Ideas sobre el universo



Descargar 2,62 Mb.
Página3/21
Fecha de conversión14.05.2017
Tamaño2,62 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   21

Geocentrismo y los sistemas rivales

No todos los griegos aceptaban el modelo geocéntrico. Algún pitagórico creyó que la Tierra podía ser uno de los varios planetas que circundaban en un fuego central.

Hicetas y Ecphantus, dos pitagóricos del siglo V aC., y Heraclides Ponticus en el siglo IV antes de nuestra era, creían que la Tierra gira sobre su eje pero permaneciendo en el centro del universo.

Tal sistema todavía se califica como geocéntrico. Fue restablecido en la Edad Media por Jean Buridan.



Heraclides Ponticus también es citado en ocasiones por haber propuesto que Venus y Mercurio circundaban el Sol más que la Tierra, pero la evidencia de esta teoría no estaba clara.

Martianus Capella puso definitivamente a Mercurio y Venus en epiciclos alrededor del Sol.



Aristarco de Samos (siglo II a.c.) fue el más radical. Escribió un libro, que no ha sobrevivido, sobre el heliocentrismo, diciendo que el Sol era el centro del Universo, mientras que la Tierra y otros planetas giraban alrededor suyo. Su teoría no fue popular, y solo tenía un seguidor conocido, Seleuco de Seleucia

El único trabajo de Aristarco que ha sobrevivido hasta el presente, De los tamaños y las distancias del sol y de la luna, se basa en una cosmovisión geocéntrica. Sabemos por citas, sin embargo, que Aristarco escribió otro libro en el cual avanzó una hipótesis alternativa del modelo heliocéntrico. Arquímedes escribió:

"Tú, rey Gelón, estás enterado de que el universo es el nombre dado por la mayoría de los astrónomos a la esfera cuyo centro es el centro de la Tierra, mientras que su radio es igual a la línea recta que une el centro del Sol y el centro de la Tierra. Ésta es la descripción común como la has oído de astrónomos. Pero Aristarco ha sacado un libro que consiste en ciertas hipótesis, en donde se afirma, como consecuencia de las suposiciones hechas, que el universo es muchas veces mayor que el universo recién mencionado. Sus hipótesis son que las estrellas fijas y el Sol permanecen inmóviles, que la Tierra gira alrededor del Sol en la circunferencia de un círculo, el sol yace en el centro de la órbita, y que la esfera de las estrellas fijas, situada con casi igual centro que el Sol, es tan grande que el círculo en el cual él supone que la Tierra gira guarda tal proporción a la distancia de las estrellas fijas cuanto el centro de la esfera guarda a su superficie."

Aristarco creyó así que las estrellas estaban infinitamente lejos, y vio esto como la razón por la que no había paralaje visible, es decir, un movimiento observado de unas estrellas en relación con otras en tanto la Tierra se mueve alrededor del Sol. Las estrellas están, de hecho, mucho más lejanas de lo supuesto en la Antigüedad, y el paralaje estelar solamente es perceptible con los mejores telescopios. Pero el modelo geocéntrico fue elegido como una explicación más simple y mejor de la carencia de paralaje. El rechazo de la visión heliocéntrica era al parecer muy fuerte, como el pasaje siguiente de Plutarco



Nicolás Copérnico polaco 1473Frombork, Prusia, Polonia,

Formuló la teoría heliocéntrica del Sistema Solar, concebida en primera instancia por Aristarco de Samos.

Su libro (Sobre las revoluciones de las esferas celestes) suele ser considerado como el punto inicial o fundador de la astronomía moderna, además de ser una pieza clave en lo que se llamó la Revolución Científica en la época del Renacimiento.

Copérnico pasó cerca de veinticinco años trabajando en el desarrollo de su modelo heliocéntrico del universo. En aquella época resultó difícil que los científicos lo aceptaran, ya que suponía una auténtica revolución.

Copérnico era matemático, astrónomo, jurista, físico, clérigo católico, gobernador, líder militar, diplomático y economista.

Junto con sus extensas responsabilidades, la astronomía figuraba como poco más que una distracción. Por su enorme contribución a la astronomía, en 1935 se dio el nombre «Copernicus» a uno de los mayores cráteres lunares, ubicado en el Mare Insularum.[1]

El modelo heliocéntrico es considerado una de las teorías más importantes en la historia de la ciencia occidental.

Fue perseguido por hereje y sus libros prohibidos por la iglesia Católica []



Modelo heliocéntrico

En 1533, fueron enviadas a Roma una serie de cartas resumiendo la teoría de Copérnico. Éstas fueron oídas con gran interés por el papa Clemente VII y varios cardenales católicos.

Para 1536 el trabajo de Copérnico estaba cercano a su forma definitiva, y habían llegado rumores acerca de su teoría a oídos de toda Europa. Copérnico fue urgido a publicar desde diferentes partes del continente.

.

Las ideas principales de su teoría eran (ver diapositiva)



Legado

Copérnico está considerado como el precursor de la astronomía moderna, aportando las bases que permitieron a Newton culminar la revolución astronómica, al pasar de un universo geocéntrico a un cosmos heliocéntrico y cambiando irreversiblemente la mirada del cosmos que había prevalecido hasta entonces.

Así, lo que se conoce como Revolución Copernicana es su formulación de la teoría heliocéntrica, según la cual, la Tierra y los otros astros giran alrededor del Sol.

En memoria de Nicolás Copérnico, el 19 de febrero de 2010 la IUPAC nombra al elemento 112 de la tabla periódica como copernicio.



Entonces este modelo más simple fue propuesto en 1514 por el sacerdote polaco Nicolás Copérnico, al principio, por miedo a ser acusado por herejía, Copérnico publicó su modelo en forma anónima.

Su idea era que el sol estaba en reposo en el centro y que la tierra y los planetas se movían en orbitas circulares alrededor del sol.

Por desgracia para él, paso casi un siglo antes de que su idea fuera tomada en serio.

Las ideas principales de su teoría eran:



  1. Los movimientos celestes son uniformes, eternos, y circulares o compuestos de diversos ciclos (epiciclos).

  2. El centro del universo se encuentra cerca del Sol.

  3. Orbitando alrededor del Sol, en orden, se encuentran Mercurio, Venus, la Tierra y la Luna, Marte, Júpiter, Saturno. (Aún no se conocían Urano y Neptuno.)

  4. Las estrellas son objetos distantes que permanecen fijos y por lo tanto no orbitan alrededor del Sol.

  5. La Tierra tiene tres movimientos: la rotación diaria, la revolución anual, y la inclinación anual de su eje.

  6. El movimiento retrógrado de los planetas es explicado por el movimiento de la Tierra.

  7. La distancia de la Tierra al Sol es pequeña comparada con la distancia a las estrellas.

Sin embargo la teoría de Copérnico era mucho más simple.
El golpe mortal al modelo Aristotélico-Ptoloméico llego en 1609. Ese año galileo empezó a observar el cielo nocturno con un telescopio, un instrumento que se acababa de inventar ( en Holanda).

Cuando miro el planeta júpiter descubrió que estaba acompañado por varios satélites pequeños, o lunas, que orbitaban a su alrededor. Esto indicaba que no todas las cosas tienen que orbitar directamente en torno a la tierra como habían pensado Aristóteles y Ptolomeo.

Hace 400 años, Galileo dirigió su telescopio rudimentario hacia Júpiter y vio que lo acompañaban tres puntitos. Continuó mirando y, cuatro días más tarde, descubrió otro. No podían ser estrellas, porque había observado que giraban alrededor del planeta. Eran satélites y, hasta entonces, no se conocía ningún otro planeta que los tuviera (salvo el nuestro, claro).

Después se han descubierto 12 lunas más, todas pequeñas, hasta completar un total de 16. Las naves Voyager estudiaron y fotografiaron el sistema de Júpiter en 1979. Después, en 1996 se puso en marcha un nuevo proyecto que permitiría observar Júpiter y sus lunas una buena temporada. A este ambicioso proyecto, naturalmente, se le llamó Galileo.


Las observaciones realizadas por las sondas que se han acercado a Júpiter han permitido localizar otros muchos pequeños satélites de Júpiter. Hasta un total de 67 se habían descubierto en 2011 y, desde entonces, su número sigue en aumento.

Satélites de Júpiter  

Radio (km)

Distancia (km)

Metis

20

127,969

Adrastea

12.5x10x7.5

128,971

Amaltea

135x84x75

181,300

Tebe

55x45

221,895

Io

1,815

421,600

Europa

1,569

670,900

Ganimedes

2,631

1,070,000

Calisto

2,400

1,883,000

Leda

8

11,094,000

Himalia

93

11,480,000

Lisitea

18

11,720,000

Elara

38

11,737,000

Ananke

15

21,200,000

Carm

20

22,600,000

Pasifae

25

23,500,000

Sinope

18

23,700,000


Ganímedes: Es el satélite más grande de Júpiter y también del Sistema Solar, con 5.262 Km. de diámetro, mayor que Plutón y que Mercurio. Gira a unos 1.070.000 Km. del planeta en poco más de siete días.

Parece que tiene un núcleo rocoso, un manto de agua helada y una corteza de roca y hielo, con montañas, valles, cráteres y ríos de lava.



Calisto: Tiene un diámetro de 4.800 km., casi igual que Mercurio, y gira a 1.883.000 Km. de Júpiter, cada 17 días. Es el satélite con más cráteres del Sistema Solar.

Está formado, a partes iguales, por roca y agua helada. El océano helado disimula los cráteres. Es el que tiene la densidad más baja de los cuatro satélites de Galileo.




1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   21


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal