I. E. S. Enrique tierno galváN – parla bachillerato nocturno lengua castellana y literatura 1er



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I. E. S. ENRIQUE TIERNO GALVÁN – PARLA BACHILLERATO NOCTURNO

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA (1er BLOQUE)

MODELO DE EXAMEN PARCIAL DE LA PRIMERA EVALUACIÓN
PARTE A
1. Lee con detenimiento el siguiente texto expositivo, y realiza un comentario lingüístico. Redacta un resumen del texto (1,5 puntos), enuncia el tema del texto (0,5 puntos), señala las características pragmáticas estructurales y lingüísticas más sobresalientes del texto (2,5 puntos).
Una reflexión psicosocial

[Juan Antonio Pérez, El País, 17 de junio de 2008]

La introducción del uniforme escolar en los centros públicos no es una medida anodina. Puede herir algunas sensibilidades, dar lugar a conflictos o abrir un debate más amplio sobre un orden social dado. Desde un punto de vista psicológico, atañe a la sempiterna tensión entre la necesidad de ser al mismo tiempo semejante y diferente de los demás. Los argumentos a favor del uniforme son numerosos y conocidos. Se imagina como un freno al marquismo, a ver los centros escolares como una pasarela. Desde una perspectiva psicosocial, se añade que el uniforme acabaría con la comparación entre los alumnos, se destronaría el estilo de vestir como signo de diferencias sociales, económicas, étnicas, religiosas, nacionales o incluso entre pandillas. Se cree también que favorece la disciplina, y la concentración. No faltan tampoco razones de tipo económico o de sentido práctico.

Pero vestir de uniforme tiene tras de sí una larga historia. Hay que recordar, por ejemplo, cómo el cuello Mao se impuso a 900 millones de habitantes. El uniforme ha sido un instrumento para establecer jerarquías y distancias entre unos y otros, entre clases o entre castas. En suma, el uniforme trae a la memoria lo militar, la penitenciaría, la hospitalización, el internado. Evoca la despersonalización, lo homogéneo, la falta de iniciativa y de autonomía o la ausencia de sensibilidad estética. Suele oponerse a modernidad, innovación y juventud. Por todos estos motivos, la uniformización siempre tendrá defensores y detractores y la solución jamás satisfará a todos.


2. Clasifica los siguientes sustantivos resaltados del texto: uniforme, disciplina, habitante, juventud (1,5 puntos).

3. Localiza en el texto tres determinantes y tres pronombres de distintos tipo (1 punto).


PARTE B
4. Desarrolla el siguiente tema de la historia de la literatura española (2 puntos):

  • “La literatura medieval”.

5. Comenta los aspectos más relevantes de la obra que durante esta evaluación haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto).



SOLUCIÓN.
1. Lee con detenimiento el siguiente texto expositivo, y realiza un comentario lingüístico. Redacta un resumen del texto (1,5 puntos), enuncia el tema del texto (0,5 puntos), señala las características pragmáticas estructurales y lingüísticas más sobresalientes del texto (2,5 puntos).
RESUMEN

Implantar un uniforme en un centro escolar es una medida polémica. Por un lado, están sus defensores, que se oponen a ver el colegio como una pasarela de moda y ven en el uniforme un modo de terminar con las diferencias entre los alumnos. Otros lo ven como una forma de imposición, tal y como ha sucedido en diversos momentos de la historia. Desde esa perspectiva, el uniforme puede verse como la pérdida de la personalidad individual. Por ello, poner uniforme en un centro siempre es un asunto apoyado por unos y rechazado por otros.


ENUNCIADO DEL TEMA DEL TEXTO

Explicación sobre el debate que genera la implantación del uniforme en un centro educativo.


COMENTARIO DE TEXTO

Nos encontramos ante un texto expositivo titulado “Una reflexión psicosocial”, publicado en el diario El país con fecha del 17 de junio de 2008 y escrito por Juan Antonio Pérez. El artículo explica cuáles son los argumentos de los defensores y detractores de la implantación del uniforme en las escuelas, un tema siempre controvertido.

Dentro de las características pragmáticas de este texto expositivo, cabe destacar que el emisor es especializado, porque trata un tema técnico relativo a las implicaciones sociológicas de dicha medida. Su actitud ante el texto, como sucede en los textos expositivos, es objetiva, pues no se decanta por ninguna de las opciones. La objetividad es patente en la tendencia a la claridad, puesto que el emisor se caracteriza por una intención didáctica, y, por extensión, formal. Además, busca rigor en las afirmaciones y precisión a la hora de enunciarlas, como se puede observar en los ejemplos que el emisor propone: “el cuello Mao se impuso a 900 millones de habitantes” (L. 16). Respecto al destinatario, como estamos ante un texto divulgativo, donde se desa­rrolla un tema de interés general para un amplio sector del público sin conocimientos de ese tema, hablamos de un destinatario común.

En relación a los aspectos estructurales del texto, la exposición se caracteriza por una ordenación clara y coherente de los contenidos, que sigue un esquema dividido en tres partes. En primer lugar tenemos la introducción, que se extendería durante las cuatro primeras líneas. En la introducción el emisor enuncia el tema, en este caso, el conflicto que presenta la uniformización escolar. En segundo lugar tenemos el desarrollo, el cual se extiende hasta la anteúltima línea. En dicho desarrollo se explican los argumentos a favor y en contra de poner uniformes en los colegios. Finalmente, aparece la conclusión, donde el emisor cierra el tema. Esta conclusión empieza con el conector discursivo conclusivo “por último”, ocupando así la última oración.

Al observar este esquema, hay que indicar que el texto posee una estructura deductiva, puesto que el emisor parte de afirmaciones generales para ir dando datos más concretos que desglosen esa idea general. El modelo de ordenación de la información predominante es el de la enuncia­ción-ejemplo, ya que cada postura está desglosada en argumentos concretos: “el uniforme acabaría con la comparación entre los alumnos” (L. 7-8). Al tratarse de un texto expositivo, suele ser habitual que aparezcan definiciones, aunque los recursos escasean.

Finalmente, en relación a sus aspectos lingüísticos del texto, a nivel morfológico, hay que destacar el predominio de las formas verbales en presente de indicativo con carácter atemporal: “atañe” (L. 3). La adjetivación es de carácter descriptivo, pues sirve para determinar a los sustantivos a los que acompañan: “sensibilidad estética” (L. 17). Como es habitual en los textos expositivos, suelen abundar los sustantivos abstractos, como “disciplina” (L. 10). A nivel sintáctico, sí predomina en el texto la modalidad enunciativa o declarativa, así como la coordi­n­­a­ción copulativa: “Puede herir sensibilidades, dar lugar a conflictos o abrir un debate más amplio sobre un orden social dado” (L. 2-3). Hay diversos conectores discursivos para ordenar la información, entre ellos, el conclusivo “por todos estos motivos” (L. 21). Finalmente, hay que destacar a nivel léxico, que el vocabulario es rigurosamente denotativo y que, aunque suele ser común en la exposición que aparezcan algunos tecnicismos, en este texto escasean.

Como conclusión, podemos afirmar que el presente texto se acomoda perfectamente a las características de la variedad textual expositiva, tal y como hemos venido demostrando, al analizar sus rasgos a nivel pragmático, estructural y lingüístico.

2. Clasifica los siguientes sustantivos resaltados del texto: uniforme, disciplina, habitante, juventud (1,5 puntos).



Uniforme: común, concreto, individual, contable.

Disciplina: común, abstracto (percibido mediante la mente), individual, incontable (requiere cuantificador).

Habitante: común, concreto, individual, contable.

Juventud: común, abstracto (convención social), individual, incontable (requiere cuantificador)
3. Localiza en el texto tres determinantes y tres pronombres de distintos tipo (1 punto).

Determinantes: la, artículo definido (L. 1), algunas, indefinido (L. 2), novecientos, numeral cardinal (L. 12), todos, indefinido (L. 18), estos, demostrativo (L. 18)

Pronombres: demás, indefinido (L. 4), unos, numeral cardinal (L. 14), otros, indefinido (L. 14), todos, indefinido (L. 18)
PARTE B
4. Desarrolla el siguiente tema de la historia de la literatura española (2 puntos):

  • “La literatura medieval”.

Aunque la Edad Media es un extenso periodo que abarca casi mil años de historia, las primeras manifestaciones literarias en romance aparecen a finales del siglo X. El principal desarrollo de la literatura tendrá lugar con la llamada Alta Edad Media, donde se desarrollan las ciudades y el comercio y se fundan las universidades. La sociedad medieval, sin embargo, estaba divida en estamentos y era estática. Ello se relaciona con la concepción cerrada del saber que se tenía en aquella época, según la cual Dios, que está en el centro de todo, ha ordenado el mundo a la perfección y este no puede cambiar. A ello hay que sumar el peculiar estado de la Península, dividida entre el reino árabe de Al-Ándalus al sur y los reinos cristianos al norte.

Las primeras manifestaciones literarias provienen de la lírica popular. Eran com­po­siciones transmitidas de memoria por los juglares e iban acompañadas de música. Se caracterizaban por la anonimia y la multiplicidad de variantes. El tema que trataban era amoroso y siempre estaban en boca de una mujer. Las más primitivas son las jarchas, breves composiciones líricas en mozárabe que aparecían incluidas al final de las moa­xajas (poemas cultos en árabe o hebreo). Mayor complejidad presentaron las cantigas de amigo, escritas en gallego-portugués en el siglo XII.

Por otra parte aparecieron en ese mismo siglo las composiciones épicas, que se caracterizan por narrar las hazañas de un héroe. Estas composiciones relataban sucesos de carácter histórico convenientemente literaturizados. La más conocida es el Cantar de Mio Cid. Estructurado en tiradas monorrimas y asonantes, sus versos eran irregulares, separado en dos hemistiquios por una cesura. Buscaba claridad de la lengua, puesto que estaba destinado a un auditorio, es decir, se leía en alto. Además, encontramos casos de epítetos épicos. El cantar, dividido en tres partes, refleja a nivel político el enfrenta­miento de Castilla con León; muestra a nivel socioeconómico ideales de equidad jurídica y movilidad social; y supone a nivel individual la mitificación del Cid y de Castilla.

De mayor elaboración, y de aparición posterior, fue el mester de clerecía. Este género surge a raíz del desarrollo cultural del siglo XIII. Eran obras con una técnica poética precisa no concebida para el canto, escritas por autores cultos y con intención didáctica. Las composiciones venían estructuradas en estrofas de cuaderna vía: cuatro versos monorrimos de catorce sílabas con cesura. Entre los autores destacados están Gonzalo de Berceo, autor de los Milagros de nuestra señora, e Juan Ruiz, arcipreste de Hita, autor de El libro del buen amor. Merece destacarse esta última obra, de gran extensión y compuesta por diversas partes, como una miscelánea, donde el tema unitario es el amor y los engaños. El amor aparece como una fuerza vitalista, mientras que la muerte aparece como una fuerza destructora del placer y la hermosura.

También en el siglo XIII tendrá un desarrollo la prosa, especialmente gracias a Alfonso X, el Sabio, quien pretendió que el castellano fuera vehículo de la cultura de su reino. En ese siglo, entre otros muchos libros, se tradujeron y adaptaron colecciones de cuentos orientales. Estos cuentos pretendían recopilar el saber y poseían una intención didáctica. Fruto de esa labor, don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X, escribió El conde Lucanor, extensa obra dividida en cinco partes donde el infante buscaba aleccionar a los nobles. Precisamente la primera pare se compone de cincuenta y un exempla, de esos cuentos con intención didáctica. La estructura de todos ellos es idéntica: Lucanor expone un proble­ma práctico a su consejero Patronio, quien relata un cuento para enseñar la lección. Finalmente Don Juan Manuel condensa la moraleja en dos versos, adquiriendo el valor sapiencial máximo y evitando cualquier refutación.

Finalmente, cabe destacar que en este periodo las manifestaciones teatrales son muy escasas. Por un lado tenemos el teatro religioso, que nació al amparo de los templos y en el cual realizaban representaciones litúrgicas de episodios bíblicos. Por otro lado está el teatro profano, con las actuaciones de juglares. No obstante, se conservan solo testimonios de representaciones y no textos.



En, en conclusión, este un periodo donde las lenguas romances aún están en pleno desarrollo y el latín sigue siendo la lengua principal del saber y de la administra­ción, aunque progresivamente, en especial a partir del siglo XII, el castellano irá cobrando fuerza e imponiéndose en distintos ámbitos, por lo que irán creciendo las manifestaciones literarias en dicha lengua.
5. Comenta los aspectos más relevantes de la obra que durante esta evaluación haya leído en relación con su contexto histórico y literario. (1 punto).

Consultar los modelos de respuesta de cada una de las lecturas en el presente blog: [Entrada pendinte].


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