El Punto Culminante Concepto y diferentes acercamientos



Descargar 30,29 Kb.
Fecha de conversión16.08.2017
Tamaño30,29 Kb.
El Punto Culminante

Concepto y diferentes acercamientos

Por Mauricio Weintraub



Introducción

Como sabemos, cuando un intérprete se dispone a abordar una obra musical, se vincula (o sería deseable que se vinculara) con ésta desde tres aspectos diferentes: El Aspecto Técnico, el Aspecto Analítico y el Aspecto Emocional.

Así, dentro del Aspecto Analítico, existen a su vez dos partes: El análisis de la Obra en sí y el análisis de las Circunstancias de la obra.

En el análisis de las Circunstancias de la obra incluimos todo lo referido al contexto histórico, datos relevantes de la vida del compositor, estilo, etc.

Mientras que en el análisis de la Obra en sí incluimos, en principio, 6 tipos de análisis básicos: el Estructural, el Formal, el Armónico, el Temático, el Melódico y el Funcional.

Dentro de estos 6 tipos de análisis consideramos al Análisis Estructural como el más importante ya que es en la estructura de la obra donde confluyen de alguna manera todos los demás análisis y lo que en definitiva, la sostiene y le hace ser lo que es.

Dentro de este Análisis Estructural, encontramos tres posibilidades (y solo tres) para cualquier fragmento musical que sea en sí mismo una unidad (una semifrase, una frase, una sección, un movimiento o una obra): Tensión – Punto Culminante - Distensión

En este artículo nos referiremos al Punto Culminante

__________________________________________

Acerca del concepto de Punto Culminante

El concepto de Punto Culminante es un concepto sumamente abstracto y complejo que no tiene una definición propiamente dicha y al cual solo podemos acceder a partir de diferentes acercamientos.

La complejidad del concepto tiene que ver con el hecho de que, a diferencia de los procesos de tensión y distensión que son, justamente procesos, el Punto Culminante es un punto, es decir un instante en el tiempo. Así, el Punto Culminante es un instante en el presente, mientras que el Proceso de Tensión es un proceso hacia el futuro y el Proceso de Distensión es un proceso desde el pasado. En este sentido, mientras estoy en el Proceso de Tensión puedo señalar el punto (Punto Culminante) al cual quiero llegar y mientras estoy en el Proceso de Distensión puedo señalar el punto (Punto Culminante) desde el cual vengo, pero cuando estoy en el Punto Culminante no puedo señalar este mismo Punto Culminante porque en cuanto lo señalo me doy cuenta que ya no estoy allí. De esta manera, el Punto Culminante pasa a ser un lugar al que es imposible señalar y definir desde sí mismo y tan solo señalable y definible desde el Proceso de Tensión, desde el Proceso de Distensión o desde otras perspectivas.

Como podrá observarse este es el mismo problema filosófico que se da cuando quiero definir el presente desde el presente mismo y puntuarlo, en el sentido de señalarlo desde el mismo presente. Con esto no queremos decir que no haya una definición de Presente, ya que evidentemente el Presente es el momento en el que estoy ahora, solo que cuando digo que el “Presente es el momento en el que estoy ahora” claramente dejo de estar en el Presente, o al menos en ese presente que acabo de definir.

En música pasa exactamente lo mismo con el agregado de que, para la vivencia musical, las palabras importan muy poco y, por lo tanto, si la definición que le doy a algo musical no me permite vivir con mayor profundidad eso que estoy definiendo es que la definición está errada.

Así, el concepto de Punto Culminante no tiene una definición certera y, como diría Descartes “clara y distinta”1 ya que si defino al Punto Culminante como el “momento en el que estoy ahora” evidentemente incurro en un error, ya que esta misma definición sirve para definir, por ejemplo, un Proceso de Tensión o de Distensión en el momento en que lo estoy tocando.

Es por ello que, como suele ocurrir tantas veces, es mejor no definir algo que definirlo equívocamente y, en este sentido, considero que la ambigüedad y, porque no, el misterio que contiene la noción de Punto Culminante es lo que mejor se acerca a su esencia.

El hecho de que esto nos provoque la angustia que en general nos provoca todo aquello que no podemos comprender desde nuestra limitada razón (comenzando, por ejemplo, por la vida y la muerte), es una evidente carencia nuestra de la cual la música no tiene porque hacerse cargo.

Así, nos acercamos con nuestra pequeña mente al misterio insondable de la música intentando entender lo que podemos entender y permitiéndonos soltarnos en su profundidad.

Los acercamientos al concepto de Punto Culminante

Ahora bien, el hecho de que no podamos definir acabadamente el concepto de Punto Culminante, no significa que nada podamos decir de él y en este sentido, todo lo que podamos decir nos acercará de diferentes maneras y en diferentes sentidos a su comprensión y nos permitirá experimentar el hecho musical desde una mayor profundidad.

Así, mencionaremos a continuación 5 acercamientos al concepto de Punto Culminante. Como se podrá observar muchas veces los diferentes acercamientos no serán excluyentes sino más bien complementarios y muchos Puntos Culminantes podrán ser mirados simultáneamente desde estos diferentes acercamientos. Sin embargo en otras ocasiones desde diferentes acercamientos podremos puntualizar también diferentes puntos culminantes por lo que, en esos casos, la decisión respecto a qué acercamiento prioricemos también determinará qué Punto Culminante decidiremos en nuestra interpretación.

Finalmente, también habrá ocasiones en las que un Punto Culminante solo podrá ser mencionada desde un acercamiento y entonces será este el que nos sirva de base a partir de la cuál justificar nuestra decisión interpretativa.

Como se verá, la cuestión del Punto Culminante es sumamente compleja. Tanto como la música.

Los cinco acercamientos al concepto de Punto Culminante que propongo aquí son:



  1. El Punto Culminante como el lugar donde se expresa con mayor profundidad la emoción que se está contando

  2. El Punto Culminante como el lugar de llegada



  1. El Punto Culminante como el lugar hacia donde se está yendo



  1. El Punto Culminante como el lugar de mayor tensión



  1. El Punto Culminante como el lugar a partir del cual todo es distensión

Mencionaremos a grandes rasgos las características fundamentales de cada uno.

El Punto Culminante como el lugar donde se expresa con mayor profundidad la emoción que se está contando

Este acercamiento al concepto de Punto Culminante tiene que ver con la perspectiva Emocional y se apoya en ella.

En un sentido o en otro, siempre el Punto Culminante es aquel lugar en el que se expresa con mayor profundidad la emoción que se está contando, sin embargo, en algunos casos esto es lo fundamental y lo que nos permite determinar un lugar como punto culminante.

Un ejemplo en este sentido sería el Punto Culminante del 2º movimiento de la Serenata op. 20 de E. Elgar (primer tiempo del compás 60) para orquesta de cuerdas en el que, evidentemente, la emoción que se está contando (en este caso amor) se expresa allí con la mayor profundidad e intensidad.

Sin embargo este Punto Culminante es también el lugar hacia el que se está yendo y el lugar de llegada además de ser el lugar a partir del cual todo distiende. En este sentido, este Punto Culminante no ofrece demasiadas dificultades ya que varios acercamientos confluyen en él.

Sin embargo, si observamos el Punto Culminante del Tema A del 3er. movimiento de la Suite St. Paul de G. Holst, la cuestión no es tan sencilla. En este tema A el Punto Culminante se encuentra en el compás 22 y en este punto no es tan claro que allí sea el lugar hacia el que se está yendo ni el lugar de llegada y, ni siquiera, el lugar a partir del cual todo es distensión. Aquí, solo puede considerarse a este punto como el Punto Culminante desde este acercamiento ya que evidentemente es en ese lugar donde se expresa con mayor profundidad la emoción que se cuenta (en este caso dolor o tristeza) y de la manera en que se cuenta (introvertida, femenina, con poco movimiento).

Como podrá verse en este y otros ejemplos, este acercamiento a la noción del Punto Culminante suele ser importante para concientizar y, por qué no, aclarar cuál es la emoción básica del fragmento que se está trabajando comprendiendo que la emoción básica del fragmento debe ser la misma que la que el Punto Culminante expresa y viceversa.

El Punto Culminante como el lugar de llegada

Este acercamiento a la noción de Punto Culminante es, probablemente el más sencillo de explicar y de percibir. Tiene que ver con lo más esperable desde la perspectiva estructural y lo podemos ejemplificar como un ascenso/descenso a la cumbre de una montaña.

Punto Culminante

Tensión Distensión

En este gráfico el Proceso de Tensión es análogo al ascenso a la cumbre, el Punto Culminante es análogo al momento en el que estoy en la cumbre y el Proceso de Distensión es análogo al descenso de la cumbre.

Así, el Punto Culminante es, claramente el objetivo a alcanzar desde el Proceso de Tensión mismo y, para decirlo de alguna manera, es el esperado. Es decir, cuando llegamos al Punto Culminante nos encontramos con aquello que buscábamos. El Punto Culminante es entonces el lugar de llegada al cual nos dirigíamos.

Un ejemplo de este acercamiento es el Punto Culminante del primer movimiento de la Sinfonía Simple de Britten (primer tiempo del compás 126). Como podrá observarse en este ejemplo todo el proceso de tensión anterior, que comienza a partir del compás 87 se dirige de manera clara hasta este retorno al Re (en este caso Mayor), con la aparición de los diferentes pedales de dominante hasta llegar a la dominante en el acorde anterior al Punto Culminante. En este sentido el Punto Culminante se ha venido preparando de la misma manera en que la cumbre se va observando cada vez más cerca a medida que nos acercamos a ella.

Insisto con una idea, el hecho de que un Punto Culminante pueda ser identificado a partir de este acercamiento no excluye que también pueda ser identificado a partir de otros. En el ejemplo mencionado anteriormente el Punto Culminante no solo es el lugar de llegada sino también el lugar en el que se expresa con mayor profundidad la emoción que se cuenta, al menos en esta última sección estructural (en este caso, la alegría).



El Punto Culminante como el lugar hacia donde se está yendo

Este acercamiento es similar al anterior pero con una diferencia fundamental: está pensado desde la perspectiva del proceso de tensión. En este sentido hay veces en las cuales el compositor propone un proceso de tensión que nos lleva hacia un lugar pero en el momento de llegar a ese lugar cambia su destino. Es decir que el Punto Culminante al cual se está yendo no coincide con el Punto Culminante al que se llegó.

Un ejemplo en este sentido se da entre el último tiempo del compás 48 y el primer tiempo del compás 49 del segundo movimiento de la Serenata de Elgar. Allí, sin ser un Punto Culminante principal, Elgar nos propone un levare a un acorde de La M o de Fa # M para luego frustrarnos y llegar a un acorde de Fa M con el agregado evidente de tensión que esto implica.

Otro ejemplo de este tipo de Punto Culminante se da en la Melodía en la m de Piazzolla, cuyo Punto Culminante está (según mi interpretación) en el compás 34.

Como se verá, este acercamiento a la noción de Punto Culminante está pensado para diferenciarlo del anterior, ya que el Punto Culminante como el lugar de llegada también es el Punto Culminante como el lugar al que se está yendo. Sin embargo, en este acercamiento la intención es diferenciar, justamente, ambos momentos y comprender que en algunas ocasiones se está yendo a un lugar pero se llega a otro. En general, cuando esto ocurre, el Punto Culminante inesperado al que se llega (en el ejemplo, el acorde de Fa M) funciona como un Punto Culminante como lugar a partir del cual todo será distensión.

El Punto Culminante como el lugar de mayor tensión

En este acercamiento tenemos en cuenta la cuestión cuantitativa a lo que tensión se refiere. En este sentido el Punto Culminante será el lugar más tenso de la obra o sección.

Este es un acercamiento complejo y que, muchas veces, se contradice con otros acercamientos, fundamentalmente con el Punto Culminante como lugar de llegada. Un ejemplo claro en este sentido es a partir de la secuencia armónica I – V – I. ¿Cuál es el Punto Culminante en una secuencia de este tipo? Obviamente estamos pensando este ejemplo solo desde la perspectiva armónica. En esta secuencia, evidentemente el V será el lugar de mayor tensión (fundamentalmente cuánto más próximo esté el I que lo continúa), aunque sin embargo es obvio que el I final será el lugar de llegada.

De esta manera, hay muchas obras en las cuales se da esta doble posibilidad y se pueda señalar un Punto Culminante partiendo de un acercamiento y otro partiendo de otro.

Como ejemplo de este tipo de Punto Culminante tenemos el Adagio de Samuel Barber. Esta obra tiene su Región Culminante entre los compases 50 y 53 en una sección de gran complejidad armónica en lo referido a las relaciones entre las tonalidades alcanzadas aquí y la tonalidad principal. La obra está escrita en si b m y a partir del compás 50 nos encontramos con un I de la tonalidad principal, luego un acorde de Sol b M, un acorde de V de Fa b y un acorde de Fa b M (todo con un pedal de si b) siempre en ff y en el último acorde un sff . Luego de ello, un silencio con calderón. Y luego del silencio, el camino de retorno en pp.

Evidentemente hay dos posibilidades de Punto Culminante: Una de ellas es el último momento del acorde de Fa b M: por un lado es el lugar armónicamente más alejado de la tonalidad original y por otro es el acorde en el cuál desemboca todo el proceso construido anteriormente (desde el compás 44 y, más atrás aún desde el compás 28). Por supuesto este acorde no es el lugar de llegada, ya que nada preanuncia que se llegue hasta allí en el sentido que no es una tónica esperable.

Ahora bien, la otra posibilidad es que el Punto Culminante está en el silencio con calderón que aparece inmediatamente después. La pregunta aquí es ¿qué es más tenso; el acorde o el silencio? La interpretación lo determinará.

Sin embargo, lo que es claro es que en ambos casos, el concepto básico a tener en cuenta tiene que ver con el Punto Culminante como el lugar de mayor tensión. Al igual que en ejemplos anteriores, este acercamiento no invalida de por sí otros; de esta manera es evidente que este Punto Culminante es también el lugar a partir del cual todo distiende y probablemente el lugar en el que se expresa con mayor profundidad la emoción que se está contando, aunque no es tan evidente que sea el lugar de llegada ni el lugar hacia el que se está yendo.



El Punto Culminante como el lugar a partir del cual todo es distensión

Este acercamiento al concepto de Punto Culminante tiene una particularidad: Es común a todos los puntos culminantes aunque con una salvedad: Cuando el Punto Culminante es el último momento de la obra o fragmento o sección.

Sin embargo y más allá de que este acercamiento sea común a casi todos los ejemplos, nos referimos a un Punto Culminante desde esta perspectiva, fundamentalmente cuando el hecho de que a partir de él todo distienda sea el rasgo principal. Nos referimos así a aquellos puntos culminantes que no se perciben con demasiada claridad antes de llegar, es decir, aquellos en los cuales el proceso de tensión preanuncia claramente el Punto Culminante al que se llegará.

Un ejemplo de este acercamiento lo podemos encontrar en la 4ª pieza de las 5 Piezas para orquesta de cuerdas de Hindemith. En esta pieza el Punto Culminante se encuentra en el compás 12 (otra opción sería en el compás 14), cuando el tema principal aparece en la voz de los bajos en la dominante de la tonalidad original. En esta pieza, si bien el proceso de tensión se advierte hacia ese compás, no aparecen las esperables que, desde el imaginario, se suelen colocar en los procesos de tensión. Para decirlo de otra manera, el Punto Culminante llega como consecuencia de un proceso de tensión homogéneo y distiende de la misma forma, lo que hace que uno comprenda que donde estaba el Punto Culminante cuando este ha pasado.

Es interesante en esta pieza notar que, cuando esto ocurre, se tiene la tendencia de reforzar la llegada al compás 18 (es decir, cuando se vuelve a la tonalidad principal) para que, de alguna manera, ese sea el Punto Culminante. Considero esto como un error.

___________________________________________________

En definitiva hemos transitado por los diferentes acercamientos referidos a la noción de Punto Culminante con la intención de poner cierta luz a un concepto siempre oscuro y problemático pero, a mi entender, imprescindible desde la perspectiva interpretativa.

Sé que muchas veces intentamos comprender lo insondable y que muchas veces el intento trae consigo más dudas que certezas; sin embargo confío en que, incluso con las dudas, el intento nos permita profundizar lo más posible la vivencia musical en el momento de interpretar.



1 Descartes, “Meditaciones metafísicas”



La base de datos está protegida por derechos de autor ©absta.info 2016
enviar mensaje

    Página principal