Introducción a la Enseñanza de: Química



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Introducción a la Enseñanza de:
Química
Programa y materiales

de apoyo para el estudio


Licenciatura en Educación Secundaria
Especialidad: Química
Segundo Semestre
Programa para la Transformación

Y el fortalecimiento Académicos

De las Escuelas Normales


México, 2001


Índice


Presentación


3

Introducción a la enseñanza de: Química


4

Programa


5

Introducción


5

Organización de contenidos


6


Relación con otras asignaturas


8

Orientaciones didácticas generales


9

Sugerencias para la evaluación


11

Organización por bloques


12

Bloque I ¿Para que enseñar química en la escuela secundaria?


12

Bloque II ¿ Qué Química enseñar y por qué?


16

Bloque III. ¿Cómo enseñar química en la escuela secundaria?


21

Materiales de Trabajo


27


Bibliografía Adicional

27













Presentación

La Secretaría de Educación Pública, en coordinación con las autoridades educativas estatales, ha puesto en marcha el Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de las Escuelas Normales. Una de las acciones de este programa es la aplicación de un nuevo Plan de Estudios para la Licenciatura en Educación Secundaria, que se inicia en el ciclo escolar 1999-2000.

Este cuaderno está integrado por dos partes: el programa Materia II. Estructura y los textos que constituyen los materiales de apoyo para el estudio de la asignatura.

Estos últimos recursos son básicos para el análisis de los temas y se incluyen en este cuaderno debido a que no se encuentran en las bibliotecas o son de difícil acceso para estudiantes y maestros.

Otros textos cuya consulta también es fundamental es el desarrollo del curso y que no están incluidos en este volumen son los propuestos en el apartado de bibliografía básica. Para ampliar la información sobre temas específicos en cada bloque se sugiere la revisión de algunas fuentes citadas en la bibliografía complementaria. Las obras incluidas en estos dos apartados están disponibles en las bibliotecas de las escuelas normales. Es importante que los maestros y los estudiantes sean usuarios constantes de estos servicios, con la finalidad de alcanzar los propósitos del curso.

Este cuaderno se distribuye en forma gratuita a los profesores que atienden las asignaturas y a los estudiantes que cursan el cuarto semestre de la Licenciatura en Educación Secundaria. Es importante conocer los resultados de las experiencias de trabajo de maestros y alumnos; sus opiniones y sugerencias serán revisadas con atención y consideradas para este material.

La Secretaría de Educación Pública confía en que este documento, así como las obras que integran el acervo de las bibliotecas de las escuelas normales del país, contribuyan a la formación de los futuros maestros que México requiere.

Secretaría de Educación Pública



Introducción a la Enseñanza de: Química

Horas/semana: 4 Créditos: 7.0

PROGRAMA

Introducción


En la sociedad actual, la ciencia y la tecnología ocupan un lugar fundamental, tanto en los sistemas productivos y de servicios como en la vida cotidiana. Sería difícil comprender" el mundo moderno sin entender el papel que cumplen la ciencia y la tecnología, por lo que los y las adolescentes, así como la población en general, requieren de una cultura científica y tecnológica básica que les permita comprender mejor su entorno. Ésta es una de las razones por las cuales el aprendizaje de las ciencias naturales es uno de los objetivos centrales de la educación básica. Este carácter prioritario, que se había señalado en los planes oficiales desde hace tiempo, ha sido acentuado a partir de la puesta en marcha de los planes de estudio de educación primaria y secundaria, de 1993, que le da a este campo formativo una importancia sólo superada por la que se asigna al dominio del lenguaje y de las matemáticas.

El valor educativo que se otorga al aprendizaje de las ciencias naturales en este nivel se fundamenta también en otras razones de distinto orden. En primer lugar, en el convencimiento de que pocas experiencias pueden ser tan estimulantes para el desarrollo de las capacidades intelectuales y afectivas de los y las adolescentes como el contacto con el mundo natural, y el despliegue de sus posibilidades para aprender y maravillarse de los fenómenos, seres y objetos de la naturaleza: aprender a observarlos, preguntarse cómo son, qué les ocurre, por qué varían, qué pasa si se modifican sus condiciones iniciales y de qué manera se relacionan entre sí. Estas posibilidades tienen fundamento en la curiosidad espontánea y sin límites de los niños y las niñas hacia el mundo que los rodea, curiosidad que por desgracia disminuye hasta desaparecer cuando se topa con la indiferencia y la ignorancia de los adultos o con una educación escolar rutinaria, memorística y carente de vitalidad. Corresponde al futuro maestro de la escuela secundaria reactivar la curiosidad de los adolescentes e ir más allá promoviendo el interés de los alumnos por comprender fenómenos y procesos más complejos; por utilizar aparatos con tecnología avanzada; por cooperar con otros en la resolución de problemas en los que intervenga la ciencia o la tecnología, así como por entender su propio desarrollo.

Mediante el estudio de las ciencias naturales en la educación secundaria se pretende, además, dar continuidad en el ejercicio y desenvolvimiento de múltiples capacidades y hábitos que caracterizan al pensamiento racional y científico: leer textos y revistas de mayor complejidad; analizar y discernir información variada; formular dudas y preguntas pertinentes e imaginativas; observar con precisión creciente; formular hipótesis y realizar experimentos para contrastarlas, así como sistematizar, analizar e interpretar los resultados de éstos para obtener conclusiones fundadas; habituarse a formular ya demandar explicaciones congruentes y convincentes sobre los fenómenos del entorno; elaborar e interpretar cuadros, tablas, datos y gráficas.

A partir del contacto crecientemente reflexivo con el mundo natural, los y las adolescentes seguirán alcanzando otros logros formativos que iniciaron en la escuela primaria. El estudio de la química, junto con el de la biología, física, geografía y la formación cívica y ética favorecerá en los estudiantes una disposición hacia la protección y el cuidado del medio natural, al entender que éste es frágil y muy difícil de restablecer cuando es dañado y que es un patrimonio humano cuya preservación es una responsabilidad de todos también les permitirá tomar conciencia de que los recursos naturales son esenciales para la vida, el bienestar y el progreso de la humanidad, pero que para aprovecharlos racionalmente se necesita conocer el funcionamiento de la naturaleza, así como los límites que fija a la actividad humana la necesidad de proteger los recursos.

Si los alumnos de secundaria alcanzan los fines formativos antes mencionados, nuestro país contaría con dos medios poderosos para impulsar su desarrollo futuro: una base extensa de vocaciones científicas tempranas que, entre otros efectos, fortalecería un sistema amplio y sólido de investigación en ciencia y tecnología, además de una población joven con una disposición favorable para formarse y laborar en los campos técnicos o profesionales relacionados con el aprovechamiento y transformación de los recursos naturales. A esto se suma el beneficio de ampliar la cultura científica básica de los jóvenes, independientemente de la actividad a la que se vayan a dedicar como adultos.

Este curso de Introducción a la Enseñanza de: Química, que corresponde al segundo semestre del plan de estudios de la licenciatura en educación secundaria, tiene como finalidades generales que las y los estudiantes normalistas:

1 .Reconozcan los beneficios de una adecuada formación en ciencias naturales, y en particular en química, así como que adquieran la idea clara de las habilidades, actitudes y valores que prioritariamente deben fomentarse en el desempeño de su labor docente.

2. Se familiaricen con los contenidos curriculares de la química en secundaria, comprendan los criterios disciplinarios de la organización de los contenidos y adquieran una idea clara de las habilidades, actitudes y valores que prioritariamente deberán fomentar entre sus alumnos.

3. Reconozcan a los y las adolescentes como el centro del proceso educativo, y asuman que la curiosidad es el punto de partida del trabajo docente en ciencias naturales. Asimismo, que se familiaricen con las explicaciones, nociones y preguntas comunes de los alumnos cuando se aproximan al conocimiento de los fenómenos químicos.

4. Adviertan que el entorno natural inmediato es el mejor medio para estimular la curiosidad y adquieran el hábito y las habilidades para motivar la observación y su registro, así como la reflexión de los y las adolescentes sobre los fenómenos químicos.

5. Se inicien en el manejo flexible y eficaz de los libros de texto y otros medios educativos, además de adquirir la capacidad de diseñar actividades y secuencias de enseñanza adecuadas para adolescentes con diferentes características sociales y culturales.

Organización de contenidos.

