Jaime cerron palomino roberto aguirre palomino



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HISTORIA Y FILOSOFIA DE LA EDUCACION PERUANA
JAIME CERRON PALOMINO

ROBERTO AGUIRRE PALOMINO

PERU

INTRODUCCION

Un tratado específico sobre la Historia y Filosofía de la Educación de nuestro país aún no ha sido escrito con la atenta reflexión que el caso se merece. Diversas circunstancias han conspirado contra esa necesidad: los distintos modos de enfocar la periodización de nuestra historia nacional; la ausencia de fuentes escritas acerca de la evolución de nuestra sociedad primitiva y esclavista; la variedad de interpretaciones existentes acerca del carácter de la sociedad incaica; el incorrecto método con que se analizó y se sigue analizando aún el desarrollo económico-social del Perú; la preferencia que se ha tenido por los textos extranjeros que se han encargado de deformarnos al desenvolvimiento de nuestra base económica. Un esfuerzo cercano a nuestro propósito es, sin embargo, la obra de Enrique Gonzáles Carré y Virgilio Galdo Gutierrez: Historia de la Educación en el Perú, quienes tomando como guía el materialismo histórico han logrado en gran medida, precisar la correspondencia existente entre el grado de desarrollo de las fuerzas productivas y sus relaciones sociales de producción. Al lado de este trabajo, es importante mencionar el libro de Carlos Daniel Valcárcel: Breve Historia de la Educación Peruana, que sintetizando otros trabajos conexos que el mismo autor ha desarrollado en torno a la época incaica, el coloniaje y la propia república, viene a llenar un vacío en nuestra información. Empero, esta bibliografía se halla fuertemente recortada, si tenemos en cuenta que la Filosofía de la Educación no ha sido tratada al lado de su Historia; es así como, por ejemplo, el trabajo de Carlos Salazar Romero: Pedagogía y Educación en el Perú, sin hacer mención de todas las Reformas ensayadas en nuestro país, toca aspectos fundamentales de las doctrinas educativas que nuestros teóricos de la educación han vendido diseñando. Constituye también un hito especial, la obra de Augusto Salazar Bondy: En torno a la Educación, que toca aspectos medulares acerca de las causas de nuestro atraso y el divorcio notorio de nuestra enseñanza frente a las urgentes demandas productivas del país.


Si bien es verdad que Alejandro O. Deustua, Manuel Vicente Villarán, Joaquín Capelo, Julio A.Chiriboga, Carlos Cueto Fernandini y Walter Peñaloza Ramella entre otros, nos han entregado ensayos que reflejan su preocupación individual y de clase, acerca de la problemática educativa, es preciso señalar que no han llegado a sobrepasar la obra cimera del ilustre amauta José Carlos Mariátegui, quien aparte de sus Temas de Educación, elabora en el Proceso de la Instrucción Pública, la más sesuda reflexión en torno a los palpitantes temas que todo buen estadista, maestro, ideólogo o peruano en general, está en el deber de entender para colocar nuestro sistema educativo en las condiciones que la sociedad contemporánea exige. Paralelo a este comentario, es menester reconocer en José Antonio Encinas, el genuino educador que vivió preocupado por mejorar nuestra superestructura educativa, entregándonos alcances actualizados de una mejor metodología acorde a una pedagogía del trabajo.
Con el propósito de sistematizar esta investigación, la hemos dividido en cuatro partes. La primera realiza un escarceo de los primitivos pobladores del Perú, con el propósito de comprender la correspondencia existente entre la vida material y la conciencia social de los primeros habitantes. En este sentido, nos han sido valiosos los brillantes artículos trabajados por el autodidactico Emilio Choy Ma y que han sido compilados dándole el rubro de Antropología e Historia. A través de esta fuente nos ha sido satisfactorio concluir cómo el desarrollo de las sociedades gentilicias tiene la misma secuela ya en Oriente como en Occidente, ya en las comunidades egipcias y babilónicas, como en la azteca e inca.
El desenvolvimiento del período esclavista primero de nuestras culturas preincaicas y luego de la del Tawantinsuyo, nos ha sido posible pergueñar gracias a la cada vez más prolífica producción que vienen ofreciéndonos intelectuales de la talla de Luis Guillermo Lumbreras con su: Los Orígenes de la Civilización en el Perú; Federico Kauffman Doig, con su; Orígen de la Cultura Andina; Julio Valdivia Carrasco con: El Imperio Esclavista de los Inkas; Alden Manson; Las Antiguas Culturas del Perú; Justo Cáceres Macedo: Las Culturas Prehispánicas del Perú; Waldemar Espinoza Soriano: Los Modos de Producción en el Imperio de los Incas; María Rostorowski de Diez Canseco: Historia del Tawantinsuyu; José Antonio del Busto Duthurburu: Perú Incaico. Pero básicamente los ensayos elaborados en torno a la superestructura educativa específica de este período, por el sociólogo peruano Roberto Mac-Lean y Estenós: La Educación en el Imperio de los Incas, y por Carlos Daniel Valcárcel: Historia de la Educación Incaica. Nos ha sido también útil la confrontación de los trabajos de Louis Baudin: El Imperio Socialista de los Incas y de Luis E. Valcárcel: Etnohistoria del Perú Antiguo.
Lo concerniente al Perú feudal-colonial ha contado con la bibliografía siguiente: Wiliam H. Prescott: Historia de la Conquista del Perú; Virgilio Roel: Historia Social y Económica de la Colonia, Pablo Macera: Historia del Perú. La Colonia; Garcilazo Inca de la Vega: Historia General del Perú. Segunda Parte de los Comentarios Reales; Luis Guillermo Lumbreras, Carlos Araníbar, Manuel Burga, Ignacio López Soria, Alberto Flores Galindo, Heráclio Bonilla, Ernesto Yepes del Castillo, Julio Cotler y Silesio López, en: Nueva Historia General del Perú; Juán José Vega, en: La Guerra de los Viracochas;; Fernando Lecaros, en: Visión de las Ciencias Histórico-Sociales; y en lo atinente al propio terreno de la educación, las obras de: Daniel Valcárcel: Historia de la Forma de Educación Colonial; Virgilio Galdo Gutiérrez: Educación de los Curacas. Una Forma de Educación Colonial y la de César Angeles Caballero: Historia de la Educación Peruana: Período de la Colonia. No dejan de ser importantes para consulta: Pedro Cieza de León: La Crónica del Perú y Raúl Porras Barrenechea: Fuentes Históricas Peruanas.
Por último, la novedad que trae este trabajo, es el hecho de considerar nuestro período llamado tradicionalmente “republicano” como etapa Semifeudal y Semicolonial de nuestra educación, concretamente en su primer tramo, siguiendo la acertada tipificación que diera el genial ensayista peruano José Carlos Mariátegui, en sus obras: 7 Ensayos, Ideología y Política y Temas de Educación. Para abordar lo cual, incuestionablemente se ha tenido que leer a: Francisco García Calderón, en: El Perú Contemporáneo; Alejandro O. Deustua, en La Cultura Nacional; Manuel Vicente Villarán: Páginas Escogidas; Víctor Andrés Belaunde, en: La Realidad Nacional; José Antonio Encinas, en: Un ensayo de Escuela Nueva en el Perú; Pablo Macera: Trabajos de Historia; Julio Roldán: Perú, Mito y Realidad; Wilfredo Kapsoli: El Pensamiento de la Asociación Pro Indígena; Herminio Parra Rivera, en: El Hayatorrismo en la Historia Republicana; Julio Cotler: Clases, Estado y Nación en el Perú y Augusto Salazar Bondy: Historia de las Ideas en el Perú Contemporáneo.

LOS AUTORES.

LA EDUCACION PRIMITIVA


LA SOCIEDAD PRIMITIVA PERUANA.
Quien quiera conocer las características fundamentales de nuestro pasado primitivo, habrá de concluir que como toda sociedad del orbe, la nuestra, empezó sin las ataduras que las sociedades clasistas posteriores aherrojaron sistemáticamente al punto de poner al hombre en condiciones de servilización. El grafico que sigue, demuestra palmariamente el paso de una sociedad sin clases a otras, donde el antagonismo está patente:

FALTA CUADRO



LOS PRIMEROS POBLADORES.
Como bien dice Justo Cáceres Macedo, en su obra: Las Culturas Prehispánicas del Perú (1): “La más antigua ocupación humana en los andes se encontró en la cueva de Pikimachay ubicada a doce kilómetros al norte de la ciudad de Ayacucho. En los niveles inferiores de Pikimachay, en las fases llamadas: Pacaycasa (22,000 años a.C.) y Ayacucho (16,000 años a.C.), se descubrieron instrumentos humanos rudimentarios asociado a restos de animales extinguidos como megaterios, mastodontes, caballos, paleolamas y otras especies pleistocenicas”.
Esto quiere decir que, como lo refuerza Pablo Macera, en Historia del Perú (2): “Las raíces peruanas son muy viejas. El Hombre llegó al Perú hace miles de años como cazador. Quizás al principio cazaba animales enormes (elefantes grandes, osos, perezosos gigantes) y tenía que disputar su alimento a unos feroces tigres que tenían dientes en forma de sable. Después empezó a cazar venados y vicuñas. Hace 8,000 años, el hombre andino comenzó a experimentar el cultivo de las plantas. Domestico primero el frejol y la calabaza. Después a otros vegetales (quinua, papa, etc.). Al final cultivó algodón y maíz. Además de esta domesticación de plantas, los peruanos llegaron a domesticar grandes mamíferos (llama, alpaca).
Los peruanos de entonces consiguieron crear una sociedad equilibrada con alimentos suficientes para todos, gracias a una explotación de los recursos tanto del mar (pescados y mariscos) como de los valles (agricultura) o las alturas (ganado).
Como se ve, en este período el hombre está en constante lucha contra la naturaleza y sus peligros, más no así contra sus congéneres.

SITUACION DE LOS INSTRUMENTOS DE TRABAJO.
La actividad de los primitivos peruanos del período paleolítico consistió en la elaboración de toscos artefactos de piedra, valiosos para enfrentarse a las fuerzas de la naturaleza y poder sobrevivir. Como acertadamente afirman Gonzáles Carré y Galdo Gutierrez (3): “El equipo cultural de estos primeros recolectores era bastante rudimentario. Pero este equipo en determinadas circunstancias, se vio enriquecido por la aparición de nuevos instrumentos punzo-cortantes de mayor eficacia. Es el momento en que hace su aparición en los andes una forma superior de recolección, que es la caza. El enfrentamiento con animales físicamente de gran fortaleza, exigió al hombre, a perfeccionar su equipo de instrumentos y a desarrollar nuevas técnicas y conocimientos para trabajar la piedra creando la punta de proyectil”.

LAS PRIMERAS ACTIVIDADES HUMANAS (Recolección, Caza y Pesca).
En los primeros tiempos, los antiguos peruanos sólo sabían cazar y recolectar sus alimentos. Macera distingue hasta dos etapas para los Cazadores: una de grandes animales extinguidos y otra de cérvidos y camélidos. Esto ocurre alrededor de los 20,000 a 6,000 años a.C.
Luego, entre los 6,000 a 2,500 a.C., vendrá la época de la horticultura, esto es, de la domesticación de plantas. Remarcando mejor este episodio, Macera nos aclara (4): “hasta algo más de 10,000 años, prácticamente todos los hombres de la tierra vivían de alimentos silvestres. Los cazaban o los recogían. Hace 2,000 años, en cambio, la inmensa mayoría de la humanidad, vivía de la agricultura”. Los primeros horticultores en la sierra cultivan el frejol.
A partir de 2,500 a.C. se inicia el período del sedentarismo, a partir de cuyo momento los hombres no están obligados a moverse detrás de sus presas para cazarlas.
AUSENCIA DE PROPIEDAD PRIVADA.
En ese instante, como correctamente apunta Gonzáles (5): “La propiedad sólo se circunscribía a los instrumentos que fabricaba cada individuo. El conjunto de individuos de ambos sexos, participaba sin limitaciones, en los beneficios de las actividades económicas de la caza y la recolección… pero esta manifestación de propiedad fue colectiva, de todos los miembros de la aldea sobre sus territorios.

AUSENCIA DE CLASES SOCIALES.
A decir de Emilio Choy (6): “La aparición de una clase en una colectividad es acontecimiento que no ocurre por difusión. El nuevo ritmo que adquirió la agricultura en Chicama y valles adjuntos, son resultantes de nuevos factores, no sólo fue aumento cuantitativo sino cualitativo. La amplia producción de los agricultores incipientes transformó a los agricultores que seguía con la pesca y la recolecta, en agricultores completos… El relevo de la actividad cazadora-pescadora por la agricultura, indujo a parte de la colectividad, especialmente a los varones, a un proceso revolucionario… esta ampliación productiva favoreció la formación de excedentes que posibilitaron el cambio en la estructura social, ocurriendo la transformación inicial, dividiendo la sociedad comunal en sociedades de clases.”

AUSENCIA DE ESTADO.
El mismo Choy nos dice (7): “La expansión mochica fue precedida de una evolución que abarcó varios siglos a partir del modesto gobierno sacerdotal en el siglo III a.C., o anteriormente, la riqueza productiva y la amplitud del valle de Chicama y Moche, permitió el crecimiento de una mayor población”.
Hay un error cuando se piensa que el Estado aparece con los incas, pero la verdad es que el año 656 d.C., ya el Estado mochica estaba dominado firmemente en varios barrios costeños, entre ellos el valle de Virú, aunque el comienzo de la organización estatal fue en el Siglo IV o en el 302 d.C.

LA APARICION DEL AYLLU.
Según Luis Guillermo Lumbreras (8): “El Ayllu que es la forma andina del Clan, apareció con la agricultura, pero más que como un subproducto de ella, como el mecanismo social indispensable para sustentar la forma de trabajo y la forma de propiedad que nacieron al mismo tiempo en torno al nuevo medio de producción: la tierra para cultivo o chacra.
El ayllu es una organización de la comunidad, basada en vínculos de parentesco consanguíneo… La asociación no es por cierto solamente familiar; ella se realiza, en torno a una participación colectiva en el proceso de producción agrícola y dentro de un marco territorial concreto conocido como marka que es identificada como propiedad colectiva de los miembros del ayllu… el surgimiento de la propiedad colectiva no tiene pues el carácter de apropiación de los recursos naturales, sino de la defensa del trabajo social invertido por los mismo trabajadores. Esta es una sustantiva diferencia con el carácter y formas que tiene la propiedad privada sobre los medios de producción y que se basa en la explotación y no en la producción.
El ayllu debió quedar constituido en forma definitiva durante el segundo milenio de la era pasada, desplazando plenamente a las bandas de cazadores y recolectores…”.

CARACTERES ESPECIFICOS DE LA EDUCACION PRIMITIVA PERUANA.
El estudio de la educación primitiva, nos remite necesariamente a explicar la aparición de los primeros grupos humanos en nuestro territorio. Al respecto, tenemos por un lado, las informaciones recientes que nos reporta la Arqueología, la Lingüística, La Historia, la Antropología y la Etnología; y por otro, el esfuerzo desplegado por científicos sociales de la talla de Julio C. Tello, Augusto Cardich, Jorge C Muelle, Emilio Choy, Guillermo Lumbreras, Pablo Macera, Luis E. Valcárcel y otros.

FUENTES.
Particularmente, ni nos contraemos a los antecedentes de la Historia de la Educación, vamos a encontrar que como dice Gildomero Arista en su obra: El Currículo y la Dependencia Educativa Peruana (9): “No contamos con una historia de la educación peruana, completa, detallada y documentada… La obra de Daniel Valcárcel, documentada y descriptiva, cubre sólo la educación incaica y colonial”. De allí que se hace urgente sistematizar un serio estudio que se proponga a mostrarnos el verdadero rostro de nuestro fenómeno educativo, acudiendo a los prolíficos datos que tiene acumulado Jorge Basadre en su Historia de la República.

PUNTO DE PARTIDA.
Los historiadores Gonzáles y Galdo, precisan que (10): “La historia de la educación en el Perú se inicia también hace 22,000 años, cuando los primeros grupos de recolectores paleolíticos comienzan a elaborar en nuestro territorio sus primeros toscos artefactos de piedra”.
LA IMITACION.
Los primitivos peruanos, después de largas atentas observaciones de su entorno, en el propio medio natural, advirtieron la manera cómo las crías de animales son mantenidas y protegidas por la madre, pacientemente; por otro lado, ven como la sucesión de climas y estaciones en distintas zonas condicionan la aparición de determinados productos alimenticios, los cuales le servían de dieta. Esta situación mejoró aún más notablemente, cuando a través de herramientas rústicas, empiezan a fabricar herramientas mucho más efectivas, utilizando la piedra, el cuerno de los animales, la madera y los huesos, con los que procederá inclusive al deguello, como se ha descubierto en los hallazgos de Chivateros. La propia naturaleza andina, sirvió pues de maestra a los primeros hombres del ande, Este aprendizaje, por efecto multiplicador, es trasmitido con éxito a las generaciones que se suceden.

LA PRACTICA.
Los hombres que vivieron en esta etapa estaban obligados socialmente a educarse en las tradiciones y conocimientos del grupo humano en el cual se desenvolvían, a partir de sus propias experiencias. Como lo señala Gonzáles (11): “La supervivencia en su más amplio sentido dependía de la eficacia de su aprendizaje y de su correcta aplicación a las condiciones concretas del paisaje andino”.

SU CARACTER DIFUSO.
Como señalamos en Historia y Filosofía de la Educación Universal (12), la educación en este estadio es difusa, porque es el propio medio ambiente (naturaleza-sociedad) quien educa. En todo caso, el grupo social se constituye en núcleo educativo fundamental. La educación, en este sentido, no es formal.

