Jaime cerron palomino roberto aguirre palomino



Descargar 0,6 Mb.
Página2/10
Fecha de conversión31.05.2017
Tamaño0,6 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10

NIVEL DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS.
Como acertadamente lo explica Emilio Choy en Antropología e Historia (2): “en las vísceras de la economía recolectora del paleolítico moribundo, o sea a fines del mesolítico del noreste peruano, se encontraban los gérmenes de un sistema que si no destruiría totalmente la actividad cazadora y recolectora, la relegaría a un nivel menos preponderante del que hasta entonces tenía en la vida social. El problema fue no esperar los frutos y vegetales naturales, sino utilizar el bastón de las recolectoras para abrir hoyos y en lugar de sacar raíces comestibles sembrar semillas de plantas conocidas. Esta sencilla faena requirió milenios de observaciones”.
Ahora bien, conocida la agricultura, al peruano antiguo le fue favorable la domesticación de animales, permitiendo a los cazadores no sacrificar a todos los animales cogidos en el chaco. Pero “el origen de la agricultura en el Perú no fue el resultado de obsequios exteriores, de bandas de agricultores que nos llegaron importados desde Asia u otro lugar. Las revoluciones no se exportan, surgen de las condiciones internas” (3). Los inmensos contrastes de la geografía del Perú, que no tienen comparación en América, apenas han sido factores influyentes, más no determinantes, pues la causa interna es la base de las transformaciones.
Sin embargo, la agricultura tuvo fuertes reveses cada vez que se originaba la escasez de agua. Es en estas circunstancias, cuando los sacerdotes aprovechan la situación de angustia para implorar el favor de una divinidad, lo cual, generará el deseo de emprender una exploración de la astronomía, la que será favorable al desarrollo de la ciencia, pero entre tanto, con el fin de satisfacer a los dioses, miles de braceros construyeron obras inútiles como los famosos adoratorios, en señal de entrega de una ofrenda a las fuerzas sobrenaturales; mientras que otras colectividades apremiadas por la hambruna, encontraron mejor alternativa al construir los canales artificiales de irrigación. Como remarca el mismo Choy (4): “el riego fue una invención apremiante en los valles pobres urgidos de agua… Con la agricultura de irrigación se operan cambios de importancia: los excedentes permiten alimentar a una población mucho más numerosa, se construyen más caminos de comunicación dentro del mismo valle…. La producción alimenticia ha llegado a un nivel que permite, en los períodos no dedicados a la agricultura, lograr miles de miles de horas de trabajo, para elaborar el barro o acarrear piedras para la construcción...”.
En consecuencia, el paso del modo de vida comunal a una sociedad con clases, estuvo marcado por el enorme desarrollo de las fuerzas productivas que significó, como se ha visto, el aprovechamiento del agua por medio de canales, hecho que resulta notable; como la domesticación de plantas y animales y constituyó un escalón más en el control de la naturaleza.

LA VALIOSA CONTRIBUCION DE LA MUJER.
El mismo antropólogo Choy se encarga en aclararnos que en este período (5): “… el pensamiento femenino fue más audaz, su modalidad de trabajo le permitió razonar mejor que el cazador, aún subordinado a la magia del chamán… Conocido es que la mujer andina no pierde el tiempo ni durante su caminata, porque teje o hila durante su marcha…. La mujer había iniciado la agricultura con sus valiosos excedentes en los años de abundancia”. Paradójicamente existe en nuestro medio la creencia de que la mujer es conservadora por naturaleza, sin embargo, a lo largo de la historia andina, queda demostrado que resultó ser una gran revolucionaria, por la índole de su práctica cotidiana alcanzó una mente más perspicaz; al enterrar las semillas o raíces, adquiere conciencia de sus necesidades, pero al mismo tiempo consigue un mayor dominio sobre la naturaleza.

