Factores de la enseñanza que favorecen el aprendizaje autónomo en torno a las actividades de aprendizaje en la educación a distancia francisco Alonso Chica Cañas



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FACTORES DE LA ENSEÑANZA QUE FAVORECEN EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO EN TORNO A LAS ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA
Francisco Alonso Chica Cañas *



Resumen
La generación y el uso de un conocimiento innovativo y de criticidad involucran factores de enseñanza que promueva un aprendizaje autónomo de autogestión del conocimiento en la educación a distancia que activan actividades de aprendizaje relacionadas con cosas prácticas para alcanzar la resignificación del conocimiento con base en un conocimiento sensorial que favorece la construcción de un conocimiento cognitivo que engloba toda la dimensión de la persona en el acto de conocer y producir conceptos. También las actividades de aprendizaje relacionadas con las personas son importantes porque la corporeidad del otro se constituye en un reto de problematización del conocimiento al dudar de la certeza de las premisas que requieren de verificación en el uso y generación del conocimiento. Por otra parte, las actividades de representación mental son necesarias en el conocimiento de la vida y en el conocimiento científico por contener un pensamiento hipotético que exige respuestas de esquemas mentales más complejos en torno a un dominio de repertorio de estrategias de aprendizaje que tematicen el conocimiento de modo significativo para la vida.
Palabras claves
Aprendizaje autónomo, actividad relacionada con cosas prácticas, actividad relacionada con personas, actividad relacionada con representaciones mentales y uso y generación del conocimiento.
Introducción
El aprendizaje autónomo promueve una autogestión del conocimiento en la educación a distancia para que el aprendiente se eduque a sí mismo, desarrollando ámbitos de actuación para la apropiación de estrategias cognitivas y metacognitivas, las cuales favorecen el dominio de las habilidades de pensamiento de orden superior. Por otra parte, el aprendizaje autónomo requiere de una autorregulación para evaluar el aprendizaje intelectual y social, como medio de planificación, de control y de planes de mejoramiento a favor de estrategias de aprendizaje que promuevan una reflexión consciente del modo de aprender a aprender.
Por otro lado, cuando el aprendiente domina el aprendizaje relacionado con las cosas prácticas, tiene la oportunidad de relacionar la teoría con la práctica en cuanto reflexiona en torno a un conocimiento de sensaciones o de experiencia para construir posteriormente representaciones mentales para participar en la sociedad del conocimiento. Asimismo, el conocimiento relacionado con las personas se refiere al aprendizaje cooperativo y al jalonamiento del conocimiento, el cual alcanza la eficiencia a través del dialogo, la tolerancia, la equidad y la justicia. El factor relacionado con las representaciones metales apunta a la construcción de los conceptos y las teorías, permitiendo el paso de pensamientos simples a los pensamientos complejos, importantes para el uso y la generación del conocimiento en el campo profesional, laboral y de la vida diaria. De ahí que, el aprendizaje por comprensión, el aprendizaje significativo y el aprendizaje cognitivo como teorías de aprendizaje emergentes promueven habilidades de pensamiento para que el aprendiente se eduque a sí mismo, dominen un repertorio de estrategias de aprendizaje para lograr una inteligencia cognitiva y metacognitiva.


  1. Aprendizaje autónomo

El aprendizaje autónomo es una forma de aprender a educarse el aprendiente para la vida laboral, profesional, familiar y sociocultural, a partir de la autogestión del conocimiento individual y de trabajo cooperativo. Por tanto, el aprendiente debe aprender con el otro para potenciar la inteligencia creativa, imaginativa, sintética, disciplinar, de ética y de respeto a la Otredad. Esto implica desarrollar habilidades y estrategias de aprendizaje cognitivas, meta cognitivas, socioculturales, éticas, contextuales y ciberculturales.


Además, de educarse a sí mismo debe conocer y aplicar las habilidades de pensamiento de orden superior para convertirse en un aprendiente capaz de observar, comparar, contemplar, diferenciar, inferir, narrar, tomar decisiones, inducir – deducir, deducir – inducir, argumentar, contraargumento, explicar, justificar y desarrollar un pensamiento hipotético entre otros. Por tal razón, estas habilidades contribuyen a la construcción de preconceptos a conceptos en torno a actividades de aprendizaje relacionada con cosas prácticas, relacionada con las personas y relacionada con las representaciones mentales. El aprendiente autónomo es capaz de establecer ámbitos de actuación para aprender a aprender en la sociedad del conocimiento en búsqueda de un bien común.
El aprendizaje autónomo es relevante cuando el aprendiente asume el proceso de aprendizaje con un sentido crítico emancipatorio. Es decir, desde la criticidad aprende a autorregularse para identificar las fortalezas y debilidades de aprendizaje respecto a las habilidades de aprendizaje, los hábitos de estudio, las estrategias de aprendizaje, la inteligencia emocional, la inteligencia existencia, la inteligencia ética, la inteligencia de las relaciones interpersonales, en fin, todo lo concerniente a habérselas con el entorno y Edmundo de la vida. Por otro lado, la criticidad abarca lo intelectual y lo moral, entendido como un aprendizaje con sentido de responsabilidad social que contribuye a una relación de respeto y sana convivencia entre la comunidad de los aprendientes.
El aprendiente autónomo aprehenderá un repertorio de estrategias de aprendizaje afectivas, cognitivas, meta cognitivas, socioculturales, científicas, comunicativas, éticas y dominio de las nuevas tecnologías, con el fin de afirmar el postulado de aprendizaje de interacción social meta cognitivo de auto observación, de autoevaluación, de coevaluación, de planificación y de planes de mejoramiento. Este aprendizaje no retoma algún modelo o didáctica en particular, lo que interesa saber es cómo esta diversidad de modelos pedagógicos y didácticos promueve formas de aprendizaje autónomos para llegar a la mayoría de edad. En otros términos, el aprendiente decide por si mismo cómo alcanza la resignificación del conocimiento como una forma de vida que adopta con prudencia y libertad para la gestación de nuevos conceptos o teorías en medio del bombardeo de información de la sociedad del conocimiento.
El aprendiente autónomo acoge la palabra de sí mismo y del otro para transformarla en una vivencia de aprendizaje significativa en el mundo cotidiano y en el mundo de la vida. De lo anterior se desprende que los factores que favorecen el aprendizaje autónomo respecto a las otras pedagogías y didácticas se refieren al modo cómo el aprendiente se educa a sí mismo, a interactuar con los compañeros y con la sociedad, al uso y generación del conocimiento y a establecer la ruta en torno al proyecto de vida.


  1. Aprender e educarse a sí mismo

Educarse a sí mismo consiste en tomar conciencia de auto referenciar el aprendizaje con los recursos y medios disponibles al alcance del aprendiente. Esto significa desplegar un repertorio de actividades de aprendizaje para aprender autorregular el aprendizaje cognitivo, metacognitivo, sociocultural, ético y situacional, buscando siempre la apropiación y construcción de preconceptos a conceptos. La persona se convierte en el profesor de sí mismo para ir en búsqueda de la configuración del propio conocimiento intersubjetivo según el aporte significativo proporcionado por la sociedad del conocimiento y la sociedad que lo rodea.


El aprendiente aprende autogestionar, autocontrolar, autoevaluar y establecer planes de mejoramiento para orientar el propio aprendizaje de modo direccionado según las metas de aprendizaje propuestas. Por tanto:
No se trata simplemente de que el alumno adquiera experiencia del propio aprendizaje y el saber correspondiente. Queremos además que se confronte con el aprendizaje autónomo. El alumno debe aprender a orientar el proceso de aprendizaje, del cual ha tomado consciencia, de una manera correcta, exitosa. Para ello es necesario en primer lugar, que tenga una idea clara de lo que es un proceso de éxito en el aprendizaje. Después debe adquirir procedimientos que le ayude a activar el proceso y conducirlo a un fin adecuado. Finalmente debe aprender a controlar por sí mismo si ha logrado su objetivo.1
Cuando el aprendiente se educa a sí mismo tiene la oportunidad de evaluar los logros alcanzados desde la perspectiva del aprendizaje real y el aprendizaje ideal. Esto quiere decir, que continuamente formula preguntas y respuestas para identificar si aprendió de manera exitosa, si aprendió a comprender, si aprendió a interpretar, si aprendió argumentar, si aprendió a analizar, si aprendió a resolver problemas, si aprendió a tomar decisiones, si aprendió a trabajar en equipo, si aprendió las virtudes para buscar el bien común y si aprendió a ser una buena persona. El aprendiente identifica los desempeños exitosos para adquirir un pensamiento complejo de las disciplinas en el ámbito profesional.


  1. Aprender a interactuar con los compañeros y la sociedad

El éxito del aprendizaje radica cuando el aprendiente interactúa con los compañeros para internalizar el dominio de las habilidades de pensamiento de orden superior. Este aprendizaje consiste en un crecimiento individual y del grupo de estudio para conocer los ámbitos de actuación sobre preguntas y respuestas que contribuyen a la formación de la criticidad, de la libertad, de la autonomía, del reconocimiento y respeto al otro, del trabajo en equipo, de la capacidad de indagar y explorar la información, de la producción de conceptos y teorías, de acercarse o establecer un nuevo paradigma del conocimiento problematizado. Aprender a interactuar con otros, es aprender a reconocer la asertividad del conocimiento mancomunado, producto de una reflexión social que logra falsear y validar la dialéctica de un conocimiento sustentado en el error y la certeza discursiva del grupo con base en la confrontación del conocimiento objetivo.


Aprender a interactuar con los compañeros, es aprender a compartir las creencias, las costumbres y los valores, sobre todo, aprender ayudarse, partiendo de menos a más en el proceso de aprendizaje. Por tanto,
El papel del alumno no debería ser siempre el del subordinado que ejecuta actividades. Debe también tener desde temprano la oportunidad de planificar un trabajo y guiar a un grupo en su ejecución. Para ello está el trabajo de grupo, realizado no solo en organización igualitaria con igualdad de condiciones para todos los miembros, sino también de vez en cuando de manera que algunos alumnos tomen la responsabilidad de la planificación y la ejecución de una tarea. Conocen de esta manera el problema de liderazgo, y se ejercitan en ello. 2
El aprendizaje social es una forma de convivencia sociocultural, intelectual y moral en donde todos los participantes tienen la oportunidad desempeñar diferentes roles para tomar conciencia de la Otredad e involucrarlo en el proyecto de vida personal. El aprendizaje adquiere una relevancia democrática al entender cómo el Otro puede aportar y cambiar los proceso cognitivos y meta cognitivos con la solidaridad y la cooperación del grupo, constituyéndose en un equipo cualificado y con sensibilidad social. Por consiguiente, el aprendiente que logre trabajar en equipo tiene garantizado el 50% del aprendizaje en la educación superior.


  1. Uso y generación del conocimiento

El aprendizaje autónomo tiene relevancia cuando el aprendiente analiza, transfiere y aplica los conceptos en el mundo cotidiano, en el mundo laboral y en el mundo del conocimiento científico. El uso y la generación de conceptos en el proceso de aprendizaje es importante para producir pequeñas o grandes innovaciones conceptuales que beneficien a la sociedad y contribuya a solucionar problemas que afectan a la sociedad en el campo de la salud, la medicina, los negocios internacionales, el mercadeo, la productividad, la empresa, la pedagogía, la didáctica, etc. De tal manera que la producción de nuevos conceptos basada en la dialéctica del conocimiento conlleva a la producción de conceptos más complejos según los problemas que aborde el pensamiento hipotético.


El uso y la generación de conceptos se relacionan con la utilidad de los mismos en el saber hacer en un contexto o una situación determinada. Por consiguiente, a mayor apropiación de representaciones ideales (producción cognitiva) mayor es la capacidad de abstracción, de producción de conceptos o de teorías, facilitando la comprensión de los problemas de orden disciplinar, científico y tecnológico, de acuerdo con el grado de consciencia y de control en la producción del conocimiento. Por ello, Vigotsky sostiene que
Las leyes de Claparéde establecen que cuanto más fácilmente usamos una relación en la actividad, menos consciente somos de ella; tomamos consciencia de lo que estamos haciendo en proporción a la dificultad que experimentamos para adaptarnos a una situación…Durante este periodo las operaciones mentales del niño entran repetidamente en conflicto con el pensamiento adulto, sufren fracasos y derrotas a raíz de la deficiencia de su lógica, y estas experiencias dolorosas crean la necesidad de cobrar conciencia de sus conceptos. 3
La toma de conciencia del modo cómo analiza, transfiere y produce conceptos permite que el aprendiente comprenda y explique por sí mismo el concepto, entendiendo el uso y la aplicación del mismo en el diario quehacer de la vida. Al internalizar y entender el concepto puede representarlo en forma abstracta para la apropiación de nuevos conceptos que contribuyen a la producción de nuevos conceptos o teorías. Estos conceptos se construyen mediante un conocimiento sensorial o experiencial o, un conocimiento basado en la exposición de razones, la cuales pueden ser verdaderas o falsas. Por ejemplo: los griegos plantearon la teoría del átomo sin tener un experiencia real de cómo funciona en el campo de la ciencia. Sin embargo, este razonamiento fue validado posteriormente en el campo de la física, evidenciando que no era un postulado falso.
Los filósofos sostienen que los atomistas como Leucipo de Mileto y Demócrito de Abdera (- 460 a – 370) formularon la primera teoría del materialismo al conciliar el devenir y el ser. Por esta razón
Los átomos son partículas indivisibles, simples, indestructibles, externas e inmutables, y no son más que pura extensión. Cualitativamente son homogéneos y solamente difieren por caracteres “cuantitativos” como la forma, dimensión, peso, magnitud y posición. De su unión resultan los diferentes cuerpos que componen el cosmos. Todo se compone de átomos, aun el alma: de lo microscópico a lo microscópico. Es una diseminación de infinitos elementos sólidos e indivisibles en la infinitud del espacio. 4(p, 22).
El anterior ejemplo sirve para demostrar que la producción de conceptos debe ir en búsqueda de la verdad del conocimiento, los cuales tienen que pasar por la etapa de la contrastación y la verificación. Es decir, el aprendiente formula conceptos verdaderos relacionados con la utilidad y aplicación de los mismos en diversos entornos del mundo de la vida (la política, la economía, la cultura, la ciencia y la tecnología, el arte, las profesiones, las disciplinas y otros), percibiendo el significado de la realidad para entenderla y explicarla, con el fin de producir de modo conciente nuevos conceptos que responda a la problemática que plantea el hombre contemporáneo en la sociedad del conocimiento. Vygotsky en su obra “Pensamiento y Lenguaje” sostiene que un concepto es controlado cuando se tiene la conciencia del significado, denominándosele al proceso también generalización. Por consiguiente, se produce una jerarquía de conceptos relacionados en diferentes grados de generalidad.
El siguiente ejemplo ilustra con claridad la ilustración de un concepto y los diversos grados de generalización:
Un niño aprende la palabra flor, y poco tiempo después rosa; durante un lapso prolongado el concepto “flor”, aunque de aplicación mucho más amplia que rosa, no lo es aún para el niño. Él no incluye o subordina el vocablo “rosa”; las dos son intercambiables y se yuxtaponen. Cuando la expresión “flor” se convierte en generalizada, la relación de “flor” y “rosa”, así como la de “flor” y otros conceptos subordinados también cambian en la mente infantil, y comienza a formarse un sistema.5
Un aprendiente autónomo que posea un repertorio de sistemas conceptuales, tendrá mayor oportunidad para relacionarlo con el conocimiento previo y la adquisición de nuevos conceptos, pero siempre, concebido en términos de humanidad y de piedad del Otro. El uso y la generación del conocimiento también parte de la inteligencia emocional, afectiva, ecológica, amorosa y ética entre otros. O sea que, la producción de conceptos se involucra con el concepto de humanidad, entendido como la valoración de la humanidad para un crecimiento de respeto, de reconocimiento y de aceptación del Otro, favoreciendo una sana convivencia y la gestación futuro ciudadano que logra la plenitud al formar parte de la sociedad. Esto significa que la ciencia y la tecnología, la productividad, el mercadeo, los negocios, en fin, parte de una concepción de humanidad para empoderar la vida del hombre por encima de un interés depredador o deshumanizante.


  1. El aprendizaje autónomo en la ruta del proyecto de la vida

El aprendiente autónomo orienta el aprendizaje para hacer realidad el proyecto de vida. Por un lado, el aprendiente escribe la biografía de la vida en donde confluyen anhelos de superación sobre la familia, el hogar, el trabajo, el estudio y planes para realizar en el futuro. La biografía retoma los momentos tristes y felices de la vida, dejando huellas imborrables de las experiencias inolvidables y de aquellas que marcaron situaciones de conflicto, de violencia, de angustia, de arrepentimiento, de disgusto, de distanciamiento con la familia y de experiencias frustradas para proyectarse en la vida. El habérselas con la vida implica pensar en el presente, el pasado y el futuro, para optar por un aprendizaje autónomo de mayoría de edad, con sentido de criticidad y espíritu de emprendimiento respecto a lo grandes ideales de la vida.


El hombre sueña con ideales familiares, laborales, de estudio, de empresa, de éxito y de reconocimiento social. Los ideales son el motor para mantener vivo los proyectos, es la ruta de la vida soñada y anhelada por todos para llegar al culmen de la felicidad. Sin ideales el hombre no sabe para qué vivir, por ende, la existencia se nutre de grandes sueños que exigen esfuerzos personales, sacrificios, disciplina y adquisición de competencias, habilidades, destrezas, actitudes y valores. Es empeñar el propio ser en función de terminar la carrera de la vida con un valor de interacción respetuosa con los demás, involucrándolos en el propio proyecto de vida personal.
Los ideales de la vida no se alcanzan sino existen metas que materialicen los grandes proyectos familiares, sociales, culturales, educativos, productivos, políticos, religiosos y financieros. La consecución de las metas conlleva establecer estrategias e indicadores que señalen el grado de realización frente a los ideales de la vida. También los medios y los recursos que dispone para luchar en medio de una sociedad competitiva. Sin embargo, lo más importante es la motivación intrínseca para no desfallecer en medio de las dificultades que obstaculizan el logro de las metas personales. Una persona motivada es capaz de establecer puentes entre la realidad y lo que desea hacer tangible en beneficio de sí mismo y del bien común, predisponiendo la mente, las emociones, el corazón y el comportamiento en función del éxito por escribir o escrito en torno al proyecto de la vida.


  1. Factores de la enseñanza que favorecen el aprendizaje autónomo


6.1 Factor relacionado con las cosas
El aprendizaje autónomo logra la resignificación del conocimiento cuando parte de los intereses de las personas y el modo cómo comprenden las cosas, además del aporte interactivo con las demás personas. Por tanto, la relación entre las actividades de aprendizaje y los saberes tendrán sentido cuando se enfoca en torno a la comprensión de la realidad o de los hechos, o sea, el modo cómo el aprendiente logra producir representaciones mentales apoyados en la observación, en la contemplación, interpretación y argumentación para producir nuevos conceptos y teorías en los ambientes virtuales por sí mismo. Esto significa que la persona es un factor determinante para asumir un aprendizaje relevante para su vida laboral y profesional.
El contacto sensorial es definitivo para aprender a formular actividades relacionadas con las cosas. En otros términos, es necesario desarrollar una didáctica de observación que capte e interprete la información obtenida a través de los sentidos, lo cual implica contrastar lo aprendido mediante el contacto con las cosas para demostrar nuevos conceptos con base en la información obtenida por los sentidos. Por ejemplo: “Versalio no criticaba a toda la medicina galénica, sino solamente aquellos médicos que basaban sus conocimientos de anatomía en el estudio de las obras pertinentes de Galeno, en vez de aprenderla haciendo personalmente disecciones en cadáveres”.6 Entonces, los ambientes virtuales al promover el aprendizaje autónomo tendrán que plantear actividades de aprendizaje en donde los aprendientes realicen las demostraciones por sí mismos (verificar o contrastar los postulados de los saberes en el marco del mundo cotidiano y del mundo de la vida), con el fin de acceder a la certeza del conocimiento.
Las actividades de aprendizaje relacionadas con las cosas conllevan al aprendiente a experimentar y observar. En otras palabras, los ambientes virtuales contribuyen a un conocimiento sensorial cuando el aprendiente tiene la oportunidad de observar con base en el método hipotético – deductivo. De ahí que, “en los escritos de Tomás de Aquino y en toda la tradición escolástica, quiere decir razonar de los efectos conocidos a las causas a las causas desconocidas, o sea “razonar hacia atrás”. 7 Un ejemplo palpable lo plantea Galileo Galilei cuando comenta que la caída libre de los cuerpos equivale a sus pesos respectivos. Sin embargo, el experimentó demostró que los cuerpos más pesados tocan levemente el suelo antes que los livianos. Por consiguiente, los aprendientes en los ambientes virtuales obtendrán sus propias conclusiones, resultado de las actividades de aprendizaje que invita a experimentar acorde con un pensamiento hipotético que está bombardeado de información que proporciona el contacto sensorial. El aprendiente debe tener la oportunidad de concluir cosas partiendo de premisas conocidas para llegar a conceptos desconocidos, tomando como referente las experiencias del docente y de los compañeros, quienes irán posibilitando la ruta de aprehensión del conocimiento.
Es importante que el aprendiente tenga la oportunidad de indagar para relacionarse con las cosas, por tanto conocer los diferentes métodos de las disciplinas contribuirá a conocer la realidad con base en una inteligencia disciplinada. Entonces, las actividades de aprendizaje de los ambientes virtuales serán aquellas que colocan la exploración y la admiración personal con actividades prácticas que retoman métodos científicos de las disciplinas, con el fin de inferir e interpretar los resultados. Por ello, cuando William Harvey (1578 – 1675) estudia el movimiento del corazón y de las arterias, considera que “es claro la discrepancia entre el movimiento del corazón y las arterias, por un lado, y del tórax y los pulmones, por el otro deberían llevar a la sospecha de que sus funciones no eran idénticas como se postulaba en la antigüedad”.8 En otras palabras, los ambientes virtuales promoverán actividades de aprendizaje que contribuyan a obtener las explicaciones observando la realidad y teniendo la oportunidad de aplicar los diversos métodos de las disciplinas, con el propósito de producir un conocimiento que no dependa de un arreglo predeterminado por autoridad científica o académica.
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