SU NATURALEZA ACLASISTA.
Como en toda sociedad gentilicia del mundo, en este estadio los primitivos peruanos no están en pugna contra el hombre o contra un sector de la sociedad, sino más bien enfrentado contra los rigores del clima y los embates de la naturaleza. En torno a este el historiador E. A. Kosminski, al referirse a las comunidades tribales nos aclara (13): “Las tribus… llevaban una vida seminómada, sus ocupaciones principales eran la ganadería y la caza; se dedicaban poco a la agricultura. Con frecuencia cambiaban de sitio en busca de mejores lugares de pastoreo y caza. Vivían agrupadas en clanes; cada clan elegía a sus jefes. No existía entre ellos la propiedad privada de la tierra; ésta pertenecía a todo el clan y era cultivada en común. En aquél entonces no existían clases entre los bárbaros, todos eran iguales. No tenían Estado, ni reyes. Sólo en tiempo de guerra elegían jefes militares.


REFERENCIAS



  1. Justo Cáceres Macedo. En: Las Culturas Prehispánicas del Perú p. 20.

  2. Pablo Macera.En: Historia del Perú, p.5.

  3. Enrique Gonzáles Carré y Otro. En: Historia de la Educación en el Perú, p.19.

  4. Pablo Macera, Op. Cit. p.25.

  5. Gonzáles Carré y Otro, Op. Cit. p.21.

  6. Emilio Choy Ma. En: Antropología e Historia, Tomo I., p.166.

  7. Choy, op.cit. p. 178.

  8. Luis Guillermo Lumbreras y Otros.En: Nueva Historia General del Peru, p.11.

  9. Gildomero Arista. En: El Currículo y la Dependencia Educativa Peruana, p.13.

  10. Gonzáles Carré y Otro, Op.Cit. p.17.

  11. Ibid., p.19.

  12. Jaime Cerrón Palomino y Otro.En: Historia y Filosofía de la Educación Universal, p.6.

  13. A. Kosminski. En: Historia de la Edad Media, p.7-8.



LA EDUCACION ESCLAVISTA

LAS SOCIEDADES PRE-INCAICAS
SURGIMIENTO DE LAS SOCIEDADES CLASISTAS.
Los descubrimientos de la Arqueología han demostrado que los valles costeños de Guañape y Virú muestran vestigios de excedentes de maíz, lo cual como dice Emilio Choy, habría determinado los cambios de la estructura social, dividiendo la sociedad comunal en sociedad de diversas plantas cultivadas en un nivel que permitía formarse excedentes en beneficio de una clase dominante.
Queda así confirmado aquello que el materialismo histórico también precisa al explicar que es fundamentalmente por el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas que hay que conocer el salto cualitativo operado en una sociedad determinada. En efecto, como los antiguos pobladores del Perú, al alcanzar la tecnología del riego, mejoraron enormemente la agricultura, la sociedad peruana ingresó de lleno a contar con relaciones de producción de subordinación o dominación, es decir, una fase clasista de organización social. A este momento corresponden las culturas de Chavín, Nazca, Moche, Tiawanaku, Wari, Chimú, Chincha, Aimara, Lanka, Chanka, Kolla y otras.



CHIMU, CHANCA, CHINCHA, AYMARAS

CONFLICTOS, DIVERSIDAD.

CRECIMIENTO URBANO



1000-1476

D.C.


WARI, PACHACAMAC

SINTESIS, EXPANSION CENTRAL ANDINA. CAMINOS, CIUDADES.

600-1000

D.C.


MOCHE, VICUS, CAJAMARCA, RECUAY, LIMA, NAZCA, TIAWANACO.

DIVERSIDAD, DESARROLLO ARTISTICO.

200-600

D.C.



FORMATIVO


PUCARA, PARACAS, GALLINAZO




200

A.C.


CHAVIN

SINTESIS, EXPANSION RELIGIOSA.

1000

A.C.


GUAÑAPE, KOTOSH, HUAIRAJIRCA

INICIOS CERAMICA, MEJORA AGRICOLA, CENTROS CEREMONIALES.

2000

A.C.



PRE CERAMICO


HUACA PRIETA

AGRICULTURA, PESCA Y PASTOREO DESARROLLADOS.

2500

A.C.


GUITARRERO, CHILCA

DOMESTICACION INICAL PLANTAS ANIMALES.

6000-2500

A.C.


LAURICOCHA, TOQUEPALA, JUNIN.

CAZA VENADOS, AUQUENIDOS, BANDAS.

8000-6000

A.C.


¿Pacaicasa?

¿CABALLO, ELEFANTE, PRESOSO GIGANTE?

2000-8000

A.C.



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