Formalizaciones Matematizadas en Psicoanálisis



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“Formalizaciones Matematizadas en Psicoanálisis”

Curso de Doctorado dictado en Apertura La Plata, 2006

Clases I a XVII
Curso de Doctorado “Formalizaciones Matematizadas en Psicoanálisis

Prof. Dr. Alfredo Eidelsztein

Clase N° 1 – 07-04-06

Alfredo Eidelsztein: esta vez el curso va a tener un formato un tanto distinto, son 16 reuniones, o sea, 32 horas, lo que implica 2 créditos académicos para los que estén en algún tipo de carrera académica. Las clases son los viernes cada 15 días, las fechas ya están todas establecidas. Si por algún motivo se suspendiese cualquier viernes, agregaríamos un viernes extra, dos semanas después, pero nunca se altera el orden, así que ustedes ya pueden calcular las fechas de aquí en adelante, un viernes sí y uno no.

Los temas también ya están en el programa. En esta oportunidad habrá cinco docentes invitados, son: Andrea Leiro, Haydeé Montesano, Jimmy Kuffer, David Syniak y María Inés Sarrailet. En el programa figuran dos de ellos cinco, más Pablo Peusner pero que no va a participar como docente invitado. Mariana Gomila se va a encargar de las desgrabaciones y le voy a pasar a ella todos los materiales de los cuales haré mucho uso durante el transcurso de las clases, para que –quienes no los tengan- puedan conseguirse una copia, así que pueden pedirle a ella fotocopia de los materiales.

Los temas que van a dictar los docentes invitados, aproximadamente son: Haydeé dictaría el segundo de los puntos del programa que sería “Críticas a la utilización de formalizaciones en psicoanálisis”; María Inés dictaría el tercero un poco modificado: “Los esquemas de Freud, el inconsciente unidimensional e inconsciente estructurado como un lenguaje, sujeto e individuo”; Andrea dictaría el tema diez, que es: “Toros y toros interpenetrados, el sujeto y el Otro y su relaciones científicas, deseo y demanda, el objeto a”. David dictaría el tema trece que es “Nudo borromeo, nudos, cadenas, nudo de tres y cuatro cuerdas, real, simbólico, imaginario, y sujeto”. Y Jimmy Kuffer en realidad va a dictar un tema que no estaba previsto en el programa, porque cuando lo redacté no estaba yo –ni estoy ahora- en condiciones de darlo debido a su dificultad, y los docentes invitados con los que había hablado ninguno lo manejaba, el tema es “El acto analítico y el teorema de Goedel”, es muy complejo, yo no lo había incluido por incapacidad personal de decir nada al respecto, así que no sé cuándo lo intercalaremos, pero ese tema que va a dictar Jimmy se agrega al programa.

Para aprobar este curso, tanto para quienes lo hagan como curso de doctorado o como curso de posgrado, tienen que entregar un trabajo escrito. El trabajo escrito –para los que ya participaron- tiene siempre para mí las mismas características, o sea, ninguna. Mientras sea escrito, o sea, mientras no me lo digan por teléfono, todo lo demás vale. Puede ser un mail, corto o largo, puede ser un escrito, corto o largo; de un tema clínico o de un tema teórico, puede ser un borrador que quieran hablar conmigo y después de discutir ese borrador pueden decidir presentar ese borrador o cualquier otro trabajo sobre ese borrador. Y les advierto que no hace falta que sea una articulación nueva, no está exigido en ninguna de las coordenadas de este curso. Lo que quiero decir concretamente es que puede ser un resumen, puede ser una puntuación, puede ser una reseña de algo que haya trabajado yo o cualquiera de los otros docentes en una clase, o de uno de los textos trabajados de la bibliografía. No se exijan de producir una articulación nueva, en realidad el problema es al revés: el asunto sería cómo serían capaces de escribir una página o dos, sin que haya algo nuevo allí. Si ustedes escriben, necesariamente algún borde nuevo o alguna inflexión nueva va a aparecer. Pero no se lo pongan como obligación porque no hay obligación más imbécil que la obligación de ser creativo, esa es la peor de todas.

