Guillermo León Martínez Pino



Descargar 143,71 Kb.
Página1/3
Fecha de conversión08.06.2017
Tamaño143,71 Kb.
  1   2   3


G uillermo León Martínez Pino

EL SUSTRATO IDEOLÓGICO DE LA ESTANDARIZACIÓN

CONTABLE EN UN MUNDO GLOBALIZADO

Guillermo León Martínez Pino

“...el feto de la actual globalización neomilenaria está naciendo con notorias deformaciones, tanto de origen genético como medioambiental. Está programada para devenir en un bebé macrocefálico llamado libremente mercado mundial. El resto de su cuerpo, su atrofiado torso y extremidades, se hace cada día más prescindible: la salud, el bienestar, la felicidad, las facultades éticas y estéticas (...) corren el riesgo de perder vigencia y vitalidad”.


Esteban Mosonyi
“Promesa de los políticos, razón de los tecnócratas, fantasía de los desamparados: el Tercer Mundo se convertirá en Primer Mundo, y será rico y culto y feliz, si se porta bien y si hace lo que le mandan sin chistar ni poner peros. Un destino de prosperidad recompensará la buena conducta de los muertos de hambre, en el capítulo final de la telenovela de la Historia. Podemos ser como ellos, anuncia el gigantesco letrero luminoso encendido en el camino del desarrollo de los subdesarrollados y la modernización de los atrasados”.
Eduardo Galeano


Resumen

En la década de los 80 y 90, gran parte de los escritores y académicos polemizaron sobre ese concepto policémico de “globalización”. Al enfatizar en los movimientos del capital, muchos de ellos embriagados por la moda y el supuesto valor innovativo del concepto, pasaron por alto la estructura del capital y su inherente correlato con la formación del sistema capitalista de producción, sus leyes inexorables y los agentes o sujetos ideológicos que los agencian. Todo conduce a observar cómo desde los centros de decisión “global”, se generaron los procesos de homogeneización regulativa y de disciplinamiento de los ámbitos de la vida social, económica, política y cultural. Pero iniciada la euforia del tercer milenio, casi todos los argumentos presentados a favor de ésta “nueva globalización”, se han vuelto sospechosos y responden cada vez más a reglas encaminadas a la consolidación de un imperio: el de la irracionalidad de las fuerzas del mercado prohijado por las tesis neoliberales, cuyo criterio finalista no es otro que el de inaugurar una nueva fase de acumulación de capital a través de la especulación, la conquista imperial y la consustancial actividad ilícita en las relaciones del sistema-mundo. En este marco surge todo el proceso de estandarización y armonización de la práxis contable internacional, como una especie de sistema de anticuerpos que colabora con la inmunidad del delito de la especulación financiera mundial.


Palabras Claves: Globalización, estandarización contable, pensamiento único, conciencia de globalización.

1.- Presentación
La estandarización de la práctica contable, desde el punto de vista disciplinario, profesional y axiológico, constituye un componente importante del proceso de internacionalización perversa del capital, que se ha pretendido vender desde la visión del “globalismo pop”. Dicha estandarización está vinculada al desarrollo de paquetes de inventarios tecnológicos, comunicativos y consumistas; que embriagan la “globalización” y la inflan como el “paradigma” que norma las conductas colectivas de la época; desconociendo que este proceso obedece a una dinámica multisecular e histórica del capitalismo que urde sus orígenes primigenios en algunas ciudades Europeas de los siglos XIV y XV.

Desde esta óptica, puede argumentarse que, es a partir de la segunda guerra mundial cuando el capitalismo ingresa a fase del “globalismo pop”, en donde nuevamente las unidades transnacionales empiezan a cumplir un papel cardinal en el direccionamiento de la geopolítica internacional y en la reconfiguración del orden mundial, a través de la “armonización imperial” soportada en la estructuración de estándares que se corresponden con a la postura de un mundo sin fronteras, en el que se exalta la competitividad como valor o necesidad supremos; lo que justifica la desregulación económica, la minimización del papel de los Estados-nacionales, la flexibilización del mercado, todo ello tan coherente con los intereses del capital.
Emergen entonces, los denominados sujetos globalizadores, organizaciones omnicomprensivas encargadas de poner en escena las estrategias que vialibicen la propuesta política de sus precursores, amén de erigirse como agencias de supervisión que califican la “solvencia”, con miras a crear la denominada “transparencia” en el mercado del capital global y el arbitraje comercial internacional como el principal mecanismo para resolver las disputas y los litigios transfronterizos, disminuyendo de paso la importancia de los tribunales nacionales.

