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A/HRC/27/28




Naciones Unidas

A/HRC/27/28



Asamblea General

Distr. general

4 de agosto de 2014

Español

Original: inglés



Consejo de Derechos Humanos

27º período de sesiones

Temas 2 y 3 de la agenda provisional



Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Derechos Humanos e informes de la Oficina del Alto
Comisionado y del Secretario General


Promoción y protección de todos los derechos humanos,
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales,
incluido el derecho al desarrollo


Plan de acción para la tercera etapa (2015-2019)
del Programa Mundial para la educación en
derechos humanos


Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos


Resumen

De conformidad con la resolución 24/15 del Consejo de Derechos Humanos, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) preparó, en el primer trimestre de 2014, un proyecto de plan de acción para la tercera etapa (2015-2019) del Programa Mundial para la educación en derechos humanos partiendo de la base de, entre otras cosas, los instrumentos y documentos pertinentes de las Naciones Unidas, los planes de acción para las etapas primera (2005-2009) y segunda (2010-2014) del Programa Mundial y otras publicaciones del ACNUDH y de las Naciones Unidas.

En abril y mayo, el proyecto de plan de acción se presentó para su examen a los Estados, las organizaciones intergubernamentales pertinentes, como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), las instituciones nacionales de derechos humanos y la sociedad civil. Al 4 de julio, el ACNUDH había recibido 30 respuestas con observaciones, que se han tenido en cuenta en el texto final.




Índice

Párrafos Página

I. Introducción 1–9 3

A. Contexto y definición de la educación en derechos humanos 1–7 3

B. Objetivos del Programa Mundial para la educación en derechos humanos 8 4

C. Principios rectores de las actividades de educación en derechos humanos 9 5

II. Tercera etapa (2015-2019) del Programa Mundial para la educación en


derechos humanos: un plan de acción para reforzar la aplicación de las
dos primeras etapas y promover la formación en derechos humanos de
los profesionales de los medios de comunicación y los periodistas 10–53 6

A. Alcance 10–12 6

B. Objetivos concretos 13 6

C. Medidas para reforzar la impartición de educación en derechos humanos


en la enseñanza primaria y secundaria y en la enseñanza superior y la
formación en derechos humanos de los maestros y los educadores, los
funcionarios públicos, los miembros de las fuerzas del orden y el
personal militar 14–31 7

D. Medidas para promover la formación en derechos humanos de los


profesionales de los medios de comunicación y los periodistas 32–53 12

III. Proceso de aplicación en el plano nacional 54–59 19

IV. Coordinación y evaluación en el plano nacional 60–62 22

V. Cooperación y apoyo internacionales 63–67 22



I. Introducción

A. Contexto y definición de la educación en derechos humanos

1. La comunidad internacional está cada vez más de acuerdo en que la educación en derechos humanos contribuye decisivamente a la realización de los derechos humanos. La educación en derechos humanos tiene por objeto fomentar el entendimiento de que cada persona comparte la responsabilidad de lograr que los derechos humanos sean una realidad en cada comunidad y en la sociedad en su conjunto. En ese sentido, contribuye a la prevención a largo plazo de los abusos de los derechos humanos y los conflictos violentos, a la promoción de la igualdad y el desarrollo sostenible y al aumento de la participación de las personas en los procesos de adopción de decisiones dentro de los sistemas democráticos.

2. En muchos instrumentos y documentos internacionales se han incorporado disposiciones relativas a la educación en derechos humanos, en particular en la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 26); la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (art. 7); el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (art. 13); la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (art. 10); la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (art. 10); la Convención sobre los Derechos del Niño (art. 29); la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (art. 33); la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (arts. 4 y 8); la Declaración y Programa de Acción de Viena (parte I, párrs. 33 y 34, y parte II, párrs. 78 a 82); el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (párrs. 7.3 y 7.37); la Declaración y el Programa de Acción de Durban (Declaración, párrs. 95 a 97, y Programa de Acción, párrs. 129 a 139) y el Documento Final de la Conferencia de Examen de Durban (párrs. 22 y 107); y el Documento Final de la Cumbre Mundial (párr. 131).

3. En diciembre de 2011, la Asamblea General aprobó, sin votación, la Declaración de las Naciones Unidas sobre educación y formación en materia de derechos humanos. La Declaración afirma que la educación en derechos humanos proporciona a las personas conocimientos y capacidades y desarrolla sus actitudes y comportamientos para que disfruten de sus derechos y los ejerzan y respeten y defiendan los de los demás (art. 2). Afirma que los Estados y, según corresponda, las autoridades gubernamentales competentes, son los principales responsables de promover y garantizar la educación y la formación en materia de derechos humanos y que los Estados deben crear un entorno seguro y propicio para la participación de la sociedad civil y otros interesados pertinentes en esos procesos (art. 7).

4. De conformidad con esos instrumentos, que contienen las bases para una definición de la educación en derechos humanos según lo convenido por la comunidad internacional, la educación en derechos humanos puede definirse como el conjunto de actividades de aprendizaje, enseñanza, formación o información orientadas a crear una cultura universal de los derechos humanos con la finalidad de:

a) Fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales;

b) Desarrollar plenamente la personalidad humana y el sentido de la dignidad del ser humano;

c) Promover la comprensión, la tolerancia, el respeto hacia la diversidad, la igualdad entre los géneros y la amistad entre todas las naciones, los pueblos indígenas y las minorías;

d) Facilitar la participación efectiva de todas las personas en una sociedad libre y democrática en la que impere el estado de derecho;

e) Fomentar y mantener la paz;

f) Promover un desarrollo sostenible centrado en las personas y la justicia social.

5. La educación en derechos humanos abarca lo siguiente:

a) Conocimientos y técnicas: aprender acerca de los derechos humanos y los mecanismos para su protección, así como adquirir la capacidad de aplicarlos en la vida cotidiana;

b) Valores, actitudes y comportamientos: promover los valores y afianzar las actitudes y comportamientos que respeten los derechos humanos;

c) Adopción de medidas: fomentar la adopción de medidas para defender y promover los derechos humanos.

6. Con miras a alentar las iniciativas de educación en derechos humanos, los Estados Miembros han adoptado varios marcos internacionales concretos, como la Campaña Mundial de Información Pública sobre los Derechos Humanos (en curso desde 1988), que se centra en la preparación y difusión de material de información sobre los derechos humanos; el Decenio de las Naciones Unidas para la educación en la esfera de los derechos humanos (1995-2004) y su Plan de Acción, en el que se alienta a elaborar y aplicar estrategias generales, eficaces y sostenibles de educación en derechos humanos en el plano nacional; el Decenio Internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del mundo (2001-2010); el Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014); y el Año Internacional del Aprendizaje sobre los Derechos Humanos (2008-2009). Otros marcos internacionales que promueven, entre otras cuestiones, la educación en derechos humanos son el Decenio Internacional de Acercamiento de las Culturas (2013-2022); el movimiento Educación para Todos (2000-2015); la Iniciativa Mundial del Secretario General de las Naciones Unidas titulada "En primer lugar la educación"; y la agenda para el desarrollo después de 2015.

7. El 10 de diciembre de 2004, la Asamblea General proclamó el Programa Mundial para la educación en derechos humanos. El Programa Mundial, que comenzó el 1 de enero de 2005, tiene por objeto fomentar la aplicación de programas de educación en derechos humanos en todos los sectores.

B. Objetivos del Programa Mundial para la educación en derechos humanos

8. Los objetivos del Programa Mundial para la educación en derechos humanos son los siguientes:

a) Contribuir a forjar una cultura de derechos humanos;

b) Promover el entendimiento común, sobre la base de los instrumentos internacionales, de los principios y metodologías básicos para la educación en derechos humanos;

c) Asegurar que la educación en derechos humanos reciba la debida atención en los planos nacional, regional e internacional;

d) Proporcionar un marco colectivo común para la adopción de medidas por todos los agentes pertinentes;

e) Aumentar la cooperación y la asociación en todos los niveles;

f) Examinar, evaluar y apoyar los programas de educación en derechos humanos existentes, poner de relieve las prácticas satisfactorias y proporcionar incentivos para continuarlas o ampliarlas y para crear prácticas nuevas;

g) Promover la aplicación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre educación y formación en materia de derechos humanos.

C. Principios rectores de las actividades de educación en derechos humanos

9. Las actividades educacionales previstas en el Programa Mundial tendrán por objeto:

a) Promover la interdependencia, la interrelación, la indivisibilidad y la universalidad de los derechos humanos, incluidos los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, así como el derecho al desarrollo;

b) Fomentar el respeto y la valoración de la diversidad, así como la oposición a la discriminación por motivos de raza, sexo, género, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional, étnico o social, discapacidad, orientación sexual o por otros motivos;

c) Alentar el análisis de problemas crónicos e incipientes en materia de derechos humanos, en particular la pobreza, los conflictos violentos y la discriminación, teniendo presentes las rápidas transformaciones que se producen en los ámbitos político, social, económico, tecnológico y medioambiental, a fin de poder encontrar respuestas y soluciones compatibles con las normas relativas a los derechos humanos;

d) Capacitar a las comunidades y a las personas para que puedan determinar sus reivindicaciones en materia de derechos humanos y hacer efectivos esos derechos;

e) Desarrollar la capacidad de quienes tienen responsabilidades en ese ámbito, en particular los funcionarios gubernamentales, para que cumplan con su obligación de respetar, proteger y hacer efectivos los derechos humanos de las personas bajo su jurisdicción;

f) Inspirarse en los principios de derechos humanos consagrados en los distintos contextos culturales, y tener en cuenta los acontecimientos históricos y sociales de cada país;

g) Fomentar el conocimiento de los instrumentos y mecanismos locales, nacionales, regionales e internacionales de protección de los derechos humanos y la adquisición de competencias para aplicarlos;

h) Utilizar métodos pedagógicos participativos que incluyan conocimientos, análisis críticos y técnicas para promover los derechos humanos y que tengan en cuenta la edad y las especificidades culturales de los estudiantes;

i) Fomentar entornos de aprendizaje y enseñanza exentos de la necesidad y el miedo, que estimulen la participación, el goce de los derechos humanos y el desarrollo pleno de la personalidad humana;

j) Responder a las necesidades de la vida cotidiana de los que reciben la educación, haciendo que participen en un diálogo sobre los medios de transformar los derechos humanos de una expresión de normas abstractas a la realidad de sus condiciones sociales, económicas, culturales y políticas.



II. Tercera etapa (2015-2019) del Programa Mundial
para la educación en derechos humanos: un plan
de acción para reforzar la aplicación de las dos
primeras etapas y promover la formación en
derechos humanos de los profesionales de los
medios de comunicación y los periodistas


A. Alcance

10. La primera etapa (2005-2009) del Programa Mundial se centró en la integración de la educación en derechos humanos en la enseñanza primaria y secundaria. El plan de acción para su aplicación (A/59/525/Rev.1) fue aprobado por la Asamblea General en julio de 2005.

11. La segunda etapa (2010-2014) del Programa Mundial se centró en la educación en derechos humanos en la enseñanza superior y la formación en derechos humanos de los maestros y los educadores, los funcionarios públicos, los miembros de las fuerzas del orden y el personal militar a todos los niveles. El plan de acción para su aplicación (A/HRC/15/28) fue aprobado por el Consejo de Derechos Humanos en septiembre de 2010.

12. En su resolución 24/15, el Consejo pidió a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) que elaborara el presente Plan de acción para la tercera etapa (2015-2019) del Programa Mundial, dedicada al refuerzo de la aplicación de las dos primeras etapas y a la promoción de la formación en derechos humanos de los profesionales de los medios de comunicación y los periodistas.



B. Objetivos concretos

13. Considerando los objetivos generales del Programa Mundial (véase la sección I.B supra), el presente Plan de acción tiene por objeto lograr los siguientes objetivos concretos:

a) Reforzar la educación en derechos humanos en la enseñanza primaria y secundaria y en la enseñanza superior y la formación en derechos humanos de los maestros y los educadores, los funcionarios públicos, los miembros de las fuerzas del orden y el personal militar;

b) En relación con los profesionales de los medios de comunicación y los periodistas:

i) Poner de relieve su papel en la promoción y protección de los derechos humanos;

ii) Proporcionar directrices sobre la elaboración de programas efectivos de formación en derechos humanos dirigidos a esos profesionales;

iii) Apoyar la elaboración, adopción y aplicación de estrategias sostenibles y pertinentes de formación;

iv) Hacer hincapié en la importancia de que haya entornos propicios que garanticen su protección y seguridad;

v) Facilitar apoyo para la formación en derechos humanos de esos profesionales impartida por organizaciones locales, nacionales, regionales e internacionales;

vi) Apoyar el establecimiento de redes y la cooperación entre las instituciones y las organizaciones locales, nacionales, regionales e internacionales, tanto gubernamentales como no gubernamentales.



C. Medidas para reforzar la impartición de educación en derechos humanos en la enseñanza primaria y secundaria y en la enseñanza superior y la formación en derechos humanos de los maestros y los educadores, los funcionarios públicos, los miembros de las fuerzas
del orden y el personal militar


1. Estrategias

14. La presente sección examina las estrategias para reforzar la impartición de educación en derechos humanos en los sectores específicos destacados durante las dos primeras etapas del Programa Mundial, a saber, la enseñanza primaria y secundaria, la enseñanza superior, los maestros y los educadores, los funcionarios públicos, los miembros de las fuerzas del orden y el personal militar. A continuación figuran las estrategias indicadas por el Consejo de Derechos Humanos en su resolución 24/15.



Promover la aplicación y la consolidación de la labor realizada

15. La promoción y la consolidación de la labor realizada en las dos primeras etapas del Programa Mundial exigen analizar los procesos de planificación, coordinación, aplicación y evaluación llevados a término durante la dos primeras etapas, así como todo plan de aplicación nacional conexo. La sección III infra ofrece orientación para realizar ese análisis, que se puede comparar con los datos de referencia reunidos en las dos primeras etapas a fin de determinar los avances logrados.

16. En función de los resultados del análisis, se pueden desarrollar e incorporar en el plan de aplicación de la tercera etapa del Programa Mundial estrategias para promover y consolidar la labor actual como, entre otras, estrategias relativas a:

a) Leyes y políticas nuevas o revisadas;

b) Una mayor coherencia entre los diversos componentes de la educación en derechos humanos, como los currículos de formación y el contenido, las prácticas y las políticas de enseñanza y aprendizaje;

c) Una mayor presencia de la educación en derechos humanos en los programas de estudios y la formación conexa;

d) Las mejoras en la calidad y las repercusiones de los programas existentes de educación en derechos humanos;

e) Un mayor apoyo humano y financiero;

f) La implantación de procesos efectivos e integradores de seguimiento y evaluación de la labor de educación en derechos humanos que se basen en indicadores y mecanismos de reunión de datos adecuados y faciliten información para mejorar continuamente los programas;

g) Una mayor coherencia entre la labor de educación en derechos humanos y la labor en otros ámbitos, por ejemplo para promover el respeto por la diversidad, una cultura de paz y no violencia, la educación cívica y la educación general y para la ciudadanía;

h) Una educación y formación en derechos humanos continuas y de alta calidad mediante la ejecución de las tareas precedentes.

17. Las estrategias para promover la aplicación y consolidar la labor realizada deberían seguir incorporando un enfoque de la educación y el aprendizaje basado en los derechos humanos que incluya los siguientes elementos:

a) "Los derechos humanos en el contexto educativo", a fin de asegurar que todos los componentes y procesos de la educación, incluidos los planes de estudio, los materiales didácticos, los métodos pedagógicos y la capacitación, conduzcan al aprendizaje de los derechos humanos;

b) "Los derechos humanos en la educación", a fin de asegurar que se respeten los derechos humanos de todos los interesados y el ejercicio de esos derechos en el entorno de aprendizaje y de trabajo.



Impartir educación y capacitación en materia de derechos humanos, en la enseñanza
y la formación reglada y no reglada, a los educadores, en particular a los que trabajan
con niños y jóvenes

18. Tanto la primera como la segunda etapa del Programa Mundial destacaron la importancia de la educación en derechos humanos y la formación de los educadores, entendidos como quienes elaboran, desarrollan, aplican y evalúan las actividades educativas en el ámbito escolar, extraescolar o no escolar1. Los planes de acción de las dos primeras etapas destacaron que los maestros, el personal docente en la enseñanza superior y demás personal docente desempeñan un papel fundamental y tienen la responsabilidad de transmitir los valores, las competencias, las actitudes, la motivación y las prácticas en materia de derechos humanos, tanto en el ejercicio de su labor profesional como en su función de modelo de comportamiento. Por consiguiente, la educación en derechos humanos de esos grupos profesionales, destinada a fomentar su conocimiento de los derechos humanos y su compromiso y motivación en ese ámbito, es una estrategia prioritaria de toda programa de educación en derechos humanos en el sistema educativo escolar. La misma estrategia prioritaria rige, por analogía, para quienes ejercen la función de educadores en otros entornos, en particular para quienes trabajan con niños y jóvenes fuera de la escuela, así como para los padres.

19. Las estrategias para la educación en derechos humanos y la formación de educadores pueden incluir la adopción de una política integral de formación en derechos humanos, la introducción en los currículos de formación de los derechos humanos y de los principios y normas de la educación en derechos humanos, el uso y la promoción de metodologías y métodos de evaluación apropiados y el desarrollo de recursos relacionados.

20. La adopción de una política integral de formación de educadores en derechos humanos puede incluir los siguientes elementos:

a) La elaboración y adopción de una definición convenida internacionalmente de educación y formación en derechos humanos como proceso de empoderamiento que transfiere conocimientos y desarrolla competencias, actitudes y conductas que promueven y protegen los derechos humanos;

b) Una formación antes del empleo y durante el empleo ofrecida a todos los educadores y adaptada a su cultura, educación y experiencia particulares y basada en una evaluación de las necesidades de formación;

c) La formación de formadores, en particular a aquellos que impartan formación antes del empleo y durante el empleo, que deberían ser profesionales de la educación en derechos humanos cualificados y con experiencia y reflejar la diversidad de los alumnos;

d) La consideración de la educación en derechos humanos como un criterio para la calificación, la acreditación y el desarrollo profesional del personal docente;

e) El reconocimiento, la acreditación y el apoyo a las organizaciones no gubernamentales (ONG) y otros sectores de la sociedad civil que lleven a cabo actividades de formación en la esfera de la educación en derechos humanos;

f) La mejora de los criterios y las normas para evaluar los programas de formación y su aplicación;

g) La creación de entornos de aprendizaje y de trabajo propicios para los educadores, dado que el aprendizaje sobre los derechos humanos solo puede ser eficaz cuando estos se ejercen.

21. Los programas de formación en derechos humanos para los educadores deberían incluir los siguientes elementos:

a) Unos objetivos de aprendizaje que abarquen los conocimientos, las competencias, las actitudes y las conductas en relación con los derechos humanos y la educación en derechos humanos;

b) Los principios y las normas de derechos humanos, así como los mecanismos de protección existentes tanto en las comunidades donde trabajan los educadores como en otros lugares;

c) La consideración de los derechos y la aportación de los educadores y los alumnos al abordar los problemas de derechos humanos en la comunidad donde viven, incluidos los problemas de seguridad;

d) Los principios rectores de las actividades de educación en derechos humanos enumerados en la sección I.C supra;

e) Una metodología apropiada para la educación en derechos humanos que sea participativa y experimental, se centre en el alumno, esté orientada a la acción y tenga en cuenta los aspectos culturales;

f) Aptitudes sociales y estilos de liderazgo de los educadores que sean democráticos y coherentes con los principios de derechos humanos;

g) Información sobre los recursos pedagógicos y de aprendizaje existentes para la educación en derechos humanos, incluidas las tecnologías de la información y las comunicaciones, para fomentar la capacidad de examinarlos y elegir entre ellos, así como de desarrollar otros nuevos;

h) La evaluación periódica y motivadora del alumno, tanto formal como informal.

22. Las metodologías de formación de los educadores incluyen planteamientos participativos, basados en la experiencia, centrados en el alumno y orientados a la acción y deberían abordar la motivación, la autoestima y el desarrollo emocional para crear sensibilización acerca de los derechos humanos y promover actividades en su favor. Deberían hacerse evaluaciones a lo largo de todo el proceso de formación2.

Realizar investigaciones en este ámbito, acopiar y compartir prácticas idóneas y enseñanzas extraídas, e intercambiar información con todos los actores

23. Se deberían realizar o aumentar las investigaciones sobre los materiales, programas y metodologías existentes y evaluar los resultados obtenidos. La información recabada debería compartirse con regularidad con miras a mejorar los programas existentes o inspirar nuevos programas.

