Dionisos y Apolo ¿Cuidar las cepas jóvenes o arrancar las añejas?



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Dionisos y Apolo ¿Cuidar las cepas jóvenes o arrancar las añejas? El umbral: Un trayecto tutorial cálido con un proyecto pastoral de calidad

José María Bautista

En el juego estético, que es la ruina del mundo de las cosas,

y en los otros discursos culturales, se ventila

nuestra comprensión de lo que somos

y la lúcida elección de nuestro destino”.

José Jiménez Lozano1



LLAMANDO A LAS PUERTAS DEL CIELO

 BOB DYLAN – Knockin' On Heaven's Door (Llamando a las puertas del cielo)

¿Deberíamos cerrar nuestros centros durante unos meses y colgar el cartel de “Cerrado por re-educación”? Yo entré en FERE hace doce años. Desde entonces hasta ahora, en mi contacto con los centros a través de los cursos de formación y del PPT, he comprobado que nuestros centros han experimentado una auténtica “revolución pedagógica”. Hemos sabido crear equipos directivos con visión, equipos de claustros unidos, proyectos educativos que se encarnan en el día a día, formas de cuidar la convivencia que no se basan en lo disciplinario, profundos cambios didácticos en las distintas materias, programas de gestión de calidad, experimentación con distintas formas de agrupamientos flexibles, etc.

Sin embargo me da la impresión de estar viviendo un auténtico “parón pastoral”. En algunos centros se ha parado el tiempo, sigue habiendo un despacho del responsable de pastoral que tiene que ir mendigando ante los demás, repartiendo fotocopias y proponiendo actividades. Siguen los meses de mayo con una estética caduca, las misas, los sacramentos, las clases de religión… No puedo decir que igual que hace 20 años. Aunque todo esto puede ser una percepción personal. De todas formas no hay manera de que nadie diga objetivamente si lo que hacemos en pastoral es acertado o no. Aunque existe algo objetivo: los jóvenes están cada vez más ausentes de nuestras iglesias.

Ante esta situación haré una propuesta alternativa, una especie de tercera vía pastoral, que aproveche los avances de esa revolución pedagógica para la pastoral. Lo vamos a llamar “pastoral del umbral”. Este modelo ha sido la gran apuesta de FERE desde sus primeras JP, hace ya 15 años2 y de sus documentos programáticos sobre la pastoral de la escuela católica.3

El otro eje que abordaré es la tutoría. Me interesa la tutoría como icono del nuevo paradigma del umbral, que es aplicable a la pastoral, a la pedagogía en general, al aula, a lo que podemos hacer en la familia, o con todo un claustro. Pero la tutoría ejerce el liderazgo de este proceso. Unos leerán esta pastoral del umbral con las manos y captarán una metodología. Otros con los ojos y verán una estética y un lenguaje nuevo. Otros con la cabeza y descubrirán un nuevo modelo sistematizado para estructurar las tutorías, la pastoral, la educación para la fe… Otros se dejarán tocar el corazón y ahí ni siquiera me atrevo a concretar qué les pasa. Deseo que este texto se convierta en palanca para mover la pastoral de nuestros centros.



EL RÍO

 JORGE DREXLER – Al otro lado del río

Me gusta la metáfora del río. Son numerosas las leyendas populares que expresan los saltos en el crecimiento a través de la imagen de un río. Muchas religiones acuden al símbolo del río para expresar que la vida espiritual consiste en saltar a la otra orilla, desde donde todo se vive de otra manera.

Imaginaos que soy un adolescente de 15 años. Vivo en una orilla del río que piso, huelo, siento, veo, toco. Esta orilla modela mi vida. Todos me hablan de forma objetiva y vivencial de esta orilla: los libros de historia, de matemáticas, mi padre, mi madre, las revistas que compro…

De repente unos tipos raros, me dicen que hay otra orilla más allá, al otro lado del río: que ni veo, que ni siento, ni huelo, ni toco, ni nada. Nadie más a mí alrededor me habla de esa orilla: ni revistas, series, telediarios, prensa, amigos, música… nadie.

Esos tipos tan raros me crean incertidumbre y me hacen pensar ¿por qué vale la pena conocer la otra orilla? Enseguida se cansan o me canso yo. No me seduce conocer la otra orilla. Nada me empuja, ni me la hace atractiva... Sí me seducen esos pantalones ajustados, esa gorra estridente, esas mechas, el tatuaje, la disco. Pero ¿la fe?

Con esta metáfora quiero expresar varias cosas:

En los últimos años ha habido un boom: los programas de gestión de la calidad de la escuela. Pero alguien me sabría decir ¿cuál es primer factor de calidad de nuestros centros católicos? A mí se me ocurre dar una personal definición de calidad:

La calidad de un centro educativo depende de su pastoral”.

La primera vez que dije esta frase fue en la Asamblea General de FERE-CECA. La reacción de algunos provinciales y responsables de las congregaciones fue de incredulidad. En medio del balance de resultados, la memoria, la programación, los presupuestos… una persona me dijo: “Está bien lo que dices, José Mari, pero nosotros estamos en otra cosa”.

Ya sabemos qué es la calidad. Ahora, segunda pregunta: ¿De qué depende la calidad de nuestra pastoral? ¿Es evaluar reuniones, programar, calcular porcentajes de asistencia, medir la satisfacción de los clientes? Con José Antonio Marina vamos a descubrir que la calidad de cualquier proyecto depende de su capacidad para inventar fines. ¿Cuál es el fin de nuestra pastoral? Marina habla del “principio de la jerarquía de los marcos”:4

1. Las actividades que son en sí inteligentes, pueden resultar estúpidas si el marco es estúpido.

2. Para evaluar la inteligencia de una decisión la tenemos que evaluar desde el marco superior.

Esto me lleva a inferir el segundo principio pastoral de un centro escolar cristiano:

El fin último de nuestras escuelas cristianas es seducir e inducir a los demás a cruzar desde la orilla más acá de la formación humana hacia la orilla más allá de la experiencia de la fe.”

Si los datos sociológicos dicen que nuestros alumnos no salen más religiosos que otros alumnos, entonces ¿qué justificación tiene una escuela cristiana, que no logra alumnos más cristianos? Además, hay miles de chiringuitos donde aprender a vivir en la orilla más acá. Pero, ¿sobre la otra orilla?



LOS PUENTES

En el último informe de la Fundación Santa María reproduce la misma tendencia de crisis en la religiosidad de los jóvenes: Cada vez acuden menos a la misa y a catequesis. La Iglesia católica ocupa el último lugar en la lista de instituciones que más confianza inspiran. El número de los que se consideran católicos cae del 77% al 49%.5

Yo lanzo la siguiente tesis: El problema más importante que tenemos en nuestras escuelas cristianas es que los alumnos no cruzan a la otra orilla. El problema consiste en saber cómo se cruza el río de la fe.


  • Opción A “Método directo”: Cruzar a nado, a pelo. Esta pastoral es muy valiente, pero en el fondo es una gran mentira. La fe no consiste en tirarse a pelo al río.

  • Opción B “Método sin método”: Cruzar la aventura de la fe en crucero, visita guiada al parque de atracciones de las religiones, telepredicadores telepizza de la fe, a elegir sabores a la medida de cada cual.6

  • Opción C “Método de las mediaciones”: La gente común suele cruzar los ríos a través de los puentes, no hay otra. “La fe es cuestión de símbolos”, dice Marín Velasco. “La fe es cuestión de mediaciones” diría yo, y esto es la pastoral del umbral.

Esta tercera vía pastoral consiste en proponer 9 puentes, umbrales o mediaciones pedagógico-pastorales, que a continuación desarrollaremos: la pastoral comunicativa, metafórica, encarnada, emocional, ontológica, mística, ética, metafísica y profética.

LA CRISIS DE TRES MODELOS PASTORALES

Alguno me dirá:

–¿Pero no es eso lo que hacemos siempre?

–Pues no siempre.

Veamos tres tipos de pastoral sin puentes. La pastoral escolar vive momentos de desorientación. La escuela vive un momento de cambio de paradigma cultural y pedagógico ante el que todavía no sabemos muy bien cómo responder. Veamos tres paradigmas pastorales tradicionales, que han entrado en una crisis definitiva:

1. Pastoral de la transmisión de la fe, pastoral humanística o de transmisión de valores. Esta pastoral no se ha enterado de que ya no estamos para instruir, sino para educar. Educar no es dar información o transmitir conocimientos o valores. Esto yo lo aprendí de las investigaciones científicas sobre los programas de prevención de drogodependencias en Estados Unidos. Los fumadores conocen de sobra los efectos nocivos del tabaco. Los programas de prevención basados en dar más información han fracasado estrepitosamente. Han constatado que la mejor prevención es entrenar las competencias o habilidades personales y sociales. Las didácticas directas: te digo lo que tienes que preguntarte, hacer, pensar… ya no sirven. Por eso las escuelas son más privilegiadas que las parroquias para mantener procesos sistemáticos y a largo plazo. Los procesos puntuales no sirven. Esta pastoral se basaba en la pedagogía de la abstracción. Funcionaba cuando todos los integrantes de la sociedad participaban de una misma cultura religiosa. No funciona ahora cuando determinados factores, sobre todo de tipo emocional, provocan un rechazo o incomprensión hacia lo religioso. En pedagogía también podemos decir que el modelo de transmisión de valores ha sido sustituido por el modelo de educación en valores.

2. Pastoral de la introspección. Ha quebrado la pastoral celebrativa, basada en oraciones y liturgias no participativas, con espectadores pasivos obligados a meterse dentro de su ombligo. La estrategia para lograr que un alumno llegase a una experiencia de Dios era desligarle de su exterior mediante una pedagogía de la introspección: el alumno reflexiona egocéntricamente sin establecer diálogo ni dialéctica con sus semejantes, ni con los problemas de su vida o del mundo. Es cierto que encontramos a Dios en la intimidad de nuestro corazón, pero para ello necesitamos haber aprendido a dialogar con nuestros semejantes.

3. Pastoral de la corrección: Enseñamos a los chicos a portarse bien: guardar silencio sepulcral, bajar en fila, no decir tacos, saludar. Les decimos: “¡Eso no se toca!” “¡Eso no se dice!”. En televisión había un anuncio de la FAD. Un chico hacía todo eso y se oía la voz de su madre y su padre enseñándole buenos modales: “¡No pises el sofá! ¡Ponte las gafas! ¡Baja la música! ¡La pelota! ¡Siéntate bien! ¡No te escondas! ¿Así se come? ¡Esa música! ¿Qué se dice?” Hasta que se convirtió en adolescente, sus amigos le pasaban droga y él decía “Muchas gracias”. El anuncio terminaba “¿No debería haber aprendido algo más para enfrentarse a las drogas? La educación lo es todo”.

Ha quebrado el modelo de pastoral celebrativa, sacramental o de transmisión de la fe: las iglesias están vacías. Ha quebrado también la pastoral humanista. Sacamos un diez educando en valores, pero nuestros alumnos no tienen fe. ¿Cómo se sale de este laberinto?

CAMBIO DE PARADIGMA PEDAGÓGICO

La pedagogía ha vivido una auténtica revolución: nuestro fin ya no es volcar sobre el alumno el corpus cultural con los contenidos de un currículo. Este concepto más propio de la Modernidad francesa está siendo sustituido por el modelo de la paideia griega,7 donde lo importante no es reproducir servilmente la foto fija de la sociedad, sino que el fin de la educación es modelar según un ideal de persona y un proyecto de sociedad.

Esto está llevando al último movimiento educativo que consiste en pasar de poner el acento en contenidos curriculares a ponerlo en las competencias clave con que debemos dotar a los alumnos. En el primer modelo la clave está en tener un corpus de contenidos que transmitimos y evaluamos si el alumno ha adquirido esos contenidos. Por ejemplo, enseñamos a un alumno contenidos sociales o lingüísticos. En el segundo modelo lo que nos importa es si el alumno sale con competencias clave que antes no tenía para desenvolverse en la vida. Importan los contenidos sociales lingüísticos, pero enfocados a que el alumno tenga competencias prosociales y comunicativas, como las habilidades para convivir o para afrontar conflictos.

VIGOTSKY, AYÚDANOS

Después del encumbramiento y caída de Piaget, que aún sigue orientando nuestros movimientos educativos, no hay duda que Vigotsky es la figura más consolidada e influyente en la psicología actual. A partir de Vigotsky vamos a extraer tres reglas que nos ayuden a impregnar nuestra pastoral de los últimos avances pedagógicos para escapar de esa triple quiebra pastoral:8



1ª regla: El aprendizaje es simbólico, no transmisión de conceptos abstractos.

Aplíquese si en tu centro predomina la pastoral de la transmisión. Vigotsky dice que cuanto más desnudos sean los contenidos, mayor será la dificultad para aprender, memorizar y aplicar el aprendizaje. El aprendizaje se facilita cuanto mejor seamos capaces de plasmar simbólicamente los contenidos: en me­táforas, espacios, tiempos, personajes, juegos, dramatizaciones, narraciones, mitos. La alternativa consiste en pasar de la pastoral de la abstracción o de la transmisión a la pastoral encarnada cultural y simbólicamente para formar competencias humanísticas con las que cruzar de orilla.



2ª regla: El aprendizaje es social y en forma de diálogo, no es introspectivo o individual.

Aplíquese si en tu centro predomina la pastoral de la introspección. Vigotsky sustenta esta regla con sus dos teorías más conocidas.

La primera es la teoría de la ZDP (Zona de Desarrollo Próxima), que después comentaré. En ella dice que los alumnos saltan de una zona de a­pren­dizaje a otra superior a través de la mediación de adultos o iguales.

La segunda teoría es la de la internalización o del desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Ella dice que una persona alcanza la interioridad o capacidad de dialogar consigo misma, después de dominar la exterioridad o capacidad de dialogar con los demás. Para dimensionar esta afirmación diremos que este modelo de Vigotsky se ha impuesto sobre el modelo de Piaget que decía todo lo contrario: una persona no adquiere su capacidad socializadora hasta que no ha asentado su interioridad.

La alternativa a la pastoral de la introspección es una pastoral que llegue a lo místico a través de lo emocional. La capacidad de dialogar con uno mismo es fruto de haber aprendido a dialogar con los demás. Sólo después podremos pretender que alguien dialogue con Dios.

3ª regla: educar es generar expectativas desde la zona potencial del alumno, no desde la real.

Aplíquese si en tu centro predomina la pastoral de la corrección. Dice Vigotsky que educar es centrarse en las funciones potenciales, no en las reales: “Se evalúa un huerto, valorando los manzanos en maduración, no los ya maduros”.

Esto se hace generando expectativas: una persona salta de su zona real a su zona potencial cuando alguien transmite fe y expectativas en su potencial. Que las expectativas sean creíbles depende de la calidez.

Vigotsky es conocido por su teoría sobre la ZDP (Zona de Desarrollo Próxima). Yo lo cuento de esta manera: El aprendizaje se produce cuando un alumno da el salto de la zona de desarrollo real a la potencial porque alguien (educador o no) se sitúa en la zona de desarrollo próxima. En definitiva educar es algo así como achicar espacios. Aprender es como recorrer numerosos peldaños de una escalera. La llave para educar no radica en que el educador tenga un currículo que le haya llevado a lo más alto de la escalera. La clave es saber bajar hasta los peldaños de la zona de desarrollo próxima del alumno.

Aún hay algo muy importante, aunque sé que es lo que más cuesta: para que las tres reglas anteriores de Vigotsky funcionen hay que usar un método didáctico: para inducir o seducir al alumno a que suba los siguientes peldaños de la escalera hay que evitar la tentación de situarse en el escalón superior, cogerle de los pelos y tirar fuertemente para que suba de peldaño. El aprendizaje es más fácil cuando se empuja desde el escalón más abajo y empujar al alumno por el trasero en lugar de tirarle de los pelos.

Esta es la mejor definición de pastoral del umbral que se me ocurre. Creo que la mejor fórmula para salir de este laberinto pastoral es la siguiente:

“PU=ZDP” (“Pastoral del Umbral = Zona de Desarrollo Próxima”)

Vigotsky murió en la Rusia marxista de 1934. Nunca en su vida oyó hablar de pastoral, ni de un colegio católico, ni de nada parecido. Sin embargo nadie supo decir una definición mejor de pastoral del umbral. Bueno, sí, un tal Jesús de Nazaret que de repente se propuso cambiar el mundo contando pequeñas historietas sobre granos de mostaza, higueras…



¿QUÉ ES LA PASTORAL DEL UMBRAL?

Veamos la pastoral del umbral desde tres prismas:

1. Es inducir y seducir a los alumnos para que se acerquen al umbral.

El umbral es el sitio para entrar en las casas, también en la casa de Dios. Si nuestros chicos no pisan ninguno de los umbrales de la casa de Dios, entonces jamás entrarán en su casa. Esta pastoral del umbral consiste en adaptarnos a su universo cultural, inculturarnos y presentar el mensaje mediante los códigos culturales de nuestro tiempo.

2. Es adaptarse a su momento evolutivo y no vacunarles contra lo religioso.

¿Por qué somos tan brutos? ¿Por qué esta obsesión tan paranoica de meter a nuestros alumnos por las ventanas y que lleguen a la última morada de la casa de Dios, sin pisar el umbral? ¿Por qué tendemos a construir la casa por el tejado? Oigan, si la esperanza de vida está más allá de los 80 años, entonces por qué tanto nerviosismo y tanta obsesión en que mis alumnos lo aprendan todo en mi curso escolar. Les atiborramos de conceptos y les creamos anticuerpos que les vacunan contra todo lo religioso. Esta pastoral del umbral consiste en no quemar etapas y educar con mucha paciencia para, al menos, no vacunarles contra la vivencia de la fe.

3. Es dotarles de competencias básicas, son imprescindibles para llegar a etapas superiores.

Los datos hablan de una crisis de dimensiones brutales. Nuestros alumnos carecen de las mínimas competencias espirituales y de la mínima socialización religiosa. Entonces ocupémonos de que pisen primero el primer escalón. Cuando veamos que ya lo pisan, hablemos del segundo. Tengamos sentido común. ¿Mi alumno cómo va a escuchar a Dios, si no sabe escuchar a nadie? Esta pastoral del umbral estructura las competencias clave en procesos. Enseña primera los umbrales o competencias básicas, sin las cuales no se pueden enseñar las competencias superiores. Y no perdamos de vista que nuestro fin es subir la escalera, ¡claro!



NUEVE UMBRALES, PUENTES O MEDIACIONES

Hemos dicho que hay tres tipos de pastoral sin puentes:



  • La pastoral de la abstracción basada en la transmisión de la fe y de los valores.

  • La pastoral de la introspección que confunde interioridad con ombliguismo.

  • La pastoral de la corrección, cuando les enseñamos a portarse bien.

Como alternativa a esas tres pastorales propongo nueve puentes, agrupados en tres estructuras pastorales:

  • Llegar a la pastoral encarnada, a través de la pastoral cultural y metafórica.

  • Llegar a la pastoral mística a través de la pastoral emocional y de las preguntas.

  • Llegar a la pastoral profética a través de la pastoral ética y del sentido.



DE LA PASTORAL DE ABSTRACCIÓN A LA PASTORAL ENCARNADA
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