la suya." (Primer manual de pedagogía marianista. 1856)

4. Importancia del ejemplo y la formación del profesor-educador

El prestigio intelectual y moral de las personas atrae. Un profesor cristiano debe dar una lección de vida cristiana en cada gesto y en cada palabra. No se trata de que la conducta del educador sea solamente una fachada. La valía moral e intelectual del profesor, su entrega y vocación, su permanente recualificación..., son un factor decisivo en la educación. El éxito educativo del profesor depende de la calidad de su vida, sean cuales sean el método y el material didáctico que se utilice. Siempre se educa más por lo que se es, que por lo que se dice y se hace. La educación es una irradiación que se ejerce sobre los alumnos.



4.1. El prestigio del valor moral. "Uno de los aspectos que más atraen es el prestigio de la persona misma. Los alumnos deben estimar nuestra superioridad moral. La sola apariencia egoista en el que manda, aunque vaya acompañada de una clara superioridad intelectual, irrita y subleva a los alumnos. No hay que confundir la necesaria disciplina exterior con la obediencia". (Francisco KIEFFER, 7º superior general SM, autor de "Educación y equilibrio" y "La autoridad en la familia y en la escuela").
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