El papel de los sistemas emocionales



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El papel de los sistemas emocionales

Contenido



La organización del cerebro: tipos de procesos cerebrales 2

El Modelo de Pankseep de los tres procesos cerebrales 3

Los sistemas emocionales 4

Sístema de búsqueda o exploración de lo desconocido 5

Sistema de deseo sexual (Lust): Combinación de deseo y placer. 7

Sistema de cuidado o crianza (Care-especialmente en el educador) 14

Sistema de juego 18

Sistema de miedo 24

Sistema de rabia o ira 26

Sistema de pánico 32

Regulación de los sistemas emocionales 36

El Placer, el gran regulador. 39

Una neurobiología común para el placer y el dolor 45

Neuroquímica del amor 46

Diferencias entre el enamoramiento infantil y adulto 47

Referencias y enlaces 48

Anexos 51

Anexo I 51


  1. La organización del cerebro: tipos de procesos cerebrales


Una parte significativa de la comunidad científica actual comparte que los procesos emocionales se organizan en el cerebro en forma de sistemas (Pankseep, Berridge y Ledoux). A partir de esta premisa común y del reconocimiento de un núcleo pequeño de emociones universales básicas, se discute la funcionalidad de cada uno de los sistemas y los niveles cerebrales implicados. Desde la perspectiva de autores como Ledoux o Pankseep, los sistemas emocionales universales serían compartidos por todos los mamíferos y, en consecuencia, el estudio de los circuitos cerebrales y de la neuroquímica asociada, así como de las alteraciones genéticas en animales de fácil reproducción, como las ratas, permitiría extrapolarse a los seres humanos. Tal es el caso del miedo, estudiado por Ledoux, que se puede condicionar sin la participación inicial de la corteza cerebral y de la voluntad. Este planteamiento pretende conocer con precisión la fisiología de los sistemas emocionales e investigar sus relaciones con patologías fundamentales como la depresión o las fobias, y comprender procesos afectivos, como el apego. Desde esta perspectiva, la investigación con animales puede llevarnos a propuestas específicas a nivel neuroquímico o conductual que sirvan para actuar sobre diferentes trastornos o patologías, incidiendo directamente sobre los núcleos o vías neuronales, así como sobre los neurotransmisores, y los mecanismos químicos subyacentes.

A su vez, esta línea de investigación se complementa con los estudios sobre el ADN y las instrucciones genéticas que regulan la producción molecular asociada a la formación y fisiología del sistema nervioso, lo que permite a su vez desarrollar terapias que permiten regular, controlar o modificar la expresión del ADN o actuar químicamente o por otros medios sobre las proteínas sintetizadas.

El enorme desarrollo que ha tenido en los últimos años la investigación genética y cerebral no se podría haber producido sin la ayuda de la bioingenieria y la informática. De esta manera, por ejemplo, disciplinas como la optogenética, que permite manipular a voluntad la activación o inhibición de neuronas y circuitos nerviosos, introduciendo genes específicos sensibles a la luz a nivel neuronal, se han podido desarrollar gracias a los avances señalados. Estas técnicas se pueden aplicar a animales vivos, lo que permite estudiar la estructura y la función cerebral al mismo tiempo, mientras el animal desarrolla una conducta, sin tener que recurrir, como hasta ahora, a los estudios sobre los tejidos de los animales muertos. La posibilidad de conectar al cerebro, microdispositivos electrónicos, incluídos microscopios, así como microcánulas y microelecrodos, a los animales vivos, en su mayoría ratas, permite introducir con precisión celular, sustancias en el cerebro, así como estimular eléctricamente y medir al mismo tiempo los cambios químicos y eléctricos, registrándose y analizándose en los ordenadores, mediante el software adecuado, los datos que nos proporcionan los circuitos cerebrales o incluso las neuronas individualmente. De todos estos avances se están beneficiando enormemente los estudios sobre los sistemas emocionales.

    1. El Modelo de Pankseep de los tres procesos cerebrales


Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores y que el Cerebro-Mente de los mamíferos es un órgano muy complejo, necesitamos de alguna ayuda conceptual para el estudio de los sistemas emocionales. De este modo, algunos autores, proponen simplificaciones teóricas evolutivas, desde las que poder hacernos una idea global e integrada.

Yo prefiero un concepto tripartito de las complejidades algo diferente, que no nos meta en “problemas” neuroanatómicos (Pankseep,2014).

Siguiendo a Pankseep, que toma a su vez como referencia a MacLean (1970) planteamos 3 tipos de procesos cerebrales que pueden participar en la explicación de los sistemas emocionales:



Procesos-primarios, (Afectos primordiales básicos, sub-neocorticales), que como resultado de la evolución proveen útiles vitales toscos pero eficaces, muchos de las cuales típicamente reflejan “intenciones-en-acciones” intrínsecas —procesos tradicionalmente tratados como incondicionados, “innatos” o “instintivos” y que han engendrado tanto acalorado debate (los sustratos neurales generalmente corresponden a los cerebros reptiliano y paleomamífero de MacLean). Se incluyen entre los procesos primarios:

Afectos emocionales (Sistemas de acción-emoción. Intenciones en acciones. Ej: El dolor producido por una quemadura produce miedo al fuego; un pinchazo con una aguja produce miedo a la aguja. Propuesta de Pankseep: Búsqueda, juego, lujuria, juego, miedo, rabia y pánico.

Afectos Homeostáticos (Intraceptores cuerpo-cerebro: hambre, sed…)

Afectos sensoriales (Sensores exteroceptivos que disparan las sensaciones y los sentimientos de placer y displacer. Ej el roce del alimento con la lengua).

Procesos-secundarios, (Emociones de proceso secundario, aprendizaje vía ganglios basales) que reflejan las capacidades cerebrales básicas de aprender mediante sensibilización-habituación, condicionamientos clásico y operante, (estos están representados en todos los niveles de organización cerebral). Se incluyen entre los procesos secundarios:

Condicionamiento clásico (Por ej, miedo, vía amígdala central y vasolateral)

Condicionamiento instrumental u operante. (Seeking vía Nucleus Accumbes)

Hábitos emocionales o conductuales (Ampliamente inconscientes- Estriado dorsal)



Procesos-terciarios, (Afectos terciarios y Funciones de la conciencia Neo-cortical), que incluyen todos aquellos procesos “reflexivos” del Cerebro-Mente superior que incluimos en conceptos tales como pensamiento, deliberación, planificación y las formas superiores de la intencionalidad (esto es, intenciones-de-actuar), y de esto no podemos tener mucho sin las funciones de aprendizaje general evolutivamente marcadas de nuestras expansiones neocorticales. Se incluyen entre los procesos terciarios:

Funciones cognitivo ejecutivas. Pensamientos y planificación (Corteza Frontal).

Reflexiones emocionales y regulaciones emocionales (Regiones Medial Frontal)

“Free Will”. (Funciones de la más Alta Memoria de Trabajo-intención para actuar)


  1. Los sistemas emocionales


Las emociones básicas que Ekman (1972) descubrió como universales a través de estudios transculturales de la percepción del rostro humano no son fenómenos o reacciones simples, sino que están vinculadas a sistemas emocionales. Cada uno de éstos presenta características neurológicas propias, tanto en circuitos neuronales, punto emocionales específicos (por ej, Berridge la existencia de unos puntos calientes para el placer, - hotspot-) como en neurotrasmisores, neuropéptidos o química hormono-cerebral. Además, algunas emociones comparten en gran parte los circuitos y los neuropéptidos, diferenciándose sólo en las concentraciones necesarias del neuropéptido para provocar una reacción emocional u otra. Por ejemplo esto puede suceder entre el placer y el miedo. A su vez otras emociones como la rabia, están muy vinculadas al miedo y al dolor. En consecuencia cada emoción debe ser estudiada dentro de un sistema y dicho sistema puede incluir uno o diferentes procesos. Por ejemplo para Ledoux, el sistema de miedo es fundamentalmente secundario, no consciente y adaptativo para la supervivencia; sus procesos neuroanatómicos residen en la amígdala (Ledoux, 2014)i. A continuación describimos los tipos de sistemas emocionales, empleando el sistema de clasificación de Pankseppii:


    1. Sístema de búsqueda o exploración de lo desconocido


Según Panksepp es el más universal de los sistemas emocionales. El Sistema de búsqueda fue expuesto por primera vez en 1954 por Milner. Él lo consideraba como un sistema de búsqueda de la recompensa. Si estimulamos cerebralmente al animal, lo que se produce es una actividad exploratoria o de búsqueda, sin que necesariamente se satisfaga ninguna necesidad. El animal puede mantener las conductas de exploración hasta que cae exhausto y se duerme, sin que necesariamente haya tenido que obtener satisfacción alguna. Es el sistema fundamental del que están dotadas las mentes creativas, siempre ávidas de acercarse a lo desconocido.

El sistema de búsqueda opera según Panksepp (1998), desde el punto de vista neurofuncional de la manera siguiente iii:



To be very specific regarding neurocircuitry for the SEEKING system, Panksepp refers to the extended lateral hypothalamic corridor, which is part of the previously discussed medial forebrain bundle (MFB), a prominent tract of nerve fibers, both ascending and descending, within which is incorporated the mesolimbic and mesocortical dopamine pathways of the SEEKING system. Although we have discussed the MFB previously, here again is the illustration from the HOPES Brain Tutorial, a project of Stanford University (image links to source). In real tissue, this MFB pathway appears as white matter (see Gray matter, white matter, glial cells). It is this tiny pathway of a multitude of nerve fibers that motivates us via the SEEKING system.




In locating the SEEKING system, Panksepp refers to the nucleus accumbens, which is part of the corpus striata (basal ganglia). The lateral hypothalamic corridor, explains Panksepp, "running from the ventral tegmental area (VTA) to the nucleus accumbens, is the area of the brain where local application of electrical stimulation will promptly evoke the most energized exploratory and search behaviors an animal is capable of exhibiting." The "corridor" to which Panksepp refers is also called the mesolimbic pathway, first discussed in Dopamine action, synthesis, and pathways.

If you are interested in obsessions and compulsions, it is important to remember that the SEEKING system as a whole and the nucleus accumbens in particular play important roles in generating these behaviors.

When the mesolimbic pathway from the dopamine-producing VTA to the nucleus accumbens is stimulated, SEEKING behavior ensues. Panksepp writes: "For instance, stimulated rats move about excitedly, sniffing vigorously, pausing at times to investigate various nooks and crannies of their environment. If one presents the animal with a manipulandum, a lever that controls the onset of brain stimulation, it will readily learn to press the lever and will eagerly continue to 'self-stimulate' for extended periods, until physical exhaustion and collapse set in. The outward behavior of the animal commonly appears as if it is trying to get something behind the lever."


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