EL PAPEL DE LA RELIGION.
Como diestramente lo ha analizado Choy (6): “los primeros sacerdotes surgen mezclados de prácticas chamanísticas supervivientes de la vieja economía cazadora, con las voces de la religión naciente… El patriarca o sacerdote, o ambos personajes, se constituyen en imploradores de la divinidad… En la medida que el pueblo conseguía producir mayor cantidad de excedentes tenía que entregar parte de lo que producía, la fuerza de su trabajo, para tener contento al Dios que les mandaba el agua, que en la imaginación constituyó la razón principal de la vida. La producción de excedentes al progresar fue lo que permitió el engrandecimiento de los templos… En este proceso se llegó a atribuir la prosperidad de la agricultura a la divinidad…. El sacerdote afirmaba que la divinidad estaba satisfecha, porque la colectividad había seguido incondicionalmente sus órdenes… Con el desarrollo de la producción, el sacerdocio, invocando la divinidad, consigue arrancar progresivamente una mayor cantidad de trabajo gratuito o plusproducto; el incremento en la producción no aparece como el esfuerzo del que trabaja, sino como obra y gracia de la fuerza sobrenatural. Todo el mérito de la producción es transferida a la divinidad; el trabajador aliena el producto de su trabajo a la clase sacerdotal, bajo la ingenua entrega de una ofrenda. Ha aparecido una clase, pero esto también implica un sometimiento, una colectividad esclavizada…”.

SURGIMIENTO DE LAS CASTAS MILITARES.
Del mismo modo como la clase sacerdotal fue producto de la división del trabajo el crecimiento de los grupos guerreros ha sido condicionado por la clase sacerdotal. Choy apunta que (7): “el ejército hasta entonces estuvo constituido por la tribu, ahora era imprescindible separar un grupo de especialistas que se dedicasen a la nueva actividad para asegurar las conquistas logradas”.
Poco a poco, fue tomando así una fuerza incomparable, hasta que vamos a hallar que Chapín (500 a 1200 a.n.e.) tuvo las características de un Estado despótico, religioso y teocrático; en cambio, Wari (Siglo VI) tuvo un estado nítidamente militarista. Al respecto, el científico social Julio Roldán, en su importante trabajo: Perú: Mito y Realidad acota “Es evidente que la primera forma como se expresa el Estado es a a través de la justificación del dominio ideológico, como hacían los Chapín con su dominio teocrático… Wari… fue un imperio que contó con un ejército ya organizado, el mismo que le sirvió para la conquista de otros pueblos. Esto implicaría que fue un Estado propiamente dicho. Deduciríamos, por lo tanto, que por entonces, existía ya una sociedad esclavista” (8).

LA INSTITUCION DE LOS CURACAS.
Pero no sólo en Chapín y Wari, se dio el caso de la organización clasista, sino que a lo largo de nuestro primigenio territorio hubieron estados nacionales de diverso grado y poder. Por ejemplo, en la costa norte, se manifestaron los Mochicas y Chimúes; en el Callejón de Huaylas: la Cultura Recuay; los Huarpas en Ayacucho; en el Titicaca, los Tiawanakos; los Aymaras en el Altiplano; los Chankas y los Wankas en el Centro; los Nascas y Paracas en Ica. En todos estos Estados logró un papel de importancia, como dominante, el CURACA. En torno a esto, el Arqueólogo Luis Guillermo Lumbreras en su obra: Nueva Historia General del Perú (9) dice: “Los curacas eran jefes étnicos de distinta jerarquía y poder, cuya diferencia básica, con el resto de la población, residía en su acceso al a fuerza de trabajo, mediante la cual, se medía su riqueza. Los curacas de más alta jerarquía pasaban del nivel tribal al nivel nacional, siendo señores de verdaderos Estados nacionales y los de mayor poder, llegaron a constituir estados multinacionales, con rango de reyes y emperadores”.

