Apuntes de los bienes



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Departamento de Derecho privado
APUNTES DE LOS BIENES

Profesor: Alexis Mondaca

I Regulación normativa

La materia objeto del presente apunte está regulada en el Libro II del C.C., “De los bienes, y de su dominio, posesión uso y goce”, arts. 565 a 950. Además en el libro III “De la sucesión por causa de muerte y de las donaciones entre vivos” encontramos normas aplicables al derecho real de herencia, en el libro IV del C.C. “De las obligaciones en general y de los contratos” se contienen normas relativas a los derechos reales de hipoteca, prenda y censo1. El Código de Aguas y el Código de Minería contienen también normas sobre la materia.


Respecto a la legislación especial aplicable al tema que nos ocupa, podemos mencionar las leyes sobre prendas especiales, la Ley de Propiedad Indígena, además del Reglamento del Registro Conservatorio de Bienes Raíces.


II Relación entre cosa y bien

Nuestro C.C. no define los conceptos de cosa y de bien. Tradicionalmente la doctrina entiende por cosa aquello que se opone a persona2, todo aquello que tiene existencia en el mundo material, ya sea en forma corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta3.


Son cosas un libro, un árbol, las producciones del talento o del ingenio, los diversos tipos de energía, etc.
Lo propio del bien es la posibilidad de ser apropiado por el hombre y la utilidad que presta, por ello se le define como aquella cosa susceptible de apropiación privada y que otorga utilidad al hombre.
En base a lo anterior se afirma que entre cosa y bien existe una relación de género a especie, la cosa es el género y el bien es la especie, por ello no toda cosa es un bien, pero todo bien es una cosa.
No debe confundirse cosa con objeto de derecho, ya que este último concepto es más amplio. En efecto, el objeto del derecho real es una cosa, pero el objeto del derecho personal es una prestación, la que puede consistir en dar, hacer o no hacer, dar puede vincularse a la noción de cosa, pero no ocurre lo mismo con hacer y no hacer, ya que en estos dos casos estamos hablando de conductas.

III Clasificaciones de los bienes

Se pueden clasificar los bienes de la siguiente manera:




  1. Cosas corporales y cosas incorporales

  2. Derechos reales y derechos personales

  3. Bienes muebles y bienes inmuebles

  4. Bienes consumibles y bienes no consumibles

  5. Bienes fungibles y bienes no fungibles

  6. Bienes principales y bienes accesorios

  7. Bienes divisibles y bienes indivisibles

  8. Bienes privados y bienes nacionales o públicos

  9. Bienes singulares y bienes universales

  10. Bienes comerciables y bienes incomerciables

  11. Bienes simples y bienes compuestos

  12. Bienes medio de producción y bienes de consumo

  13. Bienes presentes y bienes futuros

  14. Bienes específicos y bienes genéricos

Bienes corporales y bienes incorporales
Prescribe el art. 565; Los bienes consisten en cosas corporales o incorporales. Corporales son las que tienen un ser real y pueden ser percibidas por los sentidos, como una casa, un libro. Incorporales las que consisten en meros derechos, como los créditos y las servidumbres activas.
Si bien es cierto, esta clasificación es ampliamente aceptada, no se encuentra exenta de críticas, se ha hecho ver que las cosas corporales son el objeto de los derechos y que no existen mayores razones que fundamenten esta clasificación, la que ha sido calificada de arbitraria ya que reúne categorías muy diversas, como la de cosa y la de derecho.
La importancia de esta clasificación radica en que la ocupación y la accesión, modos de adquirir el dominio, se aplican sólo a las cosas corporales.

Derechos reales y derechos personales

En virtud de lo establecido en el art. 576 las cosas incorporales se dividen en derechos reales y derechos personales.


El derecho real se encuentra definido en el art. 577 del C.C.; Derecho real es el que tenemos sobre una cosa sin respecto de determinada persona. Son derechos reales el de dominio, el de herencia, los de usufructo, uso o habitación, los de servidumbres activas, el de prenda y el de hipoteca. De estos derechos nacen las acciones reales. Este artículo debe relacionarse con la norma del art. 579, en cuya virtud, según ya se señaló, el censo presenta la característica de ser un derecho real o un derecho personal, según corresponda, siendo derecho real en la medida que se persigue la finca acensuada.
También se le ha definido como el poder directo e inmediato sobre una cosa, poder o señorío que, dentro de los márgenes de la ley, puede ser más amplio o menos amplio4. La mayor amplitud se alcanza en el derecho de dominio, el que según veremos, incluye las facultades de usar, gozar y disponer de la cosa, lo contrario sucede con el usufructo, el que otorga sólo el uso y el goce, pero no la disposición.
Tradicionalmente se enseña que en el derecho real existe una relación jurídica entre persona y cosa, pero ello ha sido criticado, ya que las relaciones jurídicas se dan entre sujetos, cosa diversa es que el objeto de una relación determinada pueda consistir en una cosa.

Clasificación de los derechos reales

Los derechos reales admiten la siguiente clasificación;


Derechos reales de goce son aquellos que confieren una directa utilización sobre la cosa, v.gr., dominio, usufructo, uso y servidumbre activa.
Derechos reales de garantía son aquellos que, mediante la enajenación y con el producto que de ella se deriva, permiten el cumplimiento de una determinada prestación, tal es el caso de la hipoteca y de la prenda.

Características de los derechos reales

1) Son derechos absolutos, tiene un sujeto pasivo universal, erga omnes, esto es, su respeto puede exigirse respecto de todos los demás sujetos, éstos tienen el deber de no violar o perturbar el derecho real.


2) Sólo son creados mediante ley, y fuera de los que ésta establece, no existen otros derechos reales. Existe un sistema de numerus clasusus en la materia, es decir, a su respecto no recibe aplicación el principio de la autonomía de la voluntad, por lo tanto, los particulares no pueden crear derechos reales.
En nuestro sistema, y como ya se señaló, la disposición del art. 577 enumera los derechos reales, pero no puede afirmarse que se trate de una norma taxativa, ya que el art. 579 consagra el carácter real del censo. Además, para algunos el derecho de aprovechamiento de aguas, regulado en el Código de Aguas, y el derecho de concesión minera, reglado en el Código de Minería, serían dos casos de derechos reales autónomos no incluidos en el C.C., pero en realidad se trata del derecho de dominio aplicado a particulares bienes, en un caso, el agua, y en el otro, la concesión minera, pero, desde luego, ello no atenta en contra del sistema numerus clausus imperante en nuestro ordenamiento en materia de derechos reales.
El derecho personal o crédito, está definido en el art. 578 del C.C.; Derechos personales o créditos son los que sólo pueden reclamarse de ciertas personas, que, por un hecho suyo o la sola disposición de la ley, han contraído las obligaciones correlativa; como el que tiene el prestamista contra su deudor por el dinero prestado, o el hijo contra el padre por alimentos. De estos derechos nacen las acciones personales.
Nuestra doctrina ha definido el derecho personal o crédito, como aquel que nace de la relación de dos personas, en virtud de la cual una de ellas (deudor) se encuentra en la necesidad de cumplir una prestación (dar, hacer o no hacer algo), y la otra (acreedor) tiene la facultad de exigir tal prestación5.
En la definición del párrafo anterior puede apreciarse la estructura del derecho personal, en él cabe distinguir entre un sujeto activo, el acreedor, la prestación, esto es lo debido (dar, hacer o no hacer) y el obligado a la prestación, el sujeto pasivo que se denomina deudor.

Características del derecho personal



  1. Tiene un carácter relativo, esto es, y a diferencia de lo que sucede con el derecho real, tiene un sujeto pasivo determinado ligado por el vínculo obligacional, sólo en contra de éste puede dirigirse el sujeto activo.




  1. No puede señalarse el número de derechos personales existentes, ya que recibe plena aplicación el principio de la autonomía de la voluntad, por ello los particulares pueden crear créditos, se trata, por tanto, de un sistema de numerus apertus.



Diferencias entre el derecho real y el derecho personal



  1. Estructura. Tradicionalmente se enseña que en el derecho real existe una relación jurídica entre un sujeto y una cosa. En relación al crédito, puede apreciarse un sujeto activo, la prestación y un sujeto pasivo.




  1. Objeto. El objeto del derecho real es una cosa determinada, mientras que el objeto del derecho personal es la prestación; dar una cosa, no hacer o abstenerse de una conducta específica.



  1. Carácter absoluto y relativo. El derecho real tiene un carácter absoluto, mientras que el carácter del derecho personal es relativo.




  1. Número. En el caso del derecho real rige el sistema de numerus clausus, el numerus apertus opera respecto de los créditos.




  1. Acciones a que dan lugar. El derecho real da origen a las acciones reales, el derecho personal origina acciones personales.



Bienes muebles e inmuebles

En conformidad al art. 566 Las cosas corporales se dividen en muebles e inmuebles. Esta clasificación está desarrollada en el art. 567 y siguientes del C.C.


El criterio para distinguir entre bienes muebles e inmuebles es si el bien puede o no transportarse de un lugar a otro sin sufrir alteraciones en su naturaleza.
Art. 567; Muebles son los que pueden transportarse de un lugar a otro, sea moviéndose ellas mismas, como los animales (que por eso se llaman semovientes), sea que sólo se muevan por una fuerza externa, como las cosas inanimadas.
Art. 568 inc. 1º; Inmuebles o fincas o bienes raíces son las cosas que no pueden transportarse de un lugar a otro, como las tierras y las minas, y las que se adhieren permanentemente a ellas, como los edificios, los árboles. Las casas y heredades se llaman predios o fundos.
Materias en las que se otorga un diverso tratamiento jurídico según si se trata de un bien mueble o inmueble.

La clasificación en análisis no resulta de interés puramente científico, sino que, todo lo contrario, reviste relevancia en los siguientes aspectos;


1) Compraventa; la compraventa de un bien muebles es consensual, si el objeto vendido es inmueble el contrato es solemne (art. 1801).
2) Tradición; La tradición de los bienes muebles se verifica por la entrega, en el caso de los bienes raíces, se requiere la inscripción en el Registro de Propiedad del Conservador de Bienes Raíces (art. 684 y 686).
3) Prescripción adquisitiva; Para adquirir por prescripción adquisitiva ordinaria un bien mueble se exige el transcurso de dos años, si se trata de u bien inmuebles el plazo es de cinco años (art. 2508).
4) Sucesión por causa de muerte; Para disponer de los bienes muebles basta con el decreto judicial o con la resolución administrativa que concede la posesión efectiva, para disponer de bienes inmuebles además es necesario practicar la inscripción especial de herencia (que habilita a los herederos para disponer de consuno de los inmuebles que conforman la masa hereditaria) e inscribir el acto particional ( que habilita al heredero para disponer por sí solo de los inmuebles que en la partición le hayan cabido), art. 688.
5) Prelación de créditos; El crédito prendario tiene una preferencia de segunda clase, el crédito hipotecario goza de privilegio, y corresponde a la tercera clase de créditos (art. 2474 y 2477).
6) Lesión enorme; Sólo las compraventas y permutas de bienes inmuebles pueden ser atacadas mediante la acción rescisoria de lesión enorme (art. 1891).
7) Cauciones reales; La caución real que recae sobre bienes muebles es la prenda, si recae sobre inmuebles se denomina hipoteca (art. 2384 y 2407).
8) Sociedad conyugal; En la administración ordinaria de la sociedad conyugal el marido necesita autorización de la mujer para la enajenación o gravamen de bienes inmuebles, si se trata de un bien mueble no es necesaria la autorización de la mujer (art. 1749).
9) Guardas; La enajenación de bienes inmuebles del pupilo requiere escritura pública, previo decreto judicial (art. 393 y 394)6.

Clasificación de los bienes muebles

A su vez los bienes muebles se subclasifican en bienes muebles por naturaleza y bienes muebles por anticipación.


Bienes muebles por naturaleza; Su definición corresponde a la definición del art. 567. El mueble por naturaleza se divide en semovientes (pueden transportarse de un lugar a otro por sí mismos) y en cosas inanimadas (son movidos por una fuerza externa).
Bienes muebles por anticipación; Son bienes inmuebles por naturaleza, por adherencia o por destinación que, para el efecto de constituir sobre ellos derechos a favor de un tercero, se reputan muebles aun antes de su separación del bien mueble por naturaleza, por adherencia o por destinación. Se encuentran regulados en el art. 571; Los productos de los inmuebles, y las cosas accesorias a ellos, como las yerbas de un campo, la madera y fruto de los árboles, los animales de un vivar, se reputan muebles, aun antes de su separación, para el efecto de constituir un derecho sobre dichos productos o cosas a otra persona que el dueño. Lo mismo se aplica a la tierra o arena de un suelo, a los metales de una mina, y a las piedras de una cantera.
La importancia de esta clasificación es que permite que la compraventa de bienes tales como los minerales, flores, entre otros, sea consensual y no solemne como correspondería si se tratase de bienes inmuebles, debemos relacionar el art. 571 con el art. 1801 del C.C; La venta se reputa perfecta desde que las partes han convenido en la cosa y en el precio; salvas las excepciones siguientes. La venta de los bienes raíces, servidumbres y censos, y la de una sucesión hereditaria, no se reputan perfectas ante la ley, mientras no se ha otorgado escritura pública. Los frutos y flores pendientes, los árboles cuya madera se vende, los materiales de un edificio que va a derribarse, los materiales que naturalmente adhieren al suelo, como piedras y sustancias minerales de toda clase, no están sujetos a esta excepción.
Finalmente respecto de los bienes muebles, debe destacarse la norma del art. 574; Cuando por la ley o el hombre se usa de la expresión bienes muebles sin otra clasificación, se comprenderá en ella todo lo que se entiende por cosas muebles, según el artículo 567. En los muebles de una casa no se comprenderá el dinero, los documentos y papeles, las colecciones científicas o artísticas, los libros o sus estantes, las medallas, las armas, los instrumentos de artes y oficios, las joyas, la ropa de vestir y de cama, los carruajes o caballerías o sus arreos, los granos, caldos, mercancías, ni en general otras cosas que las que forman el ajuar de una casa.

Clasificación de los bienes inmuebles

Los bienes raíces se clasifican en bienes inmuebles por naturaleza, por adherencia y por destinación.


Bienes inmuebles por naturaleza; Son aquellos que corresponden a la primera parte de la definición del art. 568, esto es, bienes que no pueden transportarse de un lugar a otro, como las tierras y las minas.
Bienes inmuebles por adherencia; Son aquellos bienes que adhieren permanentemente a los bienes inmuebles por naturaleza, como los edificios y los árboles que adhieren al suelo. Se refiere a ellos el art. 568 inc. 1º, en su segunda parte.
Es importante que la adherencia al bien inmueble deba presentar la característica de ser permanente, en caso contrario, no se está en presencia de un inmueble por adherencia.
Este artículo no es taxativo, por tanto existen otros bienes inmuebles por adherencia, entre ellos, las líneas telegráficas, las obras portuarias, los diques, etc.
Bienes inmuebles por destinación; Son aquellos bienes muebles que se reputan inmuebles en razón de estar permanentemente destinados al uso, cultivo y beneficio de un inmueble, aunque puedan separarse sin detrimento.
Están regulados en el art. 570; Se reputan inmuebles, aunque por su naturaleza no lo sean, las cosas que están permanentemente destinadas al uso, cultivo y beneficio de un inmueble, sin embargo de que puedan separarse sin detrimento. Tales son, por ejemplo: Las lozas de un pavimento; los tubos de las cañerías; los utensilios de labranza o minería, y los animales actualmente destinados al cultivo o beneficio de una finca, con tal que hayan sido puestos por el dueño de la finca; los abonos existentes en ella, y destinados por el dueño de la finca a mejorarla; las prensas, calderas, cubas, alambiques, toneles y máquinas que forman parte de un establecimiento industrial adherente al suelo, y pertenecen al dueño de ést;. Los animales que se guardan en conejeras, pajareras, estanques, colmenas y cualesquiera otros vivares, con tal que éstos adhieran al suelo, o sean parte del suelo mismo, o de un edificio.
Podemos hacer más de un comentario respecto del art. 570;
El artículo contiene una enunciación meramente ejemplar de inmuebles por destinación, es decir, no se trata de una norma taxativa.
Existe una impropiedad en la norma ya que, erróneamente señala que las lozas de un pavimento y los tubos de las cañerías son inmuebles por destinación, en circunstancias que, se trata de bienes inmuebles por adherencia.
La importancia de los bienes inmuebles por destinación radica en la aplicación del principio lo accesorio sigue la suerte de la principal, por tanto, en la venta, hipoteca o legado de un bien inmueble se entienden comprendidos los inmuebles por destinación, a menos que se estipule lo contrario.
De lo anterior no dejan dudas los siguientes artículos:
Art. 1830; En la venta de una finca se comprenden naturalmente todos los accesorios, que según los artículos 570 y siguientes se reputan inmuebles;
Art. 2420; La hipoteca constituida sobre bienes raíces afecta los muebles que por accesión a ellos se reputan inmuebles según el artículo 570, pero deja de afectarlos desde que pertenecen a terceros.
Art. 1118; La especie legada se debe en el estado en que existiere al tiempo de la muerte del testador, comprendiendo los utensilios necesarios para su uso y que existan con ella.
Una planta puede ser bien mueble o inmueble, según el art. 569; Las plantas son inmuebles, mientras adhieren al suelo por sus raíces, a menos que estén en macetas o cajones, que puedan transportarse de un lugar a otro.
Existe una norma especial respecto a las cosas de ornato, prescribe el art. 572; Las cosas de comodidad u ornato que se clavan o se fijan en las paredes de las casas y pueden removerse fácilmente sin detrimento de las mismas paredes, como estufas, espejos, cuadros, tapicerías, se reputan muebles. Si los cuadros o espejos están embutidos en las paredes, de manera que formen un mismo cuerpo con ellas, se considerarán parte de ellas, aunque puedan separarse sin detrimento.
La clasificación de bienes muebles e inmuebles también resulta aplicable a las cosas incorporales, Los derechos y acciones se reputan bienes muebles o inmuebles según lo sea la cosa en que han de ejercerse, o que se debe. Así el derecho de usufructo sobre un inmueble, es inmueble. Así la acción del comprador para que se le entregue la finca comprada, es inmueble; y la acción del que ha prestado dinero, para que se le pague, es mueble, así lo establece el art. 580.
En el caso de los créditos, éstos pueden recaer no sólo sobre cosas, sino también sobre hechos, como en el caso de las obligaciones de hacer. Esta situación está reglada en el art. 581 Los hechos que se deben se reputan muebles. La acción para que un artífice ejecute la obra convenida, o resarza los perjuicios causados por la inejecución del convenio, entra por consiguiente en la clase de los bienes muebles.

Bienes consumibles y bienes no consumibles

Se trata de una clasificación propia de los bienes muebles. Poco feliz es su tratamiento en el C.C., ya que se comete una propiedad en el art. 575; La cosas muebles se dividen en fungibles y no fungibles. A las primeras pertenecen aquellas de que no puede hacerse el uso conveniente a su naturaleza sin que se destruyan. Las especies monetarias en cuanto perecen para el que las emplea como tales, son cosas fungibles.


La impropiedad radica en que confunde a los bienes fungibles con los bienes consumibles.
En efecto, bien consumible es aquel que en razón de sus características propias, se destruye en virtud de su primer uso. La destrucción puede ser natural o civil.
La destrucción natural implica que la cosa perezca o que se altere en forma sustancial con su primer uso, por ejemplo, un cigarrillo. Los alimentos se destruyen naturalmente por su primer uso.
La destrucción civil está referida a la enajenación de los bienes.
Bien no consumible es aquella que, en virtud de sus características propias no se destruye, ni natural ni jurídicamente, en virtud de su primer uso, como un libro o un lápiz.
La importancia de la distinción entre cosas consumibles y no consumibles es que, aquellos actos que confieren derechos de uso y goce, pero no de disposición, no pueden recaer sobre bienes consumibles, ya que éstos se destruyen con su primer uso, v.gr., el arrendamiento y el comodato.

Bienes fungibles y bienes no fungibles.

Bienes fungibles son aquellos por presentar una igualdad de hecho, pueden ser reemplazadas por otras equivalentes, es decir, tienen el mismo poder liberatorio, como dos botellas de vino de la misma variedad, cosecha y marca, o dos libros de la misma edición y del mismo autor. El dinero es el típico ejemplo de un bien fungible; un billete de veinte mil pesos tiene el mismo poder liberatorio que dos billetes de diez mil, cuatro billetes de cinco mil, veinte billetes de mil pesos, etc.


Bienes no fungibles son aquellos que no pueden reemplazarse por otros equivalentes, no tienen el mismo poder liberatorio, como una famosa obra de arte.

Relación entre cosas consumibles y cosas fungibles.

Existe una relación entre los bienes consumibles y los bienes fungibles. Por regla general, los bienes consumibles son, a la vez, bienes fungibles, piénsese, por ejemplo, en una botella de bebida cola, ésta es consumible natural y jurídicamente, pero también es fungible, ya que puede ser reemplazada por otra equivalente que tenga su mismo poder liberatorio. Lo mismo puede decirse respecto de los demás alimentos. Este es el motivo que explica la confusión del legislador en el art. 575, no puede negarse que las cosas consumibles están relacionadas con las fungibles, reuniendo los bienes ambas cualidades en innumerables casos7.


Pero existen excepciones a esta regla general;
Bien consumible, pero no fungible, tal sería el caso de una bebida o botella de vino única, respecto de los cuales no exista un equivalente.
Bien fungible, pero no consumible, ello se aprecia en el caso de dos bienes fiscales idénticos, como dos carrozas.

Consumibilidad y fungibilidad de las especies monetarias.

En conformidad al art. 575 inc. final las especies monetarias en cuanto perecen para el que las emplea como tales, son cosas fungibles.


El dinero, según lo explicado precedentemente, es una cosa fungible, pero además es consumible. En efecto, claro está que su primer uso no lleva a la destrucción natural, pero sí se pueden destruir jurídicamente, ya que al emplearlo en su uso natural se hace ajeno.

Bienes principales y bienes accesorios
Bienes principales son aquellos que pueden subsistir por sí, sin necesitar a otro bien, como el suelo, un automóvil.
Bienes accesorios son aquellos que no pueden subsistir por sí, sino que necesitan de otro bien, por ejemplo, los frutos.
El C.C. no se refiere expresamente a esta clasificación, pero su existencia se desprende de ciertas disposiciones;
Art. 587 relativo al uso y goce de las capillas y cementerios, situados en posesiones de particulares y accesorios a ellas, art. 1127 sobre el legado de un crédito, art. 1830 a propósito de la compraventa.
Con claridad se aprecia esta clasificación respecto de las cosas incorporales; las cauciones no pueden existir sin la existencia de otra obligación, respecto de la cual están destinadas a garantizar su cumplimiento, como la hipoteca, la prenda, la fianza, la cláusula penal, etc.
La importancia de la división entre bienes principales y accesorios está dada por el principio lo accesorio sigue la suerte de lo principal, por tanto, todo aquello que afecte a lo principal, afectará, igualmente, a lo accesorio.

Bienes divisibles y bienes indivisibles

Existen dos clases de divisibilidad, la material y la intelectual.


Bienes materialmente divisibles son aquellos que al ser fraccionados cada parte mantiene la estructura, función y valor proporcional del todo original8, como el agua.
Bienes intelectualmente divisibles son aquellos que pueden fraccionarse en forma imaginaria, en partes ideales.
Con la división intelectual se amplia en forma considerable el campo de lo divisible, ya que con ella, aquellas cosas indivisibles materialmente, como un animal, pasan a ser divisibles.
Bienes indivisibles son los que no son susceptibles de fraccionamiento, pero como ya se adelantó, aplicando la división intelectual todo bien es divisible.

Bienes privados y bienes nacionales o públicos

Bienes privados son aquellos cuya propiedad pertenece a los particulares, ya sea que se trate de personas naturales o de personas jurídicas.


Bienes públicos son aquellos que cuya propiedad pertenece a la nación toda, así lo establece el art. 589. Se dividen en bienes nacionales de uso público y en bienes del Estado o bienes fiscales.
Bienes nacionales de uso público son aquellos que su uso pertenece a todos los habitantes de la nación, por ejemplo, plazas, calles, puentes, caminos, las playas, etc.
Se caracterizan los bienes nacionales de uso público por;
1) Su uso pertenece a todos los habitantes de la república.
2) Son bienes incomerciables por su destino, de lo que se siguen las siguientes características;
Son imprescriptibles, art. 2498.
Inalienables, por lo que no pueden enajenarse ni gravarse.
La jurisprudencia ha establecido que no son susceptibles de dominio ni de posesión por parte de particulares.
3) La autoridad administrativa puede otorgar concesiones o permisos sobre estos bienes o sobre parte de ellos para fines determinados, esta característica es desarrollada por los art. 598, 599 y 602, esta última norma prescribe que Sobre las obras que con permiso de la autoridad competente se construyan en sitios de propiedad nacional, no tienen los particulares que han obtenido este permiso, sino el uso y goce de ellas, y no la propiedad del suelo. Abandonadas las obras, o terminado el tiempo por el cual se concedió el permiso, se restituyen ellas y el suelo por el ministerio de la ley al uso y goce privativo del Estado, o al uso y goce general de los habitantes, según prescriba la autoridad soberana. Pero no se entiende lo dicho si la propiedad del suelo ha sido concedida expresamente por el Estado.
Si el Estado desea enajenar un bien nacional de uso público, previo a ello será necesaria su desafectación, con lo que el bien pierde la calidad de nacional de uso público.
Para un adecuado análisis de estos bienes, se distingue entre los siguientes dominios;
Dominio público terrestre

Dominio público marítimo

Dominio público fluvial y lacustre

Dominio público aéreo



Dominio público terrestre
Está referido a los bienes nacionales de uso público situados en la superficie del territorio del Estado, como las calles, caminos, plazas y puentes, art. 589 y 592 del C.C.

Dominio público marítimo

Comprende la playa de mar, el mar territorial, la zona contigua, la alta mar, la zona económica exclusiva y la plataforma continental.


La playa de mar está definida en el art. 594 del C.C.; Se entiende por playa de mar la extensión de tierra que las olas bañan y desocupan alternativamente hasta donde llegan en las más altas mareas.
El mar territorial, regulado en la primera parte del art. 593; El mar adyacente, hasta la distancia de doce millas marinas medidas desde las respectivas líneas de base es mar territorial y de dominio nacional. Se le considera una prolongación del territorio nacional.
La zona contigua, basándonos en la segunda parte del inc. 1º del art. 593, es el mar territorial prolongado hasta la distancia de veinticuatro millas marinas medidas desde la línea de base.
En la zona contigua el Estado ejerce jurisdicción para objetos concernientes a la prevención y sanción de las infracciones de sus leyes y reglamentos aduaneros, fiscales, de inmigración o sanitarios.
La doctrina señala que no se trata propiamente de un bien nacional de uso público, pero el Estado ejerce jurisdicción para los fines anteriormente indicados.
Zona económica exclusiva, sobre ella el Estado tiene un derecho exclusivo para su explotación. Chile, ha sido uno de los promotores de este concepto, y a ella se refiere el art. 596; El mar adyacente que se extiende hasta las doscientas millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, y más allá de este último, se denomina zona económica exclusiva. En ella el Estado ejerce derechos de soberanía para explorar, explotar, conservar y administrar los recursos naturales vivos y no vivos de las aguas suprayacentes al lecho, del lecho y del subsuelo del mar, y para desarrollar cualesquiera otras actividades con miras a la exploración y explotación económica de esa zona.
La alta mar es una cosa común a todos los hombres, así lo indica el art. 585, no es susceptible de dominio, y ninguna nación, corporación o individuo tiene derecho de apropiársela. Su uso y goce son determinados entre individuos de una nación por las leyes de ésta, y entre distintas naciones por el derecho internacional.
Plataforma continental es la llanura en declive situada entre la costa que la rodea y las pendientes submarinas9. Establece el inc. 2º del art. 596; El Estado ejerce derechos de soberanía exclusivos sobre la plataforma continental para los fines de la conservación, exploración, y explotación de sus recursos naturales.

Dominio público fluvial y lacustre

Está referido a las aguas. En conformidad al art. 595 Todas las aguas son bienes nacionales de uso público. Pueden otorgarse derechos de aprovechamiento de aguas, para fines de consumo o agrícola. Algunos sostienen que se trata de un derecho real autónomo del dominio.


El art. 603 se refiere a los ríos; No se podrán sacar canales de los ríos para ningún objeto industrial o doméstico, sino con arreglo a las leyes u ordenanzas respectivas.

Dominio público aéreo

Actualmente se entiende que el Estado subyacente tiene derechos soberanos sobre el espacio aéreo de su territorio. Esta materia se regula por el Código Aeronáutico.

Bienes del Estado o bienes fiscales son aquellos que pertenecen al Estado en cuanto sujeto de derecho privado, cuyo uso no pertenece generalmente a los habitantes, en conformidad al inc. final del art. 589.
Son ejemplos de bienes fiscales el Palacio de la Moneda, el Congreso Nacional, los adquiridos por captura bélica, las herencias vacantes (aquellas que pertenecen al Estado como heredero intestado) y las tierras que estando situadas dentro del territorio y que carecen de dueños, así lo establece el art. 590 del C.C., etc.

Bienes singulares y Bienes Universales

Bienes singulares son aquellos que conforman una unidad, ya sea natural o artificial.


Son bienes universales las uniones de bienes singulares, y se vinculan dando origen a unidades funcionales.

Bienes comerciables y bienes incomerciables

Son bienes comerciables aquellos que pueden ser objeto de relaciones jurídicas privadas. Por tanto, a su respecto pueden constituirse derechos reales y créditos.


Son bienes incomerciables aquellos que no pueden ser objeto de relaciones jurídicas privadas.
La regla general es que los bienes sean comerciables, siendo la incomerciabilidad una excepción.
La incomerciabilidad de un bien puede obedecer a su naturaleza o a su destino.
Los bienes incomerciables por su naturaleza son las cosas comunes a todos los hombres, como la alta mar y el aire, a las que se refiere el art. 585 del C.C.
Los bienes incomerciables por su destino son aquellos que son comerciables por su naturaleza, pero por estar destinados a un determinado fin son incomerciables en razón de su destino, como los bienes nacionales de uso público.
Esta clasificación es importante ya que, sólo las cosas comerciables pueden adquirirse por prescripción.

Bienes simples y bienes compuestos

Son bienes simples los que aquellos que tienen una estructura uniforme y no pueden dividirse materialmente.


Bien compuesto o complejo es el formado por dos o más bienes simples que pierden su individualidad, como un edificio, un barco.

Bienes medio de producción y bienes de consumo

Bienes medio de producción son aquellos que están destinados a producir otros bienes10.


Bienes de consumo son aquellos destinados a satisfacer una necesidad personal.

Bienes presentes y futuros

Bienes presentes son aquellos que tienen existencia al momento de celebrarse la relación jurídica de que se trate.


Bienes futuros son aquellos que no existen a la época de celebración de una determinada relación jurídica, pero que se espera que existan.
Bienes Específicos y bienes genéricos

Bienes específicos son aquellos que se han determinado por sus caracteres propios, de forma tal que pueden distinguirse de otros de su especie, como el caballo Rocinante.


Bienes genéricos son aquellos que se han determinados con los caracteres comunes de especie, ejemplo, un caballo.
Si bien es cierto que nuestro C.C. no contempla en forma expresa esta clasificación, se refiere a ella en los art. 1508 y 1590.

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