La clase de percusióN: un cruce de caminos autor: Jean Geoffroy Traducción, presentación y comentarios: Federico Demmer Colmenares, profesor asociado del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional



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LA CLASE DE PERCUSIÓN: UN CRUCE DE CAMINOS
Autor: Jean Geoffroy
Traducción, presentación y comentarios: Federico Demmer Colmenares, profesor asociado del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional.

Pertinencia y justificación

La cátedra de percusión del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional ha venido en un proceso de consolidación y cualificación durante los últimos 15 años. En una primera fase de este proceso, la de profesionalización, se logró construir una sólida carrera de percusionista con el objetivo inmediato de nutrir las instituciones musicales colombianas, tales como orquestas, bandas, conservatorios y conjuntos de cámara. Una vez alcanzado este primer objetivo y como consecuencia de haber fijado unos estándares para la profesión en el país, se determinó la necesidad de pasar a una segunda fase, de perfeccionamiento de acuerdo a estándares internacionales. En primer lugar esto implicó la cualifcación de los docentes del área en instituciones de Francia y Estados Unidos y en segundo lugar, el establecer, relaciones, acuerdos y convenios con personalidades e instituciones internacionales. Fue así como se realizaron dos Concursos Nacionales de Percusión con el solista francés Didier Verité, el primer Festival Nacional de Percusión con Ney Rosauro, los dos Concursos del Percusión del IDCT y se establecieron relaciones con el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de Lyon (Francia). Específicamente se desarrolló una estrecha relación con el solista y pedagogo Jean Geoffroy, el autor de este libro. A partir de allí el devenir de la cátedra de percusión en Colombia, dentro de ese proceso de desarrollo de acuerdo a estándares internacionales, ha estado en estrecho contacto con el maestro Geoffroy. En repetidas ocasiones, profesionales y estudiantes hemos tenido la fortuna y la oportunidad de compartir con él su método pedagógico, su excelencia como músico, como pedagogo y ante todo su amor y entrega a la enseñanza y a los “alumnos que cruzan su camino”, como el mismo lo dice en la dedicatoria de la obra.


El libro presenta a sus lectores una reflexión sobre el proceso de la pedagogía instrumental y sobre la construcción de una cátedra instrumental, a partir de la experiencia y la elaboración de un extraordinario pedagogo. Que esta reflexión se realice a partir de la clase de percusión tiene una doble e importante ventaja. Efectivamente, en cualquier escuela de música la clase de percusión es un lugar de encuentro entre las distintas cátedras, y además una ventana abierta a las músicas del mundo y la música contemporánea. Nos lleva en un viaje de descubrimiento cultural. Pero adicionalmente es necesario tener en cuenta que la construcción de una cátedra de percusión, en lo técnico y lo musical, es un proceso aún hoy en pleno desarrollo. La reflexión planteada en esta obra llega entonces en el momento justo: cuando todavía se puede recoger la tradición acumulada, sacar las conclusiones del proceso de construcción de la cátedra y a partir de allí planear su desarrollo futuro. Lo cual es pertinente para todas las cátedras instrumentales.


Reflexión Pedagógica

“De todas las clases de una escuela de música, la clase de percusión es sin duda aquella que más ha evolucionado durante estos últimos cuarenta años, tanto en Francia como en los demás países occidentales. Más allá de esta evolución, hay algunas preguntas que deben ser formuladas. Actualmente existen cada vez más instrumentistas, pero ¿significa esto que hay más músicos? ¿Cuáles deben ser nuestras prioridades pedagógicas? ¿Cuál es nuestro lugar, como profesores de percusión, en el seno de la escuela de música? ¿Cuál es el lugar del alumno y del intérprete? ¿Cuál es el papel de la escuela de música en la sociedad de hoy? ¿Se debe enseñar la música contemporánea? ¿La batería? Las músicas extraeuropeas? ¿Qué es enseñar música en el siglo XXI y para que fines?”


“Esta obra no es más que un comienzo de respuesta a estas preguntas, que sobrepasan enormemente el marco de una cátedra de percusión. También es la oportunidad de compartir veinte años de experiencia y de reflexión sobre la música y su enseñanza. Es un poco la libreta de apuntes de una cátedra, en lo cotidiano.” Por allí comienza la reflexión pedagógica que plantea el maestro Geoffroy en su obra.
Pedagogía de la apertura
El autor propende por una “pedagogía de la apertura” en la que según él “ninguna idea pedagógica debe ser sistemática; aquí también es necesario adaptarse a cada caso. La pedagogía ideal no existe, y mucho mejor que así sea: ella debe ser repensada en función del alumno, de sus otras ocupaciones (deportivas, culturales…) y de sus motivaciones personales”, todo ello en la búsqueda constante de la expresión musical, de la voz del intérprete basada en tres nociones básicas: el placer, las ganas de hacer música y la curiosidad que motive esta búsqueda.
Para el autor ”enseñar es mirar, observar, partiendo de la experiencia del docente.” Nunca se trata de aplicar recetas sino de una pedagogía flexible y abierta. La docencia es un encuentro entre dos seres humanos en el que ambos aportan su cultura, su vida social, artística, sus expectativas y deseos. El docente solo tiene más experiencia.
En este enfoque el instrumento y la técnica cobran su justa dimensión como un medio y no un fin en sí mismos.
La ética docente, profesional y musical que se desprenden de estos postulados, son un viento renovador en un ambiente musical como el nuestro, todavía anclado a un proceso de enseñanza-aprendizaje y de ejercicio profesional muchas veces de corte casi medieval, basado en la autoridad, la exclusividad y el celo profesional. Los estudiantes de música hallarán en esta obra una inspiración para hacer de su paso por las aulas y su posterior vinculación al medio profesional una experiencia más enriquecedora en la medida en que sean más conscientes del proceso en el cual están inmersos y propendan por una renovación de las cátedras y del ambiente musical.

Contenido
Además de la presentación y traducción del texto (ver índice adjunto), a pie de página hemos agregado, además de las notas del autor, algunas notas explicativas y comentarios que sirven para poner en contexto algunos de los aspectos tratados. Hemos considerado pertinente agregar una breve reseña biográfica y una entrevista con el autor, entrevista que versa principalmente sobre su experiencia en Colombia. Varios apéndices complementan este trabajo. En el Apéndice 1 se ilustra sobre el sistema de enseñanza musical en Francia. En el Apéndice 2 hacemos una propuesta de sistematización de los materiales pedagógicos (instrumentos, métodos y partituras) que se requieren mínimamente para organizar la enseñanza de la percusión según cada uno de sus niveles y un cálculo aproximado de los costos de estos materiales. En el Apéndice 3 se presentan las conclusiones del Primer Simposio de Percusión y Composición Colombia-Francia que se realizó en el Conservatorio de Música de la Universidad Nacional entre el 20 y el 27 de abril de 2006 con la participación de los maestros Jean Geoffroy, Henri Charles Caget y Robert Pascal de Francia. Estas conclusiones pretenden ser una guía en el proceso de construcción de las cátedras de percusión a nivel colombiano.

Educación Musical y Competencias Deseadas
El proceso de formación musical en Francia se realiza en 3 ciclos c/u de más o menos 4 años, a partir de los 7 años de edad. Hay cierta flexibilidad en la duración de cada ciclo dependiendo del progreso del estudiante, de las etapas que deba superar para lograr una serie de adquisiciones técnico-musicales deseadas (competencias por niveles) y de la edad a la que se comienza (un joven que comienza a los 17 años probablemente salte muchas etapas al comienzo porque ya llega con una madurez que se lo permite). En el libro el maestro Geoffroy nos da su visión de estos tres ciclos:


  • Primer ciclo: lo que se debe hacer. Se debe lograr en el estudiante una respiración, un movimiento, una flexibilidad, una posición (todo lo cual es particular a cada individuo). Todos estos elementos se deben construir para cada estudiante en particular y aquí las recetas no funcionan, se requiere de mucha flexibilidad del docente, de una pedagogía de la apertura en la que a pesar de que se mantiene un criterio muy preciso, que es el criterio del docente, este debe estar abierto a ajustar métodos, tiempos y ritmos, énfasis. Todo ello en la perspectiva musical siempre y al calor del trabajo musical. Ninguna dificultad técnica se supera si el estudiante no le ve sentido musical a este trabajo técnico.




  • Segundo ciclo. Lo que se debería hacer. Propender por una mayor autonomía del estudiante en su trabajo: el profesor indica, induce, sugiere el camino, pero ya es el estudiante el que debe transitarlo con su trabajo, su aporte, su reflexión. Es el momento más difícil y crítico porque determina si el estudiante va a poder llegar al destino trazado o no. Es el ciclo más técnico. Siempre debe contemplar el placer y el juego (“tocar” un instrumento en francés es “jugar”), trabajando muchas piezas musicales porque si no, el trabajo técnico es estéril. Se presenta aquí una discusión sobre el trabajo con los métodos, los libros de texto de la enseñanza instrumental. Este debería ser la proporción menor del trabajo musical, pero de hecho ocupa la mayor parte del tiempo, lo cual solo sirve en la medida en que se realice una apropiación musical de los aportes técnicos de los métodos, integrados en el contexto musical.




  • Tercer Ciclo: lo que se podría hacer. El nivel técnico-musical del estudiante se aproxima al de su maestro, este solo lo supera en experiencia y en esa medida puede mostrarle al estudiante lo que este podría hacer, el desarrollo máximo de sus posibilidades y de sus adquisiciones técnico-musicales. El docente realiza una labor de acompañamiento, ir dejándolo solo en un proceso de distanciamiento. El estudiante debe hacer sus propias escogencias, que a veces pueden o no coincidir con las del maestro. A este último le corresponde lograr que el estudiante llegue al final del camino que se ha trazado, que llegue hasta las últimas consecuencias de la escogencia que ha hecho: la excelencia en su camino, su estilo de tocar, su repertorio, del énfasis en un instrumento, de un curso de investigación-creación-interpretación. El estudiante se convierte así en su propio maestro que al fin y al cabo es el objetivo del proceso pedagógico. Para ello también se debe desarrollar en él la mirada crítica, la autocrítica, la autoevaluación.

El maestro Geoffroy ha sido uno de los principales protagonistas del proceso de sistematización de los materiales pedagógicos y el plan curricular que determinan los estándares del Sistema de Educación Musical de Francia, los cuales a su vez se han constituido en un referente mundial en esta área. Estos estándares están resumidos en un cuerpo de “Competencias Deseadas” para cada nivel de la enseñanza musical, las cuales resumimos así:




  • La postura – el agarre.

  • El movimiento – el gesto instrumental.

  • La sonoridad – la dinámica.

  • Las digitaciones – las articulaciones.

  • Los modos de tocar.

  • La velocidad.

  • El método de trabajo.

  • La autonomía.

  • La interpretación.

  • El concierto – la audición – el espectáculo.

  • El repertorio.

  • La memoria.

  • La lectura.

  • La escritura, la invención y la improvisación.

  • El funcionamiento y la factura de los instrumentos – la acústica.

Se constata así que nociones esenciales como la respiración, la elasticidad del cuerpo, la movilidad, la lectura y la autonomía son las mismas para todos los demás instrumentos, “lo cual confirma la importancia de que nuestros alumnos adquieran referencias musicales más amplias, que vayan más allá de la percusión”. Uno de los objetivos de este trabajo es entonces iniciar un proceso de aplicación de esta sistematización a las cátedras de percusión, y porqué no a otras cátedras instrumentales, en Colombia.


