DR. david juan ferrez olivares



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I N T R O I T O

No lejos del término de mi vida, por cuanto “la vida se desliza y nosotros pasamos”, he sentido el llamado de hacer observar, para aplicación y Discipulado de las generaciones, las vías de la Jñàna en el cumplimiento del Saber como Misión, como que hacer misional, como transmutación espiritual, como apostolado que está inscrito con letras indelebles para una Edad de Oro, desde la Venida del Hijo del Hombre o Segunda Venida de Cristo.


Hemos llegado al período culminante que trata de bosquejar el Sendero del Saber para la Nueva Era.
La Jñàna es Consciencia Bráhmica, consciencia de Vida, de Luz, de Movimiento, de Creación.
Este camino luminoso, nos obliga a considerar esta obra de estudio y reflexión cuidadosa, de investigación científica, para alcanzar la vivencia y la entrega en la Vía para construir el mundo de la Edad de Oro.


I N D I C E




CAPITULO 1:

UN VISLUMBRE DE LA NUEVA ERA, LA JÑÀNA

Y EL ELECTROCHORRO ECUATORIAL SOBRE LOS ANDES
CAPITULO II:

LA JÑÀNA YOGA, YOGA DEL SABER

YOGHISMO

PARA-BAKTI Y MEDITACION

LOS BHUMIS

LOS DHA TUS

LOS NAGASIDDHIS

JÑÀNA (SABER), GNOSIS (SABER) Y EL HOMBRE PERFECTO

RAICES, VOCABLOS Y SIGNIFICA DOS

LAS LIMITACIONES DE LA HA-THA YOGA

CAPITULO III:

LA LLEGADA DE LA NUEVA ERA DEL SABER

Y LA TRANSICIÓN ENTRE LAS DOS ERAS
CAPITULO IV:

EL ELECTROCHORRO ECUATORIAL
CAPITULO V:

EL CENTRO REGENERADOR DEL MUNDO REGRESA

DEL TÍBET Y LA INDIA A LOS ANDES SURAMERICANOS.

LA HIPOTESIS DEL ORIGEN DE LA YOGA EN AMÉRICA

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CAPITULO VI:

LOS GRANDES PEREGRINAJES EN AMÉRICA. EL CUSCO,

EL KUMBHA MELA Y EL MONTE SAJAMA
CAPITULO VII:

EL YACHAY WASI EN EL PERU YLOS UPANISHADS

EN LA INDIA, EN LA SUPREM CÍA DE LA JÑÀNA
CAPITULO VIII:

EL DISCIPULADO MODELO DE LA JÑÀNA PARA LA BHAKTI

AL MAESTRE COMO ILUMINADOR DE LA NUEVA ERA

LA GRAN LÍNEA VERTICAL DE LA CRUZ DE AQUARIUS
CAPITULO IX:

LAS GRANDES OBRAS, EL A VARANA Y NUESTRO ÉXODO

DEL SABER
NUESTRO ÉXODO DEL SABER
CAPITULO X:

EL HUMANISMO ENEL CONTINENTE AMERICANO
APÉNDICE:

