Intendencia de montevideo un pueblo que se constituye en gobierno



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V. Concejos vecinales

  1. 1. Cómo surge la idea

      1. -¿Cómo se origina la idea de los concejos vecinales?

694. Walter Cortazzo: Como tú ya sabes esta idea fue una propuesta del Frente Amplio, no surgió espontáneamente. En el Programa de Gobierno presentado en 1989, el FA planteaba la creación de lo que en su programa denominaba “asambleas deliberantes” de vecinos que tuvieran el rol de asesoría, planificación y control de gestión municipal.

-Un organismo autónomo


695. -Se buscaba generar allí un espacio de participación ciudadana, donde la cuestión del gobierno municipal formara parte de la preocupación de los montevideanos, en esa idea estratégica de democratización de la sociedad, para ir desactivando lentamente ese proceso de atomización existente, de predominio de los partidos de opinión pública y de los medios de comunicación de masas, e ir generando espacios democráticos de participación de los vecinos, que no se identificaran con el gobierno, que tuvieran un desarrollo autónomo. Para el Frente Amplio era fundamental que la estructura vecinal no quedara atrapada en una dinámica institucional político-partidaria y tuviera un espacio de desarrollo autónomo del estado y autónomo de los partidos políticos.

696. En la propuesta original del Frente, se hablaba de juntas locales y asambleas deliberantes; ya se estaba viendo que no bastaba con el órgano ejecutor local, sino que había que encontrar un ámbito que ampliara, que masificara los niveles de participación.


-No bastaba contar con lo organizado


697. -Se discutieron distintas modalidades: desde un plenario de organizaciones vecinales, a una federación de organizaciones vecinales por zona. Pero al constatar la debilidad y falta de representatividad que tenían las organizaciones sociales, surgió con enorme claridad que no bastaba que estuviera representado sólo lo organizado, porque era una expresión muy mínima, muy poco representativa, en el sentido cuantitativo, de lo que es una zona. Las comisiones de vecinos habían quedado reducidas a cinco, diez, quince miembros. Y una vez al año algunas lograban hacer asamblea con cien personas. Eso no podía ser representativo de un distrito con setenta mil. Entonces dijimos: vamos a hacer que estos actores privilegiados organizados sean los candidatos, pero que se vean obligados a expresar una masividad mayor que su representación vecinal, y vimos que la elección podía ser un mecanismo para que la gente presentara propuestas y se pronunciara por los candidatos. También nos planteamos que la institucionalización del concejo vecinal fuera un factor promotor de la organización vecinal y de participación.

698. Naturalmente, como los caminos que llevan a la participación son multifactoriales y no sólo dependen de la institucionalidad, sino que dependen de otros factores políticos y sociales, no resuelves el problema con el tema de la institucionalidad, pero estás generando un espacio, un receptáculo, canalizador de la participación.


      1. 2. Elecciones

-Cómo se eligen

          1. -¿Quién elige al concejo vecinal?

699. Roberto Garrido: Los vecinos de la zona.

700. Lilian Celiberti: Los eligen los vecinos de la zona. En la lista de candidatos figuraba el pastor de la Iglesia Metodista, el cura de la parroquia, fulano o fulana integrante de la comisión vecinal tal o cual. Debían ser personalidades del barrio o integrantes de alguna de las comisiones barriales.

701. Walter Cortazzo: Las distintas organizaciones de la zona: asociaciones vecinales, deportivas, culturales, de fomento de la zona proponen candidatos. En esas proposiciones se hace una lista que lleva mucho más nombres que los que se deben elegir.

702. Lilian Celiberti: Para elegir al concejo vecinal -que tiene entre treinta y cuarenta miembros- se presentó a los candidatos en cada barrio y se hizo una cierta campaña. Y, creo que la gente respaldó mucho a los integrantes de las comisiones barriales, incluso más que a los representantes de los clubes deportivos, que tienen mucha tradición en Uruguay.
          1. -¿Cómo se realizó la elección en la zona de ustedes?

703. Roberto Garrido: Mi zona, la Zona 3, que tienen alrededor de ochenta mil habitantes, se dividió en quince barrios y cada barrio sacó dos concejales titulares. Por eso el plenario del concejo vecinal está integrado por treinta personas.
          1. -¿Cada barrio hizo entonces su lista de candidatos o existía una sola lista de la zona?