El programa del curso de la asignatura Introducción a la Enseñanza de la Química está organizado en tres bloques temáticos. Los bloques, sus propósitos y características básicas son los siguientes:



En el bloque I, " ¿Para qué enseñar química en la escuela secundaria?", Interesa que el alumno normalista reflexione acerca de las razones que lo llevaron a definirse vocacionalmente por la enseñanza de esta asignatura en la secundaria y respecto a algunas percepciones comunes sobre la química. Se analiza la importancia de enseñar y aprender química en la secundaria, con una breve revisión de la naturaleza de la ciencia y por qué ésta es una herramienta útil y poderosa para explicar y comprender el mundo que nos rodea. Se discute la necesidad de formar a los alumnos de secundaria con una cultura científica básica, lo que se favorece con la observación de los fenómenos químicos en el entorno y su relación con hechos cotidianos.

Los propósitos generales de la educación secundaria se relacionan con los de la enseñanza de la química, para tener claridad de cómo contribuyen a los logros educativos de este nivel, y poder argumentar de manera informada y crítica en favor de la química, su desmitificación y favorecer el alejamiento de las falacias construidas a su alrededor.



En el bloque II, " ¿Qué química enseñar y por qué?", Se busca propiciar una primera revisión sistemática de los contenidos de química en los programas de estudio de Introducción a la Física ya la Química, y de Química I y II, de la educación secundaria.

El objetivo de este bloque es que los estudiantes normalistas obtengan una visión inicial y panorámica del currículum de química, que les permita comprender las relaciones entre temas y el nivel de profundidad con que habrán de exponerse a los alumnos de secundaria. Para ello, no es necesario hacer una revisión detallada de sus contenidos. Los normalistas cursarán, a lo largo de su permanencia en la Normal, varias asignaturas de química relacionadas con su enseñanza, en las que tendrán oportunidad de profundizar en los contenidos particulares de esta ciencia y formarse para la docencia en la escuela secundaria.

Al revisar la secuencia de los contenidos para identificar los principales criterios de su organización, los estudiantes podrán advertir cuál es la lógica de conjunto seguida en la elaboración del programa de estudios en este campo. El eje rector que se analiza es el de materia, energía y cambio, con especial énfasis en las explicaciones de las propiedades de la materia y sus transformaciones.

Uno de los rubros particulares de análisis de los contenidos de química está centrado en la revisión de aquellos temas no contemplados en el programa, como es el caso de la teoría atómica moderna y la mecánica cuántica, mismos que por su carácter abstracto propician su presentación confusa. Se les propone a los normalistas una discusión para comprender las razones disciplinarias y cognitivas por las cuales estos temas fueron excluidos del programa, tomando como base los propósitos de la asignatura y del nivel educativo.

Interesa que el normalista comprenda que el estudio de la química favorece el desarrollo gradual de la abstracción en las y los adolescentes. Lo anterior implica centrar el estudio de la química en temas significativos para los adolescentes más que en su formalización rígida, a través del abuso de la nomenclatura química. Es más importante que el adolescente aprenda a explicar los conceptos y relacionarlos con su entorno y hechos cotidianos, que memorizar fórmulas, símbolos, reacciones y realizar ejercicios mecánicos con ellos. En este bloque se propone también hacer patente la relación de algunos contenidos con las habilidades, valores y actitudes que se fomentan mediante el estudio de la química.

Finalmente se buscará relacionar la enseñanza de la química en este nivel con los antecedentes de la educación primaria, apoyándose en la revisión de los libros de texto gratuitos, y con las demás asignaturas de la educación secundaria.



El sentido del bloque III," ¿Cómo enseñar química en la escuela secundaria?", Es que los estudiantes hagan suya la idea de que los y las adolescentes, en términos de su formación en química, no llegan a la escuela como recipientes vacíos que deben ser llenados con conocimientos válidos, sino que poseen muchas ideas y suposiciones sobre el mundo natural, que se han formado por propia reflexión o adaptando a su manera elementos de conocimiento que reciben de su entorno y también de la educación primaria. Aunque muchas de esas ideas sean científicamente erróneas, el normalista reconocerá que lejos de ser ideas sin sentido que deben ignorarse y desecharse para sustituirlas por datos y explicaciones correctas, muy bien pueden funcionar como punto de partida para buscar un aprendizaje orientado al cambio conceptual procedimental y actitudinal.

Con estos antecedentes, aunados a los propósitos educativos del nivel y de la asignatura, se pretende que el estudiante de la Normal se inicie en el estudio del enfoque para la enseñanza de la química en la secundaria, y lo conciba como la orientación adecuada para el logro de los propósitos educativos señalados. Dicho estudio se hará tanto a partir de los documentos normativos de la sep (plan y programas de estudio y libro para el maestro) y de otros materiales educativos, como de actividades que le permitan identificar los principales rasgos del enfoque.

Al analizar los rasgos del enfoque, los alumnos normalistas reflexionarán sobre la función que desempeñarán como futuros maestros para que los y las adolescentes se beneficien de las distintas actividades o estrategias didácticas comparen resultados, establezcan conclusiones provisionales y, sobre todo, alimenten su curiosidad y formulen preguntas nuevas. Eso exige que los estudiantes aprendan a orientar e inducir la reflexión de los y las adolescentes, ya evitar comunicarles los resultados correctos que, supuestamente, la observación debe confirmar. Para esto, tendrán un II primer acercamiento con los elementos de la planeación, con base en las metas de la enseñanza, y de la evaluación de los logros del aprendizaje, por medio de un ejercicio de plan de clase.

Se busca, además, que los estudiantes se convenzan de que no existe un medio educativo más variado, sugerente y accesible que el propio entorno natural, y que aprender a aprovecharlo es un recurso didáctico de valor incomparable. Se trata de una idea sencilla, pero cuya apropiación presenta dificultades porque la mayor parte de nosotros no adquirió o ha perdido el hábito de mirar con atención y curiosidad el medio que nos rodea. La tarea inicial es, entonces, que los propios normalistas recuperen y ejerciten la capacidad de observar, hacer preguntas y aventurar respuestas tanto sobre los fenómenos químicos del entorno natural como de otros más amplios.



Relación con otras asignaturas.

Este curso se relaciona de manera directa con asignaturas que los alumnos han estudiado anteriormente y con otras que cursarán de manera simultánea. Entre los cursos antecedentes tiene especial importancia la asignatura Propósitos y Contenidos de la Educación Básica I (Primaria), en la cual los estudiantes obtuvieron una visión de conjunto de los enfoques y de la temática de ese ciclo educativo, e hicieron una revisión somera del campo de las ciencias naturales y de su ubicación en el currículum de la primaria. La continuación de esta asignatura en el segundo semestre, Propósitos y Contenidos de la Educación Básica II (Secundaria), permitirá relacionar la enseñanza de la química con los propósitos de la educación secundaria, y con las demás asignaturas del currículum.

En el primer curso Desarrollo de los Adolescentes, los alumnos normalistas adquirieron elementos para entender las características generales del adolescente. Durante el segundo semestre y posteriores se seguirá profundizando en aspectos particulares sobre los adolescentes, que ayudarán a entenderlos como sujetos motivo de la acción educativa.

Lo revisado en la asignatura Estrategias para el Estudio y la Comunicación I y II, del primero y segundo semestre respectivamente, deberá aplicarse en todas las asignaturas, de manera que se consoliden formas adecuadas para estudiar y comunicar resultados, en general, y en particular, en lo relacionado a cómo enseñar química en la secundaria.

Las actividades de Escuela y Contexto Social propiciaron una familiarización inicial con las conductas de las y los adolescentes en el ambiente escolar, así como con sus reacciones ante diversos tipos de propuestas didácticas. Con la asignatura Observación del Proceso Escolar, de este segundo semestre, los estudiantes podrán tener evidencias tanto de las formas de enseñanza de los maestros como de algunas de las dificultades de aprendizaje de los alumnos. La elaboración de las guías de observación de las formas como se enseña y se aprende la química en la escuela secundaria, corresponden a la asignatura Observación del Proceso Escolar. Los profesores responsables del curso, con apoyo del maestro de grupo de la secundaria, deberán ofrecer a los estudiantes normalistas orientaciones para indagar y reconocer las diferentes situaciones y problemas que se presentan en el trabajo de los adolescentes con los contenidos de química.

Orientaciones didácticas generales

A continuación se enuncian algunas recomendaciones de trabajo que sería conveniente desarrollar a lo largo del curso.

1. Lograr un conocimiento de los fines y el contenido de este programa, que sea

compartido por el maestro y los alumnos. Será provechoso que al iniciar el curso, el maestro y el grupo analicen conjuntamente el programa para que queden claros sus propósitos formativos, la secuencia de sus componentes y el tipo de trabajo que se espera de cada quien. Durante el curso, cuando sea necesario, deberá regresarse a la lectura del programa para precisar por qué y para qué trabajar determinados contenidos y actividades.

2. Aprovechar los conocimientos y experiencias del alumno adquiridos fuera o dentro de la escuela para lograr así el acercamiento al conocimiento científico, sin esperar que los adolescentes -sólo por asistir a clase- desechen sus ideas y se apropien de las nociones y explicaciones dadas por el maestro, a pesar de sus intentos por combatirlas mediante pruebas en contra de esas ideas. La enseñanza y el aprendizaje orientado a favorecer el cambio conceptual debe tomar en cuenta que las ideas mantienen estabilidad propia que las hace persistentes en los esquemas cognitivos de los alumnos, y que estas ideas plantean a los docentes la necesidad de ajustar los objetivos de enseñanza y concebir a las estrategias didácticas ya los medios de enseñanza como puentes entre lo que se considera valioso como meta del aprendizaje y el logro de los alumnos.

3. Asegurar una lectura comprensiva de la bibliografía básica, y vincular las ideas que en ella se presentan con las actividades que se realicen en clase, y con las labores externas de los alumnos en la observación del proceso escolar. Debe evitarse el riesgo común de que el material de lectura sea visto como algo separado del trabajo aplicado, que se lee por obligación y está sujeto a formas poco eficaces de control. Debe asumirse que la mejor forma de demostrar una buena lectura es incorporar su contenido al análisis, la discusión y la actividad práctica.

Si el maestro advierte que algunos alumnos muestran dificultades en el manejo de la bibliografía, puede promover la formación de círculos de estudio que funcionen temporal o continuamente, solicitando la colaboración de los alumnos más adelantados.

4. Incluir en el programa de trabajo del grupo actividades en las que los estudiantes lleven a la práctica las observaciones y la indagación que, en temas especialmente relevantes, los programas de educación secundaria, el libro para el maestro y los libros de texto proponen para los alumnos de secundaria. Ello permitirá que los futuros maestros experimenten situaciones que vivirán sus alumnos, y puedan anticipar algunos de los retos y dificultades pedagógicas que enfrentarán en su vida profesional.

5. Promover sistemáticamente la observación y el contacto de los estudiantes normalistas con los adolescentes en relación con el conocimiento de la naturaleza y el aprendizaje de la química. Una oportunidad de hacerlo sistemáticamente la ofrece la asignatura Observación del Proceso Escolar, sin embargo, deberá alentarse a los estudiantes para que busquen y aprovechen todas las ocasiones informales para hacerlo, sea con grupos escolares a los que tengan acceso o en su entorno familiar y de residencia. La familiarización con las formas de percepción y reflexión de los adolescentes, y de sus reacciones ante estímulos cognitivos que poseen un propósito claro, permitirá que los estudiantes desarrollen su sensibilidad y capacidad de empatía hacia la perspectiva desde la cual los adolescentes miran y tratan de dar sentido al mundo que les rodea.

6. Realizar actividades complementarias de estudio para fortalecer la formación disciplinaria básica de la química. El maestro y los estudiantes deberán estar atentos a la detección oportuna de deficiencias y vacíos que pueden existir en la formación individual. En esos casos, el docente deberá orientar para el estudio y consulta de la bibliografía pertinente que, además de estar señalada como adicional en el anexo de este programa, es accesible y, en su mayor parte, se halla en el acervo de la biblioteca de la escuela.

Asimismo, deben utilizarse el material videograbado y los programas de Informática educativa disponibles en la biblioteca de la escuela y accesible en los Centros de Maestros. En ocasiones puede ser de interés acudir a las bibliotecas, hemerotecas o centros de documentación de otras instituciones educativas.

7. Establecer un adecuado equilibrio entre el trabajo individual y el de equipo que realicen los alumnos. Es claro que numerosas actividades de aprendizaje deben realizarse individualmente, en tanto que otras se benefician del esfuerzo de un grupo de trabajo. En este último caso deben observarse ciertas normas mínimas que aseguren la eficacia de esta modalidad de organización didáctica: la planeación clara del trabajo; la distribución equitativa de las tareas y el carácter realmente colectivo del análisis; la discusión y la elaboración del resultado final del trabajo. Estas normas son útiles porque evitarán una frecuente deformación del trabajo de equipo que fracciona temas de aprendizaje, no permite que los estudiantes visualicen los contenidos en su conjunto y oculta desequilibrios injustos en el esfuerzo realizado por cada alumno. Se sugiere establecer como criterio que los equipos no se integren con más de cinco alumnos.

8. Propiciar la redacción de notas de lectura, registros de observación y de ~ resultados de los experimentos, así como diseños de actividades didácticas para -~ el trabajo en el aula de secundaria, entre otras. Es conveniente que cada alumno integre a lo largo del curso una carpeta personal con los productos del aprendizaje, que le será útil para ordenar y clasificar su trabajo, para consultarla durante los siguientes semestres, en su futuro trabajo profesional y, eventualmente, como elemento de evaluación.

9. Propiciar el análisis de los resultados de las jornadas de Observación del Proceso Escolar, con base en las actividades que se presentan al final del curso.



Sugerencias de evaluación

Los criterios y procedimientos para evaluar los conocimientos, habilidades y actitudes que los estudiantes adquieren durante el estudio de los temas del curso, deben ser congruentes con los propósitos y las orientaciones didácticas señaladas.

Es necesario tener en cuenta que la evaluación, entendida como proceso permanente, permite identificar no sólo los avances y las dificultades en el aprendizaje de los estudiantes, sino que también aporta información que el maestro puede aprovechar para tomar decisiones que contribuyan a mejorar su forma de enseñar.

Para que los estudiantes tomen conciencia de los compromisos y tareas que les corresponde asumir, es conveniente que al iniciar el curso acuerden con el maestro los criterios y procedimientos que se aplicarán para evaluar. De esta manera tendrán los elementos básicos para reconocer aquellos campos específicos en los que requieren fortalecer su formación profesional.

Las características de este curso y el tipo de actividades que se llevan a cabo requieren prácticas de evaluación diversas que evidencien no sólo los conocimientos que adquieren los alumnos, sino también las actitudes que manifiestan ante el trabajo individual y de grupo, así como hacia los adolescentes y hacia la naturaleza.

Para evaluar deben aprovecharse la participación de los alumnos en la clase, los textos escritos y las indagaciones que éstos realicen. En este caso, la evaluación no requiere de acciones ni productos distintos de los que se generan en el proceso mismo de enseñar y aprender. Cuando se considere necesario que los alumnos muestren sus niveles de logro por medio de un desempeño destinado específicamente a la evaluación, los instrumentos que se elijan deben plantear retos para que los estudiantes apliquen su capacidad de análisis, juicio crítico, comprensión, relación, síntesis y argumentación, así como proporcionar información sobre rasgos como los que se enuncian enseguida.



  • Las actividades que muestran los estudiantes por acercarse al conocimiento científico.

  • La comprensión de las intenciones educativas de la enseñanza de la química en la secundaria, a partir del análisis de los contenidos propuestos en los programas de estudio de este nivel.

  • La habilidad para vincular las elaboraciones teóricas con el análisis de las situaciones educativas relacionadas con la enseñanza y el aprendizaje de la química.

Para lograr lo anterior se sugiere tomar como base las recomendaciones de evaluación de los libros para el maestro de biología, física y química. Una combinación de éstas podrá ayudar a utilizar los instrumentos adecuados para cada situación que se necesite evaluar.

Organización por bloques.

Bloque I. ¿Para qué enseñar química en la escuela secundaria? Propósitos

Con el estudio de los contenidos y actividades que se realicen en este bloque, se pretende que los estudiantes normalistas:



  1. Reconozcan la importancia de enseñar y aprender química en la escuela secundaria.

  2. Relacionen el desarrollo de habilidades, valores y actitudes con el estudio de la química en la escuela secundaria.

Temas

  1. Algunas de las percepciones más comunes en torno a la química. La importancia de estudiar química en la escuela secundaria.

  2. Los propósitos de la asignatura de Química en la educación secundaria y su contribución al logro de las finalidades de este nivel educativo.

  3. Los valores, las actitudes y las habilidades que la enseñanza de la química desarrolla y fomenta. Su relación con los propósitos de la asignatura.
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