Intendencia de montevideo un pueblo que se constituye en gobierno



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II. CON QUIEN Y PARA QUIEN GOBERNAR

  1. 1. Con quién gobernar

-Corte del cordón umbilical

          1. -Tabaré, ¿qué es lo que te propusiste hacer de inmediato cuando asumiste la Intendencia?

41. Tabaré Vázquez: Yo creo que hay dos aspectos: uno, rápidamente definimos que nosotros no éramos un intendente para los frenteamplistas, sino que habíamos ganado la intendencia con el treinticuatro porciento de los votos para hacer un trabajo por el cien porciento de los montevideanos. Asumimos de inmediato que teníamos que gobernar para todos, y no sólo para el Frente Amplio.

42. En segundo lugar, y así lo planteamos claramente en la Departamental de Montevideo y en la Mesa Política del Frente Amplio, a partir del momento en que ganábamos las elecciones rompimos el cordón umbilical con el Frente Amplio para el cumplimiento de la gestión municipal, porque entendíamos que la administración de la Intendencia, la gestión municipal, la teníamos que hacer con autonomía. Aunque éramos la persona que el Frente había elegido para ser su Intendente, con su equipo de colaboradores y con el programa que el Frente había preparado y discutido con las bases, la responsabilidad de conducción del gobierno departamental ya no era responsabilidad del Frente Amplio.

43. No lo cortamos desde el punto de vista político, porque era evidente que el futuro político del Frente dependía mucho de la gestión de la Intendencia Municipal de Montevideo y de las actitudes políticas de la Intendencia. En ese sentido nos sentimos frenteamplistas e integrados al Frente, y en nuestra conducción política se plasma la política del Frente Amplio; pero consideramos que la administración, la gestión, es de quien había sido elegido intendente y de su equipo de colaboradores. Ese fue un capítulo.

44. El segundo capítulo...


          1. -Antes de que me describas el segundo capítulo ¿cómo fue acogida esta idea tuya en la dirección del Frente?

45. -Bien, perfectamente bien. Me entendieron y apoyaron. El que apoyó esta idea con más fuerza; desde el inicio fue el propio general Seregni. Nunca se nos reprochó esa actitud. Porque además, yo creo que es una actitud correcta. La gente no votó para que el Frente se sentara con su mesa política a gobernar Montevideo, votó a un candidato. Y la responsabilidad, la constitución lo dice, es del candidato. Y ese candidato tenía que llevar adelante un programa, y el Frente Amplio políticamente tiene que controlar que ese programa se cumpla y que no nos desviemos de él.

-Preparación del gobierno de Montevideo


46. -Entrando entonces al segundo capítulo, que me parece muy importante. Nosotros, inmediatamente que ganamos las elecciones nos instalamos en un hotel de Montevideo, para que en esos tres meses de transición, que iban desde el 26 de noviembre de 1989 hasta el 15 de febrero de 1990, pudiéramos preparar el gobierno de Montevideo: estudiar quiénes nos iban a acompañar en la gestión, cuáles eran los caminos para instrumentar el programa del Frente, para lograr que el pasaje de la administración del Partido Colorado que salía hacia la nuestra que entraba no fuera traumática, para que no nos encontráramos de la noche a la mañana con que nos entregaran el gobierno...

47. Y eso fue muy bien entendido por el anterior intendente de Montevideo, el economista Julio Iglesias, cuando le planteamos la posibilidad de crear un equipo de seguimiento con técnicos de su gobierno y con los que nos iban a acompañar; él lo aceptó inmediatamente, nos dio facilidades y comenzamos a trabajar en conjunto con ese equipo, para que cuando nosotros llegáramos el 15 de febrero estuviera preparada la transición sin grandes traumas.


