Cecilia Valdés de Cirilo Villaverde



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Índice


Introducción 7

1Contexto histórico-social 11

1.1Introducción 11

1.2Reformismo de Villaverde 11

1.3Sistema esclavista 13

1.4Vida del autor y la gestación de Cecilia Valdés 14

2Contrastes sociales y raciales 16

2.1Introducción 16

2.2Organización social 17

2.3Discriminación racial 18

2.4Esclavitud 22

2.5Los mulatos libres 24

2.6Criollos vs. peninsulares 27

2.7Conclusión 28



3El personaje de Cecilia Valdés 30

3.1Introducción 30

3.2Inseguridad racial de Cecilia Valdés 31

3.3Cecilia Valdés vs. Isabel Ilincheta 35

3.4Conclusión 38

4La familia Gamboa 39

4.1Introducción 39

4.2El conflicto entre criollos y peninsulares visto a través de la familia Gamboa 40

4.3La relación incestuosa entre Leonardo y Cecilia 45

4.4Conclusión 46

5La familia Ilincheta 48

5.1Introducción 48

5.2Isabel Ilincheta vs. D. Liborio y la familia Gamboa 50

5.3Isabel vs. Rosa 54

5.4Conclusión 57

6Contrastes espaciales 58

6.1Introducción 58

6.2Polaridad urbana 60

6.2.1 Los bailes de cuna vs. los bailes de la Sociedad Filarmónica 60

6.2.2La casa de Cecilia Valdés vs. la residencia de los Gamboa 63

6.2.3Capitanía General vs. Colegio de San Carlos 65

6.3Polaridad rural 66

6.4Conclusión 70

7Estructura de la novela 71

7.1Introducción 71

7.2Los contrastes entre las partes novelísticas 71

7.3Conclusión 75



Conclusiones 76

Referencias bibliográficas 80

Introducción

Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde, es un fenómeno dentro de la literatura cubana. La historia de la «Virgencita de Bronce» siempre ha atraído la atención de los críticos literarios. Ya ha sido estudiada desde muchas perspectivas. A través de ella se han analizado las relaciones interraciales y sociales en la Cuba decimonónica (J. Murillo Garnica: 2008), la esclavitud (C. Hollingsworth: 1976) e incluso la comida (P. Collard; R. de Maesenner: 2008).

El mayor objetivo de la presente investigación es demostrar que la estética del contraste usada en la novela refleja la visión conflictiva del autor de la sociedad cubana decimonónica.

La oposición la Cuba real vs. la Cuba ideal es uno de los elementos más importantes de la novela de Villaverde. El autor nos transmite su visión utópica de una Cuba basada en lo que vamos a llamar «esclavitud justa»1 que contrasta con la realidad cubana, determinada por los horrores del sistema esclavista. El objetivo de Villaverde es criticar y sanar, dado que denuncia el sistema establecido y propone su solución al problema (desarrollada detalladamente en los próximos capítulos). De ahí que en la novela prevalezcan los rasgos ideológico y moralizador. A pesar de lo que podría parecer, la novela no puede considerarse antiesclavista, puesto que la denuncia de la esclavitud es una mera apariencia. En ningún punto hubo la mención de abolir la esclavitud. Muchos críticos literarios defienden el carácter antiesclavista, sin embargo, uno de los objetivos del presente trabajo es demostrar lo contrario. Procuramos probar que incluso el propio autor, sin darse cuenta, es víctima del sistema esclavista, porque no rechaza la economía sostenida por la mano de obra esclava.

La dicotomía entre la realidad y el ideal se le traslada al lector mediante un juego de contrastes que abarcan varios niveles de la obra. Se trata de los niveles espaciales, sociales, raciales y estructurales. Es decir, las oposiciones son tanto diegéticas como formales.

Pretendemos analizar los contrastes mencionados y demostrar que reflejan la crisis creciente de un pueblo. También vamos a dedicarnos a la cuestión del origen de esta crisis. En la novela hay muchos párrafos2 en los que se critica el gobierno represivo de Francisco Dionisio Vives. Según Villaverde, la censura introducida por el Capitán General es la causa principal del adormecimiento ideológico del pueblo. (C. Villaverde: 2008, 165, 167). Estamos convencidos de que dicho adormecimiento proporciona un ambiente adecuado para el desarrollo erróneo del pueblo cubano en el cual la esclavitud puede sembrar sus insidiosas semillas. Procuramos demostrar que la novela refleja cómo el sistema esclavista corrompe y degrada los valores morales de la sociedad cubana decimonónica.

Vamos a detenernos brevemente en la estructura de nuestra investigación. El primer capítulo del presente trabajo se dedicará al contexto histórico y social. Se incluirá en él la trayectoria vital y literaria del autor. También vamos a comentar el papel del esclavo en la economía cubana. Los capítulos siguientes se dedicarán al propio análisis de la novela Cecilia Valdés.

En cuanto a los contrastes raciales y sociales, vamos a centrar nuestra atención en las diferencias entre los blancos y la gente de color. Vamos a analizar la actitud ambigua de los blancos hacia los mulatos. Por un lado, la élite blanca los discrimina, puesto que tiene miedo a la creciente africanización de la isla. Duno Gottberg afirma que «la esclavitud era tan indeseable y peligrosa como lo era la africanización de Cuba» (L. Duno Gottberg: 2003, 35). Según los blancos, el mundo mulato «adquiere connotaciones de promiscuidad» (J. Novau: sin fecha, 2). Los negros se comportan impulsivamente, no conocen la moral, simbolizan la sensualidad, las pasiones, en suma, nada positivo en los ojos de buenos católicos. Por otro lado, los hombres blancos se sienten atraídos por las mulatas, ya que los "vicios" enumerados anteriormente resultan demasiado atrayentes como para rechazarlos. De ahí surge la costumbre de los hombres blancos de mantener relaciones sexuales con las mulatas. También hay conflictos dentro de la misma raza. La novela transmite los contrastes existentes entre los mulatos y los negros. Vamos a detenernos en la causa de dichas oposiciones.

En cuanto a los contrastes espaciales, vamos a dedicarnos sobre todo a la relación dicotómica entre el cafetal La Luz, propiedad de los Ilincheta, y el ingenio azucarero, perteneciente a los Gamboa. Pretendemos demostrar el papel simbólico de los dos espacios, puesto que cada uno de ellos representa determinados valores de cierta colectividad. O sea, queremos probar que el espacio en Cecilia Valdés tiene capacidad caracterizadora y expresiva. Tampoco vamos a olvidar los espacios urbanos que cumplen la misma función caracterizadora que los rurales.

En el capítulo dedicado a la estructura de la novela vamos a estudiar el estilo literario del autor. Una de sus características primordiales es la descripción detallada, propia del movimiento realista. Gracias a ella todo se percibe muy visualmente. Los detalles deben convencernos de la verosimilitud de lo narrado, de la realidad de la historia. Sin embargo, a pesar de su obsesión por lo real y verosímil, la obra resulta ser romántica por excelencia. El argumento es típico del romanticismo, especialmente el tema del amor incestuoso.3 A pesar de un tinte realista, Villaverde nos da una visión subjetiva de la realidad, influenciada por la distancia que lo separa de su isla natal.4 Entonces, en la novela se funden dos movimientos literarios. El romanticismo se hace evidente en el argumento, mientras que el realismo dejó su huella en el estilo del escritor.

El tema de los contrastes abarca casi todos los trabajos críticos sobre Cecilia Valdés. Estudiando cualquier aspecto de la novela, siempre uno entra en contacto con esta visión conflictiva. Vale la pena mencionar los siguientes trabajos: «Espacios y cuerpos en pugna. Sobre Cecilia Valdés de Cirilo Villaverde», de Carolina Sancholuz (2010). Según la autora, los contrastes conviven. Se trata de los polos opuestos que se complementan, ya que uno no puede existir sin el otro y viceversa. El borde entre ellos tiene fisuras. A pesar del deseo de los criollos cubanos de apartar a los africanos, el contacto con ellos es inevitable. Los criollos los desprecian pero al mismo tiempo los buscan, es decir los criollos ricos buscan las relaciones ilícitas con las mulatas. Las mujeres blancas son para casarse, mientras que al lado de las mulatas se busca sólo el entretenimiento. Dicha actitud ambigua ya la hemos esbozado en el párrafo dedicado a los contrastes raciales y sociales.

Otro trabajo de la investigación en el que vamos a apoyarnos se llama Las relaciones interraciales y sociales en la Cuba de Cecilia Valdés, escrito por Jacqueline Murillo Garnica (2008). Dicho trabajo de grado se centra en los contrastes sociales y raciales.

Casi todos los contrastes presentes en la novela los analiza Pedro Barreda Tomás en el artículo titulado «La visión conflictiva de la sociedad cubana. Tema y estructura de Cecilia Valdés» (1976). Se aprecia su obra, ya que se dedica a la mayoría de los contrastes existentes en la novela. Otros autores se centran en uno solo. Sírvanos de ejemplo el trabajo de Murillo Garnica. Sin embargo, a pesar del análisis de la mayoría de los contrastes por parte de Barreda Tomás, estamos convencidos de que queda mucho por descubrir y comentar. El autor del artículo presta mucha atención a la estructura de la novela que también acusa un «procedimiento contrastante que se deriva de la percepción que tiene el narrador de la materia novelesca» (P. Barreda Tomás: 1976, 137). No obstante, dado el carácter corto del artículo, el autor se ve obligado a omitir muchos detalles que consideramos imprescindibles a la hora de analizar y comprender correctamente la obra de Villaverde. Por ejemplo, pasa por alto la importancia de los personajes secundarios. Nuestro trabajo de investigación nos permite estudiar las oposiciones en su totalidad.


  1. Contexto histórico-social

    1. Introducción


Consideramos necesario acercar al lector el contexto histórico y social de la novela Cecilia Valdés, ya que el conocimiento de las circunstancias históricas y sociales nos permitirá analizar los contrastes raciales y sociales en el capítulo siguiente.

    1. Reformismo de Villaverde


Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde, forma parte de la lista de novelas incluidas en la llamada narrativa abolicionista que tiene sus raíces en el Caribe donde se halla el mayor problema de la esclavitud. Sin embargo, hay que desmentir esta categorización, ya que el carácter antiesclavista de Cecilia Valdés es meramente aparente. Cirilo Villaverde es uno de los intelectuales que pretenden reformar la sociedad, sin embargo, su actitud reformista tiene límites. El escritor cubano percibe la realidad a través de la óptica de la época de la que forma parte. Villaverde no consigue librarse de los efectos del sistema esclavista. Es decir, el sistema esclavista deja huella en su formación. Lo que rechaza no es la esclavitud, sino el trato cruel y degradante que reciben los esclavos y la trata ilegal de los negros, puesto que ésta representa la propenderancia de España en la Colonia. La trata negrera y el trato inhumano de los negros provocado por el prejuicio y la discriminación racial son reliquias del pasado del que Cuba tiene que librarse. Geoffrey Scott Mitchell afirma al respecto: «[...] the new Cuba will enter the community of modern republics, eventually leaving behind the visible relics of Spanish colonialism evident in Cuba's racial identity.» (G. Scott Mitchell: 2006, 28-29). Entonces, la novela critica la esclavitud sólo hasta cierto punto. Villaverde no pretende abolir la esclavitud, más bien nos dice cómo hay que tratar a los esclavos. Éstos deberían formar parte de la familia criolla y hay que manifestarles más amor. Lo que urge y tiene que cambiarse es la actitud hacia los negros y no el sistema esclavista entero. De ejemplo nos servirá la figura de Isabel Ilincheta, un álter ego del autor. Isabel no se opone al sistema esclavista como tal, sino que critica el trato cruel que se da a los esclavos: «Llegaremos alguna vez a ponernos de acuerdo sobre el trato que ha de darse a los negros?» (C. Villaverde: 2008, 480). En el extracto Isabel se queja de la crueldad de su novio Leonardo Gamboa. Éste representa la inhumanidad de los amos según los cuales los esclavos no tienen alma. No se consideran personas, sino animales y por eso son tratados como tales. Cándido Gamboa, dueño de plantaciones azucareras, dice: «Cuando el mundo se persuada que los negros son animales y no hombres, entonces acabará uno de los motivos que alegan los ingleses para perseguir la trata de África.» (C. Villaverde: 2008, 273).

Ahora vamos a detenernos brevemente en el origen de la literatura abolicionista. Hacia 1830 comienzan a publicarse ensayos que se basan en la crisis que se está viviendo en la Cuba decimonónica. La literatura se convierte en un medio de denuncia social. Los intelectuales inspirados por la figura de Domingo del Monte denuncian el sistema esclavista diciendo que éste «violaba los derechos naturales del ser humano y limitaba el progreso de la sociedad» (M. Rivas: 1990, 70). La esclavitud no es el único problema que la sociedad cubana tiene que afrontar. El régimen colonial reprime la sociedad y quiere frenar la literatura a través de la censura. Como prueba nos servirá un fragmento de la novela:


[E]l desorden de la administración de la colonia, la penuria del erario, la venalidad y la corrupción de los jueces y de los empleados, la desmoralización de las costumbres y el atraso general, se combinaban para amenazar de muerte aquella sociedad que ya venía trabajada por toda suerte de males de muchos años de desgobierno. Durante los seis que duró el mando de Vives, ni la vida, ni la propiedad estaban seguros, así en las poblaciones como en los campos. De éstos se enseñoreaban cuadrillas de bandoleros feroces que todo lo ponían a sangre y fuego. (C. Villaverde: 2008, 290).
La sociedad descrita por Villaverde no es un mero retrato sin opinión. Su costumbrismo tiene un propósito concreto: mostrar los horrores de la esclavitud para que el lector se identifique con los esclavos sometidos y denuncie el sistema establecido. El autor ve la culpa en todo el sistema esclavista que ha pervertido a la sociedad cubana. La esclavitud ha destruido la moral cristiana y los valores humanos. La novela demuestra perfectamente los efectos del sistema esclavista en la sociedad cubana del siglo XIX.

En la Introducción hemos planteado parcialmente el propósito moralizador del autor: Villaverde está convencido de que a través de la novela puede ser mejorada la sociedad. Según él, la novela tiene una función moral y una función social. Nos está pintando una sociedad en crisis, carente de moralidad. Lo que puede corregir los males y la sociedad corrupta es la educación. En la novela resultan obvias las aspiraciones reformistas del autor. Villaverde critica la posición apática de los jóvenes ante los problemas sociales. El personaje de Leonardo Gamboa representa dicha actitud indiferente. Éste no se involucra en los problemas de la sociedad prefiriendo la comodidad de su vida. El contrapunto de los jóvenes apáticos es el grupo reformista que está preocupado por el problema racial y aspira a mejorar la sociedad cubana.



    1. Sistema esclavista


La economía cubana decimonónica se basa en la explotación del tabaco y en la producción azucarera. Las dos actividades fueron vehementemente apoyadas por el Capitán General Francisco Dionisio Vives5. Éste fomenta la importación de los negros de África para que éstos puedan trabajar en las plantaciones azucareras y cafetaleras. El trabajo excesivo de los esclavos significa el auge de la industria azucarera. Eduardo Moyano Bazzani sostiene que «a través de la entrada de esclavos en la isla se pudo disponer de una creciente fuerza de trabajo que facilitó el fomento de nuevos ingenios» (E. Moyano Bazzani: 1991, 17). Los dueños de las instalaciones agrícolas están convencidos de que los esclavos sostienen la economía de la Colonia y que la ausencia de éstos significaría su ruina: «Sin brazos se arruinan nuestros ingenios y cafetales.» (C. Villaverde: 2008, 292). De ahí surge la necesidad de mantener la esclavitud cueste lo que cueste, porque ésta producía ganancias muy altas. Los criollos tienen que afrontar los obstáculos creados por los ingleses. Éstos firmaron con España un tratado para suprimir la trata de esclavos. Sin embargo, las exportaciones de esclavos continuaron a pesar de la prohibición por parte de Gran Bretaña. Dicho convenio intensifica la rivalidad entre peninsulares y criollos, ya que los primeros se mantienen fieles a la corona y los segundos defienden los intereses de Cuba. (R. González Echevarría: 2012, 126-127). Villaverde acerca dicho contexto histórico-político a los lectores.

    1. Vida del autor y la gestación de Cecilia Valdés


Villaverde es uno de los que pretenden reformar y mejorar la sociedad. Este intelectual nació en un ingenio en 1812. Su padre era médico que curaba a los esclavos. La vida en el ingenio le permitió ver de cerca los horrores de la esclavitud.

Estudió en el Seminario de San Carlos. El seminario es uno de los espacios más importantes dentro de la novela. Obtuvo el título de Bachiller en Leyes, sin embargo, nunca ejerció la profesión de abogado, ya que se dedicó a la enseñanza. Llegó a ser político y periodista. Luchó a favor de la independencia cubana. No obstante, en un primer momento, lo que los reformistas buscaban era conseguir un estatuto de autonomía, poder gestionar su propia región.

En los años cuarenta se convirtió en un hombre sospechoso en la sociedad por sus ideas separatistas. Tomó parte en la conspiración de Trinidad y Cienfuegos a cuya consecuencia fue condenado a muerte. En 1849 consiguió escapar de la prisión y se marchó a Nueva York. Allí se reunían los separatistas cubanos, incluso José Martí. Villaverde colaboró en el periódico La Verdad, el periódico de los separatistas cubanos.

En 1858, gracias a una amnistía, pudo regresar a Cuba. Sin embargo, al ver el penoso estado de la sociedad cubana, se desilusionó y en 1860 decidió regresar a Nueva York.

Cabe mencionar la génesis de la novela Cecilia Valdés. Hay dos versiones que anteceden a la versión definitiva de la obra, publicada en 1882. En 1839 escribió un cuento breve titulado Cecilia Valdés que fue publicado en la revista literaria La Siempreviva. El relato apareció en dos entregas. En la primera versión la crítica social es más abstracta por su miedo a la censura.

Ese mismo año (1839) apareció la segunda versión de la novela Cecilia Valdés. Fue escrita por encargo. Se trata de un solo tomo que tiene ocho capítulos. Hay más personajes que en la versión original. Las descripciones son más logradas y minuciosas. El argumento sentimental es más complejo. La historia gira en torno al drama de Cecilia. El enfoque narrativo no es social, sino individual, es decir, el autor se centra en un solo personaje. Dicho enfoque está en contraste con el de la versión definitiva en el que se nota el protagonismo de la colectividad negra. En la segunda versión los personajes se ven determinados por el ambiente. La moral desempeña un papel muy importante en cuanto a la función de la novela, es decir, la segunda versión ya no difiere tanto de la versión definitiva de 1882.

Como ya hemos escrito, en 1882 Villaverde publicó la versión definitiva de la novela Cecilia Valdés, o sea, la gestación de la novela abarcó más de cuarenta años. Hay que tener en cuenta una doble lejanía: temporal (la primera versión fue escrita cuarenta años antes de la definitiva) y sociocultural (la versión definitiva fue publicada en Nueva York donde el autor disfrutaba de la libertad a la hora de escribir, sus posibilidades creativas no se veían restringidas por la censura). Villaverde añadió episodios de la vida cubana. El argumento se complica. En la versión definitiva resulta obvio un claro ataque a la política cubana.

Como ya hemos acercado al lector el contexto histórico-social, podemos penetrar plenamente en el propio análisis que abarcará los capítulos restantes del presente trabajo.




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