Economía positiva y normativa



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ECONOMÍA POSITIVA Y NORMATIVA

La Economía positiva se define como la ciencia que busca explicaciones objetivas del funcionamiento de los fenómenos económicos; se ocupa "de lo que es o podría ser". Trata de establecer proposiciones del tipo "si se dan tales circunstancias, entonces tendrán lugar tales acontecimientos".

La Economía normativa ofrece prescripciones para la acción basadas en juicios de valor personales y subjetivos; se ocupa "de lo que debería ser". Responde a unos criterios éticos, ideológicos o políticos sobre lo que se considera deseable o indeseable.

Teoría económica y política económica.

El principal objetivo de la ciencia económica es comprender cómo funcionan las economías de los distintos países. Esta comprensión exige contar con teorías que expliquen el funcionamiento de los fenómenos económicos, y para ello hay que recurrir a la abstracción.

Una teoría es una explicación del mecanismo que subyace en los fenómenos observados.

Las teorías pretenden explicar el por qué de ciertos acontecimientos o justificar la relación entre dos o más cosas. La teoría económica provee una estructura lógica para organizar y analizar datos económicos.

Las teorías facilitan la predicción de las consecuencias de algunos acontecimientos.

Es, precisamente, la preocupación por la política lo que hace que la teoría tan necesaria e importante.

Si no hubiese posibilidad de influir sobre la actividad económica a través de políticas económicas, con el objeto de cambiar ciertos sucesos que consideramos desfavorables, la Economía sería una disciplina meramente descriptiva e histórica.

La unidad de consumo

   La familia es considerada la unidad de consumo, base de la demanda de bienes y servicios en el mercado.

    Las funciones de las familias consisten en consumir bienes y servicios y en ofrecer sus recursos (trabajo y capital) a las empresas. Suponemos que las familias pretenden maximizar la satisfacción que obtienen en el consumo, y esto lo hacen limitadas por el presupuesto de que disponen.

    Los ingresos de las familias pueden tener dos destinos: el consumo y el ahorro. El consumo consiste en la adquisición de bienes y servicios para la satisfacción de las necesidades. La parte del ingreso que no se consume, es destinado al ahorro.



Decisiones del consumidor:

   Al realizar el consumo, las familias se encuentran ante dos problemas:



  • los bienes a adquirir son escasos (en términos económicos)

  • el ingreso es limitado.

    Por lo tanto, debe adecuar la adquisición de bienes y servicios a las posibilidades que le brinda su ingreso. Ante esto, el consumidor debe tomar una decisión acerca de las necesidades por satisfacer y los bienes a utilizar para tal efecto.

    Al tomar esta decisión establece un orden de prioridades en el consumo que realizará.

    Las decisiones del consumidor están relacionadas con los siguientes factores:


  • ingresos del consumidor

  • precio de los bienes

  • grado de utilidad de esos bienes en la satisfacción de las necesidades.

  • estructura de las necesidades

    Teniendo en cuenta estos factores, el consumidor calcula las distintas combinaciones de los bienes a adquirir, buscando la mayor satisfacción de sus necesidades.

Plan económico de la unidad de consumo:

   Es el conjunto de decisiones  que un individuo toma acerca de la cantidad y calidad de bienes y servicios que adquirirá con un monto determinado de dinero en un período concreto.

    El poder adquisitivo de la unidad de consumo está determinado por:


  • El ingreso esperado (retribución que percibe como factor de la  producción).

  • Existencias de dinero + ventas de activos.

  • Créditos (préstamos para consumo, que constituyen un incremento de la capacidad de compra presente, pero que constituirán una restricción para el poder adquisitivo futuro).

Situaciones que pueden plantearse:

Consumo planeado menor que el ingreso (ahorro positivo)

c < Y

s > 0

Consumo planeado igual al ingreso (no hay ahorro)

c = Y

s = 0

Consumo planeado mayor que el ingreso (ahorro negativo o desahorro)

c > Y

s < 0

    Donde:

s = ahorro

c = consumo

Y = ingreso

    Si el plan de consumo es prioridad para el individuo, entonces el plan de ahorro es "residual". Para otras personas, el plan de ahorro es lo primordial, en este caso el plan de consumo es residual.

