Del psicoanálisis como discurso: de la experiencia analítica a la estructura de discurso



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Curso de Doctorado - UBA

Del psicoanálisis como discurso: de la experiencia analítica a la estructura de discurso.”



Prof. Dr. Alfredo Eidelsztein

Clase N° 1 – Viernes 13-04-07


Clase N° 1
Alfredo Eidelsztein: este año hemos implementado un cambio de dispositivo que va a traer modificaciones en la modalidad de dictado de este curso, porque tendremos dos clases seguidas los viernes y dos clases seguidas los sábados. Por tal motivo les propongo un pacto de formalidad en cuanto a la puntualidad: yo intentaré no extenderme en la clase y ustedes a llegar puntuales o tolerar que la clase ya haya empezado cuando lleguen. Tendremos un corte entre una clase y otra, lo que es muy propicio para que la impuntualidad haga de lo suyo y nos demoremos mucho. Por eso les digo que una vez pasados los diez minutos del horario previsto daré por comenzadas las clases.

El plan es entonces trabajar en cuatro grandes grupos de clases, los segundos viernes y sábados de cada mes, salteando junio. Este es un curso de posgrado y doctorado. Para los de posgrado, el trabajo que consideren oportuno presentar será bien recibido, vamos a poder intercambiar sobre él, se aceptará cualquier formato que quieran darle y los tiempos en los que los quieran presentarlo. Para quienes estén en doctorado, habrá más requerimientos porque el curso entra dentro del plan de doctorado de cada uno, con lo cual, el trabajo requiere al menos una dimensión de investigación que el curso de posgrado en sí no requiere.



Como sucedió el año pasado, también este año me acompañarán cuatro profesores invitados, los mismos del año anterior, les iré avisando cuándo expondrá cada uno, y ellos son: Andrea Leiro, quien expondrá sobre “Más allá del Edipo como el psicoanálisis al revés”; Haydeé Montesano, “La relación del discurso y la palabra en la eficacia analítica”, María Inés Sarrailet, “Problemas en torno a la noción de sujeto en los Seminarios 16 y 17” y David Szyniak, “La relación entre plus-de-goce de Lacan y la plusvalía de Marx, y el objeto a en los Seminarios 16, 17 y 18”. En esta oportunidad invité además a Mauro Vallejo, porque debido a que el tema sobre el que vamos a trabajar tiene tanto que ver con la noción de discurso, y la noción de discurso dentro de la perspectiva en la que vamos a trabajarla está tan incidida por la enseñanza de Foucault, que por tal motivo lo invité a que hiciera una presentación sobre la noción de discurso para Michel Foucault, y la misma será mañana en el espacio de la primera clase. La exposición de Mauro llevará por título “De la ilimitada posibilidad del decir a la regularidad del discurso. Una lectura de Michel Foucault.”
Para enmarcar la propuesta de trabajo que quiero hacerles, les anticipo que se trata de un trabajo de investigación. Con los profesores invitados -y también con Mauro-, hemos trabajado un poco en el verano y nos hemos propuesto que fuera un trabajo de investigación. Con ello queremos decir que se trata de una lectura de textos, en este caso del Seminario 16 y 17 de J. Lacan. La propuesta original era trabajar también el Seminario 18, pero la nueva modalidad de trabajo estimo que nos va a rendir menos que la del año pasado, ya que antes había más cortes y más posibilidad de introducir temas nuevos, ahora en cambio, la continuidad de la secuencia de las clases nos va a limitar mucho la cantidad de temas. Por eso decidí dejar el Seminario 18, quizás lo podamos trabajar el año próximo.
La lectura de textos va a ser -en tanto trabajo de investigación- tramitada como un sometimiento de esos textos a determinadas preguntas. Y esas preguntas, a su vez, serán formuladas desde cierta perspectiva que es una posición asumida en psicoanálisis. El intento –y ahí se verá la forma de leer el resultado- va a ser revisar tanto los textos como la perspectiva de lectura a la cual ellos serán sometidos.
El tema fundamental podría ser planteado como “el psicoanálisis como discurso”, lo intentaremos leer a partir de los Seminarios “De un Otro al otro”, que ya está publicado en francés; y “El envés del psicoanálisis” que también está ya publicado en francés y en español. Y las preguntas que intentaremos sostener van a ser: ¿por qué plantear al psicoanálisis como discurso? ¿Para qué? ¿Qué se gana –y ya aquí mismo haciendo un bucle anticipado, o sea, aplicando la misma teoría del discurso de J. Lacan a la designación del psicoanálisis como discurso, ver qué se pierde. Lacan plantea que siempre que se establece una dinámica discursiva, lo primero que no hay que perder de vista es qué se pierde. Cosa que es muy sorprendente, porque si uno lee a los psicoanalistas lacanianos trabajando el tema del psicoanálisis como discurso, se ve que jamás plantean lo que se pierde, siempre plantean sólo lo que se gana. Y Lacan lo primero que enseña es que si uno plantea algo como discurso, tiene que empezar a trabajar intentando establecer qué opera como resto, como objeto a, en esa dinámica.
Al trabajo de investigación que propongo me gustaría enmarcarlo en una perspectiva científica. Habría que ver, quizás sea anticipado plantearlo, tal vez sea como discurso universitario. Lo que quiero decir con eso es que con seguridad no voy a plantear que el trabajo de investigación sea un trabajo de investigación psicoanalítico. El trabajo de investigación en sí, lo será en los cánones científico-universitarios, que es –según mi impresión- la única forma de operar con estas temáticas, y por otra parte es el marco en el que todos estamos inscriptos: la universidad.
Haciendo otro bucle de anticipación de contenidos quiero proponerles que “psicoanálisis como discurso” -que ya podríamos escribirlo entre comillas dado que será un sintagma con el que trabajaremos mucho- será trabajado desde la perspectiva del análisis de discurso, que es una disciplina muy importante que está atravesando por un momento de difusión y explosión en todas las ciencias humanas y sociales. Y trabajar psicoanálisis como discurso desde la perspectiva del análisis de discurso, significa al menos 3 cosas:
