Hegel, marx y la dialéctica



Descargar 1,05 Mb.
Página3/13
Fecha de conversión20.03.2017
Tamaño1,05 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   13

4.- El “aparecer” de la esencia en la relación mercantil.





En el intercambio, la esencia de la mercancía individual sale de sí misma para "aparecer" en otra, cualitativamente distinta, con la que, sin embargo, se iguala o identifica según su esencia o valor en el intercambio. Ya no es un "parecer" que subsiste en si misma sino un "aparecer" que existe en otra; deja de ser algo interior recónditamente oculto por la exterioridad de ese su ser inmediato, sino que pasa a ser un existente que se muestra en un otro existente o extrínseco opuesto no dentro de sí sino frente a ella. Es el ser del trabajo social como ser en sí mismo (mercancía individual) que se supera en el intercambio en tanto deja de ser en sí para existir, aun cuando todavía no por sí mismo, sino a través de otro ser cualitativamente distinto (lo cual posibilita el cambio) e igual en valor a él, de igual esencia. Así, el ser inmediato de la sensibilidad superado por la esencia en sí misma (porque no supera el expresarse a través de la sensibilidad), el ser puesto, deviene ahora como esencia existente en lo inesencial frente a lo esencial que es un "otro" (que ejerce de equivalente) también existente:

<existencia, pues la esencia, tal como está al comienzo, se encuentra determinada como existente inmediato, y por consiguiente, sólo como otro frente al ser. De este modo, la esfera de la existencia se halla puesta como base (soporte material: Marx)....>> (G.W.F. Hegel: " Ciencia de la lógica" Libro II Cap. I)

Cuando la esencia (de una mercancía) abandona la reflexión dentro de la unidad con su ser inmediato (valor de uso) y se iguala con otra en un ser inmediato o valor de uso distinto del que provino, la identidad de la esencia deja de ser formal y su reflexión "en sí misma" (dentro del ser inmediato del que provino) pasa a ser reflexión en otro (pasa a reflejarse en la mercancía con la que se iguala para intercambiarse). De este modo, la identidad de lo esencial se revela mediante la igualdad (cuantitativa: cantidad de trabajo socialmente necesario) de los seres (valores de uso) que se refieren unos a otros en tanto que inesenciales cualitativamente distintos no indiferentes y cuantitavivamente iguales, donde la esencia de uno no ya "parece" sino que "aparece" en el ser inmediato de otro y viceversa; al contrario de lo que ocurría con la esencia de la mercancía considerada individualmente, sólo reflejada como un "parecer" en su propio ser inmediato del trabajo (trabajo concreto útil o valor de uso):

<no son los mismos, que no son (cualitativamente) idénticos uno con otro; y la distinción es referencia de los distintos. Ambas [igualdad y distinción] no caen en lados o aspectos distintos que sean exteriormente indiferentes uno a otro, sino que cada uno [de ellos] es un aparececer en el otro.>>

(G.W.F. Hegel: "Enciclopedia" : § 118. Lo entre paréntesis es nuestro )

Ahora, en esta unidad (en tanto relación de igualdad) de lo cuantitativamente idéntico y de lo cualitativamente distinto, o de lo idéntico que se expresa en lo diferente, como resultado de la relación de intercambio o reflexión hacia sí que es igualmente reflexión hacia otro, la reflexión de la esencia (valor) sobre su ser inmediato es al mismo tiempo reflexión de ese valor sobre el ser inmediato con el cual se relaciona y viceversa. Este momento constituye el paso de la esencia al fundamento que aparece en la relación esencial entre distintos que constituye el fenómeno.


Si la dualidad entre ser y "parecer" es la reflexión de la esencia en el ser inmediato, y esta "reflexión en sí misma" constituía una "identidad formal", ahora, el fundamento viene a ser la unidad de esta "identidad formal" y la distinción, donde la esencia pasa de su ser en sí mismo como "identidad formal" de la esencia con su ser inmediato a la existencia, no como existente (en su ser inmediato o valor de uso) sino como cosa fundada (cuyo fundamento no está ya en lo que "parece" sino en lo que "aparece") en su relación de igualdad con otros existentes distintos, relación - que es el fenómeno o "forma de valor"- entre A y B, que es la cosa:

<reflejado hacia sí en tanto [es] fundamento. De este modo el EXISTENTE es cosa.>> (G.F.W. Hegel: "Enciclopedia..." § 124)

La esencia es la razón en el momento de su “parecer” antes de su manifestación, antes de su “aparecer” en la relación esencial (relación de igualdad o ecuación entre dos esencias o valores) . Cuando la razón se manifiesta aparece el fundamento. Esto ayuda a entender la diferencia que hay entre las categorías, no es lo mismo la esencia que el fundamento. La esencia es la razón puesta en el ser inmediato del trabajo como trabajo concreto o útil, el trabajo incorporado en el proceso de producción; antes de hacerse valer en el mercado.

Ahora bien, el fundamento aparece no cuando el producto se expone con pretensiones de hacerse valer y realizarse; no aparece en la mera confrontación. Cuando se enfrenta a otro ser, a otra mercancía individual distinta y le dice: mi esencia, mi valor, es tal, ése todavía no es el fundamento. El fundamento surge en la relación esencial, en la homologación, identidad o equiparación de las esencias.

El fundamento aparece en la relación esencial. Porque la relación entre distintos es, al mismo tiempo, una relación entre esencias, es una relación esencial. Ahora bien, si las esencias no se igualan o identifican no hay acuerdo, no hay homologación esencial de los distintos y no hay fundamento. Por lo tanto, en una relación esencial, lo inesencial es un puro soporte material, que constituye la condición necesaria del fundamento; la condición suficiente es la identidad de las esencias o valores individuales.



Esta unidad de lo idéntico y de lo de la reflexión hacia sí que es igualmente reflexión hacia otro, y distinto, o de lo idéntico que se expresa en lo diferente, como resultado viceversa, constituye el paso de la esencia al fundamento que aparece en la relación esencial entre distintos que constituye el fenómeno. Si la dualidad entre ser y "parecer" es la esencia reflejada en el propio ser inmediato, y esta "reflexión del ser en sí mismo" constituía una "identidad formal", ahora, el fundamento viene a ser la unidad de esta "identidad formal" y la distinción.

La unidad formal, la identidad formal, es la identidad entre el ser y su ser inmediato, la relación entre la identidad formal y la distinción es el fundamento porque esta identidad formal que es el reflejarse, el ser de la razón en sí mismo, en el ser inmediato, que si ahora se refleja en otro distinto, ahí aparece la relación esencial, que es el fundamento...

...donde la esencia pasa de su ser en sí mismo como "identidad formal" a la existencia, no como existente (en su ser inmediato o valor de uso) sino como cosa fundada, (cuyo fundamento no está ya en lo que "parece" es decir en el ser inmediato de donde salió sino en lo que "aparece") en su relación de igualdad con otros existentes distintos que son otras mercancías, relación - qué es el fenómeno

Aquí aparece la noción de fenómeno. El fenómeno, en “El Capital” es la relación entre dos mercancías, relación esencial que es la “forma de valor” entre A y B o “valor de cambio” que es la cosa. Y en ese fenómeno está ya el fundamento, su fundamento; no tiene ya sólo la esencia, tiene el fundamento, porque se expresa. Pero no es el concepto, porque no se expresa por sí mismo o "forma de valor"- entre A y B que es la cosa

La cosa no es algo existente, individual, es una relación. La “cosa”, para Hegel, no es ésta ni aquella cosa, es la relación entre una y otra cosa. La cosa es el fundamento, y el fundamento sale de la relación de igualdad, de la homologación entre dos esencias, de la igualdad entre dos valores. Por lo tanto, la cosa no es un objeto sino una relación. No es un ser en sí, tampoco es un ser para sí, un concepto. Es el reflejo de un ser (de la esencia) en sí en otro ser inmediato; es la esencia de un ser que ha salido de sí y existe en una relación esencial, tiene su fundamento, pero en otro, por lo tanto es un fenómeno, porque es una forma de aparecer, nada más. Es un fenómeno. Entre Hegel y Marx hay la misma concepción de fenómeno, que es el fundamento de la esencia común a dos seres que aparece en la relación entre uno y otro:



< (la esencia no puede desligarse de su valor de uso, porque si se desliga de su valor de uso ya no se puede intercambiar. Marx dice: si se destruye el valor de uso se destruye el valor de cambio, no se puede desprender, si se desprende pierde); el fundamento es la unidad de ambas [reflexiones] es decir, de la reflexión hacia sí y de la reflexión respecto de otro, hacia otro, [unidad] de la que ha salido la EXISTENCIA (Porque cuando el ser inmediato del pensamiento - la esencia [el trabajo] que se refleja en su propio ser inmediato, sale y se refleja en otro ser inmediato distinto del que salió, son dos reflexiones: la reflexión hacia sí, que él no puede obviar, porque sigue existiendo, y la reflexión hacia otro. Ambas reflexiones constituyen la unidad de la que ha salido la existencia.) El EXISTENTE contiene por ello en sí mismo la relatividad (El valor relativo. Cuando el valor o la esencia sale a la existencia, es porque sin abandonar su ser inmediato aparece en otro. Eso significa que esa esencia, ese valor –el de la mercancía A- se relativiza en otra, en la mercancía B. La mercancía A relativiza o expresa su valor o esencia en el valor de uso o ser inmediato de la mercancía B que hace las veces de equivalente. Esta relación o “forma de valor”, es lo que en el contexto de su “Ciencia de la Lógica” se conoce por “la cosa”. Todo esto está en el capítulo primero de “El Capital”) y su múltiple conexión con otros EXISTENTES, y está reflejado hacia sí en tanto [es] fundamento. De este modo el EXISTENTE es cosa.>> (G.F.W. Hegel: ·"Enciclopedia..." § 124. Lo entre paréntesis es nuestro)

Cuando decimos que 50 metros cuadrados de lienzo equivalen a una chaqueta, estamos poniendo a estas dos mercancías cualitativamente distintas en una relación de igualdad o equivalencia en cuanto a su esencia social o valor en la sociedad mercantil; Esta relación es la unidad de lo idéntico y de lo distinto. Idéntico en tanto a esencia social, distinto en tanto apariencia o forma de manifestación cualitativamente hablando, de la cual surge el fundamento o esencia determinada, determinada no por sí misma, sino a través de otro o por otro, pero ahora no como existente o ser en sí mismo...



...la esencia del ser en sí mismo es un existente, la esencia en otro ya es un fenómeno, que supone que tiene su fundamento, pero no su fundamento por sí, sino a través de otro, a través de su relación con otro...

Hablar de relación de igualdad entre el lienzo y la chaqueta supone que el lienzo relativiza su esencia en una mercancía distinta y al mismo tiempo igual o equivalente bajo la forma del ser inmediato de la chaqueta; dicho de otro modo, el lienzo expresa su esencia (valor) en el ser inmediato (valor de uso) de la chaqueta, con lo cual, de simple existente abstracto reflejado sobre sí mismo de la mercancía lienzo (sin fundamento), el lienzo pasa a reflejar su esencia (valor) en otro existente (ser inmediato o valor de uso de la chaqueta), convirtiéndose así en existencia real o cosa fundada.

Si la primera mercancía (el lienzo) refleja "pone" o expresa su esencia (no en sí misma sino) en otra, en la chaqueta, cumple una función activa...

...porque ella (la esencia o valor del lienzo) es la que sale de sí misma (de su ser inmediato o valor de uso); sale de su ensimismamiento y va hacia otra (la chaqueta) que “la solicita” y está ahí, en el mercado, para ejercer de espejo.

...En tanto se deja representar, la cualidad o valor de uso de la chaqueta cumple una función pasiva. En términos teatrales o cinematográficos, la esencia (valor social) del lienzo, es el alma o la esencia del personaje que permanecía en el autor de la obra y que ahora pasa a ser "puesta en escena"...



...Cuando un personaje se pone en escena, entre él y el actor que lo interpreta se establece una relación, donde el personaje –que es presentado por el autor- cumple la función activa, cobra vida en el actor, mientras que éste simplemente lo re-presenta o se deja volver a presentar por él. Es un buen actor y, por lo tanto vale, en la medida en que es la fiel representación del personaje: su equivalente. Al contrario de lo que parece, la función activa es del personaje, la función pasiva corresponde al actor que sólo pone su cuerpo, su figura, su mera apariencia; el arte teatral o cinematográfico, el arte de interpretar, es apariencia, es el arte y la maestría de saber reflejar en la figura del actor la esencia o carácter del personaje. Y en la ciencia económica, la esencia del personaje llamado mercancía es el valor, que “aparece” representada....

...o "relativizada" en la apariencia del actor; por su parte, en esta relación con su personaje, la chaqueta es el actor que hace las veces de equivalente del personaje, limitándose a representarlo pasivamente mediante la actuación fenoménica de su figura corporal, de su valor de uso...