JEAN GEOFFROY

Después de estudiar en el Conservatorio Nacional Superior de Música de París, donde obtuvo un Primer Premio en Percusión, Jean Geoffroy ha sabido inventarse un camino personal en el mundo de la percusión, el cual lo ha conducido a suscitar y a interpretar numerosas obras.


Timbalista solista de la Ensemble Orchestral de París de 1985 a 2000, solista del conjunto de música contemporánea Court-Circuit, le han sido dedicadas y ha sido el primer intérprete de numerosas obras para percusión solista, entre ellas piezas de los compositores Malec, Campana, Durieux, Dubedout, Graetzer, Tanguy, Leroux, Naon, Paris, Tosi, Giner, Mantovani, Giraud, Reverdy, Jitoun Choi, Hurel…
Como solista es invitado permanente de los más prestigiosos festivales de Europa: “Presences” de Radio Francia (Paris), P.A.S. (Asociación Internacional de Percusionistas, capítulo Londres), Darmstadt, Berlín y Edenkoven (Alemania), PASIC (Dallas, EEUU), Fenice (Venecia, Italia), Archipel (Ginebra, Suiza), Música (Estrasburgo, Francia). Jean Geoffroy ofrece regularmente recitales y talleres en las grandes ciudades europeas, en los Estados Unidos, China, Japón y América Latina, especialmente Colombia.
Apasionado por la pedagogía, autor de numerosas obras didácticas, entre ellas este libro sobre la enseñanza de la percusión y la enseñanza instrumental, él es el director de la colección de piezas para percusión de Ediciones Lemoine.
Se desempeñó como docente del Conservatorio Nacional Superior de París de 1993 a 1998 con Jacques Delecluse y desde entonces enseña en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de Lyon y en el Conservatorio Superior de Ginebra en Suiza.
Adicionalmente es invitado como jurado de concursos Internacionales en Luxemburgo y Clermont-Ferrand. Así mismo participa regularmente en el “Bach Seminar” en Grozjnan, Croacia y en la “Academia Internacional de Percusiones en Auvergne”, de la cual es uno de sus directores artísticos.
Laureado de la Fundación Menuhin “Presencia de la Música”, infatigable intérprete cuando se trata de darle vida a una obra nueva o de presentar el repertorio que conoce a la perfección, Jean Geoffroy ha participado como solista en más de una veintena de discos. Entre ellos se destacan los 3 cds consagrados a Juan Sebastián Bach y “Attaca”, con musica de los compositores Natsuda, Campana, Hurel, Tanguy, Leroux y Choi, cd elogiado por la crítica musical de las revistas “Diapason” y “Le Monde de la Musique”.

Indice


Presentación 1

Introducción 3


I La cátedra

Encuentro con la dirección del establecimiento 6

Los objetivos 9

La organización de la cátedra 10

La organización de los cursos 11

La cátedra sin el profesor 12

Lazos privilegiados con el área de formación musical 12

La práctica de la música de cámara 13

El papel de la batería 14

Los instrumentos tradicionales 16

La cátedra dentro de la institución 17
II El Alumno

¿A quién le enseñamos? 20

¿Cómo enseñamos? 20

¿Qué enseñamos? 26

III El Profesor

La literatura pedagógica 38

Del método, de los métodos 39

Los ejercicios técnicos 43

¿Qué técnica enseñar? 43

La técnica en el tercer ciclo 45

La especialización 47

El distanciamiento necesario con relación al instrumento 48

Discurso técnico, discurso musical 48

IV El Aprendizaje de un Instrumento: ¿Fin o Medio?

El repertorio 51

El encuentro con los compositores 52

Las piezas pedagógicas 52

La música contemporánea 53

La percusión: ¿un instrumento serio? 53

Los actores del desarrollo de la percusión 54

La improvisación 57

V El Concierto

La organización del concierto 60

La preparación de los alumnos 60



Biografía de Jean Geoffroy

Apéndice


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