Hazel Mairena*, Misael Chinchilla*, Grettel Chacón, Roberto Marín*, Miguel Cabrera, Carlos Trabado



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TOXOPLASMA GONDII EN SUELOS DEL ÁREA URBANA

DE SAN JOSÉ — COSTA RICA**

Hazel Mairena*, Misael Chinchilla*, Grettel Chacón, Roberto Marín*, Miguel Cabrera, Carlos Trabado

Key Words: Toxoplasma soil.



RESUMEN



Se buscó Toxoplasma gondii, en 104 muestras de suelos de 4 localidades de San José, Costa Rica.

Ratones blancos inoculados con tres de las muestras presentaron anticuerpos contra Toxo­plasma. En uno de ellos, se demostró el parásito en forma directa por el hallazgo de ooquistes que dieron origen a infecciones crónicas con formación de quistes en dichos animales. Se comentan estos hallazgos a la luz de su impor­tancia en la Salud Pública desde un punto de vista epidemiológico.

En sesenta y tres muestras se encontraron ade­más estadios evolutivos de al menos una de 8 especies de parásitos, de las cuales Toxocara sp. fue la más frecuente (13.6%). Descriptores: Toxoplasma, suelo. [Rev. Cost. Cienc. Méd. 1986: 7(3):251-254.


INTRODUCCIÓN

La prevalencia de la infección por Toxoplasma gondii en el hombre es muy alta en Costa Rica y en el resto de Centroamérica (4, 6, 11).

La endemicidad de Toxoplasma en nuestro país parece estar relacionada con la considerable densidad de gatos que tenemos en la región (4,5) y con la eliminación, diseminación y madu­ración de los ooquistes en el ambiente.

Al respecto, Ruíz et al., (8) informaron de la presencia de ooquistes en el suelo y luego Fren­kel et al., (3) establecieron la resistencia de éstos a los factores ambientales, demostrando viabili­dad de los ooquistes al menos por un año ante condiciones de calor y enfriamiento extremos. Además Frenkel y Ruíz (5) indicaron que en

* Departamento de Parasitología — CIDPA Facultad de

Micro­biología, Universidad de Costa Rica, San Pedro,

Montes de Oca, San José, Costa Rica.

** Trabajo presentado parcialmente en el VIl Congreso

Centroa­mericano de Microbiología y V Congreso Nacional

de Micro­biología, Parasitología y Patología Clínica, Costa

Rica, 3-6 diciembre 1985.

Trabajo Final de Graduación presentado en la Facultad de

Microbiología. Universidad de Costa Rica. San Pedro,

Montes de Oca. San José, Costa Rica, julio 1985.


Costa Rica la transmisión al hombre parece ser principalmente a través de la ingestión de oo­quistes maduros. También han planteado la hi­pótesis de que los habitantes de las zonas urba­nas tienen mayor posibilidad de infectarse con los ooquistes de Toxoplasma gondii debido a la alta densidad de gatos en esas zonas.

En este trabajo se desea destacar el hallazgo de Toxoplasma gondii en algunos sustratos del área urbana de San José, pues su sola presen­cia es indicador de una contaminación del suelo muy notable, debido a la probable elevada can­tidad de gatos en el área.


MATERIALES Y MÉTODOS
Se recogieron 104 muestras de suelos entre los meses de agosto y diciembre de 1984 en cuatro localidades de San José:

  1. El Carmen de Paso Ancho, San José

  2. Barrio Saprissa de Moravia

  3. El Cruce de Llorente, Tibás

  4. San Isidro de Coronado.

En Cada localidad, se escogió aleatoriamente el número de casas. Se obtuvieron doce muestras de jardineras o maceteras, nueve de patios late­rales, cuarenta y siete de patios traseros, treinta y dos de patios delanteros y cuatro debajo de pisos. En cada casa se llenó un formulario con la información solicitada a sus habitantes, refe­rente a la presencia de gatos en el lugar, tamaño, número aproximado de ellos y propietarios de los mismos, para determinar si tales gatos eran habitantes de la casa en estudio. Todas las muestras fueron recogidas de manera uniforme:

volviendo una bolsa al revés se introducía la mano en la bolsa, se tomaba un puñado de tierra superficial y se volvía la bolsa a su posición correcta, de tal manera que la bolsa servía de guante y en ningún momento las manos tocaron directamente la muestra tomada.

