El artículo la introduccióN



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EL ARTÍCULO


LA INTRODUCCIÓN

El artículo ( del lat. articulus ) es el signo más simple desde el punto de vista formal, pero el más complejo desde el punto de vista funcional.

Por primera vez aparece el artículo en la poética de Aristóteles, para quien significaba las palabras que servían para enlazar los miembros consecutivos de una oración. Zenodoto en 250 a. d. J. C. fue el primero en establecer la diferencia entre artículo y pronombre.

Según Homero el artículo griego fue en su origen, lo mismo que el indoeuropeo, es decir, un pronombre demostrativo. La Real Academia Española enseñó durante mucho tiempo que el artículo se anteponía al nombre para anunciar su género y su número y aun a locuciones enteras para indicar que ejercían en la oración oficios de nombres. En realidad esta definición era falsa y restringida porque se refería evidentemente sólo al castellano.

Hoy, apoyándonos en las enseñanzas de Andrés Bello, se considera que „ el artículo no es sino un demostrativo debilitado que sirve sólo para señalar un individuo conocido efectiva o virtualmente por el que habla y por el que escucha.“
Los artículos son palabras gramaticales que pertenecen a la categoría funcional de los determinantes que es quizá uno de los capítulos más complejos de la gramática española.

Los artículos sirven para identificar, especificar y clasificar los objetos que nombramos.


La identificación se indica con el determinador EL, tradicionalmente conocido como

ARTÍCULO DETERMINADO o DEFINIDO.


La especificación se indica con el determinador UN, tradicionalmente llamado ARTÍCULO

INDETERMINADO o INDEFINIDO.


La clasificación se indica con el determinador cero, lo que significa la ausencia de determina-

dor.



forma

 

 

 

 

 




ARTÍCULOS

 

 










 

 




 

 

 

 




Determinados

Indeterminados

 

 




 

 

 

 




 

 

 

 




Género

Género

 

 




 

 

 

 




 

 

 

 




Masc. Fem. Neutro

Masc. Fem.

 

 




 

 

 

N

 

 

 

 

Ú

Singular

EL LA LO

UN UNA

 

M

 

 

 

 

E

 

 

 

 

R

Plural

LOS LAS

UNOS UNAS

 

O

 

 

 

 

 










 

 










 

 

 

 

 

 

Como la tabla indica los significantes del artículo determinado son el para el masculino, la para el femenino, ambos con sus plurales respectivos los y las, y lo para el neutro que carece de plural. Las formas del artículo indeterminado son un y una para el singular y unos y unas para el plural. Los artículos concuerdan con el sustantivo en género y número y por lo tanto cada artículo tiene cuatro formas sumando además al artículo definido la forma neutra lo que se une con adjetivos sustantivados. El artículo indeterminado o indefinido es una magnitud completamente distinta por las funciones que desempeña.



Los rasgos esenciales que los distinguen:


  • El artículo definido es una unidad átona y dependiente, pues necesita otras unidades en las que se apoya fónicamente y de las que no se puede separar por construir con ellas un grupo fónico, mientras el artículo indefinido es palabra tónica y por eso puede cumplir un papel sin la ayuda de otros elementos.

  • Otra diferencia es que el artículo definido expresa un objeto “consabido, de que se ha tratado antes“ y el artículo indefinido designa un objeto “no consabido de aquél a quien se dirige la palabra (Academia).

  • El artículo definido es, desde el punto de vista de la etimología, idéntico al pronombre demostrativo latino ille, en cambio, el artículo indefinido corresponde etimológicamente y en su forma al numeral uno.


EL ARTÍCULO DETERMINADO
Entre las lenguas indoeuropeas solamente el griego tenía artículo definido. En latín clásico no existía. Sólo el latín vulgar, en su última época demostró la necesidad de crear un artículo como lo tenían los griegos. En aquellos tiempos el pronombre demostrativo ille tuvo ya cierta significación de artículo en la lengua clásica y como ya he dicho, posteriormente sirvió para formar el artículo español. La categoría gramatical de determinación surgió en las lenguas románicas mediante la evolución de la deixis.
En el esquema siguiente podemos observar como se formaron en castellano los artículos:


  • ille > ele > el

  • illa > ela > la

  • illos > elos > los

  • illas > elas > las

  • illud > elo > lo

En los casos donde hoy decimos por ejemplo los hombres, las mujeres, se decía illos hombres e illas mujeres. De aquí las primeras formas primitivas del artículo definido en castellano: elos hombres y elas mujeres. La e inicial se perdió posteriormente en todas las formas excepto el nominativo singular masculino.


Andrés Bello afirma: „ según mi modo de pensar, el, la, los, las, lo, son formas abreviadas o sincopadas de él, ella, ellos, ellas, ello, usándose éstas en ciertas circunstancias y aquéllas en otras, pero con una misma significación; como sucede con los pronombres posesivos mío, tuyo, suyo que cuando preceden al sustantivo toman las formas abreviadas de mi, tu, su, …“

(1)


Bello fue acusado de haber dicho que el artículo y el pronombre personal eran la misma cosa. Pero ante esta acusación el insigne gramático añade: „ si se me imputase haber sostenido que el artículo era un pronombre, o que cierto pronombre que se llama comúnmente personal era un artículo, se habría dicho la pura verdad.“ Y, en efecto, trata en el mismo capítulo del artículo y del pronombre de tercera persona, considerando al primero como la forma abreviada y al segundo como la forma íntegra.

La verdad es que estudiando más detalladamente sus teorías nos podemos dar cuenta de cosas tan corrientes en las que no nos habíamos fijado antes. Por ejemplo en la semejanza que hay entre algunas formas del artículo y del pronombre de tercera persona; así el artículo masculino es igual al nominativo singular masculino del pronombre, aunque en este caso no se puede hablar de “pura“ semejanza porque en la ortografía al acentuar el pronombre, él, nos da una regla visual para poder distinguirlo del artículo el. Por otro lado existen las llamadas semejanzas “puras“ (este término es invención mía, por eso al decir las llamadas semejanzas puras uno no ha de pensar que se trate de la terminología corriente) en las que los artículos femeninos la y las son iguales al acusativo femenino del pronombre personal, lo al acusativo singular masculino y los al acusativo plural.

Pero no hay que olvidar que el pronombre se une únicamente con verbos, sea antepuesto o pospuesto, en cambio, el artículo acompaña a los nombres o también puede juntarse con otras palabras que no lo sean, y las precede siempre, salvo en algunas excepciones.

La función sintáctica del artículo determinado


La función sintáctica del artículo determinado es la de identificar en el acto de comunicación el significado del nombre al que se antepone.
El uso del artículo el en la frase

Préstame el libro y el cuaderno

presupone que el hablante y el oyente saben de qué libro y cuaderno se trata. Él que pide prestado el libro y el cuaderno pide cosas concretas, es decir, si damos rienda suelta a nuestra imaginación podemos decir que se trata del libro y cuaderno de geografía y un estudiante lo pide a su compañero de clase porque los suyos los dejó en casa.

El artículo determinado contrasta con todos los demás usos y, en especial, con la ausencia. En efecto, la presencia del artículo determinado frente a su ausencia produce cambios de significado como los que podemos observar en estos ejemplos:
En la guerra murieron los jóvenes. Esta mañana he recibido las cartas del extranjero.

En la guerra murieron jóvenes. Esta mañana he recibido cartas del extranjero.
En los primeros ejemplos nos referimos a todos los jóvenes que murieron en la guerra y a todas las cartas que hemos recibido. Eso quiere decir, en estos ejemplos resalta la universalidad de los artículos los y las. Los ejemplos sin artículo se refieren genéricamente a algunos jóvenes y algunas cartas. El plural de los nombres sin artículo tiene sentido partitivo.
Viendo todos estos ejemplos a uno casi se le olvidan cosas que también habría que mencionar a la hora de estudiar el artículo español, sólo por considerarlas tan naturales y lógicas. Nos

referimos a la posición del artículo. Entonces, el artículo siempre precede al sustantivo, sin que en ningún caso pueda colocarse detrás de él: el mundo, el país, la ciudad, el pueblo etc.

Pero esta precedencia no necesita ser inmediata, eso es, entre el artículo y el sustantivo o palabra sustantivada puede aparecer otra palabra: la blanca nieve, la pobre mujer, etc.

Características morfológicas del artículo determinado


La contracción
Las formas contractas del artículo se dan solamente en el singular masculino cuando concurre con las preposiciónes DE y A.

Preposición DE

De + el se contraen en del porque entran en contacto dos vocales inacentuadas y se produce una sinalefa que luego ha sido sancionada por la lengua escrita:
El bien del mundo.

Venimos del cine.



EL

DEL

LA

DE LA

LOS

DE LOS

LAS

DE LAS



Preposición A

A + el se contraen en al por reducción vocálica:
Vamos al colegio.

Al anochecer


EL

AL

LA

A LA

LOS

A LOS

LAS

A LAS

Otras preposiciones, como por ejemplo EN, CON, POR, PARA, CONTRA no sufren contracción cuando acompañan al artículo determinado.


La reducción se suprimie cuando el artículo forma parte de un nombre propio:
Vamos a El Escorial de excursión.

Venimos de El Salvador.

Nos dirigimos a El Ferrol.

La región de El Bierzo.

Un artículo sacado de El País.

«El» en femenino

Como ya he dicho anteriormente la forma primitiva del artículo femenino fue ela (illa) que en Castilla se perdió pronto pero en León subsistió hasta el siglo XVI. La e principal se perdió por desgaste, pero este fenómeno no se produjo ante los nombres que empezaban por vocal, pues en estos casos la que se perdió fue la a final, quedando sólo el o ell ( ell agua, ell alma, ell espada etc.) y aún vacilaba el uso en tiempo de E. A. Nebrija, que admitía tres formas:



el alma, ell alma y la alma. Después de pasar por un período en que la forma el se empleó ante la a inacentuada quedó limitado este uso a la construcción ante a acentuada. Hoy decimos el alma en vez de la alma, sólo para evitar el mal sonido de dos aes.

La doctrina de la Real Academia dice que “el artículo masculino el se puede juntar a substantivos que empiezan con la vocal a acentuada, o con la h muda seguida de la misma vocal, siempre que estos no sean nombres propios de mujer.“ (2)

El EGRAE define esta regla en los términos siguientes: “se emplea el femenino el inmediatamente delante de sustantivo que empieza con –a cuando sobre esta vocal recae el acento de intensidad: el álgebra, el ánima, el ascua, el ave, el Ática. La misma regla se aplica a los nombres femeninos que empiezan por la sílaba acentuada ha-, cuando la h- no representa ninguna clase de articulación: el habla, el hada, el hampa,el harpa ( escrita más comúnmente arpa), el haz (variente fonética del femenino haz). (3)

¡Ojo! Cuando el sustantivo va en plural el artículo recupera su forma femenina.



Singular Plural


EL ACTA

LAS ACTAS




EL AGUA

LAS AGUAS

EL ÁGUILA

LAS ÁGUILAS

EL ALMA

LAS ALMAS

EL ÁREA

LAS ÁREAS

EL ASTA

LAS ASTAS

EL AULA

LAS AULAS

EL HABLA

LAS HABLAS

EL HADA

LAS HADAS

EL HACHA

LAS HACHAS

EL HAMBRE

LAS HAMBRES


Naturalmente las palabras cuyo acento tónico no recae sobre la a-/ha- de su primera sílaba llevan el artículo femenino: la habitación, la abeja, la abuela, la hacienda, la azada etc.



Algunas excepciones:



  • con las letras del alfabeto

Esta regla no se puede aplicar a la a ni a la h como letras. Delante de ellas siempre se debe usar el artículo femenino:
la a / la hache las aes / las haches




Tampoco se respeta esta regla delante de nombres propios de mujeres:
la Álvarez, la Ángela



  • con nombres gentilicios

No se usa el artículo masculino delante de gentilicios femeninos
la árabe (opuesto al masculinos el árabe)
También se exeptúan los nombres geográficos como La Habana, La Haya.


  • con otra palabra intercalada entre el artículo y el sustantivo

Se dice el hada pero la mágica hada



el habla pero la dulce habla


  • con adjetivos

Tampoco con los adjetivos se admite el uso del artículo la, aunque empiecen por la a acentuada. No serán, pues, sino por licencia poética, buenas locuciones:
el alta cumbre, el áspera condición

Y para terminar este apartado consideramos importante añadir otra cosa que se refiere al uso de estos sustantivos. Es incorrecto usarlos con otras unidades de forma masculina. Por ejemplo con los pronombres demostrativos. La Academia sostiene que este, ese y aquel ante femeninos deben evitarse, “porque afean la dicción y pueden contribuir a la confusión del género del nombre.“ (4)

Lo correcto es decir esta aula en vez de este aula o aquella área en vez de aquél área etc.

El uso del artículo definido


El artículo definido se usa:


  1. ante un objeto o ser conocido, antes mencionado o cuando lo queremos concretar

la madre de Carmen

el mes pasado
b) con nombres abstractos

Admiramos la sinceridad con la que Clara trata a la gente.

Ramón detesta la pobreza.

La felicitad total no existe.


c) con los nombres de seres, personas u objetos únicos en su género

La llegada del hombre a la Luna.

Astro central de nuestro sistema planetario es el Sol.

El Papá estuvo en Cuba hace unos años.

La tierra gira alrededor del Sol.


d) con nombres propios

Los nombres propios tienen un comportamento particular respecto al artículo. Unos lo

llevan siempre, otros lo rechazan y, en fin, algunos hacen alternar libremente su presencia o su ausencia. Sin embargo, en los tres casos la referencia del nombre propio es la misma: cumplen la identificación del objeto designado.

Los nombres propios de persona en singular generalmente no llevan artículos, por eso, no decimos *Voy a hablar con el Juan o *Voy a visitar a la Carmen, eso se considera como uso vulgar. No obstante, la GRAE especifica algunos casos en los que el uso del artículo delante de nombres propios es obligado.


▪ Cuando llevan un calificativo
el gran Colón, el famoso Napoleón, el divino Platón, el dulce Garcilaso
Si el calificativo es peyorativo es muy corriente usar la preposición de:

la chismosa de Clara, la puerca de Carmen

Este matiz despectivo se suele reforzar en algunas ocasiones con tal:



el tal Juanito, la tal Pepita
▪ En lenguaje familiar se emplea el artículo femenino para designar a una persona del pueblo o de la escala social baja.
la Irene, la Julia

▪ Con el apellido de las artistas


la Guerrero, la Malibrán, la Patti
▪ con apellidos de escritores y artistas

También se usa el artículo ante los apellidos de escritores y artistas italianos



el Ariosto, el Petrarca, el Tasso, pero hay que advertir que este uso no es extensible al español
▪ con las fórmulas de tratamiento se pone artículo delante de los nombres comunes señor, señora, señorita, doctor, capitán, marqués, general, rey, presidente, infanta, profesor

pero sólo cuando se mencionan en tercera persona y no los usamos para llamar a alguien.


del señor Rodríguez, el rey Juan Carlos, el doctor Sarmiento, el general Franco

mientras que:



¡Señorita Romero!, puede venir,¿ por favor?
▪ con los apellidos y nombres en plural
Los Sánchez, Los Alonso, Los Vázquez, Las Cármenes
▪ con los nombres propios de persona cuando los trasladamos de un individuo a otro en el

sentido de semejanza.


Garcilaso fue el Petrarca español.

Espronceda fue el Byron español
▪ con los nombres de autores de obras

Cuando queremos designar un libro no por el título, sino por el nombre de su autor o de su

editor.
He comprado el segundo tomo del Quevedo.

Préstame el Cervantes.
▪ para designar los nombres propios que son títulos de libros, óperas, obras de arte
el Cirano, el Quijote, el Lazarillo, el Guernica, La Traviata

▪ con los nombres de festividades religiosas

el uso del artículo señala que nos referimos a la fiesta y no al tiempo en que ésta tiene lugar
Nochebuena/ La Nochebuena

Navidades/ Las Navidades

Pascua/ La Pascua

▪ con los nombres de ciudades

Normalmente los nombres de las ciudades no llevan artículo a no ser que vayan seguidos de

un complemento determinado o que el artículo forme parte de la denominación


La Granada de los árabes.

La Alemania de Hitler fue derrotada.

El México que yo recuerdo.
Los Ángeles, El Cairo, El Callao, La Coruña, El Ferrol, La Habana, La Haya, El Havre,

Las Palmas, La Paz, La Plata,
Pero también existen nombres de ciudades que llevan los determinativos obligatoriamente

como, por ejemplo, es el caso de Mora la Nueva.


▪ con los nombres de ciertas regiones, provincias, distritos, pueblos
La Mancha, La Alcaria, Castilla la Nueva / la Vieja, Las Navas, La Algaba, El Escorial

▪ con los nombres de países

Generalmente el artículo no se usa con los nombres de naciones pero puede anteponerse

delante de algunos países, si bien la tendencia general es prescindir de él.

En el siglo XIX era corriente decir la Francia, la Prusia y hasta la España. Todavía Bello

enseñaba que “los nombres propios de naciones o países de alguna extensión pueden



usarse con artículo o sin él.“ (5)
Países que aceptan el artículo:

En Suramérica

La Argentina, El Brasil, El Ecuador, El Paraguay, El Perú, El Uruguay.
En Centroamérica y Norteamérica

El Salvador ( forma parte del nombre del país, o sea, es indispensable usar el artículo)

Los Estados Unidos, El Canadá
En Europa

No hay ningún país en este continente que lleve artículo



En África

El Camerún, El Senegal
En Asia

El Afganistán, La China, El Japón, La India, El Paquistán, El Turquestán, El Yemen
Sin embargo existen vacilaciones en el uso. Pueden variar China / La China, Persia /

La Persia, África / La África, Egipto / El Egipto…
▪ con los nombres de mares y océanos
El (mar) Mediterráneo, El Cantábrico

El (océano) Atlántico, El Pacífico, El Índico
▪ con los nombres de ríos y lagos

El (río) Tajo, El Duero, El Guadalquivir…El Amazonas, El Sena

El (lago) Titicaca

Los nombres de ríos pueden omitir el artículo cuando acompañan como complementos

a otros nombres toponímicos:

Aranda de Duero, Alcalá de Henares
En otros casos lo conservan:

Villanueva del Huerva, Páramo del Sil
▪ con los nombres de montañas

Los Alpes, Los Pirineos / El Pirineo, Los Apeninos, Los Cárpatos, Los Urales,

El Cáucaso, El Himalaya,
Sierra Morena y Sierra Nevada, que deberían llevar artículo, lo toman unas veces y otras no

porque la denominación geográfica estereotipada ha borrado la idea de que Morena y

Nevada son adjetivos.
▪ con los nombres de clubs, especialmente aplicados al fútbol
El Valencia, El Barcelona, El Coruña

e) con las preposiciones

En general podría decirse que el artículo debe estar presente después de las preposiciones



bajo, sobre, desde, antes, tras y las locuciones prepositivas detrás de, frente a, encima

de, debajo de, delante de

Debajo de la mesa.

Sobre la mesa.
f) con los días de la semana

El artículo lo utilizamos delante de los días de la semana si no van precedidos por el verbo

ser.
Nos veremos el domingo.

Los lunes canto en el coro.

pero Hoy es miércoles.




g) para indicar la hora
Las clases empiezan a las ocho.

Es la una y media.
h) con la preposición a

Normalmente a precisa artículo seguido de un numeral


Murió a los ochenta

Se presentó a los ocho concursos.
i) con las estaciones del año

En primavera todo nace y florece.

En verano vamos a la playa.

j) con las partes del día
A las ocho de la mañana empiezan las clases.

Por la noche suelo salir con los amigos.

k) con los puntos cardinales

el norte, el suroeste, hacia el sur
l) con las partes del cuerpo humano o prendas de vestir

En estos casos el uso del artículo es obligatorio y su significado equivale al del posesivo.



Antes de comer me lavo las manos. (mis)



No es bueno cerrar los ojos ante lo malo. (nuestros)

Ha perdido el sombrero. (su)
ll) con los sustantivos acompañados de adjetivos en superlativo
Es la más guapa de todos.

Ha sido la peor experiencia.

m) con el porcentaje
El 50 por ciento del salario.

Lo haré al cien por cien.
n) con los complementos de relación espacial

En estos casos el uso del artículo es obligatorio.


Me caí por las escaleras.

Mis padres pasean por el campo.

o) con construcciones hechas
Dar la enhorabuena, me da la gana, en toda la extensión de la palabra etc.
p) con el verbo gustar, preferir, encantar y otros de similar significado
A mí me gustan las lenguas románicas.

El artículo con otras partes de la oración:



a) La función sustantivadora del artículo determinado


El artículo tiene la propiedad de convertir en sustantivos las demás partes de la oración:

los verbos, adverbios, interjecciones, adjetivos, pronombres y participios (en cuanto al participio, la presencio o ausencia del artículo no lo distingue de ninguna manera especial del adjetivo)


El fumar perjudica la salud.

El dulce dormir de los bebés.

El sí de las niñas.

El ¡ah! del herido.

Me voy al extranjero.

No sabemos el por qué.

José es el elegido.

b) El artículo con mismo

-Hay que diferenciar el mismo de un mismo porque no pueden ser usados en el mismo contexto.


Fueron a la muestra con un mismo propósito.

Fueron a la muestra con el mismo propósito.
En la primera frase expresamos que el propósito de ambos era único e igual pero no sabemos cuál. En cambio, en la segunda sabemos todos de qué propósito se trata. Ambos son pintores y su propósito es el mismo que el de otras veces, es decir, ver los cuadros de sus colegas.
-Tampoco debe confundirse él mismo, ella misma, con el mismo, la misma. El uso del artículo en estos casos significa la semejanza, mientras, el uso del pronombre personal la identidad.
Marta ya no es la misma muchacha. (que antes era).

Vino él mismo a recogernos en el aeropuerto.
- También hay que llamar atención sobre el empleo abusivo del anafórico el mismo, la misma que hoy podemos encontrar en la prosa administrativa, publicitaria, periodística y a veces también en la técnica, sólo por considerarlo fórmula elegante y explícita. Ante este problema la Academia señala “no pasa de ser una expresión vulgar y mediocre y cualquiera otra solución: pronombre personal, posesivo, etc. es preferible:“ (6)

Es incorecto decir: *Fue registrado el coche y los ocupantes del mismo.

Lo correcto sería: Fue registrado el coche y sus componentes.
c) El artículo con todo

El artículo puede en determinados contextos perder su valor de identificador y convertirse en un totalizador y puede combinarse con las formas todo, toda, todos, todas.


Cuando entré en el salón, todos los chicos se quedaron mirándome.

Toda la tarde me dediqué a esta tarea.






EL ARTÍCULO NEUTRO
"Atendiendo a la construcción del adjetivo con el sustantivo, no hay más que dos géneros en castellano, masculino y femenino; pero atendiendo a la representación o reproducción de ideas por medio de los demostrativos, hay tres géneros: masculino, femenino y neutro.“ (Andrés Bello) (7)

Descripción sintáctica


a) LO además de ser el artículo neutro, también es forma neutra del pronombre personal de tercera persona, que se emplea como complemento directo o como atributo y forma masculina singular del pronombre personal de tercera persona para la función de complemento directo

- Sabes quién ganó el partido? No lo sé.



- El libro que leí ayer, lo compré en una librería del centro.
b) Una propiedad sintáctica del artículo neutro lo, es la de agruparse con un adjetivo en su forma masculina singular para formar una expresión substantivada de significación abstracta.
Lo útil, lo bueno, lo malo, lo importante, lo esencial, lo moderno, lo difícil, lo dulce,

lo grande, lo guapo, lo contento,…

Lo antiguo tiene mucho más valor que lo moderno.
La fórmula lo + adjetivo sirve para delimitar una parte o momento de una totalidad, en vez de una pluralidad o colectividad.
Lo cortés no quita lo valiente. En este refrán ambas cualidades deben convivir con el comportamiento de una persona.

con un adverbio
Lo bien, lo mal, lo poco, lo mucho, …
Lo poco que haces es suficiente.

Con lo bien que cantas, seguramente ganarás.
con un participio
lo prohibido, lo dicho, lo escrito, lo debido, lo hecho, …
Lo dicho, dicho está.

Lo prohibido gusta más.

Lo aprendido no se te olvidará.

con un adjetivo posesivo
lo mío, lo tuyo, lo suyo, …
¡Saludos a los tuyos!

Lo mío son las lenguas, no soy de matemáticas.
con sustantivos

con nombres comunes empleados adjetival o adverbialmente:


Todo fue grande en aquel príncipe: lo rey, lo capitán y lo santo.
con elementos que funcionan como adjetivos

cuando nos referimos a algo conocido sin nombrarlo exactamente.




LO DE + un nombre = “el asunto de“ + un nombre






Lo de Paula me preocupa mucho.

Te acuerdas de lo del otro día.

Lo de tu madre, me tiene preocupado.

Valores de «lo»


a) valor intensivo
Lo bien que esquía. (¡Qué bien esquía!)

Lo bueno que es. (¡Qué bueno es!)
b) formas idiomáticas
Me da lo mismo. (me da igual)

Por lo menos. A lo mejor.

Es lo de menos.

Es lo de siempre.

EL ARTÍCULO DETERMINADO EN CONSTRUCCIONES CON LOS RELATIVOS






masculino


femenino

neutro


singular

(el) que

el cual


quien

(la) que

la cual


quien

lo que

lo cual



plural

(los) que

los cuales

quienes


(las) que

las cuales

quienes





Las formas el/la/los/las/lo cual, como la tabla indica, siempre van acompañadas por el artículo. Sin embargo, el relativo que no siempre va precedido por él.

Las expresiones el que, la que, los que, las que, lo que se consideran unas veces como compuestas de dos palabras distintas: artículo + relativo, y otras como una sola palabra: relativo. En el primer caso el artículo sirve de antecedente al relativo y se usa con el valor de el hombre que, aquél que, la mujer que, ….
Los que violan las leyes, deben someterse al juzgado. (los hombres que violan…)

Las que se apuntaron, al final no han venido. (las mujeres, las personas que se…)

Lo que vosotras decís, no es verdad. (la cosa, las cosas que vosotras decís…)
En el segundo caso el artículo no es más que una forma del relativo, por medio de la cual se determina si es sustantivo o adjetivo y cuál es su género y número.
- Cuando la oración de relativo es explicativa, puede sustituirse por el cual.

Los estudiantes, que se quedaron en casa, no escribieron el examen. = Los e., los cuales
- En lugar de las formas el que, la que, los que, las que, ya formen dos palabras o una sola, empleamos muchas veces el sustantivo quien, quienes, cuando el relativo se refiere a persona o cosa personificada

Somos invitados a la fiesta de cumpleaños de Raúl, para quien traemos muchos regalos. = … para el que
- Los adverbios relativos donde, como, cuando conllevan el valor de artículo, de manera que tras la indicación de lugar, modo y tiempo pueden sustituirse por:

Preposición + artículo + que


Los tiempos cuando Cecilia era feliz nunca volverán.

Los tiempos en los que Cecilia era feliz nunca volverán.




EL ARTÍCULO INDEFINIDO

El artículo indefinido un procede del numeral latino unus. Ya en el latín clásico unus se usaba muy a menudo con el significado del pronombre indefinido. La forma femenina unam se transformó en una. Las formas del plural de ambos géneros se crearon por analogía de la formación del número plural de los nombres sustantivos y de los adjetivos, dando unos y unas.


El uso del artículo indefinido


El artículo indefinido se usa:

a) con un objeto o ser mencionados por primera vez y de los que además no sabemos nada
Le regalaron un diccionario.

Me informó un hombre del pueblo.
b) con los nombres de complemento de algún determinador
El latín es una lengua muerta.

El camello es un animal con dos jorobas.
c) con un número cardinal

Cuando el artículo indeterminado está en plural y se junta con un número cardinal, éste le da el sentido de aproximación y significa aproximadamente, más o menos


Pagué unas doscientas coronas.

A la conferencia asistieron unos cuarenta estudiantes.

Está a unos sesenta kilómetros de Madrid.
d) el empleo sustantivado de uno y una

Es muy corriente el empleo sustantivado de uno y una, significando alguna persona. Los indefinidos uno y una se refieren a persona que habla. Se construyen con el verbo en la tercera del singular. Si esa tercera persona es hombre, se usa la terminación masculina, y si es mujer, entonces la femenina.


No lo dejan a uno trabajar.

No la dejan a una descansar.
e) con los sustantivos que van precedidos de las formas impersonales del verbo haber



¿Hay una farmacia por aquí?

Mira, ahí hay un buzón.

f) con las construcciones hechas
Dar un paseo/susto/salto

Poner una nota.
g) con los nombres propios concebidos como un tipo
No todos los tiempos producen un Cervantes.
h) ante una expresión amanerada
Tengo unas ganas de comer los dulces de mi mamá.

LA OMISIÓN DEL ARTÍCULO
El artículo no se usa:
a) delante de los sustantivos precedidos de pronombres demostrativos, posesivos e indefinidos (algunos de ellos)
-Aquél edificio es nuestra escuela. (ojo El edificio aquél)

-Mis padres se han ido a México. ( excep. los clásicos emplearon el artículo con el posesivo antepuesto: “madre, la mi madre / guardas me ponéis“ (Cervantes) Esta construcción se conserva como popular en algunas regiones españolas y subsiste como estereotipada en las fórmulas del Padrenuestro: Venga a nos el tu reino, santificado sea el tu nombre.)

-Todavía no me sé demasiadas palabras en latín.
b) en las construcciones preposicionales que forman algunos nombres como palacio, casa, misa, caza, pesca, clase,
-Venimos de palacio

-Los domingos vamos a misa.

-Me voy a casa. Ayer estuvo en casa. No les gusta salir de casa. (nos referimos a una sola casa, la mía, la suya o la de ellos, la concebimos como única.)
c) ante nombres propios de personas o apellidos (si no tomamos en cuenta las excepciones citadas anteriormente en el apartado “El uso del artículo determinado“)
-Ramiro es mi compañero de clase.

-Mi nuevo profesor se llama Utrera.
d) en exclamaciones y vocativos
-¡Qué sorpresa! y no *¡Qué la sorpresa! (excep. El artículo lo usamos cuando aparece inmediatamente seguido de un relativo ¡Las barbaridades que hace Gonzalo!)

Ven acá, Carlos.
e) en las enumeraciones si queremos indicar el conjunto y no individualidades
-Hombres y mujeres, niños y adultos, todos ayudaban.
f) con los nombres que expresan circunstancia de causa y modo
-Habló con serenidad.

-Lo hicimos por compasión. (excep. Algunos casos con artículo los representan frases hechas y estereotipadas como Lo hizo a la francesa. Resolvió el problema a la torera.)
g) en algunas construcciones verbales con los verbos DAR, TENER, PONER etc. y en construcciones adverbiales
-Me da vergüenza. Nos da igual.

-Tengo hambre. Tenemos sed. Tiene miedo. Tienen sueño. Tiene calor. Tengo frío. No tengo



tiempo. Tenéis razón.
h) con los proverbios que se han convertido en expresiones fijas que siempre van unidas a un contexto concreto.
-Hierba mala nunca muere.

-Perro que ladra no muerde.

-Hombre pobre todo es trazas.

-Agua pasada no muele molino.

-Ojos que no ven, corazón que no siente.
i) con los sustantivos en aposición ( si no les acompaña el adjetivo en el grado superlativo)
-Ismael, novio de Mercedes, trabaja en la misma empresa.

-Lima, capital de Perú.
(En aposición puede aparecer el artículo en los siguientes casos: 1. cuando nos servimos de ella para determinar un objeto entre varios del mismo nombre: México, la capital del estado así llamado. 2. cuando el artículo es enfático: Praga, la madre de las ciudades. 3. como ya he dicho en las aposiciones superlativas: San Pedro, el mayor templo del mundo)
j) en las locuciones verbales
dar permiso hacer tiempo poner interés tener cuidado

dar libertad hacer cola poner esperanzas tener influencia

dar gracias hacer caso poner freno tener efecto

dar origen hacer falta poner empeño tener derecho

dar parte hacer hincapié poner fin tener fuerza

dar pasos hacer guardia poner ilusión tener cuenta

dar pena hacer novillos poner pregunta tener permiso

dar lugar hacer pie poner esmero tener valor

dar pie hacer sombra poner cara tener paciencia

k) en las preposiciones como
a mediados de de parte de con peligro de en vida de

a finales de en honor de con motivo de en manos de

a costa de en nombre de con respecto a en ausencia de

a partir de a causa de en beneficio de a principios de



l) en construcciones nominales con valor adverbial
Habla en voz alta, por favor.

Lo hizo con disimulo.

Se fue con paso lento.
ll) delante de las fechas, refiriéndonos a la correspondencia
Madrid, 11 de marzo de 2004
m) delante de los nombres de la mayoría de los continentes, países, ciudades y regiones, siempre que no estén calificados, adjetivados, etc.
En Francia hay muchos museos y galerías.
n) generalmente después de los verbos estudiar, aprender, enseñar, hablar
Estudio español desde hace tres meses.

Aprendí inglés en el colegio.

Habla alemán de veras muy bien.
o) con nombres de profesiones
Mi hermano es actor. (pero Es un actor muy bueno.)
p) con muchos nombres que no cumplen la función de sujeto
¿Tenéis casa de verano?

Ella es vegetariana, nunca come carne. (pero Hoy comimos una carne muy rica en casa de nuestra abuela)
q) con los nombres que expresan sustancia o materia y van precedidos de la preposición de

una casa de madera, un vaso de cristal, un puente de piedra

PRESENCIA/AUSENCIA DEL ARTÍCULO
a) La presencia o ausencia del artículo puede causar diferencias de significado en algunas locuciones verbales:
sentido recto sentido figurado
hacer la cama hacer cama

poner la casa poner casa

no tocar el pito no tocar pito

estar en la cama estar en cama

dar la hora dar hora

dar las señas dar señas

dar el alma dar alma


b) La Real Academia Española recomienda suprimir el artículo delante del año 2000 y los años sucesivos cuando se trate de datación de cartas y documentos. Por eso se debe escribir:
16 de marzo de 2000 o 26 de setiembre de 2003
Pero RAE añade que el español prefiere mayoritariamente el uso del artículo en expresiones como La autopista estará terminada en el 2005. Además hay que utilizar el artículo cuando mencionamos la palabra “año“. 27 de marzo del año 2002

Es decir, cuando en el español moderno se alude a una fecha anterior al año 1100, se suele utilizar el artículo delante del año, al menos en la lengua hablada:



Los árabes invadieron la Península en el 711.

Entonces esta fluctuación del artículo se registra en la referencia a fechas posteriores a 1100, aunque en este caso predomina la ausencia de artículo: Los Reyes Católicos conquistaron Granada en 1492.




LA CONCLUSIÓN

Como ya hemos dicho al principio, el estudio del artículo junto con el subjuntivo, tiempos del pasado y estilo indirecto es uno de los capítulos más complicados de la gramática española.



Aunque a primera vista nos podría parecer el uso del artículo fácil, por lo cortas que son estas palabras, en realidad, a la hora de utilizarlas casi todos tenemos problemas. Es lógico que su uso nos cause dificultades porque en nuestra lengua esta categoría gramatical no la tenemos. Nosotros que aprendemos el español como lengua extranjera tenemos que conformarnos que nunca llegaremos a ser unos verdaderos especialistas en el campo del artículo español pero a pesar de todo, estudiándolo más detenidamente, dedicándole suficiente tiempo, como se ha tratado en este trabajo, podemos alcanzar un nivel bastante considerado. La verdad es que los mismos españoles que no se dedican al estudio de la ling

LA LITERATURA
RAMÓN SARMIENTO, M. ÁNGEL ESPARZA (1993), Los determinantes, Madrid, Sociedad general española de librería, S.A.
ANDRÉS BELLO




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