En la esfera del “geoespacio-global”, se crean, acuerdos leoninos como el de Bretton Woods1, el GATT, organismos financieros como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y organizaciones cosmopolitas como Naciones Unidas; de forma correspondiente se vislumbra la necesidad de la implementación de cierto proceso armonizador de las prácticas contables, cuyos orígenes tienen un carácter marcadamente privado, es decir, su estructuración y posterior desarrollo “es llevado a cabo por instituciones, al margen de cualquier vinculación o dependencia gubernamental o legislativa. Son las organizaciones de expertos contables las que establecen su propia disciplina corporativa y los mecanismos sancionadores en el caso en el caso de incumplimiento de dicha disciplina. En este marco se inserta la emisión de normas para la práctica, cuya coercitividad no es jurídica, sino que se apoya en la aceptación que les deparan los profesionales, en el prestigio de la entidad emisora de la norma y en las garantías que ofrece la disciplina corporativa” (Tua, 1987:209).
Esta fase que evidentemente es de “globalización” financiera, tuvo como protagonistas, esencialmente agentes privados, cuyo papel básico consistió en soslayar y minar el poder de los Estados-nacionales y desvirtuar la relación entre Estado y mercado, produciendo disfuncionalidades caóticas en el escenario de las relaciones internacionales. Como es obvio, el prestigio y de alguna manera la legitimidad de estas organizaciones están mediadas por claros intereses privados.
En este sentido la normalización y armonización de la practica contable, participan de la lógica del capital financiero, no como una acción académica y neutral, desprovista de cualquier intencionalidad hegemónica y política, sino al contrario, su razón de ser está imbricada explícitamente en las relaciones de mercado y de poder, impuestas externamente; de donde se infiere - por lo menos para el caso Latinoamericano - que dicho proceso ha tenido una vida precaria y una naturaleza marginal desde el punto de vista de los vectores epistemológicos que debieron presidirla.

2.- La Edad Moderna como Expresión del Sistema-mundo:

Algunas Concepciones para su Interpretación
Los historiadores suelen realizar esquemáticamente una segmentación histórica en cuatro grandes períodos: edad antigua, medioeval, moderna y contemporánea.

Para los filósofos, hasta hace poco más de una década, la modernidad comenzaba hacia el 1600 con la explosión de varias rupturas alimentadas por diversas fuentes:




  1. La revolución copérnico-galileana y los grandes descubrimientos en las ciencias físicas que cambian la visión ontológica del universo.

  2. El surgimiento de los Estados nacionales,

  3. La revolución agrícola,

  4. Las nuevas formas de propiedad sobre la tierra,

  5. El cambio en las formas de producción e intercambio,

  6. El surgimiento económico y político de una nueva clase social: la burguesía,

  7. El nacimiento de la economía capitalista en su estadio artesanal; el mercantilismo, con la concomitante constitución de un nuevo sujeto económico.

En términos Khunianos podría hablarse de una ruptura epistemológica o revolución científica, la cual ha devenido en la emergencia de un nuevo sujeto histórico social, que pretende entender al mundo desde la razón humana y no desde la iluminación divina. Ese nuevo sujeto que ha decir de Kant, ha salido de su culpable incapacidad para servirse de su propia inteligencia sin tutela de otros, reivindica el derecho de todo ser humano a asumir la mayoría de edad, construyendo además un ethos de autonomía, entendida ésta, como la posibilidad de reconocerse a sí mismo, por medio de su propia razón, sin necesidad de revelaciones externas o de fuerzas mediadoras.


“El filósofo alemán Hans Blumemberg ha demostrado que este proyecto demandaba, a nivel conceptual, elevar al hombre al rasgo de principio ordenador de las cosas. Ya no es la voluntad inescrutable de Dios quien decide sobre los acontecimientos de la vida individual y social, sino que es el hombre mismo quien, sirviéndose de la razón, es capaz de descifrar las leyes inherentes a la naturaleza para colocarlas a su servicio. Esta rehabilitación del hombre viene de la mano con la idea del dominio sobre la naturaleza mediante la ciencia y la técnica, cuyo verdadero profeta fue Bacon. De hecho, la naturaleza presentada por Bacon como el gran “adversario” del hombre, como el enemigo al que hay que vencer para domesticar las contingencias de la vida y establecer el Regnum hominis sobre la tierra” (Castro, 2000:146).
Este escenario, radical y estructuralmente nuevo; ha alterado y modificado profundamente todas las instancias de la vida humana, en donde aparece un nuevo orden en la organización de las formas de conocer. “La edad moderna separa los discursos científicos, éticos y estéticos. La ciencia pasa a ser el campo propio de la razón. La vía cognitiva de la ciencia pasa a ser la única vía válida como camino del hombre para acceder al mundo” (Icfes, 2001:25).
Desde una postura crítica, Enrique Dussel (Dussel,2001), analiza el concepto de modernidad a partir de dos vectores de análisis, el primero, que lo denomina eurocecéntrico, provinciano, regional, en el cual la modernidad ha de ser entendida, como una emancipación, una “salida” de la inmadurez por esfuerzo de la razón como proceso crítico, que abre a la humanidad a un nuevo desarrollo del ser humano; ubicando los linderos históricos de su aparecimiento en la Europa del siglo XVIII y cuyos hitos identitarios que posibilitaron la implantación del principio de subjetividad moderna son: la Reforma, la Ilustración y la Revolución Francesa.
Este proceso, sigue una secuencia espacio-temporal, que arranca con el renacimiento Italiano, prosiguiendo con la Reforma para hallar su esplendor en la Ilustración Alemana y la Revolución Francesa. La denominación de “eurocéntrica”, deviene en razón a que, la “Modernidad” posee como punto de partida fenómenos intra-europeos, y el desarrollo posterior no necesita más que Europa para explicar el proceso.

Una segunda visión de la “Modernidad”, vincula el concepto a la configuración del sistema-mundo2, en el que el sentido de lo moderno con sus instituciones, Estados, ejércitos, economía, filosofía, etc., se constituyen en el “centro” de la historia mundial. Es decir –argumenta Dussel –nunca hubo empíricamente historia Mundial hasta 1492 (como fecha de iniciación del despliegue del sistema-mundo). Anteriormente al encuentro traumático de los dos mundos, los imperios o sistemas culturales coexistían entre sí. Con el encuentro entre los dos mundos, emerge una Europa latina, que tiene como acicate a España, constituida en la primera nación moderna, cohesionada sobre la base de un Estado unificado de arriba hacia abajo a través de la santa Inquisición, creadora de un consenso vertical, que va a imponer su hegemonía sobre los países colonizados.

2.1. El Ideario de lo Moderno y la Nueva Arquitectura Global de

los Negocios
Por otra parte y, desde una perspectiva conceptual que coloca al hombre en la centralidad de la modernidad, Consuelo Corredor Martínez, plantea “a manera de hipótesis, que el advenimiento de la sociedad moderna recoge un doble ideario: el de transformar el entorno material, y el de transformar al hombre como centro del mismo. Mientras el primero alude a la modernización, el segundo a la modernidad” (Corredor, 1992:37).
Con la edad moderna, entonces, se inaugura un periodo de transformaciones y cambios radicales en las esferas de lo económico, político, social y espiritual. La modernización entendida como la transformación del entorno material, se ve reflejada, para el caso particular de lo contable, en el descubrimiento de los grandes negocios, en donde su radio de acción adquiere visos de mundialidad; el comercio pasa de Europa a América; de la ciudad-estado como reducto de poder se pasa al concepto de Estado-nación; de la preocupación por la productividad del dinero se pasa a la especulación; de la supremacía de lo nobiliario y caballeresco se hace tránsito hacia el triunfo de la mercancía y la riqueza como poder centralizador; la noción gremial y familiar se transforma en noción empresarial; de la producción agrícola se pasa al predominio de la industria y comercio evolucionando el concepto de propiedad y de empresa. El reino caballeresco de la nobleza y la dirección espiritual de la iglesia, es sucedido por la creciente influencia de la burguesía que a decir de Karl Marx,
Donde quiera que ha conquistado el poder, ha destruido las relaciones feudales, patriarcales, idílicas. Las abigarradas ligaduras feudales que ataban al hombre a “sus superiores naturales” las ha desgarrado sin piedad para no dejar sustituir otro vínculo entre los hombres que el frío interés, el cruel “pago al contado”. Ha ahogado el sagrado éxtasis del fervor religioso, el entusiasmo caballeresco y el sentimentalismo del pequeño burgués en las aguas heladas del cálculo egoísta. Ha hecho de la dignidad personal un simple valor de cambio. Ha sustituido las numerosas libertades escrituradas y adquiridas por la única y desalmada libertad de comercio” – y más adelante concluye - “La burguesía ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenía por venerables y dignas de piadoso respeto. Al médico, al jurisconsulto, al sacerdote, al poeta, al hombre de ciencia, los ha convertido en sus servidores asalariados” (Marx, Engels:1973:113).

  1   2   3


La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal