Dietmar Roth: Et in Arcadia ego. El paisaje cultural de mañana no será el de ayer1



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Conclusiones

¿Qué expectativas tenemos respecto al paisaje? ¿Cuál es su interacción con nuestra vivienda, el trabajo, los transportes, el ocio, la agricultura, la ganadería, etcétera? Hay una relación permanente entre realidad e ilusión respecto al paisaje. El debate sobre el paisaje cultural de los Vélez es necesario e importante debido a su riqueza y diversidad, pero hay que profundizar mucho más allá de lo que se ha manifestado hasta ahora, con un enfoque multi e interdisciplinar, analizando los motivos de cada uno de los agentes, dando el protagonismo a la población local, la cual vive en este territorio y tiene todo derecho a un desarrollo sostenible de la comarca y a una calidad de vida conforme a los estándares contemporáneos. No habrá que olvidar que la comarca de los Vélez es una zona que precisa un especial apoyo institucional por su situación geográfica, en la alta montaña del interior, y demográfica por la dramática pérdida de población en los últimos cien años, tal como demuestran los análisis DAFO para los programas europeos Leader y similares. Por consiguiente, en el análisis debe incluir forzosamente los aspectos de los beneficios para la población local, justificando la razón por la cual se debe proteger un determinado paisaje y sus implicaciones económicas, ambientales y sociales85. Recordemos en este contexto a lo expuesto por Lentisco Puche en su citado artículo, publicado en tiempos de bonanza económica, referente a la conservación del patrimonio velezano, siendo “una obra titánica de esfuerzos, sacrificios, iniciativas e inversiones que difícilmente puede asumir una comarca escuálida en recursos humanos y financieros“, hoy día parece más titánica, si aún cabe, para el paisaje. Efectivamente, “no podemos, alegre o justificadamente, proteger un edificio y limitar su uso y las posibilidades de intervención, recomendar o exigir al propietario que lo mantenga en buen uso o que lo restaure adecuadamente, pero sin ofrecerle apoyo alguno”. Lo mismo vale para el paisaje.

Como se ha expuesto anteriormente, una conditio sine qua non es la sensibilización, formación y participación de la población local (propietarios y usuarios de terrenos sitos en el paisaje cultural, otros grupos sociales), diseñando estrategias sostenibles para el paisaje y sus habitantes, con medidas compensatorias, dado que es la población local que custodia el paisaje86. Hay que tener bien presente que en Europa estamos pasando de una “aristocracy of culture” a una “democracy of culture”, del “despotismo ilustrado” a un sistema “bottom up”, metodología exigida por la Unión Europea para los programas de desarrollo rural (NERA, LiderA) y empleado también en la elaboración del Plan de Desarrollo Sostenible (PDS) del P.N. Sierra-María-Los Vélez, aprobado por unanimidad en 2006, y en el foro de la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS). Precisamente la experiencia de la fundación del parque natural Sierra María-Los Vélez y su escasa aceptación inicial entre la población local por falta de una política de comunicación centrada en el ciudadano es un referente importante. La experiencia de los grandes beneficios en materia laboral y de inversiones en este espacio natural protegido, junto a la experiencia que se conceden casi todos los permisos solicitados para una gran variedad de actividades y una dirección del parque natural con espíritu de servicio público en busca activa del contacto con el ciudadano, han hecho cambiar esta postura en los últimos diez años87.

Pudiera servir como ejemplo de coordinación la Federación Alemana de Gestión de Paisajes, cuyas asociaciones se componen a iguales partes de agricultores, asociaciones conservacionistas y administración local. Su organización tripartita se explica por la multifuncionalidad del paisaje, prefiriendo la integración a la segregación; su carácter voluntario, el consenso y la compensación de intereses se basa en la cooperación y no en la restricción, su enfoque de la unión de conservación y desarrollo sostenible se centra en la conservación a través del uso; aparte de una organización descentralizada, prestando servicios de asesoramiento, formación, activación de la economía local y cadenas de valor, iniciación de redes y cooperación, implantación práctica de medidas de conservación. La financiación se aplica a proyectos y no institucional, a través de fondos europeos88.

Partiendo de esta base, la elaboración de un catálogo de paisajes velezanos precisará todavía muchos estudios monográficos sobre el paleoclima, paleobotánica, paleozoología, la evolución de la ocupación humana y el aprovechamiento del suelo, los sistemas de irrigación y un largo etcétera. Sólo el conocimiento a través de actividades formativas y educativas desde muy temprana edad, implicando los cinco sentidos, de forma interdisciplinar, a través de una red del conocimiento que reúne las comunidades escolares, las consejerías de Educación, Cultura, Agricultura, Innovación, Empleo, Medio Ambiente y Obras Públicas, el sector de la construcción (arquitectos, constructores), las administraciones locales, el Grupo de Desarrollo Rural, las asociaciones (culturales, de mujeres, de mayores, de jóvenes, de empresarios, conservacionistas), con la elaboración de materiales didácticos convencionales89 y multimedia y una formación sobre el terreno en cursos, talleres, excursiones, proyectos de historia oral y otros temas. La investigación realizada en las últimas décadas ha demostrado la importancia de la perspectiva de género, en este caso aplicable al análisis del paisaje (espacios de sociabilidad). También sería muy importante realizar encuestas entre agricultores y ganaderos sobre la visión que ellos tienen sobre su persona, el sector, su relación con el medio ambiente y su visión del futuro (mercado, ayudas, sostenibilidad)90.

Pero junto al estudio interdisciplinar del paisaje se precisa un análisis y planificación del futuro. Por consiguiente, sería imprescindible la constitución de un consejo asesor de metodología aplicable en clave de un foro de innovación, a imitación de un clúster, entre administraciones, universidades, asociaciones (culturales, mujeres, jóvenes mayores) y personas de reconocido prestigio91. Muy ligado a la innovación es la inclusión de las nuevas tecnologías de la información y comunicación y sistemas de información geográfica para inventariar, documentar, analizar, poner en valor y difundir los paisajes. Como la conservación y puesta en valor del patrimonio es una estrategia del programa de desarrollo rural LiderA, se propone un proyecto transnacional metodológico y de intercambio de experiencias, pudiendo ser un contacto la Sociedad Europea de Historia Agraria.

También habría que considerar un business plan para los sites, en el caso de querer proteger un paisaje cultural determinado, porque hay que gestionar los paisajes. Esta premisa precisa el desarrollo de una estrategia, la cual abarcaría las inversiones necesarias, el beneficio esperado, los riesgos culturales, sociales, financieros y económicos; las repercusiones para la ordenación territorial y la sociedad local y otros más. La categoría, las dimensiones, la situación geográfica y el uso intervendrían como factores en la gestión de estos “sites”. El plan de gestión no puede ser sólo un documento siguiendo un modelo prototipo, con procesos esquemáticos, sanciones y referencias jurídicas, con reparto de responsabilidades, sino tiene que aclarar el por qué y el cómo del “desarrollo y la conservación” del paisaje en cuestión.

Como se ha expuesto en varias ocasiones, el paisaje es un recurso turístico de singular importancia, no sólo asociado al disfrute estético, sino como factor del bienestar y calidad de vida, a través de actividades saludables y respetuosas con el entorno natural, cultural y humano. En conjunción con una gastronomía basada en recetas tanto tradicionales como innovadoras, a su vez elaboradas con alimentos locales producidos en su temporada y de forma ecológica, o por lo menos respetuosa con el entorno, el animal y el consumidor final, con una alta y fiable seguridad alimentaria, la sensibilización del consumidor por el esfuerzo de la elaboración de los alimentos con esta filosofía a través de eventos agroturísticos y una hostelería con mentalidad “slow food” pudieran ayudar definitivamente a conservar el paisaje por la propia población local. Para esto hace falta más sensibilización y formación, más estímulos para fomentar el espíritu emprendedor, las técnicas del márketing directo y la orientación hacia el cliente en un mercado de oferta, orientando los productos y servicios según las preferencias del consumidor (calidad, presentación y diseño, comercialización y distribución, con comercio electrónico y tiendas en las explotaciones, experiencias para turistas en contacto con el ganadero y agricultor, es decir, un verdadero agroturismo. En España y Europa existen miles de ejemplos cómo funcionan con éxito estos modelos de desarrollo sostenible92.

Se propone también un proyecto de recuperación de la memoria histórica de los emigrantes velezanos sobre su percepción del paisaje de su tierra natal, incluso la percepción de la segunda y tercera generación, asociado al complejo tema de la patria chica, la cual no es realmente un sitio, sino las emociones que evoca, las impresiones y vivencias. Este taller de la memoria abordaría también otros temas de la vida en el hábitat rural, grabando entrevistas y recogiendo fotografías para una presentación on-line93.

La integración del patrimonio significa integración a la realidad actual. Hay que pasar de la “integrated conservation” al “integrated development”. Mejor la gestión de un “continuing landscape”, lo que implica ordenación territorial en vez de más restricciones legislativas. Hay que evitar agravios comparativos de manera que no se puede ser permisivo en las ciudades y riguroso en el hábitat rural, y no diferenciar entre unas zonas geográficas y otras.



  1. A modo de epílogo: la necesidad de analizar las opiniones de lugareños y forasteros sobre el paisaje y algún ejemplo

Si la singular belleza del paisaje velezano se ha conservado durante mucho tiempo, es precisamente gracias a la población local. Aunque se ha publicado un gran número de trabajos de investigación sobre el paisaje, los distintos tipos de patrimonio y aspectos parciales de los mismos, y se han celebrado varias jornadas sobre el patrimonio en los Vélez, falta todavía un trabajo exhaustivo sobre la percepción y valoración de la población local sobre el paisaje. Tampoco existe un registro diferenciado y detallado de las opiniones de los visitantes al respecto. Sólo a modo de ejemplo, a continuación se aducen las opiniones de tres ciudadanos alemanes, muy resumidas por razones de espacio. La existencia de un hermanamiento entre los parques naturales de Altmühltal y Sierra María-los Vélez ha vinculado a varias ciudadanos alemanes, sensibilizadas con temas medioambientales, con la comarca de los Vélez por motivos profesionales y/o simpatía94. El autor de este artículo agradece la gentileza de los autores haber aceptado su invitación a resumir sus impresiones sobre el paisaje en unos brevísimos textos.

    1. Harald Klöcker, de Colonia, periodista especializado en temas turísticos, uno de los iniciadores del hermanamiento a finales de la década de 198095.

Los Vélez no se comprenden en sólo tres días


Tanta extensión, tanta sequedad desierta.
El día siguiente me llevó el compañero del guarda mayor en el todoterreno por el parque natural y tenía ocasión de hacer apuntes. Pasamos por pistas compactadas a través de un paisaje amplio caracterizado por la sequedad y la erosión. Algunas partes habían sido reforestadas con pinos. Veía almendrales, pequeños campos de cereal, monte bajo, rosa canina, hierbas, unas encinas grandes. Pero a mi me daba la impresión que el tipo imperante de paisaje era un yermo reseco. En Norteamérica se llamaría “badlands”. Montes surcados por la erosión, barrancos cortados por el agua, piedras y más piedras, suelos blancos y rojizos, hierbas secas tipo estepario, y llanuras polvorientas hasta el horizonte. Nunca antes había visto en ninguna parte de Europa tanta extensión, tanto despoblado yermo, marcado por un sol tan intenso. […]
Durante la primera jornada estaba un poco asustado. Tanta naturaleza desierta y extenuada. En todas partes polvo, suelo calizo yermo, piedras y chinarro. No era precisamente un paisaje ameno. Tenía algo duro, inaccesible, extremo, pobre – por lo menos, así me parecía el primer día. Y, luego, este alto grado de luminosidad. El segundo día, uno piensa que el paisaje tenía también su atractivo. Hay que tomarse el tiempo suficiente para contemplar estas inmensas extensiones, esta luz deslumbrante, pendientes quebradas, altiplanos, cerros, acantilados – esto también asimila uno el segundo día. El tercer día uno quiere salir a hacer una excursión para entender mejor el atractivo de este paisaje. Realmente, son varios tipos de paisaje, así que no es suficiente con un solo día de excursión.
Me gusta el paisaje extenso, el silencio, la aridez y la luminosidad. Para comprenderlo, hay que saber que vivo en una metrópoli de un millón de habitantes. Allí todo está masificado y ruidoso. En poco espacio se agolpa mucha gente. ¿Qué pasaría si todos los habitantes de Murcia capital se afincaran en el término de Vélez Rubio? No sería ninguna visión demasiado atractiva. Además, donde yo vivo, en un mes de otoño o invierno llueve más que en la comarca de los Vélez en un año. Luego, el clima nublado, el cielo mayormente cubierto, el aire no demasiado puro, el estrés de la circulación. Esto sólo para enumerar algunos atractivos de mi ciudad de origen.”

    1. Dr. Konrad Tyrakowski,Eichstätt, profesor de Geografía de la universidad de Eichstätt. Estuvo varias veces en los Vélez con alumnos de cursos optativos de español del Instituto de Bachillerato “Werner von Siemens” de Weissenburg. Autor de numerosos artículos científicos, también sobre el parque natural Sierra-María-Los Vélez.

Primeras impresiones

El turista alemán, que viene de su región de media montaña, de su país boscoso, verde y lluvioso, se acerca a la Sierra de María habitualmente desde el Puerto de Lumbreras, mirando con asombro los barrancos sin agua, la alta montaña caliza y los cerros sorprendentemente desnudos de vegetación. Llaman la atención las altas montañas de masas calcáreas de color gris y de una pintura entre rojiza y amarilla, a veces salpicadas de pequeñas manchas de árboles. Mirando este panorama seco, el viajero busca entre todos los colores los asentamientos humanos. Casi a sus pies se puede observar en la hondura de la rambla de Chirivel la villa de Vélez-Rubio. Pero llegando la primera vez, uno busca más: la villa de Vélez-Blanco – y puede reconocerla solo a duras penas, porque se esconde camuflándose con un material constructivo como piedra caliza, ladrillo rojizo y tejas de color a tierra que encubre el asentamiento con su color terroso. Por fortuna reconoce el palacio de los Fajardos en lo alto ante el cielo y detecta la medialuna de la villa. Pues, desde arriba puede mirar a la sedienta con campos verdes, con pasto seco, con chales y cortijos, con el ruinoso castillo Xiquena en la neblina al fondo. Al subir más, el turista espera olivares, pero de vano: Por el frío de la altura, en la región de María hay almendrales que en primavera lucen su vestido de flores blancos, casi nevado. Aquí, el alemán debe aprender que los cerros tienen dos diferentes caras: Una de solana, otra de umbría y la protección por la sombra permite grandes áreas de bosques. Faltan los amplios trigales mediterráneos: El viajero los encuentra cerca de Chirivel: a veces verdes, a veces amarillos, a veces rastrojos. Así uno percibe primeras impresiones del hermanado parque natural”.


    1. Johann Bauch, responsable de educación ambiental en el Centro de Información del P.N. de Altmühltal y coordinador alemán del hermanamiento entre los parques naturales de Altmühltal y Sierra María-Los Vélez:

Encuentros con los Vélez

Mi espontánea decisión de viajar en coche a los Vélez para pasar allí unas vacaciones, en 1991, fue el comienzo de una relación cordial con esta comarca y sus habitantes. Poco antes de llegar a Vélez Rubio, el paisaje me parecía tan familiar, como si la conociera toda la vida. Estos montes soleados con sus biotopos xerofíticos también existen en el parque natural de Altmühltal.

Caso parecido como en el de nuestro parque natural, el parque natural de Sierra María-Los Vélez es el paisaje ideal para unir la conservación de la naturaleza y del patrimonio cultural con el fomento de un turismo sostenible. Desde hace veinte años tengo la ocasión de observar la creación de una infrastructura ejemplar para el turismo natural y cultural en los cuatro municipios hermanados y en el ámbito del parque natural.

El jardín botánico en María con su programa de actividades de educación ambiental no sólo es un importante lugar de la interpretación de la naturaleza para las escuelas, sino también para turistas y excursionistas interesados en la naturaleza. A esto se suman los senderos señalizados por la Consejería de Medio Ambiente. La Fundación Horstmann ha aportado su contribución con el diseño de rutas didácticas en la vega de Vélez Blanco, donde el más corto de ellos se señalizó con paneles informativos. Otras dos rutas pasan por el Rio Claro llegando hasta la falda de la Muela. Los museos y centros de interpretación en los cuatro municipios permiten conocer a fondo la riqueza cultural de la comarca de los Vélez.

Un problema para el fomento del turismo pudiera ser el incremento de granjas porcinas, envolviendo el intenso hedor de los purines esparcidos por los campos durante días parte del parque natural.

La intensa colaboración entre nuestros parques está caracterizado por el intercambio de experiencias en los ámbitos de la educación cultural y del turismo sostenible. Me alegro de que pueda colaborar desde hace veinte años en este hermanamiento de parques naturales.



1 Citado de: Robert de Jong, presidente del Comité Internacional de Jardines Históricos-Cultural Landscapes, ICOMOS/IFLA, Coblenza, 2002

2 Lucius Burckhardt, „Landschaft und Gesellschaftsstruktur“, en, idem., Warum ist Landschaft schön?, Berlín, 2008, pp. 19 – 32, aquí p. 19.

3 Convenio Europeo del Paisaje, Art.1 Definiciones.

4 Convenio Europeo del Paisaje, Art. 5 Medidas generales.

5 Joachim Radkau, Natur und Macht, Munich, 2000.

6 Hans Hermann WÓBSE, Landschaftsästhetik, Stuttgart, 2002, p. 186.

7 Reinhard Piechocki, Landschaft – Heimat – Wildnis, Munich, 2010.

8 Recomendación CM/Rec (2008)3 del Comité del Ministros a los Estados miembro sobre las orientaciones para la aplicación del Convenio Europeo del Paisaje; I.1.B, C, D y G.

9 David Blackbourn, Die Eroberung der Natur. Eine Geschichte der deutschen Landschaft, Munich, 2008, p. 17.

10 UNESCO, Das Welterbe, Munich, 2010.

11 Coordinado por el Instituto para la Historia Cultural, Empresarial y Social en Bamberg (www.agrarkulturerbe.de).

12 www.agrargeschichte.org

13 Hans Hermann WÖBSE, Landschaftsästhetik, Stuttgart, 2002, p. 185.

14 Winfried SCHULZE, "Bayern und die Französische Revolution: Machterweiterung und innere Reform“, en Alois SCHMID/Katharina WEIGAND (eds.), Bayern mitten in Europa, Munich, 2005, pp. 242 – 263; p. 244.

15 Etienne FRANÇOIS/Hagen SCHULZE (eds.), Deutsche Erinnerungsorte, 3 tomos, Munich, 2003, aquí: tomo I, p. 17 sobre los paisajes de la memoria.

16 José Manuel de Miguel Garcínuño, profesor del departamento de Ecología, Facultad de Biología, Universidad Complutense.

17 “Altissimum regiones huius montem […] hodierno die, sola videndi insignem loci altitudinem cupiditate ductus, ascendi”, en: Francesco PETRARCA, Die Besteigung des Mont Ventoux, Stuttgart, 1995, p. 4.c. Plinio maior, en su Historia naturalis, recoge el dato de que, en 126 d.C., el emperador Adrián interrumpió en Sicilia un viaje marítimo para subir al Etna para contemplar el atardecer.

18 Lucius Burckhardt, “Warum ist Landschaft schön?“, en idem. Warum ist Landschaft schön?, Berlín, 2008, pp. 33 – 41, aquí, p. 36

19 Recomendación CM/Rec (2008)3 del Comité del Ministros a los Estados miembro sobre las orientaciones para la aplicación del Convenio Europeo del Paisaje; I.2.

20 Recomendación CM/Rec (2008)3 del Comité del Ministros a los Estados miembro sobre las orientaciones para la aplicación del Convenio Europeo del Paisaje; II.2.1.

21 Hans Hermann WÖBSE, Landschaftsästhetik, Stuttgart, 2002.

22 Este es el lugar de recordar al botánico alemán Günther Kunkel (1928 – 2007) con su predilección por los fenómenos meteorológicos de los Vélez, tomando fotografías que llamaba skyscapes, en analogía a los landscapes

23 Asociación Naturalista Mahimón/Fundación Horstmann, Árboles singulares de la comarca de los Vélez, Vélez Rubio, 1995.

24 Para la importancia del comercio de la lana velezana a través de los genoveses residentes en Huéscar y su sistema crediticio, véase: Julián Pablo DÍAZ LÓPEZ (ed.), Campesinos, nobles y mercaderes. Huéscar y el reino de Granada en los siglos XVI y XVII, Huéscar, 2005.

25 Werner TROSSBACH/Clemens ZIMMERMANN, Die Geschichte des Dorfes, Stuttgart, 2006.

26 Sobre los cambios en la forma de viajar y percibir el paisaje por la introducción del ferrocarril en el siglo XIX, véase Wolfgang SCHIVELBUSCH, Geschichte der Eisenbahnreise. Zur Industrialisierung von Raum und Zeit im 19. Jahrhundert, Frankfurt, 2000.

27 Peter DINZELBACHER (ed.), Europäische Mentalitätsgeschichte, Stuttgart, 1993, esp. los capítulos sobre “naturaleza/medio ambiente” y “espacio”.

28 Werner ROESENER, Einführung in die Agrargeschichte, Darmstadt, 1997. Un premiado ejemplo de la historiografía rural alemana; Rainer BECK, Unterfinning, Munich, 1993.

29 Hedfors PER, Site soundscapes: landscape architecture in the light of sound, 2008. Justin Winkler, “Umwelthören - Instrument für eine kunstlose Kunst”, in Volker BENIUS/Peter KEMPER/Regina OEHLER/Karl-Heiz WELLMANN, Der Aufstand des Ohrs – die neue Lust am Hören, Göttingen, 2006, pp. 153 – 158.

30 Wolfgang TRAPP,
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