BakaláŘSKÁ diplomová práCE



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4. Análisis del discurso

4.1. Descripción del objetivo del debate33


Para entender mejor el objetivo del debate vamos a describir su motivo, la propia propuesta de reforma estatuaria del País Vasco. Fue anunciada al pleno del Parlamento vasco en septiembre 2001, presentada el 25 de octubre de 2003 y aprobada por él mismo el 30 de diciembre de 2004 por 39 votos a favor y 35 en contra. En enero de 2005 la propuesta, a pesar de que el principal partido de la oposición (el Partido Popular, PP), perdidas las elecciones, había insistido en recurrir directamente al Tribunal Constitucional sin debatirla en las Cortes34, fue entregada al Presidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y debatida en el Congreso el 1 de febrero35. El objetivo de nuestro análisis es el primer discurso del Presidente del Gobierno en este debate.

La idea principal del Plan es la que el pueblo vasco es un pueblo de Europa con identidad propia y por tanto puede decidir libremente su derecho de autodeterminación y los demás países europeos deben respetar sus decisiones. Además, el Plan plantea los siguientes requisitos: libertad de relaciones con Navarra y País Vasco francés y respeto a sus decisiones, un poder judicial autónomo, garantía de parte del Gobierno español de una representación directa del País Vasco en Europa, reconocimiento de la doble nacionalidad - vasca y española-, selecciones deportivas nacionales vascas oficiales y competencias exclusivas en educación, cultura, sanidad, economía, vivienda, etcétera.

En el debate parlamentario el Plan fue rechazado por 313 votos en contra y 29 a favor. Los partidos mayoritarios reprochaban que el Plan proponía la independencia del País Vasco casi total y en muchos puntos se oponía a la Constitución. Además, en el Parlamento vasco fue aprobado sin diálogo previo con los no nacionalistas; por tanto, si este proyecto se hubiera aceptado, hubiera provocado una quiebra entre los mismos vascos y hubiera radicalizado a organizaciones como ETA.
El debate incluía el siguiente orden del día:


  1. Inicio de la sesión.

  2. Primer turno:

    1. Defensa de la propuesta del lehendakari Ibarretxe Markuartu.

    2. Respuesta del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

    3. Intervenciones de los líderes de los demás partidos políticos en el siguiente orden: los señores Rajoy Brey (Partido Popular, PP), Durán i Lleida (Convergència i Unió, CiU), Puigcercós i Boixassa (Esquerra Republicana, ERC), Erkoreka Gervasio (Partido Nacional Vasco, EAJ-PNV), Llamazares Trigo y Herrera Torres (Izquierda Verde – Izquierda Unida, IU), Rivero Baute (Coalición Canaria, CC), la señora Lasagabaster Olazábal, los señores Rodríguez Sánchez, Labordeta Subías y la señora Barkos Berruezo (todos del Grupo Parlamentario Mixto).

    4. El Sr. Del Burgo Tajadura reclama la lectura del acuerdo del Parlamento de Navarra del día 11 de enero 2005 en el que se solicita el rechazo de la propuesta.

    5. Cierra el primer turno el Sr. Pérez Rubalcaba, portavoz del Partido Socialista.

  3. Segundo turno:

    1. Los líderes intervienen en el mismo orden, del Grupo Parlamentario Mixto intervienen sólo Lasagabaster Olazábal y Rodríguez Sánchez.

    2. Lectura del acuerdo del Parlamento de Navarra solicitada en el primer turno.

    1. Cierra el segundo turno el Sr. Pérez Rubalcaba.

  1. Votación de la propuesta: se rechaza por 29 votos a favor, 313 votos en contra y 2 abstenciones.

  2. Fin de la sesión.

4.2. Análisis


El objetivo de nuestro trabajo es el análisis del primer discurso del Presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero (PSOE) en el que responde a la defensa de la reforma pronunciada por el lehendakari Ibarretxe en el discurso anterior.

El discurso no conserva la división tradicional al pie de la letra dado que contiene sólo tres partes: el exordio, la argumentatio y la peroratio; la ausencia de la narratio es obvia porque tanto el orador como el auditorio saben muy bien el objetivo del debate y, por tanto, no hace falta su descripción.



Exordio (líneas 1 – 20)36


En la primera parte del discurso observamos cómo se pone de manifiesto la ideología en las principales ideas que se van a desarrollar a lo largo del discurso para apoyar los argumentos. A partir de las estrategias utilizadas, intuimos este enfoque ideológico que nos indican expresiones claves: decidir juntos, patria común, pluralidad, entre otros. Son claves dos nociones que, aunque no siempre nombradas explícitamente, resultan sinónimas: la 'unidad' y la 'pluralidad'. La ideología o el significado ideológico que se quiere construir en este discurso es precisamente éste.

El exordio comienza con un comentario general sobre los valores democráticos que son o deberían ser generalmente aceptados, y que forman la base del funcionamiento correcto del Estado. Rodríguez Zapatero nos plantea la visión de la España plural, diversa, constituida por varias nacionalidades, por grupos sociales con diferentes opiniones, de España como un país democrático en el que cada uno puede y debe expresar su opinión, cada ciudadano tiene sus derechos. El orador trata de conseguir las simpatías de la mayoría del auditorio dirigiéndose directamente al líder del PNV y demostrándole la diversidad de opiniones de los diputados en el Congreso; éstos representan las diversas ideologías que “conforman nuestro mapa político” (11).

En esta parte del discurso se expresa “la posición del Gobierno del debate” (4), cuyo Presidente es el orador mismo. El discurso empieza con una tesis clave que se reitera en todas las partes del discurso:

Si vivimos juntos, juntos debemos decidir.” (2)

La palabra central de la tesis es "juntos" y dado que aparece dos veces, al final de un segmento y al principio del segmento siguiente, forma así una anadiplosis que indudablemente sirve para reforzar el significado de la palabra; semánticamente la segunda oración expresa una consecuencia lógica de la primera oración subordinada. La tesis está pronunciada en primera persona del plural lo que insinúa la validez para todos, sin diferencias; así indirectamente, el orador hace alusión a los que están a favor de la reforma debatida. Después se refiere a la Cámara subrayando su 'soberanía' y su 'pluralidad' aprovechando la figura llamada pleonasmo (yuxtaposición de dos expresiones sinónimas): “de todas y cada una de las regiones y nacionalidades” (7 s.), para resaltar el hecho de que aunque en la Cámara hay muchas ideologías distintas, todos pueden y deben ponerse de acuerdo.

Un papel muy importante desempeñan en todo el discurso los pronombres deícticos. Se trata, en la mayoría de los casos, de los pronombres personales y posesivos en primera persona plural que a veces resultan enfáticos como podemos ver en los siguientes ejemplos:

Las regiones y nacionalidades componen nuestra patria común” (8 s.)

Nuestro mapa político” (11)

Ninguno de nosotros habla por sí solo” (11 s.)

“La suma coral de todas nuestras voces” (13)

“Nuestro país” (15)

Nuestro pueblo” (19)

La pluralidad y la unidad son las nociones alrededor de las cuales gira el exordio. Los pronombres y predicados en la primera persona del plural subrayan la unidad señalada; asimismo expresiones: “todas ellas (=las voces), en conjunto,...” (18), el “pueblo”(12, 16, 20), para poner algunos ejemplos. La pluralidad está expresada en esta parte varias veces: los “diputados y diputadas”(7) de la Cámara son representantes de “diversas ideologías”(10), de las “múltiples voces...de nuestro país”(14 s.), “muchas voces diversas, favorables y desfavorables”(17); por el contrario, la pluralidad contribuye a la “riqueza de nuestro pueblo, su grandeza”(19 s.); a pesar de la pluralidad existente, el orador recalca la unidad en las ya antes mencionadas expresiones como: “patria común” y “nuestro país”.

Argumentatio (21 – 192)

La argumentatio es la parte central del discurso. Presentadas las ideas, en esta parte el orador trata de refutar los argumentos del adversario y convencer al auditorio de la certeza de sus argumentos. Rodríguez Zapatero se sirve de medios poco agresivos y con argumentos basados en el sentido común, va refutando los argumentos de Ibarretxe. Está convencido de que los principios democráticos como él los expone son lo mejor para España y defiende esta actitud con seguridad y orgullo; no admite ningún tipo de derrotismo en su discurso.

La transición entre el exordio y la argumentatio incluye un comentario metadiscursivo (1) en donde nos explican los motivos de por qué esta propuesta se debate en la Cámara y no ante el Tribunal Constitucional. En las partes restantes de la argumentatio podemos caracterizar tres temas claves de su discurso:

(2) La propuesta del Gobierno vasco se opone a la democracia (líneas 40 – 78).

(3) La propuesta no contribuye a la integridad de España (79 – 99, 114 – 148).

(4) La propuesta se basa en conceptos del Estado anticuados (100 – 113, 149 – 192).




  1. La propuesta debe debatirse en la Cámara. Comentario metadiscursivo (21-40)

La parte argumentativa comienza con un comentario metadiscursivo que es un eslabón entre el exordio y la argumentatio. Se trata de una parte en la que el orador no habla sobre el asunto mismo que va a ser discutido, sino que comenta las razones de por qué el Gobierno ha sido “favorable a este debate”(23), ha admitido a trámite la petición del Parlamento vasco y no ha acudido al Tribunal Constitucional, metafóricamente designado como “guardián e intérprete último de nuestra forma básica”(34 s.), como pedía el PP. En esta parte, así como en el exordio, se sigue con el tono explicativo.

En esta parte, la ideología se manifiesta de varias maneras: se expone una condición que en democracia es generalmente reconocida: los asuntos planteados deben tomarse en cuenta y ser debatidos. Se establece una jerarquía: Constitución > Tribunal Supremo > nuestras decisiones y, por tanto, todas las decisiones han de estar sometidas a la Constitución, a la ley suprema.

Son tres las razones mencionadas que justifican el hecho de que esta propuesta haya sido admitida a discusión:

1. Respeto a la decisión del Parlamento vasco, “aunque esta sea por una exigua mayoría” (26 s.). Se intenta, además, deslegitimizar la decisión del Parlamento vasco, estrategia apropiada para debilitar la posición del adversario; implícitamente se alude así al respeto y a la magnanimidad del Gobierno, de la Cámara.

2. La convicción personal del orador que “las grandes cuestiones...han de ser debatidas en esta Cámara” (28 s.).

3. Además de la convicción personal, la necesidad de solucionar esta cuestión en el Congreso surge de los fundamentos democráticos porque, en general, las propuestas democráticas han de debatirse. Se trata de una justificación del argumento personal y se hace referencia a una legalidad de democracia generalmente válida.
Esta justificación del comportamiento del Gobierno es dirigida contra el PP, su función es la deslegitimización del partido oposicional, dado que éste trataba de impedir el debate argumentando que el Plan era antidemocrático y requería resolver este asunto directamente ante el Tribunal Constitucional.

Es evidente la estrategia tradicionalmente llamada referencia a autoridad37 dado que el orador se refiere al Tribunal Constitucional como a la “instancia suprema del poder político y legislativo, solo sometida a la Constitución” (38 s.). Implícitamente aparece que las decisiones tienen que ser aprobadas de acuerdo con la Constitución. Podemos determinar, pues, la estrategia de legalidad (recurso a la ley).




  1. La propuesta del Gobierno vasco se opone a la democracia (40 – 78)

El tema de la ley, de la legalidad, está vinculado con la parte siguiente en donde

podemos distinguir entre dos subtemas: en democracia todas las decisiones están sometidas a la ley (2a) y cada individuo está obligado a cumplirla (2b).


2a.Todas las decisiones están sometidas a la ley (40 – 62)

Se nos plantean algunos de los principios básicos de la democracia:



  • En democracia se decide sobre los asuntos planteados y cada propuesta necesariamente es o aprobada o rechazada (40 – 48).

  • El poder está sometido a la ley suprema (48 - 62).

En esta parte, la ideología es construida sobre todo mediante las nociones de 'ley', 'legalidad' y 'legitimidad'. Se expresa la convicción de que la propuesta no está de acuerdo con los principios democráticos argumentando que hay que respetar la ley que en la democracia sirve para mantener estabilidad y no es posible proponer algo que la viole.

El orador avanza lo que va a pasar al final: su convicción de que la propuesta no será aprobada porque es antidemocrática; en un país democrático nunca puede ser aprobada. El rechazo de una propuesta es algo normal en la democracia, por tanto este argumento funciona como estrategia de generalización; una propuesta puede ser aprobada o rechazada. Al mismo tiempo, el orador cree que este debate puede contribuir a una mejor convivencia en el futuro basada en la democracia, que presupone tolerancia y respeto hacia los demás puesto que siempre habrá diferentes puntos de vista, opiniones distintas.

El argumento de que en un país democrático una propuesta que no cumple los requisitos establecidos tiene que ser rechazada está apoyado por la siguiente anáfora:

Les sucede a los gobiernos en los parlamentos o en los tribunales, les sucede a los parlamentos en los tribunales e incluso le sucede al Estado cuando sus decisiones son anuladas en el orden internacional” (43 ss.).
Por medio de la anáfora se construye también la estrategia de generalización. Además es llamativa la conexión de las palabras 'parlamentos' y 'tribunales' que aparece dos veces y cada vez de distinta manera, con la función de llamar atención al oyente.

Describiendo los principios de la democracia, el orador se refiere otra vez a la autoridad a la “Ley suprema” que compara con una “otra voluntad”(49) sirviéndose de la legalidad para apoyar los argumentos. También menciona las consecuencias del comportamiento antidemocrático, en el siguiente ejemplo:

Pretender enfrentar legitimidades es un juego falso” (50).

Se trata de una alusión al Partido Popular con el fin de deslegitimar a este partido de la oposición. Además aparece una metáfora lexicalizada - “juego falso”, una frase general que parece comunicar algo importante, sin embargo, en realidad es redundante. En la proposición subordinada que concluye la descripción de la democracia vemos una doble anáfora, figura utilizada con frecuencia para anticipar los elementos importantes que la siguen y para reforzarlos:

Si esto no fuese así, no habría democracia, no habría garantías ni seguridad jurídica ni libertad.” (51 ss.)

Más adelante el Presidente expresa su convicción de la utilidad de este debate “para el futuro de nuestra convivencia”(55). Los pronombres nosotros y nuestro son más frecuentes en esta parte; apela a un “reconocimiento recíproco de nuestras legitimidades” (56 s.); algunas construcciones parecen ser un poco vagas, en un estilo adornado y solemne: “celebrar el debate...supone aceptar someter nuestros puntos de vista a un mismo patrón de racionalidad (57 ss.).

Esta parte termina con una perífrasis que resume las ideas anteriores: “la primera condición política” equivale a “la de demócratas” (60 ss.) y con una oración que parece redundante pero que subraya lo dicho: “No deberíamos olvidarlo.” (62). Se siente el deseo de consenso, o bien ahora o bien en el futuro; se apela a la responsabilidad de cada uno en la construcción de la democracia.
2b. Cada ciudadano es responsable del cumplimiento de la ley (63 – 77)

Se sigue apelando a uno de los presupuestos de la democracia más importantes: la legalidad. Resulta que cada uno somos responsables de si vamos a vivir en un país democrático donde el Gobierno es el órgano al que "corresponde cumplir y hacer cumplir la legalidad". Resulta que cada uno tiene que cumplir la legalidad hacia su país lo que ilustra en el siguiente ejemplo.

Refiriéndose a la guerra de Irak (“un día hace dos años...salimos a la calle a hacer cumplir la legalidad internacional vulnerada”, 65 ss.), describe cómo él mismo, junto con los demás españoles, defendió la “legalidad internacional ”(67 ss.). Se menciona a sí mismo como ejemplo de defensa de la legalidad:

En cuanto me fue posible, mi primera decisión como Presidente del Gobierno fue desvincular a mi país de una decisión que consideraba ilegal.”(70).

Explica los motivos de su conducta y proclama que por los mismos motivos pide que “este proyecto sea rechazado en nombre de la ley” (76 ss.).

En el comentario sobre el Gobierno al que corresponde cumplir la legalidad encontramos un poliptoton: “cumplir y hacer cumplir la legalidad, y así lo hará si fuera necesario.”(64 ss). La inversión en la segunda parte de la proposición introductoria hace resaltar la noción de legalidad.

En el ejemplo de defensa de la “legalidad internacional vulnerada” (67 s) explícitamente nombra la participación de los vascos en este proceso. Además, este ejemplo sirve para deslegitimizar al PP, partido de la oposición, porque la decisión del envío de tropas a Irak la había adoptado este partido cuando estaba en el poder y fue el orador mismo quien tras ganar las elecciones y ser nombrado Presidente del Gobierno, decidió retirar las tropas de Irak:

mi (su) primera decisión como Presidente del Gobierno fue desvincular a mi país de una decisión que consideraba ilegal”(70).

El apartado termina con una fórmula jurídica, solemne (“en nombre de la ley”, 77) en la que otra vez estratégicamente se hace referencia a la ley, lo que sirve como justificación final de sus argumentos.


  1. La propuesta no contribuye a la integridad de España (78 – 100, 114 – 148).

En la siguiente parte se contrastan dos ideologías: el nacionalismo y el antinacionalismo, la democracia; dos conceptos de la convivencia de distintas nacionalidades en España que, según el orador, debe ser una España plural que reconoce todas las nacionalidades. Para Rodríguez Zapatero, la sociedad es formada por individuos con derechos individuales; por lo contrario, Ibarretxe afirma que el individuo forma parte de la sociedad y, por tanto, existen sólo derechos colectivos.

Desde el punto de vista de contenido podemos distinguir otros dos subtemas: las condiciones de la integridad del país y la relación entre distintas nacionalidades (3a), y la responsabilidad de cada uno de un país plural y respeto hacia los demás (3b).


3a. La integridad del país y sus condiciones (78 – 100).

Uno de los problemas por los que esta propuesta se opone a la democracia es que no está a favor de la integridad territorial de España. Aparecen otras nociones ideológicas que se construyen en el discurso: 'derecho a decidir' y 'voluntad popular'. Repetidas veces se contrastan dos ideologías: la nacionalista y la antinacionalista; dado que el orador está a favor de la segunda se mencionan soluciones para mantener la estabilidad: otra vez se subraya el papel importante del cumplimiento de la ley y se invita al máximo consenso posible.

Después de una introducción en la que se recuerda indirectamente el motivo de la reunión, Rodríguez Zapatero manifiesta claramente su actitud ante este debate, su convicción democrática y patriotista que se apoya de la ley como “gran descubrimiento de los pueblos para su vida en libertad” (89 s.). Sigue resumiendo la propuesta del Gobierno vasco. Valora esta propuesta pero subrayando la necesidad del mayor acuerdo posible de todo el pueblo porque la voluntad popular “hay que llevarla a cabo con todas sus consecuencias” (96 s.); tienen que decidir “todos los vascos, no la mitad, y todos los españoles ”(99 s.), porque todos van a llevar las consecuencias de esta decisión.

El apartado empieza con dos perífrasis sobre el motivo del debate y la convicción del orador, respectivamente:

Una cuestión que algunos consideran pendiente desde hace 25 años...” (78 ss.) Esta perífrasis hace alusión a lo que anteriormente había afirmado Ibarretxe Markuartu cuando se refería al Estatuto de Guernika, aprobado en 1980 (dos años después de la Constitución Española). Ibarretxe argumentó que los vascos gracias a este Estatuto, que en el referéndum en el País Vasco fue aprobado por una gran mayoría, han conseguido un mayor nivel de autogobierno, lo que ha sido “sinónimo del bienestar”.

Les habla alguien (= el orador mismo) que se siente muy lejos de cualquier posición entre las que se conocen o se reconocen como nacionalistas.”(81 ss.)

La función de la segunda perífrasis es hacer resaltar la opinión del orador de manera hasta solemne e introduce la parte donde el orador concreta su convicción señalándola como una “firme pasión por la democracia” (84). Apoya este argumento con la estrategia de autoridad; se refiere a Hermann Hesse, utilizando sus palabras para corroborar su convicción: (“soy patriota, sí, pero antes persona o ser humano”, 85 s.). Anima también al respeto hacia la ley, que circunscribe metafóricamente como “el idioma del Parlamento y de la democracia” (87).

En el resumen de la propuesta del Gobierno vasco aparecen expresiones importantes: “conjunto de España” (92), “derecho a decidir” (93). Este resumen se convierte fluidamente en una leve crítica [¿contra quién?] fomentada por la anáfora: “creo con tanto fervor” (94 ss.). Es relevante la siguiente parte: “la relación...la decidirán todos los vascos, no la mitad, y todos los españoles.” (98 ss.); se exige el consenso apoyado por la repetición de la palabra 'todos'. También se da a conocer mediante la expresión “la relación del País Vasco con el resto de España” (98 s.) que los vascos son una minoría importante y respetada.


3b. La unión es construida por todos y es necesario defenderla (114 – 148)

Desde el punto de vista ideológico, en esta parte los puntos importantes son las nociones de 'integridad', 'reconocimiento de las identidades', 'libertad', 'pluralidad' e implícitamente se expresa el llamamiento a la unión, a la construcción de un país moderno basado en los valores democráticos (este tema ha sido ya mencionado, manteniendo nuestra división temática).

Se subraya la concepción de España plural que están construyendo todos y otra vez se recuerda la necesidad del consenso y el reconocimiento, que es la condición para que todos puedan manifestar su opinión y así tomar parte en la formación del Estado democrático. Aplica su concepción al País Vasco acentuando la libertad de los vascos en el sentido de que es una libertad “para decidir juntos”(121); y, como ejemplo del luchador por la libertad se menciona a Mario Onaindía quien luchó por la libertad del País Vasco en el marco constitucional y sin medios violentos (véase la explicación en los anexos).

Más adelante el orador confiesa abiertamente, su propia visión de España “constitucional” que debe ser “garantía de unidad,...de libertad y de convivencia” (129 ss.) de todos los pueblos (“España plural”, 132); expresa el orgullo de haber podido defender el País Vasco en Europa y el respeto hacia él, y afirma que

sus aspiraciones (se entienden las aspiraciones de los ciudadanos del País Vasco) de las más altas cotas de autogobierno son posibles” (142).

Sin embargo, para progresar hay que “hacerlo decidiendo juntos” (144 s.); hay muchas concepciones de la identidad territorial y “ninguna es más verdadera que la otra”(147), todas son iguales, al mismo nivel y “todas pueden ser vividas”(148).

En la presentación de las ideas sobre la España moderna aparecen nociones claves resaltadas por diferentes figuras:

Integridad territorial” (114)

Todas y todos (poliptoton) disfrutaremos de una libertad integral, de una igualdad integral (epífora), de un pluralismo real”(116 s.)

La libertad de Euskadi es la libertad (anáfora) de sus ciudadanos (se opone al nacionalismo); una libertad para decidir, para decidir (anadiplosis) juntos...” (119ss.)


Como se puede observar en los mencionados ejemplos, con el uso de estos recursos se construyen las estrategias del consenso y del populismo.

A la hora de expresar la opinión personal del orador, un papel importante lo desempeña el pronombre posesivo 'mi' en la construcción “mi concepción de España” (128) que anafóricamente se repite más adelante porque el orador da a conocer explícitamente que es su propia concepción. Muy llamativa es la inversión del orden de palabras:es la de la España constitucional” (128 s.); con ella se consigue acentuar el adjetivo 'constitucional' que es una noción clave también en su discurso. Sigue una antítesis con gradación que es apoyada por una epífora (“porque sea...porque es”):

...No solo porque sea garantía de unidad sino, ante todo, porque es garantía de libertad y de convivencia” (129 ss.).

Más adelante aparece una sinécdoque que R. Wodak llama “country for persons” (país por personas)38 y una anáfora creada por la palabra 'identidades'; obviamente todas estas figuras sirven para hacer resaltar la concepción de España del orador en la que no se mencionan detalles concretos; el Presidente construye así la estrategia de generalización.

Refiriéndose al País Vasco y a su símbolo nacional - la bandera “ikurriña”- es llamativo el uso del pronombre posesivo 'mi' en el siguiente enunciado:

Por eso siento el mismo respeto y aprecio ante la ikurriña que ante la bandera de mi tierra.”(138 s.)

Rodríguez Zapatero da a conocer que el País Vasco no es “su” tierra pero que lo respeta. Para él “su tierra” no significa sólo Castilla-León, Comunidad de la que él viene, sino que habla de España entera, todas las comunidades autónomas incluidas.

Además aparecen anáforas que contribuyen a la justificación personal del concepto de España personal:

Por eso me he sentido / siento / me siento” (136 ss.).

Y como hoy son posibles...



Y como no hay una única concepción...

Y como ninguna es más verdadera que otra...” (143 ss.).



  1. La propuesta se basa en conceptos sobre el Estado anticuados (100 – 113, 149 – 192).

Uno de los argumentos fundamentales del discurso es la afirmación que no se puede “resucitar” la historia para argumentar a favor de los hechos actuales, como ha ocurrido en el discurso de Ibarretxe: la historia hay que “dejarla que descanse” (151); y mantenerse en los valores modernos. Esta idea aparece dos veces en distintos lugares; nosotros vamos a analizarla en un único apartado, dado que comparte un tema parecido. Temáticamente podemos distinguir entre dos subtemas: hay que modernizar los conceptos de España de acuerdo con los valores democráticos (4a); e instruidos en la historia mirar hacia el futuro (4b).

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4a. Corregir las antiguas visiones sobre España y sustentarse en los valores democráticos (100 – 113).

Hay diferentes opiniones sobre la España de hoy y muchas de ellas son anacrónicas dado que no toman en cuenta el desarrollo del país. España debe ser un conjunto donde decidan todos y que tiene los nombrados valores democráticos mencionados anteriormente.

El hecho de que algunos tengan concepciones de España atrasadas se expresa a través de construcciones paralelas y triple epífora de más o menos los mismos segmentos, reiterando el contraste entre cómo fue España y cómo es ahora:

He oído argumentos...que algunos sostienen posiciones sobre una visión de España que fue y ya no es; sobre un concepto de soberanía que fue y ya no es; sobre una noción del Estado-nación que fue y ya no es, sobre una interpretación del derecho de autodeterminación que nunca fue y tampoco lo es ahora”(100 ss.).
De manera parecida, utilizando una anáfora, refuta estas concepciones antiguas: “Nuestra unión como país no es un tributo a la historia; nuestra unión como país no es un apego a una bandera; nuestra unión se sustenta...” (106 ss.).
Además la última parte es hacia las dos anteriores una antítesis que, repetidas veces, debe hacer resaltar el contraste entre las dos concepciones del país. Se termina esta exposición del concepto de la España actual con una enumeración de los valores democráticos en los que se debe sustentar; se nos presenta una escala de nociones que forman parte de la ideología que se construye en el discurso.
4b. La historia como lección para todos. Hay que mirar hacia adelante (149– 165)

En esta parte se conmemoran acontecimientos históricos que tienen algo en común con la construcción de la democracia. Se menciona a Thomas Jefferson, el siglo XIX, el año 1839, el primer tercio del siglo XX, la Sociedad de Naciones y los años 1975, 1977, 2001 y 2004 (sobre estas circunstancias históricas véase apartado anterior). Sin embargo, la historia la debemos dejar atrás y “caminar mirando hacia adelante, no hacia atrás”(157 s.).

La historia sirve para instruirnos y construir un Estado constitucional donde es posible resolver conflictos decidiendo juntos; esta afirmación es una de las claves en este discurso en las que se manifiesta la ideología. Se expresa el convencimiento de que hoy vivimos mejor, que es posible vivir en un país “sin necesidad de conflictos ni fronteras”(168) donde la convivencia de diferentes culturas es posible. Se invita a ocuparse más del futuro, concretamente se nombra el año 2007, “el año de la vigencia de la primera Constitución europea” (177). Como ejemplo de una democracia avanzada, se cita al primer Presidente del Gobierno vasco José Antonio Aguirre, como una figura histórica que tenía una visión clara de la democracia. También se cita el preámbulo de la Constitución Europea, a partir del cual se apela a ser “orgullosos de todas nuestras identidades”(190) y se invita a “forjar un destino común como país”(191 s.).

En cuanto a los recursos lingüísticos aparecen alusiones, directas o indirectas, a diferentes acontecimientos históricos. Para demostrar el contraste entre el pasado y el presente y el presente y el futuro, respectivamente, se utiliza una antítesis:

Sabemos que ha habido demasiada gente que en nombre de las generaciones pasadas ha arruinado el futuro de las generaciones presentes (155 s.).

“solo se camina mirando hacia adelante y no hacia atrás”(157 s.).
Al final de esta parte encontramos una sinonimia con anáfora:Ese mundo pasado, ese mundo histórico...” (163 s.). El orador utiliza la generalización, no entra en detalles. La información se intuye, está expresada implícitamente en el texto.

Después de pasar de los acontecimientos históricos al presente, es frecuente el uso de diversas anáforas que hacen resaltar las ideas principales:

Para que los pueblos puedan existir,

para que las culturas nacionales sean viables...”(166 s)

Eso es lo que quiero decir a los vascos hoy.



Y eso ahora es posible...” (168 s)

Les propongo que pensemos en 2007, no en 1839 (antítesis)

les propongo que pensemos en 2007, en el año de vigencia...” (175 s.)

La historia se describe como lección para todos y, por tanto, hay que conocerla e instruirnos de ella.

Aparece una antítesis semejante a las anteriores, dado que se oponen pasado y presente: “se resuelven conflictos nacionales que antes eran irresolubles” (171 s.); más adelante vemos una enumeración y aposiopesis: “votemos todos juntos, vascos y catalanes, andaluces, leoneses...”(179 s.). Se subraya nuevamente la pluralidad de España y al mismo tiempo la unidad, todos forman el mismo Estado; el orador invita al consenso.

El orador pone un ejemplo de la historia de Aguirre, demócrata vasco. Se refiere a la autoridad (la Constitución europea), siguen una exclamación y una serie de verbos en primera persona plural de imperativo que hacen resaltar los argumentos anteriores y concluyen de modo solemne la argumentación.



Peroratio (193 – 239)


La peroratio tiene prácticamente el mismo contenido temático que el exordio, dado que resume las principales ideas construidas en el discurso. Por tanto, como vamos a ver, para la construcción de la ideología se aprovechan iguales estrategias, mecanismos e instrumentos que en las partes anteriores; destacan sobre todo los pronombres deícticos y las figuras de repetición. La peroratio es más compleja que el exordio y se subdivide en dos partes:


  1. La construcción común de la España plural (193 – 216).

La peroratio comienza con el comentario metadiscursivo que referido a la votación como principio de algo más. La noción central de esta parte es el 'acuerdo', como única solución. El camino hacia un “acuerdo histórico y definitivo” (198 s.) es largo y no surge inmediatamente; por tanto, este debate no resuelve el problema sino que es sólo un eslabón, quizás el inicial, de una cadena, de un largo proceso.

El Presidente subraya que se debe actuar con la “mirada puesta en el futuro” (205) y se resaltan las condiciones para una mejor convivencia en el futuro en donde la premisa básica sea la capacidad de “compartir las identidades y respetar las aspiraciones nacionales”(207 s.). La construcción de la España plural rigiéndose por los “mejores valores democráticos” (214) corresponde a todos; indudablemente, el orador invita al consenso general, a la reconciliación, al hecho de que todos deben actuar juntos, vengan de la región que vengan.

Además de las nociones mencionadas, un papel muy importante lo juega también la palabra 'todos' y los pronombres deícticos en primera persona plural:

“Un proyecto que ha de tener el respaldo de todos” (204 s.).

En una España que nos corresponde construir a nosotros para los que han de venir, y nosotros no tenemos más deudas ni más hipotecas (metáfora) que nuestras propias convicciones, nuestros (anáfora) mejores valores democráticos” (211 ss.).

Estos recursos sirven para crear la estrategia de consenso, frecuentemente utilizada en la argumentatio.

La primera parte de la peroratio la cierra una gradación:

es una gran tarea, pero más grande será la recompensa” (216 s.)

Remite a lo expresado con anterioridad con el fin de apoyar el argumento de que la convivencia de todas las nacionalidades es posible; no sólo es posible, sino que también la convivencia servirá para el enriquecimiento mutuo.




  1. Requisito de la unión (217 – 239).

La segunda y última parte de la peroratio está encabezada por la tesis que él propone como idea clave de la democracia:

Si vivimos juntos, juntos debemos decidir” (217).

Así pues, se repite la misma tesis con la que empezó el discurso y se sigue con el resumen de las ideas claves, aprovechando sobre todo las figuras de repetición para subrayarlas.

Enlazando con la primera parte de la peroratio, el orador repite la noción de “gran tarea”(215 s.) a la que convoca a

todos los vascos y a todos los ciudadanos de este país que quieren ver la armonía, la convivencia respetuosa, la riqueza de nuestras lenguas y la fortaleza de nuestra unión,...” (218 ss.)

En este fragmento destaca la repetición anafórica del pronombre 'todos' y la enumeración de valores que sigue; además llama la atención el hecho de que se nombran dos grupos invitados a la tarea: los vascos y los ciudadanos, o sea los españoles. No quiere decir que los vascos no sean españoles sino que, como vemos más adelante, se trata de “todos los vascos y el resto de los españoles” (235); resulta, pues, que los vascos no son una minoría exigua sino que forman parte de España y contribuyen a su pluralidad.

Después de la enumeración se repite varias veces la palabra importante 'unión' que forma así una anadiplosis (1 y 2) y al mismo tiempo una anáfora (2 y 3); así pues, las dos figuras resaltan repetidas veces la noción de unión:

la fortaleza de nuestra unión (1), de una unión (2) que no se impone y una unión(3) a la que se convoca cada día” (221 s.).

El orador retoma una idea del escritor francés Albert Camus –una estrategia clara de autoridad– para apoyar una de las ideas antes ya expuestas, en la argumentatio así como en la peroratio, que en la última parte se menciona dos veces aumentando su efecto por la antonimia:

Este 1 de febrero no es el final de un plan, sino el día en que asistimos a un nuevo comienzo,...” (202 s.).

...Este no que hoy votamos es un a una realidad nueva,...” (231 s.).

Otra vez el orador utiliza una perífrasis para caracterizarse a sí mismo y al mismo tiempo aparecen una anáfora (como) y una epífora (todos) que dan a la enunciación un tono de solemnidad:

Como demócrata y como Presidente de todos, me opongo a una propuesta que no es de todos y para todos.” (228 ss.)

Al final, así como ocurre en la presentación, Rodríguez Zapatero dirige la palabra al líder del PNV, al señor Ibarretxe, insistiendo en la tolerancia. En este llamamiento, formado por dos oraciones paralelas, vemos una repetición de pronombres que aumenta el efecto causado:

Y del mismo modo que yo acepto su buena fe,



espero que usted acepte la mía.” (233 s.)

El discurso termina con una exclamación en la que se sirve de la inversión de las palabras para subrayar una de las palabras más importantes de todo el discurso: “y así vamos a hacer nosotros.”(237 s.).

Después del agradecimiento final, el discurso es acompañado con prolongados aplausos.

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