Guía Técnica para el Uso de un Lenguaje Incluyente en las Comunicaciones del Tribunal Electoral del Distrito Federal



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Guía Técnica para el Uso de un Lenguaje Incluyente en las Comunicaciones del Tribunal Electoral del Distrito Federal

Contiene el texto publicado

en la Gaceta Oficial del Distrito Federal

del 05 de diciembre de 2011


EMISIÓN
Número de Acuerdo Plenario y Fecha de Aprobación:

Fecha de publicación en Gaceta Oficial del Distrito Federal: 05 de diciembre de 2011

Fecha de publicación en Estrados: 23 de noviembre de 2011

Fecha de entrada en vigor: Al día siguiente de su publicación en estrados

Se encuentra publicado en el Sitio de Internet: Si

TRIBUNAL ELECTORAL DEL DISTRITO FEDERAL

GUÍA TÉCNICA PARA EL USO DE UN LENGUAJE INCLUYENTE EN LAS COMUNICACIONES DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL DISTRITO FEDERAL.
México, Distrito Federal a veintitrés de noviembre de dos mil once.
EL PLENO DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL DISTRITO FEDERAL, EN EJERCICIO DE LA FACULTAD QUE LE CONFIERE EL ARTÍCULO 159, FRACCIÓN I DEL CÓDIGO DE INSTITUCIONES Y PROCEDIMIENTOS ELECTORALES DEL DISTRITO FEDERAL, ACORDÓ EN REUNIÓN PRIVADA DE VEINTIDÓS DE NOVIEMBRE DEL AÑO EN CURSO, APROBAR LA GUÍA TÉCNICA PARA EL USO DE UN LENGUAJE INCLUYENTE EN LAS COMUNICACIONES DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL DISTRITO FEDERAL, CUYO CONTENIDO COMPLETO Y DEFINITIVO ES DEL TENOR SIGUIENTE:

GUÍA TÉCNICA PARA EL USO DE UN LENGUAJE INCLUYENTE

EN LAS COMUNICACIONES DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL DISTRITO FEDERAL

PRESENTACIÓN




CAPÍTULO 1. CONCEPTOS Y DEFINICIONES BÁSICAS
CAPÍTULO 2. MARCO JURÍDICO
2.1. MARCO JURÍDICO INTERNACIONAL
2.2. MARCO JURÍDICO NACIONAL
2.3. MARCO JURÍDICO DEL DISTRITO FEDERAL
2.4. PROGRAMAS GUBERNAMENTALES
CAPÍTULO 3. ALCANCE
CAPÍTULO 4. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE COMUNICARNOS CON UN LENGUAJE INCLUYENTE?
CAPÍTULO 5. EL GÉNERO GRAMATICAL Y SUS CONCORDANCIAS
5.1. LOS SUSTANTIVOS
5.1.1. LOS SUSTANTIVOS DE DOBLE FORMA
5.1.2. SUSTANTIVOS NEUTROS O DE FORMA ÚNICA
5.2. LOS ADJETIVOS
5.2.1. LOS ADJETIVOS DE DOBLE FORMA
5.2.2. LOS ADJETIVOS DE FORMA ÚNICA
5.3. LOS ARTÍCULOS
CAPÍTULO 6. RECURSOS PARA UN USO INCLUSIVO DEL LENGUAJE
6.1. APLICAR LA REGLA DE LA INVERSIÓN
6.2. UTILIZAR SUSTANTIVOS GENÉRICOS Y COLECTIVOS
6.3. UTILIZAR CONSTRUCCIONES METONÍMICAS O SUSTANTIVOS ABSTRACTOS
6.4. EMPLEAR LAS PERÍFRASIS
6.5. USAR LOS DESDOBLAMIENTOS
6.6. USAR BARRAS EN LOS VOCATIVOS CON DOBLETES
6.7. USAR APOSICIONES EXPLICATIVAS
6.8. EMPLEAR DETERMINANTES SIN MARCA DE GÉNERO, LA ESTRUCTURA SE Y EL GERUNDIO
6.9. OMITIR LA REFERENCIA DIRECTA AL SUSTANTIVO
6.10. UTILIZAR FORMAS VERBALES
6.11. USO DE CONVENCIONES ADMINISTRATIVAS-JURÍDICAS
CAPÍTULO 7. DECÁLOGO DEL LENGUAJE INCLUYENTE
7.1. NO UTILIZAR DUALES APARENTES
7.2. NO CAER EN DISIMETRÍAS EN LOS DISCURSOS
7.3. NO CREAR RELACIÓN DE DEPENDENCIA DEL FEMENINO RESPECTO DEL MASCULINO
7.4. NO UTILIZAR EL MASCULINO COMO UNIVERSAL
7.5. NO RESERVAR LOS OFICIOS, PROFESIONES Y CARGOS SÓLO AL GÉNERO MASCULINO
7.6. NO USAR TRATAMIENTOS DE CORTESÍA INNECESARIOS
7.7. NO USAR DIMINUTIVOS O ADJETIVOS QUE IMPLIQUEN INFERIORIDAD, MENOSPRECIO O DESVALORIZACIÓN
7.8. NO UTILIZAR FRASES PEYORATIVAS
7.9. NO GENERAR UNA DOBLE DISCRIMINACIÓN
7.10. NO UTILIZAR LA ARROBA
CAPÍTULO 8. EL LENGUAJE VISUAL NO SEXISTAS
CAPÍTULO 9. EL LENGUAJE GESTUAL NO SEXISTA
FUENTES CONSULTADAS
ARTÍCULOS TRANSITORIOS


PRESENTACIÓN
El respeto a los derechos humanos, a la igualdad y a la no discriminación son fundamentales para el desarrollo de una sociedad democrática y la vigencia del Estado de Derecho.
Existen diversas conductas discriminatorias sustentadas en valoraciones negativas construidas socialmente sobre determinados grupos o personas por razones de origen racial o etnia, sexo, edad, alguna discapacidad, clase social y preferencias sexuales, entre otras.
La discriminación sexual es una de las más extendidas y frecuentes en el mundo; históricamente, las mujeres, quienes ocupan más de la mitad de la población mundial han sido y son discriminadas y violentadas por razón de su sexo, reciben un trato desigual y son segregadas al considerarlas inferiores a los hombres.
La problemática en la que se encuentran las mujeres no había sido vista como un problema de derechos humanos, atribuyéndole su origen a la falta de desarrollo y a la no consolidación de las democracias, esto es, se reducía a un problema que los gobiernos y las propias mujeres debían resolver.
Sin embargo, diversos estudios e informes basados en evidencias, presentados ante instancias internacionales de derechos humanos, mostraron una abrumadora realidad mundial: las mujeres no tienen las mismas condiciones que los hombres para participar en la vida privada y pública, debido a que, las situaciones de discriminación sexual y violencia impiden a las mujeres ejercer plenamente sus derechos políticos, civiles, culturales y económicos.
Derivado de lo anterior, se promovieron y emitieron dos importantes declaraciones a nivel internacional relacionadas con los derechos humanos de las mujeres: la Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer de 1967 y la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer de 1993.
Asimismo, se expidieron tres convenciones: en 1952 se adoptó la Convención Interamericana sobre concesión de los Derechos Políticos a la Mujer, ratificada por México en 1981; en 1979 se aprobó la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW), ratificada por México y con entrada en vigor en 1981, finalmente en 1994 se adoptó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención Interamericana de Belém do Pará), ratificada por México en 1998; todos estos instrumentos internacionales en materia de derechos humanos vinculatorios para el Estado Mexicano, fueron los que dieron origen a que se expidieran diversos ordenamientos legales nacionales y locales.
Se hace notar que de conformidad con el Convención Interamericana de Belém do Pará, la discriminación sexual es un tipo de violencia contra las mujeres.
La importancia de reconocer a la discriminación sexual y la violencia contra las mujeres como una violación a sus derechos humanos radica en que se obliga a los Estados parte de los organismos internacionales, a realizar acciones para reconocer, respetar, promover y proteger estos derechos, con la debida diligencia y valorando el contexto en el que se encuentran y los recursos con los que cuentan.
Resulta indudable que la discriminación sexual se presenta en todos los espacios de la vida privada y pública, es decir, tanto en la familia, la escuela, el trabajo, los medios de comunicación y las instituciones gubernamentales, entre otros, situación que se ve reflejada en la historia, el derecho, el pensamiento científico, filosófico, religioso, político y, por supuesto, en el lenguaje.
Por tal razón, los Estados que integran el Sistema de Naciones Unidas, dentro de los que se encuentra México, se han comprometido a adoptar medidas para erradicar los usos excluyentes del lenguaje. El postulado básico de esta transformación es nombrar lo diferente, lo silenciado históricamente, promoviendo valores de respeto, escucha y no discriminación entre los seres humanos y hacia lo femenino específicamente.
Los gobiernos democráticos han asumido el compromiso de impulsar y promover el desarrollo humano fomentando las capacidades de mujeres y hombres, reconociendo que la desigualdad social y de género son obstáculos para el desarrollo sostenible y equitativo.
La incorporación e institucionalización de la perspectiva de género en los órganos de impartición de justicia en México es relevante para contribuir al desarrollo humano sustentable del país, en el entendido que no basta con asumir un compromiso hay que llevar a cabo diversas estrategias sostenidas por una auténtica voluntad política de quienes conforman los órganos jurisdiccionales.
El tema de la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres se encuentra estrechamente relacionado con el ámbito electoral, en razón de que, para que éste realmente funcione debe estar libre de discriminación directa e indirecta contra las mujeres, que les impide ejercer sus derechos políticos al no encontrarse en las mismas condiciones sociales y culturales que los hombres para participar, precisando, que conforme a la perspectiva de género no todo trato diferente es discriminatorio, si dicho trato se encuentra sustentado en criterios razonables y si la igualdad requiere un trato diferente para las personas que sufren una desventaja social.
En la actualidad, la mayoría de las legislaciones colocan expresamente a hombres y mujeres como iguales, con los mismos derechos y obligaciones, pero en la realidad las mujeres siguen estando en desventaja frente a los hombres, una de las desigualdades más notables consiste en la ocultación de la mujer en el lenguaje, siendo éste el elemento que más influye en la formación del pensamiento de una sociedad.
Para lograr la igualdad sustantiva es imperativo que las personas servidoras públicas desarrollen sus actividades de tal forma que no promuevan la continuidad de la discriminación entre hombres y mujeres.
Es importante señalar que el 6 y 10 de junio de 2011 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación, reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de derechos humanos y el juicio de amparo.
El artículo 1° constitucional establece que en México todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esa Constitución y en los tratados internacionales en los que el Estado sea parte, así como de las garantías de protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse, ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que la propia Constitución establece.
Las reformas mencionadas originaron un trascendental cambio en la cultura jurídica mexicana, los tratados internacionales en materia de derechos humanos adquirieron la misma jerarquía que la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos; con la expansión del control de convencionalidad se fortalecieron los mecanismos de protección de los derechos humanos, y el contenido de los tratados internacionales en materia de derechos humanos deben ser aplicados cotidianamente en la actuación de todos los órganos de gobierno del Estado Mexicano.
A partir de estas reformas el Tribunal Electoral del Distrito Federal, como órgano de gobierno, tiene la obligación de eliminar todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres que se encuentren a su alcance, una de ellas es el uso de un lenguaje sexista en sus comunicaciones.
Aunado al mencionado marco jurídico internacional, nacional y local, mediante el acuerdo 01/2011 del 25 de enero de 2011, el Pleno del Tribunal Electoral del Distrito Federal aprobó la implementación de 61 líneas de acción del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal, específicamente, la línea de acción número 21 establece la elaboración de un manual que establezca los criterios específicos para incorporar los enfoques de igualdad y no discriminación, derechos humanos y perspectiva de género en el lenguaje de todas las comunicaciones oficiales de los entes públicos del Distrito Federal.
La presente guía es el instrumento que da cumplimiento al compromiso contraído por este órgano jurisdiccional, el cual, tiene por objeto exponer los mecanismos de que dispone la lengua española para evitar la discriminación de la mujer en el lenguaje; familiarizar al personal con las estrategias no sexistas que posee la lengua española, así como auxiliar en la erradicación paulatina y permanente del sexismo lingüístico en las comunicaciones escritas, verbales, visuales y gestuales de las personas servidoras públicas del Tribunal.
Esta guía recopila y sintetiza las propuestas de expertas y expertos en el tema de la perspectiva de género y el lenguaje no sexista, pretendiendo ser, un material de consulta útil y práctico para el personal del Tribunal Electoral del Distrito Federal y para quienes deseen consultarla.

CAPÍTULO 1. CONCEPTOS Y DEFINICIONES BÁSICAS
En este apartado se exponen los términos que requieren precisarse para hacer más accesible la comprensión de la presente guía.
Androcentrismo: consiste en ver el mundo desde lo masculino tomando al hombre de la especie como parámetro o modelo de lo humano, que imposibilita ver lo femenino y de aceptar la existencia autónoma de personas del sexo femenino.
Comunicar: es el proceso oral, visual, escrito, gestual o corporal con el que la humanidad establece un diálogo, pone en común códigos e ideas.
Discriminación: ideología que clasifica a las personas en diversos grupos y les da un trato distinto y frecuentemente desigual en cuanto a sus derechos y obligaciones.
Discriminación sexual: es la negación, exclusión, distinción, menoscabo, impedimento o restricción de alguno o algunos de los derechos humanos de las personas, por razón de su sexo, imputables a personas físicas o morales o entes públicos con intención o sin ella, dolosa o culpable, por acción u omisión, que tengan por efecto anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, de los derechos y libertades fundamentales, así como la igualdad de las personas.
Discriminación contra la mujer: es toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil, o en cualquier otra esfera.
Equidad de género: son los tratamientos diferentes para corregir desigualdades en términos de derechos, beneficios, obligaciones y oportunidades, este principio permite identificar el comportamiento de mujeres y hombres, así como las relaciones que se producen entre ellos/as, quienes deben recibir en su justa proporción lo que como seres humanos les corresponde de acuerdo con las condiciones o características específicas de cada persona dentro de un contexto social y cultural.
Estereotipos: es la imagen o idea aceptada comúnmente por una sociedad dentro de una cultura determinada, sobre los atributos o cualidades que caracterizan a un grupo de personas, sin considerar las características, capacidades y sentimientos particulares de cada persona.
Género: los estereotipos, roles, actitudes, valores y símbolos que identifican el comportamiento de las mujeres y los hombres, y las relaciones entre ellos que se construyen, a través de la socialización.
Igualdad: tener el mismo valor para no ser considerada ni por debajo ni por encima de otra persona.
Igualdad sustantiva: que todas las personas independientemente de su sexo, origen racial o étnico, sus condiciones físicas, económicas, sociales o culturales, tengas las mismas oportunidades y posibilidades reales de gozar y ejercer sus derechos humanos.
Lenguaje: instrumento de comunicación que refleja los valores, visiones, concepciones y el pensamiento de una sociedad que les da un significado a las palabras y a las imágenes.
Lenguaje incluyente o no sexista: es el que distingue entre lo femenino y lo masculino, respetando las reglas del género gramatical.
Lenguaje sexista: es una forma de exclusión que refuerza la situación de discriminación hacia las mujeres al fomentar una imagen errónea de las misma, desestimando su contribución a la sociedad y su presencia en todos los ámbitos, por lo que se les representa incompletas, o bien, se les define en correlación con los hombres, su sexualidad y sus funciones reproductivas.
Machismo: fenómeno sociocultural que exalta los valores considerados masculinos como la hombría, la virilidad y el poder, expresados con violencia y fuerza, que genera una creencia y actitud de superioridad y dominio sobre las mujeres.
Misoginia: odio, menosprecio y aversión hacia las mujeres por el sólo hecho de ser mujeres.
Perspectiva de género: es una visión científica sobre la sociedad, la cual permite enfocar, observar y analizar las diferencias, semejanzas y relaciones entre hombres y mujeres, su metodología y mecanismos permiten identificar, cuestionar y valorar la discriminación, la desigualdad, la exclusión y la violencia contra las mujeres, tienen por finalidad que los estudios, acciones, proyectos de desarrollo, las leyes y las políticas públicas tomen en cuenta las relaciones de género, para crear condiciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género.
Roles: son el conjunto de funciones, tareas, responsabilidades y prerrogativas que se generan como expectativas y exigencias sociales hacia las personas dentro del entorno en que viven.
Sexismo: es la discriminación de personas de un sexo en contraposición al otro; históricamente y culturalmente es la creencia en la superioridad del sexo masculino, resultado de una serie de privilegios para mantener al sexo femenino a su servicio, entendido como algo natural.
Sexo: son las diferencias biológicas entre los seres humanos que las y los distinguen entre mujeres y hombres.
Socialización: proceso mediante el cual aprendemos a pensar, sentir y comportarnos como mujeres u hombres según las normas, creencias, roles y valores sociales que cada cultura dicta para cada sexo.
Violencia contra las mujeres: cualquier acción u omisión basada en su género que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte a las mujeres, tanto en el ámbito privado como en el público.
CAPÍTULO 2. MARCO JURÍDICO
En este capítulo, se precisan en forma de lista los instrumentos internacionales, ordenamientos legales nacionales y locales, así como los programas gubernamentales que pueden ser consultados por el personal del Tribunal Electoral del Distrito Federal relacionados con los derechos humanos de las mujeres:
2.1. MARCO JURÍDICO INTERNACIONAL


  • Sistema Universal:

Declaración Universal de los Derechos Humanos


Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político


Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Económicos, Sociales y Culturales


Convenios de la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo ratificados por México:

  • Núm. 100 Convenio sobre la igualdad de remuneración.

  • Núm. 111 Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación).

  • Núm. 118 Convenio sobre la igualdad de trato (seguridad social)

Convenciones:



  • Convención sobre los derechos políticos de la mujer.

  • Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.

Protocolo facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer
Declaraciones aprobadas por la Asamblea General de la ONU relacionadas con los derechos humanos de las mujeres (no vinculatorias):


  • Declaración sobre la eliminación de la discriminación contra la mujer.

  • Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer.




  • Sistema Interamericano:

Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre


Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica)

Protocolo adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San Salvador)


Convención Interamericana sobre concesión de los Derechos Políticos a la Mujer
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará)
2.2. MARCO JURÍDICO NACIONAL
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Ley General para la igualdad entre hombres y mujeres.

Ley General de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.
2.3. MARCO JURÍDICO DEL DISTRITO FEDERAL
Ley de igualdad sustantiva entre mujeres y hombres en el Distrito Federal.

Ley para prevenir y eliminar la discriminación del Distrito Federal.

Ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia del Distrito Federal.

Ley del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal

Ley de Presupuesto y Gasto Eficiente del Distrito Federal.

Ley del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal.


2.4. PROGRAMAS GUBERNAMENTALES
Programa para la igualdad entre mujeres y hombres de la Secretaría de Gobernación (2010-2012).

Programa general de igualdad de oportunidades y no discriminación hacia las mujeres de la Ciudad de México (2010).



Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (2009).

CAPÍTULO 3. ALCANCE
La presente Guía Técnica constituye una herramienta auxiliar para las personas servidoras públicas del Tribunal Electoral del Distrito Federal, en la utilización de un lenguaje incluyente o no sexista en las comunicaciones internas y externas que llevan a cabo derivado de sus funciones.
Todas las comunicaciones que se generen en el Tribunal Electoral del Distrito Federal deberán tener un lenguaje incluyente, ya sea de tipo escrito, oral, visual y gestual, por lo que de manera ejemplificativa se señala las siguientes:


  • Comunicaciones escritas: notas, oficios, actas, normativa interna, resoluciones, promociones, denuncias, demandas y sus respuestas, publicaciones, boletines de prensa, dípticos, trípticos, convocatorias, bases, nombramientos, formatos, credenciales, tarjetas de presentación, etc.




  • Comunicaciones orales: declaraciones, entrevistas, etc.




  • Comunicaciones visuales: imagen institucional en el Internet, Intranet, carteles, señalamientos, etc.




  • Comunicación gestual: expresiones corporales en eventos públicos, eventos académicos, conferencias, etc.



CAPÍTULO 4. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE COMUNICARNOS CON UN LENGUAJE INCLUYENTE?
Las marcadas diferencias entre hombres y mujeres no se deben tanto a lo biológico, sino a la identidad del género, esto es, lo que la sociedad espera de cada sexo construido a través de la historia y la cultura. De las mujeres se espera un comportamiento dulce, emocional, que sean pasivas y hogareñas, de los hombres que sean agresivos, racionales y activos, sin embargo, estas características sólo conforman lo ideal de lo masculino y lo femenino, ya que los hombres y las mujeres forman su propia identidad con diversas variables como la raza, clase socioeconómica, edad, orientación sexual, nacionalidad, educación, entre otras.
Las consecuencias sociales de esta división de roles es atribuirle más valor a las características masculinas respecto de las femeninas, de ahí que, por ejemplo, sea poco valorado el trabajo en casa y el cuidado de las personas, como parte de la reproducción de la especie, independientemente de quien realice estas actividades, y sea muy valorado el trabajo fuera de casa y la producción que provee de recursos.
Quien se sale del parámetro establecido en dichos roles, sea hombre o mujer, se le castiga con un fuerte rechazo social; es conveniente mencionar que la mayoría de los seres humanos, en algún momento de nuestra vida; somos, hemos sido o seremos discriminados/as, o bien, podemos ser discriminadores/as, con o sin una intención consciente. Por tanto, no se trata de una historia en donde las mujeres son buenas-víctimas y los hombres son malos-victimarios, ya que inclusive, en una sociedad patriarcal hay mujeres que violentan y discriminan a mujeres, pero afortunadamente también hay hombres solidarios que junto con las mujeres buscan una igualdad sustantiva.
Sin embargo, se enfatiza que sólo las mujeres, a diferencia de los hombres, permanentemente se les violenta de diversas formas, inclusive al grado de llevarlas a la muerte, por el sólo hecho de ser mujeres, resultado del exacerbado sexismo en el que vivimos; cuyas manifestaciones más crueles son el machismo y la misoginia. Tan es así, que actualmente no existe, en los diccionarios consultados, una palabra que conceptualice el odio a los hombres por razón de su sexo.
A través del lenguaje se refleja, transmite y refuerzan los estereotipos y roles considerados socialmente aceptados para mujeres y hombres. Por tanto, debe quedar claro que referirse al género no es hablar de la situación de las mujeres, sino de mujeres y hombres bajo el principio de que todos somos igualmente diferentes.
Hoy en día, la forma de comunicarnos aún mantiene la desvalorización de las mujeres y la utilización de un lenguaje sexista lo cual produce discriminación hacia el género femenino; de ahí la importancia de sensibilizar, capacitar y proporcionar herramientas a todo/a servidor/a público/a de este Tribunal para cambiar la forma en que utilizan el lenguaje en sus funciones.
Se afirma que el lenguaje es sexista y discriminatorio por el androcentrismo que lo caracteriza, al considerar que el sexo masculino representa a todo el género humano.
El lenguaje sexista o no incluyente utilizado generalmente en las comunicaciones neutraliza y excluye a las mujeres, toma la realidad del hombre dominante como la única realidad, lo establece como el parámetro de lo humano, como lo universal sin considerar la realidad humana femenina.
Muchas personas creen que es gramaticalmente correcto expresarse en masculino para referirse a lo femenino, como si en todos los casos se tratara de expresiones neutras, lo cual no es así, las palabras no pueden significar algo diferente de lo que nombran.
El conjunto de la humanidad está formado por mujeres y hombres, pero en ningún caso la palabra hombre representa a una mujer.
Hay quienes en contra del uso de un lenguaje no sexista o incluyente argumentan que no se respetan las reglas gramaticales y se atenta contra la economía del lenguaje por las repeticiones que se hacen de los sustantivos, sin embargo, hay que considerar que el lenguaje no es estático y al cambiar su uso también se producen cambios de percepción de los fenómenos sociales. Por lo que, toda lengua como instrumento de comunicación, requiere adaptarse a las necesidades de quienes la usan.
Existes dos posturas respeto al tema del lenguaje sexista:


  • Por una parte se afirma que la lengua española no es sexista como sistema, aunque sí lo es el uso que se hace de ella al abusar del género gramatical masculino frente al femenino, sin embargo, hay diversos recursos con los que cuenta el español para no caer en el sexismo lingüístico.




  • Para otras/os el lenguaje español es sexista por las razones siguientes:




  • Por la existencia de reglas gramaticales que favorecen al género masculino del femenino, por ejemplo, si en una oración se menciona a hombres y mujeres, por concordancia el adjetivo y/o el verbo debe seguir en masculino;

  • El Diccionario de la Real Academia Española le dedica 42 acepciones al concepto “hombre”, todas ellas meritorias, mientras que el concepto “mujer” sólo tiene 29 acepciones, la primera define a la “mujer” por su sexo, lo cual no acontece con el concepto “hombre”, otras definiciones de mujer refieren al “hombre” o le dan significado a la mujer en su relación con él, o bien, aluden a connotaciones de vicios, servidumbre o debilidad. Lo cual resulta lógico si el lenguaje refleja el pensamiento de una sociedad dentro del que se construye.

  • El Diccionario de la Real Academia Española contiene definiciones androcéntricas al conceptualizar al hombre como el ser animado racional, varón o mujer;

  • Los conceptos relativos a la mujer la desvalorizan respecto de los hombres, basta como ejemplo, el distinto significado de “hombre público” frente a “mujer pública”;

  • La definición tradicional de múltiples oficios, actividades, títulos, profesiones y cargos asociados sólo al hombre, y

  • La Real Academia Española es una institución eminentemente patriarcal, conformada por hombres, ya que en sus 298 años de existencia, sólo ha permitido la incorporación de tres mujeres como integrantes, por tanto, monopoliza el género gramatical en favor de lo masculino, con dificultad y recientemente ha incorporado la voz “género” como el “conjunto de seres establecido en función de características comunes” y “clase o tipo”, razón por la que recomienda no utilizar el concepto “violencia de género” al ser obvio que debe decirse “sexo”, afirmación que realiza sin contar dentro de su Comisión de Vocabulario Científico y Técnico con especialistas en el campo académico de los Estudios de Género.

En esta guía no se pretende entrar al debate materia de las y los lingüistas o filólogas/os, pero sí busca enfatizar la importancia que tiene el lenguaje y el sentido de los signos en la formación de la identidad social de las personas y sus actitudes.


Mantener las comunicaciones con un lenguaje sexista o no incluyente, expresándose exclusivamente en masculino es muy dañino para las relaciones humanas, mientras en las comunicaciones cotidianas se siga haciendo invisibles a las mujeres, no se logrará conformar una sociedad igualitaria.
Es trascendental entender que si somos parte del problema también somos parte de la solución, se trata de contribuir con acciones concretas para acortar la brecha de la desigualdad, con la participación de hombres y mujeres, para que juntos construyamos una forma diferente de comunicarnos, respetarnos y relacionarnos para vivir en armonía, en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

CAPÍTULO 5. EL GÉNERO GRAMATICAL Y SUS CONCORDANCIAS
En este capítulo se explican brevemente algunas reglas de los géneros gramaticales, ya que para el uso de un lenguaje incluyente debemos conocer los tipos de sustantivos que existen y la forma de hacerlos concordantes con los adjetivos, artículos y pronombres.
La concordancia es la correspondencia formal que guardan entre sí las palabras, conforme a las reglas gramaticales:


  • Los artículos y adjetivos deben obligatoriamente acomodarse al género y al número del sustantivo al que acompañan (la médica, el médico, las alumnas campeonas y los niños emprendedores)




  • El verbo debe concordar con el sustantivo sujeto a número y persona (mis queridos tío y primo son honestos)


5.1. LOS SUSTANTIVOS
Todos los sustantivos de la lengua española poseen género gramatical y no todos aluden a machos o hembras, así palabras como mesa, lámpara o casa tienen género gramatical femenino, mientras que cielo, libro o rascacielos son de género gramatical masculino.
En este sentido, el género es una categoría gramatical que permite clasificar los nombres en masculinos y femeninos, para referirse a aspectos de la realidad que no siempre se relacionan con lo sexual, por ejemplo, los que corresponden a un mundo inanimado.
Los sustantivos pueden clasificarse en sustantivos de doble forma, sustantivos de forma única y sustantivos de género masculino o femenino.
5.1.1. LOS SUSTANTIVOS DE DOBLE FORMA
Los sustantivos de doble forma son aquellos que tienen una misma raíz pero con una terminación diferente para el masculino y para el femenino. La mayoría de estos sustantivos refieren con frecuencia a actividades, profesiones o estados de las personas.
Los sustantivos con género masculino terminan en –e o en –o, mientras que los sustantivos de género femenino terminan en –a, o bien, forman el femenino con las terminaciones –isa, -esa, -ina.
Ejemplos:


Sustantivos de doble forma

con terminación –e/a, -isa, -esa, -ina

Sustantivos de doble forma

con terminación –o/a, a/-isa

monje/monja

sacerdote/sacerdotisa

alcalde/alcaldesa

héroe/heroína



hermano/hermana

maestro/maestra

niño/niña

poeta/poetisa




5.1.2. SUSTANTIVOS NEUTROS O DE FORMA ÚNICA
Los sustantivos neutros o de forma única son aquellos que poseen una sola terminación tanto para el masculino como para el femenino, en este grupo encontramos sustantivos de:


  • Género femenino.

Los sustantivos de forma única de género femenino: unos designan a colectivos que no marcan sexo, unos a individuos que son mujeres y otros a personajes sin distinción de sexo.


Ejemplos:


Colectivos

Refieren a mujeres

Sin distinción de sexo

tropa

comisión


gente

institutriz

amazona


ninfa

víctima

persona


criatura




  • Género masculino.

Los sustantivos de forma única de género masculino: unos designan a colectivos que no marcan sexo, unos a individuos que sólo refieren a hombres y otros a personajes sin distinción de sexo.


Ejemplos:


Colectivos

Refieren a hombres

Sin distinción de sexo

ejército

comité


clero

cura

patriarca

eunuco


personaje

ser


bebé




  • Género masculino o femenino.

Los sustantivos de forma única de género femenino o masculino pueden darse, si en el discurso llevan artículo o adjetivo con los que adquieren el género de la palabra que los determina, o bien, si no llevan artículo o adjetivo que les otorgue género, es decir, no marcan sexo.




Ejemplos:


Con artículo o adjetivo

Sin artículo

la testigo /el testigo

la intelectual /el intelectual

la artista /el artista


mi colega

su personal

ser taxista

Con lo antes expuesto, se puede apreciar que el femenino no se refiere exclusivamente a la mujer ni el masculino exclusivamente al hombre.


Sin embargo, la mujer ha quedado relegada en un segundo plano a causa de la función que las y los integrantes de la sociedad confieren al género.
5.2. LOS ADJETIVOS
Los adjetivos en español sólo adoptan las terminaciones para concordar con el género femenino o masculino de los sustantivos. Se dividen en adjetivos de doble forma y adjetivos de forma única.
5.2.1. LOS ADJETIVOS DE DOBLE FORMA
Los adjetivos de doble forma son los que terminan en consonante o en vocal –o para el masculino y en –a para el femenino. Éstos deben concordar con el género del sustantivo al que acompañan.
Ejemplos:


Adjetivos de doble forma

Masculino terminación en consonante o vocal -o

Femenino terminación en vocal -a

Concordancia con el género del sustantivo

campeón

hermoso


campeona

hermosa


el campeón olímpico / la campeona olímpica

el hermoso atardecer / la hermosa mañana




5.2.2. LOS ADJETIVOS DE FORMA ÚNICA
Los adjetivos de forma única se utilizan para ambos géneros por lo que se mantienen invariables, tanto para el género masculino como para el femenino.
Ejemplos:


Adjetivos de forma única

Masculino y femenino

Concordancia con ambos géneros

inteligente

feliz


agradable

la niña más inteligente / el niño más inteligente

la maestra feliz / el maestro feliz

la jefa agradable / el jefe agradable

La problemática para el uso de un lenguaje incluyente o no sexista se presenta cuando un adjetivo se acompaña de varios sustantivos, las reglas gramaticales establecen lo siguiente:




  • Si los sustantivos corresponden al mismo género femenino o masculino, el adjetivo adoptará cualquiera de los dos géneros que le den concordancia.


Ejemplos: Juan y Pedro fueron muy graciosos / María y Rosa fueron muy emprendedoras.


  • Si los sustantivos son de distinto género prevalece el adjetivo que expresa el género masculino plural y abarcará a los dos géneros.


Ejemplo: Los niños y niñas de esta escuela son talentosos.
La segunda regla mencionada, no permite considerar a las mujeres cuando forman parte de varios sustantivos masculinos, para este supuesto, y en caso de utilizar un verbo copulativo, existen estás posibilidades:


  • El desdoblamiento de los adjetivos.


Ejemplo: Los alumnos estudiosos y las alumnas estudiosas recibieron una beca.


  • Usar el término desdoblado al final


Ejemplo: Los niños y niñas de esta escuela son talentosos y talentosas.


  • Reemplazar el adjetivo por un sinónimo invariable.


Ejemplo: Los niños y niñas de esta escuela tienen talento.


  • Anteponer al adjetivo un sustantivo


Ejemplo: Los alumnos y alumnas de esta escuela son personas talentosas.
5.3. LOS ARTÍCULOS
El artículo debe adoptar el género del sustantivo que lo acompaña.
Para lograr concordancia entre los artículos y los sustantivos, dentro de un lenguaje incluyente, es factible:


  • Usar un artículo que concuerde con el sustantivo más próximo.

  • Recurrir al uso de ambos determinantes seguidos por el sustantivo del último determinante, regla gramatical especialmente útil con los sustantivos neutros.


Ejemplos:


Lenguaje no incluyente o sexista

Artículos que concuerda con sustantivos

Los magistrados del Tribunal


Los magistrados y magistradas del Tribunal



Los secretarios de estudio y cuenta de la Ponencia

Las y los secretarios de estudio y cuenta de la Ponencia



CAPÍTULO 6. RECURSOS PARA UN USO INCLUSIVO DEL LENGUAJE
Existen diversos recursos para evitar un lenguaje sexista y generar un lenguaje incluyente, los cuales se mencionan, a continuación.
6.1. APLICAR LA REGLA DE LA INVERSIÓN
Para comprobar si un texto incurre en sexismo lingüístico se puede aplicar la regla de la inversión, consistente en sustituir la palabra dudosa por su correspondiente de género opuesto, si la frase resulta inadecuada, el primer enunciado es sexista y, en consecuencia, debe ser cambiado.
Ejemplo:
Curso: Como convertirse en un jefe competente para lograr el éxito.
En este caso, el sustantivo jefe denota androcentrismo, al pretender que todas las personas que ostentan una jefatura son de sexo masculino, asimismo, es poco probable que dentro del curso se traten temas relacionados con las condiciones particulares de desventaja en las que se encuentran las mujeres con motivo de la distribución sexual del trabajo que las lleva a realizar una doble o triple jornada laboral dentro y fuera de la casa (trabajo doméstico y/o cuidado de personas), para que además sean jefas competentes y logren el éxito.
6.2. UTILIZAR SUSTANTIVOS GENÉRICOS Y COLECTIVOS
Los sustantivos genéricos son términos que, independientemente de su género gramatical, se refieren a hombres y mujeres, por lo que es recomendable su utilización.
Ejemplos: criatura, persona y víctima.
Por su parte, los sustantivos colectivos permiten eliminar la ambigüedad sin afectar la legibilidad y estética del texto.
Ejemplos:


Podemos utilizar

En lugar de:

la niñez

la ciudadanía

el personal

la adolescencia

la juventud

la humanidad

la población

la descendencia

el profesorado

el alumnado

el campesinado

el funcionariado

el electorado

el vecindario



los niños

los ciudadanos

los trabajadores

los adolescentes

los jóvenes

los humanos

los habitantes

los hijos

los profesores

los alumnos

los campesinos

los funcionarios

los electores

los vecinos




6.3. UTILIZAR CONSTRUCCIONES METONÍMICAS O SUSTANTIVOS ABSTRACTOS
Un recurso para sustituir el masculino gramatical genérico es la utilización de sustantivos metonímicos o abstractos, es decir, por el cargo, la profesión, la actividad, el lugar geográfico o la época, entre otros.
Por el cargo: la gerencia, la dirección, las candidaturas, las solicitudes, etc.

Por la profesión: la empresa, los recursos humanos, la colaboración, etc.

Por el lugar donde se produce la actividad: el colegio, el comité, la comisión, etc.

Por el periodo histórico: la Antigua Grecia

Por la sustitución de gentilicios por el lugar de origen: Roma
Esta figura puede trasladarse al uso del lenguaje incluyente o no sexista mediante la reformulación de las frases.

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