-Fracaso en la búsqueda de alianzas con otros partidos


48. -Por otra parte, a pesar de que nosotros teníamos la mayoría de los ediles en la Junta Departamental de Montevideo, porque de treintiún ediles teníamos dieciséis, decidí hablar con los representantes políticos de todos los grupos ‑hablé con el Dr. Tarigo por el Partido Colorado; con el Dr. Lacalle, presidente del Partido Nacional; con el profesor Carlos Julio Pereira, por el Partido Nacional; con el Dr. Hugo Batalla por el Nuevo Espacio; con el licenciado Homero Mieres, por el Partido Verde Ecologista‑ para plantearles que si coincidían con acuerdos programáticos, les ofrecía trabajar en conjunto en el Gobierno Departamental de Montevideo, incluso les expuse que si esos acuerdos programáticos lo permitían, en nuestro gabinete, en nuestro equipo de colaboradores podrían integrarse figuras de esas fuerzas políticas. No tuvimos eco. No lográbamos una respuesta favorable en ninguno de los casos, salvo en el caso del Partido Verde Ecologista, que nos ofreció técnicos ecologistas para trabajar con nosotros más adelante en la creación de los Centros Comunales Zonales. No logramos en ese primer aspecto de este segundo capítulo de preparación de gobierno, un acuerdo con nuevas fuerzas políticas y nos tuvimos que lanzar a la preparación del gobierno sólo con los compañeros frenteamplistas.
          1. -¿Esa gestión tuya de apertura al resto de los partidos, fue conocida públicamente?

49. -Conocida absolutamente por toda la población, porque los medios de prensa, cuando yo iba a entrevistarme con cada uno de los candidatos y de los dirigentes políticos de otras fuerzas, estaban presentes y cuando salíamos me hacían preguntas.

50. Como no encontré respuesta, tuve que armar mi equipo exclusivamente con compañeros del Frente Amplio. Y treinta días antes del 15 de febrero, día en que tomábamos posesión del gobierno de Montevideo, es decir, el 15 de enero del 90, nombré en cargos de dirección de departamentos y de divisiones de la Intendencia Municipal de Montevideo a los compañeros frenteamplistas que estaban capacitados para acompañarnos en esta gestión. Cuando hice una conferencia de prensa para dar a conocer los nombres de mis colaboradores volví a insistir, que si antes del 15 de febrero alguna de las fuerzas políticas a las que les habíamos ofrecido acuerdos programáticos para trabajar en conjunto y, eventualmente, la integración del gabinete municipal con candidatos de sus partidos, estábamos dispuestos, incluso, a dejar sin efecto algunas de las nominaciones que habíamos hecho, y a nominar dirigentes de esas otras fuerzas políticas. Y nuevamente no obtuvimos ningún tipo de respuesta favorable.


-No hubo ningún crak como anunciaba la derecha


51. -Tuvimos también especial cuidado en que los cambios estructurales no los hiciéramos desde afuera del gobierno. Aunque los teníamos planteados en nuestro programa, optamos por el camino de llegar primero al gobierno, conocer la Intendencia Municipal desde adentro, y luego de conocida ésta desde adentro y no desde la vereda de enfrente, como nos pasaba antes de entrar al gobierno, es decir, luego de algún tiempo, seis, ocho meses, un año, comenzar a hacer los cambios, ya en pleno conocimiento de lo que realmente era la Intendencia Municipal. Y creo que esto fue un acierto, porque estoy seguro que si hubiéramos tomado medidas de cambios, desde afuera, desde antes de entrar, seguramente nos hubiéramos equivocado.

52. Uno de los temores que teníamos cuando tomamos el gobierno, era que se produjera un crack en alguno de los servicios; hubiera sido espantoso que el transporte hubiera dejado de funcionar, que la iluminación no hubiera marchado adecuadamente, que se hubiera detenido un sector de la Intendencia Municipal de Montevideo. Felizmente, tomar la decisión de hacer los cambios estructurales después de estar en el gobierno, después de conocer la Intendencia, nos permitió que no hubiera ningún crack; no hubo una conmoción social. Demostramos que podemos gobernar, que no se vino abajo nada porque el Frente Amplio tiene el gobierno en Montevideo, todo siguió funcionando y luego comenzaron a verse los cambios.


          1. -¿Se había hecho campaña de que si el Frente Amplio llegaba al gobierno podía producirse un caos?

