Guillermo León Martínez Pino



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Las más exitosas empresas terrestres tienen sucursales en el infierno y también en el cielo. Cuando más venden en unas, mejor le va en las otras. Y así el Diablo paga y Dios perdona”.




Eduardo Galeano

“El fin de una sociedad es el intercambio. Una sociedad cuyo motor es competir, es una sociedad que dice que debo suicidarme. Si estoy compitiendo con el otro, no puedo intercambiar con él: debo dominarlo destruirlo”.


Albert Jacquard

Genetista Francés



    1. El Nihilismo Etico Postmoderno de la “Globalización” y sus Ejemplos Emblemáticos

El sistema capitalista basa sus juicios morales en el éxito o fracaso económico de los individuos. Cuando se sostiene que el egoísmo puede llevar a través de la racionalidad del juego del mercado a construir un referente de bien común, se está no ante una postura axiológica, sino ante una visión ideologizante, es decir encubridora y justificatoria del status quo, esto es, legitimando una posición antisocial para tratar de construir un valor universal (esencia de la ética).


La sociedad atraviesa por una época, que como lo dice F. Niezsche, configura la llegada del nihilismo, en donde todos los valores supremos pierden validez, la ética se estructura a la mejor manera postmoderna como una ética light, acomodaticia, de sálvese quien pueda, en la que los universales están desacreditados; se carece de verdad y de fundamento; solo queda espacio para una ética de la conveniencia, de la comodidad o del beneficio personal..
Fernando Vasquez Rodríguez, en un artículo muy bello denominado: “Las premisas de Frankenstein” 30 fragmentos para entender la postmodernidad, refiriéndose a la condición postmoderna y a los valores que emergen de la sociedad de la era de la “globalización”, argumenta:

Cualquiera que sea el estilo postmoderno siempre hay un pragmatismo de base que lo articula. Los postmodernos son pragmáticos, inmediatistas, presentistas, instrumentalistas. El bien depende de lo útil, el bien de la opinión, la belleza del gusto. No hay reglas, no hay principios, no hay consensos universales. Un postmoderno dirá siempre como en las series policíacas que se ven en la televisión, “eso funciona para mi”. Luego los medios estarán en primera instancia que los fines, importará más la estrategia que el resultado, más el maquillaje que el cuerpo. El pragmatismo de los postmodernos, a la par que los enceguece para el futuro y los torna escépticos ante el pasado, hace que toda atención se centre en la acción, en el movimiento (de la bolsa o los valores, de las corporaciones o los empleados).


(…) El postmodernismo no tiene una moral, muy difícil construye una ética, pues detesta los principios universales. La ética de la postmodernidad es una ética del “depende”; una ética de la ocasión. La ética de la oportunidad. El postmoderno no cree en una Axiología a pie juntillas, tampoco en una jerarquía de valores. La ética de la postmodernidad es una ética camaleónica: según la situación, así los valores exhibidos o reclamados. Para decirlo con propiedad la ética de la postmodernidad es una estética” (Vasquez, 199 :102).

En el mundo “global”, asistimos a este arquetipo de ética postmoderna de la simulación, del collage; como una nueva religión que se caracteriza por tener como dogma fundamental el poder del dinero, sus sacramentos son los productos comerciales, los templos son los bancos y los sacerdotes son los banqueros y financieros. El Dios trascendente del mercantilismo “globalizador” es el capital (Tamayo,1993).


La lógica del sistema capitalista o, mejor su ley inexorable, reside en la acumulación de capital y, si ésta se logra por medios ilícitos, delictuosos o poco “ortodoxos”, el fin último de ésta lógica, terminará siendo legitimado y absuelto por la moral del sistema. Ahora bien, el alcance del interés egoísta fundado en el fundamentalismo darwiniano del mercado, puede lograse sobre la bases de unas reglas socialmente aceptadas por los actores que participen en éste juego del capitalismo salvaje. Esas reglas así construidas, entonces permiten la inmunidad del sistema.
Enron11 es el ejemplo más emblemático de éste sistema inmunológico global postmoderno, para tan solo citar el escándalo más visible del paraíso financiero de la “globalización” especulativa del presente:
Cuando una empresa alcanza la desrregulación de sus mercados ha alcanzado una panacea, actúa con libertad plena, contrata, desinforma, engaña sin control. Esa es la historia de la Enron, diversificó su actividad de generación de energía a la más lucrativa de la comercialización a los mercados financieros y otras actividades, creando para ello una red integrada por más de tres mil quinientas subordinadas, con las cuales se entrecruzan operaciones recíprocas que culminan en el no pago de impuestos y el ocultamiento de pasivos; la construcción de una burbuja que más temprano que tarde explota con profundas consecuencias sociales, a ahorradores y trabajadores, lo cual poco importa por cuanto no son contribuyentes del interés público” (Franco, 2002:26).
Enron se jactaba de ser la empresa innovativa de la era de la información, que manejaba mejor que nadie los riesgos financieros en el mundo. Lo que nunca explicó fue como manipulaba el sistema de encubrimiento de esos riesgos, que por supuesto dependían de las fraudulencias y los trucos de ingeniería financiera y a la laxitud de la regulación. La corrupción emergente es consubstancial a la desregulación del sistema contable-financiero prohijado por los actores globales y para cuyos propósitos las organizaciones estandarizadoras de lo contable, han creado el “fastuoso” código de ética para contadores profesionales.
El llamamiento que hoy se realiza a la profesión contable, es precisamente ese, que mediante la supuesta estandarización de conductas profesionales, se colabore en generar los anticuerpos que hagan inmune el delito internacional que se genera al interior de la pretendida “globalización” financiera de los últimos tiempos.
El criterio de desarrollo y las relaciones internacionales centradas en el individuo tomado de forma aislada y en abstracto, en el contexto del mercado y del dinero como absolutos y como fines, no constituyen referentes éticos para la concreción de un ethos axiológico que sea capaz de responder satisfactoriamente, o por lo menos solidariamente, a las necesidades de la sociedad. En la órbita de la arquitectura del mercado global, es donde se propone la implantación obligatoria de “código de ética” vía la IFAC para contadores profesionales, en donde se explícita que la estandarización de la conducta profesional, debe tener como imperativo que todo lo que constituya impedimento contra la libertad de competir, crecer, acumular y concentrar capital y riqueza debe suprimirse y eliminarse de cualquier forma de relación axiológica entre humanos.
Pero como no hay que desconocer el sustrato ideológico que hay detrás de ésta superestructura de sociedad mundial; la “globalización” tiene sus proponentes, sectores con intereses evidentes en la extensión de éstas singularidades; sea que se hallen vinculados a organizaciones transnacionales de poder, o que actúen como una red de aparatos (organizaciones), que impulsan la inclusión globalizante a través de los denominados estándares homogeneizadores de las diferentes prácticas profesionales. Es en éste y no en otro escenario, donde nace la propuesta de “Código IFAC de Etica para Contadores Profesionales”, que es “ la base sobre la cual se fundamenten los requerimientos éticos (código de ética, reglas detalladas, guías de orientación, estándares de conducta, etc.) para los contadores profesionales en cada país” (IFAC,2001: Traducción Samuel Matilla).
La “globalización” neoliberal, es un factor que ha contribuido de manera radical a las disfuncionalidad de las instituciones del mercado, de la sociedad, de la empresa y el Estado, hasta el punto de generar grandes colapsos en todos los ordenes. Las asimetrías que se derivan de la contraposición de intereses entre los dueños del capital y las empresas de base nacional, han colocado al Estado a jugar un papel de salvaguarda de los privilegios del capital global, convirtiéndose finalmente en representante oficial que arbitra las reglas de juego de la economía de mercado, en donde como es lógico, esas reglas poseen la baraja escondida, para garantizar las condiciones necesarias para la reproducción y acumulación de procesos y medios que den origen al poder y la riqueza.
Refiriéndose a ese papel de salvaguarda, que le han asignado a los Estados de los países subalternos, Mario Rapoport argumenta:
La libertad absoluta de los mercados supone, en particular, el derecho de los capitales y las empresas transnacionales a moverse por el mundo sin ningún tipo de controles mientras que, por el contrario, los gobiernos de los países en vías de desarrollo deben sujetarse al control de los organismos internacionales para asegurar esa libertad de mercados” (Rapoport,2000: 362).
Las asimetrías de este mundo están produciendo dinámicas que colocan en crisis la exigencia de igualdad. En un mundo sesgado por el “paradogma” del capital especulativo, donde incontables masas de capitales corren a velocidad de vértigo, inconmensurablemente superiores a la de la economía real, navegando por el ciberespacio y dando rendimientos sin la necesidad de la intervención de otros factores de producción, se convierte en una falsa coartada la pretensión de crear un código de ética profesional para contadores profesionales, desde organizaciones cuya racionalidad no es precisamente altruista, ni mucho menos movida por intereses colectivos universales que construyan un deber ser para la sociedad; esencia de toda fundamentación ética.
Como colofón se puede decir entonces, que la estructuración del discurso estandarizador y armonizador de las prácticas contables, responde a las exigencias de las estructuras internacionales de poder, transferidos para ser adoptadas obligatoriamente por todos los Estados-nacionales y convertir, a los contables y a la contaduría como profesión, en instancias que respondan a la eficiencia y competitividad, en un mercado que exige valor agregado y transparencia para los dueños del capital, a expensas de cualquier requerimiento axiológico de entorno informativo.
Se puede entonces, colegir que el discurso estandarizador ha sido y sigue siendo moldeado estructuralmente, por la injerencia política e ideológica de los imperativos del mercado global. Esto explica, porqué el fundamento epistemológico y conceptual de la modelación contable internacional es de corto alcance y está condenado a padecer un excesivo reduccionismo funcionalista.
Pero, desde una visión liberadora, no se puede pensar ingenuamente la “globalización contable” como una orbe transterritorial de contactos en todas direcciones. Ella no consiste en una efectiva interconexión de todo el planeta mediante una trama reticular de comunicaciones e intercambios. Se trata más bien de un sistema radial tendido desde núcleos de poder de distinta escala donde están presentes los sujetos impulsores del pensamiento único, hacia sus zonas económicas múltiples y altamente diversificadas. Este tejido está trazado sobre ejes Norte-Sur. Poco ha avanzado la globalización en la periferia, porque se ha globalizado desde y para los centros. Tal estructura implica la existencia de grandes zonas de silencio desconectadas entre sí o sólo unidas impositivamente por vía de las neometrópolis a través de las agencias mediatizadoras del poder.

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 Contador Público Titulado de la Universidad del Cauca, Magister en Estudios Sobre Problemas Políticos Latinoamericanos – U. del Cauca-, Especialista en Docencia sobre Problemas Políticos – U. del Cauca. Profesor de la Facultad de Ciencias Contables Económicas y Administrativas -U del Cauca-, miembro académico del Centro Colombiano de Investigaciones Contables C-CINCO, profesor catedrático de varias universidades, Ex - Consultor del PNUD, ex-Asesor del Programa Presidencial para la Reinserción. Miembro del Comité de Investigaciones de la FCCEA Universidad del Cauca, codirector grupo de investigación “contabilidad, sociedad y desarrollo”; autor de varios artículos sobre teoría e investigación contables, política, música de salsa, sociedad y desarrollo.

E-mail: gmartinez@unicauca.edu.co



1 Al acabar la 2ªguerra mundial se crearon una serie de organizaciones internacionales. Además de las Naciones Unidas, las organizaciones económicas internacionales más importantes creadas en la conferencia celebrada en Bretton Woods fueron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo, ahora conocido como Banco Mundial. El BIRD-Banco Mundial se estableció para financiar la reconstrucción de una Europa destrozada por la guerra y para ayudar al desarrollo de los países más pobres del mundo. El objetivo del FMI era regular un sistema monetario internacional basado en monedas convertibles para facilitar el comercio internacional y a la vez mantener a los gobiernos soberanos a cargo de sus propias políticas monetarias, fiscales e internacionales. Curiosamente, el intento de establecer la Organización para el Comercio Internacional (OCI) fracasó, dejando sólo el minimalista Acuerdo General sobre Tasas y Comercio (GATT) como su legado. Pero todo esto fue hace más de 50 años. El FMI se ha convertido en el ‘director’ de los esfuerzos para ‘liberalizar’ o desregular el sistema económico internacional.
Se considera generalmente al FMI como el director del sistema internacional de crédito. Pero se puede cuestionar si el recientemente transformado sistema internacional de crédito tiene una dirección. Se puede debatir si director sería una etiqueta adecuada en cualquier caso. El FMI quiere hacernos creer que es como un ‘asistente social’ para ‘adictos al crédito’. Los críticos moderados del FMI usarían la palabra ‘policía’ más que ‘director’ para describir el rol del FMI. Los críticos más enojados ven al FMI como nada más que un gorila a sueldo al empleo del sindicato de crédito internacional.
El FMI ha prescrito la misma medicina a todas las economías tercermundistas con problemas durante dos décadas ya: (1) Austeridad monetaria: cortar la oferta de moneda para hacer subir los tipos de interés internos a los niveles necesarios para estabilizar el valor de la moneda local. (2) Austeridad fiscal: incrementar los impuestos y reducir el gasto gubernamental dramáticamente (3) Privatización: Vender las empresas públicas al sector privado (4) Liberalización financiera: Eliminar las restricciones a la entrada y salida del capital internacional así como las restricciones a qué pueden las empresas y bancos extranjeros comprar, poseer y operar. Sólo cuando los gobiernos aceptan este ‘acuerdo de ajuste estructural’ acepta el FMI: (5) Dejarles suficiente dinero para prevenir el impago de los créditos internacionales que van a vencer y serían impagables de otra forma. Y (6) Preparar una reestructuración de la deuda del país entre los prestamistas privados internacionales que incluye conceder nuevos préstamos.


2 En 1974, Immanuel Wallerstein revolucionó la historiografía y sociología histórica al dar a conocer la tesis sobre la formación de la economía-mundo capitalista. Siguiendo el legado de Marx, Wallerstein considera como válido el análisis de los sistemas mundiales, y cree que deben dejarse de lado las conceptualizaciones a partir de sistemas menores; además, incorpora la idea por la que, para que se estudie la cuestión del carácter capitalista o no de una sociedad, debe hacérselo desde un nivel del sistema mundial.

3 Hugo Fazio Vengoa (1999) – citando a Renato Ortiz –se pregunta “¿Por qué el abuso de las metáforas? Ellas revelan una realidad emergente pero aún fugitiva del horizonte de las ciencias sociales… Las metáforas abundan ante la falta de conceptos”. Una mayor precisión conceptual, es desarrollada por Hugo Fazio, en el libro “Globalización –Incertidumbres y posibilidades. Política cultura y comunicación” , compilado por Fabio López de la Roche, en el capítulo que hace referencia a “La globalización: Entre los imaginarios y la realidad”.

4 Cuando aquí se plantea el problema ideológico, se asume este criterio como una forma de conciencia falsa, de imagen invertida de la realidad. Paul Ricoeur (Ricoeur,2001:48-49), al tratar de estudiar este concepto desde los primeros escritos Marxistas, plantea: “Es importante comprobar que el término se introdujo en los escritos de Marx mediante una metáfora tomada de la experiencia física o fisiológica, la experiencia de la imagen invertida que se da en la cámara oscura o en la retina. De esta metáfora de la imagen invertida y de la experiencia física que está detrás de la metáfora obtenemos el paradigma o modelo de la deformación como inversión. Esta imagen, el paradigma de una imagen invertida de la realidad, es importante para situar nuestro primer concepto de ideología. La primera función de la ideología es producir una imagen invertida.

Este concepto todavía formal de ideología se completa por una descripción específica de ciertas actividades intelectuales y espirituales consideradas como imágenes invertidas de la realidad, como deformaciones por inversión. Como veremos, aquí Marx depende de un modelo expuesto por Feurebach, quien había descrito y discutido la religión precisamente como un reflejo invertido de la realidad.



5 La concepción de “pensamiento único”, es definido por el politólogo Francés Ramonet, acudiendo a cuatro características principales: es planetario, permanente, inmediato e inmaterial. Planetario, porque abarca todo el globo. Permanente, porque se supone inmutable, sin posibilidades de ser cuestionado o cambiado. Inmediato, porque responde a las condiciones de la instantaneidad del “tiempo real”. Inmaterial, porque se refiere a una economía y a una sociedad virtual, la del mundo informático. El modelo central del nuevo pensamiento son los mercados financieros, que no tienen más como marco de referencia, como en el caso de la economía productiva, las ciencias físicas o naturales o la química orgánica, sino la teoría de los juegos y el caos y la matemática borrosa. El núcleo duro del “pensamiento único” es la mercantilización acelerada de palabras y de cosas, de cuerpos y de espíritus (Ramonet,1997:cap.IV)

6 Concluida la Ronda de Uruguay, en 1995 el GATT (Acuerdo general sobre aduanas y comercio, por sus siglas en Inglés), crea la Organización Mundial de Comercio (O.M.C.), encargada de supervisar el nuevo régimen de “comercio libre”. La O.M.C., es la organización transnacional arquetípica de la era de la globalización financiera, encargada de asumir poderes sin precedentes para colocar en práctica las provisiones del “libre comercio” del GATT. Posee jurisdicción independiente, sus reglas y decisiones tienen carácter coercitivo y obligatorio para los miembros que la conforman, con poder sancionador, para pasar por encima de los Estados-nacionales y los poderes locales, violando flagrantemente el concepto de soberanía local.

7 El concepto de “representaciones sociales”, es concebido por Daniel Mato, como un cúmulo de ideas que orientan las prácticas de actores sociales influyentes. En tanto unidades de sentido, las representaciones sociales “organizan” la percepción e interpretación de la experiencia, del mismo modo en que lo hacen por ejemplo las categorías analíticas en las formulaciones teóricas – así, las categorías analíticas constituyen un cierto tipo de “representaciones”. (...) De este modo, orientan y otorgan sentido a las prácticas sociales que esos actores desarrollan en relación con ellas, y son modificadas a través de tales prácticas (Mato, 2001).

8Fernad Braudel, miembro significativo de la escuela de Annales, plantea que en la historia existen decenas y hasta centenas de tiempos diversos, una tentativa de clasificación de esta enorme masa de temporalidades, son agrupadas por este autor bajo una triple esquematización del tiempo: La corta duración, el coyuntural o tiempo medio y, el tiempo de las estructuras o denominado de larga duración. Tres tiempos, que hacen referencia a realidades analizadas por las ciencias sociales o por la historia. La temporalidad de corta duración, que se ocupa del ritmo del acontecer cotidiano, del relato de la crónica y el periodismo, el tiempo de la historia episódica; la temporalidad de mediano plazo, que aboca el análsis de las distintas coyunturas económicas, políticas, culturales y sociales, en referencia a la recurrencia de fenómenos, eventos y características de distintas generaciones humanas y; el tiempo de larga duración, que finalmente se ocupa de procesos y estructuras de un recorrido superior a un siglo, en donde se analizan realidades persistentes que hacen sentir efectivamente su presencia en el devenir de los procesos humanos (Braudel,1984)..

9 El contador profesional, es aquel individuo que debe adoptar por obligación una guía de formación que la determina la Federación internacional de Contadores (IFAC), la cual contiene un recetario en donde se definen los conocimientos, habilidades y valores profesionales, las evaluaciones de competencias profesionales, etc.; todos estos requisitos referidos a un proceso de formación restringido en sus alcances epistemológicos y disciplinarios. Ver guía IFAC No.9. emitida en julio de 1991, revisada en octubre de 1996, “Antecedentes académicos, evaluación de capacidad y de la experiencia profesionales, requisitos de los contadores profesionales”. Traducido por Lázaro de Greiff Zapata y reproducido por la Revista Contaduría No. 32, de marzo de 1998, Universidad de Antioquia.

10 Este concepto de la investigación empírica en contabilidad es tratado de manera suficiente por Jorge Tua Pereda, en el capítulo sexto de su libro “Lecturas de Teoría e Investigación Contable”, publicado por el Centro Interamericano jurídico-financiero. Medellín, 1995; bajo la denominación de “La investigación empírica en contabilidad. Los enfoques en presencia”

11 La gasera Texana Enron, se había transformado en una empresa especulativa, que desde los trampolines de los paraísos fiscales de las islas Caimán, operaba a través de 700 empresas fantasmas. La coartada oficial de este fantasma especulativo, estaba encubierto en la venta de gas natural y transmisiones eléctricas, pero su negocio mayúsculo y de mayor rentabilidad se ubicaba en la comercialización de derivados, herramienta financiera desregulada que permite realizar apuesta a futuro. Para el caso particular de Emron, incluían la rentables operaciones de corretaje de derivados de gas natural. Pero para encubrir la carencia de ganancias reales, Enron abusó de la opacidad contable y de inmunidad tramitada con la figura de los derivados, mezclados con una jerga lingüística alucinógena: “vehículos de propósitos especiales”, “obligaciones de deuda colateralizada”, “transferencia de riesgo”, “bonos de seguridad”, “transacciones sport”, etc.
La firma Arthur Andesen una de las firmas globales contables, contribuyó al manejo encubierto y tramposo de la Enron, en tanto auditaba y daba consultas financieras a la misma empresa, es decir, que se especializó en ocultar pérdidas e inflar ganancias, en donde bajo el entuerto sugestivo de la “contabilidad invisible (“Off-balance-sheet”), dilapidó los ahorros de los fondos de pensiones de sus empleados despedidos. Este es el resultado de la desregulación, de la globalización financiera que devasta los mercados emergentes y que no respeta controles legales, éticos y morales.
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