... hasta tal punto que al actor se le usa, el empresario teatral le usa, usa su figura y su fuerza de trabajo, que, en la escena, ya no es mera figura representativa del valor puesto por el autor de la obra, es un nuevo valor creador de plusvalor:

<dos papeles diferentes. El lienzo expresa su valor (esencia social) en la chaqueta; la chaqueta hace las veces de material para dicha expresión de valor. A la primera mercancía le corresponde un papel activo; a la segunda, uno pasivo. El valor de la primera mercancía queda representado como valor relativo, o sea, reviste una forma relativa de valor. La segunda mercancía funciona como equivalente, esto es, adopta una forma de equivalente.>> (K. Marx: "El Capital": Libro I Cap. 1. Lo entre paréntesis es nuestro)

La relación (de equivalencia) entre las mercancías A (lienzo) y B (chaqueta) constituyen dos partes de una unidad que es el fenómeno o "forma de valor" donde la esencia (de la mercancía) A se manifiesta en el cuerpo, soporte material o valor de uso de (la mercancía) B. Pero ahora si invertimos el orden de relación entre A y B, tenemos que B equivale a A. En este caso se cambian los papeles: B es la mercancía que ejerce el papel activo, cuya esencia es "solicitada" por B:



<20 varas de lienzo = 1 chaqueta o 20 varas de lienzo valen 1 chaqueta, implica la relación inversa: 1 chaqueta = 20 varas de lienzo o 1 chaqueta vale 20 varas de lienzo (...) El que una mercancía adopte la forma relativa de valor o la forma contrapuesta, la de equivalente, depende de manera exclusiva de la posición que en ese momento ocupe en la expresión (fenómeno) de valor, esto es, de que sea la mercancía cuyo valor se expresa o bien, en cambio, la mercancía en la que se expresa el valor.>> (K.Marx: "El Capital" Libro I Cap. 1 punto 2)

Esto quiere decir que A y B son partes de una totalidad en la que alternativamente una u otra pueden desempeñar ambos papeles. Al estar correlacionadas en esta relación de igualdad, activo o pasivo, ambas están mutuamente condicionadas; es una totalidad porque va una y otra de un lado a otro, según como se mire la relación. En esta relación no hay un polo dialéctico dominante, porque cada mercancía manifiesta su esencia o alma social en el cuerpo de la otra y ambas constituyen un todo como "forma de valor" (Marx), "relación esencial" o "fenómeno" (Hegel). Esta relación, como igualdad esencial constituye una unidad concreta , donde cada una de las partes son iguales al todo porque así lo determina su relación de igualdad o equivalencia.



...En las partes A y B está el todo, porque ambas pueden representar tanto el papel de equivalente como de relativo, por eso es una totalidad...

...Pero al mismo tiempo, desde el punto de vista de la cualidad, la relación es una unidad abstracta en tanto unidad de lo distinto, porque sus dos partes no dejan de ser dos existencias independientes, esto es dos seres inmediatos diferentes y, por tanto, "recíprocamente indiferentes".

Como cualidad son indiferentes porque no tienen nada que ver el uno con el otro; pero como esencia se igualan y no pueden ser indiferentes porque son idénticos. La condición del intercambio es que la unidad que constituye la relación sea al mismo tiempo abstracta y concreta; abstracta porque los elementos que se relacionan son cualitativamente distintos e indiferentes, concreta porque esencialmente son idénticos:

< (porque no se expresa a través de sí mismo sino a través de otro, por lo tanto tiene su independencia en otro), hay una sola identidad de ambos, en que ambos son sólo momentos. Pero como cada uno es independiente en sí mismo, son ellos así dos existencias independientes, que son indiferentes recíprocamente. En el primer aspecto, el de la identidad esencial de estos lados, el todo (la esencia) es igual a las partes, y las partes son iguales al todo (porque son iguales como esencia). No hay nada en el todo, que no esté en las partes, y nada en las partes que no esté en el todo. El todo no es una unidad abstracta, sino la unidad como unidad de una diferente multiplicidad; pero esta unidad, como aquella en que lo múltiple se relaciona entre sí, es su determinación (esencial, porque si no existiera la esencia que une a lo múltiple no habría determinación de igualdad por lo tanto es una determinación esencial) por cuyo medio lo múltiple es parte (es parte del todo, y el todo está en las partes). La relación tiene, por ende, una identidad inseparable y sólo una única independencia (la de la esencia)>> (G.W.F. Hegel: "Ciencia de la lógica" Libro II sección 2 cap. 3. Lo entre paréntesis es nuestro)

Si ahora pasamos en Marx de la "forma simple" a la "forma total o desplegada" de valor, tenemos una multiplicidad de distintas partes, cuya relación esencial constituye una identidad esencial donde:


1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   13


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal