Educación normal



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FOROS DE CONSULTA NACIONAL PARA LA REVISIÓN DEL MODELO EDUCATIVO. EDUCACIÓN NORMAL.
3. VÍNCULO ENTRE LA FORMACIÓN PROFESIONAL DOCENTE Y LA ATENCIÓN A LAS NECESIDADES REALES DEL SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL.
TEMA: Colaboración e intercambio entre escuelas normales e IES estatales, nacionales y extranjeras.

REGIÓN 1
La formación profesional docente y la movilidad de los estudiantes de las Escuelas Normales

Hermelinda Gamboa Lugo

Dirección de Formación y Desarrollo Docentes

Sinaloa.

galh2001@yahoo.com.mx



Introducción

El presente trabajo constituye una primera aproximación al proceso de reflexión y construcción del tipo de perfil de alumnos egresados de las instituciones formadoras demandado en la actualidad para el docente que desarrollará su intervención pedagógica en el marco de un modelo educativo centrado en el enfoque por competencias.

En este trabajo se pretende explorar y, de ser posible, dar algunas respuestas a las siguientes interrogantes centrales: ¿La formación profesional que recibe un docente joven que inicia su carrera, le beneficia a él y al entorno en el que trabaje?, ¿Qué tan beneficioso resultaría en el periodo de prácticas profesionales bajo la supervisión de un tutor académico para el alumno en formación si éstas se produjeran en otra institución, ya sea del estado, país y porqué no en otro país?, ¿Para el logro de la calidad en la educación sustentado en las tendencias actuales y lo que demanda la sociedad, este programa de intercambio académico, aportaría a tales requerimientos?, ¿Qué tipo de perfil de egreso se demanda de los profesores y de las instituciones formadoras de docentes que aseguren la calidad en la educación que imparten?

El objetivo de este esfuerzo se orienta a delinear dicho perfil, en congruencia con el enfoque antes mencionado, con miras a establecer un vínculo entre la formación profesional docente y la atención a las necesidades reales del sistema educativo nacional a través de la conformación de un programa de colaboración e intercambio académico entre escuelas normales e Instituciones de Educación Superior estatales, nacionales y extranjeras.


El supuesto general del cual se parte, señala que las prácticas de los alumnos del séptimo y octavo semestre de las instituciones formadoras de docentes bajo la supervisión de un tutor académico, tiene como condición de posibilidad la existencia de un docente y un tutor académico que cuente con un perfil congruente en el desarrollo de sus prácticas pedagógicas actuales y sea capaz de servir como modelo para desarrollar las emergentes ante los nuevos requerimientos y problemas que el docente enfrenta como resultado de los múltiples cambios del contexto y que demanda la sociedad de este siglo. Es importante que dicho modelo esté centrado en el aprendizaje y desarrolle competencias que se consideren indispensables para el contexto en los que sus egresados se van a desempeñar.
Con relación al contenido de este trabajo, en primer término se plantea un intento de conceptualización que se le asigna a los diferentes constructos implicados en el modelo educativo centrado en un enfoque por competencias que se considera indispensable para el contexto en los que sus alumnos egresados se van a desempeñar.
En segundo lugar, se trata de esbozar el tipo de metodología que se pretende utilizar para que los implicados (alumnos, docentes y tutores académicos) se apropien de esta propuesta para el desarrollo de su intervención pedagógica en el marco de un modelo educativo centrado en un enfoque por competencias.
Finalmente una propuesta para enriquecer el perfil de egreso de los estudiantes de las instituciones formadoras de docentes.
Perfil del formador de docentes y del estudiante para docente con el enfoque por competencias.
De cara a los escenarios emergentes de esta época se ha pretendido retomar en las escuelas formadoras de docentes (Escuelas normales), la Reforma Integral de la Educación Normal, cuyo objetivo principal es formar docentes que respondan a las necesidades del modelo pedagógico que establece que el centro y referente fundamental del aprendizaje es el estudiante.
No es en vano el interés manifiesto por la educación de las nuevas generaciones, tanto a nivel internacional, nacional y local nos indica que una de las principales fuentes para facilitación de aprendizajes son los docentes en formación.
Lo anterior implica reconocer que el perfil de egreso del futuro docente no es algo abstracto, sino más bien una realidad socialmente construida, situada y contextuada, en donde dicho perfil ha sido fijado desde los planteamientos de la actual Reforma Integral de la Educación Básica (RIEB) y la ya antes mencionada Reforma Integral de la Educación Normal en nuestro país.
En este marco, resulta necesario develar los rasgos, atributos o competencias que se espera desarrollen los alumnos, así como también lo que cabría esperar de los docentes respecto a sus competencias para la enseñanza.
Resulta curioso - por lo menos así me lo parece - que ninguno de los planes de estudio de la Reforma Integral de la Educación Normal aborde explícitamente la formulación de un perfil del docente formador de docentes, tomando en cuenta que si se cuenta con un perfil de egreso del alumno que se desea formar, por lo que -a mi juicio- una gran ausencia de este plan lo constituye dicho elemento, para hacer posible las competencias y los aprendizajes esperados que se propone lograr con los alumnos durante su trayecto formativo.

Lo que pudiéramos esbozar a manera de síntesis como el perfil docente que se requiere para lograr a su vez el perfil deseable de egreso del alumno, es el siguiente:



En este sentido, el sistema educativo nacional deberá fortalecer su capacidad para egresar estudiantes que posean competencias para resolver problemas; tomar decisiones; encontrar alternativas; desarrollar productivamente su creatividad; desarrollarse proactivamente con sus pares y la sociedad; identificar retos y oportunidades en entornos altamente competitivos; reconocer en sus tradiciones valores y oportunidades para enfrentar con mayor éxito los desafíos del presente y el futuro; asumir los valores de la democracia como la base fundamental del Estado laico y la convivencia cívica que reconoce al otro como igual; en el respeto de la ley; el aprecio por la participación, el diálogo, la construcción de acuerdos y la apertura al pensamiento crítico y propositivo. (SEP: 2011)

En esta formulación se demanda la existencia de un docente con competencias para resolver problemas de orden práctico, teórico, científico y filosófico; capaz de tomar decisiones de manera argumentada y de ofrecer diferentes alternativas de solución a la diversidad de los problemas que se le presenten en sus prácticas de enseñanza; capaz de utilizar un pensamiento creativo e imaginativo en su quehacer docente; y saber utilizar los conflictos que trae consigo el respeto a la tradición, así como lo riqueza que nos heredan nuestros antepasados, para afrontar los desafíos de las transformaciones de la sociedad actual; con capacidad para practicar los valores de la democracia en el marco del Estado laico, tales como el reconocimiento del otro como igual, el respeto a la legalidad, el aprecio por la participación, el diálogo, la construcción de acuerdos y la apertura al pensamiento crítico y propositivo.


Competencias para la vida en sociedad y para la convivencia
Para lograr que las instituciones formadoras de docentes aseguren la calidad en la educación que imparten y la competencia académica de sus egresados, así como su congruencia con las necesidades del sistema educativo nacional, es necesario el diseño e implementación de un modelo que promueva y ordene la formación docente, sustentado en las tendencias actuales.

La gran parte de las competencias para la vida se encuentran contempladas en el plan de estudios de la Reforma Educativa, tales son las que mencionaré a continuación:



Competencias para la vida en sociedad. Para su desarrollo se requiere: decidir y actuar con juicio crítico frente a los valores y las normas sociales y culturales; proceder a favor de la democracia, la libertad, la paz, el respeto a la legalidad y a los derechos humanos; participar tomando en cuenta las implicaciones sociales del uso de la tecnología; combatir la discriminación y el racismo y conciencia de pertenencia a su cultura, a su país y al mundo.

Competencias para la convivencia. Su desarrollo requiere: empatía, relacionarse armónicamente con otros y la naturaleza; ser asertivo; trabajar de manera colaborativa; tomar acuerdos y negociar con otros; crecer con los demás; reconocer y valorar la diversidad social, cultural y lingüística.

Las competencias para la vida dan cuenta de las capacidades de algunos rasgos del perfil que el docente debe poseer para desarrollarlas en sus alumnos, sin dejar de reconocer, por supuesto que muchas de ellas no dependen sólo de él, sino de la acción conjunta de los propios alumnos, directivos, cuerpo de docentes y padres de familia.

Para hacer posible este perfil del docente, se propone partir de un enfoque donde se concibe a éste como una acción fundamentalmente comunicativa, que:….prepara al estudiante para participar en comunidades de comunicación con vistas a contribuir a la comunicación social…(Yurén, 1995:278).

Como respuesta a lo anterior se pone a consideración una propuesta de intercambio estudiantil con instituciones homólogas en el estado, en el país y en el ámbito internacional.



Propuesta para fortalecer el perfil de egreso de los alumnos de las instituciones formadoras de docentes.

La realización de un período de práctica profesional bajo la supervisión de un tutor académico es una de las más eficaces actividades de formación. Si esta se produce en otro país, en un sistema educativo diferente, los efectos beneficiosos pueden multiplicarse. El conocimiento de cómo se organiza una escuela, cómo se realiza y se aplica la programación docente, con qué recursos tecnológicos y didácticos se cuenta y cómo se utilizan, tiene un gran valor formativo. El estar inmerso durante unos meses en otra cultura, conviviendo y conociendo a otros, enriquece personalmente, desarrolla la tolerancia y combate el dogmatismo y las percepciones simplistas de las culturas ajenas. Para los estudiantes de séptimo y octavo semestres de las Escuelas Normales, abocados a trabajar con niños de distintos orígenes y culturas, el conocimiento de otra cultura puede ser especialmente relevante para su desempeño profesional.

Por lo anterior, el desarrollo de la práctica en el intercambio estudiantil, implica un espacio de encuentro con el otro para trabajar cooperativamente en la búsqueda del sentido ante las problemáticas que se presenten.

Es un encuentro flexible que promueve las interrogantes y las dudas, que facilitan la formulación de hipótesis sin tener que avergonzarse si la propia no fue la correcta, que permite la comunicación y, a través del respeto mutuo, la aceptación de las posiciones diferentes y hasta opuestas…(Baili; Edwars, y Pintus; 2003.25)

El proyecto contempla el intercambio de estudiantes del último ciclo de las escuelas normales de México con sus homólogas de otros países, para que realicen su práctica profesional en centros de educación primaria de ambos países. Paralelamente, se trata de crear vínculos y propiciar acuerdos de cooperación y apoyo mutuo entre las escuelas formadoras de docentes de ambos países, con el objetivo de avanzar en la mejora de la formación inicial de los docentes.

A fecha de hoy, el programa INTERJOM, ya ha dado oportunidad a jóvenes de México y España, que o bien finalizaron su periodo de prácticas profesionales o se encuentran viviendo la experiencia en alguna de las escuelas de educación primaria de las países mencionados, bajo el auspicio de las universidades o escuelas normales que acogen a los alumnos en cada uno de los países. (En nuestro país solo han participado D.F. Oaxaca, Puebla, Veracruz y Yucatán).

Estas actividades de intercambio constituyen para los estudiantes normalistas una oportunidad para contrastar los conocimientos, las habilidades y las actitudes que han adquirido o desarrollado a lo largo de su formación profesional, así como valorar críticamente sus fortalezas y debilidades, permitiendo elaborar estrategias para el mejoramiento continuo de su desempeño y, finalmente perfeccionar sus competencias profesionales.

Por ello, en el marco del proyecto de Intercambio de Jóvenes Maestros (INTERJOM) establecido entre instituciones homólogas se desarrollarán acciones que contribuyan a la obtención de experiencias valiosas para ambas instituciones que se reflejarán en sus procesos formativos.

Bibliografía

Baili, Eve Edwars, Ernesto y Pintus, Alicia.(2003). Filosofía apta para todo público. Chicos y grandes pensando juntos. Ed. Homo Sapiens- Ediciones, Argentina.

SEP ( 2011). Plan de estudios de educación básica… México.

SEP (2012). Plan de estudios de la Licenciatura en Educación Primaria.



http://www.dgespe.sep.gob.mx/reforma curricular/planes/lepri/plan de estudios/perfil egreso

Consultado el día 16 de febrero de 2014
Yurén Camarena, Ma. Teresa. (1995). Eticidad, valores sociales y educación. Ed. UPN, México.

Zavala, Antoni y Arnau, Laia.(2008). 11ideas clave. Como aprender y enseñar competencias. Ed. Graó, España.



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