El turismo de proximidad: una nueva perspectiva de la movilidad turística inmaculada Diaz-Soria



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EL TURISMO DE PROXIMIDAD: UNA NUEVA PERSPECTIVA DE LA MOVILIDAD TURÍSTICA
Inmaculada Diaz-Soria

inmaculada.diaz-soria@univ-tlse2.fr

Université de Toulouse 2-Jean Jaurès




resumen
El turismo se define tradicionalmente como la actividad que permite al individuo (turista) visitar espacios fuera de su entorno habitual. En un contexto globalizado en el cual los avances en medios de comunicación y de información distorsionan lo cercano y lo lejano, lo familiar y lo extraño, numerosas propuestas turísticas están surgiendo permitiendo a los individuos conocer mejor su propio entorno geográfico, el cual se ve hoy día desvinculado del entorno habitual (en términos de familiaridad). Sin embargo, ¿cuál es el papel de la movilidad en estas formas turísticas de proximidad? A partir del análisis de cuestionarios realizados en el marco de visitas guiadas en Pau (Francia) y Barcelona, esta comunicación intenta reposicionar la movilidad a la escala de dichas propuestas turísticas. Las percepciones de los turistas y el análisis de los recorridos nos permitirán entender mejor la proximidad relativa en turismo, posicionando el concepto de movilidad en un contexto donde ésta es muy limitada.
Palabras clave: familiar, movilidad, percepción, proximidad, turismo de proximidad.
abstract
Tourism is usually defined as the activity allowing individuals (tourists) visiting spaces outside their usual environment. In a globalized context where media and transportation means development is distorting the perception of what close and far mean, of what is familiar and what is strange, tourist proposals allowing individuals increasing their knowledge about their geographical environment are arising. This geographical reality has nowadays been dissociated from the usual environment, which can be linked to the notion of familiarity. In this context, which is the role of mobility in these forms of proximity tourism? The analysis of forms filled by participants to guided visits in Pau (France) and Barcelona will try to reposition mobility in this new scale. Tourists’ perceptions and the analysis of the itineraries will favour the understanding of the relative proximity in tourism, by locating the notion of mobility in a context where it is very limited.
Keywords: familiar, mobility, perception, proximity, proximity tourism.

nota biográfica
Diplomada en turismo y licenciada en geografía por la Universidad de Gerona, Inmaculada Diaz-Soria se especializó en ordenación del territorio y desarrollo local en la Universidad Autónoma de Barcelona. Estudiante de doctorado de 3er año en la Universidad de Toulouse 2, prepara una tesis sobre la experiencia de los habitantes visitando su ciudad desde la perspectiva de un turista. Sus temas de investigación giran en torno al turismo cultural, el patrimonio, la experiencia turística y la percepción.




  1. introducción

“[…] Descubrimos cosas de nuestra ciudad que no sabíamos” (Atrapalo.com, comentario publicado el 1/09/2014). “La magia de descubrir Barcelona con otros ojos, ha sido un viaje por la historia de la ciudad a través de la imaginación” (Atrapalo.com, comentario publicado el 22/09/2014). El turismo se define tradicionalmente como la actividad que permite al individuo (turista) visitar espacios fuera de su entorno habitual (OMT, 2008). En un contexto globalizado en el cual los avances en medios de comunicación y de información distorsionan lo cercano y lo lejano, lo familiar y lo extraño (Govers et al., 2008), la actividad turística debe redefinirse adaptándose a este contexto. En este sentido, numerosas propuestas están surgiendo permitiendo a los individuos conocer mejor su propio entorno geográfico, como lo muestran los comentarios extraídos de la página web de venta de actividades culturales Atrapalo.com. Este entorno geográfico se ha visto desvinculado del entorno habitual (en términos de familiaridad) (Torré, 2004). Cuando lo desconocido se encuentra cercano en distancia, es lógicamente posible realizar turismo en dicho espacio (Díaz y Llurdès, 2013). Sin embargo, siendo la movilidad un elemento intrínsecamente ligado al turismo, ¿cómo se entiende en estas formas turísticas de proximidad?