Las curvas de indiferencia:

   Es posible  establecer para cada individuo una función geométrica que, para un nivel de consumo determinado, una todos los puntos que representen combinaciones de cantidades de dos bienes que le brindan igual satisfacción. Esta función geométrica se denomina "curva de indiferencia" porque, dado un cierto nivel de consumo, al individuo le resulta indiferente ubicarse en cualquiera de los puntos.

    Cuanto más alejado esté el punto del origen, mayor será el grado de utilidad que la combinación de cantidades brinda al individuo.

    Dado que hay infinidad de niveles de consumo posibles, existen infinidad de curvas de indiferencia que los representen. El ascenso a un nivel de consumo superior, es decir, a una curva de indiferencia más alejada del origen, depende del incremento de su poder adquisitivo y/o de su actitud respecto de cómo repartirá su ingreso entre consumo y ahorro.

    La infinidad de curvas de indiferencia integran el "mapa de indiferencia" del consumidor.

Propiedades de las curvas de indiferencia:


  • Cada curva de indiferencia une los puntos de igual utilidad para el sujeto.

  • Cada una de las curvas de indiferencia representa un nivel de consumo distinto, con diferentes grados de utilidad y satisfacción.

Reglas:

  • Son convexas hacia los  ejes.

  • No pueden cortarse entre sí.

    El carácter de convexidad al origen indica condición de función decreciente, que se basa en las leyes de utilidad decreciente y tasa marginal de sustitución.

Utilidad decreciente:

   La utilidad que un individuo le atribuye a las sucesivas unidades iguales de un bien disminuye a media que aumenta la cantidad de unidades en su provisión.

Tasa marginal de sustitución:

   Es la relación de cambio de dos bienes. Es decir, cuánto de un bien se está dispuesto a sacrificar para obtener otro. En la medida que vaya disminuyendo la provisión del primero de los bienes y aumentando la del segundo, el sujeto se inclinará a entregar cada vez menos unidades del primero para obtener unidades adicionales del segundo. O sea, la tasa marginal de sustitución también es decreciente.

 TRANSFERENCIAS E IMPUESTOS: EFECTOS



Las transferencias.

Dentro del rubro general de gastos públicos, existen dos categorías bien definidas: compras de bienes y servicios y transferencias del sector público a los particulares. Cuando el sector público realiza una compra de bienes y servicios, hace una demanda directa sobre la capacidad productiva de la nación.

Las transferencias son pagos por los cuales los que reciben no dan en contraprestación ningún bien o servicio. Ejemplos típicos son los gastos de seguridad social, los subsidios de vejez y desempleo, o las ayudas familiares según el número de hijos. Los pagos de transferencias no representan una demanda directa por parte del sector público sobre la capacidad productiva de la nación. Debe señalarse, sin embargo, que este tipo de transferencias afecta a los patrones de consumo, pues cuando el sector público recoge las contribuciones a la seguridad social de los empresarios y los trabajadores y paga pensiones a los jubilados y subsidios a los desocupados, estos últimos verán incrementar sus ingresos netos, mientras que los trabajadores dispondrán de menos ingresos para gastar, lo que condicionará el consumo de unos y otros.

Los impuestos.

El sector público, para financiar sus gastos, se ve obligado a establecer impuestos. Aunque el objetivo primordial de los impuestos es el de cubrir los gastos públicos, también se pueden utilizar para otros propósitos, como desalentar la producción de determinados bienes, o para modificar la distribución de la renta.

Los principios y objetivos básicos de un sistema impositivo son:


  • Equidad: se pretende que los impuestos sean justos y que generen un reparto aceptable de la carga. Algunos sostienen que a los individuos  se los debería gravar de acuerdo con las ventajas o beneficios que cada uno pueda recibir de la actividad del estado. Para otros, a la población se la debería gravar de forma  que se lograse un reparto aceptable de los sacrificios.

