En caso de angustia rompa la tapa



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29 El tejido del tiempo

Las preguntas fundamentales del existente son ¿A dónde voy, cómo sigue la película de mi vida? Por lo tanto, sólo la historia, el argumento que entreteje los presentes, dan sentido a cada escena. Si al alquilar una película en video la colocamos y está por la mitad, ese beso de la pareja que vemos no va a ser entendido porque ¿qué beso es? …¿el primer beso, el de la traición, el último de la despedida? Su significación depende de en qué historia esté insertado ese beso. Para saberlo tendremos que poner en retroceso hasta el principio y así cuando la historia llegue al beso éste tendrá significado. El contexto define al texto, la historia define cada acción. Además poder “entender” una película depende de tomar partido en la historia, meternos en la historia, de identificarnos con alguien (en general con el protagonista) de modo de poder “leer” lo que pasa desde ahí.

Vínculo y tiempo, tiempo y vínculo, cada dimensión define, sostiene a la otra, por eso el proyecto humano, la condición de estar “arrojado al futuro”, como dice Heidegger es no sólo un Da-Sein (ser-hacia delante), sino también un Mit-Da-Sein es decir un ser-futurado pero con alguien (Mit en alemán significa “con otro”).

30 Lo obvio es invisible

Lo que quiero analizar, entender, describir, controlar, es lo más obvio, es lo que nunca se percibe porque es “desde donde se percibe”, el ojo nunca ve el anteojo, es el “pasar de la vida” (el devenir), es el tiempo. Para ilustrar relataré un chiste: El de un contrabandista que en una carretilla pasaba siempre un montón de pasto y el control de la aduana se enloquecía porque buscaba qué ocultaba en ese pasto y nunca encontraba ni el oro, ni las joyas, ni la droga que supuestamente escondería en ese pasto. Después de muchos años, los dos ya jubilados se encuentran y el aduanero le dice: “Mirá, ya pasó todo ¿me decís qué contrabandeabas?”. “Carretillas”, le contestó.

Analizar el tiempo es como analizar la libertad o el aire. Aparecen cuando faltan. Freud no pudo analizar el tiempo, la transformación como problema existencial porque la Viena Imperial en la que vivió era un mundo tan estable que el tiempo no era un problema. Estaba tan quieto que no se veía.

31 Bases biológicas de Marx y Freud

Lo que tenemos en común con los animales es el hambre y la sexualidad. Estas dos funciones que nos parecen tan biológicas, tan animales, condujeron a las dos más importantes construcciones ideológicas del siglo pasado, el Marxismo (que estudia el desarrollo económico, los alimentos) y el Psicoanálisis (el origen de la identidad tiene raíz sexual). La base era comer y coger…Son las dos exigencias de la naturaleza. Comer para la preservación del individuo y coger para la preservación de la especie.



32 No era el sexo sino el tiempo

Adán y Eva en el paraíso podían comer de todos los frutos, pero Dios incluyó una prohibición, de cierto árbol no comerán. Esto colocó a la pareja originaria en situación de inventar la anticipación, pues había un fruto cuyo sabor sólo podía ser alucinado, imaginado. Nosotros pensamos que por lo tanto la manzana, usual metáfora del pecado sexual, condujo en realidad a la invención del tiempo, pues exigió anticipar, planear algo: la transgresión.

El castigo de Dios, la pérdida del Paraíso del eterno presente, es una metáfora de la consecuencia de este salto (la capacidad de anticipar) que separó al hombre de los animales, pues lo condenó a la angustia de prefigurar su propia muerte (tal vez aquella tarde de iniciativa Adán y Eva inventaron el sexo, el tiempo y la muerte). También podríamos decir con respecto a la pareja (el diálogo) Dios era el tercero e inaugura la cultura por ser el testigo que define. Respecto a la serpiente que tentó a Eva pienso que es una metáfora del lenguaje porque permitió señalar la manzana y no hay tentación sin la palabra que señala el objeto.

33 Mejor coger que morir

Freud eligió desarrollar su teoría a partir de los órganos sexuales que son concretos y las culpas edípicas. Yo elegí centrar la teoría en algo tan evanescente como el tiempo y señalo el vacío existencial como origen de la enfermedad. Es natural que se venda más lo de Freud porque distrae de lo más temido, la incertidumbre existencial. Históricamente siempre se vendió más el sexo que la muerte pero si no la enfrentamos y hacemos algo con ella, como revertirla con un proyecto de vida, la incertidumbre esencial va a estar siempre jodiendo en el fondo.



34 En el fondo, nada

Usé el pozo que hizo Freud buscando el secreto del inconsciente, seguí cavando en él, de pronto surgió algo desconcertante...desapareció también el pozo, quedó nada...vacío, apareció el vacío.



35 La flecha del presente

El pasado no pasó, nos empuja hacia delante. El presente no es una posición, es una dirección, una flecha en el aire, está en ese lugar pero no está en ese lugar porque está en movimiento, sólo existe un instante arrojado adelante.



36 La realidad es imaginaria

La inmensa mayoría de la gente cree que la realidad existe. Sería una crueldad avisarle que es imaginaria, sólo existe cuando la percibo desde mi subjetividad. Si nadie existiera, desaparecía eso que llamamos realidad. Una frase del Budismo dice: “¿Cómo es el sonido de un árbol que cae en un bosque donde no hay nadie?”.



37 ¿Canibalismo o comunión?

Es notable como a veces sólo una palabra puede salvar una situación imposible. Hace años un avión con estudiantes uruguayos de una escuela católica cayó en los Andes y al cabo de cuarenta días se los dio por desaparecidos, era imposible sobrevivir en ese lugar sin víveres tanto tiempo, sin embargo pudieron sobrevivir. Sucedió (fue contado luego por ellos en un libro), que cuando comenzaron a sentir que morirían de hambre registraron que los cadáveres de sus amigos estaban perfectamente conservados por la nieve (en un freezer natural), pero aparecía la palabra “canibalismo” que hacía imposible esa solución. A esta altura, sucedió la creación de una redefinición semántica y lograron la palabra salvadora. Eran católicos practicantes y uno de ellos que estudiaba teología puso a disposición del grupo la nueva palabra: “comunión”, pues dentro de la concepción católica la hostia y el pan de la misa son en forma “real” el cuerpo y la sangre de Jesús y cada uno de los creyentes contiene a Jesús. Esta palabra modificó el acto. Ya no era canibalismo, sino un acto de comunión, de modo que esto permitió que se comieran a los compañeros y sobrevivieran. Si hubieran sido peones chilenos perdidos en los Andes, los diarios hubieran hablado de “Canibalismo en los Andes”.



38 La invención de las madres

Otro caso fue también la historia de una palabra que permitió nominar una situación creada por la dictadura militar argentina. Los detenidos eran llevados, torturados y muertos, pero esto no era reconocido. La negación del paradero era negada (una re-negación). Antes del proceso militar un ser humano tenía dos posibilidades: estaba vivo o estaba muerto, no existía esa tercera posibilidad “ni vivo ni muerto”. Esta era una ambigüedad inaguantable para los parientes pues no podían iniciar el duelo de despedida (¿y si aparecía?), era enloquecedora la espera. Esta situación de duda que se multiplicaba por miles de casos generó un movimiento de las madres de los secuestrados (también se negaba que habían sido secuestrados), que generó con su lucha una palabra que pudo colocar en el orden simbólico ésta, antes inexistente, tercera categoría, entre vivo y muerto: la palabra “desaparecido”, que permite incorporar a lo real lo perversamente fantasmal. Tanto es un nuevo término, una nueva palabra de la cultura, que no se la traduce, en otros países se usa también la palabra “desaparecido”, creada por las Madres de Plaza de Mayo para categorizar lo incategorizable antes. Treinta mil personas en esta situación generaron el término. Ahora un joven puede decir “mi padre es un desaparecido”, con lo cual se entiende la tercera posibilidad aberrante. La nueva palabra permitió el duelo de lo ambiguo. Le dio paz y descanso al fantasma del vivo-muerto. La tierra no entierra a los muertos, los entierra el trabajo de duelo que, con palabras, categoriza al existente real en no-existente real, pero sí en recuerdo existente.



39 El instante infinito

El estudio del tiempo, este “fluido entrópico”, que en su fluir nos desconcierta, es bastante difícil, pues el yo vive en el tiempo como el pez en el agua, y lo último que se le puede preguntar a un pez es ¿qué es el agua?… pues nunca estuvo fuera de ella, salvo cuando el pescador lo saca del agua y por ausencia de su medio entiende qué “era” el agua aunque ya es tarde para él.

Cuando pensaba en el pez y su destino de no conocer lo que estaba tan cerca, por estar tan cerca, pensé que no era posible un lugar “fuera del tiempo para estudiar el tiempo”. Me parecía que me encontraba en la situación de estar en el mar dentro de un bote y si desarmaba el bote para saber cómo estaba construido, me hundiría. Encontré tres lugares fuera del tiempo: uno es la situación de conciencia cuando ocurre el brote psicótico, los testimonios clínicos inmediatos son “que el tiempo se detuvo”, que se tiene la inaguantable sensación de paralización del devenir donde el instante es infinito, algo así como haberse “caído en la eternidad”, y por lo tanto la vivencia de desaparición del sí-mismo porque deja de existir en la sucesión. “La vida es como una bicicleta, si se para se cae”. En realidad, la vivencia más angustiante es el brote, pues no sólo se cae, sino que desaparece la bicicleta, sucede la nada.

40 Heráclito y Parménides

La palabra controla la transformación para que sea entendible. La secuencia es colocar pasado en el futuro, la planificación es como poner una marca allá en el futuro para después encontrar la marca y conectar presentes aislados.

Hay dos polos para percibir el tiempo, uno, “todo fluye” (Heráclito) y el otro opuesto es “sólo existen presentes estáticos, todo está quieto” (Parménides). Tal vez las dos hipótesis son verdaderas porque lo que fluye son sólo presentes estáticos e inconexos.

El tiempo - cultura es un tiempo de presentes secuenciados, presentes cronados. Debo aclarar que me permití crear un neologismo que es el verbo cronar (de cronos) que define unir acontecimientos en el tiempo, secuencia presentes. Por ejemplo, la música es una figura cronada. Cronar es memorar y expectar al mismo tiempo, si no lo hacemos no “entendemos” la melodía. Por eso la primera vez que escuchamos una melodía no “oímos”, cada nota tiene sentido desde la anterior y la siguiente. El loco pierde este tiempo - cultura por eso siente presentes discontinuos, dice "el mundo se detuvo" pero también siente pánico a la transformación irreversible e imparable y por eso fabrica máquinas de congelar el tiempo, por ejemplo los rituales obsesivos. En el Borda, estaba internado un relojero que había inventado un freno para el tiempo. El reloj caminaba más despacio y él decía que así podía alcanzarlo.



41 La seguridad se paga con aburrimiento

La cultura más eficiente para enfrentar los cambios de la vida es la más prejuiciosa, porque tiene clichés y rituales. La más tonta es la más útil porque es más estereotipada y puede resistir mejor el caos, es segura pero mortalmente aburrida, no tiene capacidad de transformación y desaparece por falta de adaptación a la nueva etapa histórica.

La burocratización de la vida cotidiana en nuestra clase media llena de normas, horarios, prejuicios, congelan la aventura. También las ortodoxias religiosas congelan la incertidumbre y el alma.

42 La invención de las madres

Otro caso fue también la historia de una palabra que permitió nominar una situación creada por la dictadura militar argentina. Los detenidos eran llevados, torturados y muertos, pero esto no era reconocido. La negación del paradero era negada (una re-negación). Antes del proceso militar un ser humano tenía dos posibilidades: estaba vivo o estaba muerto, no existía esa tercera posibilidad “ni vivo ni muerto”. Esta era una ambigüedad inaguantable para los parientes pues no podían iniciar el duelo de despedida (¿y si aparecía?), era enloquecedora la espera. Esta situación de duda que se multiplicaba por miles de casos generó un movimiento de las madres de los secuestrados (también se negaba que habían sido secuestrados), que generó con su lucha una palabra que pudo colocar en el orden simbólico ésta, antes inexistente, tercera categoría, entre vivo y muerto: la palabra “desaparecido”, que permite incorporar a lo real lo perversamente fantasmal. Tanto es un nuevo término, una nueva palabra de la cultura, que no se la traduce, en otros países se usa también la palabra “desaparecido”, creada por las Madres de Plaza de Mayo para categorizar lo incategorizable antes. Treinta mil personas en esta situación generaron el término. Ahora un joven puede decir “mi padre es un desaparecido”, con lo cual se entiende la tercera posibilidad aberrante. La nueva palabra permitió el duelo de lo ambiguo. Le dio paz y descanso al fantasma del vivo-muerto. La tierra no entierra a los muertos, los entierra el trabajo de duelo que, con palabras, categoriza al existente real en no-existente real, pero sí en recuerdo existente.



43 El psicoanálisis y las crisis

Los psicólogos también perdieron el concepto del sí-mismo y del proyecto vital (el alma y el destino) porque la religiosidad Freudiana no ha podido escapar de la cultura dominante actual. Es una versión melancoloide (sólo el pasado como preocupación) con la matriz de la familia pequeño-burguesa (la sagrada familia edípica) y con la asepsia médica (la curación como adaptación a lo “normal”). Por eso el psicoanálisis creció tan notablemente en nuestra ciudad de los “Malos Aires queridos”, que también creó un folklore hermoso y melancólico como es el tango, tan parecido al psicoanálisis por ser los dos duelos interminables. Por todo esto es que el psicoanálisis no puede operar ni teórica ni técnicamente en el momento crítico de la perturbación mental (la crisis) y sólo opera con las neurosis estabilizadas, es decir cuando se establece el cuadro clínico.

Aclaramos que tampoco el modelo psiquiátrico puede operar en la crisis, sólo medica con psicofármacos y luego segrega en depósitos a los enfermos donde el brote se transforma en delirio. Más adelante en los capítulos correspondientes a terapias volveremos sobre este análisis.

44 Freud y Sartre

Por fin se me unen Freud y Sartre. Freud es el tema del deseo, Sartre es el tema del testigo

Se sintetizan así: El otro me define, por eso lo deseo.

45 Jesús y Buda

Dos dioses, dos concepciones de la existencia. Jesús nos mira agonizante desde la tortura de la Cruz, es la cosmogonía judeo-cristiana de la culpa y el reproche. Del otro lado está Buda que sonriente y bien comido, atraviesa el mundo buscando el conocimiento y fundamentalmente tratando de encontrarse a sí mismo que es encontrar el mundo adentro de uno ¡que lástima que no nos tocó Buda como dios a imitar!



46 De Jehová a Darwin

La explicación de la creación del mundo occidental, la cosmogonía, pudo pasar de ser explicada por Dios a ser explicada por Charles Darwin. Antes la explicación de la creación estaba sostenida por la mirada de Dios, por un sostén vincular (Él creó todas las especies, en Él creemos). La Teoría de la Evolución es fundamentalmente una explicación estructural pues propone que creamos en la existencia de una sucesión que luego se constituyó en un modelo de pensamiento para lo económico (Marx) y para lo psicológico (Freud).

Darwin nos independizó de Dios para explicar la historia natural, la economía y la psiquiatría.

47 Necesidad de dioses

El problema no es si Dios o los dioses existen o no, lo que sí seguro existe y es indudable, es

el gran agujero, la incertidumbre final. No importa si el corcho es verdad o no, lo que importa es el agujero que el corcho tapa. El gran agujero final. Yo creo en el agujero, por lo tanto, creo en dios, porque lo necesito.

48 La soledad es peor

En un orfanato dirigido por monjas había un dibujo del ojo de Dios en un costado del aula. Ese ojo enorme, muy bien pintado vigilaba todo el tiempo y como también lo habían pintado en las habitaciones, no permitía la intimidad y tampoco la desobediencia porque le ojo de dios siempre vigilaba. La pregunta es ¿por qué los niños aceptaban la presencia de ese ojo omnipotente y omnipresente?. Porque aunque provocaba culpa y la angustia de ser permanentemente mirado, les evitaba la soledad absoluta. Es decir que cuando no tengo la mirada de papá y mamá por lo menos tengo la mirada de dios que aunque esté atento a mis pecados, por lo menos me mira a mí y evito la soledad absoluta.



49 ¿Qué darán esta noche...?

Los sueños son una actividad fantasmal donde no hay palabras sino imágenes, es una actividad de nosotros para nosotros mismos y es la más íntima que tenemos. Por eso decimos "mi sueño es... ". El primer libro que escribió Freud fue justamente "La interpretación de los sueños". Estos aparecen en la Biblia y en muchas otras religiones antiguas. Son mensajes de nosotros a nosotros mismos, así los define Perls, el inventor de la terapia gestáltica. Son mensajes existenciales en un lenguaje metafórico. Los sueños nos permiten elaborar, hablar con los muertos, con lo que no está, son intentos elaborativos, son terapéuticos de por sí. Si aparecen pesadillas es por algo que no estamos tomando en cuenta.

Me hice amigo de mis sueños, cuando me voy a dormir me pregunto “¿Qué darán esta noche en el cine de los sueños?”. Con eso casi no tengo pesadillas, vienen películas de viajes, de acción, policiales y a veces alguna porno…

50 Fábricas de futuro

El problema esencial en la vida es la fabricación de futuro, deberían existir fábricas que vendan futuros…y las hay, son las ideologías, los fantasmas, las revoluciones, son todos los proyectos porque generan una expectativa, una tarea a realizar.



51 Concepto de la Escena Cero

Cada humano tiene un destino singular e irrepetible. La variedad de las posibilidades fundantes de una vida: padres, cuerpo, historia infantil, primeras experiencias placenteras y dolorosas, se combinan cada vez, en cada humano y le dan singularidad a ese destino. Este núcleo originario del yo, es como el carozo, la semilla de la planta, que tiene la información genética. Es el ADN de la historia de vida. La llamo Escena Cero o escena primigenia por ser la situación fundante, que se configura en los primeros años de vida. Tiene que ver con la matriz primera de vinculación y las circunstancias de placer y dolor. Esta escena arcaica es ambivalente, contiene placer y dolor mezclados. Da miedo y seguridad. Es una situación básicamente incompleta, debe cerrar, hay algo que falta, ésto a completar es lo que produce la energía, el buscar ese placer y controlar ese peligro.


52 Arqueología subjetiva

La exploración de la escena cero requiere una labor arqueológica, hay que ir pegando pedazos sueltos: recuerdos infantiles, escenas temidas, zonas de placer, sueños, síntomas, etc. También la escena cero es una hipótesis de trabajo para el área terapéutica y nos da el origen de esa historia de vida. El tema del origen es fundamental para entender algo, cuando enfrentamos una situación caótica nos hacemos la pregunta clave: ¿cómo empezó esto?...Porque el origen permite entender el desarrollo, pero también prever un posible final.

La teoría de la escena cero, no es una hipótesis fatalista, pues habla del origen y no del final. Todo destino puede elegirse en su futuro, pero no en su origen. El pasado puede superarse, elaborarse, corregirse pero no modificarse. En cada momento podemos elegir la continuación de la historia. La vida es una película en que estamos metidos y somos los protagonistas, pero se trata de una película que tiene algo inédito, la vamos filmando cada vez. Las circunstancias nos caen encima y a veces no podemos elegir lo que nos pasa, pero sí podemos elegir "qué hacer con lo que nos pasa".

En Estados Unidos recibía pacientes de Vietnam en el manicomio de Brooklyn, tuve tres con la pierna amputada porque los vietnamitas hacían trampas con púas de bambú untadas con excremento que les producía rápidamente una septicemia (verdadera técnica de guerra bacteriológica). Los tres tipos tenían el mismo traumatismo, sin embargo uno eligió deprimirse, se hizo alcohólico. Otro eligió ser el campeón de la rehabilitación, quería ser el mejor deportista rengo de Nueva York y el último dijo: “yo acepto mi pérdida y voy a hacer mi vida normal”. Son distintas salidas con el mismo traumatismo, cada uno lo enfrentó desde su manera de ver el mundo.



53 Habeas Corpus

En esta cultura desalmada, en esta cultura donde el hombre está “afuereado”, afuera

de sí, tendríamos que solicitar un hábeas corpus para la subjetividad, para la intimidad, para el alma.

54 Las boludeces salvadoras

La íntima conciencia de la propia muerte, de mi desaparición absoluta y para siempre, es muy breve porque es un hecho tan absurdo y a contramano de la vida que se presenta como un instante de intenso escalofrío existencial pero inmediatamente el tramado de la cultura te rescata para la atención interesada en el mundo, a veces, en una pequeña boludez, una imagen cotidiana que te hace saber que todavía estás “vivito y coleando”.



55 La solución en el problema

De chico muchas veces estuve solo, dialogando conmigo mismo, de grande para salir de ese diálogo interno que muchas veces me angustiaba, inventé un otro con el cual hablo de sus diálogos internos, del cual he llegado a vivir y lo llamo el paciente.


PROCESO DE VIDA

Etapas evolutivas
56 El que no juega, pierde

La infancia es el período más rico en cuanto a creatividad porque tiene el tema del juego, esencial para la vida. La vida es una especie de apuesta donde siempre estamos jugando. ¿Hacemos pareja? ¿Cómo? ¿A quién elegimos? ¿Qué vamos a hacer? ¿A dónde vamos? ¿Cómo nos vamos a transformar? Cuando somos niños aprendemos a jugar roles anticipados. Hay una intensa plasticidad, por eso el que por alguna razón traumática tuvo que reprimir la infancia, negarla, olvidarse, muchas veces queda empobrecido en su capacidad de juego, de humor, de ésto tan necesario en la vida como es la capacidad de creatividad, de fantasía, de explorar nuevas soluciones. La vida continuamente nos pone en situaciones de encierro, en las que si no tenés la fantasía para imaginarte una salida, quedás atrapado. Los nenes tienen una creatividad muy grande, que la escuela se encarga inmediatamente de coartar. Te dicen: “Nene, un caballo tiene cuatro patas y se pinta de marrón”, entonces todos hacen el mismo caballo cuando, para ellos puede ser azul, con alas o con grandes dientes que te pueden comer. La escuela se encarga de uniformar y esto no está del todo mal porque con eso se genera el símbolo abstracto, caballo, para que todos seamos objetivos, pero a veces, se exagera con la uniformidad a costa de la singularidad.



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57 Juventud El terremoto hormonal

El mayor grupo de riesgo en este momento en el país son los adolescentes,¿por qué?, porque no pueden acceder al trabajo, en esta edad hay una gran proporción de desocupados, cambiaron las costumbres, las familias se desarmaron, y también cambiaron las reglas y a los padres les es difícil lograr una buena comunicación con ellos.

Hay un momento, alrededor de los doce años a los catorce, que ocurre una gran revolución, es el cambio humano más brusco y más intenso de toda la vida, la pubertad. Es un momento de mucha confusión, porque en muy pocos meses se pasa de niño a adulto en el cuerpo, la niña con la menstruación y el desarrollo de los senos y un cuerpo de mujer que es objeto de deseo del varón. Y, además, hay un cambio bastante traumático en cuanto al vínculo, la libido que es la energía sexual, después de este terremoto hormonal se genitaliza. Antes los vínculos eran imaginarios, la cama de la nena está llena de ositos y de pronto pasa en poco tiempo a la excitación genital y con eso la necesidad de que el sujeto de interés sea una persona, ya no puede ser imaginario.

Pasa del osito al vecinito en muy poco tiempo, y acá aparecen dos temas, uno que un osito nunca embarazó a nadie y el otro es que el osito siempre devolvía el cariño, y el vecinito puede decirle: - "no, vos no me interesás", produciéndole heridas narcisistas amorosas que son muy intensas.

La pubertad es una etapa muy difícil en este momento, la mayor posibilidad de daños a terceros y a si mismos se da debido a la despersonalización. Por ejemplo: Hay tratamientos distintos con chicos de la calle según estén antes de la pubertad o después de ella.

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