53. -Desde el año 71 se habló de que si el Frente Amplio llegaba al gobierno podía haber, caos, problemas, enfrentamientos. Y en esta campaña del 89, también en algún momento se planteó que de llegar el Frente Amplio al gobierno de Montevideo, al ser el gobierno nacional de otra fuerza política, iban a haber enfrentamientos, problemas, caos, conmociones, que no iba a poder gobernar ni el gobierno nacional ni el gobierno de Montevideo, y que eso iba a ser malo para la población. En aquel momento nosotros dijimos que eso no iba a pasar, porque nosotros no íbamos con esa mentalidad al gobierno y que no íbamos a aceptar ningún tipo de presión, viniera de donde viniera, desde afuera del Frente, ni desde dentro. Nuestra gente había demostrado claramente que quería cambios en paz, que no quería enfrentamientos ni caos, el Frente interpretó este sentir ya en la campaña electoral, como hablábamos al principio.

-Elección de los colaboradores de la Intendencia

          1. -Entendemos que tú seleccionaste a tus primeros colaboradores entre una lista bastante grande que te presentaron los distintos partidos y fuerzas que forman parte del Frente Amplio, ¿en qué criterios te basaste para esa elección?

54. -Desde un principio rescatamos ‑y de esto sí voy a hablar a título personal‑ el derecho de que fuera el intendente quien eligiera sus colaboradores y que éstos no fueran impuestos por el Frente Amplio. Esto fue aceptado por todas las fuerzas políticas, no sólo aceptado, sino acompañado: fue responsabilidad del intendente elegir a sus colaboradores en el gobierno.
          1. -¿Pero no hubo listas propuestas por cada partido?

55. -No. Me reuní con todos los dirigentes de todas las fuerzas políticas del Frente, y pedí que me dieran nombres de compañeros, fueran o no del Frente, con su curriculum y su capacitación, para que yo pudiera elegir, entre todos los que me presentaban los partidos políticos y las fuerzas del Frente, los candidatos para conformar mi gabinete, es decir, mis colaboradores. Y los elegí desde el punto de vista eminentemente técnico, no político. Elegí para esos puestos a aquellos que entendí eran más capacitados y podían realmente aportar a la Intendencia de Montevideo sus conocimientos técnicos, para que pudiéramos hacer la gestión en conjunto, porque había una cantidad enorme de temas municipales técnicos que yo no conocía.

56. Y así elegí a todos mis colaboradores e incluso, algunas fuerzas políticas me presentaron candidatos para delegados o coordinadores de los Centros Comunales Zonales, y al leer su curriculum, vi que más que un coordinador de un Centro Comunal Zonal, podía ser un muy buen director de departamento, y elegí a ese compañero como director de departamento y no como coordinador en un centro comunal zonal. Ese fue el caso, por ejemplo, de Carlos Coitiño. No es bueno tomar un ejemplo, pero este ejemplo demuestra la libertad de elección y el apoyo que tuvimos de las fuerzas frenteamplistas.


          1. -¿Entonces no hubo cuoteo?

57. -¡Para nada!
          1. -El peso político de la organización ¿no tuvo nada que ver en el número de cargos otorgados a cada partido?

58. -¡No tuvo nada que ver! En el puesto de director del Departamento Jurídico elegí al Dr. Alberto Pérez Pérez y, sin embargo, él pertenece a un grupo político que electoralmente no tenía un peso muy grande dentro del Frente. Pero, sin embargo, las aptitudes, tanto del compañero Ricardo Yelpo como del compañero Alberto Pérez Pérez, nos hacían ver que esos eran los compañeros que necesitábamos en aquel momento. Para nombrarlos no nos interesó saber cuántos votos había sacado el Movimiento 20 de Mayo...

59. Después por ahí se planteó que habíamos hecho una cuotificación, porque había tantos del Partido Comunista, o de la 1001, o tantos del Partido Socialista, o tanto de éste o del otro partido. Y sí, tenían que haber representantes de las fuerzas políticas del Frente, porque las otras fuerzas políticas no habían querido participar, pero no hubo cuotificación. No dimos tantos cargos por tantos votos. Buscamos a los compañeros más calificados desde el punto de vista técnico para integrar ese gobierno.


          1. -¿Y dentro de cada departamento se usó el mismo criterio?, ¿se buscó la eficiencia?

60. -La eficiencia... Y hay departamentos administrativos que tienen dos compañeros del Partido Socialista. Y alguien podría haber dicho aquí: “Bueno, en este departamento hay muchos compañeros del Partido Socialista, ¿por qué no pone uno del Partido Socialista y otro de otro grupo?”. Nadie dijo nada. Ninguna fuerza política entendió que cuotificamos, ni que con el hecho de nominar a determinados compañeros estábamos favoreciendo a determinado grupo, o que el hecho de que algún grupo no estuviera representado reflejaba un interés nuestro por perjudicar a determinado grupo. Hubo una comprensión total. Y así fue como enfrentamos el asunto de los nombramientos. Aunque se quiso desvirtuar después por los medios de prensa, diciendo que habíamos hecho cuotificación.
      1. 2. Para quién gobernar

-Que los infelices sean sean los privilegiados

          1. -Sabemos que en tu gestión has tratado de favorecer a los sectores más desamparados y que eso ha sido muy bien acogido por muchos sectores del Frente Amplio, en cambio otros consideran que debieras hacer una gestión en beneficio de toda la ciudad, por ejemplo, preocupándote del aspecto no sólo de los barrios populares, sino también de la Avenida 18 de Julio por donde transita la mayoría de los montevideanos. ¿Qué dices al respecto? ¿No se contradice lo primero con lo que decías en un inicio de que tú debías gobernar para todo Montevideo?

61. Tabaré Vázquez: Lo que está en el fondo de esto es que uno, en el gobierno, debe ser administrador o debe ser gobernante.

62. El administrador trata de componer sin tomar ninguna opción. Nosotros gobernamos y como gobernantes hacemos opciones. Y en el programa del Frente Amplio está muy claro el principio artiguista de que los más infelices sean los más privilegiados. Nuestra opción ha sido apoyar a los sectores que estuvieron toda la vida humillados, toda la vida desamparados.

63. Nosotros somos los gobernantes de todos los montevideanos, pero si hay un barrio que no tiene luz y en ese barrio hay jóvenes que van a estudiar y mujeres que van a trabajar, y no tiene luz porque ese es un barrio al que nunca se le dio luz, entre mejorar la iluminación de 18 de Julio6 y darle luz a ese barrio, le vamos a dar luz a ese barrio. Es un principio básico fundamental de la concepción del Frente Amplio y es nuestra opción de gobierno, por eso es que decimos que gobernamos.

64. Pero hacer una opción en pro del más necesitado, no implica que nos olvidemos de los sectores que pagan más. Estamos ahora repavimentando calles en la zona de Pocitos, en Buceo, en Punta Gorda7. Hemos hecho todo un plan de desarrollo del verano en las playas con la limpieza de la rambla de todas esas zonas, que son zonas muy pudientes, pero junto a eso volcamos grandes esfuerzos a mejorar los servicios esenciales y obras sociales para la población: creación de guarderías8, policlínicas, limpieza de basurales endémicos, políticas de vivienda para los que no tienen techo. ¿Cómo no vamos a hacer esas opciones? Y lo dijimos más de una vez: si alguna vez tenemos que optar entre darle de comer a un niño que se muere de hambre y tapar un pozo le vamos a dar de comer al niño.


          1. -Cuando vuelvo a entrevistar a Tabaré, tres años después, y le expreso que me parece que ha cambiado un poco el énfasis en relación con las obras que se hacen en la ciudad, me responde:

65. -Cuando ingresamos al gobierno de Montevideo, los representantes políticos de la derecha decían: “Bueno, un gobierno departamental para que sea un buen gobierno, tiene que arreglar las calles, poner las bombitas, limpiar la ciudad y limpiar las bocas de tormenta9. Nosotros decíamos: “Bueno, eso está muy bien, eso hay que hacerlo, pero también hay que desarrollar y defender las políticas sociales.”

66. Luego de trabajar intensamente en el gobierno de Montevideo durante más de cuatro años, nos hemos dado cuenta que también políticas propias, entre comillas, de un gobierno departamental constituyen políticas sociales. Nos hemos dado cuenta que no se pueden encasillar rígidamente las respuestas.