24. Los recursos y los materiales de educación y formación, las enseñanzas extraídas y los ejemplos de las prácticas metodológicamente sólidas deberían compartirse a nivel local, nacional e internacional a través de canales de difusión electrónicos y en línea, centros de recursos, bases de datos y mediante la organización de reuniones.

Aplicar y reforzar sólidas metodologías educativas basadas en buenas prácticas y evaluadas a través de exámenes continuos

25. La solidez de la metodología es un factor fundamental del éxito o el fracaso de toda labor educativa. Para que la educación en derechos humanos sea eficaz debe ser participativa, basarse en la experiencia, centrarse en el alumno, estar orientada a la acción y tener en cuenta los contextos culturales.

26. La evaluación es un componente esencial de toda actividad de educación y formación en materia de derechos humanos. En el contexto de la educación en derechos humanos, representa una labor sistemática de reunión de información sobre los efectos que produce, es decir, la amplitud de los cambios en los alumnos, sus organizaciones y sus comunidades que den lugar a un mayor respeto por los derechos humanos y que puedan estar razonablemente vinculados con la actividad educativa. La evaluación es un proceso de mejora constante que se realiza durante toda la duración de los programas de educación en derechos humanos y sirve de base para adoptar decisiones sobre la manera de mejorar su eficacia. Por ejemplo, la evaluación de un curso de formación en derechos humanos no se limita a pedir a los participantes que rellenen un cuestionario de evaluación al finalizar el curso, sino que tiene que empezar durante la fase de planificación de la formación, con un análisis exhaustivo de las necesidades, y continuar una vez que haya finalizado el curso de formación propiamente dicho3.

Alentar el diálogo, la cooperación, el establecimiento de redes y el intercambio
de información entre los interesados pertinentes

27. La educación en derechos humanos exige una estrecha cooperación y colaboración en y entre los organismos gubernamentales, las instituciones nacionales de derechos humanos y la sociedad civil. Se puede reforzar mediante una serie de acciones destinadas a vincular a las partes interesadas en la educación en derechos humanos: campañas de sensibilización, reuniones locales y nacionales, "comunidades de intercambio de prácticas", boletines informativos, páginas web y otras plataformas electrónicas, como los grupos de debate en línea, así como los intercambios de personal, a fin de contribuir al intercambio de conocimientos, lecciones aprendidas y buenas prácticas. Los grupos profesionales y la edición de revistas se pueden institucionalizar a fin de fomentar los intercambios científicos permanentes.



Promover la integración de la educación y la capacitación en materia de derechos humanos en los planes de estudios de las escuelas y en los programas de formación

28. En el anexo del Plan de acción para la primera etapa del Programa Mundial (párr. 5 e)) se presentaron las estrategias para incluir la educación en derechos humanos en los planes de estudio de las escuelas. Durante la tercera etapa, en función de los avances logrados en ese ámbito, se debería seguir trabajando para aumentar la presencia de la educación en derechos humanos en:

a) El conjunto de los planes de estudio nacionales y las normas educativas;

b) Todas las asignaturas del plan de estudios, por ejemplo determinando si la educación en derechos humanos es una asignatura independiente o interdisciplinaria y si es obligatoria u optativa;

c) Los procesos de enseñanza y aprendizaje;

d) Los libros de texto y los materiales didácticos y de aprendizaje;

e) El entorno de aprendizaje;

f) La educación y la formación profesional.

29. En el Plan de acción para la segunda etapa del Programa Mundial (párr. 33 a)) se presentaron las estrategias para incluir la educación en derechos humanos en los planes de formación de los educadores, los funcionarios públicos, las fuerzas del orden y el personal militar. Durante la tercera etapa, en función de los avances logrados en ese ámbito, se podría seguir trabajando para aumentar la presencia de la educación en derechos humanos en:

a) Las normas de formación;

b) Todas las asignaturas del plan de estudios, por ejemplo determinando si la educación en derechos humanos es una asignatura independiente o interdisciplinaria y si es obligatoria u optativa;

c) Los procesos de formación y aprendizaje;

d) Los materiales de formación y aprendizaje;

e) El entorno general de aprendizaje y de trabajo.


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