  • Neutralidad: se toma como punto de partida el buen funcionamiento de un sistema de libre mercado, y de ello se infiere que el sistema de impuestos debe establecerse de forma tal que perturbe lo menos posible las fuerzas del mercado.

  • Simplicidad: su aplicación práctica no debería plantear excesivas dificultades y los objetivos  recaudatorios se podrían alcanzar.

La incidencia de un impuesto.

Supongamos que un productor debe pagar en concepto de impuesto una cantidad  de dinero, por unidad de producto vendida. Esto significa que para poder vender una unidad determinada, el productor no se conformará con el mismo precio que anteriormente obtenía, de forma que su función de oferta se desplazará hacia arriba indicando que el precio que obtiene por cada unidad es el que le permite cubrir el impuesto. El desplazamiento de la curva de oferta tendrá exactamente la cuantía del impuesto. Según que la demanda sea más o menos rígida, el consumidor pagará una mayor o menor parte del impuesto. En cualquier caso, el efecto del impuesto ha sido disminuir la cantidad total producida.



MERCADOS

Oferta y demanda

DEMANDA: es la cantidad de unidades de un bien o servicio que los consumidores desean adquirir en un determinado momento.

OFERTA: es la cantidad de unidades de un bien o servicio que los productores están dispuestos a fabricar y vender en un determinado momento.

MERCADO: es el ámbito donde se realizan las actividades por medio de las cuales se ponen en contacto la oferta y la demanda. En él se realiza la lucha entre dos fuerzas contrarias (la oferta y la demanda) a fin de conseguir el precio más conveniente para cada una de ellas.

Clasificación de los mercados

    Mercado es el ámbito donde se ponen en contacto los compradores y vendedores de un determinado bien.

Según los bienes negociados en él:

Mercado real:

Bienes de consumo.

Medios de producción.

Mercado financiero:

De dinero: permite cubrir las necesidades financieras de las empresas a corto plazo.

De capitales: atiende las necesidades de las empresas de equipamiento e inversión a largo plazo.

De títulos: los títulos son documentos representativos de partes de capital de una empresa (acciones) o de un préstamo privado (debentures) o público (bonos).



Según la localización del mercado:

Interno:


Local

Provincial

Regional (dentro del país)

Nacional (abarca varias regiones de un país)

Externo:

Nacionales (distintos países de igual producción)

De integración regional (varios países)

Internacional (todos los países).



Según el tiempo en que se realizan las operaciones:

Según la periodicidad:

Continuo


Discontinuo

Según el plazo:

Presente (bienes ya terminados y valores presentes).

A término (bienes no producidos: cosechas no levantadas o el valor de la moneda extranjera a cierta fecha posterior).

Según la forma de organización:

De acuerdo con normas legales

Mercado paralelo o en negro

Estructura de los mercados

Para analizar la estructura de los mercados se considera:

La cantidad de compradores y vendedores.

Los bienes que se negocian en el mercado, que pueden ser: homogéneos (los productos son sustituibles entre sí y la demanda no hará distinciones entre los vendedores) o heterogéneo (el producto es diferenciado, no es sustituible por otro). Aunque muchas veces la diferenciación de los productos está en la mente del comprador a raíz de campañas publicitarias.

Principales estructuras tomando en cuenta el vendedor:

Monopolio: existe un solo vendedor del producto.

Oligopolio: hay pocos vendedores que ofrecen grandes cantidades del producto.

Competencia monopolística:

Hay muchos vendedores de productos diferenciados.

El mercado está compuesto por oferentes que forman una mayoría poderosa y otros que forman una minoría que no tiene mucho peso en él. En ambos casos el producto es homogéneo o ligeramente diferenciado.

Competencia perfecta: hay muchos vendedores de un producto homogéneo.

Principales estructuras tomando en cuenta el comprador:

Monopsonio: hay un solo comprador del producto.

Oligopsonio: hay pocos compradores que demandan grandes cantidades.

Competencia monopsonista: el mercado está compuesto por compradores mayoritarios de gran importancia en él, y otros minoritarios que no tienen peso alguno.

Competencia perfecta: existen muchos compradores que demandan cantidades pequeñas.

La estructura del mercado tiene vital importancia en la determinación de los precios.



LA FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN

La tecnología y la empresa.

En la mayoría de los procesos productivos se utilizan todos los factores de producción, si bien la proporción en que intervienen puede variar de forma bastante apreciable, siempre dentro de las posibilidades que ofrezca la tecnología disponible.

Por tecnología se entiende el estado de los conocimientos técnicos de la sociedad en un momento determinado. En el caso de la empresa, la tecnología se representa por la función de producción.

La función de producción de una empresa muestra la cantidad máxima de producto que se puede obtener con una cantidad dada de factores productivos.

Hay miles de funciones de producción diferentes, al menos una por cada empresa y producto, ya que éstas representan combinaciones de factores (maquinaria, trabajo, etc.). Los distintos valores indicativos de las cantidades de factores empleadas y de productos obtenidos reflejan la tecnología disponible y definen la función de producción. Las empresas que opten por las mejores combinaciones de factores obtendrán los mejores resultados.

La función de producción recoge el hecho de que los responsables técnicos de las empresas tratan de alcanzar la cantidad máxima posible de producto final, con una cantidad dada de factores. Si se produce un avance en los conocimientos técnicos se obtendrá una mayor cantidad de producto con la misma cantidad de factores, de forma que la función de producción cambiará.



La producción y el corto plazo.

Muchos de los factores que se emplean en la producción de un bien son bienes de capital, tales como maquinarias y edificios. Si quisiéramos aumentar la producción rápidamente, algunos de estos factores no podrían incrementarse en el corto plazo – es decir, permanecerían fijos – y sólo sería posible aumentar la producción con mayores cantidades de factores, como el trabajo, cuya adquisición en mayores cantidades sí resulta factible en un breve período de tiempo.

El corto plazo es un período de tiempo a lo largo del cual no pueden variar algunos de los factores que se denominan fijos. La empresa sí puede ajustar los factores variables, incluso a corto plazo.

El producto total es la cantidad de producción que se obtiene para diferentes niveles de trabajo.



El producto medio o productividad es el cociente entre el nivel total de producción y la cantidad de un factor utilizada, e indica el nivel de producción que obtiene la empresa por unidad de factor empleada.

El producto medio o productividad se utiliza frecuentemente como una medida de la eficiencia con la que se lleva a cabo la producción.



Rendimientos crecientes y decrecientes.

La evolución de la productividad media se caracteriza porque inicialmente aumenta, alcanza un máximo y posteriormente disminuye. Durante la primera fase decimos que hay rendimientos crecientes y, cuando disminuye, los rendimientos son decrecientes.

Es decir, cuando sólo puede variar un único factor y los demás permanecen fijos o constantes, acabarán apareciendo rendimientos decrecientes.

La producción y el largo plazo.

Si el producto que lanza una empresa al mercado experimenta una demanda creciente, ésta deseará expandir la producción. De forma inmediata la empresa puede hacer que la mano de obra existente trabaje horas extraordinarias y también puede incrementar el número de empleados contratados. En un plazo de tiempo algo mayor, y si continúa la presión por parte del mercado, la empresa empezará a introducir nueva maquinaria y, a más largo plazo aún, puede incluso construir una nueva fábrica.

A largo plazo, la empresas tienen la posibilidad de alterar la cantidad de cualquiera de los factores que emplean en la producción. Precisamente, en economía, la distinción entre corto y largo plazo se establece únicamente atendiendo a la existencia o no de factores fijos.

Las propiedades técnicas de la producción a largo plazo se establecen en torno al concepto de rendimientos de escala (escala significa el tamaño de la empresa medida por su producción), y éste se aplica sólo al caso en que todos los factores varíen simultáneamente en la misma proporción.

Existen rendimientos o economías de escala crecientes cuando al variar la cantidad utilizada de todos los factores, en una determinada proporción, la cantidad obtenida el producto varía en una proporción mayor. Existen rendimientos constantes de escala cuando la cantidad utilizada de todos los factores y la cantidad obtenida de producto varía en la misma proporción. Existen rendimientos de escala decrecientes cuando al variar la cantidad utilizada de todos los factores en una proporción determinada, la cantidad obtenida de producto varía en una proporción menor.

Eficiencia técnica y eficiencia económica.

El concepto de eficiencia en economía se asocia con el hecho de emplear la menor cantidad posible de recursos para obtener una determinada cantidad de producto.



Eficiencia técnica.

Aunque el estado de la tecnología es un dato para el empresario, éste tratará, sin embargo, de actuar racionalmente a la hora de escoger la combinación de factores que le permita obtener la cantidad de producto que él desee. El conocimiento de la tecnología es un primer paso de esta elección, pues la empresa buscará la eficiencia técnica y desechará aquellas combinaciones de factores que, para obtener una cantidad de producto determinada, exijan el empleo de mayores cantidades de dichos factores.

Un método de producción es técnicamente eficiente si la producción que se obtiene es la máxima posible con las cantidades de factores especificadas.

Eficiencia económica.

La técnica o método de producción eficiente económicamente es aquel que sea más barato para un conjunto de precios de los factores.



La sustitución en el empleo de unos factores por otros.

Si se produce un cambio en los precios de los factores productivos, la empresa procurará sustituir el factor que se ha encarecido por el factor que se ha abaratado. La elección entre procesos o técnicas productivas y, en consecuencia, la sustitución de unos factores por otros depende de los precios o costos relativos de los factores productivos.

Cualquiera que sea el nivel de producción que se desee obtener la elección racional del método más eficiente implica que éste sea técnica y económicamente eficiente. La eficiencia técnica se refiere al uso adecuado de los factores desde un punto de vista físico. La eficiencia económica determina cómo se combinan los factores productivos con referencia a los precios de los factores. El método económicamente más eficiente será el que cueste menos. Desde esta perspectiva, la eficiencia técnica se supone dada y se pretende determinar la combinación óptima de factores siguiendo las reglas de la eficiencia económica. Las empresas que actúen más eficientemente serán las que resulten más competitivas.

PRODUCCIÓN Y PRODUCTO

Producción bruta y producto.

La PRODUCCIÓN BRUTA en un período dado de tiempo está constituida por la suma de las producciones de todas las actividades económicas de una nación, medidas en valores monetarios.

El PRODUCTO está integrado exclusivamente por la adición de las producciones de los bienes y servicios finales.

La producción bruta es un concepto que incluye el concepto de producto. En el primer caso, se suman varias veces las mismas cosas. En el cálculo del producto, cada bien participa una sola vez: en el momento en que se incorpora al proceso productivo:

PRODUCCIÓN BRUTA - INSUMOS = PRODUCTO

Si al valor total de lo producido en todos los niveles del proceso productivo, le sustraemos el valor de los bienes y servicios intermedios (insumos), obtendremos un valor neto, libre de duplicaciones, al que denominamos Producto.

El proceso está constituido por la suma de los valores agregados que se incorporan al proceso productivo:

PRODUCTO = VALOR AGREGADO



Producto bruto interno y producto neto interno.

Producto bruto interno

-

Asignaciones para el consumo del capital fijo

=

Producto neto interno

Asignaciones para el consumo del capital fijo: significa el desgaste sufrido por los bienes de capital durante el lapso en el que se computa el producto interno. Constituye la porción del producto necesaria para sustituir el capital fijo erosionado en la producción de ese período.

Producto bruto interno a costo de factores y a precios de mercado.

1. A costo de factores: (determinación a través del valor agregado). El monto del valor que cada sector agrega al producto interno es igual a su contrapartida, o sea, las retribuciones a los factores de la producción que participaron en su creación.

          Salarios + rentas + intereses + beneficios = Producto bruto interno

2. A precios de mercado: se considera, además del proceso de agregación, los impuestos indirectos y los subsidios públicos. Los primeros son los tributos que gravan el proceso productivo y la comercialización de los bienes y servicios. Los segundos son donaciones que el sector público otorga a ciertos sectores con el objeto de promocionarlos o considerarlos de interés nacional.



Producto bruto interno a costo de factores

+

Impuestos indirectos

-

subsidios

=

Producto bruto interno a precios de mercado
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