67. Tomemos, por ejemplo, las calles céntricas: son calles de paso no sólo para los habitantes de la zona céntrica, sino para todos los habitantes de la ciudad. Y hemos recibido a lo largo de estos años quejas por el estado de las calles, lo que nos llevó a un trabajo de repavimentación muy importante. Pero, ¿quién circula en las calles céntricas? No sólo el que tiene más dinero, circulan sectores importantes de la población, vehículos colectivos, en fin, gente que necesita que las vías de tránsito sean adecuadas para poder desarrollar sus tareas. Yo creo que no debemos perder de vista todos estos factores; no se pueden encasillar las cosas rígidamente. Cuando uno va avanzando en el gobierno, va descubriendo que hay una interrelación muy importante entre las distintas actividades.

68. Si bien es cierto que a nosotros nos votó un treinticuatro por ciento de la población de Montevideo, nuestra obligación como gobernante era de ser gobernante para todos los montevideanos. Cuando tuvimos que optar, claro, optamos por los sectores más necesitados; pero sin dudas nuestro compromiso debe ser con el conjunto de la población. Nosotros no creemos que eso se contradiga con el principio artiguista que mencionaba, porque Artigas dijo que los más necesitados sean los más privilegiados o los más felices, pero no dijo que los más privilegiados sean los más infelices.10


-Privilegiar las políticas sociales para que quede organización

          1. -¿Creen que es importante tratar de neutralizar a la oposición evitando tomar medidas que la puedan afectar o es más importante adoptar medidas que fortalezcan la base social natural de apoyo del Frente Amplio que se encuentra en los sectores populares?

69. Miguel Fernández: Para mí está claro que se acumula si logramos fortalecer nuestra base social. El catastro es un ejemplo y la política de tierras es potencialmente otro ejemplo. Lo que define a un gobierno popular es la toma de medidas, aunque te pongás de sombrero a todo el sistema político, que te permitan organizar gente.

70. Y acá viene un tema para mí central, que es la discusión famosa acerca de las dos grandes tareas que tiene un gobierno departamental en una ciudad capitalista cuando, además, no tiene el gobierno nacional: ¿desarrolla políticas de servicios tradicionales o políticas sociales?

71. Es evidente que si hacemos una ecuación del costo que tienen las políticas sociales, es fundamental darle importancia y privilegiar las políticas sociales, porque son aquéllas que dejan un grado de acumulación en la gente mucho mayor que dando respuestas a los servicios urbanos tradicionales como vialidad, saneamiento, alumbrado, etcétera.

72. Lo voy a decir de esta manera: yo creo que cuando se le coloca luz a la gente, no ya frente a su casa, sino en su cuadra o en su barrio, esa aspiración desaparece como problema y no deja ni grado de organización, ni un nivel de acumulación, deja, en todo caso, una buena opinión del gobierno en el vecino.

73. En cambio, hay políticas sociales como son las políticas de guarderías, una política cultural, que dejan un entramado social organizado, que debe ser estimulado a través del aparato de estado. Yo creo que a nosotros lo que nos faltó en esta experiencia de gobierno fue haber puesto más el acento en políticas sociales.

74. Si nosotros no desplegamos ese componente, creo que, efectivamente, vamos a estar debilitando al gobierno. Pero claro, aquí hay dos actores para cumplir esta tarea que no están: primero, la comprensión de la fuerza política de que se puede avanzar en sentido revolucionario con políticas locales en la práctica cotidiana, cosa que históricamente la izquierda uruguaya y la izquierda latinoamericana no han tenido claro, se ha desconocido la potencialidad que tiene la política de lo cotidiano. Y el segundo componente es la crisis de participación que encontró este gobierno. El primer gobierno popular de la izquierda uruguaya nace en medio de una profunda crisis de participación, que está relacionada con la crisis general de la que se habló.



75. Margarita Percovich: Y ahí comparto absolutamente lo que decía Miguel. Creo que uno de los grandes problemas y desafíos que nosotros tenemos para una próxima administración es este tema de las políticas sociales. Aprendí que todo se juega políticamente en cómo se piensa un presupuesto.

76. Entonces, cuando tú querés hacer cambios y cuando pensás hacer cambios con la gente; cuando tenés que promover la organización, el tema de las políticas sociales es central.


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