Balada de la chica de la bicicleta



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BALADA DE LA CHICA DE LA BICICLETA
Por la cuesta risueña de la tapia

baja la femineidad con su prosapia.


Es más sencilla que Greta,

pero enreda como Marlene.

Es la Chica de la Bicicleta.
Por el sendero que el río va bordeando

se oye el piñón riendo y rechinando.


Es más sencilla que Greta,

pero enreda como Marlene.

Es la Chica de la Bicicleta.
El atardecer remoto acude a rechinar

cuando ella pedalea, «tric, crac».


Es más sencilla que Greta,

pero enreda como Marlene.

Es la Chica de la Bicicleta.
Lleva los fundillos con remiendo.

¡Ya lo cuentan la vecina, el Reverendo!


Es más sencilla que Greta,

pero enreda como Marlene.

Es la Chica de la Bicicleta.
Un muchacho la sigue con la vista

detrás de una ventana calvinista.


Es más sencilla que Greta,

pero enreda como Marlene.

Es la Chica de la Bicicleta.

En la paz de las eras la hortaliza

se duerme bajo el Sol que oye su risa.

18 de febrero de 1995



BALADA DE LA LLOVIZNA EN LA CARA
noche del lunes 6 de marzo
Como un cowboy urbano en la avenida

agua y noche me dan la bienvenida.


Ella tiene algo que fue mío,

la juventud, y lágrimas

de frío.
A caballo de la moto roja

la llevo y ella se sonroja.


Utiliza su cartera

tímida,


tal una frontera.
La llevo por la noche hasta su casa

en carrera veloz que se retrasa.


El viento que modela nuestra frente

trae la lira de Apolo

de repente.
Danza en corro, la luz nos asesina

en un viaje que transcurre y no termina.


Te recordaré, si llueve,

mojándome la cara,

con un ballet abstracto y leve.
Sobre mi hombro su boca en la negrura

es el peligro que me habla con dulzura.


Utiliza su cartera

con crueldad, ternura acaso,

igual que una frontera.
La noche que nos guarda en su burbuja

nos enfría, nos previene, nos empuja.


¿Será la máquina de volar

del buen Leonardo

o la pasión, hecha a caminar?
Llego, callo, ella se baja.

Me despido de la maja.


Quisiera que cerraras despacito,

y un último mohín,

Gatito.

SI TE QUEDAS QUIETA
En un viaje a Extremadura la ignorada

fui a bañarme a una «charca», lo que estila

ser una fosa en la que se aniquila

un río con deliquios de cascada.


Un peñasco descendía hacia una cosa

en el fondo, a la hora del león en la molicie;

el sol tomó una forma bajo la dorada superficie,

y tuve miedo, y no nadé en la fosa.


A la entrada de la insulsa biblioteca

un sol invernal en su jaqueca

fue a acostarse en tu pupila vez pasada.
Si un río en un paisaje no estuviere, estaría

en el oro acostado; y pensé, ¡qué tontería!,

en la fosa de Extremadura la ignorada.

14 y 15 de marzo



LA CANÉFORA

(ESTROFA SÁFICA)
Por la rampa del parking subo

con ella. Retraída aguarda

junto al coche. Jura la llave en

la cerradura.


No termina la acción de abrir la puerta.

No alcanzo a hacer girar la llave.

Porque al otro lado del vehículo

hay una forma.


Con un puño en la cadera desafía

al cejudo anfiteatro de edificios.

El viento se ilusiona con su corta cabellera.

Mujer y efebo.


Tal vez el fiero parking tan desnudo

o el brillo de la soledad, confín en cáliz,

crearon la atmósfera que precisa

la canéfora.


No por censurarme me contengo;

algo en ella se levanta y yo lo miro

y pienso en Grecia aunque le musite

vulgar piropo.


22 y 23 de marzo

LA CHICA DE ASPECTO LLAMATIVO

QUE ASUSTA A CUALQUIER HOMBRE

SIN CUALIDADES
Nuca de deportada.

Boca de Mesalina.

Manos de muchacho.

Piernas de bailarina.

Mirada de felino entre la fruta.

Orejas de plastilina.

Piel de oblea.

Hombros de mi tía.

Cenas para ser contempladas

como románticas ruinas.

Susceptibilidad de náyade.

Vestidor de diva.

Risa de sábado por la mañana.

Nuestra heroína.


¡35 y el apogeo!

16-III-2000

tu cantor


PARA: Huckleberry Paz

ASUNTO: Vamos por partes (que igual no es llegar al todo, que no está en ninguna)

FECHA: sábado 6 de julio de 2002


Si el ASUNTO de la cena es «ninguno», ¿qué clase de asuntos se iban a tratar en la cena y a qué clase de asunto me invitas con el pretexto de una cena?
Luego, ¿cómo me giras una invitación un día antes de poder ir a donde me invitan? ¿Cómo voy a saber si me voy a poder negar a ir si no sé que me han invitado? Y no lo sé porque no abro el correo electrónico todos los días, y menos un día antes de que me inviten. Y tú deberías saberlo, pero no lo sabías, y yo no sabía que tú no ibas a saberlo, y por eso me invitaste. Y yo no fui.
¡Amenofis en vinagre! (exclamación de egiptólogo con referencia al II cuyo hipogeo fue usado de parking para guardar otras momias menos importantes).
Cualquiera más que yo y, en cambio, nadie como yo experimenta con la intensidad de un pinchazo en la rodilla izquierda no haber ido a una de tus cenas a la luz de la luna que no se ve desde tu piso, bajo la pérgola de enramada y flores de caléndula que imagino que tienes y me apoyo.
¡Tus carpaccios!
Añoro tus carpaccios; esta mañana se los exaltaba a Petrarquita en nuestro viejo Chup-Chupi, que ya no se llama así, se llama Via Dolça, y tampoco el bar, que la malformación de la contigüidad nos llevaba a llamarlo a todo Chup-Chupi y Chup-Chupi era nada más que la chupetinería de al lado. Le contaba con qué cuidado exquisito disponías los platos, en un escalonamiento o sumisión a los colores, las servilletas, el recato de los cubiertos de alpaca cerca de la cesta del pan que está leyendo (dos estados de la opacidad) y la extroversión wildeana del acero inoxidable que armoniza con el rojo de los vinos y el pequeño laberinto de las velas.
El pequeño laberinto de las velas.
Secundaban a la penumbra del comedor, abierto a la noche-ven-conmigo, aterciopelándolo de una concavidad de gruta. Casi todos los invitados desconocían por igual la hipersensibilidad (anafilaxia) de comer en contacto con una atmósfera de terror desviado y aplicado a finalidades útiles de urbanismo y galanura. Los invitados, ruidosos, ávidos, esperaban recibir la última lección de la escenógrafa y decoradora: hacerse visible.
Al poco rato entrabas tú, riendo encantada, los ojos grandes, fijos, separados, inmateriales, no los creo más consistentes para el Bien, con alguna gargantilla del arte egipcio clásico o unas arracadas de Mitanni y una boca muy roja en forma de bombonera o de la piscina que Mickey Hargitay hizo construir para Jayne Mansfield.
Me esforcé por cambiar mentalmente la fecha. ¿No será el viernes que viene, el 12? Una y otra vez manoseaba el calendario que acababa de dejar sin abandonarlo del todo. ¡El 12! ¡El 12! ¡Que sea el 12! Pero no, había pasado; más aún, abrí el correo electrónico a las tres de la mañana de hoy sábado.
Todos habían vuelto a sus casas.
Tú habías soplado las velas.
¡Vaya chapuza de invitación!
ASUNTO: Convaleciente del fiasco...

FECHA: domingo 7 de julio


...estaba pensando a la vera del Mississippi y en eso que veo pasar una jangada (balsa) con Huckleberry y el negro Jim..., ¡tate!
No habría podido ir tampoco, por una imposibilidad elemental de bilocación, dado que vino Petrarquita el mismo viernes y estuvimos en la tertulia que ya conoces, la Claraboya de los Viernes, en donde tu comportamiento fue tan escandaloso. Llevabas entonces la boina gris.
Estuvimos discutiendo y exponiendo los preparativos y maniobras de una guerra conjunta contra el Escarabajo Pelotero (el polieditor [de ‘pólipo’]), que será la «2.ª guerra sármata» en homenaje a Marguerite Yourcenar. (Selvagia y tú os lo perdisteis; os podríamos haber usado de escudos humanos.)
Petrarquita no vive en Barcelona y es difícil cambiarlo por otro compromiso, viniendo como viene, de tarde en tarde, y viviendo como vive, enterrado vivo en Zaragoza. Había traído, además, dos sonetos ultraístas que nos leyó, y, en casos como ése, ¡le hace falta tan poco para convertirse en propietario de nuestros corazones!... PERDÓNALO, «PORQUE SABE LO QUE HACE».
DE: Huckleberry Paz

FECHA: Wed, 16 Oct 2002 14:17:41


Querido J ***,
siempre me has preguntado con obstinación cómo un ser tan creativo, tan brillante, tan... «especial» como tú, no había encontrado su merecido reconocimiento; y cómo alguien así podía ser rechazado por sus iguales. Siempre te he respondido que no lo sé.
Pero ahora te voy a decir qué es lo que hace que no tenga ganas de verte, aunque a pesar de todo te sigo apreciando.
Antes de ayer, cuando leía tu e-mail, me daba cuenta de que tienes un don especial para sacar todos aquellos recuerdos que he conseguido sepultar. Y si revivirlos fuera poco, los filtras por tu mente literaria y el resultado es tan morboso y tan alejado de la realidad, que la única manera de no enfadarse es, únicamente, haciendo abstracción y pensando que es pura literatura. Lo cruel es cuando te quieren insistir en tu maternidad al respecto.
Me encanta tu presentación de Alicia como «la mujer que me inició en el desnudo»; cualquiera que no nos conozca pensaría que me he dedicado a la prostitución.
Bien, no te estoy pidiendo que cambies. Sólo manifiesto lo que me molesta. Ahora estoy preparando mi viaje para final de mes a Elche. Voy a un congreso de Teatro Medieval. Eso quiere decir que no nos podremos ver antes de esa fecha.
Besos.
ASUNTO: ¿Hola? ¿Está el Guadiana?

FECHA: Tue, 19 Nov 2002 21:49:35


Amiga amada:
Te escribí dos mensajes electrónicos, uno de ellos profano solicitándote audiencia. ¿Abres el correo?
El 21 del mes que viene nos vamos con Stella Maris a la Argentina a visitar a mi suegra por última vez; tiene noventa y seis años y está prácticamente para zarpar. Ceden los esfínteres y le cuesta reconocer a los que tiene al lado. Pasaremos las Fiestas en aquella cripta y regresaremos el 12 de enero de 2003.
Si quieres que nos veamos, tendrá que ser antes de esa fecha. Aguardo llamada.
el grant Grizzly gris
Re: ¿Hola? ¿Está el Guadiana?

FECHA: Mon, 25 Nov 2002 11:06:59


El Guadiana reaparece. Si te va bien, podemos vernos el jueves a las 18.30 en Bailén-Gran Via en un bar llamado Venezia.
Besos.
ASUNTO: ¿Hola? ¿Está el Guadiana? (2)

FECHA: Tue, 26 Nov 2002 19:43:40


Parece una cita de la película El puente de Waterloo con Vivien Leigh y Robert Taylor. Me parece bien, la mitad de lo que hacemos no lo sacamos de una película; es turbio, como una película. Bar Venezia, hora 18.30, jueves. Allí estaré.
¿Llevarás la gabardina de Vivien Leigh, ahora que hace frío? Va con cinturón.
Re: ¿Hola? ¿Está el Guadiana? (2)

FECHA: Wed, 27 Nov 2002 09:39:01


Nos vemos el jueves, pero no puedo llevar gabardina, porque no la tengo. ¿Te pondrás sombrero de ala ancha?
ASUNTO: Domingo 16. No voy a desearte feliz nada...

FECHA: viernes 14 de marzo de 2003 19.02


...sino lo que decía la bandera de los independentistas de Quebec.
—Bueno, ¿y qué decía?
—YO ME ACUERDO.
Sonetuco en brik de Fruco
Toda mujer mata al hombre en un envite

y lo condena a vagar toda su vida

en busca del alma que guardó ella, precavida,

para usar como alma en pena, según se necesite.


En eso de morir, de la mujer es el veto.

En un vestidor, tras la puerta que no cierra,

o con el vestido rojo con el que va a la guerra,

o una cena en que su risa cuida un gran secreto.


¿Has matado a algún hombre últimamente?

Acaso estés desentrenada y lo mismo derrocho

ociosa hipótesis, dado el hombre del presente.
Conviene ser feliz. Recuérdame como a Pinocho:

crecióme la nariz por comulgar que eras corriente.

Es calibre de revólver, 38.
ASUNTO: Ésta es toda la secuencia...

FECHA: jueves 5 de junio 13:03:27


...de los mensajes escritos de puño y letra por ella. Aquí ves su numen. Preparada para ir lo bastante lejos, hoy, a la distancia, me sigue costando admitir que tanta pasión se ponga un sombrero que le sienta mal, vamos, algo postizo; que sirva de utillaje para la función teatral de una histérica. La gente que no es histérica es muy aburrida, la gente que dice la verdad es muy aburrida..., la verdad, y las histéricas, en cierta forma becadas por nuestra tolerancia para hacernos daño, son muy seductoras.
Verás que hasta te he incluido los mensajitos furtivos que me enviaba al móvil en Semana Santa cuando se fue con el compañero a Extremadura.
Te envío asimismo los dos mensajes que le envié, el primero de respuesta a su tercer «mensajito del asedio» (jueves 15 de mayo), el de la «yegua desbocada», en el que le anunciaba que QUERÍA EMBRIAGARME (vide «...tapa las orejas de tus compañeros con cera blanda»; ¿se amenaza con ello a una mujer?, ¿qué sentirías tú?), y el del sábado 17 —la última vez que la vi—, lleno de dolor y amable burla.
Re: Ésta es toda la secuencia...

FECHA: Fri, 06 Jun 2003 10:02:24


Querido J ***, muchas gracias por tus poemas, aunque ya sabes que no tengo mucha sensibilidad para apreciar la poesia.
Deseo que seas feliz.
Re: Ésta es toda la secuencia...

FECHA: Fri, 13 Jun 2003 12:26:25


Querido J ***:
Sé que lo estás pasando muy mal, pero mi experiencia me demuestra que, únicamente, tú mismo tienes que ser capaz de salir de esa situación. Yo sólo puedo darte consejos convencionales.
Materialmente, me resulta muy difícil quedar la próxima semana porque estaré en Santa Coloma de Farnés. A demás, no me parece muy buena idea aprovechar la ausencia de tu mujer para vernos, sabiendo lo que piensa ella de mí.
Ánimo y mucha suerte.
Besos.
ASUNTO: Aniversario, lechuga para el canario (las rimas que te gustan).

FECHA: martes 16 de marzo de 2004 15.18


«Eppur si muove!»

¡Y, sin embargo, se mueve!

Inapropiados treinta y nueve
Dispensadme, provenzales

coadjutores del soneto,

relevadme los cabales

al releer el libreto.


Inferid si por la estima

de maltratadas nociones

valdrán nuestras tentaciones

el costo inusual de una rima.


Perdona si, al evocar lo que evoco,

cumplo mi cuota de loco,

¿no tengo derecho a un desliz?
Entre tanto desliz, cabe poco

pero cabe desear que los cumplas de a poco

y, por tanto, que los cumplas feliz.
ASUNTO: [ninguno]

FECHA: miércoles, 17 de marzo de 2004 16:10:45


A mandar, maestro.
Se hará lo que se pueda.
ASUNTO: Piensa que Antígona no fue celebrada, según transmite Sófocles,

por himno alguno



FECHA: miércoles 2 de junio 12.44
Hoy, fue a la madrugada, supongo, viniste caminando hacia mí enfundada en uno de tus vestidos que dejan a un hombre completamente solo en un sueño tan intenso y delicioso que «pegaba» la espalda a cada instante al respaldo de una inexistente butaca como si estuviese en una sala de cine.
Pero era infinitamente mejor que en el cine. Más dichoso, porque no se desvanecía como cuando las luces se encienden en la sala y tienes que irte.
El sueño no me dejó turbado; muy por el contrario, he conservado durante toda la mañana lo que creo que estuve devolviendo a los demás, por haber entrado en mi ser primero, y que no sé describir con cierta sorpresa y de otra forma que de cálidos efluvios de ternura.
Milagroso, ¿no?, tratándose de un misántropo como yo.
No te hago esta confidencia para intentar conseguir nada de ti, ni para que te sientas incómoda. Si estuvieres cerca, notarías mi mirada llena de agradecimiento.
No sé a cuánto llega el hechizo del sueño de una noche, cuánto dura el aliento de palabras que se dijeron pero no se oyeron en la madrugada. Hoy, sin embargo..., HOY, disputaría por el sonrojo de estar cerca de ti y el honor de servirte el té.


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