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INSTITUTO DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS DE BUENOS AIRES

EL CONCEPTO DE GUERRA FRÍA

(Junio de 2003)

INTRODUCCIÓN-

El período histórico conocido como guerra fría arranca en la inmediata posguerra en la década del 40 hasta la caída del muro de Berlín en 1989.Una serie de hechos políticos y militares, así como también económico- sociales e ideológicos se inscriben en lo que históricamente se caracterizó como “guerra fría”

Sin embargo, una primera aproximación a su definición, comprensión y desarrollo nos coloca inmediatamente ante el problema de la contradicción entre los conceptos “guerra” y “fría”. Éste singular problema contradice las reglas de la lógica formal, así como la tradición intelectual que ha recorrido el pensamiento político, estratégico y militar.

El general prusiano Carl Von Clausewitz en sus investigaciones reunidas en el volumen “De la Guerra”1 sostiene que “la guerra no es otra cosa que un duelo en una escala más amplia. Si concibiéramos a un mismo tiempo los innumerables duelos aislados que la forman, podríamos representárnosla bajo la forma de dos luchadores, cada uno de los cuales trata de imponer al otro su voluntad por medio de la fuerza física; su propósito inmediato es derribar al adversario e incapacitarlo de ese modo para ofrecer mayor resistencia. La guerra es, en consecuencia, un acto de fuerza para imponer nuestra voluntad al adversario”2. Es decir, la guerra concebida abstractamente tiene la forma del duelo físico entre dos contendientes.

El pensamiento de Clausewitz constituye una aplicación paradigmática del método dialéctico hegeliano3. Pero su ascenso de lo abstracto (“el duelo”) hasta lo concreto se alcanza más adelante4, cuando afirma “habríamos considerado esta unidad desde el principio, si no hubiera sido necesario subrayar estas contradicciones evidentes y considerar también separadamente los diferentes elementos. Esta unidad es la concepción de que la guerra es sólo una parte del intercambio político y, por lo tanto, en ninguna forma constituye una cosa independiente en sí misma...la guerra no es otra cosa que la continuación del intercambio político con una combinación de otros medios”5.


En su tratado de Polemología6 el francés Gastón Bouthol define a la guerra como “la lucha armada y sangrienta entre agrupaciones organizadas”7.

Desde el oficial prusiano hasta el sociólogo- polemólogo francés, todas las definiciones del fenómeno “guerra” incluyen el factor militar y el choque violento como componente interno insustituible ¿Cómo es posible que una guerra pueda llamarse fría? ¿Fue una guerra la guerra fría?



La guerra fría puede analizarse desde una vasta panoplia de métodos. La Estrategia, la Ciencia Política, las Relaciones Internacionales, la Sociología, la Economía, la Geopolítica, la Historia, etc., nos proporcionan una diversidad de principios e instrumentos heurísticos y hermenéuticos de abordaje. Pero una verdadera Teoría del conflicto no descansa en la descripción de las medidas y contramedidas que recorren el período mencionado, como así tampoco en la explicitación de los hitos más salientes del mismo8. La descripción de las sucesivas etapas históricas en las que puede dividirse la guerra fría concebida como proceso de conjunto constituyen un escalón obligado que, sin embargo, no agota nuestro ensayo de interpretación. Una Teoría del conflicto carecería de verdadero interés político e intelectual si se limitase a describir las posibilidades de la guerra fría desde las “teorías de los juegos” o- incluso- desde los marcos de formalización de la toma de decisiones. Si entendemos por “verdadero interés” la captación y elucidación de la esencia íntima y última de la guerra fría convendremos en que el concepto de la misma es lo que está en juego y – en el más recio sentido schmittiano-una teoría del conflicto se transforma así en una teoría de lo político, concentrada en aquélla situación. Sólo así emergerá del discurso expositivo la radical singularidad del fenómeno, la verdadera trama que mueve al drama: la verdadera potencia del espíritu en su elevación al concepto.

Halla aquí su fuerza y su presencia la distinción filosófica entre la explicación (erklärung) y la comprensión (vertehen). La explicación (erklärung) describe los hechos y procesos en su objetividad, perteneciendo al campo de las ciencias naturales. La comprensión (vertehen), en cambio, aprehende las notas significativas que revelan la vivencia originaria, perteneciendo al campo de las ciencias culturales9.

Remitirnos a la descripción de la sucesión de acontecimientos o buscar la comprensión del fenómeno: tal ahí la disyuntiva. La opción por ésta última- tal la decisión- requiere necesariamente de un conocimiento acabado de los hechos de la guerra fría. Desde las primeras pruebas nucleares soviéticas hasta la caída del Muro de Berlín, el río del tiempo nos devuelve una impresionante cadena de acontecimientos, decisiones, conflictos y batallas. Un grandioso cuadro geopolítico nos presenta una indiscutible puja del poder mundial entre dos superpotencias atómicas equilibradas entre sí por la destrucción mutua asegurada por los arsenales atómicos y compelidos a realizar una maniobra estratégica de aproximación indirecta10 con el objetivo de dislocar y quebrar la voluntad del oponente.

Para desarrollar nuestra investigación nos detendremos en cinco elementos analíticos que, en la realidad de la vida, se despliegan combinados e ínter penetrados hasta constituir una estructura y su variación. Los mismos constituyen los actores centrales del drama:

La revolución de Filadelfia, la revolución bolchevique, los no alineados, el partisano, las armas atómicas. Pero ése drama se mueve desde una trama: la era atómica o el equilibrio del terror, la guerra revolucionaria, el tercer mundo, la contención y la guerra de las galaxias.



La guerra fría evoca la tragedia shakespereana11 y el mundo se transforma en el nuevo escenario del teatro isabelino. En el recuerdo de otras tragedias el coro y el corifeo reaparecen en la figura de los No alineados, en el sutil juego de explotar las contradicciones ajenas y desarrollar una tercera posición. La contradicción en los términos “guerra” y “fría” son el tabú de la reina, personificada por las Naciones Unidas y vivenciadas en Hamlet como unidad de conciencia desgarrada de la época trágica que, apenas concluida, ha desatado un nuevo drama, de final impredecible, pletórico de aterradores amenazas y atrocidades inimaginables que- en espantada visión- nos devuelve la circular imagen de nuestro destino trágico, que la Virgen piadosa atenúa y la Buena Nueva rebasa.
DESARROLLO

  1. La revolución de Filadelfia12 es el hito fundacional de los Estados Unidos de Norteamérica Ahí nace la creencia en el Destino Manifiesto de ése país como faro cuya luz guiará a la humanidad entera con los principios de la democracia representativa, los derechos humanos y las libertades económicas. Como Kissinger lo muestra,13 la psicología del alma colectiva norteamericana está constituida por ésa fe, desde la que se estructuran las dos actitudes tradicionales de la política exterior norteamericana: el aislacionismo y el idealismo wilsoniano. Desde la primera guerra mundial, el idealismo intervencionista fue sustituyendo al aislacionismo( no menos idealista). Desde luego, los resortes reales que están en la base de las decisiones de política exterior no atenúan la condición política de legitimar a las mismas desde un sentido idealista, acorde con los valores a los que la gran Nación norteamericana está inextricablemente adherida14. Para abrirse paso, el interés nacional norteamericano está invariablemente impregnado de carga valorativa15. Por ello, difícilmente los presidentes norteamericanos aceptaron los principios de la real politik16, tan caros a la tradición europea17.

  2. La Revolución Bolchevique18es la obra maestra de la conducción política de Lenín19. Si bien es cierto que se la asocia genéricamente al marxismo, la gravedad de las correcciones y agregados que a la teoría de Carlos Marx hiciera Lenín nos devuelven un cuerpo de doctrina singular y novedoso, conocido durante años como “marxismo- leninismo”.

Esta “guía revolucionaria para la acción”- como la caracterizaba Lenín- está basada en la crítica al “movimiento espontáneo” de la clase obrera y postula la necesidad histórica del Partido20 como nexo entre la ciencia marxista y dicha clase. Mientras Marx sostenía que la revolución social sería el producto de la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción y dejaba en una zona ambigua “la lucha de clases”, Lenín negaba la posibilidad de la revolución sin la organización del sujeto político. Frente a “las leyes de la historia” de Marx, la “voluntad política” de Lenín.21

Lenín lee a Clausewitz y adopta la tesis de que la “guerra es la continuación de la política por otros medios”. “El carácter reaccionario de esta guerra; las mentiras desvergonzadas de la burguesía de todos los países, que oculta sus objetivos de expoliación bajo la capa de una ideología ‘nacional’, todo esto, crea de modo inevitable en las masas un espíritu revolucionario. Nuestro deber es ayudar a las masas a que adquieran conciencia de este estado de espíritu, nuestro deber es profundizarlo y darle forma. Esta tarea sólo expresa acertadamente la consigna de transformación de la guerra imperialista en guerra civil, y toda lucha consecuente de clases, durante la guerra, toda táctica de ‘acciones de masas’, aplicada en serio, nos conduce inevitablemente a dicha transformación. No podemos saber si será con motivo de la primera o de la segunda guerra imperialista de las grandes potencias, y en el transcurso o después de ella, cuando se encenderá la llama de un fuerte movimiento revolucionario, pero en todo caso nuestro deber indudable consiste en trabajar de modo sistemático y constante precisamente en ese sentido”22.

La concepción leninista de la política y la guerra como unidad dialéctica encuentra su máximo nivel de formulación en Mao Tse Tung quien afirmó que “la política es guerra sin derramamiento de sangre, en tanto que la guerra es política con derramamiento de sangre”23.


  1. El choque- La conclusión de la segunda guerra mundial condujo a los jefes políticos de las naciones aliadas a las reuniones de Teherán, Yalta y Postdam. En esas oportunidades, se desplegaron tres visiones sobre la posguerra: Mientras Roosvelt no quería negociar nada sino promover un sistema de seguridad colectiva basado en la Carta de San Francisco y las Naciones Unidas, Churchill – fiel a la tradición británica- sostenía la necesidad de establecer esferas de influencia y Stalin- desde el silencio- extendía el futuro poderío soviético hasta donde llegaban las divisiones del Ejército Rojo.

Si bien es cierto que los Estados Unidos cambiaron drásticamente su visión de Stalin24 luego de la satelización soviética de Checoeslovaquia, Polonia y Hungría, el elemento estructural que da nacimiento a la estructura de la guerra fría es el primer ensayo nuclear soviético, en 1949.

Las sucesivas crisis de Berlín, la Revolución China, la guerra de Corea, la crisis de Suez25, la crisis de los misiles, la independencia de Argelia, la descolonización africana, el cisma chino- soviético, la guerra de Vietnam, las guerrillas en América Latina ,la crisis del petróleo ,la intervención cubana en Angola, la invasión soviética en Afganistán, la guerra de las Malvinas ,la guerra Irak- Irán, son todas fases en el interior de una misma estructura que llamamos la “ guerra fría”.

El elemento central que condiciona la guerra entre los Estados Unidos y la Unión Soviética es la presencia en ambos campos de arsenales atómicos que aniquilarían a los contendientes en caso de choque militar directo. Por lo tanto, la Estrategia de Disuasión determinó la puesta en práctica de la Estrategia indirecta26 en extensión geográfica y profundidad psicológica.

En ése guerra el instrumento militar equilibrado en la paridad de los arsenales nucleares norteamericanos y soviéticos (Destrucción Mutua Asegurada) se desplazó a la periferia del sistema mundial con métodos convencionales y no convencionales. Al mismo tiempo, se desarrollaron relaciones de enemistad norteamericano- soviética27 en las áreas económica, tecnológica, diplomática, ideológica y cultural.



  1. La Estrategia Soviética-. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se constituyó como un imperio político en Eurasia con epicentro y conducción en el Comité Central del Partido Comunista de la Unión soviética, el mítico partido bolchevique fundado por Lenín. Su concepción materialista de la Historia consideraba que el capitalismo era una fase necesaria pero momentánea del proceso histórico interpretado como sucesión de modos de Producción, cada uno de los cuales era la negación dialéctica28del anterior, al que superaba. Así, la historia era la sucesión del Comunismo primitivo, el esclavismo, el feudalismo, el capitalismo, el socialismo y el comunismo29. En este cuadro, el capitalismo encarnado en los Estados Unidos de Norteamérica estaba condenado a la desaparición histórica.

Pero en virtud del pensamiento de Lenín- cuya importancia no dejamos de remarcar- la evolución social determinada por las leyes de la historia opera a través de la lucha de clases, motorizada y conducida por el partido de vanguardia. De este modo, una concepción eminentemente evolucionista de la historia convivía contradictoriamente con la acción de la voluntad política. Ésta contradicción en la esencia del elemento ideológico marxista- leninista marcó las oscilaciones pendulares de la URSS, desde la “coexistencia pacífica” y los períodos de apaciguamiento (la “detente” de los años de Brehznev y Nixon) hasta la ayuda vital a los movimientos revolucionarios y los países no alineados.

Mientras desplegaban arsenales atómicos y desarrollaban una activa política económica el denominado campo socialista( a través del COMECOM), los soviéticos alentaban la guerra revolucionaria en América Latina( con mediación de Cuba), Asia y África, así como explotaban políticamente el conflicto árabe- israelí.



La guerra revolucionaria es el meollo de la estrategia soviética. Como tal, constituyó una estrategia asimétrica de hostigamiento militar, político y psicológico desplegado en el denominado tercer mundo, concebido como teatro de operaciones.

Como estrategia política encuadrada en una maniobra indirecta, la guerra revolucionaria posibilitó victorias marxistas- leninistas en China, Corea, Indochina (Vietnam, Laos y Camboya), Angola, Mozambique, Cuba y Nicaragua. En tanto campaña de hostigamiento alcanzó un altísimo nivel de desarrollo en El Salvador, Guatemala y Colombia, además de mostrar su presencia en Venezuela, Perú, Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina.

En éste escenario estratégico el teatro de operaciones se extiende y profundiza. La guerra se desarrolla fuera del marco convencional, establecido durante tres siglos de vigencia del Derecho Internacional Público (Ius Publicaem Europaem). Los nuevos teatros de operaciones no serán áreas geográficas delimitadas en las que se enfrentarán dos enemigos uniformados, sino que adoptarán un carácter multidimensional: social, político, psicológico, cultural. Las acciones armadas en la retaguardia de los Ejércitos estatales tendrán el sello de la velocidad, el golpe y la retirada. Los caminos, los aviones, las reuniones deportivas, la tecnoburocracia, los sindicatos, las universidades, las editoriales, la infosfera, etc... Serán los puntos de presión en los que la Estrategia Indirecta de la Guerra Revolucionaria- desarrollando el máximo nivel de profundidad- buscará la decisión.

De la mano de la guerra Revolucionaria renace la figura del partisano30devenido ahora en revolucionario social, pieza clave de la estrategia Indirecta. Carl Schmitt dice que “para una teoría del Partisano...es necesario mantener algunos criterios a fin de evitar que el argumento se pierda en generalizaciones abstractas. Y estos criterios son: la irregularidad, la acrecentada movilidad de la lucha activa, la aumentada intensidad del compromiso político y el carácter telúrico”. El partisano, como combatiente, explota al máximo su condición civil hasta acumular la fuerza que le permitirá optar por constituirse en parte beligerante, sin que ello signifique su respeto a los reglamentos de La Haya(1907)ni a la Convención de Ginebra. Como señala Schmitt: “Partisano, en efecto, es justamente aquél que evita ser visto armado, que para combatir utiliza emboscadas, que se mimetiza de mil maneras, ya sea con el uniforme robado al enemigo, ya utilizando vestimentas civiles; es aquél que usa las contraseñas más diversas según las circunstancias. La clandestinidad y la oscuridad son sus armas más poderosas, a las cuales honestamente no puede renunciar sin perder ese espacio de irregularidad para él esencial y sin dejar de ser, en el fondo, un partisano.”

  1. La Estrategia Norteamericana- Desilusionados respecto de los “amigo soviéticos”, la respuesta norteamericana nació de una fe inversa y simétrica en su sistema de valores, inextricablemente unido a su “Destino Manifiesto”. Tal fue el sentido de la Doctrina de la Contención31, creada por George Kennan en el famoso artículo publicado en la revista Foreing Affairs y firmado con el enigmático nombre de “señor X”. Para Kennan, “la personalidad política del poder soviético, tal como lo conocemos hoy día, es producto de la ideología heredada por los líderes soviéticos actuales del movimiento en el cual tuvieron su origen político y las circunstancias del poder que ahora han ejercido por casi tres décadas en Rusia”. Y en otro párrafo subrayaba la dimensión axiológica del enfrentamiento al decir que “es cuestión del grado hasta el cual Estados Unidos puede producir en los pueblos del mundo en general, la impresión de un país que sabe lo que quiere, que está respondiendo con éxito a los problemas de su vida interna y a sus responsabilidades como potencia mundial y que tiene la vitalidad espiritual suficiente como para mantener su propia ideología en medio de las corrientes ideológicas principales de la época...Estados Unidos tiene en si mismo el poder para incrementar de manera enorme las presiones bajo las cuales debe operar la política soviética, obligar al Kremlin a tener un grado mucho más grande de moderación y circunspección del que ha debido observar en los últimos años y, de tal manera, promover tendencias que eventualmente deban encontrar su salida ya en la ruptura, ya en el ablandamiento del poder soviético...nunca hubo una prueba más justa de la calidad nacional que ésta. A la luz de estas circunstancias, el observador reflexivo de las relaciones ruso- norteamericanas no encontrará causa para quejarse de los desafíos del Kremlin a la sociedad norteamericana. Más bien experimentará una cierta gratitud a una Providencia que, al suministrarle al pueblo de Estados Unidos este desafío implacable, ha hecho que su seguridad total dependa de que se reúnan y acepten las responsabilidades del liderazgo moral y político que abiertamente la historia ha querido que asuman”.

Con la Doctrina de la Contención Estados Unidos encontró su fuerza histórica en el interior de su espíritu nacional y en la proyección y validez universal de su sistema de valores.

Desde el punto de vista operacional, la contención se desplegó en Corea y Vietnam, así como en la asistencia militar a los países agredidos por la “guerra revolucionaria”32.

A la confianza soviética en las “ leyes de la historia”, los norteamericanos opusieron su propia confianza en la superioridad de la “Revolución de Filadelfia”.

A la Estrategia Revolucionaria Indirecta soviética- consecuencia de la paridad de los arsenales QBN33 con la Destrucción Mutua Asegurada como resultado de un choque directo34- los norteamericanos opusieron su propia estrategia de contención, apoyada en la disuasión militar y desplegada en los teatros de operaciones de la nueva esfera de conflicto.

Los clásicos conceptos de enemistad del Derecho Internacional Público, basados en la acotación de la guerra entre los estados nacionales, cedió el paso a la enemistad absoluta entre dos enemigos absolutos. Todos los acuerdos de desarme obtenidos por vía diplomática solo encontraban su sentido y su verdadero significado en el choque entre estas dos estrategias, proyectadas en el tiempo hasta la dislocación y la rendición de uno de los bandos.


  1. La finalización de la Guerra fría.

A lo largo de los años la Doctrina de la Contención- no por ello menos exitosa- manifestó una relación de largo plazo con el tiempo, simétrica respecto de la estrategia soviética. Esta característica posibilitaba una modulación y creatividad considerable en el corto y mediano plazo, pasando en este aspecto las relaciones norteamericano- soviéticas por distintas etapas. Así, la represalia masiva, la respuesta flexible, la diplomacia triangular de base geopolítica, la “detente”, fueron momentos dialécticamente estructurados en un proceso enmarcado por la Contención que tenía- pues- un carácter filosófico, tendiente a la estratificación.35

El viraje de la política norteamericana vino de la mano de la Presidencia de Ronald Reagan36. Éste singular dirigente modificó el estado de cosas existente adoptando una maniobra indirecta en el nivel tecnológico, aspecto principal dentro de la nueva sociedad naciente37.

La Iniciativa de Defensa Estratégica con su “guerra de las galaxias” supuso un incremento de la carrera armamentista hasta límites insospechados. Además, Reagan incrementó la ayuda a los mujaidines de Afganistán38, a la contra nicaragüense39, invadió Granada y desalojó al gobierno pro- soviético. Su agresividad discursiva dejaba abierta la opción del diálogo40, pero sostenía como línea principal la del enfrentamiento y el desafío.

La Unión Soviética, con un pueblo exhausto y cansado de una vida monótona y sometida a una ideología totalitaria incompatible con las sociedades abiertas, no pudo sostener la estructura de gastos del impulso creciente que había cobrado la carrera armamentista. La economía centralizada- burocráticamente dirigida- finalmente colapsó. Bastaron la decisión del nuevo premier soviético Mijail Gorbachov de iniciar la perestroyca41y la glasnot42para que el sistema socialista se desplomase. Con él, la “guerra fría” llegó a su fin. Habían pasado cuarenta años.



3- CONCLUSIONES

El arte de la definición consiste en expresar un concepto con la menor cantidad de palabras y la mayor claridad y distinción posibles.

