Don jose r. Gonzalez clavijo ilmos sres magistrados don jose antonio vega bravo



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SENTENCIA:

Laura Nieto Estella

PROCURADORA

07-01-2016

NOTIFICACION



SENTENCIA NÚMERO 398/15


ILMO SR PRESIDENTE

DON JOSE R. GONZALEZ CLAVIJO

ILMOS SRES MAGISTRADOS

DON JOSE ANTONIO VEGA BRAVO

DON JUAN JACINTO GARCÍA PÉREZ

En la ciudad de Salamanca a veintinueve de Diciembre de dos mil quince.





La Audiencia Provincial de Salamanca, ha visto en grado de apelación el Juicio Ordinario Nº 136/14 del Juzgado de Primera Instancia Nº 1 de Salamanca, Rollo de Sala Nº 439/2.015; han sido partes en este recurso: como demandante apelado DON FRANCISCO, representado por la Procuradora Doña Laura Nieto Estella, bajo la dirección del Letrado Don Aitor Martín Ferreira y; como demandado apelante DOÑA Ruth, representada por la Procuradora Doña Manuela de los Angeles Sánchez Ruano, bajo la dirección de la Letrada Doña Belén García Zapatero.

ANTECEDENTES DE HECHO



1º.- El día treinta de junio de dos mil quince, por la Ilma. Sra. Magistrado Juez del Juzgado de 1ª Instancia Nº 1 de Salamanca, se dictó sentencia en los autos de referencia que contiene el siguiente FALLO: “Estimando la demanda interpuesta por D. Francisco con Procurador Dña. Laura Nieto Estella y Letrado Sr. D. Aitor Martín Ferreira, contra Dña. Ruth con Procuradora Dña. Manuela Angeles Sánchez Ruano y letrado Sra. Dñá Belén García Zapatero, condenó a ésta a abonar a la parte actora la cantidad de 9.000 €, intereses legales desde la interpelación judicial y pago de las costas procesales .”
2º.- Contra referida sentencia se interpuso recurso de apelación por la representación jurídica de la parte demandada y presentado escrito hizo las alegaciones que estimó oportunas en defensa de sus pretensiones, para terminar suplicando la revocación de la resolución recurrida, dictándose otra en la que se desestime la demanda, con imposición de las costas de la primera instancia y se declaren de oficio las de la apelación.
Dado traslado de la interposición del recurso a la contraparte, por la legal representación de ésta se presentó escrito de oposición al mismo, haciendo las alegaciones que estimó oportunas en defensa de sus pretensiones, para terminar suplicando la confirmación de la sentencia recurrida, con expresa imposición de costas a la parte apelante, con especial declaración de su temeridad.
3º.- Recibidos los autos en esta Audiencia, se formó el oportuno rollo, señalándose para la votación y fallo del recurso el día dieciocho de Diciembre de dos mil quince, pasando los autos al Ilmo. Sr. Magistrado Ponente para dictar sentencia.
4º.- Observadas las formalidades legales.

Vistos, siendo Ponente el Ilmo. Sr. Magistrado DON JOSE ANTONIO VEGA BRAVO.


FUNDAMENTOS JURÍDICOS



Primero.- La parte demandada fundamentó su recurso de apelación en el error de derecho al no aplicar la sentencia apelada el artículo 1277, en relación con el artículo 1275 y el artículo 1261.3 CC y la jurisprudencia que los interpreta, ya que el reconocimiento de deuda en el que se basa la acción del demandante carece de causa; alegando asimismo el error en la valoración de la prueba practicada, ya que se ha acreditado que no existe un negocio jurídico previó (causa), que justifique el reconocimiento de deuda.
La parte actora se opuso a dicho recurso.

Segundo.- Así las cosas, es preciso indicar inmediatamente que el presente juicio ordinario comenzó por medio de demanda en la que la parte actora solicitó que se condenase a la parte demandada al pago de la cantidad de 9000 € como consecuencia de las relaciones económicas mantenidas entre las partes tras la prolongada relación de pareja que existió entre las mismas, cantidad la reclamada que se fundamenta en el reconocimiento de deuda firmado por la parte demandada con fecha de 10 abril 2012. La sentencia de primera instancia estimó la demanda y en su recurso la parte demandada insiste en sus alegaciones del escrito de contestación a la demanda de modo que, como hemos visto, su oposición se centra en definitiva en que el reconocimiento de deuda existente no es válido porque no hay un negocio jurídico anterior que sirva de causa y justificación de dicho reconocimiento de deuda, toda vez que el patrimonio común se liquidó en el año 2010.
Así centrado el presente juicio conviene recordar previamente que como señala la STS, Civil sección 1 del 21 de marzo de 2013 ( ROJ: STS 1184/2013 - ECLI:ES:TS:2013:1184) Sentencia: 222/2013 | Recurso: 1203/2010 | Ponente: XAVIER O'CALLAGHAN MUÑOZ el reconocimiento de deuda “se define, como hacen las sentencias de 8 junio 1999 y 17 noviembre 2006 , como el negocio jurídico unilateral por el que el sujeto declara la existencia de una deuda previamente contraída, y en este caso, la causa se halla plenamente expresada, reconocimiento causal que contemplan las sentencias de 1 de marzo de 2002 y 14 junio 2004 y que vincula a quien lo realiza, como precisa la sentencia de 8 marzo 2010” . Señalando por su parte la citada STS, Civil sección 1 del 08 de marzo de 2010 ( ROJ: STS 1120/2010 - ECLI:ES:TS:2010:1120) Sentencia: 138/2010 | Recurso: 612/2006 | Ponente: JOSE ANTONIO SEIJAS QUINTANA que “en cualquier caso, el reconocimiento de deuda vincula a quien lo realiza y, en atención a lo prevenido en el artículo 1277 del Código Civil ha de presumirse que su causa existe y es lícita, en tanto el deudor (con inversión de la norma general sobre carga de la prueba) no demuestre lo contrario;…. Como dice la sentencia de 23 de febrero de 1998, citada en la de 28 de septiembre de 2001, le convierte… en un contrato de causa inexpresada y de abstracción procesal, …., que conlleva no sólo el facilitar a la actora un medio de prueba sino el dar por existente una situación de débito contra el demandado (sentencias del Tribunal Supremo de 23 de abril de 1991, 27 de noviembre de 1991, 30 de septiembre de 1993 y 24 de octubre de 1994 )”.

Doctrina sobre cuya base no cabe sino desestimar íntegramente el presente recurso de apelación ya que no existe ninguna infracción de derecho, ni de doctrina jurisprudencial en la sentencia apelada. Sino al contrario, la misma no hace sino aplicar la referida doctrina jurisprudencial sobre el reconocimiento de deuda objeto y base del presente juicio. Ya que, en efecto, no hay en autos ninguna prueba que acredite la nulidad de dicho contrato abstracto de reconocimiento de deuda, ni de ningún engaño, ni de ningún error en la firma del mismo. Y desde luego sí que existe una causa para su existencia acreditada también en autos, puesto que las partes compartieron toda una serie de relaciones económicas derivadas de su prolongada relación personal de convivencia, lo cual motivó que surgiesen una serie de deudas y créditos entre ambos, que trataron de liquidar finalmente a través del referido documento de reconocimiento de deuda unido al folio 13 de los presentes autos. En el que la demandada no sólo reconoce que tiene una deuda con el aquí actor de 9000 €, sino que asimismo con el fin de saldar dicha deuda se compromete a pagar la misma antes del 10 abril 2013. Sin que de la abundante documental requerida por la parte demandada, sobre declaraciones de renta movimientos de cuentas, etc., pueda concluirse que se haya realizado el pago de la cantidad en el 9000 € cuya existencia como deuda a favor del actor reconoció expresamente la hoy demandada en el referido contrato de reconocimiento de deuda. Falta de pago admitida por la propia parte demandada en el acto de la vista, Sin que la citada la escritura pública de 2010 citada por la parte demandada suponga, ni conlleve ninguna nulidad del posterior documento de reconocimiento de deuda, no sólo porque éste es posterior, sino también porque dicha escritura se limitó a la extinción del pro indiviso sobre de la propiedad del piso y plaza de garaje, no a la liquidación de los demás elementos comunes, pues como se dice en la sentencia apelada las partes habían adquirido durante su convivencia un piso, una plaza de garaje y un coche, pero además la demandada había continuado en la explotación del negocio que previamente hicieron juntos y que era del padre del actor sin pago por dicha cesión. Es decir, que además de los bienes en común ella había continuado en el negocio cuyo titular era el padre del demandado y también continuó en dicha explotación, de suerte que el reconocimiento de deuda en que se basa la acción ejercitada por la parte actora es posterior a los acuerdos de las partes sobre división de los bienes comunes comunes. Reconocimiento de deuda que además no fue algo espontáneo, sino fruto de las continuas conversaciones y asesoramientos recibidos por las partes. No constando en autos ningún engaño, error, ni presión que pueda permitir declarar la nulidad de dicho negocio de reconocimiento de deuda, cuya causa se presume por la ley que existe y es válida- y aquí consta probado que lo es-, salvo prueba en contrario de quien alegue tal nulidad o inexistencia de la causa, prueba, como decimos, inexistente en el presente caso.
Procede, pues, desestimar el presente recurso de apelación.
Tercero.- Por aplicación del artículo 398.1 LEC, se imponen las costas de este recurso a la parte apelante.
Por lo expuesto, en nombre del Rey y en virtud de los poderes constitucionalmente conferidos por el pueblo español.

F A L L A M O S

Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la legal representación de DOÑA RUTH contra la sentencia dictada por la Ilma. Sra. Magistrado Juez del Juzgado de 1ª Instancia Nº 1 de Salamanca, con fecha 30 de junio de 2015, en los autos originales de que el presente Rollo dimana, confirmamos íntegramente la misma, con imposición a la parte apelante de las costas de este juicio.

Notifíquese la presente a las partes en legal forma y remítase testimonio de la misma, junto con los autos de su razón al Juzgado de procedencia para su cumplimiento.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.







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