a) establecer la coherencia interna. Desde la disciplina del análisis de discurso, tramitar cualquier grupo semiótico bajo la lógica de “discurso” significa postular la coherencia interna. Un discurso siempre tiene una coherencia interna, que es justamente el elemento imprescindible para poder establecer el corte: establecer qué es parte de este discurso y qué no lo es, es decir, lo que se articula a la coherencia interna y lo que no se articula a ella.
b) la perspectiva intertextual o de contexto. Todo análisis de discurso se hace considerando al discurso dentro de una perspectiva de contexto. Habrá que ver cuál será el contexto pertinente para cada discurso. Si uno hace una tipología de discursos, ya estamos en condiciones de preguntarnos si lo que Lacan hizo con los cuatro discursos fue una tipología. Si lo fuera, cada uno de los cuatro discursos deberían ser considerados desde una perspectiva de coherencia interna (punto a) y además, cada uno de ellos en el conjunto de esos cuatro, deberían ser considerados también en relación con los otros tres.
c) contexto social. No existe discurso por fuera del contexto social. Más allá de la tipología de discursos que uno constituya para concebir o plantear la existencia o la lógica de determinado discurso, no hay que perder de vista que, dentro de la perspectiva de análisis de discurso, todo discurso existe en determinado contexto social, que es superior al contexto de la tipología de discursos. Esto quiere decir que si los cuatro discursos de Lacan fuera una tipología de discursos, en el sentido del análisis de discurso, habrá que plantear cuál es el contexto social pertinente. Muy groseramente podría ser Occidente-Siglo XX, por ejemplo, lo que podría ser dicho desde otra perspectiva como “la sociedad democrática, capitalista, cristiana de la política de mercado”, supongamos. Pero hace falta establecer en qué contexto social se inscribe un discurso. Sin contexto social, no hay discurso posible.
Hay una bibliografía para este curso que es la que preparé en mayo del año pasado, a la cual agregaré más material. Considero que el material nuevo es condición sine qua non para el desarrollo de este curso, dato que no sabía aún en mayo del año pasado. Son 5 ó 6 títulos nada más, todos ellos muy recomendables y muy importantes en la disciplina análisis de discurso, y son los siguientes: Teun A. Van Dijk, -que es una de las personalidades más importantes de la disciplina análisis de discurso- “Estructura y funciones del discurso”, de Siglo XXI, se trata de un conjunto de conferencias muy fáciles de leer y muy recomendables para la formación del psicoanalista. Del mismo autor, “Del discurso como estructura y proceso”, aquí Van Dijk es compilador y participan muchos autores de análisis de discurso, es de Gedisa. De Graciela Reyes, autora argentina, “La pragmática lingüística”, editorial Montesinos.
Es importante que no perdamos de vista que el análisis de discurso podría ser el momento actual de la lingüística en Occidente, y que pueda considerarse que si en el ’50 fue la lingüística estructural y en el ’60 fue la lingüística generativa de Chomsky, podría ser que en el ’70 fuera la pragmática y en el ’80 y ’90, el análisis de discurso. Podría ser que la historia de la lingüística para Occidente tuviera estos momentos, como lo que caracteriza al conjunto de nociones que arman el paradigma central de intercambio entre las diversas corrientes lingüísticas. Es muy importante no perder de vista la cuestión de las comunidades y los idiomas. Teun A. Van Dijk tiene por lengua materna al alemán y arma toda una secuencia y una lógica alemana para análisis de discurso. Por eso destaco la nacionalidad de los autores. Graciela Reyes es argentina, especialista en pragmática y vive en EE.UU. Después está el movimiento francés, para ellos les recomiendo dos libros: el primero es de Dominique Maingueneau, “Términos clave del análisis de discurso” de Nueva Visión. Y de la misma autora junto con Patrick Charaudeau, “Diccionario de análisis de discurso” de Amorrortu, es una obra francamente excelente. De hecho, de todo lo que leí de análisis de discurso –que es bastante- en este diccionario es en el único lugar donde encontré citado una única vez a Jacques Lacan y su teoría de los discursos, aunque no dice nada sobre ella, sólo menciona “por influencia del movimiento psicoanalítico y marxista, Lacan,…”, pero es un único renglón. Los psicoanalistas nos extasiamos con la teoría de los cuatro discursos de Lacan, pero los especialistas en la teoría del análisis de discurso no lo consideran en absoluto, no existe para ellos, salvo ese único renglón que es para colmo de los autores franceses que destacan mucho la producción francesa. El diccionario de análisis de discurso es maravilloso, francamente una obra importantísima.
Otro texto es de un grupo de españoles, Jorge Lozano y colaboradores, “Análisis del discurso. Hacia una semiótica de la interacción textual”, de Cátedra. Y hay que agregar también a la bibliografía original: de Jacques Lacan, la Conferencia en Milán del 12-05-72, que es donde está el discurso capitalista, disponemos de una ficha con la traducción de Carlos Ruiz, que es matemático y topólogo. Es muy importante esa conferencia porque allí aparece una forma de escribir el matema de los discursos donde no queda claro si se trata de una hoja agregada o lo que hizo Lacan en el pizarrón en esa oportunidad, aparece de una forma absolutamente novedosa con unas flechas distintas de todas las que aparecen en los Seminarios 16, 17 y 18. De Jacques-Alain Miller, las lecciones del 5 y 12 de marzo de su curso del 2003. Se llama “Psicoanálisis y sociedad” y es un material magnífico que está en Internet. El curso de Miller es “La orientación lacaniana, III-5” –no sé cuál es la lógica de esos números, pero así se llama- y en francés –que aún no está traducido- “Un esfuerzo de poesía”.
Y del programa original, el texto de Kroeber sobre las Lecturas de Tótem y Tabú de Freud, dispongo sólo de la versión en francés. El segundo trabajo de Kroeber, “Tótem y tabú. Un psicoanálisis etnológico”, ese está en español. Y también en francés, el material de Sellin, “Moisés y su significación”, ese material no se consigue en español.
El plan de trabajo estará organizado de la siguiente manera: este conjunto de cuatro clases, de las cuales una va a ser tomada por Mauro Vallejo para la noción de discurso en Foucault, estarán destinadas a la noción de discurso y a análisis de discurso. El próximo grupo de cuatro clases estará destinado a la noción de discurso de Lacan y los cuatro discursos según J. Lacan. En el tercer grupo de clases intervendrán María Inés Sarrailet y Haydeé Montesano, pero no se subsumen al plan de clases sino que expondrán los temas ya acordados; y trataremos la noción de goce –que es un concepto muy importante en los Seminarios 16 y 17- y seguramente haremos un trabajo sobre la noción de plus-de-gozar. Para eso les propondría que consiguiesen al menos el índice del Seminario 16 tal como fue editado, porque hay una organización de títulos y temas de las clases en la edición del Seminario 16 “De un Otro al otro” en francés que es crucial para discutir el problema del goce en la enseñanza de Lacan. En el cuarto grupo de clases –donde intervendrán Andrea Leiro y David Szyniak- vamos a trabajar el psicoanálisis como discurso, cómo se plantea al psicoanálisis como discurso en los Seminarios 16 y 17, y ahí intentaremos intercambiar fuertemente con el material que hayamos preparado antes, qué se gana, qué se pierde, por qué y para qué conviene pensar al psicoanálisis como discurso.
La idea es trabajar hoy y mañana con la noción de discurso y de análisis de discurso desde la perspectiva de la disciplina que se designa Análisis de Discurso. Hay otra disciplina emparentada que es Análisis Crítico de Discurso, también hay una ficha de Miguel Metzeltin “De la retórica al análisis de discurso”, que es un autor que publicó mucho al respecto, hay un libro que se consigue en Argentina que es “El arte de contar. Una iniciación. Un ensayo metodológico y antropológico acerca de la textualidad”, que es donde está presente la perspectiva del análisis crítico de discurso, con “crítico” lo que se hace es una introducción fuerte del problema político, del problema del poder, y una crítica a la función del poder en los discursos mediáticos, políticos, etc., siguiendo las enseñanzas de Foucault pero desde una perspectiva de la acción política.
Debemos comenzar ahora por plantearnos la pregunta que justifique el trabajo de este conjunto de clases, que es asumir la pregunta de por qué trabajar discurso y por qué trabajar análisis de discurso en un curso sobre psicoanálisis lacaniano, Seminarios 16 y 17. Quizás para los que ya me conocen y han trabajado conmigo antes, esa pregunta les resulte obvia, ya que si vamos a trabajar el psicoanálisis como discurso, debemos hacer un mínimo trabajo –por seriedad de trabajo intelectual- sobre qué es la noción de discurso, de qué disciplinas la obtenemos, qué valor tienen esas disciplinas, cómo lo utiliza Lacan, si en el mismo sentido o en otro, etc. La necesidad de plantear por qué estudiar discurso y análisis de discurso está justificada, porque si ustedes buscan los cuatro discursos, la noción de discurso en Lacan, los cuatro discursos en Google, podrán encontrar decenas de artículos de psicoanalistas lacanianos, decenas y decenas. Si los revisan, verán que ninguno dice jamás ni una palabra sobre la noción de discurso o sobre análisis de discurso. Hablan de la noción de discurso de Lacan y de los cuatro discursos, como si fuese Deux ex machina. En el teatro griego y romano antiguo, Deux ex machina era cuando Zeus bajaba sobre el escenario en una sillita, y en la argumentación intelectual se refiere a cuando se hace entrar un elemento sin ninguna justificación por ningún motivo. Universalmente, en los artículos sobre los cuatro discursos o la noción de discurso de J. Lacan de los psicoanalistas lacanianos, hay una omisión total a toda referencia a algo que es llamativo que falte y que es la corriente lingüística que caracteriza a los últimos 25 ó 30 años de investigación lingüística. ¿Por qué es sorprendente que falte? Si bien es cierto que hoy en día no puede leerse todo, etc., no estoy refiriéndome a eso sino al siguiente problema: en la tradición psicoanalítica, y así podríamos ya empezar a utilizar la noción de discurso de Michel Foucault como está en su texto “El orden del discurso”, una de las acepciones de discurso que Foucault da en su conferencia inaugural del College de France del ’70, es que discurso es una noción que se utiliza para establecer qué es pertinente decir como perteneciente a un campo y qué merece ser considerado por fuera de ese campo, lo que había dicho primeramente como coherencia.
En la tradición psicoanalítica –y así podemos hablar del psicoanálisis como discurso- por ejemplo, Sigmund Freud, Anna Freud, Melanie Klein, Donald Winnicott, si les parece bien como “seleccionados” del psicoanálisis, ellos cuatro, siempre argumentaron por fuera de lo que las otras disciplinas en humanidades o ciencias sociales desarrollaban. No tanto Freud, porque el fue el “descubridor” de todo lo que encontró, pero sí especialmente Anna Freud, Melanie Klein y Donald Winnicott, no citaron ni trabajaron nunca jamás ninguna referencia de las ciencias sociales de su época ni de la época anterior. Se consideraba que psicoanálisis implicaba trabajar el texto de Freud y seguir sacando del texto freudiano todo lo que permitiera sacar, que será siempre infinito. En otro texto de Michel Foucault, “¿Qué es un autor?”, una noción de retorno que caracteriza a los creadores de discursividades como son Freud y Marx para Foucault, es que el retorno a su texto -practicado por Lacan, que lo hizo famoso- es para Foucault una posición respecto de Marx y de Freud que considera que el texto es inagotable, que siempre todo sale de allí. Les voy a leer un caso maravilloso, y es “Elementos para una enciclopedia del psicoanálisis” de Pierre Kaufmann, es un excelente diccionario de psicoanálisis, para mí es el mejor diccionario de psicoanálisis junto con el de Chemama. El de Kaufmann tiene una entrada para matemas, es un diccionario también sobre matemas. Kaufmann da una clase completa en el Seminario 7, que fue quitada por los editores. Vean lo que dice Kaufmann sobre discurso:
Si bien la noción de “discurso” conquistó tardíamente sus títulos de nobleza en el pensamiento psicoanalítico (fue más o menos en 1960 cuando Lacan ilustró sus variantes en una presentación sistemática de los “cuatro discursos”)1,…
en realidad fue más o menos en 1970, ahí hay un error de Kaufmann
la exigencia a la cual responde su elaboración, y la originalidad de esta última, han sido iluminadas por un enriquecimiento progresivo, cuyo origen nos remite a las fuentes del descubrimiento freudiano2.
O sea, la fuente de la teoría del discurso es “la fuente del descubrimiento freudiano”.
El tema inicial de investigación fue el mito endopsíquico: “este último engendro de mi actividad cerebral”, escribía Freud el 12 de diciembre de 1897, un mes después de haber planteado en principio “el enlace entre el proceso patológico y el proceso normal”.

Prefiguración del discurso, en tanto que le corresponde prestar el alcance de una tesis especulativa a una autopercepción que implica al sujeto en su estructura,3
¿se dan cuenta del argumento? “Tardíamente, la noción de discurso, etc.…” pero ¿de dónde viene? ¿¡De la fuente freudiana!?

Habíamos planteado que teníamos a Freud, Anna Freud, Klein y Winnicott de un lado, y que colocábamos a Lacan del otro lado. Recuerden que les dije que Kaufmann intervino en el Seminario de Lacan, hizo un diccionario con matemas, o sea, fue profundamente influenciado por Lacan. Sin embargo, los lacanianos dicen que el concepto de discurso de Lacan es de Lacan y no hay nada más que decir, y los cuatro discursos es el aporte que Lacan como psicoanalista -y el psicoanálisis- tienen para darle a la sociedad.



Pero Lacan, ¿se posicionó de la misma manera que Freud, Anna Freud, Klein y Winnicott?
En 1950, cuando Lacan dijo que comienzaba tardíamente su enseñanza, les pregunto: acaso, su empuje más fuerte al relanzamiento del psicoanálisis como disciplina ¿no fue en su articulación con la lingüística estructural? ¿Acaso no han leído que Lacan consideraba a la lingüística estructural como la ciencia piloto de las ciencias humanas y sociales de la década del ’50, y que es ahí donde el psicoanálisis debía encolumnarse? Observen que la entrada de Lacan al psicoanálisis, que él consideró tardía, fue ya en otra posición. Lacan dijo “yo no hago eso”, dijo “yo aporto al psicoanálisis en la medida en que lo articulo a lo que reina científica e ideológicamente el campo de las ciencias sociales en estos años”.
Les había mencionado la lingüística estructural, luego la lingüística generativa de Chomsky –vamos a hablar sobre el diálogo Lacan-Chomsky- y luego tenemos la pragmática. La pragmática es la lingüística que estudia el hecho de que más que producir información, mediante el lenguaje se producen actos. El texto más famoso es “Cómo hacer cosas con palabras” de Austin, que son conferencias del ’55, publicadas como libro en inglés en el ’62. No tengo el dato de la publicación en francés. Se trata de cómo hacer el acto, cómo hacer cosas con palabras. Lacan cita a Austin una sola vez, en el Seminario del acto psicoanalítico del año ’68. Vean que cuando la lingüística estructural era la ciencia piloto, Lacan articulaba el psicoanálisis a la lingüística estructural. Cuando apareció la pragmática –no así la generativa, porque Lacan no coincidía con la generativa de Chomsky, no obstante está el diálogo con Chomsky, hay toda un clase destinada a eso- en la misma época Lacan introdujo la noción de acto psicoanalítico, fue porque en ese momento estaba reinando la pragmática en la lingüística, desde hacía sólo tres años, y Lacan ya introdujo “acto psicoanalítico”. Luego de la pragmática vino el análisis de discurso, ¿saben cuándo se impuso el paradigma del análisis de discurso? En los años ‘64/’65. En el ‘68/’69 ya Lacan trabajaba el psicoanálisis como discurso. ¿Ven la articulación de Lacan y las ciencias de su época? Al menos con las ciencias piloto que orientaban fuertemente a las ciencias sociales. Es sorprendente no obstante que los psicoanalistas lacanianos digan que no, que es de Lacan, cuando el mismo Lacan dice que no es de Lacan sino de las ciencias de su época, del estado de situación de las ciencias de su época.
Veamos el siguiente cuadro que confeccioné sobre las apariciones de “discurso psicoanalítico” o “discurso analítico” en la enseñanza de Lacan: ambas expresiones, como sintagmas, están en la enseñanza de Lacan desde el año ’50. Cada cuadrado sombreado corresponde a una aparición, o sea, a una mención de Lacan. Esta información está verificada tanto en francés como en español, tengo varios CD en varios idiomas, están contrastados y coinciden:






































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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Vean que en el año ’59 hay cuatro apariciones, pero vean el aumento en los años ‘67 a ‘73…



En “¿Qué es un autor?”, Foucault dice que hay que producir la tipología de los discursos, eso fue el 22-02-69, y vean el salto que pega el cuadro. ¿Acaso Lacan no le respondió a Foucault? La conferencia inaugural del College de France de Foucault, que se llama “El orden del discurso” es del 02-12-70. ¿No resulta evidente? Acaso ¿no les preguntamos a los pacientes desde cuándo algo le empezó a suceder? ¿Ustedes hacen esa pregunta a sus pacientes o ya no se lo preguntan más? Y si fuera que ya no se lo preguntan, entonces ¿no han tenido acaso un buen pediatra que cuando el nene levantaba fiebre les preguntaba si había pasado algo en la casa, algún cambio, alguna discusión, etc.? El contexto, ¿sirve o no sirve para pensar algún elemento? Fíjense cuándo aparece en Lacan la noción de discurso. Les advierto que las coincidencias son muchísimo mayores, esta es una presentación muy global, pero es para que vean cuán desorientado está el trabajo de investigación en psicoanálisis lacaniano cuando se hace caso omiso de estas enormes relaciones que –al menos para mí- caracterizan a la enseñanza de Lacan. Lacan es el único psicoanalista que articuló al psicoanálisis con las ciencias sociales de su época, palmo a palmo. Lacan no se quedó sólo con la lingüística estructural. Pasó a la pragmática e introdujo el concepto de acto analítico. Pero como no se estudia a Lacan en relación, y se cree que todo es real -o al menos todo lo que importa es real- entonces el acto analítico ¿qué es? Es “intervenciones en lo real”, que significa ¿qué? Mandar al paciente a visitar la tumba del padre, por ejemplo, eso sería una intervención en lo real. Así se piensa hoy en día.
¿Por qué se perdió la perspectiva de que el acto psicoanalítico sea la interpretación del psicoanalista? Porque no se ha estudiado la pragmática y el cómo hacer cosas con palabras. Si uno no se da cuenta de con qué contexto discursivo Lacan está tratando de establecer su posición discursiva, no es posible leer el discurso de Lacan.
¿Por qué no se lo hace? ¿Por qué no se tiene en cuenta el contexto discursivo? Es cierto que Freud, Anna Freud, Klein y Winnicott no lo hicieron. Pero Lacan sí lo hizo, se caracterizó por hacerlo, no hay una sola clase del Seminario de Lacan cuyo contenido no haya sido la puesta en relación de un concepto psicoanalítico con uno matemático, con uno lógico, con uno topológico o con uno lingüístico. No hay desarrollo de Lacan que no sea la puesta en relación de algún concepto psicoanalítico con el de alguna disciplina afín o vecina. ¿Por qué nosotros, como lacanianos, seguimos proliferando en una forma de decir que volvió al estilo de Freud, Anna Freud, Klein y Winnicott? O sea, psicoanálisis con psicoanálisis, es decir, el psicoanálisis sólo comenta sobre el mundo. Quizás sea por la teoría de que no hay relación sexual, entonces el psicoanálisis “no coge” con el mundo, sólo comenta sobre el mundo… Habrán visto que muchos pacientes dicen “bueno, pero lo que pasa afuera…”, y los psicoanalistas decimos lo mismo: “lo que pasa afuera…”, “ahora la gente no se quiere analizar”, “la gente ya no habla tanto”. Nosotros comentamos el mundo. ¿Por qué? ¿Por qué en psicoanálisis Lacan perdió? ¿Por qué en psicoanálisis el estilo propuesto por Lacan perdió?
Voy a proponerles el diagnóstico de Lacan, al menos para que lo pensemos. No digo necesariamente que tenga razón, porque es muy difícil de pensar, pero se trata del problema de la extraterritorialidad. Y es porque los psicoanalistas consideramos que el psicoanálisis es -como característica esencial de su forma, de su método, de su procedimiento- algo que se caracteriza por la extraterritorialidad. Lo primero que quiero plantearles es que la extraterritorialidad del psicoanálisis es un diagnóstico que hace Lacan. Hasta Lacan no había sido diagnosticado que el psicoanálisis se caracterizara por la extraterritorialidad. ¿Cómo lo caracterizó Lacan? Como un defecto. Les doy citas. La primera es de “Situación del psicoanálisis”:
En primer lugar la curiosa posición de extraterritorialidad científica con que empezamos nuestras observaciones, y el tono de magisterio con que los analistas la sostienen4,…
Esto es muy interesante. En primer lugar, observen que se trata de extraterritorialidad científica. Extraterritorialidad es la lógica política para la sede de una embajada o de un barco en aguas territoriales, por ejemplo. Y quiere decir creerse o postularse como no estando allí donde se está. Es decir que si alguien postula “extraterritorialidad científica” ¿qué estará queriendo decir? No que nosotros estemos acá y la ciencia allá, sino que nosotros estamos dentro de la ciencia pero decimos que no somos ciencia, porque somos psicoanálisis. ¿Se entiende el argumento de Lacan? Critica a la IPA por su extraterritorialidad científica. En la “Proposición del 9 de octubre de 1967”, de la cual hay dos versiones, ambas publicadas, una es la transcripción de la versión oral y otra es la que seis meses más tarde apareció publicada por Lacan en su versión escrita. En la segunda, se censuró todo lo que Lacan había dicho en la presentación oral –que por suerte está también publicada- sobre la cuestión de los judíos. Dice allí Lacan:
Se trata del advenimiento, correlativo a la universalización del sujeto procedente de la ciencia, del fenómeno fundamental cuya erupción puso en evidencia el campo de concentración.5
O sea, la ciencia produce la universalización del sujeto. Universalización del sujeto quiere decir que para la ciencia los sujetos son considerados todos por igual. Lo que Lacan plantea es que lo primero que hay que tener en cuenta como efecto de esa concepción del sujeto, es la aparición del campo de concentración. Y el campo de concentración no es algo que haya sido inventado por los nazis: en primer lugar, ya se lo utilizaba en la primera guerra mundial; y en segundo lugar, simultáneamente a la utilización por parte de los nazis del campo de concentración, EE.UU. practicó mucho en su propio terreno el empleo del campo de concentración, por ejemplo, metió dentro a todos los japoneses. Todos los tintoreros norteamericanos terminaron en un campo de concentración, con barricas, alambres de púa y soldados en la puerta con ametralladoras. No solamente eso, sino que todos los campos de investigación científica, con científicos alemanes judíos que EE.UU. logró conseguir en el transcurso de los primeros años de la segunda guerra mundial, y que desarrollaron la bomba atómica que EE.UU. tiró en Hiroshima y Nagasaki, eran campos de concentración en el desierto norteamericano. Se lo suele ver en las películas: en medio del desierto, donde no hay nada, una valla metálica, alambre de púas, soldados en la puerta, tres barricas de gente encerrada adentro y que no puede salir. Fenómenos de concentración. El campo de concentración es un lugar como muy bien describen Agamben y Primo Levi, donde no se cumplen las normas. O sea, un campo de concentración en Polonia es un lugar donde habita gente dentro de Polonia pero donde no rigen las leyes polacas.


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