Esta comunicación surge de una tesis en curso titulada La experiencia turística del espacio cotidiano (Universidad de Toulouse 2). En dicha tesis, las visitas guiadas donde participan en su mayoría habitantes son analizadas para entender cómo el hecho de participar en ellas impacta el proceso de construcción subjetiva del propio entorno (Tuan, 2011). En otras palabras, la investigación se interesa por la forma en la que estas actividades afectan la comprensión territorial del individuo. A partir del análisis de cuestionarios realizados en el marco de dichas visitas guiadas en la ciudad de Barcelona, esta comunicación se centra, por un lado, en la dimensión geográfica de la proximidad, poniendo en relación los itinerarios con el lugar de residencia de los participantes, y, por otro, en la dimensión familiar de la proximidad, a partir de una reflexión sobre las prácticas ejercidas en el espacio recorrido durante la visita guiada previas a dicha visita. Estas dos vertientes del concepto de proximidad en turismo nos permitirán reflexionar sobre la movilidad en un contexto donde ésta es, a priori, muy limitada.

En primer lugar sentaremos las bases del turismo de proximidad entendido como el turismo realizado en una destinación próxima desde un punto de vista geográfico, es decir, en el caso que nos ocupa, el turismo realizado por el habitante de una región en su propia región. A continuación, se resumirá la metodología utilizada en el trabajo de campo realizado para la tesis en curso que ha originado esta comunicación y se recogerán las ideas extraídas sobre el perímetro de proximidad geográfica y el perímetro de proximidad organizativa (basado en la familiaridad) (Torré, 2004) en el que las actividades analizadas tienen un impacto. A partir de aquí, se vinculará esta reflexión a la noción de la movilidad en el turismo dicho de proximidad, con el objetivo de favorecer la comprensión de la experiencia del recorrido y de la percepción del destino turístico en el caso peculiar del turista de proximidad. Las conclusiones finales recogerán las principales ideas de esta comunicación y propondrán futuras pistas de investigación relacionadas con la movilidad y el turismo de proximidad.




  1. hacer turismo de proximidad

Según la definición oficial de la OMT, la actividad turística es aquella que permite al individuo salir de su entorno habitual (2008). Esto significa que, en un mundo híper conectado, donde contextos lejanos se vuelven cotidianos gracias a los medios de información y de transporte (Ascher, 2005), el entorno geográfico del individuo puede resultar, por defecto, desconocido (Govers et al., 2008). Esta lógica ha sido percibida por el sector turístico en ciertos destinos donde se está construyendo en los últimos años una oferta de actividades turísticas dirigidas especialmente –aunque no exclusivamente– a los habitantes de la ciudad visitada o de sus alrededores.

Este fenómeno se está dando en destinos turísticos internacionales como Barcelona, donde los habitantes constituyen un nuevo nicho de mercado en un contexto de diversificación de la demanda: “[Ha sido] una cuestión de estudio de mercado. Hay muchas empresas de turismo con mucha más experiencia. Yo venía de otro sector y gestionar productos turísticos (cruceros, etc.) no lo sabría hacer. Es más fácil gestionar grupos de gente de aquí con la que puedo empatizar” afirmaba uno de los informantes, que añadía además que, para crear su empresa, tuvo en cuenta: 1) Mis capacidades, lo que tengo; 2) Lo que el mercado deja hacer” (extracto de la entrevista realizada en diciembre 2013 a un promotor turístico). En otros territorios donde la actividad turística está en fase de desarrollo, como es el caso de Pau (Francia) –el otro caso analizado en la tesis sobre la que se basa esta comunicación–, esta práctica se corresponde con la voluntad de los actores turísticos de generar “prescriptores del territorio” (entrevista realizada en diciembre 2012 a un responsable de la oficina de turismo). En otras palabras, como pasa en muchas regiones en fase de desarrollo turístico (Kibicho, 2005), los responsables de este proceso proponen la oferta turística a los habitantes para que estos la conozcan y puedan recomendar el destino a turistas potenciales (Gold, 2010; Pons y Greffeuille, 2011). Esta comunicación se centra especialmente en el caso de Barcelona pero el caso de Pau es relevante como muestra de la diversidad de contextos en que este tipo de actividad se está desarrollando.

Se ha utilizado el concepto de turismo de proximidad para denominar este fenómeno pero, ¿qué quiere decir exactamente? ¿Por qué hablamos de turista? ¿Cuáles son las bases de este turismo y qué quiere decir en teoría y a la práctica? Este apartado servirá como introducción a la noción de turismo de proximidad para facilitar la comprensión del estudio de caso y de la metodología objeto de esta comunicación.




    1. el concepto

El concepto de turismo de proximidad se refiere a diferentes prácticas, su utilización no sigue por el momento criterios uniformes. Por un lado, se trata de “frecuentaciones que generan flujos tensos y cortos” (Amirou y Bachimon, 2000:11). Por otro, es un “turismo lento, pero también rico, poniendo de nuevo el viaje en el centro de la experiencia vivida” (Astruc, 2009:107). La primera definición enfatiza la corta distancia entre el lugar de origen y el destino (proximidad geográfica) así como sobre la continuidad entre el modo de vida del turista y el de la población local (proximidad organizativa o de familiaridad). La segunda definición se interesa por el modo de transporte, justificando la intensidad de la experiencia en base a la lentitud del recorrido. Según esta última definición, la experiencia vivida sería el vector principal del turismo de proximidad. Las nociones de turismo local (Amirou y Bachimon, 2000; Babou y Callot, 2007) y de turismo autóctono (Mitic, 2008) sustituyen en ocasiones la de turismo de proximidad. Para Amirou y Bachimon, este turismo sería una “categoría difusa del turismo local” (2000:11) con impactos económicos y medioambientales muy limitados (Astruc, 2009). Sin embargo, la noción de turismo autóctono se usa en ocasiones para estos turistas que visitan el lugar donde viven (Mitic, 2008) pero también para hablar del turismo solidario, ético, justo, etc. basado en el alojamiento en casa del habitante (Blangy y Laurent, 2007). Condamines (2006) utiliza el concepto vacaciones de proximidad. Esta definición limita sin embargo el turismo al periodo vacacional. El trabajo de campo realizado muestra que estas actividades –turísticas en su formato– no están directamente vinculadas a un periodo de vacaciones, sino que ocurren durante el tiempo libre del individuo (esté de vacaciones o de fin de semana o durante la semana fuera de su jornada laboral). Este hecho provoca también que en ocasiones estas actividades sean clasificadas como actividades de ocio en vez de turísticas.



    1. controversias

En este sentido, este concepto genera controversia ya que cuestiona las bases mismas del turismo: la ruptura con la esfera cotidiana y la necesidad de pernoctación. En referencia al primer aspecto, la ruptura con lo cotidiano sólo es posible para muchos autores a través del alejamiento completo del lugar de origen (Ryan, 2002). Si el turista se queda en el mismo espacio geográfico se limita simplemente a cambiar sus roles sociales (Poulain, 2000). Sin embargo, ¿este cambio de rol no es suficiente para diferenciar un turista de un habitante? Los turistas de proximidad, estén de vacaciones o en su tiempo de ocio, tratan de forma diferente el tiempo, adoptan un ritmo más sereno (Condamines, 2006). Esta adaptación del ritmo de vida cotidiano al ritmo de vacaciones condiciona el rol social del individuo durante la actividad y justifica la ruptura con lo cotidiano. Muchos ven en esta forma de turismo un “encierro folclórico”, un “peligro que impide el encuentro” (Michel, 2012). No obstante, esto sucede igualmente en contextos geográficamente muy lejanos cuando el turista se inscribe en un medio cultural familiar que le resulta seguro (Christin, 2008), como es el caso de las “ciudades de vacaciones” o los cruceros, que tienen la misma morfología y proponen las mismas actividades independientemente de su situación en el globo o, por ejemplo, un inglés de vacaciones en Benidorm, pasando su estancia en el barrio inglés (comiendo como en su país de origen, yendo a espectáculos de humoristas ingleses, hablando sólo en inglés, etc.).

En referencia a la importancia de la pernoctación para definir el turismo y las nociones de turista y excursionista –éste último se define porque su visita “no incluye una noche en el destino” (OMT, 2008) –, se trata a nuestro parecer de una cuestión puramente simbólica. El turista de proximidad correspondería casi en la totalidad de casos a la categoría del excursionista, tal como la define la OMT. Sin embargo, en ciertos aspectos las estadísticas deberían considerar este público al mismo nivel que las personas categorizadas como turistas. Excursionistas y turistas de proximidad, en las prácticas realizadas, no presentan grandes diferencias: “el análisis ha demostrado que la distinción entre turistas y excursionistas visitando el lugar no ha sido particularmente útil para distinguir las motivaciones, experiencias, percepciones y ventajas” (Prentice et al., 1998). Las prácticas y el uso del espacio son a priori similares. Además, en un contexto posmoderno de emergencia de fórmulas alternativas de alojamiento como, por ejemplo, el CouchSurfing (Del Rosso y Gréhan, 2010; Priskin y Sprakel, 2008; Schéou, 2010), a través de las cuales el alojamiento no representa beneficios directos para el sector turístico, esta distinción parece por lo menos cuestionable.


    1. teoría y práctica

En el campo de la investigación, el turismo de proximidad se vincula a menudo con el ecoturismo ya que el desplazamiento es mínimo y esto limita los impactos medioambientales y sociales asociados tradicionalmente al sector. “Los impactos más importantes provocados por el turismo están ligados a los transportes” (Astruc, 2009). En este sentido, el turismo de proximidad es respetuoso con el medioambiente porque “favorece destinos próximos y transportes lentos” (Astruc, 2009). En el marco de la investigación, este turismo se clasifica a menudo en el marco del ecoturismo, en la categoría de turismo alternativo (Fullana y Ayuso, 2002; Gössling et al., 2002; Astruc, 2009). Según estos autores, el turismo de proximidad constituye una respuesta sostenible al problema de la repartición del tiempo de trabajo y de ocio, en el cual éste último se ha visto intensificado como consecuencia de la fragmentación de las vacaciones a lo largo del año (Honoré, 2005). Esta intensificación, junto con la democratización de los precios de los billetes de avión, ha provocado una tendencia a realizar desplazamientos breves desde un punto de vista temporal para poder aprovechar mejor el tiempo en el destino (Astruc, 2009). Para evitar un uso abusivo del medio de transporte aéreo, el turismo de proximidad propone destinos más próximos del lugar de origen favoreciendo en consecuencia desplazamientos más respetuosos con el medioambiente.

A pesar de las referencias expuestas hasta ahora, esta forma turística se encuentra más presente en la práctica que en el campo de la investigación. Las colecciones Insólita y Secreta (Ed. Jonglez), Secret et Insolite (Ed. Parigramme), disponibles para diferentes ciudades del mundo, así como otras guías del mismo tipo, como Le Cool, proponen una perspectiva alternativa en el marco del turismo urbano. El principio es visitar los lugares cargados de historia (más que de Historia), de anécdotas (Tung y Ritchie, 2011), de secretos, para proporcionar una experiencia más auténtica (menos turística) siguiendo la lógica atribuida al post-turismo (Uriely, 2005). Esta forma de aprehender la ciudad se hace generalmente a pie ya que es el medio ideal para percibir los detalles escondidos de la mirada cotidiana intensificando así la experiencia percibida (Astruc, 2009; Berthelot, 2012). No obstante, existen otras formas de desplazarse en estas propuestas, como la bicicleta o medios de transporte insólitos (tándem, vespa, segway, etc.). Estas guías se dirigen tanto a turistas como a habitantes deseando hacer turismo en su ciudad. Como se puede leer en la presentación de la colección Insólita y Secreta, esta guía se dirige principalmente “a los habitantes y a los viajeros que se atrevan a salir de los circuitos habituales […], creyendo conocer bien [la ciudad]” (Ramírez y Sierra, 2008). Los comentarios como los que han introducido esta comunicación, dejados por los participantes en rutas turísticas en las páginas web en las que han reservado dichas rutas, muestran la afluencia de habitantes deseando (re)descubrir las calles que recorren en su día a día.

Las actividades tratadas en esta comunicación son las visitas guiadas a pie en medio urbano y en las cuales la mayoría de los participantes habitan la ciudad visitada o sus alrededores. Esta temática no ha sido por el momento demasiado abordada desde este punto de vista en el campo de la investigación turística. En este sentido, la presente investigación pretende mejorar la comprensión de este fenómeno. Para ello, se explicará a continuación brevemente la metodología utilizada así como la idea del perímetro de proximidad geográfica y organizativa, determinantes para comprender la movilidad de esta oferta turística.




  1. la experiencia turística del espacio cotidiano




    1. metodología

Volviendo al tema trabajado en los casos de Barcelona y de Pau (Francia), 31 visitas guiadas en medio urbano y propuestas principalmente a la población local y de los alrededores han sido trabajadas por el momento. De éstas, nueve han sido observadas y 363 participantes han respondido a cuestionarios propuestos por el organizador (en el caso de Pau) y por la autora (en el caso de Barcelona). Los cuestionarios comprendían diferentes temas pero esta comunicación se centra en el caso de Barcelona y en dos aspectos concretos (ligados a la percepción de la movilidad), recogiendo las ideas de André Torré (2004) y Bouba-Olga y Grossetti (2005), entre otros: el perímetro de proximidad geográfica de las visitas y el perímetro de proximidad organizativa.




    1. el perímetro de proximidad geográfica

Según estos autores, la proximidad geográfica se refiere a la concepción tradicional de la distancia, aquella que se puede medir utilizando el sistema métrico y que en las rutas que nos ocupan podría medirse en kilómetros. La proximidad organizativa, por otro lado, se refiere a la concepción abstracta de la distancia y de la proximidad, vinculada a la familiaridad (Boschma, 2004). Es decir, la idea de que próximo es sinónimo de conocido o familiar y que puede coincidir o no con la proximidad geográfica.



En el primer caso, con el objetivo de determinar el perímetro geográfico de las actividades analizadas, se han tratado en paralelo dos variables: el código postal de los participantes a la visita y el código postal de la zona recorrida durante la visita. A partir de los códigos postales recogidos, se ha cartografiado cada participante como un punto y se ha puesto en relación con la ciudad de la visita (Barcelona). Si se observa la figura 1, se puede ver como los participantes de la ruta “Gracia, burguesa y revolucionaria” se distribuyen en el territorio según su lugar de residencia.
Figura 1. Perímetro de proximidad geográfica de la ruta “Gracia, burguesa y revolucionaria”

Fuente: Elaboración propia sobre las bases cartográficas descargadas del ICC y de Eurostat (2014).
Esta ruta, a diferencia de los ejemplos que mostraremos a continuación, no solamente contó con participantes de la ciudad de Barcelona y alrededores, sino que también participaron una alemana, dos sevillanos y un habitante de Vila-Seca (Tarragona). El perímetro puramente geográfico es, en este caso, amplio, en comparación con el resto de visitas observadas. Sin embargo, si se analiza desde un punto de vista de la densidad, siete personas de las doce que participaron en esta visita (una no respondió a la pregunta) en el mes de mayo de 2014 vivían en la provincia de Barcelona, cuatro en la ciudad misma, aunque ninguna de ellas en el barrio de Gracia (objeto de la visita), sino que una habitaba el distrito de Les Corts, otra el del Poble Sec y dos el de Sant Gervasi. Sin tener en cuenta la relación que cada uno de estos individuos pueda mantener con la zona visitada, desde un punto de vista puramente geográfico, que estas personas decidan visitar el barrio de Gracia entra en la lógica turística ya que, geográficamente, esta zona no está incluida en su entorno habitual (si consideramos como variable geográfica principal el domicilio).
Figura 2. Perímetro de proximidad geográfica de la ruta “Barcelona, nocturna y criminal”

Fuente: Elaboración propia sobre las bases cartográficas descargadas del ICC (2014).
Los siguientes ejemplos (figuras 2, 3 y 4), también relativos a Barcelona, muestran unos perímetros más cerrados, con participantes en su totalidad residiendo en la provincia de Barcelona. En el caso de la ruta “Barcelona, nocturna y criminal” del mes de junio de 2014 (figura 2), el participante más lejano vive a unos 35 km. (en Las Franquesas del Vallés). Esta visita tuvo 18 participantes, entre los cuales 11 de la misma ciudad de Barcelona (5 de Gracia, dos de Ciutat Vella, dos de Sant Andreu, uno de Horta y uno de la Sagrera –Sant Martí–) y dos del área metropolitana (Badalona). Dos personas dejaron el código postal en blanco. La ruta recorría el centro de Ciutat Vella, a un lado y otro de la Rambla (entre el barrio Gótico y el Raval). Como se ha comentado, dos de los participantes residen en esta parte de la ciudad. En este sentido, según la definición tradicional del turista como aquél que se distancia del lugar donde vive y donde realiza sus prácticas cotidianas (que veremos en el siguiente apartado), ¿estas dos personas no se pueden denominar turistas? Si solamente se tuvieran en consideración los aspectos geográficos habría que decir que no. Sin embargo, a la práctica están haciendo exactamente lo mismo que los demás. Por lo tanto, en el marco de la comprensión de un tipo de oferta turística sería quizás deseable superar las definiciones que limitan para proponer nociones que faciliten el análisis y favorezcan una comprensión global del fenómeno. La puesta en relación del perímetro geográfico y del perímetro de las prácticas cotidianas propuesta por esta comunicación pretende modestamente favorecer la superación de dichas limitaciones.
Figura 3. Perímetro de proximidad geográfica de la ruta “La Barcelona masónica (abril 2014)”

Fuente: Elaboración propia sobre las bases cartográficas descargadas del ICC (2014).
Las figuras 3 y 4 representan una misma ruta realizada en dos fechas diferentes por dos grupos diferentes de personas. Observamos que no hay grandes diferencias en cuanto al perímetro de origen geográfico de los participantes. En el primer caso, en abril de 2014 (figura 3), los participantes que residen a una mayor distancia de Barcelona lo hacen a una treintena de kilómetros (Bigues i Riells). El resto residen en Barcelona (uno en Gracia, uno en Les Corts, uno en el Eixample, dos en Poblenou y dos en Sant Andreu) y su área metropolitana (Sant Cugat, Sant Feliu y Cornellá).

En el mes de junio de 2014 (figura 4), el perímetro geográfico del origen de los participantes es más reducido, aunque también lo es el número de participantes a la visita. Los tres más alejados residían a 24 km de Barcelona (Premiá de Mar). Un solo participante vivía en Barcelona, en Gracia, y el resto eran habitantes del área metropolitana (Esplugues de Llobregat y Badalona).


Figura 4. Perímetro de proximidad geográfica de la ruta “La Barcelona masónica (junio 2014)”

Fuente: Elaboración propia sobre las bases cartográficas descargadas del ICC (2014).
La ruta masónica empieza en el barrio Gótico, atraviesa una parte del Born y acaba junto al mar, en Pla de Palau, cerca de la Barceloneta (figura 5). Ninguno de los participantes de las dos visitas reside en esta zona.
Figura 5. Recorrido de la ruta “La Barcelona masónica”


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