704. -La forma de hacer las listas fue diferente en cada zona. El decreto dice solamente que los concejos vecinales deberán tener de veinticinco a cuarenta miembros. En algunas zonas, se nominaron por barrios, en otras se hizo una lista única. Lo fundamental fue la posibilidad de presentar la cantidad de candidatos que se quisiera, todos iban en la misma plancha y se votó en forma secreta. Los más votados constituyeron el nuevo órgano.

-Composición pluralista del concejo

          1. -¿Qué composición tiene tu concejo?

705. -Sí, aunque es pluralista, hay también blancos y colorados, lo que pasa es que los frenteamplista tenemos más experiencia de trabajo en organizaciones de masas. La mayoría trabajó en una escuela o en una comisión barrial o en un club deportivo, en cambio la gente de los otros partidos no tiene esa costumbre. Debe ser la primera vez que vienen a trabajar vecinos de otros sectores políticos que no estaban acostumbrados a eso y ahora en el concejo se están acostumbrando. Están contentos y ansían trabajar; están invitando a gente de su propio partido para que venga.
      1. 3. Funcionamiento y sus efectos

-Mesa directiva

          1. -¿Qué han hecho desde que fueron electos?

706. Roberto Garrido: Desde diciembre, fecha en que fuimos electos, empezamos a discutir temas reglamentarios. Surgió la idea de la formación de una mesa para que presidiera ese concejo vecinal. Te podés imaginar lo que significa cuarenta personas sentadas discutiendo... Se trató de buscar las formas más equitativas para conformar esta mesa y como nuestra zona está dividida en siete subzonas y de ellas tres son rurales y cuatro urbanas, se eligió una mesa representativa -se disctutía si debía ser representativa o ejecutiva- en la cual hay un integrante de cada subzona. Quedó como presidente del concejo el candidato más votado que, en este caso, fue una mujer.
          1. -¿Los demás concejos se organizaron de la misma manera?

707. -Básicamente sí.

708. En este concejo vecinal se da una característica distinta a la mayoría de los concejos vecinales, no hay una mayoría frenteamplista. Lo que sí hay es una mayoría de vecinos que aunque no tiene una idea política definida, sí tiene ganas de trabajar, ganas de hacer algo. Y se discute mucho, porque el uruguayo tiene la costumbre de discutir todo.


-Las comisiones: lo mejor de participar


709. -Una vez cada quince días tenemos un plenario del concejo vecinal. Los plenarios son abiertos. En un principio se recababa la opinión de los vecinos que participaban: el que quería hablar podía hacerlo, pero eso llegó a un punto en que se nos desbordó, las sesiones se extendían demasiado, entonces se decidió que las cosas entraran por notas, pero se buscó la forma en que esos vecinos pudieran participar. Y se vio que podían hacerlo en las distintas comisiones: vialidad, saneamiento, tercera edad, áreas verdes, zona rural. Ahora, en el plenario del concejo vecinal, se discuten los informes de esas comisiones. Muchas veces no llega un solo informe, llegan dos, tres y hasta cuatro informes, ¿por qué?, porque dentro de la comisión no se vota, y si no se llega a acuerdos cada grupo eleva su informe al plenario y allí es donde se discute y se ve el plan de prioridades de la zona.

-¿Priorizar áreas de mayores carencias?


710. Washington Mira: En el Zonal 12 tenemos el problema de las zonas rurales, las zonas de producción agraria, la zona de Arroyo las Piedras, todas esas zonas limítrofes del Departamento de Montevideo, que son zonas que fueron totalmente olvidadas durante cincuenta años. Como los caminos eran intransitables, sacaban la producción con tractores hasta la zona de Lezica, para allí trasladarla a camiones. El problema era cómo solucionar toda esa serie de problemas con el pequeño presupuesto que teníamos y cómo hacíamos para que cada subzona no peleara por su chacrita, es decir, cómo lográbamos que todos los consejeros, aunque uno fuera de Pueblo de Ferrocarril, otro de Colón, otro de Merilla, otro de Lezica, pensaran en las prioridades de toda la zona. Eso se está logrando con visitas, o sea, se consigue transporte y se sale a recorrer no solamente el barrio de cada uno, sino toda la zona. Y ahí se ha dado el caso de que muchos consejeros dijeron: “No, realmente la calle de la vuelta de mi casa está en la miseria, pero esta calle tiene más prioridades”. Entonces, vamos a votar porque salga esta calle y no aquélla.
          1. -En Porto Alegre hicieron una experiencia similar, metieron a la gente en un ómnibus y fueron recorriendo la ciudad y pasó esa cosa que tú dices ¡Interesante!

711. Carlos Machado: Nosotros en el 13 hicimos lo mismo. Hemos visto barrios de los que hemos venido llorando. Nosotros pensando que Santa Catalina, mi barrio, es Miami al lado de esos barrios por la carencia que hay. Hay gente que vive en lugares donde hay aguas servidas, no hay calles, no puede entrar una ambulancia, donde viven en una situación de peligro tan grande... Es decir, somos conscientes de que necesitamos toda una serie de cosas para nuestro barrio, pero también somos conscientes -ahí entra la parte de la solidaridad- de que hay otras necesidades. Queremos tratar de solucionar el tema de Santa Catalina, pero, al mismo tiempo, entendemos que es necesaria una solución global en todo el Cerro. No somos localistas.
          1. -Susana, y en el caso tuyo ¿qué ha ocurrido con las comisiones barriales?

712. Susana Regent: En el caso nuestro lo que ha habido, a veces, es un desconocimiento de la dinámica del concejo por parte de las comisiones barriales. ¿Qué ha sucedido? Las comisiones barriales delegaron en alguien como candidato primero y luego lo votaron. Inicialmente depositaron todas las expectativas en el concejo pero, apenas se dieron cuenta de las dificultades que éste tenía para asumir su rol y de lo complejo de la situación, volvieron a lo de ellos, cuesta que entiendan que hay cosas que sí requieren ser llevadas al concejo. Si una comisión va a pedir el mantenimiento del alumbrado de esa zona no tiene por qué llevarlo al concejo, es una situación de mero trámite y va directo; pero si tiene que decidir si va a hacer una guardería o una policlínica hay que ver con el resto del concejo si ese es el mejor lugar, si no estamos superponiendo recursos. A las comisiones les cuesta mucho ir al concejo, porque evalúan que el concejo está muy trancado en discusiones de tipo reglamentaria y que no es ágil. Eso es cierto, pero es una debilidad circunstancial y natural, porque es el proceso que tiene que vivir todo grupo al iniciarse en sus nuevas funciones: debe mirarse hacia adentro.

Fallas en la comunicación


713. -Pero el problema más serio es que la población no ve al concejo. ¡Ese es el gran drama! Nosotros hemos fallado en la comunicación con la población, entendiendo como población aquella gente que no está organizada. A lo sumo, si ve algo, es a su vecino, el de la esquina y a su comisión, pero no al concejo. El concejo no tiene elementos para comunicarse y además no sabe cómo hacerlo. La comunicación masiva no ha sido trabajada por las organizaciones sociales, salvo a nivel de volantes y en un Montevideo donde cada vez se lee menos.

714. Creo que una de nuestras grandes omisiones es no haber respaldado en comunicación este proceso. El concejo no posee elementos técnicos de cómo transmitir sus mensajes. Están las radios, pero con decirle a la gente que escriba para la radio no alcanza. Hay que enseñarles a usar la radio para que diga lo que queremos que diga, pero también para que el que escuche entienda nuestro mensaje, eso no lo hemos hecho y hay que trabajarlo desde la administración, porque la gente lo que ve es el resultado.


          1. -Según me han dicho ese es un problema general del gobierno del Frente Amplio en Montevideo...

715. -Es un problema general del gobierno de Montevideo. El servicio de difusión y prensa siguió siendo el mismo que el de la administración anterior; con más o menos simpatía, más o menos calor, y hace lo mismo que hacía antes: mandar a los diarios y a la televisión las noticias de lo hecho a nivel municipal o central y se acabó. Los instrumentos de comunicación al servicio del pueblo no existen. Y eso, a su vez se recrudece a nivel local, por la falta de recursos, sobre todo en zonas donde la gente no tiene plata y además tendrías que pensar en otros mecanismos. Tenés que pensar que aunque no tenés plata les llegue la información, pero eso requiere una mínima estructura y eso es lo que no hemos trabajado para nada.

716. Si nosotros no entendemos que no se trata de un simple servicio de difusión y propaganda, que toda comunicación es ideológica, y si no entendemos que tenemos que tener en cuenta ésto al transmitir los mensajes transformadores, entonces hemos gastado mal la plata, porque, que conste, se ha gastado mucho en la prensa, en esos librillos que salen...


          1. -¿Los de La República?

717. -Los de La República y los otros que han salido por temas con papel satinado. Es un disparate haber hecho eso, ¿por qué?, porque sólo sirven para acumular papel. Nadie los lee y nadie los reparte.

Burocratización. Nuevos roles cambian a los mismos actores

          1. -Pasando a otro tema, he oído que algunos concejos se han comenzado a burocratizar ¿es así?

718. Roberto Garrido: Así es en nuestro caso. En un principio todo fue muy positivo, pero después las cosas pasaron a burocratizarse y llegó un momento en que tuvimos que pedir ayuda a una asesoría española para que viniera a ver cómo nos desburocratizábamos y éramos más ejecutivos en nuestra tarea, porque la mayoría, o sea, el noventa por ciento de los concejeros nos hemos dado cuenta que nos burocratizamos.

719. Susana Regent: El concejo se ha visto obligado a dar respuestas a la población, pero lo que no ha podido es planificar su propio trabajo, porque a lo primero que se dedicó fue a autoreglamentarse en lugar de seguir en la línea en la que se venía trabajando en las plenarias, en las comisiones temáticas, que implicaba: observar la realidad, entenderla y ver cómo se actuaba frente a ella. Eso siguió por un carril paralelo, mientras este órgano recién constituido, que se suponía que iba a ser heredero de esas experiencias y las iba a potencializar, se empieza a mirar el ombligo, a armar el reglamento interno y a ver cuántos minutos puede hablar cada uno. Es decir, reproduce exactamente lo que ocurre en cualquier institución u organismo apenas se crea. Es un elemento que debimos haber previsto y que no previmos. Además, la situación se agudizó porque los asistentes sociales no trabajan en las horas en que el concejo se reúne, con lo que éstos quedaron huérfanos de apoyatura social o técnica que los ayudara a hacer esa discusión más fácil, más rápida.

720. Entonces ahí hay todo un fenómeno que hay que estudiar que es cómo el cambio de un rol y la institucionalización de un proceso modifican hasta la manera de hablar, porque compañeros frenteamplistas que nos hablaban de “ché” y “vos”, en una relación muy fluida, de pronto se sientan hasta con otras posturas, se enderezan en la silla, se ponen el traje de concejal, que está muy bien porque significa que están intuyendo la importancia que tiene el órgano, pero a la vez eso los endurece, los envara, le quita flexibilidad para relacionarse.


-Efectos sobre las comisiones barriales

          1. -Ahora, a mí me han dicho que los concejos con todas sus responsabilidades y comisiones que se vacía un poco el trabajo barrial, o sea, que se desplace gente, cuadros, a trabajar a otro nivel y el barrio queda un poco abandonado, ¿es así?

721. Washington Mira: Yo te puedo decir que aparte de ser concejero vecinal de la Zona 1238, soy presidente de un complejo de viviendas y me he encontrado en un principio con que los vecinos más inmediatos comienzan a pensar que uno los abandona para integrarse a otra tarea. Pero cuando empiezan a ver los resultados, como ha sucedido en mi barrio: el bacheo de las calles, la iluminación, el saneamiento, como que empiezan a comprender realmente cuál es el trabajo que realiza un concejal y ahí es cuando empiezan a arrimarse.

722. Te doy un ejemplo en la zona de Lezica, que es específicamente donde yo actúo, hacía veinticinco años que no había un corso de carnaval, no había un desfile de carnaval. Este año se realizó, gracias al esfuerzo del concejo vecinal y logró el acercamiento de una gran cantidad de vecinos para esa tarea específica. Pero después, en forma inmediata, se empezaron a plantear otra serie de tareas y esos vecinos, como ya quedaron integrados, continúan trabajando, porque el principal problema es el arranque de todos los vecinos. Y eso sólo se logra con hechos, no con palabras ni con reuniones.


