Introduccion



Descargar 225,59 Kb.
Página3/4
Fecha de conversión25.01.2017
Tamaño225,59 Kb.
1   2   3   4
d) Intuición, Abstracción y Reflexion (Dubium quartum).

Se plantea una cuarta duda, cuyo núcleo es “respecto de qué cosas puede darse noticia intuitiva en el estado actual” (del hombre). Esto permitirá abordar diversos temas en relación con la intuición, la abstracción y la reflexión. El punto de partida se refiere a la intuición (intelectual) de lo sensible:la noticia intuitiva, en el estado actual, no parece que pueda ser sino respecto de lo sensible.

Se dan varias razones a favor de la objeción. En resumen:

1) Los actos de entender lo sensible son de tipo reflexivo (opinión claramente de Tomás de Aquino, como ya vimos). Pero la noticia intuitiva es directa, no refleja .

2) Si fuera un conocimiento intuitivo, se daría un regreso ad infinitum o infinitos actos de intelección.

3) Sería contra la opinión de Aristóteles, el cual dice, entre otras cosas, que “nada hay en el entendimiento que no haya estado anteriormente en el sentido”

4) Otra objeción vendría de entender la intuición como conocimiento perfecto. Por lo que todo en ella se conocería con una clara distinción; por ejemplo se conocería la distinción entre los actos directos y los reflejos, entre el amor y la delectación, etc.; lo cual, sin embargo, sigue siendo dudoso .

Intuición y reflexión: (Respuestas a la duda cuarta)

En la respuesta Ockham se reafirma en su tesis: “Nuestro entendimiento en el estado actual entiende algo puramente inteligible en singular e intuitivamente”. Luego, va rechazando una a una las objeciones:

A la primera, contesta negando que exista una intelección reflexiva en sentido propio y estricto. La razón dada es elocuente: en la intelección intuitiva sólo hay como un movimiento recto de la mente hacia el objeto; mientras que en los actos de reflexión, en sentido propio, se requieren dos momentos: en efecto, re–flectere significa volver o retornar una cosa sobre sí misma. Lo que no se cumple en la intuición, ya que ésta es, por definición, como el ver, una mirada directa sobre el objeto .

En realidad, Ockham apenas ha entendido el valor del conocimiento reflejo . Luego, se reafirma en la dificultad de distinguir entre los actos de conocimiento directo (intuitivos) y los reflejos. Y ello le lleva a “desmitificar” por una vez la intuición: “Nuestro entendimiento en el estado actual no conoce intuitivamente nada de modo claro y perfecto, por lo que no puede discernir una cosa de otra. Por eso no puede discernir entre el acto directo (recto) y el reflejo y lo mismo con otras cosas...” . Y trata de interpretar así a San Agustín .

Esta parcial desmitificación ha de aceptarse en la respuesta a la duda quinta: “Digo que la noticia intuitiva en el estado actual no se refiere a todos los inteligibles, incluso si están igualmente presentes al entendimiento, ya que es respecto de los actos, no respecto de los hábitos”

“Pro statu isto “. Es una expresión muy frecuente en Ockham (como en otros esolásticos), para expresar el “estado actual del hombre”. Es una matización muy significativa, ya que las tesis defendidas valen solo “pro statu isto”, el estado del “homo viator” (que es como se planteaba la cuestión desde el principio). La presencia del teologicismo es patente. Las tesis defendidas se basan, no en la naturaleza intrínseca del ser humano, en cualquier estado de dicha naturaleza, sino en el estado “actual” del hombre viador. Si las cosas son así, ello es sólo provisionalmente: por el estado de caminantes; ya que en el estado de término, cuando el alma se separe del cuerpo, el conocimiento será plenamente intuitivo...

Observaciones.

Esta primera respuesta es suficientemente explícita acerca de los fundamentos del ocamismo. Por un lado, en los filósofos que profesan el dualismo antropológico, aunque se acude con frecuencia al “ego intelligo” (Ockham) o al “cogito” (Descartes), se niega rotundamente el conocimiento reflejo (“nulla est intellectio reflexiva”). La razón apuntada es que tales actos reflejos no pueden ser propiamente intuitivos, mientras que el entendimiento es, según ellos, esencialmente intuitivo: entendiendo la intuición a la manera de la “visión” sensible. Como dice Marechal, en Ockham la intuición intelectual "no es en su mayor parte otra cosa que la trasposición de la experiencia sensible a la inteligencia"51 .

Por ello no comprenden la acción intelectual reflexiva, a pesar de ser un hecho de experiencia interna. Como tampoco comprenden o valoran la acción raciocinativa o de derivación en sentido estricto; sino que la asumen como una forma de intuiciones encadenadas: así la deducción no es más que una cadena de intuiciones, como luego dirá Descartes . En realidad, a lo que se opone la intuición es justamente al discurso o conocimiento derivado. Mas si se piensa que el intelecto humano es esencialmente intuitivo, resulta luego difícil admitir en él actos no intuitivos, como serían el razonamiento y la abstracción. Solamente lo admiten de mala gana y señalando que se trata de algo provisional: en el estado actual del hombre o del alma.

Ockham va más allá, añadiendo a lo anterior el prejuicio teológico: dice tranquilamente que los ángeles, cuando se piensan a sí mismos intuitivamente, no es por reflexión, sino en un sentido amplio o impropio ...Lo que subyace a toda esta teoría es, de nuevo, el dualismo antropológico. En efecto, el carácter esencialmente intuitivo del intelecto sólo puede aceptarse en el supuesto de que su actividad es totalmente independiente y primaria: no depende para nada de la experiencia sensible. Y esto, debido a su constitución esencial, independiente del cuerpo, con el cual sólo forma una unidad accidental, transitoria (pro statu isto). Así pues, lo que no capta por intuición, no lo captará de manera alguna. El intelecto humano es de suyo similar al angélico; sólo que en el estado actual no es perfectamente intuitivo... Pero eso no significa que capte algo al margen de sus intuiciones primarias.

En consecuencia, todo lo que capta el intelecto humano lo capta intuitivamente o simplemente no lo conoce. Por lo que la reflexividad sobre sus actos o es intuición o no es conocimiento. En el fondo, no se niega la reflexión, sino el conocimiento directo, como distinto de ella y volcado sobre objetos del mundo exterior. En otras palabras, como de hecho el intelecto no intuye nada fuera de sus propios actos, resulta que para estos pensadores tales actos no se refieren a unos contenidos implicados, sino a sí mismos: los conceptos universales o las relaciones no son algo real ni poseen fundamento alguno en la realidad, son lo que conocemos, el término último del acto de conocer. Esta es la tesis básica del conceptualismo nominalista. Con lo cual nos encontramos a la mente sola frente a sí misma, frente a sus propios actos vacíos, un “cogito” interminable, sin contenido objetivo.

Conclusion. En lo anterior hemos procurado, primero exponer la doctrina de G. de Ockham en torno al problema del conocimiento, centrándola en la contraposición que él mismo hace entre “notitia intuitiva” y “notitia abstractiva”; simultáneamente hemos procurado apuntar algunas observaciones críticas en torno a la doctrina y a los fundamentos inmediatos propuestos por el autor.

Mas quedan todavía dos aspectos del máximo interés. Uno se refiere al contexto ideológico o a los pretextos sistemáticos, que subyacen a estas doctrinas y que llevan a Ockham a tales conclusiones expresas. Presupuestos no siempre explícitos, a veces indicados ya anteriormente en nuestra exposición; pero que requieren una profundización y determinación más precisa. Otro punto sería el de las consecuencias, sean explícitas, sean sobre todo implícitas, que se esconden en estas doctrinas. Consecuencias que, sin duda, han ido apareciendo y desentrañándose en los siglos posteriores, configurando sistemas filosóficos de máxima importancia en los tiempos modernos.

Así pues, en una segunda parte de este trabajo deberemos volver sobre estos dos puntos, pretextos y consecuencias sistemáticas. Lo cual queda como labor pendiente para una ocasión futura (Continuará).

