Dando Testimonio del Evangelio: Un regreso a la misión cruciforme de Jesús y Sus apóstoles



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Dando Testimonio del Evangelio: Un regreso a la misión cruciforme de Jesús y Sus apóstoles



Parte 1: Introducción a la Ley, defensa de Génesis y el diseño de los cielos y la tierra

  1. Repaso

  1. A manera de repaso, en la sesión 1 hablamos de cuan urgente es que estemos preparados y cumplamos nuestra misión de dar testimonio del evangelio porque Jesús realmente está a punto de descender de los cielos.



  1. Luego, en la sesión 2, presentamos la Biblia como el testimonio ocular-escrito inspirado por Dios, acerca de los eventos de la historia centrados en Su gloria, Su Mesías y la salvación de Su creación en el Día del Juicio.



  1. Finalmente, en la sesión testificamos contra la falsedad del posmodernismo y el islam, como las dos cosmovisiones principales que militan radicalmente contra la verdad de la Biblia y que están preparando al mundo para recibir al Anticristo.

  2. Después de haber presentado estas tres sesiones introductorias, estamos más preparados para entrar de lleno en las Escrituras y escuchar el testimonio del evangelio desde Génesis hasta Apocalipsis.

  3. La próxima sección del curso, El testimonio del evangelio en la Ley (sesiones 4-8), estará dividida en cinco partes principales:

  1. Los cielos y la tierra y el pacto con la creación (Génesis 1)

  2. El reino por medio del pacto y el pacto con Adán (Génesis 2)

  3. La violación del pacto y la promesa de la Simiente (Génesis 3)

  4. La gloria de Dios en el Diluvio y la reafirmación del pacto con Adán (Génesis 6-11)

  5. El pacto con Abraham e Israel (Génesis 12-Éxodo 20)

  1. El propósito de esta sección será examinar el contexto del plan de redención establecido en la Ley, especialmente en Génesis, y presentar el anuncio del evangelio en su narrativa a partir de Génesis 3:15.

  1. Introducción: La Ley como el fundamento de toda la Biblia

Sal 1:1-2 NBLH ¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, Ni se detiene en el camino de los pecadores, Ni se sienta en la silla de los escarnecedores, 2 Sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, Y en Su ley medita de día y de noche!

Sal 119:97, 143 NBLH Mem. ¡Cuánto amo Tu ley! Todo el día es ella mi meditación… 143 Angustia y aflicción han venido sobre mí, Pero Tus mandamientos son mi deleite.

  1. Como dijimos en la sesión 2 del curso, las Escrituras están divididas en cuatro partes principales: (1) la Ley, (2) los Profetas, (3) los Escritos-Salmos (Antiguo Testamento) y finalmente (4) el testimonio apostólico en los Evangelios-Hechos, las Cartas los apóstoles y el Apocalipsis (Nuevo Testamento).

  2. La Ley o la Torá, que significa literalmente Instrucción, son la base del resto de las Escrituras. Todo el testimonio bíblico está arraigado en la Enseñanza dada por Dios por medio de Moisés como mediador. La instrucción o enseñanza de la Ley no es una mera colección de dichos o principios religiosos. Más bien, es la instrucción del Señor en cuanto a los términos o estipulaciones del pacto que estableció con Su pueblo Israel en Sinaí. Todo en el contexto del gran drama de la creación, la caída del hombre, la promesa de la Simiente, el pacto con los patriarcas y el éxodo de Egipto.

  3. Contrario al salmista, para muchos de nosotros hoy en día el Antiguo Testamento, y especialmente la Ley o el Pentateuco, no es un “deleite” en la cual “medita(mos) de día y de noche”. Nos consideramos creyentes del “Nuevo Testamento” para quienes el “Antiguo Testamento” no tiene mucha relevancia, con la excepción de algunos pasajes “positivos” que si nos aplican.

  4. Al hacer esto ignoramos la centralidad de la Ley en cuanto al testimonio del evangelio, tal como lo afirmaron el Señor Jesús y sus apóstoles.
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