Las muestras se procesaron de acuerdo al mé­todo de Dubey et al (2). Antes de someter las muestras a flotación con azúcar fenolada, parte del sedimento se inoculó en medio de DobelI y Laidlaw modificado (1 tubo por muestra) y se incubé a 37°C por 48 horas. Después de que la muestra fue tratada con azúcar fenolada, una

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alícuota del sobrenadante se estudió microscó­picamente por Toxoplasma gondii y un tercio del mismo se diluyó en agua destilada y se cen­trifugó a 80 rpm durante 10 minutos. El sedi­mento final de cada una de las muestras se inoculó por vía oral en tres ratones blancos (0.5 ml cada ratón).

Todos los animales fueron sangrados por pun­ción cardíaca y sacrificados 30 días después de la inoculación oral. El suero obtenido de cada uno de los animales fue estudiado por medio de la prueba de Sabin-Feldman. El tejido cerebral fue examinado microscópicamente por quistes de Toxoplasma gondii. El cerebro de un ratón positivo por Toxoplasma se inoculó en 10 rato­nes por vía intraperitoneal y a los dos meses, los animales fueron sacrificados y el cerebro positivo por quistes de Toxoplasma gondii fue inoculado por vía oral en un gato de dos meses de edad, negativo por Toxoplasma tanto parasi­tológica como serológicamente. Las heces del gato fueron recogidas diariamente y examina­das por ooquistes, según el método de Dubey et al., (2). El estudio inmunológico fue hecho por medio de la prueba de Sabin-Feldman.

Las muestras de suelo fueron inoculados tam­bién en medio de Dobell y Laidlaw modificado, incubadas a 37°C y estudiadas 48 horas des­pués en busca de protozoarios intestinales.


RESULTADOS

Se comprobó la presencia de Toxoplasma gondii en tres muestras de suelo de los patios traseros de casas del Barrio No. 2 de la siguiente manera: El parásito fue aislado por inoculación en rato­nes de una muestra del Barrio No. 2 y tanto el suero de los animales inoculados con esta muestra como los provenientes de ratones en que se probaron dos muestras más de este mismo barrio presentaron anticuerpos contra Toxoplasma en la prueba de Sabin-Feldman. Se confirmó el periodo prepatente, ya que la eliminación de ooquistes en el gato comenzó tres días después de la infección. La cepa ais­lada produjo en los ratones una infección crónica y el gato sólo presentó una diarrea leve no san­guinolenta.

El 68 por ciento de las muestras se tomó en suelos con una humedad relativa alta y un 32 por ciento de las muestras eran secas. En los barrios 1, 2 y 3 predominaron las muestras hú­medas y en el barrio 4 las secas.

En el 61 por ciento de las casas estudiadas afirmaron no tener gatos, aunque no descarta­ron la presencia de algunos ajenos. El 23 por


ciento de las casas tenían gatos propios y eran visitados por gatos callejeros. En el barrio No. 2 el 90 por ciento de los habitantes de las casas confirmaron la presencia de gatos en dicha loca­lidad.



Se encontraron 8 especies de parásitos de im­portancia médica, de las cuales la de mayor frecuencia fue Toxocara sp. con un 13.6 por ciento (Cuadro 1) . En 63 de las 104 muestras se encontró uno o varios parásitos, lo que repre­senta una positividad del 61 por ciento. Las muestras cultivadas en medio de DobelI y Laidlaw resultaron negativas por parásitos de im­portancia médica.




















DISCUSIÓN



Toxoplasma gondii cumple una parte de su ciclo de vida en el tracto intestinal de sus huéspedes definitivos, los gatos; las formas inmaduras son eliminadas en las heces de estos felinos, los cuales son diseminadores importantes del pará­sito en el suelo, y ésto favorece uno de los tres mecanismos de infección de este parásito, que sigue el patrón de los protozoarios y helmintos intestinales.

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Se deduce de lo anterior que la demostración de ooquistes de Toxoplasma en suelos consti­tuye un hallazgo de relevancia epidemiológica, pues a partir de allí puede infectarse no sólo el hombre sino también gatos, otros mamíferos y aves, que son muy importantes en la cadena de diseminación (5). Al respecto, la presencia de Toxoplasma en animales domésticos y en el suelo ha sido demostrada en muchos trabajos (1,7,8,9).

Aunque parezca poco relevante el hecho de en­contrar Toxoplasma únicamente en el 2.9 por ciento de las muestras estudiadas (Cuadro 1) debe mencionarse lo siguiente: La concentra­ción de ooquistes puede ser muy baja debido a factores de dispersión natural en el suelo, al hecho de que los gatos suelen cubrir sus heces una vez depositadas y a que vectores de tipo mecánico tales como lombrices y otros organis­mos también trasportan los ooquistes separán­dolos del depósito original. Si aún así los ooquis­tes de Toxoplasma fueron aislados del suelo, fue probablemente porque el número de gatos encontrados en el área de estudio es bastante considerable, lo que se comprobó al determinar que cada casa es visitada aparentemente por un mínimo de dos gatos.

Este hallazgo es importante pues se conoce, por trabajos cuidadosamente realizados (3, 4, 5, 8, 9, 10), que en nuestro país la mayor posi­bilidad de infectarse con Toxoplasma es por me­dio de la ingestión del ooquiste, más que con el quiste tisular presente en ganado porcino y bo­vino. En realidad, la carne en nuestro país se ingiere bastante cocinada, y las temperaturas altas matan al parásito.

La presencia de ooquistes de Toxoplasma gon­dii en tal cantidad que sean posibles de aislar bajo la metodología empleada, indica un índice de contaminación que epidemiológicamente sig­nifica un riesgo importante en salud. Este riesgo no ha sido determinado en otros países de igua­les condiciones al nuestro, ya que sólo en Costa Rica se han hecho estudios cuidadosos en este sentido, ya mencionados.

La prevención ante este riesgo demostrado se circunscribe a una higiene personal bien rígida, especialmente en cuanto al lavado de manos y alimentos que se ingieren sin cocinar; esto evi­taría no sólo la infección con T. gondii, sino con organismos tales como Toxocara sp, agente causal de “Larva Migrans Visceral” y otros pará­sitos humanos, la presencia de todos los cuales fue comprobada (Cuadro 1) indicando además una contaminación fecal del suelo, muy impor­tante en Salud Pública.



AGRADECIMIENTO
La realización de este trabajo fue posible gracias a las facilidades prestadas por parte del Depar­tamento de Parasitología de la Facultad de Mi­crobiología de la Universidad de Costa Rica. También queremos agradecer a los señores Fa­bio Camacho y Edwin Valenciano por su colabo­ración como asistentes de laboratorio y muy es­pecialmente al Dr. Mario Vargas V. por la revi­sión del trabajo y las sugerencias aportadas.

ABSTRACT



One hundred and four samples from different places of San José, Costa Rica, were analyzed for the presence of Toxoplasma gondii.

White mice inoculated with three samples pre­sented antibodies against Toxoplasma. In one of these 3 mice the parasite was directly demos­traded and posterior chronic infection was ob­served. Findings are discussed from epidemiologicand Public Health points of view. Sixty and three samples presented evolutive stages from at least one parasite, 8 parasites species were found and the most frequent or­ganism was Toxocara sp. (13.6%).



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