(Universidad de Murcia. Noviembre 1999)




1 Al primero se debe la frase: ”Philosophia ancilla theologiae” (Cf. Stromata:I,5,28; PG 8, 718). En otro texto dice: “Parvuli sunt etiam philosophi, nisi a Christo viri fiant” (Ib. I,11; PG 8, 751).

2 Cf. Piche, David: La condamnation parisienne de 1277. Ëdition critique, traduction et commentaire historico-philosophique.(Paris, Vrin, 1999?). Según el autor, este episodio deja entrever, más allá de la oposición entre dogmas y filosofemas, un enfrentamiento entre dos modos divergentes del estatuto de la filosofía; por tanto, no se trata sólo de conflictos doctrinales, sino de encrucijadas epistemológicas y éticas, de una importancia capital para la historia del pensamiento occidental.

3 “...actus iudicativus respectu alicuius complexi praesupponit actum apprehensivum respectu eiusdem” (In I Sentent. Prologus, q. 1 (Citamos por la Ed. Gedeon GAL, St. Bonaventure, N. Y., 1967; las traducciones son nuestras). p. 17.

4 “...nullus actus partis sensitivae est causa immediata proxima, nec partialis nec totalis, alicuius actus iudicativi ipsius intellectus...”(Ib. p. 22)

5 “Ad formam quaestionis dico quod Deus de potentia sua absoluta potest causare notitiam evidentem in intellectu viatoris aliquarum veritatum theologiae et forte aliquarum non” (Ed. cit., p. 49).

6 “Primo ostendam quod intellectus noster etiam pro statu isto respectu eiusdem obiecti sub eadem ratione potest habere duas notitias incomplexas specie distinctas, quarum una potest dici intuitiva et alia abstractiva” (Ed. cit. p. 15)

7 Ya hemos visto la distinción entre los actos de aprehensión simple y de juicio; distinción comúnmente recibida entre los aristotélicos.

8 “...intellectus potest habere notitiam incomplexam tam de Sorte quam de albedine, cuius virtute non potest evidenter cognoscere an sit albus vel non, sicut per experientiam patet; et praeter istam potest habere notitiam incomplexam virtute cuius potest evidenter cognoscere quod Sorte est albus, si sit albus...” (Ib. p. 23)

9 Cf. Ib. pp. 24-28.

10 “Ista instantia non valet: quia ad notitiam alicuius veritatis contingentis non sufficit notitia intuitiva sensitiva, sed oportet ponere praeter illam etiam notitiam intuitivam intellectivam....patet ex conclusionibus praeambulis, quia dictum est prius (p. 21) quod formatio propositionis praesupponit in intellectu notitiam incomplexam terminorum...”(p.25)

11 Según los editores, serían: Sentent. II, qq.14-15 M.- El texto más significativo, según creemos, sería éste: “Tertio dico quod notitia sensibilis est simpliciter prima pro statu isto, ita quod idem singulare quod primo sentitur a sensu idem et sub eadem ratione primo intelligitur ab intellectu...” (Sent. II, q.6; Ed. cit., St. Bonaventure, N.Y., 1970).

En el texto que comentamos, dice el autor: “...tales veritates contingentes non possunt sciri de istis sensibilibus nisi quando sunt sub sensu, quia notitia intuitiva intellectiva istorum sensibilium pro statu isto non potest haberi sine notitia intuitiva sensitiva eorum. Et ideo sensitiva non superfluit, quamvis sola notitia intuitiva intellectiva sufficeret, si esset possibile eam esse naturaliter pro statu isto sine notitia intuitiva sensitiva, sicut est in angelis et in anima separata...sicut post dicetur” (Ed. cit.,p. 27).

12 “Omne intelligibile quod est a solo intellectu apprehensibile et nullo modo sensibile, cuius aliqua notitia incomplexa sufficit ad notitam evidentem alicuius veritatis contingentis de eo et aliqua notitia incomplexa eiusdem non sufficit, potest cognosci ab intellectu duabus cognitionibus specie distinctis. Sed intellectiones, affectiones, delectationes, tristitae et huiusmodi sunt intelligibiles et nullo modo sensibiles, et aliqua notitia incomplexa earum sufficit ad notitiam evidentem utrum sint vel non sint, et utrum sint in tali subiecto vel non, et aliqua notitia earum non sufficit; igitur etc. Minor, quantum ad primam partem [”aliqua notitia incomplexa sufficit...”]:patet, quia quilibet experitur in se quod intelligit, diligit, delectatur, tristatur”(...) Secunda pars illius minoris [“aliqua notitia earum non sufficit...”] patet, quia non est inconveniens quod aliquis de aliquo intelligibili ignoret utrum sit vel non sit, et tamen quod habeat notitiam incomplexam de illo, non plus quam de aliquo sensibili. Unde si intellectus primo videret dilectionem alterius et esse certus de dilectione alterius sicut de dilectione propria, non esset inconveniens quin post dilectionem eandem intelligeret et tamen ignoraret ipsam esse, quamvis esset, sicut est de aliquo sensibili primo viso et post intellecto (...).Igitur duae notitiae incomplexae specie distinctae sunt de ea possibiles” (Ed. cit., pp. 29-30)

13 "Dico igitur quantum ad istum articulum quod respectu incomplexi potest esse duplex notitia, quarum una potest vocari abstractiva et alia intuitiva. Utrum autem alii velint vocare talem notitiam incomplexam intuitivam, non curo, quia hoc solum intendo principaliter probare quod de eadem re potest intellectus habere duplicem notitiam incomplexam specie distinctam” (Ed. cit., p. 30).

14 Cf. Summ. Theol. I, q.77,a.3: In de anima expositio, II, lec. 6

15 Esto se ve p.e. cuando habla de los juicios “per se nota”: “ad notitiam propositionis per se notae requiritur ipsa voluntas tamquam causa efficiens saltem mediata”. Con todo, admite que puede darse una noticia intuitiva de los términos con la formación de la proposición que es suficiente para el conocimiento evidente de una verdad contingente y que sin embargo, no sea una “propositio per se nota” (Sent. III, q.4; de. cit., p.438-439. Es decir, no todo lo evidente es “per se notum”. Pero la evidencia de una proposición puede ser suficiente por la sola noticia evidente de los términos, mas la acción voluntaria de formar la proposición.

16 “Sciendum tamen quod notitia abstractiva potest accipi dipliciter:

[a] uno modo quia est respectu alicuius abstracti a multis singularibus; et sic cognitio abstractiva non est aliud quam cognitio alicuius universalis abstrahibilis a multis, de quo dicetur post (p.65, lin.4-9). Et si universale sit vera qualitas existens subiective in anima, sicut potest teneri probabiliter, concedendum esset quod illud universale potest intuitive videri, et quod eadem notitia est intuitiva et abstractiva, isto modo accipiendo notitiam abstractivam; et sic non distinguuntur ex opposito.

[b] Aliter accipitur cognitio abstractiva secundum quod abstrahit ab exsistentia et non exsistentia et ab aliis condicionibus quae contingenter accidunt rei vel praedicantur de re. Non quod aliquid cognoscatur per notitiam intuitivam quod non cognoscitur per notitiam abstractivam, sed idem totaliter et sub omni eadem ratione cognoscitur per utramque notitiam”.


17 Así p.e. es muy probable que no conozca el minucioso análisis sobre el conocimiento abstracto que Tomás de Aquino hace en comentario a Boecio (In Boëthium de Trinit. Expositio, q. 5, a. 3), pues incluso dentro del tomismo ha sido poco conocido y ello en textos corruptos, como hoy sabemos: cf. Wysser: Thomas von Aquin: In librum Boëthii de Trinitate, quaestiones quinta et sexta. Nach dem Autograph Cod. Vat. lat. 9850 mit Einleitung herausgegeben von PAUL WYSER, O.P. Freiburg-Louvain, 1948.- Separatabdruck aus Divus Thomas Frib., 1947(25)437-485; 1948(26)74-98.- GEIGER, L. B., "Abstraction et séparation d' aprés saint Thomas d´Aquin", en Rev. Sc. Philos. Theol. 1947 (31) 3-40. Menos probable es que no conociera el tratadito del dominico Roberto Kylbardby (+ 1279), profesor también en Oxford, titulado “De ortu scientiarum”, que recuerda otro de similar título de Alfarabi, y en el que habla abundantemente, aunque no siempre correctamente, sobre la abstracción y su aplicación a los diversos saberes (Ed. A.G. Judy, Oxford, l976).

18 Sobre la noción del universal en Ockham caben varias teorías, pues el mismo autor parece haber cambiado de posición y, finalmente, admite hasta tres acepciones diferentes como probables... Para ello cf. Sent. II, q.8; de. cit. pp.271-72.- Cf. Ph. Boehner: “The Text Tradition of Ockham´s Ordinatio”, en The N. Scholasticism, 1942(14)203-241; Id.: Collected articles on Ockham (St. Bonaventure, N.Y., l958); F. Corvino: “Sette questioni inedite di Ockham sul concetto”, en Riv. di storia della filos., 1955(10)265-288.-Teodoro de Andres: El nominalismo de Guillermo de Ockham....Gredos, Madrid, 1969, pp. 111-136.

Veamos algunos textos: “Puede afirmarse con probabilidad que el universal no es algo real que tenga un ser real (esse subiectivum) ni en el alma ni fuera del alma, sino que posee solamente un ser representativo(esse objectivum) en el alma, siendo como algo ficticio (quoddam fictum), que tiene ese tipo de existencia en la representación (in esse obiectivo), de modo similar a como la cosa real tiene el ser fuera en la realidad (in esse subiectivo)....Et illud potest vocari universale, quia est exemplar et indifferenter respiciens omnia singularia extra... Et ita isto modo universale non est per generationem sed per abstractionem, quae non est nisi fictio quaedam” (Ed. cit. p. 271-272).

Posteriormente afirma: “Quamlibet istarum trium opinionum reputo probabilem, sed quae earum sit verior relinquo iudicio aliorum. Hoc tamen teneo, quod nullum universale, nisi forte sit universale per voluntariam institutionem, est aliquid existens quocumque modo extra animam, sed omne illud quod est universale praedicabile de pluribus ex natura sua est in mente vel subiective vel obiective, et quod nullum universale est de essentia seu quidditate cuiuscumque substantiae” (Ib. p.291)

Quizás estas tres acepciones corresponden a lo que dice en otro texto sobre los conceptos como signos: o bien como ficciones del alma, o como una cualidad existente subjectivamente en el alma, distinta del acto de entender; o bien, como el mismo acto de entender. Ockham, aplicando su famosa “navaja” se queda con la tercera: En vano se hace por muchos lo que puede hacerse con pocos factores. Luego no hay que poner fuera del acto de entender ninguna otra cosa. (Cf. Summa Logicae, c. 12)



19 Como hace notar Vigneau, según Ockham la producción del universal es una obra de la naturaleza en el alma, no una acción intelectual: “dico quod natura occulte operatur in universalibus, non quod producat ipsa universalia extra animam tamquam aliqua realia, sed quia producendo cognitionem suam in anima quasi occulte saltem immediate vel mediate producit (ea) illo modo, quo nata sunt produci. Et ideo omnis communitas isto modo est naturalis et a singularitate procedit..” (Sent. I, q.7.(p. 261) Y en otro texto: “...dico quod universalia...causantur naturaliter sine omni activitate intellectus et voluntatis...”(Sent. II, q.25. Vigneau, art. “Nominalisme” en D.T.C., XI, col. 753).

20 Como dice certeramente J. Maréchal: “Los conceptos generales, formados, bien a partir de intuiciones singulares, bien a partir de conceptos ya universales, constituyen ni más ni menos que una inmensa semántica natural, que agrupa de diversas maneras los objetos individuales, distribuyéndolos en clases debidamente rotuladas” (MARECHAL, J.: El punto de partida de la metafísica. I. Trad. de A. Millán Puelles, Gredos, Madrid, 1957, p. 250)

21Nos apoyamos en el contexto de Sent. d.3, q.3 y particularmente en un texto de la misma: “Omnis conceptus non connotativus est quidditativus respectu illorum a quibus immediate abstrahitur; sed conceptus “sapientiae”...etc.”. Entendemos que según el autor, los conceptos quiditativos se refieren a la captación de una cualidad o esencia simple y que se obtienen por abstracción (formal?), que bien puede llamarse “quiditativa”.

