El arte rupestre en la península ibérica y modos de su interpretacióN



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3.2. Arte macroesquemático

El segundo estilo muy específico es el arte macroesquemático. Fue descubierto en el año 1980 en el la Pla de Petracos (Castell del Castells, Alicante). En primer momento fue relacionado con el arte linear-geométrico o se consideró como la fase inicial del arte levantino, pero más tarde quedó claro que se trata del arte completamente individual.

El arte macroesquemático se relaciona según su datación y temas con las primeras comunidades neolíticas en esta área. De momento no se sabe mucho sobre la relación del arte macroesquemático, el levantino y esquemático, hay preguntas si se trata de un proceso continuo de evolución o si se trata de etnias diferentes que existían una al lado de otra. Sin duda se trata del tipo de arte completamente nuevo, unido con nuevo modo de vivir. Hay convencionalismos comúnes entre el arte macroesquemático y en el levantino, lo que podría dirigirnos a pensar sobre el influjo del arte macroesquemático en el levantino, en especial en cuanto a los signos geométricos. En muchos rasgos el arte macroesquemático coincide también con el arte esquemático, ante todo en su simbolismo y tendencia al ornamentalismo.
Los temas característicos para el arte macroesquemático, en contraste con el arte levantino, aparecen también en la cerámica formando su decoración, ante todo mediante impresiones cardiales. Con esto se facilitó la datación del arte macroesquemático (entre 4770 y 4030 a.C.)45 y luego también la datación del arte levantino, discutida tanto en el pasado, ya que estas pinturas aparecen muchas veces superpuestas por el arte levantino.

El área de dispersión del arte macroesquemático se limita a la provincia de Alicante. Además aparecen pinturas macroesquemáticas en los abrigos del arte levantino, por ejemplo en la Araña (Bicorp, Valencia), Balsa de Calicanto (Bicorp, Valencia), Cantos de la Visera (Yecla, Murcia) y otros.»46

El arte macroesquemático se encuentra en general al aire libre, en abrigos de poca profundidad, tal como pasa en el caso del arte levantino. Igual que en caso de éste, el arte macroesquemático se manifiesta sobre todo por la pintura. Predomina la monocromía, se emplea sobre todo el color rojo oscuro. Las figuras están pintadas por trazos gruesos y suelen ser de bastante tamaño, ocupando casi toda la superficie disponible.

A diferencia del arte francocantábrico, los temas más abundantes son las figuras antropomorfas. Siempre son muy esquematizadas, se representan de frente y su cuerpo forma un trazo ancho. Las figuras no tienen marcados ningunos detalles anatómicos, sólo se esboza su contorno exterior por una simple línea. Es posible distinguir dos tipos de antropomorfos en el arte macroesquemático.47




  • El primer tipo se caracteriza por el convencionalismo de la figura con brazos levantados y dedos extendidos (en posición «orante» que evoca el carácter religioso), con cabeza circular y sin cuello. Las piernas se forman por la prolongación del contorno del cuerpo y también pueden llevar indicación de dedos. Aparecen diferencias entre las realizaciones de figuras (el número de dedos, la forma y rasgos de cabeza etc.), por lo que podrían designar personas concretas.




  • El segundo tipo son figuras más simples, constituidas por una barra vertical formando el cuerpo y por otras líneas paralelas que señalan las extremidades en varias posiciones, recordando así los antropomorfos esquemáticos en forma de X y doble Y, pero realizadas por la técnica típica para el arte macroesquemático. La cabeza, si aparece, está formada por un arco semicircular con el cuello marcado por la prolongación de la barra central. A veces, la figura consta de dos arcos semicirculares unidos por su parte central.48

El segundo tema más frecuente son los signos geométricos, formados también por las líneas gruesas. Aparecen signos serpentiformes o sinuosos y ocasionalmente, círculos u óvales.49 En muchos casos, estas formas podrían considerarse restos de figuras desaparecidas, pero generalmente se les atribuye un significado autónomo.



3.3. Arte levantino

El arte levantino representa un estilo muy específico que no tiene paralelos en ninguna otra parte de Europa. Por sus características, de las que hablaremos más abajo, está claro que se trata de una combinación singular de rasgos del arte paleolítico y neolítico, y precisamente por eso el arte levantino ha sido objeto de gran interés y de muchas investigaciones. Hoy se está de acuerdo que el arte levantino fue creado por la gente paleolítica que vivía en las sierras del Levante durante la introducción del modo de vida neolítico. El reflejo de los rasgos neolíticos se puede observar en muchos casos de pinturas levantinas de datación tardía (las escenas agrícolas etc.).


La historia de los descubrimientos del arte levantino se inició a finales del siglo XIX cuando J. Marconell descubrió pinturas de la Cocinilla del Obispo en la sierra de Albarracín. Pero el interés por este arte se inició hasta en el año 1903 con el descubrimiento del abrigo de Calapatá (Teruel) por Juan Cabré Aguiló. A partir de entonces se descubrieron muchos yacimientos del arte levantino, en el presente se cuentan más que 110. 50

En el principio, sobre todo por el influjo de grandes descubrimientos como Altamira o Lascaux, el arte levantino se puso inmediatamente en relación con el arte paleolítico francocantábrico. El abate H. Breuil incluyó el arte levantino en la época del Paleolítico, siendo contemporáneo con el arte francocantábrico. Sin embargo, afirma que estas dos artes fueron creadas por dos etnias diferentes: por el grupo fancocantábrico y por la cultura capsiense, relacionada con las culturas africanas.51

Pronto aparecieron dudas sobre la datación exclusivamente paleolítica del arte levantino. Hernández Pacheco propone otra cronología, neolítica, admitiendo los orígenes paleolíticos del arte levantino. Esta opinión se mantuvo reconocida por mucho tiempo. Un paso importante en la investigación fue el descubrimiento del arte macroesquemático que permitió la datación más precisa del arte levantino. «Así se definen los orígenes del arte levantino en contexto del Paleolítico terminal (el quinto milenio a.C.) con desarrollo pleno a lo largo del Neolítico, Calcolítico y la Edad del Bronce, concluyendo acaso hacia mediados del segundo milenio.»52
Las pinturas pertenecientes al arte levantino se encuentran en el área de Levante y del Sudeste de la Península, cerca de la costa del Mar Mediterráneo.53 Se presentan al aire libre, en abrigos de poco fondo en las serranías y barrancos de difícil acceso, en cabeceras de ríos, cerca de puntos de agua etc.54
El arte levantino se representa en primera línea por la pintura. Los casos de grabación son muy escasos y no aparecen relieves ni esculturas. Tampoco se han encontrado muchos casos del arte mobiliar. Pocas veces se aprovechan los accidentes naturales de la roca, tal como pasa a menudo en el arte francocantábrico. En este caso sirve para modelar el espacio, el paisaje en el que se desarrolla la escena.

La pintura está realizada en el estilo variado. Se marcan solamente contornos de la figura o el interior está rellenado por la tinta plana. La técnica pictórica varia según el tamaño de las figuras, las figuras pequeñas normalmente están pintadas de manera caligráfica.

Otro rasgo característico del arte levantino es la falta total de policromía. La diversidad de colores en una escena (e incluso en una figura) se explica como correciones posteriores o como figuras superpuestas o añadidas más tarde a la escena. Los colores que se utilizan son el rojo, el negro y el blanco. Hay muchas tonalidades, sobre todo en caso del rojo, que es el color más abundante. El blanco se reduce a los abrigos de la Serranía de Albarracín. Se emplearon ocres, óxidos del manganeso y del hierro para el color rojo, caolines para el blanco y hematites, limonita, sanguina y carbón vegetal para el negro. Estas materias se disolvieron en el agua, sangre, miel, clara de huevos o grasas animales y se aplicaron con pinceles o plumas.55
Según Beltrán, el arte levantino «en general, es de inferior calidad estética que el arte paleolítico, al que, no obstante, aventaja la vida, movimiento y espíritu moderno.»56

Muy típica es la tendencia naturalista de las pinturas de los animales y el impresionismo y simplificación de la figura humana. Es la tendencia similar a la que encontramos en el arte francocantábrico, sin embargo, en caso del arte levantino se nota el desarrollo progresivo del naturalismo hacia la estilización y abstracción. El arte levantino no intenta describir detallamente los cuerpos, formar espacio o plasticidad de las pinturas como el arte francocantábrico. Se preocupa sobre todo por la narración, la expresión espiritual y simbólica. La cronología según desarollo de formas aceptada en el presente divide las pinturas pertenecientes al arte levantino en 5 fases.57


1. Hasta el año 5 000 a.C. En este período se incluyen sencillas pinturas lineares.

2. Fase antigua o naturalista que abarca la época del Epipaleolítico y Mesolítico. Las pinturas de este período se caracterizan por el gran tamaño de las figuras y por la falta de movimiento.

3. Fase plena, «estilizada estática», que se inicia aproximadamente en el año 4 000 a.C. Se aumenta el movimiento y la complejidad de las escenas. Aparece además la figura humana, poco naturalista y a veces se hallan figuras metamorfoseadas.

4. Fase de desarrollo, «estilizada dinámica», que abarca el período de 3 500 a 2 000 a.C. Este período coioncide con el Neolítico en el área, pero todavía carece de escenas pastoriles y agrícolas. Se caracteriza por dinamismo y movimiento de las figuras, por un esquematismo de realización y la técnica caligráfica.

5. Fase final, desde el año 2 000 a.C. hasta su fin. Aquí se observa una vuelta al estatismo y tendencia a la esquematización por lo que muchos científicos la consideran como la fase transitiva al arte esquemático. Aparecen temas agrícolas y escenas de domesticación de animales (perro, caballo).

Las figuras humanas

Como ya hemos mencionado, el rasgo más típico de las figuras humanas es la estilización. Las pinturas no pretenden representar una persona concreta sino al hombre como tal, cierto tipo idealizado. Las proporciones del cuerpo no son fisiológicas, se caracterizan por la exageración del tronco y de ciertas partes de cuerpo mientras que otras quedan más bien esbozadas o faltan. Las figuras se caracterizan por el convencionalismo de la «delgadez de la cintura, la falta del abdomen, la tendencia triangular del tórax y la fuerte musculación de las pantorillas.»58

Según el análisis de las figuras del barranco de Vallorta, H. Obermaier y P. Wernert establecieron una tipología de las figuras antropomorfas en el arte levantino.59 Se distinguen tres tipos de antropomorfos:

1. el tipo «cestosomático». Este tipo se caracteriza por la figura muy alargada, de pecho ancho, largo y triangular con cintura estrecha. Las piernas siempre son largas y robustas con pantorillas bien marcadas. La longitud media es 0,25 m.

2. el tipo «paquípodo». Aquí pertenecen las figuras cortas y muy robustas, con la cabeza grande y el torso corto y delgado. Las piernas son cortas, musculosas y robustas.

3. El tipo «nematomorfo». Este tipo es característico por una gran expresividad y extrema estilización y desproporción notable entre las partes de cuerpo.

La mayoría de las figuras humanas representa a los hombres, con más frecuencia arqueros. En general aparecen desnudos. Pocas veces están marcados pormenores del cuerpo, por el contrario se notan muy bien los adornos corporales, tal vez por su supuesto poder mágico o para marcar el papel o cargo de la persona. Los hombres llevan arcos y flechas, también aparecen varias bolsas, mochilas y carcajs. Las representaciones de mujeres son mucho menos frecuentes. Se distinguen por la presencia de senos, nalgas salientes, faldas, y sobre todo por el tipo de la actividad que desarrollan y por la ausencia de armas60.

Las figuras zoomorfas

Los animales casi siempre aparecen estáticos y más bien naturalistas. Se representan de perfil, siguiendo el convencionalismo de la perspectiva torcida que conocemos del arte francocantábrico.

Muchas veces la falta de detalles o el mal estado de la pintura impide especificar bien la especie. Sin embargo, resulta claro que los animales que más abundan en las pinturas son el ciervo y la cabra.61 Muchas veces aparecen también jabalíes y toros. Éstos últimos coinciden con las etapas más antiguas, suelen ser de gran tamaño y de estilo naturalista. En las fases posteriores, tal vez por causa de la desaparición progresiva de este animal, muchas veces están repintados y convertidos en otros animales o aparecen en tamaño más pequeño y en movimiento. Con menos frecuencia se representan los équidos, cánidos, corzos, zorros, gamuzas, aves o artrópodos. En el barranco de Gasulla aparecen hasta animales que se interpretan como arañas cazando moscas.62

Escasean en el arte levantino las figuraciones de objetos. Tampoco aparece la vegetación o paisaje, aunque pueden hallarse algunos árboles y arbustros o hierbas de pasto.


Los signos

Otro tema importante son los signos geométricos, formados por delgadas líneas. Es probable que algunos sean simples restos de figuras desaparecidas, pero en su mayoría parecen tener su propio significado simbólico. Algunos de ellos evocan los motivos del arte macroesquemático hasta tal punto que en muchos casos es difícil decidir si se trata de una manifestación del arte levantino o esquemático.63


Las escenas

Una característica clave del arte levantino es la existencia de escenas narrativas, lo que es un elemento moderno en la evolución del arte. Las figuras de hombres y animales se relacionan en composiciones de los que el protagonista es siempre el hombre. Por eso, «En algunas ocasiones se ha hecho referencia a que el arte rupestre del Levante Español pudiera suponer el inicio del antropocentrismo; es en este momento cuando por primera vez el hombre se convierte en sujeto de interés.»64

La posición de las figuras en las escenas está sometida al mismo esquematismo que sus cuerpos. El papel importante juega el tamaño de las figuras, que en algunos casos parece designar el papel de las personas en la escena. La mayoría de las escenas del arte levantino es de caza, pero aparecen también escenas de guerra, de danza, de vida cotidiana y también de actividades agrícolas.

Las escenas de caza65 describen minuciosamente las etapas de la caza, la persecución de los animales heridos, y también el armamento de los cazadores. Salvo un caso, en la Cueva Remigia,66 el hombre es siempre el triunfador y perseguidor. En este caso, el hombre está corriendo perseguido por un toro herido.67

Otro tema muy abundante son las escenas de guerra68 entre grupos rivales. Existen también escenas de desfiles de arqueros69 o figuras con armas levantadas ante individuos muertos o caídos, a veces con flechas clavadas en el cuerpo.

Muy conocidas son las escenas de danza de mujeres en torno a un hombre. Son famosas las bailarinas del abrigo de Cogul70 que forman la escena de danza fálica bailando alrededor de un hombre. La interpretación de estas escenas más reconocida habla sobre rituales para asegurar la fecundidad. Si aparecen en las escenas de danza además personas enmascaradas, suelen interpretarse como ceremonias rituales que tienen orígen en el culto animista o como escenas de magia de la caza, igual que en el arte francocantábrico.

Las escenas del tipo agrícola pertenecen a las fases tardías del arte levantino. Aparecen figuras masculinas y femeninas con palos, trabajando en la tierra. Muy famosas son las escenas de recolección de miel en La Araña, donde las figuras están subiendo para recoger la miel siendo rodeadas de abejas. Hay recolectores de vegetales de árboles o arbustros también en el abrigo de los Trepadores, en Alacón.

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