Jean Dubuffet Ignacio Pérez Rodríguez I. E. S. Jorge Juan. 2008/2009 Jean Dubuffet



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Jean Dubuffet

  • Ignacio Pérez Rodríguez
  • I.E.S. Jorge Juan. 2008/2009

Jean Dubuffet

  • Jean Dubuffet nació en 1901 en El Havre, localidad francesa donde su familia tenía un negocio de vinos. Con apenas ocho años comienza a realizar pequeños cuadritos, y con quince se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de El Havre. Hasta 1918 compagina estos estudios con los de bachillerato; ese año se instala en París, movido por su deseo de escapar de la autoridad de su padre y de profundizar en su formación artística. Con este propósito se inscribe en la célebre academia Julian, aunque tan sólo asiste a clase seis meses: tiempo que, según Dubuffet, tardó en tomar conciencia de que esta institución no podía ofrecerle nada interesante.

Comienza así a manifestar una actitud rebelde y un rechazo al arte tradicional que le acercará a la plástica de los enfermos mentales y a artistas como Femand Léger, André Masson o Juan Gris.

  • Comienza así a manifestar una actitud rebelde y un rechazo al arte tradicional que le acercará a la plástica de los enfermos mentales y a artistas como Femand Léger, André Masson o Juan Gris.
  • Entre 1920 y 1922 llevó una vida solitaria dedicado a estudios intensivos,
  • especialmente de lingüística, filosofía, literatura y música.

TIEMPO DE DUDAS

  • En 1924, al término de su servicio militar, Dubuffett abandona su incipiente carrera artística y, en un nuevo intento por liberarse de ataduras, se embarca para Buenos Aires, donde trabaja durante seis meses como técnico en una empresa de calefacción. De regreso a El Havre, comienza a trabajar en el negocio de su familia, actividad que continuará a partir de 1930, cuando funda en Bercy, cerca de París, su propia empresa de vinos al por mayor. Tres años antes el pintor se había casado con Paulette Bret; fruto de esta unión que se rompería en 1934, será su hija Isalmina.

A pesar de esta actividad mercantil, no olvida sus inclinaciones artísticas: en 1933 alquila un taller en París y poco después decide dedicarse plenamente a la pintura. Dubuffet viaja por Bélgica y Holanda, y en compañía de la que será su nueva esposa, Emile Carlu -Lili-, realiza máscaras, marionetas y pinturas que revelan un espíritu desinhibido y escasa preocupación por cuestiones artísticas. No obstante, será una etapa corta, pues en 1937, ante la inminente quiebra, toma de nuevo las riendas de su negocio.

  • A pesar de esta actividad mercantil, no olvida sus inclinaciones artísticas: en 1933 alquila un taller en París y poco después decide dedicarse plenamente a la pintura. Dubuffet viaja por Bélgica y Holanda, y en compañía de la que será su nueva esposa, Emile Carlu -Lili-, realiza máscaras, marionetas y pinturas que revelan un espíritu desinhibido y escasa preocupación por cuestiones artísticas. No obstante, será una etapa corta, pues en 1937, ante la inminente quiebra, toma de nuevo las riendas de su negocio.

El ART BRUT

  • Pero más que las circunstancias materiales, fueron dudas acerca del camino que había de seguir su obra las que demoraron la decisión de Dubuffet de consagrarse a la pintura. Finalmente, en 1942 cede la gestión de su empresa a un apoderado y alquila un taller muy próximo a su casa de París. Dubuffet inicia así su auténtica carrera artística y en 1944 puede realizar en la galería René Drouin de París su primera exposición individual, donde André Malraux será su primer comprador.

Finalizada la guerra, en el curso de un viaje por Suiza, comienza a interesarse por la expresión plástica de los enfermos mentales e inicia su colección de lo que denominaría "Art brut" -arte bruto- Con Art Brut se refería a determinadas formas artísticas que quedaban fuera de los mecanismos de la cultura del arte, y que él admiraba por su visión pura o inocente y su técnica directa..

