Atlatic international university sociologia de las organizaciones



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ATLATIC INTERNATIONAL UNIVERSITY

SOCIOLOGIA DE LAS ORGANIZACIONES






ALBERTO IBARRA IDJABE









INDICE



Tema 1 El orden social de la sociedad-empresa
Tema 2 Análisis de las organizaciones: Las imágenes de la organización como tipos ideales
Tema 3 El diseño organizacional
Tema 4 Organizaciones, innovación y tecnología en un mercado de redes


INTRODUCCION


La mayoría de las actividades que realiza un sujeto en la sociedad tienen lugar dentro de las organizaciones. Esto explica el surgimiento de la sociología como rama de estudio autónomo de dentro de la sociología general. Como toda subdiciplina, la sociología de las organizaciones comparte con la sociología general métodos, instrumentos de análisis y aparato conceptual. A pesar de ser una disciplina relativamente reciente la sociología de las organizaciones cuenta ya con bastantes estudios sobre diversos tipos de organizaciones y del comportamiento de individuos dentro de las organizaciones. El ensayo que el lector tiene en sus manos se ha hecho a partir del libro: Sociología de las organizaciones, cuyos autores son Iganasi Brunet, Imna Pastor y Ángel Belzunegui; profesores titulares de sociología de la Universidad de Rovira i Virgilio y miembros del grupo de investigación Análisis social y Organizaciones.

Aunque el libro se divide en cinco volúmenes, para mis intereses solo he hecho el resumen de algunos apartados del primer tema 1, dejando al lado los apartados de posmodernidad y globalización, pues ya los he trabajo en otros resúmenes, hasta el tema 5.El manual me ha resultado de mucho interés, aunque la complejidad de entender algunos conceptos es clara. Por lo tanto, le animo al lector que, en caso de alguna duda durante su lectura de este ensayo, se dirija al manual original. Otra aclaración que merece la pena a hacer es que el ensayo se refiere a organización concibiéndolas como empresas de producción de bienes o servicios. El concepto de organización como, por ejemplo, las ONG o Administraciones públicas no se aborda en este ensayo. Finalmente señalar que en la sección de las preguntas y respuestas (véase las 10 preguntas al final del ensayo) algunas de las respuestas no se encuentran en este ensayo, sino más bien en el libro original. Así que, en caso de alguna duda, puede referirse al texto básico que mencione más arriba.

Al final del resumen he incluido algunas conclusiones personales. El lector no tiene que estar de acuerdo con ellas, pues ya que estas solo representan una visión muy personal de la manera que entiendo que la sociología de las organizaciones ha contribuido positivamente en el estudio del individuo en las organizaciones.

TEMA 1 EL ORDEN SOCIAL DE LA SOCIEDAD-EMPRESA


LOS MERCADOS FINANCIEROS

Tanto el uso intensivo de la tecnología como las dinámicas financieras han infundido cambios en la forma en que se organizado la producción de bienes y servicios. Los mercados financieros han permitido que las empresas obtengan dinero fácilmente, además de facilitar la inversión a través de los socios. En la actualidad no cabe duda de que las fronteras entre los mercados financieros internacionales y los nacionales se han desdibujado, fenómeno que ha dado lugar a la aparición de mercados verdaderamente globales. Este hecho de la globalización de las finanzas ha sido posible, en esto coinciden muchos analistas, gracias a la aparición de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC).

La expansión de los mercados financieros ha generado diversos cambios en el funcionamiento de todo el sistema económico, podemos mencionar por lo menos dos: 1) la expansión que se obtiene en la economía financiera tiende a reducir la inversión en la producción de bienes, lo cual implica un menor de desarrollo para las sociedades. 2) la expansión del capital a nivel mundial impone restricción a las políticas monetarias de los países.

El núcleo de la globalización es la interdependencia de los mercados financieros interconectados electrónicamente en tiempo real. Los mercados financieros están dando los siguientes pasos: 1) aumentar las fusiones o alianzas entre mercados y 2) homogeneizar los requisitos de cotización, como condición necesaria para la interacción de las bolsas. El volumen, la velocidad y la complejidad de los mercados financieros globales no tiene precedentes en la historia económica en proporción con el conjunto de la economía, por eso algunos analistas afirman que la valoración en estos mercados sólo sigue en parte los cálculos económicos.

La volatilidad financiera, que es el aspecto más característico de la actual globalización, presenta, sin embargo, algunas contradicciones a la economía real: 1) la volatilidad de los tipos de cambio tiene consecuencias negativas al fluctuar el precio de la moneda los proyectos de inversión y demanda se ven afectados. 2) a largo plazo la volatilidad del tipo cambios altera las ventajas comparativas, con su efecto negativo sobre la producción y el empleo de un país. 3) la volatilidad de los tipos de interés plantea problemas fundamentales en torno a la evolución de la demanda interna y a las decisiones de invertir. 4) la volatilidad de los precios de los activos financieros y reales, pues resulta vital la obtención de un mecanismo que nos informe sobre la posible evolución de los precios en el futuro. Los factores que han desencadenado la globalización pueden agruparse en: 1) La intercomunicación progresiva de los mercados nacionales. Con la ruptura de Bretton Wood y la crisis energética resultaba necesario poder trasvasar ahorros de un país a otro de una manera más rápida. 2) la liberación de la actividad financiera, pues los sistemas financieros intervenidos resultaban poco aptos para su actividad fundamental, el enlace eficiente gasto/ahorro en un entorno de mucha incertidumbre era difícil de conseguir.3) Los avances en las tecnologías de la información y la comunicación. Los sistemas electrónicos han permitido la transmisión, con rapidez creciente y coste menguante, potenciando los mecanismos de negociación y pago.

Aunque estos tres factores se consideran como los grandes émbolos del proceso de globalización no se debe olvidar otras causas adicionales tales como: a) el crecimiento e internalización de la inversión institucional, la que los gobiernos o grandes empresas realizan; 2) la motivación creciente de los grandes emisores por des-localizar sus emisiones, se trata de encontrar fondos fuera de sus mercados domésticos 3) el desbordamiento de la deuda pública, apelando al ahorro externo con el fin de constreñir las posibilidades de financiación corporativa interna 4) la disparidad de los sistemas fiscales, fenómeno que acelera el flujo transfronterizo de capitales en busca de mayor rentabilidad financiero- fiscal.

Los mercados financieros han impuesto a las empresas el objetivo prioritario de creación de valor para el accionista, y para alcanzar este objetivo, las empresas se han dotado de los siguientes métodos: 1) las fusiones y adquisiciones que han comportado un aumento de la cotización de las empresas; 2) el retorno a las actividades básicas de la empresa como estrategia de creación de valor. Se trata en que la empresa se especialice en las actividades en que posee ventaja comparativa; 3) la reingeniería de procesos que permitan concentrar la empresa en los segmentos más rentables; 4) reducir la cantidad de títulos en los que el capital se concreta, por ejemplo, un número reducido de acciones permite remunerar mejor a cada uno de ellas.

Los mercados financieros convierten, pues, a la cotización bursátil en el criterio clave de sus rendimiento donde los fondos de pensiones son inversores institucionales con perfil algo distinto al de los clásicos, las entidades de crédito. Los fondos de pensiones y de las compañías de seguro han venido a legitimar un capitalismo fiduciario (que dice que todos somos o podemos ser inversionistas) o bursátil, el cual ha jugado un papel central en el proceso de la globalización de los mercados financieros.

En definitiva, los principales actores económicos del capitalismo mundial son las instituciones financieras consideradas no bancarias, es decir aquellas que no tienen ninguna responsabilidad en la creación de crédito ya que se dedican fundamentalmente a la rentabilización de los recursos líquidos que recaudan.

LAS CORPORACIONES PRIVADAS

Hay dos dimensiones claves que debe tenerse en cuenta con respecto al proceso de globalización: una que atañe a los procesos de mercados financieros y la otra a las corporaciones privadas. Las multinacionales privadas controlan, a través de estructuras reticulares, la producción de 250000 firmas en todo el mundo; presentando una situación de permanente tendencia hacia la monopolización. Respecto al gasto en I+D, el proceso de adquisiciones y fusiones ha hecho posible el fortalecimiento del papel de las grandes empresas en el control de este ámbito. En este sentido Plaza Cerezo sostiene que las empresas transnacionales se han configurado como el principal grupo de presión en la economía globalizada, a favor de la retirada del Estado y de la profundización de los mecanismos de des-regularización.

La empresa como mediadora de la globalización adopta diferentes formas de organización que quedan resumidas en el modelo ideal de empresa red. Dicho modelo se despliega enraizado en una específica historicidad que surge bajo el paraguas del neoliberalismo; donde la racionalización sistemática se produce a dos niveles: el primer nivel dentro de la propia organización haciendo que sus estructuras vayan evolucionando hacia modelos más flexibles y superando poco a poco los modelos más rígidos propios del gigantismo empresarial de comienzos del fordismo. El segundo nivel, la proyección exterior de la organización, es decir, en este nivel el proceso de racionalización se centra en entretejer una red de relaciones tales que la organización se convierta en nódulo para otras empresas; aquí es vital el manejo y control de la información y la agilidad en responder ante los cambios globales para satisfacer al cliente.

Pero, ¿cuál es el escenario de esta gran transformación? Según Ferrer el mercado: la mayor parte de las transacciones tiene actualmente lugar en el mercado mundial; 2) las principales decisiones de inversión, cambio tecnológico y asignación de recursos son tomadas por agentes que operan a escala mundial, los mercados financieros y las empresas transnacionales 3) en la actualidad habría desaparecido el dilema del desarrollo en el mundo global.

Sin embargo, la realidad observable nos demuestra que pese al aumento del comercio mundial y de las filiales de las corporaciones transnacionales en la segunda mitad del siglo del siglo XX, el balance de recursos en la economía mundial es el siguiente: 1) no más del 20% de la producción mundial de bienes y servicios traspasa las fronteras nacionales 2) alrededor de 9 de cada 10 trabajadores en el mundo trabajan para sus coterráneos; 3) más del 90% de la acumulación del capital real en el mundo se financia con el ahorro interno de los países.

Ignorar la gravitación del mercado y del ahorro interno como bases fundamentales de la expansión de la demanda y la acumulación de la capital implica sacrificar las principales fuentes del crecimiento de un país. Por eso se puede afirmar que la globalización no viene solo con la tecnología o las empresas, sino también de la desregulación, liberalización y privatización, que ha sido una opción política y que, en muchos casos, puede encontrarse justificada. Pero no son los gobiernos quienes pueden controlar la globalización, porque son ellos, precisamente, los que la han impulsado. Los gobiernos llegan abandonar todo cambio de política presupuestaria autónoma y aceptan obedecer a las lógicas perfectamente ajenas a las preocupaciones sociales de los ciudadanos.

Por lo tanto, la clave está en el espacio político, en las relaciones de poder de cada país, es decir de la voluntad política de regular o no, de que se regula y cómo y en las prioridades y si es posible llegar a un acuerdo mundial en este espacio de poder.

REGULACION DE LA FUERZA DE TRABAJO

Durante el keynesianismo la primera relación salarial, regulada en términos exclusivamente mercantiles, se vio poco a poco sustituida por una segunda relación salarial, ahora ya social y políticamente regulada.

La sociedad salarial al asignar al trabajo asalariado la función de ser el medio básico y fundamental de integración de los individuos a la ciudadanía social se basaba en la oferta de un tipo de trabajo determinado, es decir, un buen empleo en el sentido de que comportara una prestación de condiciones dignas, compensado con una retribución justa y suficiente y portador de derechos sociales. El objetivo de la sociedad salarial era combinar buen empleo con pleno empleo. Según Prieto, este objeto en la actualidad ha quedado obsoleto puesto que la globalización neoliberal ha llegado a considerar normal cualquier tipo de trabajo independientemente de sus condiciones de prestación.

El componente argumentativo de la adaptabilidad dice que las exigencias de los costes impiden actuaciones laborales que no se basen en criterios estrictos de competitividad, por lo que hay que avanzar a favor de la flexibilidad laboral. En este sentido, adquieren naturaleza legítima las nuevas formas de contratación como la temporabilidad, formas de contratación que conviven con los empleos indefinidos bajo la idea de una provisionalidad permanente que deja fuera de discusión cuestiones centrales anteriormente como la protección social que se deriva del empleo y la mejora permanente de los trabajadores.

En suma, con crisis de la sociedad salarial adquiere especial centralidad la lógica de los intereses corporativos del capital que acentúa la degradación del trabajo que tiene todo su potencial reflejado en el modelo de la empresa red, el cual cobra fuerza gracias, por una parte, a la acción del Estado y el nuevo marco jurídico-laboral; y por otra, a la nueva cultura de empresa. Esta evolución supone dejar la concepción que concibe al personal como coste a reducir al mínimo, para pasar a otra concepción que considera al personal como recurso a optimizar. En este sentido, Hermel define la gestión participativa como un proceso gerencial global consistente en crear, en torno al salario, un componente de actor diseñador, es decir, que en el seno de la organización ha de ser consultado y escuchado para enriquecer las reflexiones y decisiones de sus compañeros o jefes.

El modelo neoclásico se avala en los siguiente postulados: la economía es un territorio separado y gobernado por las leyes naturales y universales que los gobiernos no deben contrariar, 2) el mercado es la mejor manera de organizar la producción, 3) la globalización exige la reducción de los gastos estatales, sobre todo en el terreno de los derechos sociales, en materia de empleo y seguridad social.

Esta política neoliberal se ha legitimado en base a un discurso que establece que el conflicto social no está situado entre los trabajadoras y la dirección, sino entre las propias empresas y entre los propios trabajadores. Se constituye así, un contexto de creciente debilitamiento del poder de negociación de los sindicatos y de los trabajadores y de creciente competitividad entre las diferentes empresas. Centralización que se ha resuelto a través de fusiones masivas y absorciones de empresas, y de concentración de capital, logrando la empresa mayores cuotas de capital. Sin embargo, estas concentraciones y centralizaciones llevan no al oligopolio sino al monopolio.

NUEVAS PRÁCTICAS DE GESTION DE PERSONAS O LA GESTION POR COMPETENCIAS

El nuevo espíritu del capitalismo se refleja en una nueva modalidad de prácticas empresariales de gestión de recursos humanos. De ello es testigo la denominada gestión por competencias. Concepto que es consecuencia del desarrollo de la teoria estratégica de los recursos y de la economía de las organizaciones. Estas teorías proponen dos tipos de explicación para el uso de las prácticas de participación de los empleados en la toma de decisiones, una basada en la mejora de incentivos; y la otra, basada en la mejora de calidad. Por otra parte, de estas teorías ha emergido una perspectiva universalista de análisis para estudiar el efecto de la gestión de los recursos humanos sobre los resultados de la empresa, efecto que es independiente de las circunstancias externas o internas en las que se aplique dicha gestión.

No existe una definición consensuada de la noción de competencia. Sin embargo, existen dos corrientes que se han destacado respecto a su definición: 1) el enfoque francés, que concibe las competencias como aleaciones de conocimientos, habilidades, aptitudes y actitudes que se solidifican en las personas, dotándolas de valores diferentes frente a otras y que dependen del contexto profesional para producir una conducta exitosa. Es decir, para esta corriente, alguien es competente si sabe movilizar conocimientos y cualidades para enfrentarse a un problema determinado; 2 el enfoque anglosajón, este entiende que las competencias son características subyacentes que están casualmente relacionadas con la actuación superior en un puesto de trabajo. De esta definición se desprenden dos aspectos: 1) el énfasis de esta escuela reside en la consideración de alcanzar una realización superior, diferenciando competencias básicas necesarias para el desarrollo de una tarea correctamente y que caracterizan a los mejores; 2) el concepto de características personales es un concepto amplio e incorpora diferentes aspectos para rendir en el trabajo. Estas características personales incluyen elementos tangibles (conocimientos, habilidades y experiencias) y elementos intangibles (actitudes, valores, rasgos de personalidad y las motivaciones propias de cada persona; 3) el tercer aspecto de la gestión por competencia aplicada evaluación de la realización de una actividad es el hecho de que se utiliza, como pautas de evaluación, unas características demostradas a través de conductas observables. Esto aporta una herramienta clave, pues permite que la evaluación de la realización de la actividad se efectúe no en base a opiniones subjetivas, sino en comportamientos concretos que hayan exhibido los evaluados. De hecho, no se puede resumir las competencias de un individuo a partir del único componente de la titulación. Se explica, entonces, que los nuevos procedimientos de empleo, flexible, se consagran a la movilización de los trabajadores a los que se supone instruido, capaces de adaptarse a tareas diversas y de plegarse a restricciones y ritmos propios de la empresa. Esta práctica constituye la nueva regla de oro para las nuevas formas de gestión de la fuerza de trabajo.

El antiguo sistema de producción basado en grandes fábricas concebidas para reducir los costes unitarios en la fabricación de grandes series, se sustituye con la construcción de talleres flexibles fabricando series cortas, con mandos electrónicos que permiten programar cambios rápidos en la gama de productos y de los tiempos de producción. Este sistema de respuesta flexible generalmente se le conoce con el nombre de just in time, es decir, la producción del producto requerido por el cliente y no otro, en el momento oportuno y no otro. De hecho, el sentimiento de propiedad, es decir, la implicación socio-productiva y la identificación de los trabajadores con el proyecto de la empresa resultan de suma importancia.

En conclusión, se puede afirmar que la función de la empresa, en los nuevos tiempos, es la de ingeniería del alma, en la que lo que une al trabajador con la empresa no es tanto la dependencia que se deriva de la seguridad en el empleo sino la libertad para que el mismo trabajador pueda construir su propio desarrollo a través de los medios que la empresa le brinda.

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