Clase 2: Leer para estudiar. Estrategias para abordar los textos de estudio. Síntesis de la clase N° 2



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CLASE 2: Leer para estudiar.

Estrategias para abordar los textos de estudio.
Síntesis de la clase N° 2: En esta clase brindaremos una serie de orientaciones para la lectura de los textos que hemos indicado en esta primera parte de nuestro trayecto; procuraremos dar respuestas a los siguientes interrogantes:

  • ¿Cuáles son las cuatro fases del proceso de tratamiento de la información de un texto?,

  • ¿En qué consiste la tarea de estudio?, ¿Qué características tiene el momento de la evaluación?

  • ¿Qué entendemos por estrategia literal?, ¿Cuáles son sus presupuestos?, ¿Cuáles son los resultados de la estrategia de las palabras propias? ¿En qué consiste la capacidad de reformular?

  • En estas primeras clases trabajaremos con el libro “Historia de la lectura y de la escritura en el mundo occidental” que se publica como Lecturas: 1 en el mismo sitio en que se encuentran las clases. Sólo trabajaremos con los contenidos de las páginas 35-39.


Desarrollo:

El proceso de tratamiento de la información de un texto de estudio, de un diccionario, de una enciclopedia, etc., a partir de ahora lo llamaremos el texto fuente, consta de cuatro fases:

La primera corresponde a la comprensión del texto, es decir, la construcción de una representación mental del significado del texto.

La segunda es la conservación en la memoria de esa significación construida.

La tercera fase consiste en la recuperación parcial o total de la información conservada en la memoria y

La cuarta es el empleo de dicha información en la producción de un texto, ya sea en forma oral o escrita.

Los momentos de comprensión, conservación, recuperación y producción no configuran una serie de procesos sucesivos, sino que – como veremos – existe simultaneidad e interacción entre ellos.

En las distintas tareas que suponen trabajo con un texto fuente, el proceso que hemos descrito no presenta las mismas características y, por lo tanto, hay una distinta participación de los procesos psicológicos en juego. Por ejemplo, algunas tareas, como la elaboración de resúmenes, se realizan con el texto fuente presente. En estos casos, la apelación a la memoria es menor, ya que el texto se encuentra disponible para la búsqueda y selección de la información pertinente. Otra cosa sucede cuando no disponemos del texto, es decir, lo que pasa en un examen.

La actividad típica de procesamiento de información que se realiza con el texto fuente ausente es la tarea de estudio. Las características de esta tarea provocan una modalidad diferencial en la ejecución de las cuatro fases que hemos enumerado.

En primer lugar, el estudio de texto como actividad escolar supone un momento final de evaluación, que coincide con la etapa de producción, en el que se verificará la ejecución exitosa de las etapas de comprensión, conservación y recuperación. Esta exigencia incide ya desde el comienzo del proceso, durante la lectura comprensiva. La lectura no tiene, desde de punto de vista psicológico, una forma única de realización, sino que varía según los objetivos de la tarea. No se lee de la misma manera un texto cuando la finalidad es, por ejemplo, sólo recreativa, que cuando el lector sabe que más tarde se le exigirá reproducir de alguna manera la información leída.

En toda actividad de procesamiento de información se requiere la participación de la memoria: si los contenidos que se leen se desvanecieran a medida que avanza en la lectura, la comprensión sería imposible. La función psicológica que opera en estos procesos es la memoria, es decir, la función que permite el almacenamiento y la recuperación de la información. En tanto su participación es crucial para la tarea de estudio, por eso es que se incluyen actividades de fijación que garantizan la conservación de los contenidos. Entre ellas, una de las más eficaces resulta la reiteración de la fase de lectura.

La reiteración no debe concebirse como una actividad que se ejecuta en forma obligatoriamente automática. No debe olvidarse que el texto de estudio no es una serie de palabras desconectadas, sino que configura un todo en el que sus partes guardan relaciones entre sí que aseguran la construcción de la significación. Por lo tanto, las actividades de fijación de los significados del texto difícilmente adopten la forma de repetición automática. Por el contrario, la reiteración de la lectura profundiza la comprensión: en sucesivas relecturas pueden descubrirse nuevas relaciones de significados y reconceptualizarse la información que brinda el texto.

Otras actividades de fijación, tales como la confección de apuntes o la elaboración de cuadros sinópticos, (esta actividad la practicaremos más adelante) también se encuadran en los procesos de reiteración, ya que consisten en presentar nuevamente la misma información en diferentes formatos que enfatizan los conceptos fundamentales que deben retenerse.

Nuestros textos no han sido diseñados para su fijación literal, o sea, para reproducir las mismas estructuras sintácticas ni el mismo orden de presentación de la información. Por tanto carecen de elementos facilitadores de la conservación exacta de sus contenidos. Analicemos algunos presupuestos falsos que se han construido en torno a la compleja relación entre memoria y comprensión:



  1. Es posible estudiar sin memorizar. La actividad de estudiar incluye obligatoriamente la tarea de memorización: retener nuevos conocimientos en la memoria y recuperarlos en el momento en que sean exigidos, ya sea para exponer en una evaluación como para utilizarlos en una tarea de resolución de problemas.

  2. Es posible memorizar sin comprender. Este tipo de actividades, que ayudan a retener con mayor solidez los contenidos en la memoria, son simultáneamente tareas de profundización de la comprensión del texto: comprensión y memoria son dos procesos inseparables.

  3. La memoria es un proceso pasivo y automático. Veamos como lo expresa una alumna:



" si bien las clases suelen ser extensas y debo memorizar mucho es la única forma de aprender." (Sandra Calabresi, cohorte 2004). Aquí la función de memorizar procede por asociaciones, es decir, establece las relaciones entre la información que ingresa y la ya almacenada; la memoria funciona en interacción con el pensamiento.

Muchas veces para evitar que los problemas generados por la estrategia literal, es decir, que los alumnos "estudien de memoria" se les solicita que utilicen "sus propias palabras". Pero esto último tiene sus inconvenientes. El lenguaje que domina un alumno y que emplea en la conversación cotidiana, no es suficiente para rendir cuenta de los conceptos más precisos de la ciencia. Y esto es así porque al estudiar, los alumnos no sólo están aprendiendo nuevos conceptos, el contenido de diversas asignaturas, sino también están aprendiendo (o deberían estar aprendiendo) nuevas formas de lenguaje, nuevos tipos y géneros discursivos adecuados para vehiculizar esos conceptos y operar mentalmente con ellos. La tarea de estudio implica, entonces, tanto aprendizaje conceptual como aprendizaje genérico.

Tanto la estrategia literal como la estrategia de la palabra propia revelan, entonces, sus limitaciones a la hora en que tenemos que producir un texto con lo estudiado.

Por tanto, al estudiar un alumno puede concentrarse exclusivamente en la retención de la información sin preocuparse por conservar la forma literal del texto fuente. No necesita "atarse" a la forma exacta del original porque tiene habilidades de reformulación, es decir, puede formular de diversas maneras el contenido del original sin distorsionar sus conceptos.

La reformulación puede realizarse en el interior del mismo texto, como procedimiento para facilitar la comprensión del texto. En este caso, se utilizan marcadores específicos tales como " es decir", "a saber", "o sea", " en otras palabras", etc., que indican que a un segmento del texto sigue una reformulación de él que lo aclara, lo amplía, lo define o ejemplifica. Este tipo de reformulación se denomina sintagmática, ya que se produce dentro del sintagma textual, en presencia del fragmento reformulado.

Veamos un ejemplo tomado del Capítulo dos del texto de estudio; el texto fuente dice así:

Saber leer y escribir era un privilegio exclusivo de los terratenientes y de la elite clerical.” (Ver Página 37) O sea, que en sus orígenes, la escritura y la lectura eran prácticas culturales que realizaban sólo los que dominaban grandes extensiones de tierra y una minoría de religiosos.

El texto subrayado y con letra negrita es el texto reformulado.


Otras tareas de escritura requieren reemplazar - en forma total o parcial - el texto original por su reformulación. A esta operación se la denomina reformulación paradigmática y tiene como resultado la producción de un segundo texto. En ambos casos se necesita un buen nivel de comprensión del enunciado por reformular y capacidad para poner en juego variados recursos de producción para volver a expresarlo respetando su significado.

Otra clasificación posible de la reformulación se basa en los objetivos de la tarea. Cuando la finalidad es aclarar para el interlocutor sentidos del texto fuente, se habla de reformulación explicativa. Gran parte de las reformulaciones sintagmáticas son explicativas, pero también se observa esta función en numerosos casos de reformulaciones paradigmáticas. Por ejemplo, los textos didácticos y los de divulgación. El resumen de un texto, en sus variadas formas genéricas, puede considerarse un caso de reformulación explicativa, en el caso en que su finalidad es auxiliar la comprensión del lector proporcionándole las ideas principales de un texto.

Otro tipo de reformulación es la imitativa. Se trata de una reformulación paradigmática que no intenta reproducir necesariamente el contenido del texto fuente, sino sus formas de expresión.

Desde el punto de vista de los procesos de conocimiento, la habilidad de reformulación implica flexibilidad cognitiva. En efecto, la capacidad de referirse de distintas maneras a una misma idea implica la construcción de múltiples representaciones de ella.


A continuación te proponemos hacer un ejercicio:
Consigna:
Tía/o: Te escribo para pedirte un favor. Hoy tengo un cumpleaños y estudiar para matemática, tengo un examen. La de sociales nos pidió un resumen de no más de veinte líneas sobre la prehistoria (Paleolítico y Neolítico) y no voy a tener tiempo de hacerlo. Como vos estás estudiando estos temas, no me lo haces y mandas, por favor, esta noche? Te prometo que antes de terminar este año, voy hacer un taller de escritura porque la verdad no sé escribir y sé que es muy importante. Lo espero. Un beso. Tu sobrino.

Escriba el resumen (no más de cuarenta líneas)

Esta actividad no es obligatoria, pero sería conveniente que la hicieran y reflexionaran sobre las dificultades que les ocasiona su realización.

Como no deben defraudar a su sobrino, te proponemos una guía para hacer el trabajo:


  1. Procura relacionar la forma de vida del Paleolítico con el tipo de arte que se creó en este período. Una vez que hayas establecido esta relación, escríbela.

  2. Ahora intenta pensar una relación entre la imagen artística y el pensamiento mágico del hombre prehistórico. Escríbela a continuación de la anterior.

  3. Piensa en tres aspectos que hayan cambiado los modos de vida del hombre después de la aparición de la agricultura y en su relación con el desarrollo de la artesanía.

También pueden consultar sobre el tema en este video: La Prehistoria de ocho minutos que les facilitará la tarea.


Copia la dirección de abajo y pégala en tu buscador:

http://www.youtube.com/watch?v=t1LMFnBCEBQ



LEER PARA ESTUDIAR

Nos proponemos en esta segunda parte abordar las características propias de la lectura que se requiere en los estudios superiores. Los textos que se utilizan en estos niveles tienen ciertas particularidades que muchas veces los hacen de difícil comprensión. Es por esta razón que nos hemos propuesto desarrollar los diferentes modos de leer y presentar las diversas dificultades y algunas estrategias para resolverlas.



El léxico o vocabulario

Cuando se lee para estudiar, se necesita de una comprensión profunda y muchas veces esa comprensión no se logra totalmente porque se desconocen términos –el léxico o vocabulario- que se utilizan en el texto. En los textos de estudio hay términos cotidianos usados en otros sentidos, también hay términos específicos de cada disciplina. Esto produce un gran densidad léxica y conceptual. Esa densidad es una dificultad real y es necesario resolverla, aunque conocer el léxico no es suficiente para solucionar todos los problemas de la comprensión.



  • Un lector leyó la primera oración del fragmento “Cultura escrita restringida” (Pág. 37) y pensó que sin diccionario no podía seguir adelante porque no sabía el significado de “restringida”. Sin embargo, si hubiera seguido leyendo, hubiera encontrado una parte del texto que ayuda a comprender esta categoría. ¿Cuál es? Márquela.

  • En los tres primeros renglones de la página 39 aparecen las palabras “burocrático”, “sacerdotal”, “conversión”. Una alumna interpretó que burocrático quería expresar una actividad administrativa mientras que otra pensó que se trataba de un exceso de normas y de papeleo que complican o retrasan la resolución de un expediente. Una tercera pensó que burocrático es sinónimo de oficina. ¿Cuál es su interpretación?

  • Seguramente encontró en el Capítulo 2, (Páginas 35 a 39) términos y expresiones que un lector desconoce o simplemente lo confunden. En la siguiente lista de palabras o frases extraídas del texto, marque con una “X” cuáles consultó su significado con el diccionario:

  • paleolítico, papiros, cuneiforme, Oriente Medio, élites, clerical, alfabeto, Antigüedad, Edad Media, códice, Siglos Oscuros, rollo, burocracia, Faraón, Corán, Alá, Mahoma, genealogías, Levítico, islamismo, judaísmo. Recuerde que es necesario que escriba todas sus respuestas en un cuaderno de notas o en una carpeta, porque más adelante le pediremos que revise alguna de ellas.

En la lista anterior, subraye aquellas palabras que no tuvo necesidad de consultar el diccionario. Luego, seleccione tres y escriba el significado que Usted logró construir después de la lectura del texto

  • A continuación transcribimos el significado del término Alfabeto, tal cual lo encontramos nosotros:

Alfabeto s.m. 1 Serie ordenada de las letras de un idioma, abecedario: La “z” es la última letra de nuestro alfabeto. 2 Sistema de signos empleados para transcribir un sistema de comunicación: En el alfabeto de los sordomudos cada letra viene representada por una determinada posición de los dedos y de la mano. ETIMOL. Del latín alphabetum y éste de álpha y beta, las dos primeras letras griegas.

Para que la consulta del diccionario sea realmente útil es importante buscar el que sea más adecuado, ya que existen distintas clases de diccionarios que cubren diferentes necesidades. Como puede verse a simple vista, hay diccionarios más completos y exhaustivos que otros. Los más completos no sólo incluyen mayor cantidad de palabras, sino que también ofrecen más acepciones de cada una, es decir, distintos sentidos o significados en que se pueden usar una misma palabra. En el caso nuestro, alfabeto tiene dos acepciones que se distinguen con los números 1 y 2.

Pero también hay distintos diccionarios, según el tipo de información que proporcionen, y esto depende de los lectores a quienes están dirigidos. Hay diccionarios escolares, destinados a estudiantes de nivel primario o a lectores en general y otros más complejos para quienes están en otra etapa de sus estudios. Si un estudiante que cursa estudios superiores recurre a un diccionario que no está destinado para ese nivel, puede ocurrir que no figure la palabra que busca, o que figure con una acepción que no corresponda al sentido con que está usada. De este modo, la búsqueda resultará muy poco eficaz. En efecto, cuando el término desconocido no figura en un diccionario general (o el significado que está en el diccionario no corresponde al significado con que está usado en el texto), es muy probable que se trate de un término específico de una disciplina o bien, específico de una teoría dentro de una disciplina. Es preciso, recurrir a diccionarios especializados. Cuando se realizan ejercicios de escritura o de reformulación resultan útiles los diccionarios de sinónimos porque evitan las repeticiones innecesarias. Tampoco conviene recurrir a cualquier enciclopedia general o diccionario enciclopédico. En las enciclopedias comunes (editadas en papel o las que se pueden consultar en pantalla), la información corresponde a muchas y variadas disciplinas del conocimiento y son solamente introductoria al tema.

Pero de todas maneras, para que el uso de cualquier tipo de diccionario sea un recurso eficaz es necesario tener presente que no se trata de una tarea meramente automática. Por el contrario, buscar una palabra en el diccionario, requiere ciertos conocimientos específicos:



  • El orden alfabético,

  • El significado de las abreviaturas, en nuestro ejemplo, “s”, “m” y “Etimol”.

  • El manejo de las remisiones sucesivas, como por ejemplo: “sostener la mirada” o “resistir” remite a la palabra “entereza” porque ese término significa firmeza, energía, cualidades necesarias para poder mirar fijamente a los ojos a una persona, mientras, recíprocamente, la persona mirada hace lo mismo.

  • El reconocimiento del “ lenguaje del diccionario” ( “Dícese de …) y, fundamentalmente,

  • La habilidad de localizar la definición adecuada al texto en que aparece. En nuestro diccionario, las ejemplificaciones son un indicio.



  • Ahora suponga que trabaja en una biblioteca y viene un usuario (alumno de 6to grado) a consultar en el Diccionario los términos que se encuentran en la página 38 (Babilonia, Moisés, Monte Sinaí, tablas de la ley, Nuevo Testamento, Corán, Mahoma, Alá) ¿Cuál será su respuesta? ¿Aconsejaría el uso del diccionario? En caso afirmativo, ¿cuál? ¿Qué dificultades piensa que deberá resolver su usuario?

Sugerencia: En esta primera aproximación al problema, sugerimos usar el Diccionario de la Real Academia Española. Lo puede consultar por Internet, ésta es la dirección para acceder a él:

http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae

Preguntas de descubrimiento:

Ahora vuelva a leer el mismo fragmento (págs. 35-39) para responder otras preguntas.


  • Si tuviera que ordenar en una línea de tiempo las diferentes categorías temporales y cronológicas que usa el autor, ¿cómo lo haría? No olvide que puede haber formas diferentes de hacerla, por ejemplo puede tomar sólo las referencias cronológicas que usa el autor, como por ejemplo, 15000 a.c.; 3500 a.c., prehistoria, Antigüedad, Europa medieval, Siglos Oscuros. También puede hacerla según algunas referencias conceptuales como “símbolos gráficos”, “escritura cuneiforme”, “rollo”, “códice”.

  • ¿Piensa que el significado del término alfabeto que se usa en el texto es igual a algunos de los que transcribimos más arriba? Fundamente su opción.

  • Si tuviera que consultar un mapa para ubicar las referencias geográficas del texto, ¿cuál usaría?

  • El autor va tomando posiciones respecto al tema que desarrolla, una de ella tiene que ver con la relación entre cultura oral y cultura escrita. Puede identificarla?

  • Un estudiante de este año afirmó en una clase que “una imagen vale más que mil palabras”. A continuación le ofrecemos imágenes de términos que usó con el diccionario, ¿está de acuerdo?







Guerreros aztecas en el Codex Mendoza


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