  • Finalizada la guerra, en el curso de un viaje por Suiza, comienza a interesarse por la expresión plástica de los enfermos mentales e inicia su colección de lo que denominaría "Art brut" -arte bruto- Con Art Brut se refería a determinadas formas artísticas que quedaban fuera de los mecanismos de la cultura del arte, y que él admiraba por su visión pura o inocente y su técnica directa..
  • En esta época, Dubuffet inicia su actividad teórica y en 1946 publica su primer trabajo, Prospecto para los aficionados de todo tipo. El año siguiente expone en la galería neoyorquina de Pierre Matisse y ve cómo se va asentando en América un prestigio que no alcanzará en su país natal sino mucho tiempo después. También en 1946 presenta en París una serie de retratos en la sala René Drouin, en cuyos bajos se constituyen el Hogar del arte bruto y la Compañía del arte bruto. Con motivo de la exposición de su colección de este tipo de obras, celebrada en 1949, Dubuffet publicará uno de sus textos fundamentales, cuyo título, Más vale arte bruto que las artes culturales, es revelador de las preocupaciones del artista.

LA AVENTURA MATÉRICA

  • La creciente proyección social no impide que Dubuffet mantenga un deseo de escapar del corsé de la cultura occidental que le lleva a realizar entre 1947 y 1949 varios viajes a la región del Sáhara argelino. Tras la decepción de esta experiencia africana, el pintor se sumerge en la vorágine de una gran urbe como Nueva York, donde trabaja varios meses entre 1951 y 1952.

La serie Cuerpos de damas de 1951 cierra una primera etapa figurativa; en esta década la obra de Dubuffet estará dominada por el diálogo entre la superficie pictórica y la materia; así nacen series como Suelos y Terrenos, Pastas batidas, Celebración del suelo, Texturologías, Ensamblajes o el gran ciclo de las Materiologías. Cada una de ellas surge de un tema o un problema específico al que el artista se consagra durante épocas determinadas. En 1961, en plena elaboración de su serie de litografías Los Fenómenos, da un giro brusco a su trabajo y regresa a la vena figurativa de sus Vistas de París, de 1943, en obras que de nuevo tienen como motivo de inspiración el torbellino de la gran ciudad francesa y que se reúnen bajo el epígrafe Paris Circus.

  • La serie Cuerpos de damas de 1951 cierra una primera etapa figurativa; en esta década la obra de Dubuffet estará dominada por el diálogo entre la superficie pictórica y la materia; así nacen series como Suelos y Terrenos, Pastas batidas, Celebración del suelo, Texturologías, Ensamblajes o el gran ciclo de las Materiologías. Cada una de ellas surge de un tema o un problema específico al que el artista se consagra durante épocas determinadas. En 1961, en plena elaboración de su serie de litografías Los Fenómenos, da un giro brusco a su trabajo y regresa a la vena figurativa de sus Vistas de París, de 1943, en obras que de nuevo tienen como motivo de inspiración el torbellino de la gran ciudad francesa y que se reúnen bajo el epígrafe Paris Circus.

L.'HOURLOUPE

  • En julio de 1962, Dubuffet inicia su serie más larga e importante, la que denomina L'Hourloupe. Durante más de una década sus obras se pueblan de formas nacidas del entrecruzamiento aleatorio de trazos y de unos pocos colores elementales, células de un microcosmos caótico que con el tiempo se materializan en tres dimensiones: primero sobre el soporte ligero y manipulable del poliestireno expandido, más tarde en forma de grandes esculturas, para terminar configurando un paisaje propio en el conjunto del Jardin de esmalte, inaugurado en el parque del Museo Kroller-Müller de Otterlo en 1974.

Ese año, Dubuffet experimenta otra transformación radical: abandona el expansivo universo de L 'Hourloupe y se refugia en el dibujo y los pequeños formatos. En este ámbito más íntimo realiza sus series Crayonnages y Teatros de memoria, en la que compone collages a partir de sus propias obras. Hacia 1980, problemas en las vértebras obligan al artista a emplear técnicas más sencillas; sus últimas series, Miras y No-Lugares, suponen la vuelta a la abstracción de un artista que hasta su muerte, acaecida en 1985, mantendría vivo su espíritu rebelde e innovador.

  • Ese año, Dubuffet experimenta otra transformación radical: abandona el expansivo universo de L 'Hourloupe y se refugia en el dibujo y los pequeños formatos. En este ámbito más íntimo realiza sus series Crayonnages y Teatros de memoria, en la que compone collages a partir de sus propias obras. Hacia 1980, problemas en las vértebras obligan al artista a emplear técnicas más sencillas; sus últimas series, Miras y No-Lugares, suponen la vuelta a la abstracción de un artista que hasta su muerte, acaecida en 1985, mantendría vivo su espíritu rebelde e innovador.



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