CUADRO COMPARATIVO. LA LÍNEA VERTICAL

Y LA LÍNEA HORIZONTAL DE LA CRUZ DEL AQUARIUS
INDICE DE MATERIAS

DIRECCIONES Y TELEFONOS CON LOS QUE COMUNICARSE

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Capítulo I

UN VISLUMBRE DE LA NUEVA ERA,

LA JÑÀNA Y EL ELECTROCHORRO

ECUATORIAL SOBRE LOS ANDES
La implantación de la yoga en América, en Europa y en Australia ha sido en el siglo XX alrededor de la Hatha Yoga, la práctica de las asanas y el Maestre Doctor Serge Raynaud de la Ferrière enseñó además la Gimnasia Psicofísica o Pre-Yoga. Este ha sido un beneficio para la humanidad.
Sin embargo en el Yug, Yoga, Yoghismo pág. 439 indica:
“Así como es indispensable ejecutar asanas en cualquiera de las líneas del yoghismo, así también el hecho de practicarlas, no otorga a nadie el título de Yoghi, ni proporciona siquiera la noción de la Yoga”.
Mientras tanto la Era del Saber avanza y la yoga debe cumplir su verdadero papel sobre la tierra para contribuir a un mundo más sabio, más pleno y más equilibrado.
Cuando el Maestre Sun Wu Kung, procedente del Tíbet y del Turkestán chino, encontró al Sublime Maestre Mahatma Chandra Bala Doctor Serge Raynaud de la Ferrière, enseñándole su gran misión, y éste a su vez me transmitió durante 7 años el pensamiento de la Jñàna, sus Bhumis, Dhatus, Nagasiddhis y Misterios Mayores.
Varias investigaciones fueron surgiendo en el mundo que corroboraban esta profundidad de la Jñàna, cuya superioridad había sido ya mencionada desde la época de los Upanishads.
Como dijimos en el prólogo del Arte en la Nueva Era, se trata en la Era del Saber, Aquarius, de una Era precesional, comenzada en su difícil transición actual en 1948, conforme el fenómeno astronómico de la precesión de los equinoccios (que no debe asociarse con el movimiento de los hippies de la década del 60, aun cuando tenían razón al cantar, en la obra de Broadway “Hair”, la canción que comienza diciendo: “It is the dawning of the Age of Aquarius...”),
Nos ocuparemos en el capítulo III acerca de la difícil transición entre dos Eras, que ocurre durante el siglo XX y cada dos mil años conlleva una exacerbación de la violencia, de la barbarie, de las guerras y de grandes confusiones y errores colectivos, al mismo tiempo que van apareciendo los fenómenos y sucesos propios de la Era que comienza, aunque sometidos todavía a la Era anterior.
En el siglo XX, a pesar de todo, se perfilan inexorablemente las avanzadillas de la Era del Saber, de investigaciones verdaderas, de colectivización de la búsqueda, es decir, de una Era de Paz, de fraternidad universal, de afinidades electivas, de descubrimiento del hombre trascendental, de amistad, de acceso a la superación de la persona mediante la aceptación de lo ajeno y la aceptación del destino a la dependencia universal.
Es una Era de una naturaleza íntima “angélica”, que pertenece más al cielo que a la tierra con cierta aspiración altruista y espiritual, viviendo en dirección de un mundo suprasensible que se puebla de imágenes y sensaciones, consciente el individuo de no pertenecerse más y de darse a un destino de trascendencia o por lo menos extrapersonal, hecho de no-posesión, de purificación.
Es una Era de la Gracia, entendida la Gracia como libertad de evolucionar, con la prudencia y a la vez con la osadía, que devuelve al individuo al estado de la identificación del hombre con el universo.
Es la surgencia de la experiencia prometeica, el don de compensar una inferioridad física con una superioridad intelectual, moral o espiritual; una consagración de la inteligencia superior a la conquista de una alta cima, así como a la búsqueda o investigación de las más altas manifestaciones.
Es el talento de la palabra que se torna en palabra no ordinaria y ésta se transfigura en Verbo.
Es la Era de la transmisión, de la comunicación, del intercambio, de la interrelación, de la unión de las ciencias a través de la investigación multidisciplinaria, de la unión del pensamiento de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur, el equilibrio del Análisis y de la Fe, de la razón y de la intuición, de lo objetivo y de lo subjetivo.
Es la Era de la Jñàna, la Jñàna Yoga y la Jñàna Vijñàna Yoga del ciclo acuariano, con sus Bhumis y enseñanzas específicas, el énfasis en lo espiritual y volitivo, la conciencia activa, la autoafirmación, la osada expresividad, la reflexión, la planificación, la penetración de la Vida por medio de la re­flexión, la acumulación de energías mentales.
Corresponde también a las revoluciones dentro de los caminos cultu­rales, a los acontecimientos bruscos, al anticipador, al pionero. Surge poco a poco el desinterés, el altruismo, el rompimiento con las rutinas y prejuicios, la originalidad, el modernismo continuo y renovado, el “último grito”, la conquista del récord, el entusiasmo del frenesí, la búsqueda de los límites extremos de lo imposible.
Es el avance en la investigación de las ondas, de la bioenergética y de las emanaciones nervofluídicas en el cuerpo humano, del mundo electrónico en compenetración con la espiritualidad, de la Cosmobiología, de las ciencias síntesis de que habla el Maestre, del esoterismo, de la bioenergía, de la superconductividad, de la avanzada de la radio, de la televisión, de la conquista del aire, de los viajes interplanetarios, de las aspiraciones en dirección a los cielos sin fin.
El Saber de Aquarius, como en la Grecia clásica de la antigüedad, se encuentra en el símbolo olímpico del joven Ganimedes que desde la Vía Láctea vierte su Cántaro rebosante del agua de sabiduría, da el germen de espiritualidad que, con base en lo trascendental, forma la individualidad con su luz superior en todas las gradaciones, desde la matesis o síntesis viviente de los conocimientos y la investigación, y las profundizaciones de la intuición como coronación del pensamiento lógico, hasta la percepción de la realidad que nos lleva a las sublimes revelaciones de la Mistagógia, como enseñanza tradicional de los Misterios.
Pero no es solamente el crecimiento interno del Ser, que cuando es solamente individual, puede ser limitante y evasivo de la realidad; es la realización de la trascendencia del hombre (ver la obra El Descubrimiento del Hombre Trascendental)1 para que entonces sobrevenga la verdadera redención de la individualidad.
Aquarius da el principio de espiritualidad que ilumina la individualidad con la luz del Saber superior, en la síntesis de los conocimientos y la investigación, incluyendo las profundizaciones de la intuición y las sublimes revelaciones de la iluminación.
En el arte de la Nueva Edad se despierta un arte de realización, de expresión de los niveles del sendero del ser humano; es un arte unido al Saber, una inspiración que ahonda sus raíces en el conocimiento.
Todo ese crecimiento es más allá de una tentativa emocionante, sobre todo cuando se vuelve voluntad inquebrantable de alcanzar su meta, algo más directo, que puede ser más íntimo sin pérdida de su proyección más allá de sí mismo.
Si en la nueva Era nos priváramos totalmente de todo lo que conlleva la Jñàna, podría ocurrir que tengamos la impresión de no haber vivido plenamente, o de haber confiado o esperado pasivamente en que el mañana nos hubiera deparado las experiencias correctivas que habríamos necesitado, y de ese modo, siempre en equilibrio inestable entre lo que fuimos y lo que queríamos llegar a ser, habríamos seguido un camino incierto hasta que en los días póstumos nos sorprendiera la enfermedad y la muerte.
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  1. El Descubrimiento del Hombre Trascendental del Dr. David Ferriz

El potencial de su autorrealización de nuevos planos de comprensión y de vivencia, como en los Bhumis, ya está latente y el arte es como una Jñàna Yoga que nos ayuda a actualizarlo, opuesta a la ocultación de sí mismo, como un cuadro que tiene que revelar a su autor.


El hombre de la nueva era vivencia una inquietud, un constante deseo de retorno, de reencuentro a su principio, a los principios que se manifiestan en la creación, como en el Gatayata, el Bhumi luminoso del acercamiento del pasado.
La identificación de la existencia de un ser en su obra que se apodera de lo que le constituye, como un esfuerzo supremo que ha de llevarle de un mínimo a un máximo de vivencia, una tentativa emocionante hacia su meta, algo más directo, más íntimo, más valioso, es la manifestación de un profundo secreto y por ello hay la necesidad de la revelación; ella se hace consciente con la transmisión de enseñanza esotérica para el arte de realizarse a sí mismo: la existencia se justifica ella misma por su luz y transmutación alquímica en el “servicio impersonal del más alto ideal”.
Tomamos lo que dice el Maestre en “El Arte en la Nueva Era”, pág. 87: “Si los artistas pudieran volver a este género de operaciones, esto sería una Verdadera Misión para dar así al mundo un objeto de concentración en el cual cada uno pudiera encontrar una Iluminación. Los primeros en ser educados serán, por cierto, los artistas mismos, “misioneros” que luego serán mensajeros, como los Sacerdotes, de un alto conocimiento aliado al Saber, para el beneficio de la humanidad, que entonces comprenderá la Vía a seguir y tomará poco a poco la dirección de la Verdadera Sabiduría”.
Volviendo a nuestra exposición de la Jñàna, implica también la ciencia en el sentido ilimitado del Saber, como enseñó el Sublime Maestre Raynaud de la Ferrière.
Un grado o noción de saber, ha originado que desde los tiempos más remotos, en todas las latitudes y en las circunstancias más disímiles, todos los pueblos de la tierra, en algún momento u otro, han fijado la vista en alguien a quien reconocieron como guía por un mayor saber y por el cual estuvieron dispuestos a aceptar toda clase de sacrificios, soportar toda suerte de calamidades, e incluso, realizar los mayores actos de heroísmo. Y todo porque esa persona, ese alguien, fue capaz de encender en el ánimo de sus seguidores el deseo voluntario de trabajar por un objetivo, defender un ideal, entregarse por entero a una causa, a una creencia o a una mayor consciencia del Sendero de la Sabiduría...
De simples espectadores, la plenitud de estados existenciales del Saber de la Jñàna, nos proporcionan una consciencia de verdadera plenitud. En la percepción de la realidad, más allá de la ilusión y la desilusión, de la motivación y de la desmotivación, un sentimiento de genuina seguridad interior nos anima y nos encamina hacia nuevos modelos de comunicación.
A través de una Jñàna Vijñàna yoga, de relación con el mundo, que es necesario penetrar en su auténtica tradición y en su dimensión de la Nueva Era del Saber, marchamos hacia una relación de gran plenitud interna y, por ende, hacia una relación más profunda y veraz con nuestros semejantes, depurada de sus contenidos conflictivos.
La Jñàna Vijñàna Yoga, la Yoga de la relación de Dios con el mundo, es un conocimiento junto con realización, es la exposición del Alto Prakriti y la realización de las relaciones con una conciencia superior de las gestiones y necesidades para poner el Sello de Dios Viviente en las cumbres de los Altos Estudios. En ella hay que encender la acción, conforme los diversos planos de la realidad en la Ciencia, la Filosofía, el Arte y la Didáctica y, en general hacia todos los campos del humano vivir, conforme el cuadro del Hombre Perfecto, que alcanza la potestad de la Jñàna Vijñàna para saber poner sus cuerpos en los distintos focus. Focus significa lugar de fuego, corazón.
La importancia de la llegada de la Era Aquarius en la implantación de la Jñàna, nos recuerda que el Dr. S. Raynaud de la Ferrière, escribía en Sus Circulares:
“Me permito recordar que además de hechos simbólicos, ciertamente muy demostrativos, hay que llamar a las matemáticas para establecer con seguridad que estamos muy ciertamente (y por más de 2.000 años) en la Era Aquarius.”

“Gráficos del movimiento de precesión equinoccial al que se debe como fenómeno astronómico la entrada en la Nueva Era de Aquarius. A la izquierda se representa cómo el movimiento de precesión también se da en el caso de un trompo que gira. A la derecha se observa cómo los polos celestes trazan dos círculos de 23° 27’ de radio, a causa de este mismo movimiento de precesión. En numerosos cuerpos celestes se observan inclinaciones del eje mucho mayores que en la Tierra, como en Urano que mantiene una inclina­ción de 92°. También en el sistema electrónico el llamado spin guarda una inclinación y el mismo movimiento. (Ver las páginas 589 y siguientes de la Teoría Científica de la Cosmobiología, obra auspiciada por la Universidad Nacional de Trujillo, Perú, del mismo autor, Dr. David Ferriz).”
El Continente Americano ha sido elevado a la Mirada de la Alta Inteligencia Divina y América del Sur recibe a partir de la Nueva Era el polo magnético espiritual en la Cordillera de los Andes.
Hay coincidencia con las profecías de algunas escrituras de la India en que a la llegada del Khumba Yuga, en lengua sánscrita, Tiempo de Aquarius, Edad del Aguador, termina como centro espiritual, así como el Tíbet, antiguo centro espiritual del mundo. En la misma coincidencia, fue invadido por el ejército en la década de los años 50. Ello trae consigo un importante hecho geomagnético espiritual: el centro espiritual del mundo está trasladándose desde las primeras décadas del siglo XX a los Andes suramericanos, sobre todo desde la Cordillera Blanca del Perú hasta el Monte Sajama en la frontera de Bolivia con Perú y Chile.
También es conveniente indicar que las menciones que hace el Maestre sobre los hindúes, no significa que se deba olvidar que él señala que el centro espiritual del mundo está en América y que la India se materializará y regresa el magnetismo telúrico espiritual del norte al sur, del Tíbet a América. De ahí que la teoría de maestros de la India, como Sai Baba que trata de que la India recupere la primacía espiritual del mundo, difieran opuestamente con el hecho científico espiritual de reconocer a América y a América del Sur especialmente, como nuevo centro espiritual del mundo. Luchan porque la India sea considerada todavía como el centro espiritual de la humanidad.
En el Año Geofísico Internacional celebrado en 1957 con gran despliegue de barcos, aviones y aparatos de observación de las potencias, se reconoció mundialmente al Perú como un centro geomagnético por excelencia (han existido en esos años 44 Observatorios Geomagnéticos en dicho país).
Ese año científico resultó un acontecimiento que refuerza los conocimientos, investigaciones y propósitos de las Enseñanzas integrales que se imparten en medio del egregor que permite un adelanto consciencial, como lo demuestra la historia de este pueblo de paz.
Y digo esto, porque a pesar de la violencia que ha surgido en las dos recientes décadas en el Perú, su historia ha sido esencialmente pacífica y ahora mismo es una pequeña parte de la población la que se entrega al terrorismo, pues la total mayoría quiere paz, alimento y saber, ya que es un pueblo espontáneamente docente.
Y eso podría bastar, en muchos casos, para reflexionar hondamente en cualquier lugar que sea, en que hay que llevar adelante esta gran verdad actual y están plenamente de acuerdo las autoridades espirituales que respetan las profecías de la India y los descubrimientos científicos y que están mucho más allá de la religión literaria y de la verdad literal...
“Así el punto Vernal -continúa el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière- ha visto sucesivamente aparecer delante de él, las diversas constelaciones: Virgo, Leo, Cáncer, Géminis, etc .. a razón de una de ellas todos los 2.000 años más o menos, mientras que el Sol continuaba su ronda zodiacal pasando todos los meses aproximadamente de un signo al otro: Cordero, Toro, Gemelos, Cangrejo, León, Virgen, Balanza, etc...
“Ese paso de una constelación al Ascendente Zodiacal ha marcado siempre en su influencia general, la transformación psicológica del mundo que no ha podido darse cuenta de la aplicación simbólica de ese influjo astrológico sobre la manera de pensar de los hombres. Cada vez sucede así: durante dos milenios los seres humanos parecen aplicarse a respetar las características de la porción zodiacal que se presenta a la intersección de la eclíptica y del ecuador celeste. Esas son las Grandes Eras Precesionales”.
Por otra parte, la ciencia en el sentido ilimitado del Saber, nos lleva a comprender lo que decíamos en la Teoría Científica de la Cosmobiología, auspiciada por la Universidad de Trujillo, Perú, 1976, en que el Ingeniero Mateo Casaverde, Director del Observatorio Geofísico de Huancayo y el Ingeniero Deza, del Observatorio Geofísico de Ancón, ambos en Perú, me indicaron en 1966 que el electrochorro ecuatorial se extiende rodeando la Tierra en una franja de 600 kilómetros de ancho que cruza actualmente (y tal vez siempre) por el Cusco, cuya latitud es lentamente variable, hacia el norte o hacia el sur, algunos kilómetros.
Son mundialmente conocidas las culturas ciclópeas que rodean al Cusco, Macchu Picchu, Sacsayhuamán y otras varias sin paralelo en ningún continente, bajo el electrochorro ecuatorial en Sur América
Este electrochorro ecuatorial, cuyos mayores efectos se observaron en los equinoccios, hace del punto vernal, línea equinoccial del inicio de prima­vera correspondiente a los 21 de marzo, un campo de sumo interés para otras investigaciones 2.

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2 Como lo indican los Boletines del Año Geofísico Internacional (AGI): Transactions, XL (setiembre de 1959), 273-277; ibid., xxxix (junio de 1968), 582-585; ibid., XXVIII (diciembre de 1957), 998-1000; Journal of Geophysical Research, LXIV (mayo de 1959), 489-503.
Desde 1947, el Dr. Raynaud de la Ferrière con base en el propio punto vernal y observaciones ad hoc, había dado a conocer su pensamiento científico, como se revela en este párrafo de su Carta-Circular Núm. LVII (escrito 16 años después):
“La Nueva Era (edad del Aquarius) en la cual hemos entrado desde hace quince (15) años, presenta a menudo aspectos más y más característicos en todos los puntos de vista. Se le ha calificado de “Edad de Oro”, “Era Uraniana” o también “Edad Atómica”, “Siglo de Revolución Científica”, etc. De todos modos este ciclo acuariano se manifiesta actualmente en el verdadero sentido de una Nueva Era”.
Dieciocho años después del Año Geofísico Internacional de 1957, el 13 de abril de 1975, el Mayor General FAP Franck J. Tweddle, Presidente de la Comisión de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA) sostuvo que las medidas preventivas para evitar graves daños en el oleoducto peruano, por la acción de la corriente eléctrica natural denominada “electrochorro”, serían estudiadas por los 22 cohetes y 12 globos que fueron lanzados al espacio por el Instituto Geofísico del Perú y la NASA.
El Electrochorro fue declarado como una corriente eléctrica de millones de amperios, ubicada a 100 km. de altura, cuya parte central cruza el cielo peruano entre el sector comprendido por las localidades de Pucusana y Cañete, incluyendo Cusco.
Las influencias de este fenómeno natural sobre el campo magnético de la Tierra constituye una de las motivaciones especiales de los científicos norteamericanos y peruanos que tuvieron a su cargo la evaluación de los datos recogidos por los cohetes y globos en corroboración con varios aspectos investigados desde el Año Geofísico Internacional.
Los científicos consideran que el campo magnético del electrochorro, al interaccionarse con el campo magnético de la tierra, actúa sobre las estructuras metálicas del oleoducto peruano, produciendo erosiones en las junturas de los tubos.
Pasemos adelante abordando la superioridad de la Jñàna Yoga y los cambios de los centros espirituales al Continente Americano, lo cual va en bien del género humano y del despertamiento progresivo de una Edad de Oro, a pesar de que en este período de transición entre dos Eras, durante el siglo XX que queda atrás, ha sido una de las etapas más dramáticas de una buena parte de la humanidad.

Capitulo II
La Jñàna yoga, yoga del Saber

La Jñàna es el Saber entendido como Pensamiento, como unión en las diversas corrientes del pensamiento, pero fundamentalmente como Consciencia Bráhmica, no brahmánica en el sentido del brahmanismo, sino conforme es consciencia de creación, de creatividad, de vida, como diría el Gran Arcano: Ser, por la Providencia de Dios, Luz, Movimiento, Creación, equivalente a la noción del Padre creador en el cristianismo (Mi Padre y yo somos uno, decía Jesús).


Brahma, es representativo en la Escuela Sánscrita de la primera persona de la Divinidad. Las tres personas representativas de la Divinidad en las tradiciones cristianas, hindúes, árabes, hebreas y chinas, se resumen en Vida-Forma-Pensamiento. La Jñàna está también fundamentada en la Tercera Persona de la Divinidad, es decir, el Pensamiento, que puede ser entendido como el Don de Sabiduría del Espíritu Santo en el cristianismo, o como Shiva, el Shiva Danzante, el Nataraja, que baila sobre el enano de la ignorancia.
De ahí que la Segunda Persona de la Divinidad, la Forma, es superada por Vida-Pensamiento, no porque la Forma crística, por ejemplo, no sea importante sino por que la Forma es la Presencia, pero el Pensamiento es el Mensaje. En la nueva Era la Presencia no debe hacer olvidar el Mensaje, como ocurrió en la Era anterior con la Presencia del Cristo Mártir.
El paso de la Forma al Pensamiento, representa el cruce de un abismo en que se observa que es mejor iniciarse en el Pensamiento, desde el cual es mucho más fácil contemplar la Forma, como desde la Mistagógia de la Iniciación Vertical de la Sabiduría de Misterios Mayores, permite más fácilmente descender a la simplicidad de los Misterios Menores de la Línea Horizontal, que solamente radica en la forma autolimitada de la redención de la Individualidad.
La Jñàna da el principio de espiritualidad y de trascendentalidad que ilumina la individualidad con la luz del Saber superior, más allá de sí mismo, más allá de su círculo y de su horizonte, si es posible más allá de su tiempo, en todas sus gradaciones, desde la plataforma de una síntesis de los conocimientos y de la matesis de la investigación y de la intuición, hasta las sublimes revelaciones de la Mistagógia, los Misterios Mayores de la Gran Tradición.
El hombre de la nueva Era vivencia una inquietud, un constante deseo de reencuentro a los principios que requiere investigar.

YOGHISMO
La Jñàna se encuentra en perfecta correlación con la Jñàna Yoga y con la Jñàna Vijñàna Yoga y señala el Sublime Maestre que se les confunde frecuentemente y agrega:


La JÑÀNA - YOGA es el sendero del conocimiento, del trabajo, del estudio, Los Upanishads proclaman la superioridad de esta Vía. Se trata de una vida basada en el estudio racional, en las Escrituras, en la Ciencia, etc., (es en cierto modo lo que se viene a presentar por medio de este libro del YOGHISMO)”3
Hay que observar esta relación fundamental de la Jñàna yoga y del Yoghismo para que se comprendan muchos de los acontecimientos por venir.
Se debe valorar en todo su alcance el Yoghismo y la forma de Discipulado Modelo revelada a través de una profunda enseñanza Discipular, fundamentada tradicionalmente en su analogía y correspondencia, que es la luminosidad de la Jñàna, la Jñàna yoga y la Jñàna Vijñàna yoga, y que no excluyen a ninguna otra yoga, ni gnosis, ni alquimia ni ninguna dirección del pensamiento, sino que las estudia, investiga y penetra todas.
Aquí hay este punto en que el Maestre compara la Jñàna con el Yoghismo y que es importante en la superioridad de esta Vía, puesto que no separa las 18 vías de la yoga sino que la estudia y la vivencia toda sin perder su carácter consciencial y existencial, propio de la Jñàna.
La relación con la Jñàna toma mayor trascendencia desde el pasado cuando indica el Maestre:
no hay religión inmutable; en todas se han modificado sus dogmas primitivos; en todas se ha ido transformando una parte de sus enseñanzas. Sólo el yoghismo permanece imperturbable a través de los siglos”4,
a pesar de que la vía del Saber ha sido perseguida por reyes y religiosos en importantes ocasiones a través de las Eras.
La base tradicional del estudio, el análisis y la investigación, elementos (dhatus) de la Jñàna, fundamentan el yoghismo:
Se podría establecer un método que abarcara todo con el nombre de yoghismo y el hecho de alcanzar la meta final de este sistema constituiría la yoga, puesto que ello sería el cumplimiento del yug (unión) en toda la acepción del término.”5
No es necesario seguir mencionando más técnicas, pues sus diversas formas son justamente diferentes métodos de lo que se puede llamar el yoghismo, aunque en realidad no existe sino una vía, un camino perfecto, un sendero iniciático que, es el yug.”6

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3. Yug, Yoga, Yoghismo, 475. Ed. Diana Ed. Bogotá.


4. Yug, Yoga, Yoghismo, 36. Ed. Diana o Ed. Bogotá
5. Yug, Yoga, Yoghismo, 454.
En una palabra, se debe seguir un yoghismo (como doctrina) para documentarse hacia la yoga (como sistema), la cual comprende además un conjunto de ciencias y filosofías que permite finalmente la gran realización, la unión, la identificación, el yug.”7
El yoghismo llega a ser una forma concreta de estudio para el control de las perturbaciones físicas o psicológicas, y anoto mi punto de vista con la imparcialidad más completa, diciendo que hay que seguir la Tradición de la yoga en su aplicación trascendental por períodos de existencias, es decir, que las diversas yogas son afluentes de una misma corriente llamada yoghismo (para llegar finalmente al yug inicial, lo cual es el alfa y el omega de todas las cosas).” 8
En su planteamiento sobre el yoghismo dice:
Por mi propia iniciativa he denominado yoghismo a esta doctrina, tal vez para diferenciarla mejor de la yoga, de la que tanto se habla. Me propongo, pues, exponer mi punto de vista sobre lo que llamo el yoghismo, o sea el sistema que por expresar la totalidad, excluye las canalizaciones y concepciones incompletas.” 9
El yoghismo no excluye nada: son las distintas experiencias que llevan al estudiante a los diversos estados requeridos para la iluminación final: las diferentes yogas son indispensables, pero no hay razón en separarlas en vez de presentarlas como un programa de evolución” 10
La Jñàna no separa la yoga porque sus Dhatus penetran y se integran a las diferentes yogas, estudia y vivencia la práctica de uno o más de sus respectivos métodos, así como diversas de sus cualidades y facultades rebasan a cada una de las yogas. Su trabajo nervofluídico cerebral despierta los nadis y con ellos los chakras. De ahí que el Sublime Maestre la compara con el Yoghismo, que permite la práctica de todos los métodos de la yoga y su alcance en el Yug, que permite el Turyaga, que es el Samadhi en la Jñàna Yoga.
No existe una nueva yoga; ya todo ha sido dicho y tocado en su estudio. Solamente los métodos han sido diferentes, y a petición de numerosos investigadores en ese dominio, me he sentido atraído a dar mi punto de vista sobre la materia. Considerada como yoghismo es propicia al estudio pues realmente la yoga, que significa unión, no requiere de explicación, y lo siento por aquellos que no han comprendido! Y es justamente por compasión de los que no han comprendido (habiendo estado yo mismo en este caso durante mucho tiempo) que voy a emprender la explicación de esta unión, el ismo de la yoga: yoghismo.” 11
6. Yug, Yoga, Yoghismo, 492.

7. Yug, Yoga, Yoghismo, 496.

8. Yug, Yoga, Yoghismo, 44.

9. Yug, Yoga, Yoghismo, 24.

10.Yug, Yoga, Yoghismo, 37.
Está dicho que es la Vía en virtud de la cual el avarana (velo de la ignorancia) se encuentra alejado del Yoghi y está constituida por los BHUMIS (planos)” 12,
por lo cual me explica
Usted me pide la significación de Avarana, es el velo de la ignorancia (un poco como “agnan”). Los hindúes dicen que es un demonio y que sólo se le puede vencer con la Jñàna Yoga”. 13
La exaltación especial que hace de los Jñàna Yoghis se revela claramente en este párrafo:
Existen en la India hombres sin cultura así como existen en Londres y en Nueva York un tropel de individuos ávidos de poderío, pero también hay Maestros que sin mencionar su Saber, asombrarían a nuestros sabios de Europa y América. Es cierto que algunas cuestiones de detalles escapan sin duda a los Yoghis y que las discusiones técnicas no pueden desarrollarse entre un yogarudha (adepto de la Yoga) y un catedrático universitario, aunque indudablemente en muchos temas, si se trata de un Jñàni-yoghi por ejemplo, éste podría divertirse de la ignorancia de nuestros “genios”. 14

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11. Yug, Yoga, Yoghismo, 36.

12. Yug, Yoga, Yoghismo, 475.

13. Su Carta # 110 del Epistolario de Cartas del Maestre a su Apóstol D.F.O. publicada en copia facsímil en página 117 del Cuaderno 3 del Rector.

14. Yug, Yoga, Yoghismo, 211.

PARABAKTI Y MEDITACION


Mencionemos la Jñàna en el término sánscrito de su Vía y Sendero, Jñànakanda, tomando una vez más una cita del Maestre Doctor Serge Raynaud de la Ferrière en que indica que:
La vía del conocimiento (Jñànakanda) pedía obras que el común de los hombres era incapaz de realizar y la Sabiduría de la Antigua Escuela era una virtud que el laico tenía muchas dificultades de alcanzar, y por ello se debía reducir a la Fe.” 15
Pero a esta característica hay que agregar que los caminos de la fe se limitan a la Bhakti, en tanto que la Jñàna realiza la Parabhakti.
Nuevamente volvemos al Maestre quien dice sobre la Bhakti:
El sendero devocional está explicado en el Gita y la Tradición ha citado en varias ocasiones que existen cuatro tipos humanos que dedican culto a Dios: el que se encuentra en angustia, el que pretende un beneficio, el que lo hace por curiosidad del conocimiento, y, por último, el Sabio. Los tres primeros están dentro de la categoría de la Bhakti preparatoria: el otro en cambio prosigue en la Para-bhakti, que no está basada en las circunstancias exteriores o dogmas o ceremonias sino que proviene de una condición de experiencia interna. Naturalmente esta aspiración Superior solamente puede sobrevenir después de una Iluminación.” 16
Hay que comprender que la Parabhakti es más allá de la devoción, es una supradevoción en el Saber.
La Parabhakti es la paradevoción que permite ver a Dios hasta en un charquito. Ello implica una sensibilidad universal de lo sagrado y de las manifestaciones de Dios, de manera de poderlos ver con veneración, al penetrar en esta Nueva Era con una profunda sabiduría de reconocimiento.
Incluye, por la Jñàna, el análisis de una epistemología de la vida para la mejor comprensión de las cosas sagradas. A la vez, podríamos entender la epistemología como el análisis de todos los factores en el devenir del tiempo.
La Parabhakti incluye implicaciones en varios campos, como la meditación, la Teofanía, la epistemología, la revelación de los enigmas iniciáticos, para no mencionar sino unos cuantas vivencias fundamentales.
La unión de Purusha y Prakriti, del cielo y de la tierra, más allá de la Bhakti, o sea, desde la Jñàna para la Parabhakti, permite la comprensión, la experiencia y la vivencia de los más altos misterios y sus fundamentos que se transfieren al Discipulado Modelo de la Jñàna y que exponemos en los Colegios Iniciáticos de la Fundación Orden del Aquarius y en la Magna Fraternitas Universalis, en algunos ángulos de esta importante vía.
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15. Propósitos Psicológicos vol. III, tomo XIII, 48.

16. Yug, Yoga, Yoghismo, pág. 472 y 473.
Entre sus enseñanzas que me enviaba desde Europa en un diálogo epistolar muy fuera de lo común, dos veces por semana durante siete años, haciendo un total de más de 600 cartas para mí, quizás más de dos mil horas de dedicación, (además de las muchas copias de cartas suyas a otras personas y de las cartas que a Él le llegaban y que me remitía en los casos en que me mostraba su desagrado o la necesidad de su reajustamiento), está una de respuesta suya que resulta luminosa con respecto a la meditación:
Recuerdo que le había descrito que una tarde de diciembre de 1960, me encontraba caminando en Manhattan, Nueva York, por la calle 33, al pie del Empire State, el edificio de 102 pisos, a la hora de la salida de los oficinistas, la hora del “rush hour”, cuando los peatones de varias razas, blanca, negra y amarilla, inundan las aceras, la calle está pletórica de automóviles y autobuses y los “claxons” suenan con frecuencia. El ruido de los motores de unos aviones que volaban arriba de los rascacielos se sumaba a esa voz de la urbe en ese tráfago. Me acerqué al paradero de los autobuses por la calle 33, cuando comenzó a llegar a mis oídos, entre esa cortina de ruidos, la sonoridad de la Rapsody in Blue, del compositor norteamericano George Gershwin. Recordé que a los 7 años de edad recién llegado del Japón, en San Francisco, California, mi primera profesora de piano en USA, japonesa, me llevó con mis padres a una concha acústica a escuchar un concierto que me impresionó para toda mi vida musical en que tocaron el Concierto N0 2 de Rachmaninoff y después la Rapsody in Blue. Me acerqué a la tienda de discos de donde salía la música. Le rogué a la “miss” que atendía la música, que volviera a sonar el disco, a lo cual accedió gentilmente. Comprendí mucho mejor en ese momento en Nueva York, en medio de la estridencia de la urbe uraniana, la música de George Gershwin que se ha inspirado en los aires y ritmos negros, fuente de la música de jazz, para llevarlos a la creatividad pianística y orquestal de concierto, con su manifestación, no solamente como expresión de la raza negra, sino de la forma vital de sentir del norteamericano, de su carácter, de su ambiente y de la sonoridad de la ciudad del compositor, Nueva York. Percibía como músico ‘7la voz de la gran ciudad en la voz de la orquesta sinfónica, la juventud norteamericana de los años 20 en la juventud de Gershwin, el triunfo del concierto sinfóníco del continente americano junto a las obras de los grandes maestros sinfónicos, su fuerte dramatismo en contraste con sus movimientos de delicadeza y de mística ternura.
La respuesta del Maestre no se hizo esperar. Me contestó que me felicitaba por mis meditaciones.

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17.El autores también compositor de la Sinfonía Oriente y Occidente, estrenada con aclamación en el Gran Teatro Teresa Carreño de Caracas, Venezuela, el 14 de octubre de 1990.


Ese concepto de meditaciones en pleno río de sonidos y personas, como escenario de una música intensa y reveladora de una diferente dimensión de vida, mientras caminaba por una trepidante ciudad de América, es un concepto uraniano y propio de la Nueva Era, es una enseñanza propia de la Parabhakti, para poder encontrar en los ambientes más disímbolos*, un motivo de meditación, sin que obste para que la meditación se practique y surja en un santuario o en el páramo de una alta montaña para muchos devotos.
Recordemos que la meditación se basa en situar nuestra mente alrededor de un objeto concreto o abstracto, pudiendo pensar en lo que es de su naturaleza o relación, pero no dispersando la atención en algo que no sea de su plena relación.
Entendido que no tiene base lógica que se quiera aislar la meditación del trabajo intelectual, señalando que lo que no se medita es “sólo intelectual”, en forma despectiva y discriminante como se hacía en la Era de Piscis.
Hay en esa actitud una gran equivocación, porque la meditación no es garantía de que un tema se comprenda, si no hay el estudio y base lógica para ello y falta saber cómo se hace la meditación.
Además si no existiera el Bhumi de la reflexión de la Jñàna, la persona va a errar en muchas cosas aunque medite. El nivel cultural tan típico de la Era Aquarius no aumenta con el sólo hecho de la meditación.
Sin embargo, es muy positivo meditar y es una disciplina sabia.
Daremos un texto de la Meditación de Santuario, que en una ideación de profundización y de investigación, al hacerlo escuchar en su totalidad, espaciando diez o quince segundos la continuación de cada frase después del Gong, se puede ir captando frase por frase o solamente una de ellas durante algunos días. Puede meditarse por partes, como está dividido en nueve partes y ser cada parte motivo de estudio posterior a la meditación. También, en cada sesión de meditación, en un Templo o Santuario de Meditación diaria, se puede meditar en cada uno de los cincuenta y dos temas que la componen, para cada una de las 52 semanas del año sucesivamente. Es un texto Jñàni de la Nueva Era, de nuestra preferencia, que ha sido escogido para esta obra.
MEDITACIONES EN LAS FESTIVIDADES

DEL 18 DE OCTUBRE AL 12 DE NOVIEMBRE

EN NUESTRO EXODO DEL SABER

(Una aventura Divina acompaña a la aventura humana)

basadas en textos y enseñanzas del

Sublime Maestre Avatar

Dr. Serge Raynaud de la Ferrière

y de Su Apóstol del SABER

Jñàni Diksha Sat Arhat Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares

Cada enseñanza es objeto de un momento,

de un instante de captación que puede ser seguido

o puede ser atendido el siguiente párrafo

captando en general y en profundidad el mensaje.

(cada párrafo es seguido por un golpe de Gong)



(Primer movimiento, fondo suave

de la Sinfonía 'Oriente y Occidente')
I

Gong
1 * El Éxodo del Saber de Aquarius constituye la Redención de la salida de los centros de poder de la deformación iniciática y sub-cultural en que han sido convertidos los Lugares Originales donde se aniquilaba al Discipulado del Saber, no sólo a los Discípulos, sino aun a los participantes y colaboradores, a quienes siempre bendecimos.

Históricamente encontramos los hechos en los dos tomos del libro "El Reajustamiento Doctrinario del Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière", porque la historia que explica, fundamenta nuestra mayor identidad.


Gong

  1. * Sin el Éxodo, señal de la Imperiosa Voluntad Divina y de la participación de los hombres, el destino histórico de la causa del Maestre y de la Humanidad seguiría otro curso radicalmente diferente, porque en sus mis- mas raíces no hubiera figurado la Gueoula, la Redención de la salida de los Lugares Originales, que han sido utilizados para el aniquilamiento de la Hermandad del Saber.


Gong


  1. * Son fechas gloriosas para nosotros, nuestra salida de Caracas de uno de los Lugares Originales el 18 de octubre de 1990 y nuestra reunión en Lima el 12 de noviembre, para la preparación de los primeros Gag-Pas, Getuls y Gegnianes en la Cima de la Gran Línea Vertical de la Cruz, así como las Fiestas Iniciáticas del 25 de diciembre del mismo año y el 18 de enero de 1991, Fiestas de redención por la consagración de dichos primeros Iniciados de la Enseñanza Mayor de la Cima Vertical del Saber.


Gong


  1. * El exilio germinó en el momento en que el Maestre no me dejaba que me trasladara a vivir a Venezuela hasta que fuera yo el Director de la institución, lo mismo que cuando El me autorizó a que recibiera el cuarto grado de Gurú en un Templo tibetano en Staten Island, Nueva York, y que fuera a recibir el Alto Sacerdocio del Venerable Hermano Mayor Estrada en su retiro de Ensenada, Baja California, en México y no en el Templo Central de Caracas, quien lo había recibido directamente de Él en Nueva York el 18 de enero de 1950.


Gong

5 * El Apostolado y el Discipulado del SABER, han partido el 18 de octubre de 1990 en Exilio, dejando los Lugares Originales. El Sublime Maestre parte con nuestro exilio y en él reside; tal residir del Maestre es el compañero del Apostolado, del Discipulado del SABER en el desierto de los pueblos y en la Cima Vertical de todas las Hermandades de la Nueva Era.



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