-Vaivenes de la acción barrial

          1. -Otro concejero interviene:

723. -Las comisiones vecinales siempre han tenido sus vaivenes, creo que ésta es una cuestión más general en materia municipal, es decir, en determinado momento un grupo de vecinos se organiza, pero, una vez solucionado ese problema, una vez pasado el momento de la crisis, esa gente no sigue manteniendo la organización.

724. Hay una vocación para la acción barrial, pero en realidad el momento culminante es el momento en que hay un problema. Sacaron una línea de ómnibus y todo el mundo, en tres minutos organizó una asamblea y en menos de media hora se juntaron ciento cincuenta personas y trajeron al director de Tránsito. Eso no lo hizo ninguna comisión, lo hizo un grupo de vecinos que juntó firmas y al otro día se dio la asamblea. Eso se logró porque era un tema muy sensible.



725. Walter Cortazzo: Una demanda cumplida o no cumplida no te dice nada, no garantiza el mantenimiento de la organización que generó esa demanda. No la garantiza. Por otra parte, nada te dice que si vos hacés una buena gestión la gente se va a organizar y va a mantener ese desarrollo organizativo.

726. Por otro lado, la gente participa en determinados momentos y desaparece en otros. El día en que se elige la mesa del comité de base vienen de repente treinta personas ‑ahora hay poca militancia- y fulano discute por qué fulana y después quedan los fulanos elegidos trabajando y los demás se van para sus casas. Y lo mismo pasa en las asambleas barriales. Lo que tenemos que ver es cómo volvemos a atraer a esas personas que participaron y después se fueron para sus casas.


-Los técnicos en comisiones del concejo vecinal

          1. -¿Cómo fue la relación con la población?

727. Susana Regent: En relación con el trabajo con la población, en las áreas técnicas hay una experiencia preciosa, que a nosotros nos ha dado mucho resultado, que son los técnicos participando de las comisiones temáticas del concejo vecinal. Por ejemplo, el arquitecto y el ayudante de arquitecto participando en las reuniones de la comisión de vialidad. Eso ha servido para dos cosas: por un lado, a los vecinos para conocer otro tipo de funcionario municipal: el que los está respaldando, el que le está diciendo los secretitos para que después pueda argumentar en defensa de su planteo, y, por otro lado, el funcionario ha ido perdiendo el miedo a los vecinos, es decir, ha visto al vecino preocupado, al que va aprendiendo a medir los materiales y, entonces, se va estableciendo una relación de más paridad y de intercambio. Los vecinos, al principio, venían a pedir que le resolvieran el problema; ahora vienen a discutir el problema. Este es un avance, pero es pequeño todavía, porque me refiero a la gente organizada, que no es la gran masa de la población, sólo un diez porciento de ella.
      1. 4. Cosas a resolver

-Dotar a los concejos vecinales de recursos humanos

          1. -¿Qué cosas había que resolver para que funcionaran mejor los concejos?

728. Walter Cortazzo: Mira, yo creo que los procesos de masas no se desarrollan solos, tiene que haber una apoyatura, por ejemplo, destinando recursos humanos especiales, estoy pensando en trabajadores sociales, que puedan ayudar a identificar las formas organizativas más adecuadas para que ese órgano nuevo no se convierta en una superestructura y se despegue de su base, para que esto no se reduzca a ser un espacio más de poder y un nuevo escalón en toda esa macroburocracia que existe.

-Cómo lograr que la consulta al concejo sea tomada en cuenta


729. Roberto Garrido: El otro problema que tenemos que resolver es que la junta local es un poder político, no es un poder vecinal como es el concejo vecinal, pero tiene la decisión en sus manos, mientras que el concejo vecinal es simplemente un organismo de consulta.

730. Actualmente estamos discutiendo cómo logramos que el concejo vecinal tenga peso, porque consideramos que no sólo es necesario que se nos consulte, sino que también se tenga en cuenta la opinión que nosotros vertimos. Ese es uno de los problemas que estamos viendo actualmente y el otro es el de la desburocratización de este concejo vecinal.


-Las competencias


731. Washington Mira: El tema del saneamiento es un problema gravísimo. Tenemos uno de los hospitales más grandes y más viejos que existe en Montevideo, que es el San Bois, al lado tenemos un hospital siquiátrico que también es grande, muy abandonado, ya eso sale del área de la Intendencia y pasa al área del Ministerio de Salud Pública, el cual, como bien sabemos todos, se ha despreocupado de muchísimas cosas. El San Bois tiene unos parques preciosos, enormes, pero hoy es un criadero de ratas, porque está abandonado y eso está afectando la salud del vecindario, y eso sí importa a la Intendencia. Estamos viendo cómo llegar al Ministerio de Salud Pública para que tome las medidas del caso, porque a nosotros como Intendencia no nos permiten entrar con máquinas de Salud Pública para limpiar esos terrenos.

732. Existe ese problema de las competencias.


-Heterogeneidad social de las zonas


733. Carmen Cambón: Otro problema que se da es la existencia de grandes contrastes en una misma zona. Cuando se conforma el Centro Comunal 6, y empezamos a trabajar organizadamente como vecinos, comenzaron los problemas, porque estábamos acostumbrados a trabajar coordinadamente Unión y Villa Española, pero los límites de este Centro comunal abarcan, además, otra zona que es totalmente nueva urbanísticamente: Malvín Norte. Esta está compuesta, fundamentalmente, por complejos habitacionales de mil setecientas familias unos, otros de novecientas familias. Es decir, hay cuatro complejos habitacionales y una cooperativa de viviendas que tiene cerca de cuatrocientas familias.

734. Esta zona, por ser nueva urbanísticamente, no tenía ningún servicio. No tenía saneamiento, carecía de alumbrado, las calles eran casi inexistentes. Los vecinos de La Unión comenzaron a sentirse molestos porque siempre se priorizaban más los temas de Malvín Norte en el plan a ejecutar a nivel municipal anualmente. Fue dificil hacer entender a los vecinos de Malvín Norte que esas otras necesitaban también un mantenimiento o, muchas veces, hacer también obras.


-Contradicción juntas locales-concejos vecinales

          1. -Entiendo que hay otra contradicción: entre las juntas y los concejos...

735. Walter Cortazzo: Yo creo que estas nuevas estructuras generaron un espacio de decisión y de poder propios y así se inició una especie de competencia: si bien el órgano vecinal no tiene un carácter ejecutivo y de decisión, y sí tiene un carácter importantísimo de asesoramiento del órgano de gobierno local y de control de las obras que se hagan, como la junta local recién comenzaba a conocer los planes que se venían llevando a cabo y, naturalmente, empezaba a reconocerse a sí misma y a caminar, en los primeros tiempos, sobre todo, se dio una falta muy fuerte de diálogo en algunas zonas entre estos dos organismos. Se fueron generando superestructuras que, en algunos lados empezaron a actuar en forma autónoma sin coordinación.

736. Y no sólo la junta y el concejo andaban por su lado, sino que estos últimos empezaron a independizarse de las organizaciones de base que les habían dado su razón de ser y a actuar como un órgano de carácter superestructural, desprendido de la realidad zonal.


-¿Local propio o compartido?

          1. -He oído decir que el concejo vecinal de El Cerro está buscando un local separado del de la junta local, ¿no sería lógico que el local fuera un local único para la junta y el concejo, para que se pueda dar un contacto físico, un intercambio, un diálogo en lugar de locales separados?

737. Lilián Kechichian: Yo estoy absolutamente convencida que lo ideal sería que pudiera haber un edificio donde estuvieran ambos. En la zona donde yo vivo, el otro día vi con alegría un cartelín que decía que se iba a remodelar una casona vieja del Prado para situar ahí el concejo vecinal, la junta local y bueno, la intendencia chiquita que es el centro comunal. Estoy absolutamente convencida de que es bueno que compartan, que se crucen, que discutan y que, en definitiva, controlen más los vecinos a los políticos.

738. Ember Martínez: Creo que el Concejo Vecinal de El Cerro, cuando busca tener local propio, lo hace porque estamos en una etapa de clarificación de roles; no están delimitadas las potestades, no están delimitadas las iniciativas y eso hace que una respuesta a este momento de confusión sea el local propio, el local distinto, como un paso hacia esa clarificación.
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