Canción con todxs, la música como herramienta pedagógica en espacios de Economía Social Solidaria



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Título: Canción con todxs, la música como herramienta pedagógica en espacios de Economía Social Solidaria

Autoras: Mónica Copello y Mariana Gaebler

Universidad Nacional de Quilmes – Programa CREES ICOTEA - PEU DOSESS



Eje temático: Educación, Comunicación y Cultura
Abstract:

En este trabajo se intentará abordar experiencias pedagógicas realizadas en distintos espacios de extensión universitaria en Economía Social Solidaria en las que se utilizó la música como una herramienta que estimulara el encuentro y la potencia de lxs participantes para la reflexión, el debate y la escritura colectiva.

En este sentido, pudimos observar que las canciones, surgidas en determinados contextos socio-históricos y culturales, al circular en estos espacios en los que se trabaja con una clara perspectiva de Educación Popular ponen en juego el intercambio de saberes, experiencias de vida y emociones aportando a la construcción de una Comunidad de Aprendizaje en la que todxs nos reconocemos.

Estas reflexiones en torno a la construcción de una función vincular y pedagógica de la música, en el marco de actividades grupales, surgen a partir de su utilización reiterada con esta perspectiva en distintos espacios socioeducativos del Proyecto de Extensión Universitaria CREES-DOSESS: Formación y prácticas socioeducativas para el fortalecimiento de los actores de la Economía Social y Solidaria, integrante del Programa CREES-ICOTEA1 de la Universidad Nacional de Quilmes, Bernal (Buenos Aires, Argentina).

En este proyecto se apuesta a la construcción colectiva de conocimientos, en una relación dialéctica entre teoría y prácticas territoriales que tiene como horizonte el fortalecimiento de la economía social y solidaria.

Para realizar este escrito se articularon conceptos básicos que dan un marco teórico a las actividades que desarrollamos en los cursos de extensión de economía social y solidaria con los registros de las experiencias y los testimonios de algunxs de sus participantes.

La primera experiencia pedagógica- musical tuvo lugar en el primer curso de “Reflexionando las prácticas educativas del Diploma de Operador Socioeducativo en Economía Social Solidaria en clave de Investigación Acción Participativa” realizado en el año 2013, desde el mes de julio a noviembre, el primer viernes de cada mes, al que asistieron aproximadamente unos 50 estudiantes de distintos territorios del Conurbano Bonaerense y 6 docentes por cada encuentro.

Este curso tenía el desafío de pensar, debatir, sistematizar y escribir de manera colectiva las diferentes experiencias pedagógicas del trayecto formativo del Diploma de Operador Socioeducativo en Economía Social Solidaria (DOSESS) compuesto por 5 materias (Economía Social Solidaria; Grupos, Organizaciones y Equipos de Trabajo; Trabajo y Sociedad, Educación Social y Comunidad de Aprendizaje y Tecnologías de la Comunicación y la Información) y una Práctica Profesionalizante anual. El objetivo fue mejorar las presentes y futuras prácticas formativas y comunicarlas, darlas a conocer, a otros actores sociales y a otras experiencias colectivas.

Cada jornada comenzó con una dinámica de bienvenida que celebró la posibilidad de juntarnos a compartir un espacio y un tiempo con el objetivo de disfrutar el conocernos y re conocernos para reflexionar sobre nuestras prácticas cotidianas. Luego una breve exposición conceptual daba el marco para posteriormente, en un segundo momento, asignarle a cada grupo una consigna generadora de intercambios y construcciones colectivas de conocimientos nuevos. Finalmente, se trabajaba en la escritura de los acuerdos y de una síntesis en cada grupo.

En ese contexto, la música como herramienta fue adquiriendo relevancia y protagonismo. En la edición 2013 resultó un emergente de la dinámica grupal de intercambio de saberes y al evidenciarse su efectividad para estimular la potencia de lxs participantes se transformó en la edición 2014 (tanto del curso anteriormente mencionado como de los nuevos cursos “De los grupos a los equipos de trabajo” y “De los equipos a las organizaciones en ESS”) en un contenido planificado por el equipo docente. Luego, ese “contenido música” generó el emergente del encuentro sentipensante2 a partir de las historias de vida que las canciones invitaban a compartir en distintas tonalidades afectivas, a través de los ritmos que movilizaban los cuerpos hacia otro desplazamiento en el espacio físico, con la alegría que producía el encontrar letras y melodías en común, temas que habían marcado algún período de nuestras vidas.

La metodología para llevar adelante el proceso de escritura que dio lugar a la creación de las canciones como un producto final, en general fue la de trabajar en pequeños grupos los contenidos: pareja pedagógica, comunidad de aprendizaje, contenidos curriculares, prácticas profesionalizantes y rol del operador socio educativo en ESS. Luego, lo redactado por un grupo en un encuentro rotaba para ser leído y reelaborado por otro y así sucesivamente hasta llegar a una versión final por cada ítem.

En ese andar entramando la emoción y la razón, se fue generando un ambiente de alegría, confianza y cooperación que interpeló a las prácticas educativas tradicionales. Como señala, Graciela, una estudiante del DOSESS, “el aporte musical tiene que ver con lo compartido, con crear un ambiente propicio. Nos despierta, nos moviliza, nos desestructura, va rompiendo hielos. Como las letras tienen que ver con lo que se está debatiendo, nos ayuda a pensar de otra manera”. O como cuenta Miriam integrante del mismo diploma “la música me permitió expresarme, me facilitó la apertura del compartir”. En la línea de pensar este tipo de propuestas pedagógicas como cuestionadoras de la educación hegemónica, Sonia, estudiante de la TUESS3 y asistente a estos espacios plantea que “la música nos muestra que hay otra forma de ver las cosas, las letras, los sonidos tienen un sentido y un sentir y está bueno que no sea como en la educación formal donde la música es una materia aparte, aquí está mezclada con lo que vamos aprendiendo de economía social”.


En el año 2013, la música como herramienta vincular y pedagógica demostró sus posibilidades en una producción colectiva en la que utilizando la melodía de “El mundo del revés” de María Elena Walsh nos permitió abordar, aportando entre todxs, distintos contenidos curriculares y sintetizarlos en una letra que llevó por título “El mundo de la ESS”. El objetivo de adecuar los contenidos de las distintas materias del trayecto formativo al desarrollo de la línea melódica de una canción que se extiende a lo largo de tan solo algunas estrofas y un estribillo, propone el desafío de revisar, debatir y sintetizar de un modo sencillo y claro lo trabajado previamente para que luego pueda ser expresado en un formato musical.

La posibilidad de pensar a cada participante y al grupo como potenciales compositores y autores de una canción surge de la férrea convicción de que todxs, sin excepción, tenemos saberes, experiencias, trayectorias de luchas y sueños que aportar a una Comunidad de Aprendizaje4 que se fortalece y nos fortalece con cada intercambio. Desde nuestra perspectiva pedagógica los conocimientos se construyen colectivamente mientras vamos construyéndonos y reconstruyéndonos en ese hacer compartido.

Luego en 2014, en función del tipo de música que más allá de lo planificado surgía insistentemente en cada encuentro por la particularidad de un grupo constituido por compañerxs del conurbano que habían nacido ellxs o sus padres en alguna provincia del Litoral, se compuso un “Chamamess o el chamamé de las prácticas en ESS” en el que se desarrollaban los contenidos curriculares correspondientes a la materia Prácticas Profesionalizantes al compas de un 6/8 que no hablaba de camalotes pero sí de sueños colectivos.

Esto posibilitó una vez más la práctica del trabajo con otros, ya que hubo que escribir entre todxs, lo cual implica un enriquecimiento mutuo pero también cierta cesión narcisista al renunciar a una frase “mía” por una de “otro” que expresara mejor al sentir grupal, hubo que asumir distintos roles, planificar gestiones administrativas, encuentros para ensayos y grabaciones, etc.

Las dos canciones tuvieron su instancia de grabación para lo cual hubo que vincularse con otras áreas de la Universidad, como Auditorio, EPA CREES5; docentes y estudiantes del Diploma y la Tecnicatura para poder contar con los recursos y las voces e instrumentación necesarias mientras se profundizaba el fortalecimiento de nuestra Comunidad de Aprendizaje, una comunidad humana y territorial, como la define Rosa María Torres, que asume un proyecto orientado hacia el bien común y el desarrollo humano y local. En este sentido, en lugar de pensar en las carencias, partimos de nuestras fortalezas de lo que sí teníamos en términos de historias de luchas compartidas, saberes previos, redes, deseos, etc. Y ahí encontramos que alguien sabía tocar la guitarra, alguien podía hacer una percusión sencilla, alguien recordaba haber aprendido a hacer un sapucay en su niñez, alguien podía aportar micrófonos, otrx podía corregir o perfeccionar detalles de las letras, revisar los conceptos y otrx podía cebar mates y sumarse en los coros y palmas.

En el año 2015, en el marco del curso “De los grupos a los equipos de trabajo” se escribió la canción “Si nos conocemos, nos reconocemos” de grabación pendiente en función de la complejidad de los últimos meses de ese año.

Entre los dispositivos planteados desde el proyecto DOSESS, el curso “De los grupos a los equipos de Trabajo”, realizado en la segunda mitad del año 2014 y durante los dos cuatrimestres del 2015 en distintos territorios como Bernal, Avellaneda e Ituzaingó, respondió a la necesidad de distintas organizaciones de la Economía Social de trabajar los conflictos grupales que suelen presentarse en el devenir del funcionamiento de un colectivo y la música fundamentalmente utilizada como herramienta vincular fue una constante que permitió la construcción de climas propicios para ese trabajo. Razeto (2006) al construir su concepto “Factor C” presenta a la solidaridad como un elemento activo dentro de la economía, como un factor económico o fuerza productiva principal que se suma a los factores económicos identificados desde las primeras teorías clásicas –capital/tierra y trabajo- hasta las más modernas –fuerza de trabajo, medios materiales, tecnología, financiamiento y gestión-. “Es el hecho de que hacer las cosas con compañerismo, con unión, cooperación, con solidaridad profunda, hace que aumente el producto, que aumente la eficiencia y la productividad de esas actividades económicas”6. Así, en la ESS, este denominado “Factor C” suple las debilidades o limitaciones de los otros factores. En ese espacio a través de diversas dinámicas grupales, con canciones, textos, poesías, construcción de escenas y multiplicaciones dramáticas, pusimos el cuerpo, reflexionamos, compartimos y debatimos en base a las problemáticas que, en función de sus experiencias en organizaciones y territorios diversos, aportaban lxs participantes.

Teniendo en cuenta las características de la población con la que trabajamos, consideramos importante poner de manifiesto que así como nos posicionamos ideológicamente desde una perspectiva de Educación Popular y en la Comunidad de Aprendizaje, también anclamos estos dispositivos en el aprendizaje de adultos o andragogia con sus especificidades.

Los procesos de aprendizaje de los adultos son diferentes a los procesos de aprendizaje en niñxs y/o adolescentes. Lxs estudiantes que participan de los espacios mencionados anteriormente, como Diplomas, Cursos de Extensión Universitaria, Tecnicatura o Especialización requieren otros métodos de enseñanza y aprendizaje que estén íntimamente relacionados o articulados con sus experiencias de vida con sus prácticas cotidianas, volviendo a poner de relieve la relación dialéctica entre teoría y práctica que abordamos a través de discusiones en la Comunidad de Aprendizaje y que justamente es lo que hace significativo el transitar por la Universidad y posibilita el aprendizaje. Es una necesidad para los hombres y mujeres que integran estas Comunidades de Aprendizajes que se tenga en cuenta los tiempos que ellxs requieren para transitar este proceso. Aquí nos referimos tanto a los tiempos subjetivos como a los tiempos que cada unx puede dedicarle al estudio, ya que a diferencia del aprendizaje en niños, para los adultos esto se convierte en una actividad secundaria –no por esto menos importante- pero si a tener en cuenta que son hombres y mujeres trabajadorxs que llevan adelante múltiples actividades tanto en el ámbito público (trabajo fuera del hogar, militancia, participación en organizaciones, cooperativas, emprendimientos colectivos) como privado (trabajo en la casa, cuidado de familiares, etc).

En relación a lo compartido anteriormente, exponemos algunos puntos centrales de la educación de adultos que plantea Lindeman7 “El adulto busca que su experiencia sea tomada en cuenta; el profesor toma un lugar diferente en este aprendizaje, es un guía un apuntador; es un aprendizaje compartido con una autoridad compartida”. En este sentido planteamos que la música posibilita, condensa, expresa y pone en circulación las experiencias, emociones e historias de vida de lxs participantes quienes pueden encontrar en eso nuevo producido entre todxs, otros sentidos que revitalizan al espacio y a cada unx.

El trabajo en pequeños grupos que conforman la Comunidad de Aprendizaje para escribir colectivamente es posible, entre otras cosas, por ese universo compartido entre lxs participantes de dicha comunidad. Y aquí podemos recuperar la relación dialéctica entre teoría y prácticas territoriales que está presente todo el tiempo. Esas prácticas territoriales, saberes, experiencias de vida, historias que “traen” y comparten cada uno de los estudiantes tienen un anclaje cultural.

Enrique Dussel nos recuerda que “cultura viene del verbo latino colo que, entre otros significados, connota habitar (…) Cultura es el mero medio físico o animal transformado (cambiado de forma o sentido) por el hombre en un mundo donde habita”8

Asimismo Dussel hace hincapié en la identificación mundo y cultura. “Mundo es el ámbito que el hombre abre y al cual se abre, es el horizonte de comprensión dentro del cual todo cobra sentido…”.9

La música a través de las distintas canciones es parte de una diversidad cultural que nos constituye y transforma al espacio de trabajo y a cada unx de lxs participantes. Silvia, estudiante de primer año de la TUESS compartía “Las canciones fueron muy variadas y estuvieron muy bien seleccionadas cada una dejaba un mensaje y una reflexión así como por ejemplo cuando cantamos ´Cambia, todo cambia´ estuvo muy lindo porque se daba en un momento histórico del país y luego otra canción que también me hizo reflexionar fue la de hermanos latinoamericanos; ésta me hizo pensar en lo importante que es pensar en el otro y no en uno mismo.”

“Por qué Cantamos”, “Hacer un puente”, “Canción con todos”, “La revuelta”, “Mariposa Tecnicolor”, “Dale alegría a mi corazón”, “Kilómetro 11”, “Apurate José”, “María va”, “Entre a mi pago sin golpear”, “Entra a mi hogar” son algunas de las canciones compartidas a lo largo de las experiencias relatadas. A esta lista incompleta deben sumarse no solo varios títulos de autorxs argentinxs y latinoamericanxs sino también una infinidad de fragmentos musicales surgidos espontáneamente, pedazos de la historia musical que nos vincula. En esta línea de pensamiento, y en función de lo transitado, consideramos que la música con sus múltiples cargas de sentidos aporta a la construcción de una cultura compartida en la que todxs anclamos, donde nos conocemos y nos re-conocemos que es la Comunidad de Aprendizaje. Finalizamos con las palabras de Doris, estudiante del DOSESS “El aporte fue constructivo y enriquecedor al ser canciones con un contenido y una historia se puso de manifiesto en lo colectivo, la participación y las emociones de los compañeros/as”.

Algunas composiciones colectivas:

ChamamESS o El chamamé de las prácticas en ESS”

Las prácticas en ESS

son territorio y desarrollo a la vez.

Las prácticas en ESS

generan otra construcción social ya ves.

Para transformar, para cambiar, para crecer.

Para bienvivir, para luchar, para querer.

Las prácticas en ESS

forman un nuevo sujeto y en él…CREES.

Las prácticas en ESS

generan otra construcción social ya ves

El mundo de la ESS”

Me dijeron en la “orga” una vez que en la UNQUI hay una ESS

La pareja pedagógica qué es?

Un misterio no lo se…

Vamos a ver cómo es el mundo de la ESS

Vamos a ver cómo es el DOSESS y la TUESS

Y la EGESS10!

La mirada y la sonrisa, un lugar de aprendizaje y construcción

Es el aula y territorio a la vez, sentipensar, incluir y hacer

Vamos a ver cómo es la pareja de la ESS

Vamos a ver cómo es el DOSESS y la TUESS

Y la EGESS!

Protagonismo instituyente tiene que ser, participar y trascender

Comunidad de aprendizaje otra vez, hay que buena que es la ESS!

Vamos a ver cómo es el mundo de la ESS

Vamos a ver cómo es el DOSESS y la TUESS

Y la EGESS!

Bibliografía

Cartilla de Cultura y Sociedad de la Tecnicatura Universitaria en Economía Social y Solidaria. El mundo en Gestión. Olmos, H.; Santillán Guemes, R.

Cartilla de Prácticas Profesionalizantes del DOSESS

Copello, M; Gaebler M; Weiss F,: “La compleja construcción de un nuevo sujeto universitario desde la Economía Social y Solidaria” Jornadas de Extensión Universitaria del Mercosur 2014, Universidad del Centro de Tandil.

Fridman, P. Esto lo estoy tocando mañana. Música y Psicoanálisis. Ediciones Grama (2011).

Fals Borda, O.: (1993) Vigencias de las utopías en América Latina en “El corazón del arco iris: lecturas sobre nuevos paradigmas en educación y desarrollo”. Santiago de Chile: CEAAL

García Lavandal, L; Meschman, C. Aprendizaje de Adultos: Andragogía. Material de la cátedra Didáctica Especial y Práctica de la Enseñanza del Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Psicología.

Torres, Rosa María. Comunidad de Aprendizaje: Educación, territorio y aprendizaje



comunitario. 2011. Disponible online en estrategiadidactica.wordpress.com
Petit, L.; Copello, M.; Bianchi, Y. Reflexiones en torno a las prácticas educativas del Diploma de Operador Socioeducativo en ESS en clave de investigación acción participativa. Revista E+ 5 (2015)

1 Construyendo Redes Emprendedoras en Economía Social / Integración, Comunidad de Aprendizaje, Tecnologías para la inclusión social, Empresas sociales, Arte comunitario.

2 Fals Borda, O.: (1993) Vigencias de las utopías en América Latina en “El corazón del arco iris: lecturas sobre nuevos paradigmas en educación y desarrollo”. Santiago de Chile: CEAAL


3 Tecnicatura Universitaria en Economía Social Solidaria

4 Torres, Rosa María. Comunidad de Aprendizaje: Educación, territorio y aprendizaje comunitario. 2011.

5 Equipo de Producción Audiovisual de nuestro Programa de Extensión Universitaria

6 Razeto, Luis. Factor C. Disponible online en http://www.economiasolidaria.org/files/el_factor_c.pdf Pág.5.

7 García Lavandal, L; Meschman, C. Aprendizaje de Adultos: Andragogía. Material de la cátedra Didáctica Especial y Práctica de la Enseñanza del Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Psicología.


8 Cartilla de Cultura y Sociedad de la Tecnicatura Universitaria en Economía Social Solidaria. El mundo en Gestión.

9 Ibid

10 Especialización en Gestión de la Economía Social y Solidaria


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