Hoy voy a hacer una introducción general del tema. El tema es “formalizaciones matematizadas en psicoanálisis”, les cuento para los que no lo saben, que es más o menos el tema de mi tesis de doctorado, que no está publicada. En la tesis, en su designación, lo articulé más con la clínica, o sea, mi tesis de doctorado se llama “Clínica y formalización”, que es quizás el argumento más fuerte de los que yo sostengo, es decir, que para que haya clínica analítica es requerido algún tipo de formalización del saber, y este tipo de formalización del saber que yo propongo que es necesario para nuestra intervención en la clínica, es de forma lógico-matemática.

Aquí el argumento es de una apuesta menor, lo que voy a tratar de trabajar es el por qué , el cómo, el para qué de la formalización matematizada en la enseñanza de Lacan. “Formalizaciones matematizadas en psicoanálisis” es algo así como un título marketinero, para que concurran. En realidad sería formalizaciones matematizadas en la enseñanza de Lacan. Que en realidad mucha diferencia no hay, porque en la única enseñanza en psicoanálisis en la cual las formalizaciones matematizadas han tenido un lugar central es en la enseñanza de Lacan, en ninguna otra enseñanza de ningún autor, ni aún de los post-lacanianos ha tenido un lugar así.



Lo que les voy a proponer como lectura del conjunto de la enseñanza de Lacan es que las formalizaciones matematizadas caracterizan a la enseñanza de Lacan, al menos seguro desde 1953 hasta 1980. O sea, desde lo simbólico, lo imaginario y lo real hasta 1980, podría ser la Conferencia de Caracas; les propongo que lo que caracteriza a la enseñanza de Lacan es la presencia sistemática de formalizaciones matematizadas. Eso es verdadero -para mí indudablemente verdadero- pero no quiero decir que sea la única característica, no digo que es la única, digo que es una característica. Y digo que es una característica muy peculiar, porque es de forma y no de contenido. O sea, la propongo como una característica muy peculiar, que es que atañe a la modalidad elegida por Lacan para la transmisión del psicoanálisis, más allá de los contenidos. Por ejemplo, si los contenidos fuesen: el deseo, la pulsión, el fantasma, el goce, cualquiera que sean los contenidos que Lacan desarrolle en su seminario, escritos o conferencias; lo que propongo es que lo notable de su elección de transmisión de esos contenidos es la forma. Y que la forma siempre intenta ser matematizada. Entiendan que por “matematizada” no estoy intentando discutir con ninguno de ustedes si es matemática en sentido estricto o no. Podríamos dejarlo en el sentido de: “al estilo de las matemáticas”. O sea, que la modalidad elegida por Lacan para trasmitir el psicoanálisis a partir de la primera gran ruptura que hizo con el conjunto del movimiento psicoanalítico, fue transmitir bajo una modalidad matematizada.

Sobre esto ya se habló bastante, por ejemplo podría citarles el muy buen libro de Juan Bautista Ritvo, Del padre, que apareció el año pasado por Letra Viva, un excelente conjunto de artículos de Juan B. Ritvo, donde –no sé si ustedes conocen un poco su posición, que es bastante difundida porque tiene una presencia constante en los medios de difusión del psicoanálisis- es la de un rechazo sistemático y explícito a todo lo que sea matematización en psicoanálisis. En ese libro, Juan Bautista propone que el problema es que Lacan tenía transferencia con las matemáticas. No explica mucho en qué sentido utiliza transferencia, pero me parece que hace el uso más habitual que hacemos los psicoanalistas cuando no nos referimos a un caso, y es que nos gusta, como el chiste del Papa, “porque me piace”, decir por ejemplo “tengo mucha transferencia con la enseñanza de Miller”, es cierto, yo tengo mucha transferencia con la enseñanza de Miller... negativa. Pero como los psicoanalistas no hacen mucha diferencia entre transferencia negativa o positiva... Pero en realidad sería que me disgusta. Bueno, a mí me parece que lo que Ritvo propone es que a Lacan siempre le gustó mucho la matemática. A mí no me gusta utilizar los conceptos psicoanalíticos para referirme a cuestiones que no tengan que ver con la clínica psicoanalítica, con la puesta en acto del inconsciente; con lo cual, yo preferiría no usar transferencia para ese tipo de usos, pero por otra parte es raro que si Lacan tuviese gusto por las matemáticas no se hubiese dedicado a las matemáticas, por ejemplo. Y por otro lado, si tenía gusto por las matemáticas, yo no sé qué edad debe tener Juan Bautista... casi sesenta? Porque Lacan empieza a usarlas cuando tenía 53 años, es cierto que muchos de nosotros a los 50 empezamos a bailar tango –que siempre quisimos- o empezamos a pintar al óleo... es la época de las cosas pendientes. Pero mi impresión es que el hecho de que haya empezado a los 53, establece una pregunta muy fuerte respecto, aún por la transferencia de Lacan por las matemáticas: ¿por qué empezó en ese momento? Quizás justamente porque fue el momento en el que se produjo la primera gran ruptura del movimiento psicoanalítico francés reinaugurado después del cese de actividades durante la segunda guerra mundial, y el primer gran quiebre se produce en el ’53, un quiebre que Lacan intentó connotar con el Discurso de Roma, Función y Campo, y Simbólico, Imaginario y Real. Ya con Simbólico, Imaginario y Real, elige una presentación matematizada, que es la conferencia “Simbólico, Imaginario y Real”. Con lo cual, les propongo dejar caer esa explicación, me parece que es una explicación que tiene tanto déficit que no deberíamos abocarnos todo el año a estudiar el gusto de Lacan por las matemáticas... de hecho, si pusiésemos gustos de Lacan por cosas... tendríamos una lista de 20 ó 30 cosas: la filosofía, las artes, las artes plásticas, la literatura, el surrealismo, las mujeres, el tapado de armiño... conocerán el periplo de Lacan toda una noche por París hasta lograr que le hicieran el tapado de armiño... ¿qué vamos a decir, que tenía transferencia con el armiño? A diferencia de Melanie Klein y Anna Freud... Anna Freud, por ejemplo, además del psicoanálisis con niños y el tejido en telar, no se le conocen otros gustos, eran gente más acotada, pero Lacan era una personalidad... siguió haciendo psiquiatría hasta muy viejo, con presentaciones de enfermos psiquiátricos. Es decir, que si es por transferencia... son 30 transferencias las que tenía Lacan.

Entonces, una cuestión es qué caracteriza a la enseñanza de Lacan y me parece que hay una discusión demorada y es: por qué, para qué, con qué finalidad, qué beneficios nos trae en la clínica y en las discusiones entre psicoanalistas y en la transmisión del psicoanálisis y qué desventajas, qué peligros, qué derivas produce. Pero me parece que hay otro fenómeno más y es que a pesar de que es una línea central que atraviesa desde el ’53 hasta el ’80 a toda la enseñanza de Lacan, me parece que hay un fenómeno muy notable –para mí, y este es un diagnóstico personal- y es que hace alrededor de 10 años ha entrado en franco desuso entre los psicoanalistas lacanianos. Me parece que tiene muchísima relación con que hace más o menos 10 años –yo fui docente del grado en la facultad durante casi 20 años hasta hace 8 ó 10 años, y en todo ese periodo que fue inaugurado por un chiste muy complicado que había en esta facultad y que era “se fue la cana y vino Lacan”, a partir de ese movimiento de la izquierda de la facultad empezó a suceder otro movimiento que era muy simpático y era que uno entraba en cualquier aula y siempre había letras de Lacan en el pizarrón. Francamente, eso está en desuso, salvo que usar letras sea como hace Miller, vieron?:


a b

eso no es usar letras, eso es hacer tablas, columnas, cuadros sinópticos... eso no es álgebra. Ya no se usan más las letras de Lacan. Fui a un congreso de psicoanalistas lacanianos, que ellos mismos se llaman a sí mismos “Lacanoamericanos”, había casi 1000 -como le gusta a Miller- y 300 trabajos más o menos, 5 salas simultáneas en 4 jornadas de trabajo, desde las 8 hasta las 20, y yo iba de aula en aula a comprobar este fenómeno, no había pizarrones pero había rotafolios, y nunca se había usado ninguna hoja de rotafolios en ninguna sala de ninguna jornada. Con lo cual, me parece que hay un fenómeno que se podría diagnosticar con todo el nivel de inseguridad que esto tiene, quizás justo hace un año ha vuelto a utilizarse con furor el álgebra lacaniana y yo no me enteré, estos diagnósticos son muy conjeturales, sobre todo cuando es de cosas tan recientes. Pero me parece que ahí podríamos inscribir en el pizarrón estas dos propiedades: el álgebra de Lacan es una característica fundamental de su enseñanza, especialmente como método de su enseñanza, él utilizó las formalizaciones matematizadas con furor hasta el final de su vida, pero a los 10 ó 15 años de su muerte entró en desuso, a mi entender prácticamente ya no lo utiliza nadie.

Les propongo el siguiente diagnóstico coyuntural: a mi me parece que el famoso “Escándalo Sokal” – Bricmont y Sokal publicaron en una revista de Ciencias Sociales, un artículo con boludeces matemáticas, ellos son dos importantísimos físicos reconocidos con premios internacionales grossos, uno norteamericano y el otro canadiense, que escribieron un artículo para una revista de ciencias sociales con boludeces matemáticas, o sea, no 2+2=4, no en el sentido de boludez de obviedades matemáticas, sino de errores matemáticos. Por ejemplo, que el sujeto de la modernidad es como 2+2=5; y llenaron 20 páginas de boludeces matemáticas, el teorema de Goedel mal utilizado, el teorema de Fernat resuelto con cualquier boludez del mayo francés, etc., etc., lo presentaron en una revista con referato, se los aceptaron, y no sólo que se los aceptaron sino que además resultó tan maravilloso que sacaron un número especial de la revista para publicarlo. Una vez que salió publicado, ellos sacaron un artículo en otra revista diciendo que habían publicado una boludez. Y que habían publicado toda una boludez para demostrar que en ciencias sociales, muchísimos autores ponían boludez matemática para obtener posiciones privilegiadas pero que en realidad las matemáticas no tenían nada que ver con las ciencias sociales, y menos que menos como la utilizaban... y ahí ponían a una serie de autores. Esto lo denunciaron en un artículo, pero luego publicaron un libro que se llamó Imposturas intelectuales, salió primero en francés y luego en español. Es del año ’97, el libro. O sea, hace 9 años. Y a mí me parece que efectivamente, Bricmont y Sokal convencieron a la gente con su argumento. Cuando digo “la gente” me refiero especialmente a los psicoanalistas lacanianos, que dijeron “sí, es verdad, siempre tuvimos esa sensación: lo que hace Lacan con las matemáticas es boludez matemática, pero no tiene nada que ver con nuestro metier”.

Ahora, a la caída abrupta de la utilización de herramientas matemáticas o matematizadas entre los psicoanalistas lacanianos, yo –quizás algunos de ustedes también, quizás la mayoría no, no sé, son diagnósticos muy hipotéticos y que yo mismo no estoy muy seguro de su validez- a mí me parece que eso produjo un corrimiento en nuestra modalidad de publicar, de transmitir y de enseñar; y este corrimiento para mí estuvo marcado por que al desplazamiento del lugar central que tenían las formalizaciones matematizadas en la enseñanza de Lacan vino otra cosa, y esa otra cosa es la poesía.

La modalidad que vino al lugar de las formalizaciones matematizadas es la poesía. Como siempre, Miller es el que lo dice más claro, como nadie, es el autor más claro de todos nosotros. El mejor libro de Miller, para conocer a Miller, es Lo real y el sentido, es maravilloso. Le dejé una copia nueva a Mariana porque el mío está todo rayado, insultado, entonces me compré otro y se lo di a ella sin los insultos, está limpio para fotocopiarlo. Desde la página 73 en adelante, se llama “La última enseñanza de Lacan”, y en el punto 4, que es el último punto de este artículo, es maravilloso, se llama “De la lógica a la poesía”, son algunas clases del curso del Miller 2000-2001, mi impresión es que –como siempre- Miller tiene razón. No me queda tan claro si tiene razón como yo, en el sentido de que él diagnostica algo que pasó. No hace falta que yo les diga que la lógica moderna es una lógica matematizada, eso lo saben, no? La lógica con la que nosotros operamos, la que se enseña en el colegio, es lógica matemática o matematizada. Entonces, de la lógica a la poesía, yo no sé si Miller tiene razón en el sentido en el que lo propongo yo, como diagnóstico de lo que sucedió, o si es la primera bola que se echó a rodar y después todo el mundo... en ese congreso que les contaba de los lacanoamericanos, fui a una mesa que tenía un trabajo de un psicoanalista tucumano que se llamaba “Si se calla el psicoanalista” (en alusión a la canción “Si se calla el cantor”), y vinculaba al poeta con el psicoanalista. El trabajo era lo que se imaginan... eso, y la gente aplaudía parada, había como 200 personas, la gente, los otros psicoanalistas lacanianos presentes ahí, lo aplaudían con un entusiasmo notable y más de uno de pie. El trabajo decía que el poeta trabaja con lo inefable y el psicoanalista también... suerte que no puso la viola. Parecía como en la película “Analízame” cuando al psicoanalista de dicen que tiene que ir a la reunión de mafiosos y “guitarrear” y él dice que eso es lo que hace habitualmente. Decía que el psicoanalista trabaja con lo inefable, con la palabra, que corta, que hace escansiones, etc.

Hay una salvedad a la desaparición del uso de la herramienta matematizada, en algunos grupos de psicoanalistas lacanianos en el mundo, y es que siguen utilizando nudos: es lo único que yo veo que se sigue utilizando de todas las herramientas matematizadas de Lacan. Pero desconfío de eso, porque me parece que los que utilizan nudos –muchos de ellos- los utilizan porque es “lo último” de Lacan, y “lo último” de Lacan, es posta-posta. Miller –como siempre- en la página 73 de Lo real y el sentido, está la clase del seminario de Miller que se llama “La última enseñanza de Lacan”, el punto 4 de la parte II de esa clase es lo que les citaba antes y se titula “De la lógica a la poesía”1, y la parte I se llama “Ruptura y continuidad”2 y allí Miller dice:


Un paso hacia fuera.

Existe algo que se llama la última enseñanza de Lacan y que se denomina así desde que yo lo he distinguido con este significante y le he dado ex-sistencia.”
Tiene razón. Él inventó la última enseñanza de Lacan. Es verdad. Este es el primer libro en el que yo estoy de acuerdo con Miller en casi todo. Es verdad: él inventó la última enseñanza de Lacan. Bueno, muy bien, él inventó la última enseñanza de Lacan. Ahora, ¿qué valor tiene la última enseñanza de Lacan? Digo: qué valor tiene algo por ser lo último.
Comentario: vos decís que no tendría que ser necesariamente superador.
A.E.: que no es evolutivo, que no somos evolucionistas. Y para colmo, evolucionistas de aquellos que creen en la adaptación. O sea, yo no milito en sostener que los griegos antiguos eran mejores que nosotros, pero me parece que es muy difícil decir que nosotros somos mejores que ellos... aún con la esclavitud. Porque en Grecia había esclavos, pero en Flores también, en Flores, Caballito... había 2500 personas en la manifestación de bolivianos por trabajo esclavo, y son gente que no están peor que otros, que son los que no tienen trabajo esclavo –y son un montón, o sea, hay unos cuantos que querrían tener trabajo esclavo, porque tendrían trabajo.

Lacan en el ’74 estuvo en Italia y dio varias entrevistas. Una que se llamó “El fenómeno lacaniano” que es del 30-11-74, y otra que se llamó “Freud por siempre” que es del 21-11-74, o sea, a muy pocos días de diferencia. En la del 21 de noviembre, Lacan respondió a la pregunta de qué significa el retorno a Freud:


Exactamente lo que eso dice. El psicoanálisis es Freud. Si uno quiere hacer psicoanálisis, se deber referir a Freud, a sus términos, a sus definiciones, leídas, interpretadas en su sentido literal.”
Es fuerte. Está en Pastout Lacan, en francés. Y “El fenómeno lacaniano” que es la otra conferencia, está en Uno por Uno, N° 46. La pregunta aquí es un poquito distinta3:
“¿Existe alguna relación entre lo que usted dice, sus escritos, y lo que ha escrito Freud?
-hay 9 días de diferencia entre una entrevista y la otra- En ésta, que es 9 días después, Lacan responde4:
En resumen, he vuelto a llevar a la primera tópica freudiana –esto es lo que he llamado retorno a Freud- aquello que está implicado en la práctica misma. Esto no quiere decir que la segunda tópica quede en falta al respecto.”
No quiere decir y no lo quiere decir. Pero vean que Lacan dice –cuando tenía 74 años, es bastante “último”, más último es post-mortem... ya a los 80 tenía dos años de demencia multiinfártica... o sea a los 78, y esto lo dijo a los 74... es la última parte del último Lacan... y dice que el retorno a Freud es el retorno al primer Freud, a la primera tópica.
En resumen, he vuelto a llevar a la primera tópica freudiana –esto es lo que he llamado retorno a Freud...”
Y si ustedes se fijan, la entrada de Lacan al psicoanálisis, tal como la hace en el ’53, con el Discurso de Roma, un discurso político que quería refundar al psicoanálisis, y donde introduce simbólico, imaginario y real; recordarán que él manda a leer La interpretación de los sueños, la Psicopatología de la vida cotidiana y El chiste y su relación con lo inconsciente. Es la primera tópica freudiana. Este párrafo que marqué, sigue diciendo así:
“Freud, es cierto, llega a entificar...”
Entonces, Lacan dice que Freud llegó a entificar, y es por eso que hay que quedarse con la primera tópica freudiana. Y no sé si ustedes saben cómo estaba el psicoanálisis postfreudiano en el año ’53... ¿cómo estaba? Volcado totalmente a la segunda tópica. ¿Qué se había entificado en la segunda tópica? Melanie Klein... ¿qué se había entitificado? La pulsión. Uno nace con mucha pulsión de muerte, menor cantidad de pulsión de vida, esa pulsión de muerte es vivida autodestructivamente –que es una frase de Freud- y uno la tiene que expulsar afuera, y por expulsarla afuera uno siente que ha atacado al objeto, y eso retorna retaliativamente sobre el yo, lo que produce la posición esquizo-paranoide. Eso es Melanie Klein en su sentido más literal. Con lo cual, Lacan encuentra que Freud había entificado al psicoanálisis, Freud llegó a entificarlo. Y por eso había que volver a la primera tópica.

Entiendan ustedes que no habría motivos entonces para que nosotros no nos podamos encontrar en la misma circunstancia.


Comentario: ¿qué quiere decir entificar?
A.E.: no lo sabemos, porque Lacan no lo explica acá. Pero yo te propondría hacer una lectura así: como si Lacan dijese que Freud había “sustancializado”, o sea, que había tomado una existencia, como por ejemplo cualquier objeto bidimensional, y lo había trabajado como si fuese un objeto tridimensional. Ese sería un ejemplo, otro ejemplo podría ser: como si Freud se hubiese encontrado con signficados que pueden tener un valor, uno puede escaparle a un significante por el valor que tiene para esa persona el significado de ese significante, sí? Nuestra clínica, la clínica con la neurosis de transferencia, opera con significantes, porque nuestros pacientes tienden a padecer de los significados, lo que pasa es que cuando tenemos en posición genética al significante sobre el significado, para operar sobre el significado vamos hacia el significante, ¿me siguen? Entonces, podríamos pensar que Freud entifica cuando pasa -por ejemplo- de significados a energías, a una energética, porque una energética te hace suponer que se trata efectivamente de algo que como tal sería tramitado por la física, que podría ser –permítanme hablar en un nivel de generalidad tal que cometa muchísimos errores, por globalizar- que podría ser una ciencia de los objetos. Cuando si nosotros trabajásemos con significados, podría tratarse de la lingüística y de una ciencia humana.

Con lo cual, observen ustedes que si Lacan se caracteriza por el retorno a Freud, caracterizarse por el retorno a Freud nos puede advertir a nosotros de que quizás nosotros nos veamos llevados a tener que hacer el mismo recorrido: no tomar como más válido al “último Lacan” –a ustedes les gustaría que yo dijera “a ninguno”- no, no, podría ser que tengamos que tomar como más válido al primer Lacan, porque si le pasó a Freud, ¿por qué no le podría pasar a Lacan? Que Lacan entificara. A cualquier autor le podría pasar.

Más aún, les propongo que aún se conserva de la matematizaciones de Lacan una elaboración –en algunos grupos lacanianos- sobre la teoría de los nudos, yo entiendo que se la utiliza porque la teoría de los nudos es muy imaginarizable. O sea, me parece que les da a quienes la utilizan, una forma muy rápida y sencilla de concebir las relaciones entre los tres registros: anudados, desanudados. ¿Se entiende lo que digo? O sea, prácticamente sin tener que pasar en absoluto por el recurso matemático. Como si fuesen modelos espaciales para concebir el vínculo que guardan entre sí los tres registros.

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