SITUACION DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA.
El cultivo de la ciencia, del arte y de la técnica, está fuertemente ligado a la superestructura religiosa y por ende, al control del sacerdocio. Tan cierto es esto que Choy apunta (10): “Los primeros templetes son rincones donde pretenden relacionarse con las misteriosas fuerzas sobrenaturales, y al mismo tiempo son centros de observaciones de los astros”. Los sacerdotes construyeron un amplio sistema de observaciones y cálculos y establecieron implícitamente rituales de súplica dirigidos a los cuerpos celestes, que parecían dominar profundamente la vida en la tierra. Esta combinación de verdad e ignorancia, de honestidad científica y de engaño social, dio a los sacerdotes un tremendo control sobre el pueblo, porque sólo ellos podían conocer e influenciar aparentemente las fuerzas que controlaban el destino humano.
Pero no es sólo en la astronomía que descuellan los antiguos peruanos, también destacan en cerámica, arquitectura, en orfebrería, metalurgia y textilería. Así Choy, ha hallado información sobre el cultivo de estas especialidades. Por ejemplo, en cerámica las mujeres se vieron obligadas a fabricar utensilios necesarios para el arte culinario; “En la metalurgia sureña, así como en la de la costa norte, se llegó a utilizar el cobre y el oro, pero los mochicas dominaron una tecnología más avanzada en el trabajo de los metales, la plata, el cobre y sus aleaciones. Por ejemplo. El fundido, el dorado, el plateado, etc. Incluso llegaron a descubrir ciertas propiedades como la maleabilidad, su fusibilidad, la reducción y las aleaciones” (11). En materia de textilería conocieron “la confección de hilos para redes u otros fines, para telas para contrarestar el viento de las alturas”.

APARICION DE LAS CLASES SOCIALES.
Con la casta sacerdotal empieza la división de la sociedad antigua en clases, pero con el militarismo que le sirve, aparece algo más que la simple contradicción de las viejas y nuevas fuerzas sociales, la fuerza motriz de la sociedad de clases, se asienta con la aparición del antagonismo entre ellas. Empero es oportuno destacar que la ampliación productiva que favoreció la formación, de excedentes posibilitaron, como remarca Choy (12): “el cambio en la estructura social, ocurriendo la transformación inicial, dividiendo la sociedad comunal en sociedades de clases”.

SURGIMIENTO DEL ESTADO.
Según Emilio Choy (13): “A comienzos del siglo IV d.C., ocurre la aparición del Estado entre los mochicas… la descentralización en la última fase de la confederación instituida por el Estado esclavista de Moche se puede apreciar en la autonomía que existía en la administración local… el camino que el Estado mochica había iniciado, después de más de un milenio, aún lo estamos recorriendo, con toda su tragedia… Aunque podría ser recordado como un momento oscuro de la historia, constituye una etapa social indispensable para estructurar la era de claridad que se avecina”. Como se sabe, el Estado nace con el pretexto de someter pueblos de valles foráneos. El grupo de militares es una fuerza permanente o semipermanente, lista para someter cualquier levantamiento o situación crítica que pudiera poner en peligro la unidad alcanzada con el sometimiento de poblaciones extrañas.
En el Perú aborigen de aquellos tiempos, el Estado hace pues su aparición bajo el contorno teocrático y despótico a la vez.

CARACTERISTICAS ESPECIFICAS DE LA EDUCACION PRE-INCAICA.
El período preincaico de la sociedad esclavista peruana, está caracterizado por el auge de las aldeas, el surgimiento y desarrollo de los grandes centros urbanos y el nacimiento y extinción de Estados imperiales que se suceden unos a otros; pero al mismo tiempo, es la época en que se levantan las más importantes obras arquitectónicas de carácter militar, religioso y civil. Desde el punto de vista, estrictamente educativo, como correctamente lo estableciera el pedagogo Aníbal Ponce en su notable trabajo: Educación y Lucha de Clases (14) la educación termina perdiendo su primitivo carácter homogéneo e integral para mantener y reforzar a las clases dominantes. A partir de ese momento, podemos hallar las siguientes características peculiares:



  1. Su carácter clasista. A los dominados se les encomendará el trabajo y la sumisión, mientras que para los dominantes se reservará la riqueza y el saber. Se ingresa así a una fase de educación sistemática, organizada y violenta, pasando al mismo tiempo, la mujer, a un segundo plano y quedando encerrada en funciones domésticas. Como se ha explicado en páginas anteriores, en la época primitiva ella había estado en igualdad de derechos que el varón y aún le sobrepasaba a éste en iniciativa.




  1. Su sentido tradicionalista. Posesionados de toda suerte de privilegios, los gobernantes se esfuerzan por imponer en las nuevas generaciones el culto al pasado, el respeto a las instituciones vigentes, el mantenimiento del statu quo. Los hijos de la élite, son encaminados para sustituir a sus padres en la administración del imperio, en tanto que los niños de los sojuzgados, son conducidos al aprendizaje de faenas rudas y manuales. La experiencia y la tradición inspiran la acción educativa.




  1. Su orientación práctica. La educación se circunscribe fundamentalmente al cultivo de destrezas y habilidades que permitan éxito utilitario en las faenas cotidianas, de manera que la satisfacción de las necesidades materiales quede garantizada. El niño estará en condiciones de aprender tareas inmediatas, impostergables y hasta polivalentes, abiertamente beneficiosas, orientadas a la utilización de la tierra, el cuidado doméstico, las actividades manuales, la caza, la metalurgia, etc.




  1. Su naturaleza localista. En tanto se trata de aldeas, la educación está destinada a pequeños grupos humanos. La instrucción asume la responsabilidad de adiestrar a cada hombre en determinada actividad. En la medida que aumenta la complejidad social, también la enseñanza tiende a convertirse en una función especializada.




  1. Su encauzamiento religioso. Habiendo sido las castas sacerdotales, quienes tomaron el mando de la organización estatal, es obvio que la instrucción tuvo un trasfondo de orientación mítico-religiosa. Así también nos lo dicen Gónzales y Galdo (15): “La educación tuvo que trasmitir socialmente toda concepción ideológica y la cosmovisión que a un nivel super-estructural se había elaborado y que ya representaba los intereses de un sector, de una casta, de una clase, que se iba formando con el fin de explotar a las mayorías”.




  1. Su índole agrícola. Por ser la agricultura la faena más absorbente, al comienzo no permitían que los individuos dispusieran de tiempo para la sistematización adecuada de los conocimientos. Pero, conforme abundan los excedentes de producción, los adultos estarán en condiciones de poder trasmitir a sus descendientes el dominio de ciertos secretos tales como: la regulación y cálculo del volumen de las aguas, control de las plagas, rotación de cultivos, advertencia de peligros como la presencia de heladas y sequías.




  1. Su prospección artística. El mismo Gonzáles Carré corrobora que (16): “También surgieron, en esta época, muchos otros especialistas en técnicas de diferentes naturaleza y cuya capacitación requería mayor tiempo de una educación más intensiva para alcanzar un diestro dominio de cada oficio específico. Ceramistas, picapedreros, escultores, tejedores en algodón y lana, metalurgistas en oro y luego en cobre y plata, especialistas en cultivo y otros, alcanzaron un nivel tecnológico y en muchos casos sus obras evidencian un elevado sentido estético, especialmente en la cerámica y la escultura”. Pero incluso, en el terreno artístico flotará el carácter clasista, pues por un lado habrá una artesanía doméstica y utilitaria, en tanto por otro, existirá una artesanía cultista y ornamental para satisfacer los intereses sacerdotales o jefes civiles.




  1. Su obstinada elitización. Si bien las comunidades aldeanas primigenias mantuvieron en algún modo el carácter homogéneo de la distribución de bienes y por ende, de la acumulación cultural, gradualmente esto fue desapareciendo, al extremo que por la práctica del propio despotismo, los hijos privilegiados alcanzarán un tipo de educación diametralmente distinta que la destinada para el pueblo. Es así, como los vástagos de la nobleza se prepararán para desempeñar en el futuro tareas de orden burocrático, administrativo, o para funciones religiosas, acciones militares o políticas. Finalmente, conquistarán un determinado tipo de escritura que, al fin de cuentas no es sino la elitización del conocimiento. Dentro de esta misma órbita encontramos que la ciencia de la Astronomía, Hidráulica, Arquitectura y otros oficios fueron trasmitidos sólo a los de la casta, con sentido gubernativo, secreto.




  1. Su magisterio selecto. En los Estados teocráticos es el sacerdote el depositario y conocedor de los secretos de la administración, por ello gozó de prestigio social. Los sacerdotes de aquellos tiempos podían inclusive orientar y aconsejar sobre épocas de lluvia y sequía, organizar el trabajo, controlar el uso del agua y “conseguir benevolencia y apoyo de la divinidad para obtener una buena cosecha”. Como bien acota Gonzáles (17): “La necesidad de mantener el poder obligaba ya, en cierta forma, a establecer cierto tipo de control sobre la educación e instrucción de los miembros de la nobleza, para asegurar el éxito de la gestión futura”. Más adelante, añade: “Es probable que los hijos de los jefes que vivían en las grandes ciudades habrían recibido diferente tipo de educación e instrucción de contenido ajeno a los oficios técnicos y más bien orientado a una capacitación en asuntos de la administración política del Estado. La educación de la nobleza se habría diferenciado tajantemente de la educación del pueblo”.




  1. Su esencia discriminativa para las manualidades. Los mismos autores ya citados remarcan que (18): “La educación de los artesanos no necesitaban mucha dedicación en algunas especialidades como la cerámica, ya que se empezó a utilizar el molde en su elaboración”. Empero, de todos modos, se acudió a la experiencia de los versados pues “los diferentes tipos de artesanos se habrían educado en relación constante, en los talleres, con maestros de gran experiencia en la especialidad”.




  1. Su encarrilamiento hacia la sistematización. Conforme fue tomando cuerpo la organización esclavista, es posible que para la nobleza hayan surgido procedimientos formales y la apertura de instituciones educativas; mientras que el pueblo fue remitido sólo a los talleres para la asimilación de destrezas fundamentales.



LA SOCIEDAD INCAICA

CONSOLIDACION DE LA ESTRUCTURA CLASISTA.
Si la aparición del excedente de producto se remonta a las culturas denominadas tradicionalmente “pre-incaicas”, es obvio reconocerla que la cultura kechua fue de signo claramente clasista y no de índole socialista como ciertos historiadores –entre ellos Louis Baudin- que la denominaron “socialista”. Al respecto el sociólogo peruano Roberto Mac-Lean Estenós, en su interesante trabajo: La Educación en el Imperio de los Incas (19) dice: “A despecho de todos los panegiristas de un supuesto comunismo incaico, el Tawantinsuyu constituyó una pirámide social, cuyo vértice más alto lo ocupó el emperador prepotente reverenciado como hijo de la divinidad; con clases privilegiadas, integradas por diversas castas nobiliarias: el sacerdocio y la milicia; en cuya base, soportando todas las cargas del imperio, estaba el pueblo sumiso, trabajador, traumatizado en su mentalidad, fanático y supersticioso…. Sometido el pueblo a una obediencia pasiva, carente de instrucción intelectual… fue la resultante de un objetivo político realizado durante muchos siglos: asegurar el predominio de las clases gobernantes. El régimen educativo resultó de esta suerte el más eficaz instrumento para cumplir los designios políticos de los emperadores del Tawantinsuyu. La educación en el imperio de los incas, fue de esta suerte, la expresión fidedigna de su estratificación social. No fue el derecho democrático de todos, sino el privilegio de unos cuantos…”.
Los gráficos que siguen, ilustran por sí solos el modo cómo la sociedad incaica se hallaba fuertemente segmentada:
VIENE CUADRO

EL CARACTER ESCLAVISTA DE LA SOCIEDAD INCAICA.
Corresponde fundamentalmente a Emilio Choy, el habernos esclarecido que la sociedad incaica fue de cuño esclavista; pero la configuración de este modo de producción, ha obedecido a una evolución de formas inferiores, parecidas aún a las comunidades tribales, a una forma superior semejante a las sociedades asiáticas y europeas antiguas.


  1. Esclavitud patriarcal. “Es sistema social que existió en el pequeño reino cusqueño, fundado por Manco Capac fue esclavista patriarcal hasta Wiracocha Inca” (20). La producción comunista primitiva estuvo circunscrita a la labor que el pueblo desempeñaba en la agricultura, obras públicas y posiblemente ciertas artesanías, pero en lo fundamental no esta en relación con los intereses de los pueblos en forma directa, sino en función del provecho de la clase superior.




  1. Esclavitud imperial. A decir del mismo Choy (21): “ Las transformaciones que llevó a cabo el inca revolucionaron las formas de esclavismo patriarcal, sistema que por los siglos había sido la característica más avanzada de las civilizaciones de América, cambiándolo en otro sistema superior: a esclavitud imperial, o sea, la forma que se asemeja a los Estados esclavistas de oriente, conocidos con el nombre de despotismo asiático u oriental, en sus aspectos esenciales”. Los incas en la fase imperial, llegaron a cierta altura, alcanzando el grado de desarrollo de las grandes civilizaciones esclavistas como China, India, Egipto, aunque en otros aspectos el imperio se asemeja a Grecia y Roma. Desde esta óptica la esclavitud incaica se asemeja notablemente a la del Ilota de Esparta aunque más suave y dentro de un sistema imperial que difería de la extensión reducida de las repúblicas aristocráticas de la Hélade, aunque Riva Agüero y Markham coinciden en que era un Estado despótico, esclavista como los de Asia. También los cronistas de la Colonia, desde el Siglo XVI, comparaban también los Estados esclavistas americanos con el despotismo asiático que existió en Turquía.



EL MODO DE PRODUCCION INCAICO.
Para el economista peruano Julio Valdivia Carrasco, quién escribe: El Imperio Esclavista de los Incas (22): “Los gobernantes incas, habían establecido su gobierno, a través de una casi perfecta organización económica donde los medios de producción pertenecían en su totalidad a la clase dominante y donde la apropiación del trabajo esclavo, individual o colectivo, era la base de la producción y la explotación de la mano de obra.
Así mismo, las relaciones de producción, como expresión del nivel alcanzado por las fuerzas productivas, determinaban necesariamente un tipo de sociedad de clases, en donde una gran mayoría de productores directos eran bárbaramente explotados por una minoría que participaba sólo simbólicamente en la producción, una sociedad que nosotros hemos caracterizado como esclavista. En efecto, una sociedad esclavista existe cuando un conjunto de individuos que no participa en la producción, subsiste gracias a que controla los medios de producción esenciales: tierra, ganados, etc. Y se apropia violentamente del trabajo de los productores directos convertidos también en instrumentos de producción, es decir, en esclavos.

SITUACION DE LA CIENCIA Y LA TECNICA.
Como rezago de su evolución desde formas primitivas, los incas mezclaban la ciencia con la magia. Sus conocimientos en materia de Astronomía, tenía íntima relación con la agricultura. Como producto de sus observaciones astronómicas formularon un calendario, conocieron el recorrido del sol y sus posiciones con respecto a la tierra, de la luna y sus fases; instalaron dos observatorios astronómicos; uno para fijar los solsticios y otro para los equinoccios. Los cronistas nos hablan del Intihuatana, cuya traducción del quechua es “medición del año solar”. También observaron otros astros y sobre todo una constelación que jugaba un papel importante. Pudieron contar con un calendario que dividía el año en doce meses de treinta días (360) y los 5 días restantes formaban un mes chiquito o apéndice que se dedicaba a fiestas. Los nombres de los meses están en relación estrecha con las faenas agrícolas y naturales, con las prácticas religiosas.
En general, tuvieron avanzados conocimientos de la naturaleza: conocieron muchas plantas, animales y minerales. En el reino botánico supieron distinguir entre plantas alimenticias como la papa y el maíz, las plantas medicinales o curativas y las plantas industriales o textiles. En la zoología distinguieron varias especies desde insectos hasta mamíferos, habiendo llegado a domesticar auquénidos como la llama y la alpaca, que fueron aprovechados como acémilas y como surtidores de lana, carne y cuero. En el reino mineral supieron clasificar las distintas variedades de piedra, las que servían para la construcción y las que eran de adorno.
En materia de técnica fueron excelentes artífices de la construcción de andenes y canales de irrigación; dominaron la cestería, la curtiduría, la textilería, la tintorería, la cerámica, la carpintería, la industria lítica, fabricando así diversos utensilios, armas, vestidos, collares, adornos. Descubrieron la palanca, gracias a la cual levantaron portentosos edificios.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal