And the observation of the mother-baby-father-baby attachment bond. Resumen



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LA UTILIZACION DE LA ESCALA ARGENTINA DE INTELIGENCIA SENSORIO MOTRIZ (EAIS) COMO INSTRUMENTO PARA LA EVALUACION DE LA INTELIGENCIA Y LA OBSERVACION DEL VÍNCULO DE APEGO MADRE-BEBÉ-PADRE-BEBÉ.

USING THE ARGENTINIAN SCALE OF SENSORY- MOTOR INTELLIGENCE (EAIS) AS AN INSTRUMENT TO ASSESS THE INTELLIGENCE AND THE OBSERVATION OF THE MOTHER-BABY-FATHER-BABY ATTACHMENT BOND.

RESUMEN

La Escala Argentina de Inteligencia Sensorio Motriz (EAIS) es el primer instrumento creado en Argentina para la evaluación del desarrollo cognitivo en bebés de 6 a 30 meses. La EAIS no evalúa inteligencia emocional, ni se remite a un coeficiente intelectual de los infantes, sino que determina las estrategias que utiliza un bebé para resolver las situaciones que se le presentan, es decir, evalúa la inteligencia como un proceso.

El objetivo de este trabajo es explicar la complementariedad de la afectividad y la inteligencia en el proceso de maduración y desarrollo en un contexto vincular parental, a partir de la evaluación del comportamiento de un bebé de 13 meses de edad, con la utilización de la Escala Argentina de Inteligencia Sensorio Motriz (EAIS) realizado en el Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental Dr. Horacio J.A .Rimoldi (CIIPME-CONICET).El resultado permite observar el percentil normal en la inteligencia sensorio- motriz del bebé y detectar precozmente alteraciones en el vínculo parental con el niño.

La idea fundamental es que la calidad de las interacciones tempranas entre el infante, niño o adolescente con sus figuras de apego afecta el desarrollo de forma significativa, ya sea positiva o negativamente y que la capacidad de pensar o diálogo reflexivo se desarrolla con otra persona que está conectada y es receptiva y constructiva.



Palabras clave: Bebés; Escala Argentina; Inteligencia sensorio-motriz; Vínculo de apego; Diálogo reflexivo.

ABSTRACT

The Argentinian Scale of Sensory-Motor Intelligence (EAIS) is the first instrument created in Argentina to assess the cognitive development in babies aged 6-30 months. This Scale does not assess emotional intelligence nor makes reference to the child IQ. Instead, it determines the strategies that a baby uses to solve the situations which are being presented, i.e. it assesses intelligence as a process.

The aim of this paper is to explain the complementary of emotion and intelligence in the process of maturation and development in a parental bonding context. The behavior of a 13 month baby was assessed using the Argentinian Sensory-Motor Scale of Intelligence (EAIS) at The interdisciplinary Centre of Investigation in Mathematical and Experimental Psychology Dr. Horacio J. A Rimoldi (CIIPME- CONICET). The observed results exhibit the baby’s normal sensory-motor intelligence percentile and allows the possibility of detecting disorders prematurely in the parental bond with the child.

The fundamental idea is that the quality of the early interactions among the toddler, the child or the adolescent together with their attachment figure affects the development in a significant way, either positively or negatively. Moreover, the capacity of thinking or having a reflexive dialogue is developed simultaneously with another person who is connected plus receptive and constructive. The working procedure in this investigation consisted in following three stages: Firstly, there was an agreement on the procedure and the methodology of the assessment being performed. Secondly, the EAIS assessment was administered to a baby by a trained professional. An individual interview in a Gesell chamber was done jointly with the baby’s parents at CIIPME. Finally, the obtained data was analyzed. A brief interview was also fulfilled inquiring about the child and his family’s demographic as well as peri-natal information. It is considered that the gained results during the four stages which were applied to the baby correspond to the initial summary item of the V stage, noticing that the baby is within the normal parameters for his age, through the mean or percentile 50 (P50).

While the assessment was being administered, it was observed that the mother was eager to intervene in his child’s answer limiting the exploration of the child as well as the strategies of his productions necessary for initiating active behavior. At the same time, the father kept a spectator role by looking at the child without actively interrupting.

In conclusion, the child’s behaviour indicates scarce cognitive strategies to solve the proposed situation by limiting his learning through active trials due to the mother’s intervention as she quickly tried to find the solution to new problems presented to her child. This situation is considered to be related to the vulnerable child’s syndrome. From the results obtained by the observation to parents, it was suggested during their feedback to take Oibermann’s Observation profile 7 – 15 months to register the communication milestones, as this interactive pattern would give the possibility to intervene preventively in the adequate sensitive reflexive answer from the mother and it would also provide the father with stimulation so as to have an active participation, favouring a attachment bond and the normal cognitive development of the baby.



Key words: Babies, Argentine scale, Sensor-motor intelligence, Attachment, reflexive dialogue.

INTRODUCCIÓN

En su libros Psicología del niño (1969),y Seis estudios de psicología (1967), Piaget expuso que el desarrollo mental durante los 18 primeros meses de la existencia, es particularmente rápido y de importancia especial, porque el niño elabora a ese nivel el conjunto de las subestructuras cognoscitivas que servirán de punto de partida para sus construcciones perceptivas e intelectuales posteriores, así como cierto número de reacciones afectivas elementales, que determinarán de algún modo su afectividad subsiguiente, expresando que el desarrollo es una progresiva equilibración, un perpetuo pasar de un estado de menor equilibrio a un estado de equilibrio superior. Debido a la vulnerabilidad del bebé, su dependencia con los adultos, la complejidad de los procesos de maduración y desarrollo y la determinación del medio ambiente, utilizar pruebas adaptadas o construidas con bebés argentinos nos permite contar con instrumentos propios para la evaluación de nuestra población y enriquecer la perspectiva biosicosocial de la primera infancia (Oiberman, Mansilla & Orellana, 2002), como es la Escala Argentina de Inteligencia Sensoriomotriz (EAIS), que es el primer instrumento creado en Argentina, que evalúa el comportamiento en el desarrollo cognoscitivo en bebés de 6 meses a 24 meses, incluyendo también los problemas de la construcción de la noción de objeto, de la elaboración de las relaciones espaciales, las relaciones temporales y causales que experimenta simultáneamente el niño, considerando que la inteligencia sensoriomotriz es la capacidad de resolver los problemas a partir de actividades en las que intervienen, sobre todo, la percepción, las actitudes, el tono y los movimientos sin evocaciones simbólicas, es decir, antes de la aparición del lenguaje verbal (Oiberman, Mansilla & Orellana, 2002).Dado que la primera validación de la EAIS solo contemplaba una regionalización de los datos obtenidos, se decidió realizar un estudio a los efectos de elaborar percentiles nacionales para la misma. La ampliación de la edad de evaluación con esta escala hasta los 30 meses se realizó considerando que según los datos obtenidos en la primera validación en el año 2002, solo el 20% de los niño finalizaban el período sensorio-motriz a los 24 meses como afirmaba Piaget (1973) (Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Por otro lado, Oiberman (2001) desarrolló una nueva escala de observación del vínculo madre- hijo, que se aplica durante la consulta pediátrica, y contempla las siguientes funciones: visual, corporal, verbal y sostén, de ambos miembros de la díada. La misma se divide en dos perfiles: 0 a 6 meses (grilla 1) y 7 a 15 meses (grilla 2) (Santos,2008).La diferencia principal con el primer semestre, se encuentra en la incorporación de la función postural como forma de comunicación materno- filial (Oiberman, 2001). La madre y el bebé modulan sus conductas para ajustarse a la necesidad de regulación del sistema. Si las conductas son recíprocas, ello produce un clima emocional adecuado y la interacción es armoniosa. El niño se beneficia tanto en el plano fisiológico como en el psicológico. Se instaura una relación de apego que permite un desarrollo satisfactorio (Oiberman, 2001). En este sentido, según Bolwby, el apego proporciona la seguridad emocional del niño, el cual necesita un contexto interaccional o intersubjetivo en el que coexistan la respuesta sensible y el dialogo reflexivo (Marrone, 2001). El apego o vínculo temprano hace referencia a una serie de conductas diversas, cuya activación y desactivación, así como la intensidad y morfología de sus manifestaciones va a depender de diversos factores contextuales e individuales. Los lazos formados en la niñez persisten en forma de modelos en el mundo representacional del adulto (Fonagy, 1999).

FUNDAMENTACION TEÓRICA
Según Piaget la dinámica asimilación/ acomodación conduce al cerebro humano desde las organizaciones sensorio-motrices y cognitivas cada vez más complejas: desde las acciones de los bebés hacia las operaciones lógicas y abstractas del adolescente y adulto.( Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Sin embargo, la dinámica asimilación/ acomodación parece ser hoy en día insuficiente para describir cómo se desarrolla la inteligencia humana. Houdé propone adjuntar la activación / inhibición. ( Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012).Aprender a inhibir la estrategia perceptiva inadecuada es también desarrollo, pues no es solamente construir y activar las estrategias cognitivas como lo pensaba Piaget, sino también aprender a inhibir las estrategias que entran en competencia dentro del cerebro. Por lo tanto, se puede afirmar que el desarrollo de la inteligencia no es lineal.(Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Sin embargo, es necesario diferenciar lo que los bebés saben de lo que no saben hacer. La inteligencia es un proceso de acción sobre los objetos. La investigación que se informa colocó el énfasis en estudiar y evaluar la estrategia que realiza un bebé para resolver situaciones que se le presentan. (Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Siguiendo la teoría piagetiana, las características de los estadios que se evalúan con la Escala Argentina de Inteligencia Sensorio-motriz son las siguientes: Estadio III Adaptaciones Sensorio- motrices intencionales: Este estadio se desarrolla entre los 6 y 8 meses en que ha progresado la postura y la prensión. El niño comienza a relacionar lo que percibe con lo que hace con sus manos. Los descubrimientos del niño son todavía realizados al azar, sin ningún objetivo preestablecido. La sola necesidad que está en juego sigue siendo la necesidad de la repetición. El niño repite los movimientos que han producido por azar una acción que le resulta interesante. El interés del niño recae sobre los resultados. (Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Estadio IV: Distinción entre medios y fines. Resolución de problemas mediante estrategias conocidas. El IV estadio se desarrolla entre los 9 y 12 meses y marca un salto considerable en las adaptaciones de los bebes a las nuevas situaciones. Por eso ya se puede hablar del inicio de un acto inteligente, porque el niño ya no se entregará a una simple repetición para reproducir resultados interesantes como en el estadio III, sino que ya distingue entre medios y fines, aplicando esquemas ya adquiridos a situaciones nuevas. Este estadio marca la transición a conductas más inteligentes porque el niño puede prever lo que puede suceder sin llegar todavía a la deducción. Por ejemplo: cuando el niño tira del mantel utilizando el mantel como medio para alcanzar un objeto que se encuentra lejos de su alcance. (Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Estadio V: Descubrimiento de medios nuevos por experimentación activa. Este estadio se desarrolla entre los 13 y 16 meses, es particularmente significativo en cuanto a la elaboración de formas más elevadas de la inteligencia empírica y coincide con el inicio de conductas instrumentales. Es el inicio de conductas activas de experimentación y descubrimiento de medios nuevos en vista de una solución de problemas nuevos. Cuando el niño se enfrenta a problemas en los que su solución no es asimilable a esquemas habituales, va a descubrir medios nuevos, presentado una conducta imprevista. El resultado es siempre descubierto por tanteos y la experiencia comienza por una repetición de movimientos conocidos extraídos de otras situaciones. El niño va a producir una gran variedad de estrategias de una cierta originalidad en su conducta, es decir, aprende mediante ensayos activos. (Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012). Estadio VI: Invención de medios nuevos por combinación mental (insight). El VI estadio se desarrolla a partir de los 17 y hasta los 24 meses. El niño es capaz de encontrar los medios nuevos sin pasar por tanteos de ningún tipo. Resuelve situaciones nuevas sin tanteos, es decir, las resuelve por combinaciones interiorizadas, por una comprensión brusca de las situaciones o sea por insight. Hay mayor conocimiento de las relaciones entre los objetos por lo que puede resolver mentalmente las situaciones. Este estadio está caracterizado por la combinación de esquemas con posibilidad de resolución de ciertos problemas por deducción e invención de medios nuevos. (Oiberman, A.; Paolini, C.; Mansilla, M. (2012).

En este sentido, incorporar métodos estandarizados para la observación madre- bebé facilita el estudio de estas conductas en la atención del niño pequeño (Oiberman, 2001). En este contexto, puede afirmarse que el diálogo afectivo característico de las interacciones entre el infante y su cuidador antes del estadio III corresponde a adaptaciones sensorio-motrices intencionales, resultando en esencia un diálogo inter-somático recíproco que involucra principalmente procesos corporales comunicativos y expresiones emocionales no conscientes (Stern, 1991). Estas experiencias de entonamiento son el comienzo de la primera forma de internalización, ocurre entre los 6 y 8 meses y se da el progreso entre la postura y la prensión donde el niño empieza a relacionar lo que percibe con sus manos (Oiberman, Paolini & Mansilla, 2012).

En este sentido, la maternidad posee un significado psicológico, cultural y social, no siendo definido únicamente como un acto biológico de gestar y parir (Oiberman et al., 1998), ya que en el vínculo madre-niño se encuentra un aspecto fundamental en relación con el desarrollo de este último, y otro se vincula con el grado de madurez de la madre con respecto al cuidado, en función de las cualidades y los cambios que se suscitan en ella en pos de satisfacer las necesidades del bebé. De esta manera, la interacción entre el niño y sus cuidadores tiene un impacto directo en el desarrollo del cerebro; y el proceso de maduración cerebral desemboca en el desarrollo de la capacidad meta-interpretativa (Shore, 2001).

Las conductas de los infantes seguros están basadas en la experiencia de interacciones bien coordinadas, sensibles, en las cuales el cuidador/a es raramente sobreestimulante y es capaz de reestabilizar las respuestas emocionales desorganizantes del niño permaneciendo relativamente organizado en situaciones de estrés. La investigación longitudinal prospectiva ha demostrado que los niños con historia de apego seguro son evaluados con mayor capacidad de resistencia, autoconfiados, orientados socialmente y con relaciones más profundas (Sroufe, 1983 citado en Fonagy, 1999).



El infante establecerá una relación separada de la expresión emocional marcada por el adulto, la cual quedará asociada al estado emocional primario, implícito y procedimental del bebé (Stern, 1991). Al hacerle capaz de explorar su ambiente con confianza y relacionarse con él de un modo eficaz, tales experiencias aumentan en él su sentimiento de ser competente (Marrone, 2001). Es así que, actualmente, se sabe que el entorno social -más precisamente las características de las interacciones y estimulaciones familiares- desempeña un papel importante en la evolución de los niños nacidos “en riesgo”, sumándose a los recursos médicos puestos en marcha (González Serrano, 2009).

El cuidador constituye un soporte básico del sentimiento de seguridad, imprescindible para un buen apego en la medida en que puede reconocer el estado del niño. En este sentido, Winnicott (1979, citado en Galimberti, 2009) plantea el concepto de preocupación maternal primaria como un estado especial de sensibilidad y adaptación de la madre a las necesidades del bebé y señala que esto se ve intensificado por el nacimiento prematuro del hijo. Esta condición provoca en muchas madres la aparición del síndrome del niño vulnerable, independientemente que tenga un desarrollo normal el niño, continuarán sintiendo temores y angustias, relacionados con los posibles riesgos que puede sufrir su bebé, ya que la imagen de los primeros días de vida de su hijo quedarán fijados en su inconsciente, produciendo dicho trastorno. En este sentido los lazos formados en la niñez persisten en forma de modelos en el mundo representacional del adulto (Fonagy, 1999). Estos modelos comienzan a formarse en los primeros meses de vida, son enriquecidos, reinterpretados y remodelados a lo largo de todo el ciclo vital, representan una imagen de sí mismo, una imagen del otro; ya que el modo en cómo se es tratado y la carga afectiva de la relación intersubjetiva con la figura de apego son bases representacionales, cognitivas y emocionales que permiten a los seres humanos adultos establecer vínculos afectivos estables con sus hijos y con otros adultos significativos. (Fonagy, 1999). Una consistente investigación (Sroufe et al.1999) confirma la idea de que los niños que muestran patrones diferentes de interacción en sus historiales de apego tienden a entender el medio de manera diferente: perciben e interpretan las respuestas de los demás de manera diferente, reaccionan de modo diferente y predicen los desenlaces de manera diferente. (Marrone, 2014). Estos descubrimientos son compatibles con trabajos relativamente recientes sobre la influencia de las experiencias tempranas en el desarrollo neurológico (Cicchetti & Tucker, 1994; Schore, 1994) y sobre las relaciones tempranas involucrando patrones básicos de regulación emocional. Sroufe, (1996,1997, citado en Marrone, 2014). En este sentido la respuesta sensible involucra el ser capaz de ver las cosas desde el punto de vista del bebé, el estar alerta para percibir las señales del bebé, el interpretarlas correctamente y el responder apropiada y rápidamente.( Marrone, 2014). De acuerdo a la descripción dada por Marrone (2014), la respuesta sensible no involucra inherentemente una identificación total con el otro, sino un sentido de empatía sumado a la libertad y al tacto necesarios para elegir la estrategia correcta para responder en cualquier momento, en ocasiones de una manera que brinda mucho apoyo y en otras mucho de manera confrontadora y estableciendo límites. Al tratar de evaluar el grado de respuesta sensible de una madre, se han considerado varios aspectos del comportamiento maternal: 1. Receptividad al llanto: esto se refiere a la disponibilidad materna para intentar calmar al bebé cuando está llorando. 2. Comportamiento relevante a la separación / reunión: hace referencia a la habilidad de la madre para iniciar una actividad placentera con el bebé después de la reunión que sigue a una separación. 3. Comportamiento relevante a la proximidad física: se asocia a la capacidad maternal para alzar y sostener al bebé en brazos con afecto, cuidado y competencia. 4. Comportamiento relevante a la interacción cara-a-cara: se refiere a la capacidad maternal para establecer y mantener una interacción cara-a-cara, con la vivacidad apropiada, en respuesta a los indicios dados por el bebé. 5. Comportamiento relevante a la obediencia del infante: alude a la manera en que la madre intenta imponer disciplina por medio de comandos verbales y de intervenciones físicas. 6. Comportamiento relativo a la alimentación: está relacionado a la capacidad de la madre para sincronizar sus interacciones de alimentación de acuerdo a los ritmos y a las señales del bebé. (Marrone, 2014). En este sentido en términos de la teoría del apego, los puntos cruciales del comportamiento parental son: 1.La calidad de la respuesta del progenitor ante los comportamientos de demanda de atención del niño, en el contexto de múltiples interacciones entre éste y el hijo. 2. La capacidad del progenitor para proveer cuidados de manera consistente y constante, en combinación con la capacidad para dejar libre al hijo cuando éste necesite alejarse de la base segura. 3. La capacidad del progenitor para no actuar como agente de trauma. (Marrone, 2014). Tanto la capacidad de pensar como el funcionamiento reflexivo emergen en el contexto de las relaciones interpersonales. Esta relación con otro se convierte tanto en una estructura del yo como en una representación de la relación que se forma y se renegocia en las sucesivas interacciones con los otros a lo largo del ciclo vital (Marrone, 2014). En el caso de las técnicas de observación madre-bebé, el estudio de las mismas, permite situar en tres niveles las interacciones precoces: observación de las interacciones afectivas ( clima emocional), observación de las interacciones fantasmáticas, observación de las interacciones comportamentales ( aquellas que se centran en lo observable, siendo sus principales modalidades: la interacción corporal, visual, verbal y postural). (Oiberman, 2001). La posibilidad de registrar los fenómenos comunicacionales que se suscitan en el campo de la relación materno filial, permite apreciar la calidad de la relación, posibilitando intervenciones clínicas, rápidas y oportunas ( Oiberman, 2001).

MÉTODO
PARTICIPANTES
Bebé de 13 meses de edad, madre y padre. La evaluación se realizó con previa autorización de los padres del bebé.
PROCEDIMIENTO
La tarea se realizo en tres etapas:

En la primera etapa se hizo la convocatoria para acordar el procedimiento y modalidad de la evaluación.

En la segunda etapa se administro la EAIS al bebé en una entrevista individual realizada en Cámara Gesell en presencia de sus padres, en el Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental “Dr. J.A. Rimoldi” (CIIPME) por una profesional capacitada.

En la tercera etapa se elaboraron los resultados obtenidos.

La tabla 1 informa las variables sociodemográficas del bebé y sus padres y fueron las siguientes: edad, sexo, peso de nacimiento, edad gestacional, control de embarazo, causa del parto, edad, nivel educativo y trabajo de los padres, número de hijo, situación de la pareja, cuidado y región de procedencia.
INSTRUMENTOS
La Escala Argentina de Inteligencia Sensorio-motriz (EAIS) está conformada por 45 pruebas en 4 situaciones diferentes:

-Serie A: Exploración de objetos.

-Serie B: Búsqueda del objeto desaparecido.

-Serie C: Intermediarios. Está serie consta de 3 sub-series. C1: Utilización de la prolongación del objeto (cinta), C2: Utilización de la relación entre un objeto y su soporte y C3: Utilización de un instrumento (rastrillo).

-Serie D: Combinación de objetos. Consta de 2 sub- series: D1: Utilización de un instrumento para obtener un objeto del interior de un tubo (rastrillo- tubo) y D2: Combinación de objetos (tubo – cadena). (Oiberman, Paolini & Mansilla, 2012).

Se realizó también una entrevista breve en la que se interrogó acerca de algunos datos demográficos y perinatales del niño y su familia.( Anexo 1).

La importancia de la utilización de la EAIS radica en que permite determinar si el bebé está en la etapa de crecimiento intelectual correcto o en su defecto, detectar precozmente retrasos o alteraciones en su inteligencia sensorio-motriz. (Oiberman, Paolini & Mansilla, 2012). La conducta del niño denota una estrategia cognitiva para resolver la situación propuesta y así se le asigna un ítem en la serie y su correspondiente nivel de estadio luego de obtenido el estadio correspondiente en cada serie, se calcula la mediana, (estadio resumen), la cual constituye su resultado final en la escala. (Oiberman, Paolini & Mansilla, 2012).Por otra parte, esta investigación permitió conocer más profundamente las etapas del proceso cognoscitivo y reafirmar que su desarrollo debe ser valorado como un área específica y diferenciada en la evaluación del desarrollo psicomotor de los niños.

RESULTADOS

EVALUACION GLOBAL

Se considera que el resultado alcanzado de las cuatro series aplicadas al bebé corresponden al estadio resumen inicio del V estadio, observándose que está dentro de los parámetros normales para su edad, a través de la mediana o percentil 50 (P50). En relación con la valoración de la mediana obtenida en la evaluación de acuerdo a los percentiles, el niño está comenzando a adquirir las estructuras típicas de este estadio V:



  • Inicio de conductas activas de experimentación y descubrimiento de medios nuevos.

  • Conducta imprevista o innovadora.

Hasta el IV estadio el bebé solo tuvo que aplicar esquemas ya adquiridos, a situaciones conocidas o nuevas, en este estadio V el niño producirá una gran variedad de estrategias de una cierta originalidad en su conducta, que es la gran diferencia con el estadio anterior, conductas que constituyen las formas más elevadas de la actividad sensorio-motriz antes de la aparición de la inteligencia representativa ((Oiberman, Mansilla & Orellana, 2002).
OBSERVACION DEL VÍNCULO DE APEGO MADRE-BEBÉ-PADRE-BEBÉ
En el comportamiento espontaneo del niño durante la aplicación de las pruebas administradas de la EAIS, se observa que la madre se encuentra expectante para intervenir en la respuesta de su hijo, limitando la investigación del niño y producción de estrategias necesarias para el inicio de conductas activas de experimentación y el padre observa al niño sin intervenir activamente. Refiere la madre que su condición laboral actual le permite trabajar profesionalmente desde su casa, para estar más cerca de su hijo y sentirse más segura de prevenir situaciones que puedan interferir en el desarrollo del niño. Señala que ella cuida al bebé, dentro de sus posibilidades, para no tener que afrontar la posibilidad de una nueva internación de su hijo como tuvo al nacimiento dos semanas de permanencia en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). La conducta insegura de la madre enfatiza la emoción de temor y ansiedad, con predominio de preocupación y miedo a la separación y problemas potenciales del niño. Durante el desarrollo del examen se observa que los esfuerzos del niño comienzan a estar menos dirigidos y controlados requiriendo la intervención de la madre que se acerca con respuesta accesible a las necesidades de su hijo, actitud que el padre dice que no comparte pero que no limita para no tener conflictos con su pareja, aceptando la decisión de la madre como conducta parental vincular a seguir con su hijo.

DISCUSION

En la evaluación obtenida de acuerdo a las pruebas de la EAIS administradas al bebé, los resultados obtenidos corresponden al estadio resumen inicio del V estadio, observándose que se encuentra dentro de los parámetros acordes a su edad. Según los trabajos de Piaget y colaboradores a partir de los 17 meses en adelante, el desarrollo cognoscitivo del niño se debe localizar en el Estadio VI y finalizando el mismo a los 24 meses de edad. Piaget,(1973, citado en Oiberman, Paolini & Mansilla, 2012).

Sin embargo, la conducta del niño denota escasa estrategia cognitiva para resolver la situación propuesta, al limitar el aprendizaje mediante ensayos activos, por la intervención de la madre para encontrar rápidamente la solución de problemas nuevos que se le presentan a su hijo, que se relaciona con el síndrome del niño vulnerable. Lo hace sin diferenciar qué sabe de lo que no sabe hacer, que podría considerarse como una posibilidad de factor de riesgo en el desarrollo del bebé. En relación a esta relación materno-filial, se sugiere en la devolución de la información observada a los padres, indicar la posibilidad de la administración del Perfil de observación de 7 a 15 meses (Oiberman, 2001) para registrar los fenómenos comunicacionales que se suscitan en el campo de la relación materno-filial, que permitirá apreciar la calidad de la relación, posibilitando intervenciones clínicas, rápidas y oportunas (Oiberman, 2001). Este patrón de interacciones, dará posibilidad a intervenir preventivamente en la respuesta reflexiva sensible adecuada de la madre y facilitará la estimulación de mayor participación activa del padre, favoreciendo un apego seguro y el crecimiento normal del desarrollo cognoscitivo del bebé. En este sentido la predominancia de modelos operativos internos del self (o de la representación de sí mismo) de una cierta calidad es lo que determina la autoestima y la auto-cohesión, entendiendo por modelos operativos internos a los organizadores de respuestas emocionales y comportamentales hacia los eventos actuales que se basan en experiencias previas. Pero la noción de auto-cohesión involucra mucho más que autoestima y representación de sí mismo. También implica capacidad resolutiva y un sentido de identidad y competencia personal, sin los cuales el individuo nunca puede sentirse seguro (Marrone, 2014). Este autor afirma que una persona que ha tenido relaciones satisfactorias con ambos padres seguramente tendrá modelos operativos internos con un común denominador de carácter positivo. En consecuencia, el funcionamiento psicológico de esta persona se caracterizará por una autoestima sólida y por un grado alto de confianza en los demás.

Oiberman, Paolini y Mansilla

Anexo 1


EVALUACIÓN NACIONAL CON LA ESCALA ARGENTINA DE INTELIGENCIA SENSORIO-MOTRIZ (EAIS)

Evaluadora: _____Docente___________________________ Institución: ________CIIPME__________________________

Lugar: ___________C.AB.A.________________________

Madre:


Edad: ______37_____años *Trabaja: Sí__X__ No___

*Escolaridad: SE___ PI___ PC ___ SI ___ SC___ TI___ TC ___ UI___ UC_X__

Padre:

Edad: ______40_____años *Trabaja: Sí_X__ No___



*Escolaridad: SE___ PI___ PC ___ SI ___ SC___ TI___ TC _X__ UI___ UC___

*Pareja:


Estable / Conviviente_X__

Estable / No conviviente___

Inestable___

Sola con apoyo familiar___

Sola sin apoyo familiar__X_

Bebé:


Hijo nº: ____1__Masculino_

Edad gestacional: ______35__ semanas

Peso al nacer: ______1900 _______ gramos

Peso actual: ___Adecuado_______Kilos _______ gramos

Lactancia materna exclusiva hasta: ___________ meses. *Lactancia materna actual: Sí__X__ No____

*¿Quién cuida al bebé? Familiares___X__ Otros______ especificar: _______Padre y madre_______________________

*¿Concurre al Jardín? Sí_____ No___X__

¿Desde qué edad? ____________ Horas diarias______

Observaciones – Otra información: Embarazo controlado, parto causa: colestasis gravídica, amenorrea de 35 semanas, diabetes gestacional. Estuvo 15 días internado en UCIN con peso al alta de :2, 240 g. con indicación de seguimiento por consultorio de Alto Riesgo.

*Marcar con una cruz la respuesta que corresponda.



INTERDISCIPLINARIA, 2012, 29, 2, 305-3

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