El concepto, idea o noción es la representación intelectual de un objeto.

La definición del concepto que denota al objeto guerra fría es- necesariamente- una propuesta provisional. Su precariedad no emana de la insuficiencia intrínseca del pensamiento estratégico- político, sino antes bien, del carácter dialéctico y paradójico del fenómeno en cuestión.

Definimos- pues- a la Guerra Fría como una guerra entre dos modos de ser en el mundo43que, condicionados por la destrucción mutua asegurada por los respectivos arsenales atómicos, determinó el desarrollo y el choque de dos voluntades que desplegaron sendas estrategias indirectas- la guerra revolucionaria y la contención- una de las cuales- finalmente- venció a la otra, imponiéndole su voluntad y su propia concepción del mundo44.

En la indagación del concepto hemos corroborado persistentemente las tesis y definiciones de Carl Schmitt, cuando precisaba a la relación de enemistad como constitutiva de lo político.



En la búsqueda de los conceptos estratégicos apropiados nos hemos topado con la profundidad de la Estrategia Indirecta, realizando un esfuerzo de apertura mental para entender la verdadera naturaleza de la guerra fría .Finalmente, hemos entrevisto el campo de la mente, el concepto que preside el pensamiento y la acción de los hombres, el nuevo teatro de operaciones que el desarrollo inmarcesible de la politización integral de la vida ha inundado, con su contradicción determinante, con su dialéctica amigo- enemigo. En suma, con la naturaleza política del hombre.



1 DE LA GUERRA, Carl Von Clausewitz, ediciones Mar Océano, Buenos Aires, 1.960.

2 Op.Cit., capitulo primero, página 1.

3 La dialéctica hegeliana es un método de construcción del concepto- real a partir de una categoría, concebida como unidad simple d e análisis. Desde la primera categoría abstracta asciende hacia la reunión de las múltiples determinaciones del Ser en el pensamiento que desemboca así, al nivel de pensamiento concreto, real y conceptual. Es el ascenso de lo abstracto a lo concreto. En el libro El Capital(Siglo XXI, ocho volúmenes, México, 1989) de Carlos Marx se aplica el mismo método, partiendo de la categoría de “mercancía”como categoría simple, mínima, vaciada de contenido y ascendiendo a través de la incorporación de las contradicciones hasta el proceso de desarrollo total de la producción y reproducción del capitalismo como “modo de producción”. En la FENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU (Fondo de Cultura Económica, México, 2000) Hegel arranca de la certeza sensible (el “esto”) hasta el saber absoluto de lo absoluto. Ese es el camino que recorre la conciencia, ya que la fenomenología del Espíritu es definida como ‘la ciencia de la experiencia de la conciencia, tanto en su saber cuanto en su objeto y en tanto brota ante ella el nuevo objeto verdadero’ (Op.Cit.).

4 DE LAGUERRA, página 565, libro VIII, capítulo VI, B.

5 El libro DE LA GUERRA reconstruye, pues, ese recorrido dialéctico.

6 LAS GUERRAS, Gastón Bouthol, Circulo Militar, Biblioteca del Oficial, Buenos Aires, 1956.

7 Op.Cit., Primera parte, capítulo tercero, página 84.

8 LA DIPLOMACIA, Henry Kissinger, Fondo de Cultura Económica, México, 1996. El autor le dedica a la guerra fría una vasta cantidad de páginas. Lo hace desde la teoría realista de las relaciones internacionales que interpreta las decisiones desde la motivación del interés nacional.

9 TEORÍA DE LAS CONCEPCIONES DEL MUNDO, Wilheim Dilthey, Hispamérica, España, 1998.

10 ESTRATEGIA. La Aproximación indirecta.Cap.Basil H. Lidell Hart, Vol.719, Circulo Militar, Buenos aires, 1984. “...su verdadero objetivo no es tanto buscar la batalla como procurar una situación estratégica tan ventajosa que, en caso de no producir la decisión por si misma, la obtenga su continuación por medio de una batalla. En otros términos, el objetivo de la estrategia es la dislocación. Su secuela puede ser la disolución del enemigo o su más fácil desorganización en la batalla. La disolución puede implicar el desarrollo de algunos combates, pero éstos no tienen el carácter de una batalla” (página 535). En la medida en que Lidell Hart concibe la maniobra indirecta en su naturaleza geográfica operacional podemos precisar que se encuadra en el campo de la Estrategia Directa. La comprensión de la profundidad de la Estrategia Indirecta- a la que apunta este artículo-consiste en un teclado de la acción y la disuasión (Beaufre) mucho más vasto que bucea en la esencia última de las voluntades de poder existenciales.

11 La relación entre Mito y Política no es de subsunción de la materia (política) a la categoría (mito). Postulamos, en cambio, una relación analógica que, sin embargo, en la recurrente potencia de la imagen mítica reactualiza la dimensión última del conflicto político.

12 PONER FECHA.

13 Op.Cit, capítulo primero.

14 LA PRIMERA NACIÓN NUEVA, Saymond Lipset, Eudeba, Buenos Aires, 1992.

15 Las dificultades que tuvo Franklin Delano Roosvelt para llevar a su país a intervenir en la guerra mundial están directamente relacionadas con la superación del aislacionismo a través de una prédica idealista persistente que, luego del ataque japonés a Pearl Harbor y la declaración de guerra alemana, encontró el justificativo inapelable.

16 MIS MEMORIAS, 2 tomos, Henry Kissinger, Fondo de Cultura Económica, 1989. El autor señala la soledad intelectual del presidente Richard Nixon y de si mismo en el enfoque del equilibrio del poder mundial a través de la diplomacia triangular, de evidente raigambre realista.

17 EL FEDERALISTA, Hamilton, Madison y Jay, Fondo de Cultura Económica, México, 2002. “La vieja y podrida Europa” dicen sus autores al referirse a la diplomacia.

18 Ocurrida el 7 de Noviembre de 1917 en el calendario occidental.

19 Vladimir Illich Ulianov.

20 El partido leninista se define a partir del método de organización llamado “centralismo democrático”: “libertad en la discusión, disciplina en la acción”.

21 ¿QUÉ HACER? PROBLEMAS CANDENTES DE NUESTRO MOVIMIENTO, Lenín, Editorial Cartago, Moscú, 1983.La tarea del Partido consiste en “transformar la conciencia economicista de la clase obrera en conciencia política revolucionaria” por medio de “la agitación y la propaganda”:

22 EL SOCIALISMO Y LA GUERRA, Lenín, Editorial Progreso, Moscú(sin fecha).

23 SOBRE LA GUERRA PROLONGADA, Mao Tse-Tung, tomo primero de las Obras Escogidas, Ediciones de la Paloma, Buenos aires, 1973.

24 “El tío José”, lo llamaba Roosvelt.

25 Este conflicto- acaecido en 1956- es particularmente importante y tiene una serie de significados que se proyectaran hasta la caída del Muro de Berlín en 1989. En efecto, los Estados Unidos se definen por la descolonización, en detrimento de las potencias- menguantes-europeas, Gran Bretaña y Francia. Luego de la crisis, Gran Bretaña consolidará su política de “relación especial”con los Estados Unidos, apoyándose aún más en la superpotencia. Francia- a su vez- adoptará el camino inverso de distanciamiento progresivo de los Estados Unidos y búsqueda de una política europea independiente basada en la alianza con Alemania.

Otro aspecto también paradigmático de la crisis de Suez, está dado por el nacimiento de la política no alineada de explotar las contradicciones entre las distintas potencias para favorecer los intereses nacionales propios. Le cabe al líder egipcio Gamal Abdel Nasser la primera muestra de esa estrategia en la escala de la política mundial.



26 Definimos la Estrategia Indirecta como aquélla en la que el instrumento militar no es el elemento principal, echándose mano a los instrumentos no militares con el objetivo de doblegar la voluntad del oponente e imponer la voluntad propia.

27 EL CONCEPTO DE LO POLÍTICO, Carl Schmitt, Folios Ediciones, México, 1985. “La específica distinción política a la cual es posible referir las acciones y los motivos políticos es la distinción de amigo(Freund) y enemigo(Freind). Ella ofrece una definición conceptual, es decir un criterio, no una definición exhaustiva o una explicación del contenido.”

28 LA CIENCIA DE LA LÓGICA, Hegel, Fondo de Cultura Económica, México, 1989.La categoría que emplea Hegel es Aufhebung, traducida e interpretada como movimiento dialéctico de negación, conservación como negado y superación. En nuestro medio, el filósofo Carlos Astrada traduce Aufebung como “levantamiento”(Encuentro en la Dialéctica, Carlos Astrada, editorial Catari, Buenos aires, 1994).

29 OBRAS ESCOGIDAS, Marx y Engels. “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado”, de Federico Engels, es el texto ‘clásico’en el que se expone esta visión.

30 TEORÍA DEL PARTISANO, Carl Schmitt, Folios Ediciones, México, 1985.

31 LAS FUENTES DE LA CONDUCTA SOVIÉTICA, George Kennan, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1991.

32 La proliferación de aptitudes y especialidades como los comandos- originados en la segunda guerra mundial por decisión de Churchill-cobraron nueva fuerza en el dominio de las tácticas de contraguerrilla y las técnicas de sabotaje, combate tras las líneas enemigas, operaciones especiales, golpes de mano, ataque a los flancos, etc..Particular importancia tiene- en este aspecto- la experiencia recogida por los franceses en Indochina y Argelia. En éste último caso, tal era la intensidad de la compenetración con la guerra irregular, que la Organization d’Arme Secréte- la legendaria OAS-se lanzó en armas contra el gobierno metropolitano del General De Gaulle, desconociendo la decisión de conceder la independencia a Argelia. Las acciones emprendidas por los hombres conducidos por el General Roul Salan fueron extraídas de los arsenales de la Estrategia indirecta: guerra psicológica, atentados terroristas, propaganda armada, etc...

33 Químicos, bacteriológicos y nucleares.

34


35 LA DIPLOMACIA, Henry Kissinger, Fondo de Cultura Económica, México, 1996. “El desplome de Indochina en 1975 fue seguido en los Estados Unidos por una retirada de Angola y las divisiones internas cada vez más profundas, y por un extraordinario brote de expansionismo por parte de la Unión Soviética. Las fuerzas militares de Cuba habían pasado de Angola a Etiopía, junto con miles de asesores militares soviéticos. En Camboya, tropas vietnamitas apoyadas y abastecidas por la Unión soviética estaban subyugando a ése país mártir. Afganistán fue ocupado por más de 100 000 soldados soviéticos. El gobierno prooccidental del Sha de Irán se desplomó y fue reemplazado por un régimen fundamentalista radicalmente antinorteamericano, que aprisionó a 52 norteamericanos, casi todos ellos funcionarios, y los conservó como rehenes. Cualesquiera que fuesen las causas, las fichas del dominó realmente parecían estar cayendo.”

36 Op.Cit pag.760: “La actuación de Reagan fue asombrosa y, para los observadores académicos, poco menos que incomprensible. Reagan casi no sabía nada de historia, y lo poco que sabía lo adaptó en apoyo de sus bien arraigados prejuicios. Citó las referencias bíblicas al Armagedón como si fueran predicciones inminentes. Muchas de las anécdotas históricas que tanto le gustaba narrar casi no tenían base en los hechos, tal como los hechos suelen interpretarse.”

37 “EL CAMBIO DEL PODER”, Alvin Toffler, Editorial Plaza y Janés, España, 1992. El autor completa- con este libro- una trilogía iniciada con “LA TERCERA OLA” (1970)y “EL SHOCK DEL FUTURO”(1980), en los que anticipa el surgimiento de una nueva civilización basada en el manejo de la información y el conocimiento. El sociólogo español Manuel Castells la llama en su libro de idéntico nombre “LA ERA DE LA INFORMACIÓN”. El “gurú de los gurues”, Peter Drucker, la denominó “sociedad poscapitalista”.

38 Entre los que estaba Osama Ben Laden.

39 Mujaidines y contras, los partisanos anticomunistas.

40 “Si el enfoque de Reagan al conflicto ideológico era una versión simplificada del wilsonismo, su concepto de la resolución de tal lucha también estaba arraigado en el utopismo norteamericano. Aunque presentó la cuestión como una lucha entre el bien y el mal, Reagan distaba mucho de asegurar que había que luchar hasta el fin. Antes bien- de manera típicamente norteamericana- estaba convencido de que la intransigencia de los comunistas se basaba más en la ignorancia que en un mal congénito, más en un equivoco que en una hostilidad intencional. Por tanto, en opinión de Reagan, era probable que el conflicto terminara con la conversión del adversario.”Op.Cit., página 764.

41 Apertura.

42 Transparencia.

43 Heidegger.

44 Weltaschaum, al decir de Dilthey.







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