22 Sobre este tipo de abstractos y de los conceptos correspondientes: cf. Ockham: Summa Logicae, Ia. parte, cc. 5-9

23 “Sed distinguntur per istum modum: quia notitia intuitiva rei est talis notitia virtute cuius potest sciri utrum res sit vel non, ita quod si res sit, statim intellectus iudicat eam esse et evidenter cognoscit eam esse, nisi forte impediatur propter imperfectionem illius notitiae. Et eodem modo si esset perfecta talis notitia per potentiam divinam conservata de re non exsistente, virtute illius notitiae incomplexae evidenter cognosceret illam rem non esse (cf. infra pp.38, lin.15-39, lin. 16).

“Similiter, notitia intuitiva est talis quod quando aliquae res cognoscuntur quarum una inhaeret alteri vel una distat loco ab altera vel alio modo se habet ad alteram, statim virtute illius notitiae incomplexae illarum rerum scitur si res inhaeret vel non inhaeret, si distat vel non distat, et sic de aliis veritatibus contingentibus, nisi illa notitia sit nimis remissa, vel sit aliquod aliud impedimentum. Sicut si Sortes in rei veritate sit albus, illa notitia Sortis et aIbedinis virtute cuius potest evidenter cognosci quod Sortes est albus, dicitur notitia intuitiva. Et universaliter omnis notitia imcomplexa termini vel terminorum, seu rei vel rerum, virtute cuius potest evidenter cognosci aliqua veritas contingens, maxime de praesenti, est notitia intuitiva” (Ed. cit., pp. 31-32)



24 “Notitia autem abstractiva est illa virtute cuius de re contingente non potest sciri evidenter utrum sit vel non sit. Et per istum modum notitia abstractiva abstrahit ab existentia et non exsistentia, quia nec per ipsam potest evidenter sciri de re existente quod exsistit, nec de non exsistente quod non exsistit, per oppositum ad notitiam intuitivam.

Similiter, per notitiam abstractivam nulla veritas contingens, maxime de praesenti, potest evidenter cognosci. Sicut de facto patet, quod quando cognoscitur Sortes et albedo sua in absentia, virtute illius notitiae incomplexae nec potest sciri quod Sortes est vel non est, vel quod est albus vel non est albus, vel quod distat a tali loco vel non; et sic de aliis veritatibus contingentibus. Et tamen certum est quod istae veritates possunt evidenter cognosci.



Et omnis notitia complexa terminorum vel rerum significatarum ultimate reducitur ad notitiam incomplexam terminorum. Igitur isti termini, vel res, una alia notitia possunt cognosci quam sit illa virtute cuius non possunt cognosci tales veritates contingentes, et illa erit intuitiva. Et ista est notitia a qua incipit notitia experimentalis, quia universaliter ille qui potest accipere experimentum de aliqua veritate contingente, et mediante illa de veritate necessaria, habet aliquam notitiam incomplexam de aliquo termino vel de re, quam non habet ille qui non potest sic experiri. Et ideo sicut secundum Philosophum I Metaphysicae [c.1; 980b25-982a2] et II Posteriorum [c. 19; t. 104; 100a3-9] scientia istorum sensibilium quae accipitur per experientiam, de qua ipse loquitur, incipit a sensu, id est a notitia intuitiva sensitiva istorum sensibilium, ita universaliter notitia scientifica istorum pure intelligibilium accepta per experientiam incipit a notitia intuitiva intellectiva istorum intelligibilium. Est tamen advertendum quod aliquando propter imperfectionem notitiae intuitivae, quia scilicet est valde imperfecta et obscura, vel propter aliqua impedimenta ex parte obiecti, vel propter aliqua alia impedimenta, potest contingere quod vel nullae vel paucae veritates contingentes de re sic intuitive cognita possunt cognosci”.
1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal