Belleza y racionalidad



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Belleza y racionalidad




La aparición de la estética. Conceptos:
CLÁSICOS:

La belleza es objetiva, por tanto se pueden formular leyes o cánones inmutables y eternos.


MODERNOS:

La belleza es subjetiva, se trata de algo relativo a la capacidad de percepción de cada sujeto.




HUME: La belleza no es una cualidad de las cosas mismas; existe sólo en la mente de quien las contempla, y cada mente percibe una belleza diferente que es captada en forma de sentimiento.

Aparece una noción de belleza no objetiva y por tanto carente de ley o definición. Todo sentimiento es correcto y además no puede explicarse desde la razón. Nace un problema: no conformarse con el todo vale, se necesita poder distinguir lo bello de lo que no lo es.


Aparece entonces el concepto de GUSTO.
GADAMER: Buen gusto: “una rara cualidad que distingue de los demás hombres a los miembros de una sociedad cultivada”.

¿Cúal es el criterio para esta distinción?

No todos los gustos son iguales, teniendo unos individuos mejor gusto que otros. Esta valoración supone que el gusto se puede educar o perfeccionar sin perder su naturaleza subjetiva o inmediata.
BURKE: Belleza: “aquella cualidad de los cuerpos que obra maquinalmente en el espíritu humano por medio de los sentidos”.

“El efecto de la proporción y de la conveniencia… produce la aprobación o el asentimiento del entendimiento, pero no el amor, ni otra pasión de esta especie”


LEIBNIZ: “ Las percepciones son claras, pero el “no sé qué” indica su confusión o que no se pueda dar razón de ellas. El conocimiento sensible, en el que se encuadra el goce estético es, claro y confuso, frente al conocimiento lógico-conceptual que tiene las notas de la claridad y de la distinción”
BAUMGARTEN: estética: es la ciencia del conocimiento sensitivo. Intenta buscar una lógica para las facultades sensibles del espíritu humano (un conocimiento distinto del lógico y abstracto)

La perfección en este contexto no se refiere a la adecuación con la realidad, sino al conocimiento mismo, es decir a su coherencia interna, a su claridad y distinción. En la intuición rige también una ley interna; si esta no coincide con la razón, constituye un análogo de ella.


El problema de esto es que flota indeciso entre el conocimiento sensible y el intelectual.
MARCHÁN: La relación de lo estético respecto a lo conceptual.
KANT: La diferencia entre la sensibilidad y el entendimiento no es una diferencia de grado sino trascendental, lo cual significa que las dos son heterogéneas: la sensibilidad es la receptividad que nuestro psiquismo posee cuando es afectado y el entendimiento la facultad de producirlas por si mismo. Para Kant hay también pureza en la sensibilidad, no sólo en el entendimiento. Esta reconciliación la encuentra en la activadad peculiar del espíritu que se da en la percepción de la belleza, y que no es de conocimiento sino de gusto.


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