Itaka escolapios



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ITAKA - ESCOLAPIOS

POESÍA



POESÍA
  1. LA AMISTAD


Un joven dijo: “Háblanos de la amistad”.
Y él respondió:
Vuestro amigo es la respuesta

a vuestras necesidades.

Él es el campo que plantáis con amor

y cosecháis con agradecimiento.

Y él es vuestra mesa y vuestro hogar.

Porque vosotros,

vais hacia él con vuestra hambre

y lo buscáis con sed de paz.

Cuando el amigo os hable francamente,

no temáis

vuestro propio “no”, ni detengáis el “sí”.

Y cuando él esté callado, que no cese

vuestro corazón de oír su corazón.

Porque, sin palabras, en amistad,

todos los pensamientos,

todos los deseos, todas las esperanzas,

nacen y se comparten en espontánea alegría.

Cuando os separéis de un amigo, no sufráis;

porque lo que más amáis en él

se aclarará en su ausencia,

como la montaña es más clara desde el llano.

Y no permitáis más propósito en la amistad

que el ahondamiento del espíritu.

Porque el amor que no busca

más que la aclaración

de su propio misterio, no es amor

sino una red lanzada;

y solamente lo inútil es cogido.

Y haced que lo mejor de vosotros

sea para vuestro amigo.

Si él ha de conocer el menguante

de vuestra marea,

que conozca también su creciente.

Porque ¿qué amigo es el que buscaréis

para matar las horas?

Buscadlo siempre para vivir las horas.

Porque él está para llenar

vuestra necesidad,

no vuestro vacío.

Y en la dulzura de la amistad,

dejad que haya risas y placeres compartidos.

Porque en el rocío de las cosas pequeñas

el corazón encuentra

su mañana y se refresca.

Kahlil Gibrán. “Obras completas (tomo 2)”

  1. AMOR


El que no ama se siente superior a todos.

El que ama se siente igual a todos.

El que ama mucho se hace inferior a todos.

Está en la muerte quien no ama.

En la vida quien ama.

En la santidad, el que ama mucho

Carlo Carretto

  1. EL AMOR


Dijo Almitra: “Háblanos del amor”. Y él levantó la cabeza, miró a la gente y una quietud descendió sobre todos. Entonces dijo con gran voz:

Cuando el amor os llame, seguidlo.

Y cuando su camino sea duro y difícil,

y cuando sus alas os envuelvan, entregaos.

Aunque la espada

entre ellas escondida os hiriera.

Y cuando os hable, creed en él.

Aunque su voz destroce muchos sueños,

tal como el viento norte devasta los jardines.

Porque así como el amor os corona,

así os crucifica.

Así como os acrece, así os poda.

Así como asciende a lo más alto

y acaricia vuestras más tiernas ramas,

así descenderá hasta vuestras raíces

y las sacudirá en un abrazo con la tierra.

Como trigo en gavillas

él os une a vosotros mismos.

Os desgarra para desnudaros.

Os cierne,

para libraros de vuestras coberturas.

Os pulveriza hasta volveros blancos.

Os amasa,

hasta que estéis flexibles y dóciles.

Y os asigna luego a su fuego sagrado,

para que podáis convertiros

en sagrado pan

para la fiesta sagrada de Dios.

Todo esto hará el amor

en vosotros para que podáis

conocer los secretos de vuestro corazón

y convertiros, por ese conocimiento,

en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si, en vuestro miedo,

buscáis sólo la paz y el placer,

entonces es mejor

que cubráis vuestra desnudez

y os alejéis de sus umbrales.

Cuando améis no debéis decir:

“Dios está en mi corazón”,

sino más bien:

“Yo estoy en el corazón de Dios”.

Y pensad que

no podéis dirigir el curso del amor

porque él, si os encuentra dignos,

dirigirá vuestro curso.

El amor no tiene otro deseo que realizarse.

Pero, si amáis

y debe la necesidad tener deseos,

que vuestros deseos sean éstos:

Fundirse y ser como un arroyo

que canta su melodía a la noche.

Saber del dolor de la demasiada ternura.

Ser herido

por nuestro propio conocimiento del amor.

Y sangrar voluntaria y alegremente.

Despertarse al amanecer

con un alado corazón

y dar gracias por otro día de amor.

Descansar al mediodía

y meditar el éxtasis de amar.

Volver al hogar con gratitud en el atardecer.

Y dormir con una plegaria

por el amado en el corazón

y una canción de alabanza en los labios.

Kahlil Gibrán. “Obras completas (tomo 2)”


  1. AUNQUE ES DE NOCHE


¡Qué bien sé yo la fonte, que mana y corre,

aunque es de noche.

Aquella eterna fonte está escondida,

¡qué bien sé yo do tiene su manida,

aunque es de noche!

Su origen no lo sé, pues no lo tiene,

mas sé que todo origen de ella viene,

aunque es de noche.

Bien sé que suelo en ella no se haya

y que ninguno puede vadealla,

aunque es de noche.

Su claridad nunca es oscurecida,

y sé que toda luz de ella es venida,

aunque es de noche.

Sé ser tan caudalosas sus corrientes,

que infiernos, cielos llegan y las gentes,

aunque es de noche.

La corriente que nace de esta fuente,

bien sé que es tan capaz y omnipotente,

aunque es de noche.

La corriente que de estas dos procede,

sé que ninguna dellas le precede,

aunque es de noche.

Aquesta eterna fonte está escondida,

en este vivo pan por darnos vida,

aunque es de noche.

Aquí se está llamando a las criaturas,

y de esta agua se hartan, aunque a oscuras,

aunque es de noche.

Aquesta viva fuente que deseo,

en este pan de vida yo la veo,

aunque es de noche.

Juan de la Cruz

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