De la guerra en la pintura



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INFLUENCIA

DE LA GUERRA

EN LA PINTURA

Esther López Romero.

Patricia Postigo Marín.

Rocío Esteban Rosa.

Grado en Maestro/ a de Educación Primaria.

Didáctica de la Creación Plástica y Visual. T1.

10/01/2011.

INDICE

Introducción…………………………………………..3



  • Influencia de la guerra en general………………3

  • Influencia de la Guerra Civil……………………3

  • Influencia de la Segunda Guerra Mundial….…...3

Influencia de la Guerra Civil………………………….4

Influencia de la Segunda Guerra Mundial…………….8

Conclusiones y opinión personal……………………..11

LA GUERRA
INTRODUCCIÓN

La guerra sirvió de inspiración a toda una generación de artistas e intelectuales. Podemos decir, de modo general, que el arte de la guerra fue un arte de propaganda. Estas pinturas resultaron ser la representación horrible de todo lo malo que hay en la naturaleza humana.

Las pinturas de guerra actúan como un recordatorio de aquellos tiempos desolados que ocurrieron en la antigüedad y de los que no tenemos mucha constancia.

La Guerra era un tema muy recurrente en la obras de diversos autores puesto que la mayoría de los autores que utilizaron este tema, vivieron alguna guerra. Nosotros nos vamos a centrar analizando dos en concreto: La guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial.



La Guerra Civil Española.

La Guerra Civil española (lucha que dio comienzo en julio de 1936, para defender a la España republicana contra la falange facista bajo la dirección del General Francisco Franco, y que concluyó el 1 de abril de 1939 con la victoria de los rebeldes permitiendo la instauración de una dictadura, y que con la sangrienta derrota anunció una conflagración todavía mayor: La Segunda Guerra Mundial) sirvió de inspiración a toda una generación de artistas, trabajadores e intelectuales.

La actividad artística que se produce en España entre 1936 y 1939 atiende a exigencias extraculturales. No debemos olvidar sus raíces sociales, la guerra y la revolución. Debido a la creciente politización de la cultura, nos encontramos con un arte de tendencia, cualquier planteamiento objetivo o que no fuera político era rechazado

.La Segunda Guerra Mundial.



La Segunda Guerra Mundial surgió después de terminar la Guerra Civil española, a causa de las graves disputas que había dejado sin resolver la Primera Guerra Mundial. Fue el conflicto armado más grande y el más sangriento de la historia Universal, que se extendió por todo el mundo. Esta guerra duró seis años, desde el 1 de Septiembre de 1939 al 2 de Septiembre de 1945. Se enfrentaron las potencias Aliadas (Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos, China y la Unión Soviética), y las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón). Se declara el final de la guerra con la victoria de los Aliados.



La Guerra Civil Española.

El arte se dispuso a informar y a formar, tomando partido. En general el arte de la guerra fue un arte de propaganda. Estas nuevas exigencias trajeron numerosos cambios formales, el surrealismo y los últimos restos del cubismo desaparecieron, dando paso al realismo como estilo dominante y a la sencillez expresiva.



Los organismos políticos estimularon la publicación de carteles y hojas ilustradas de propaganda, boletines, etc., que exaltaban el espíritu y el sentido de la lucha. Las publicaciones que más destacan en la llamada zona nacional son Vértice y Jerarquía, ilustrando sus números Teodoro y Álvaro Delgado, José Caballero, J.J. Acha, J. Olasagasti y Carlos Sainz de Tejada.



Las exigencias propagandísticas y de formación política de las masas exigen cuadros, grabados, carteles, esculturas y productos artísticos monumentales. Así, el Pabellón español en la Exposición Universal de París de 1937, de Sert y Lacasa, se permitió dejar una parte para la propaganda destinada a mostrar las realizaciones y la forma de sentir de la España republicana. Un arte comprometido y a la vez renovador que refleje el espíritu de la República.

En él se expusieron el Guernica de Picasso, La Fuente de Mercurio de Calder, La Montserrat de Julio González, El Campesino catalán en rebeldía de Joan Miró o El Pueblo Español de Alberto Sánchez, y otras obras de pintores, escultores y fotógrafos que muestren el horror de la tragedia.

Picasso pintó el Guernica (1937) por encargo del gobierno de la República para esta exposición. Ellos le pidieron un mural para la Exposición Universal en París que, dadas las circunstancias, tenía que ser político, pero el autor no encontraba un tema adecuado. Fue el bombardeo del pueblo vasco de Guernica el 26 de abril de 1937, durante la guerra civil española lo que provocó una intensa actividad del genio creador del artista que, en un proceso de creación relativamente corto (del 1 de mayo al 4 de junio), plasmó su obra definitiva, tras numerosos estudios, rigurosamente fotografiados por Rosa Maar.

Su importancia reside en que es un cuadro símbolo de la Historia de España, y a través de él se expresa la violencia y la crueldad de la guerra. Imágenes como la del toro, el caballo moribundo, el guerrero caído, la madre con el niño muerto, los edificios en llamas y destrozados reflejan la inhumanidad y la brutalidad de la guerra. El cuadro es un alarido, un grito desgarrador de pavor.



Al ver el cuadro lo primero que nos impresiona es su tamaño, es inmenso y ante esa mezcla de figuras, la falta de color, el protagonismo del negro nos sentimos un poco perdidos y buscamos la única referencia que tenemos del cuadro, "Guernica", pero, por más que buscamos, no hay ningún elemento identificativo que haga referencia a ese pueblo concreto o a la guerra civil. Puede ser cualquier pueblo o ciudad de cualquier parte del mundo. Pero después de mucho estudiarlo se ha descubierto que está concebido como un gran tríptico. La composición piramidal acentúa la centralidad y la compartimentación, las deformaciones en piernas, pies, manos, cuellos, rostros… no hacen más que acentuar la expresión de terror y caos. El Guernica es un alegato contra la barbarie, contra cualquier guerra. La ausencia de color da sensación de muerte y destrucción de los seres vivos, incluso de la civilización.

El campesino catalán de Miró pide ayuda internacional destacando su brazo y puño cerrado levantado. Esta pintura se denoñima Aidez l'Espagne ( Ayuden a España). Este afiche fue consecuencia de una comisión para diseñar cierta estampilla francesa cuyos ingresos servirían para asistir a la República.

La Montserrat de Julio González es una de sus figuras más dramáticas y expresivas. Resume todo el dolor y dramatismo de la guerra. Es la figura de una campesino con paso firme que se planta altiva y desafiante, sosteniendo en una mano una hoz y en la otra un niño. De esta obra realizó más tarde una serie de interpretaciones como La cabeza de Montserrat. El rostro recuerda la expresividad de las figuras del Guernica de Picasso. El personaje, que lleva el típico pañuelo campesino de los años 30, dirige el rostro hacia el infinito y la boca abierta expresando la rabia y el dolor por la situación de angustia que padece.

Además hay que destacar la Gran Exposición de Arte sobre La Guerra Civil Española en el Museo Imperial de la Guerra (Imperial War Museum) de Londres, en la cual se expuso varias obras de arte de varios artistas que quisieron representar su visión sobre La Guerra Civil. La exposición explora la influencia que la Guerra Civil Española ejerció no sólo sobre los artistas, fotógrafos e intelectuales de la época, sino también sobre los civiles ordinarios.

La exposición comienza con la pintura del campesino de Joan Miró. Entre los otros artistas que se encuentran en exposición están el pintor surrealista Stanley William Hayter, Ramón Goya, Edouard Pignon (Homenaje a los mineros de Asturias) y el conocido escultor, Henry Moore ( Prisioneros españoles y un dibujo para la Petición por los Prisioneros Españoles). Moore comenzó su apoyo a la República luego de firmar el Manifiesto Surrealista de 1936, que le instaba al gobierno británico ponerle fin a su política de no intervenir en España. También se exhibe una escultura ( Cabeza con casco), que forma parte de Figura grande en un refugio, que las autoridades de Guernica le comisionaron a Moore como escultura conmemorativa que se instaló en la ciudad en 1990. La pintura Le Drapeau Noire (La bandera negra), de René Magritte, hay una máscara de Neville Chamberlain (Primer Ministro de Inglaterra de la época) fabricada en 1938 por F.E. McWilliams. Siguen un par de pinturas de Salvador Dalí.

La ausencia más notable de la exposición es Guernica de Picasso, sin embargo, los organizadores de la exposición han logrado obtener otra pintura del artista muy relacionada a Guernica con el título de Femme en Pleurs (Mujer en lágrimas).

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